LA TELEVISION
El mayor acontecimiento, en relación con la cultura, tanto artística como intelectual, en el
campo de la comunicación de masa, ha sido el desarrollo de la televisión.
Si se considera la televisión como un fenómeno de tipo social p psicológico, las ciencias se ven
en la necesidad de resolver tres problemas fundamentales: analizar sus características
principales, examinar su campo de comunicación y los procesos que incluye y, por último,
investigar los efectos que produce.
CARATERISTICAS PRINCIPALES DE LA TELEVISION
Se pueden indicar en el orden siguiente:
• La televisión es el resultado de la convergencia del sonido y la imagen, lo que significa, que
emite sus mensajes de manera visual y acústica; el componente visual obliga al telespectador a
encontrarse ante la pantalla sin poder prestar atención a ninguna otra cosa que no sea mirar lo
que esta ocurriendo en ella. Este casi concentrarse totalmente en una situación explicaría, en
parte, el gran atractivo e influencia que ejerce la televisión sobre los individuos, a los que
absorbe la mayor parte del tiempo libre con que cuentan.
• Los programas los componen los productores y no los telespectadores. Estos tratan de
ofrecer los programas en conformidad con los deseos y costumbres de la vida cotidiana del
público aun cuando a veces resulte imposible satisfacer todos los gustos.
• Otra característica de la televisión es que puede retransmitir programas directamente, lo
mismo que la radio.
• La televisión es accesible a todo tipo de publico y satisface numerosos deseos y necesidades
del hombre, razones por las cuales, despierta gran atención entre casi toda la población.
• Los programas de televisión son vistos, generalmente, en el seno del ambiente familiar.
• El público telespectador es, generalmente, heterogéneo.
CAMPO DE COMUNICACIÓN DE LA TELEVISION.
La televisión es un medio de comunicación colectivo y la característica principal de estos
medios, es que son instrumentos que hacen posibles la relación entre los hombres, estén
éstos, espacial o temporalmente, distantes los unos de los otros.
En el sistema televisivo tenemos, por un lado, al productor o “comunicador” y, por otro, al
grupo de los “receptores”, distribuidos en todo el país, que forman el público de la
comunicación colectiva. Tenemos, también, el mensaje, es decir, el programa de acústica
visual. Este es siempre emitido en la misma dirección, o sea, del comunicador al telespectador.
Este tiene la capacidad de responder, preguntar, confirmar u oponerse a los mensajes
utilizando vías indirectas como, por ejemplo, cartas al director o llamadas telefónicas a las
estaciones de televisión.
La audiencia de la televisión es una agrupación de individuos aislados, es decir, físicamente
separados y anónimos, cuyo comportamiento masivo es, sin embargo, homogéneo, pues todos
ven y escuchan las mismas cosas al mismo tiempo, simultáneamente. Es una audiencia, en
cierto modo pasiva, pues el telespectador recibe el programa sentado cómodamente en su
hogar, a diferencia del público del cine o del teatro, que tiene que trasladarse a un local y
pagar cierta cantidad de dinero por asistir a un espectáculo.
Para cualquier medio de comunicación de masa es necesario conocer su destinatario, Como el
productor y el receptor están separados es difícil que puedan conocerse entre si. Como el
informante conoce muy poco al público, ocurre, entonces, que los productores de la televisión
tratan de conocer la mentalidad de los telespectadores. Para esto, utilizan métodos modernos
de investigación.
3.3) EFECTOS DE LA TELEVISION
La televisión, como medio de comunicación, ha sido causa de constantes críticas, tanto
negativas como positivas, desde el momento de su aparición.
En cuanto a las críticas negativas, las más reiteradas están referidas a su programación, la que
es calificada, por algunos críticos, como mediocre. Este aspecto podría considerarse como una
influencia negativa para el telespectador y, sobre todo para el niño y el adolescente que aún
no tiene el necesario discernimiento. Sucede, además, que si los padres no controlan qué
programación llega a ellos, la pantalla les ofrece muchas veces, un concepto prematuro del
mundo de los adultos, lo que les hace compenetrarse de sus pensamientos, conflictos y
dificultades sin que estén todavía preparados para ello.
Otra crítica que se les hace es que el espectador recibe todo hecho, pues la elaboración de los
programas ha pasado antes por manos especializadas y además la gran mayoría de los
programas son producidos en el extranjero.
También, en cierto modo, la televisión fomenta la holgazanería, pues el telespectador no
puede hacer otra actividad mientras ve televisión.
Junto a las críticas negativas que se le pueden hacer, las que no afectan a este medio de
comunicación solamente, hay otras de carácter positivo. Una sería que la televisión tiende a la
igualdad, en el sentido que todas las personas, no importando el nivel social o económico,
tienen la misma oportunidad de presenciar espectáculos, recibir información o simplemente
entretenerse.
La televisión, además, abre nuevos horizontes al hombre común al mostrarle países y
civilizaciones no conocidas por él y al informarle de los personajes más importantes del
mundo. También, este medio, amplía los conocimientos y el vocabulario de los jóvenes y
promete ser también un instrumento fundamental de la instrucción pública.
Debido a la gran influencia que ejerce la televisión sobre su público, es que se concentran en
torno a ella numerosos y variados intereses, desde los de las empresas comerciales privadas
hasta el propio estado.
Sin embargo, no se puede calificar a la televisión de buena o mala, ya que todo depende de la
finalidad que se le quiera dar por parte de sus programadores. Como todas las cosas que el
hombre ha creado, ésta puede servir para hacer el bien, lo mismo que para hacer el mal. De
ahí la importancia de un adecuado uso por parte de las personas que tienen la responsabilidad
de dirigir este medio de comunicación.
4) FUNCIONES DE LA TELEVISION
Tres funciones básicas cumple la televisión: informar, entretener y difundir cultura. De aquí
que las producciones televisivas apunten, en lo posible, a los tres niveles señalados.
Los programas informativos ocupan buena parte de las emisiones de cualquier canal de
televisión. Difunden noticias habladas, noticias filmadas y, a veces, noticias “en directo “siendo
estas últimas las que más interesan al telespectador, el que, desde su casa, tiene la posibilidad
de participar, como espectador, del acontecimiento.
El nivel de programación de entretenimiento se caracteriza por su heterogeneidad: desde films
de largometraje, teatro, circo, variedades y concursos, hasta las retransmisiones deportivas y
las veladas musicales.
Las emisiones de la televisión educativa pueden ser complementarias o sustitutivas de la
escuela y además, los programas pueden proporcionar los recursos necesarios para que la
televisión pueda contribuir al despertar definitivo de aquellos pueblos que aún viven en la
miseria y la ignorancia.
5) CLASIFICACION DE LOS PROGRAMAS DE TELEVISION
En el conjunto de imágenes que la televisión nos entrega, es fácil distinguir tres grandes
grupos.
En el primer grupo se incluyen aquellas imágenes que nos presentan acontecimientos reales,
vivos. A su vez, se puede distinguir en este grupo, aquellos hechos que están ocurriendo al
tiempo de presenciarlos y que no pueden ser previstos en cuanto a la forma en que se
desarrollan (escenas de guerra, huelgas estudiantiles o laborales, etc.) y aquellos que, siendo
también reales, en ciertos aspectos, al ser tomados por la televisión, pueden haber estado
previstos, aunque no sean preparados por ésta (es el caso de los desfiles militares, desfiles
deportivos, etc.)
En el segundo grupo pueden incluirse los programas en los que intervienen personas reales
que actúan en acciones previstas por la organización de televisión (son los espacios
divulgadores, los concursos, los juegos, las entrevistas, etc.)
Finalmente, en el tercer grupo, se incluirían todos los demás programas caracterizados por la
ficción. Nada de lo que en ellos ocurre es real. Las personas, los decoradores y el texto que
hablan los personajes es producto de la imaginación de otras personas (guionista, decorador,
productor del programa). A este grupo pertenecen las seriales, las novelas, los films, el teatro
televisado, etc.
La continuidad con que se presentan estas emisiones al público, sólo separado a veces por los
escasos minutos o segundos de la publicidad comercial, tiende a hacerle perder de vista sus
diferencias cualitativas y a considerar el programa como un todo compacto, homogéneo. Una
escena de “La guerra de los seis días “, en la que se ven caer soldados reales en el campo de
batalla, puede estar precedida o seguida por un flim de guerra en el que los actores simulan un
combate.
Sin embargo, la consecuencia más grave que ven los críticos, es que incluso las personas que
siguen distinguiendo la realidad de la ficción terminan por juzgar la calidad de los programas
con criterios aplicables al arte del espectáculo.
El resultado casi inevitable es que la muerte del soldado de “la guerra de los seis días 2 será
comparada con la muerte ficticia del actor en el film de guerra.
6) EL LENGUAJE DE LA TELEVISION. UN LENGUAJE AUDIOVISUAL
La televisión es el medio colectivo más eficaz y poderos, puesto que influye en las opiniones y
en las actitudes del hombre de manera más efectiva que otros medios. La identificación con
que lo entrega y la credibilidad en ella, es mayor que la que ocurre con la prensa y la radio.
Es evidente que la televisión está condicionada por las características y hábitos de su público,
pero también ella misma constituye un factor condicionante en la formación de los hábitos
sociales.
Un claro ejemplo de lo anterior es, que en la mayoría de los países, las emisiones de la tarde se
cierran con un corto film en que un personaje real o animado, humano o animal, despide a los
niños que presencian las emisiones hasta el día siguiente, con un breve consejo o con un
cuento invitando a los niños a marcharse a la cama.
La televisión ha invadido la vida de todos los países, conformando una mentalidad nueva y
convirtiendo el lenguaje de las imágenes en un también nuevo idioma que reemplaza el idioma
escrito. Por eso se dice que 2 la televisión tiene su propio lenguaje, que no es el lenguaje
natural de la palabra ni el del cine, aunque tiene mucho de ambos “.
El lenguaje televisivo tiene que ser comprendido instantáneamente pues, a diferencia del libro,
aquí no se puede releer la página. Acá hay que llamar la atención de la vista y el oído, en forma
sincronizada y complementaria, sin decaer un instante, pues si la televisión no comunica en el
mismo momento de la transmisión no sirve, no deja huella alguna.
El lenguaje audiovisual utiliza el más elemental de los medios de comunicación, la imagen. Esta
presenta sobre la palabra, la ventaja de su mayor comprensibilidad, además de su mayor
fluidez.
Este lenguaje audiovisual, al igual que el lenguaje hablado o escrito, se basa en símbolos, y se
dirige al receptor tratando de buscar en éste una misma interpretación de las imágenes que
entrega. A la imagen misma se añaden palabras, música, ruidos o simplemente silencio, lo que
la viene a afirmar por analogía.
La imagen es la forma más antigua del lenguaje escrito. Diferentes formas y colores dieron a
los hombres la posibilidad de comunicarse entre sí y con sus dioses. Los cazadores y los
pueblos agricultores también representaban sus actividades mediante imágenes que fueron
evolucionando según las diferentes épocas.
La imagen, entonces, lejos de ser un lenguaje nuevo, es el más antiguo de los lenguajes
escritos. Tiene tanta validez para la comunicación como cualquier otro tipo de lenguaje. El
lenguaje de las imágenes se mueve en dos dimensiones que son tiempo y espacio. Al espacio
se le conceden tres categorías: alto, ancho y largo; al tiempo, una solamente: el fluir del
pasado al futuro, pasando por un presente que es difícil definir.
Gracias a los medios audiovisuales el tiempo puede tener la dimensión que le demos, fluir al
revés, detenerse o tomar una aceleración que distorsiona la imagen. De esta forma los medios
audiovisuales rompen los moldes de un mundo estático de movimiento aparentemente igual.
El hombre como ser social, está obligado a la comunicación. El agente de cambios o de
desarrollo cultural debe no sólo comunicar, sino además saber exactamente qué comunicar y
qué objeto tiene la comunicación.
Para ello debe estudiar no sólo le mensaje, sino también el medio que utilizará para hacerlo
llegar, además de los receptores a los cuales quiere llegar.
Mientras que en la comunicación escrita o hablada se utilizan palabras rígidas que exigen
decodificación inmediata, en la comunicación por medio de imágenes, éstas no siempre se
decodifican en el momento mismo en que se aceptan.
Los medios audiovisuales, en la actualidad, están al servicio de la enseñanza debido al
desarrollo de la tecnología educativa, siendo la televisión uno de los medios más influyentes
por los motivos señalados anteriormente