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Artrosis: Causas, Síntomas y Tratamiento

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta principalmente a personas mayores, caracterizada por la degeneración del cartílago articular y el desarrollo de osteofitos. En 2019, aproximadamente 528 millones de personas padecían artrosis, siendo más común en mujeres y en articulaciones como la rodilla y la cadera. El tratamiento se centra en el alivio del dolor y la mejora de la función, con opciones tanto conservadoras como quirúrgicas.

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Artrosis: Causas, Síntomas y Tratamiento

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta principalmente a personas mayores, caracterizada por la degeneración del cartílago articular y el desarrollo de osteofitos. En 2019, aproximadamente 528 millones de personas padecían artrosis, siendo más común en mujeres y en articulaciones como la rodilla y la cadera. El tratamiento se centra en el alivio del dolor y la mejora de la función, con opciones tanto conservadoras como quirúrgicas.

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ARTROSIS

Se define como una de las principales artropatías que afecta principalmente a


personas de edad avanzada. Afecta habitualmente a las manos, caderas,
rodillas, columna vertebral y pies. Se caracteriza por las siguientes
alteraciones:

 Degeneración del cartílago articular


 Hipertrofia ósea en los bordes (osteofitos)
 Esclerosis subcondral
 Diversas alteraciones bioquímicas y morfológicas, tanto de membrana
sinovial como de la cápsula articular

Ahora, si revisamos los cambios anatomopatológicos en las fases finales de


esta patología tenemos reblandecimiento, ulceración y desintegración focal del
cartílago articular (1).

Epidemiología

Según la Organización Mundial de la Salud, en 2019, alrededor de 528 millones


de personas en todo el mundo tenían artrosis; un aumento del 113% desde
1990. Alrededor del 73% de las personas con artrosis son mayores de 55 años,
y el 60% son mujeres. La articulación de la rodilla es la afectada con mayor
frecuencia, con una prevalencia de 365 millones, seguida de las articulaciones
de la mano y la cadera. Los 344 millones de personas que con artrosis
presentan niveles de gravedad (moderado o grave) podrían beneficiarse de la
rehabilitación. Con el envejecimiento de la población y el aumento de las tasas
de obesidad y traumatismos, se prevé que la prevalencia de la artrosis continúe
aumentando a nivel mundial (2).

Patología

Histológicamente, la superficie del cartílago que soporta el peso se degenera y


acaba desgastándose por completo, dejando al descubierto el hueso
subcondral, que se eburniza. Se producen quistes debido a la microfractura de
la superficie articular y al depósito de hueso nuevo (esclerosis) en el hueso
circundante. A medida que progresa la enfermedad se produce hueso nuevo
desorganizado en los márgenes de las articulaciones (osteofitos). Además, la
membrana sinovial se engrosa y se inflama, produciendo a menudo un exceso
de líquido sinovial (derrame) (1).

Estos cambios explican las cuatro características fundamentales que se


observan en las radiografías del espacio articular: estrechamiento, esclerosis,
quistes y osteofitos (1).

Etiología

La artrosis se considera “primaria” cuando no se encuentra una causa


subyacente o “secundaria” cuando existe un factor predisponente claro. La
artrosis primaria tiene muchos factores etiológicos, pero se desconoce la causa
exacta. Diversos factores genéticos y ambientales están implicados en la causa
de la artrosis. Este tipo de artrosis es más frecuente en las mujeres y aumenta
con la edad (1).

En la artrosis secundaria se identifica claramente una causa, como las


siguientes:

CAUSAS SECUNDARIAS DE LA ARTROSIS


Congénitas/del desarrollo Adquiridas
- Displasia del desarrollo de la cadera - Traumatismos:
- Enfermedad de Perthes  Fracturas que afectan a las
- Deslizamiento de la epífisis femoral superior superficies articulares
 Fracturas que causan
deformidad significativa
 Lesión ligamentosa que
causa inestabilidad articular
- Infección: artritis séptica
- Necrosis avascular
- Artritis inflamatoria: artritis
reumatoide
- Neuropática: artropatía de
Charcot
- Metabólica: enfermedad de
Paget
- Iatrogénica: postoperatoria, p.e.
meniscectomía

Características clínicas

Las molestias que presentan los pacientes con artrosis son variables.

Por lo general, el paciente se encuentra bien desde el punto de vista sistémico


y se queja de dolor, que suele ser de tipo punzante o urente y localizado en la
articulación, pero que puede referirse a la articulación inferior (clásicamente,
el dolor en la cadera puede referirse a la rodilla).

La historia suele ser de dolor articular asimétrico que aumenta gradualmente a


lo largo de varios años, cuyo nivel es variable, pero puede ser grave. El dolor
empeora después de la actividad y se alivia con el reposo, y a medida que
la enfermedad progresa puede aparecer dolor nocturno. En ocasiones, los
pacientes presentan una artrosis rápidamente destructiva, que puede simular
una artritis séptica o inflamatoria (1,3).

Los pacientes pueden presentar afectación de una sola articulación o de varias.

Otros síntomas incluyen hinchazón, deformidad (piernas arqueadas-rodilla en


varo), rigidez y debilidad (normalmente secundaria al desgaste). Los
pacientes también se quejarán de que no pueden realizar determinadas
actividades, que pueden ser recreativas o actividades más básicas de la vida
diaria (por ejemplo, los pacientes con artrosis grave de cadera no pueden
ponerse los calcetines o cortarse las uñas de los pies).

Casi cualquier articulación sinovial puede verse afectada por la artrosis, sobre
todo la rodilla, la cadera, las manos (a menudo la primera articulación
carpometacarpiana), los dedos (articulaciones interfalángicas distales), pero
también la columna vertebral, el hombro, el codo y la muñeca (1).

Diagnóstico

En muchos casos, el diagnóstico está claro a partir de la historia clínica y el


examen clínico.

La exploración comienza cuando el paciente entra al consultorio:


- Hay que prestar atención a la cojera, el uso de un bastón y la
dependencia del paciente de sus familiares para tareas sencillas
como desvestirse para la exploración.
- La deformidad puede ser obvia, pero también hay que observar
cicatrices previas, enrojecimiento, hinchazón y atrofia muscular.
- Palpe si hay derrame, sensibilidad en la línea articular y crepitación
(puede oírse un crujido en los casos graves).
- La amplitud de movimiento de la articulación en cuestión estará
disminuida y puede haber una deformidad fija.
- Deben examinarse las articulaciones superiores e inferiores.

Las características clásicas de la osteoartritis incluyen los nódulos de Heberden


de la articulación interfalángica dista y un quiste de Baker detrás de la rodilla.

Nódulos de Heberden

Aparte de una radiografía simple pueden ser innecesarias otras


investigaciones.

Puede ser necesario realizar análisis de sangre para descartar una artritis
séptica o inflamatoria en casos atípicos si el médico no está seguro del
diagnóstico. Las radiografías suelen mostrar una disminución del espacio
articular, esclerosis, quistes subcondrales y osteofitos (1).

Manejo

No existe cura para la artrosis y el tratamiento está dirigido a aliviar el dolor y


mantener la función. El tratamiento de la artrosis puede ser conservador o
quirúrgico.
1. Conservador
- Inicialmente se dan consejos sobre el estilo de vida, que incluyen la
pérdida de peso, el ejercicio regular y la evitación de actividades de
carga de impacto. Los antiinflamatorios no esteroideos como el
diclofenaco son buenos en las primeras fases, siempre que el
paciente no tenga antecedentes de úlcera péptica. En caso
necesario, deben prescribirse otros analgésicos habituales, como
codeína y paracetamol.
- La fisioterapia mejora la marcha y la función de la extremidad
afectada, y medidas sencillas como un bastón reducen el dolor al
caminar.
- La glucosamina está muy extendida entre la población general, pero
el pequeño efecto beneficioso demostrado en algunos estudios es
probablemente un efecto placebo.
- Las inyecciones de corticosteroides son útiles para el alivio temporal,
especialmente en pacientes no aptos para la cirugía; sin embargo,
existe un pequeño riesgo de infección. Los nuevos tratamientos,
como los derivados del ácido hialurónico administrados mediante
inyección, son caros y aún no han demostrado su eficacia (1).

Se recomiendan intervenciones a incorporar en la práctica cotidiana para


artrosis de cualquier localización, tales como (3):
 Educación en autocuidado
 Ejercicio terapéutico
 AINES orales
 Termoterapia y masoterapia autoadministrada
 Terapia cognitiva asociada a ejercicio terapéutico
 Acupuntura experta
 Infiltración intraarticular de corticoides guiada
 por imagen (corto plazo)
 Duloxetina si analgesia previa no satisfactoria
 AINES tópicos
Ahora, también hay intervenciones a considerar según localización:
Artrosis de cadera y rodilla
 Adelgazamiento si IMC >25
 Ejercicios de equilibrio
 Bastón
Gonartrosis
 Taichi / Yoga
 Ortesis
 Bicicleta estática
 Ablación por radiofrecuencia
Artrosis nodular
 Parafina
 Condroitin sulfato
 Ortesis para articulación trapecio metacarpiana
 Terapia ocupacional

2. Quirúrgico
Los tratamientos quirúrgicos de la artrosis dependen de la edad del
paciente, de la articulación afectada y del nivel de dolor e incapacidad
experimentado. La decisión de operar puede ser difícil de tomar, ya que
toda cirugía conlleva riesgos y complicaciones. La cirugía puede ayudar
cuando el paciente dice: “No puedo soportar más el dolor”.

La cirugía de artroplastia no está exenta de riesgos y debe informarse a


los pacientes de que, aunque el dolor debería mejorar, la articulación
nunca funcionará como una articulación normal. La cirugía también
puede tener complicaciones graves, como infección y tromboembolismo,
que en un pequeño porcentaje de pacientes puede ser mortal. Esto debe
explicarse durante el proceso de consentimiento (1).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Firestein G, Budd R, Gabriel S, Koretzky G, McInnes I, O’Dell J. Firestein
y Kelley. Tratado de reumatología. 2022.
2. Organización Mundial de la Salud. Artrosis [Internet]. 2023. Available
from: [Link]
3. Miguéns X. Novedades en las guías de práctica clínica respecto al
tratamiento de la artrosis de cadera, rodilla y manos. Rev la Soc
Española del Dolor [Internet]. 2021;28(1):38–42. Available from:
[Link]

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