RITO DE BIENVENIDA DE LOS NIÑOS A LA CATEQUESIS PARROQUIAL
DIÁLOGO CON NIÑOS Y NIÑAS
Celebrante: Queridos niños y niñas: La Iglesia está muy contenta de recibirlos. Esta es su
casa. Un lugar donde son amados y queridos por Jesús y por sus discípulos. La Iglesia es
nuestra madre, nuestra casa, donde podemos crecer como Jesús. Jesús creció en
estatura, en sabiduría y en gracia en la Sagrada Familia de Nazaret, con la Virgen María,
su madre y con San José. A través de tu parroquia ustedes también podrán crecer como
Jesús.
Celebrante: Ahora les pregunto: Queridos niños y niñas ¿Qué quieren pedirme?
Niños: Quiero ser iniciar (un nuevo año de) la catequesis parroquial
Celebrante: ¿Por qué me piden esto?
Niños: Porque quiero ser amigo de Jesús y recibir los sacramentos de la Comunión y de la
Confirmación
Celebrante: ¿Y la amistad con Jesús qué te da?
Niños: La vida eterna y la felicidad plena
A continuación, el celebrante dice estas o similares palabras:
Hace muy poco han comenzado las catequesis que les va a ayudar para que sean amigos
de Jesús. Se prepararán para que no dejen nunca su amistad: para que vivan unidos a Él,
escuchándolo, siendo fieles a sus palabras, conociendo sus enseñanzas que revela a los
pequeños y a los niños, teniendo intimidad con él por medio de la oración, amándolo y
amando lo que Jesús ama. Así vivirán siempre alegres y contentos, a pesar de las
dificultades. Es decir: tendrán la vida eterna que Dios Padre da a los que creen en su Hijo.
En la Iglesia, con la ayuda de sus padres y de sus catequistas, conocerán a Jesús cada vez
mejor y juntamente con nosotros se esforzarán en vivir como hijos de Dios Padre, según
nos enseñó Jesús: amarás a Dios con todo el corazón amándose los unos a otros como
Jesús los ama. Con gran alegría los recibimos en la familia de Dios, la Iglesia.
DIÁLOGO CON LOS PADRES Y CON LA ASAMBLEA
Luego el celebrante habla de nuevo a los niños y les ruega que pidan el consentimiento a
sus padres o a sus fiadores, que les presentan. Lo cual se puede hacer del modo siguiente,
o de otro modo parecido:
Celebrante: Ahora le pedimos sus padres que les den su consentimiento, y le pedimos que
se acerquen con ustedes aquí.
Los niños van a sus padres o fiadores, y vuelven con ellos delante del celebrante, que
prosigue:
Celebrante: Queridos padres, sus hijos piden que los preparemos para completar los
sacramentos de iniciación cristiana: La confirmación y la Comunión. ¿Están dispuesto a
dar el consentimiento que ellos desean?
Padres: Sí, estamos dispuestos.
Celebrante: ¿Estáis dispuestos a ayudarlos, en lo que depende de ustedes a la preparación
para el resto de la iniciación cristiana?
Padres: Sí, estamos dispuestos.
Después el celebrante interroga a todos los presentes con estas u otras semejantes:
Celebrante: Querida comunidad aquí presente que cada domingo nos acompañan en la
Santa Misa: Como para proseguir el camino que hoy empiezan estos niños necesitan del
auxilio de nuestra fe y de nuestra caridad, les pregunto también a ustedes: ¿están
dispuestos a colaborar para que estos niños y niñas lleguen gradualmente a la plena
amistad con Jesús?
Todos: Sí, estamos dispuestos.
SIGNACIÓN
Después el celebrante, vuelto hacia los niños, dice:
Celebrante: ¡Ojalá se acuerden siempre de Cristo y permanezcan fieles a Él, ya que los
llamó para que sean sus amigos! Por esto yo los signo a ustedes con la cruz de Cristo, que
es la señal de los cristianos. Este signo les recordará la presencia de Cristo en sus vidas y
su amor.
En seguida el celebrante, pasando ante los niños, hará la señal de la cruz sobre la frente
de cada uno, sin decir nada. Si es oportuno, invita a los padres y catequistas a que, también
ellos, en silencio hagan la señal de la cruz sobre la frente de los niños:
Celebrante: También ustedes, padres de estos niños y niñas, ya que son de Cristo,
sígnenlos con la señal de Cristo de la siguiente manera:
Si parece oportuno, a los niños, especialmente a los que son todavía muy pequeños, se
les puede signar también en alguna otra parte del cuerpo. El celebrante dice, mientras los
padres signan la parte del cuerpo que corresponde:
Celebrante: Te signo con la señal de la cruz en los oídos, para que oigas las palabras de
Cristo.
Celebrante: Te signo con la señal de la cruz en los ojos, para que veas las obras de Cristo.
Celebrante: Te signo con la señal de la cruz en los labios, para que hables a imitación de
Cristo.
Celebrante: Te signo con la señal de la cruz en el pecho, para que por la fe recibas a Cristo
en tu corazón.
Celebrante: Te signo con la señal de la cruz en la espalda, para que tengas el vigor y la
fortaleza de Cristo.
Celebrante: Ahora los bendigo con la señal de la cruz de Cristo en el nombre del Padre, y
del Hijo, + y del Espíritu Santo, para que ahora y siempre vivas con Jesús.
Comunidad: Amén