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Querida ESI

El documento presenta la Ley N° 26.150 de Argentina, que establece el derecho a la educación sexual integral (ESI) como un derecho humano para todos los estudiantes. A pesar de su implementación, persisten resistencias y prejuicios que limitan su aplicación, especialmente en contextos conservadores. La ESI busca promover la salud, el respeto por la diversidad, la igualdad de género y el cuidado del cuerpo, proporcionando a los estudiantes herramientas para tomar decisiones informadas sobre su sexualidad.

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Querida ESI

El documento presenta la Ley N° 26.150 de Argentina, que establece el derecho a la educación sexual integral (ESI) como un derecho humano para todos los estudiantes. A pesar de su implementación, persisten resistencias y prejuicios que limitan su aplicación, especialmente en contextos conservadores. La ESI busca promover la salud, el respeto por la diversidad, la igualdad de género y el cuidado del cuerpo, proporcionando a los estudiantes herramientas para tomar decisiones informadas sobre su sexualidad.

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Pilar 3

PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA

Foto de portada: Iniciativa Spotlight


Iniciativa Spotlight en Argentina

MANUAL QUERIDA ESI

2021
2
3
Moris, Larisa
Querida ESI. La educación sexual integral en Argentina / Larisa
Moris ; editado por Florencia Sabaté ; ilustrado por Malena Moyano.
- 1a ed. - San Miguel de Tucumán : Mujeres X Mujeres, 2020.
78 p. : il. ; 21 x 14 cm.

ISBN 978-987-47920-1-3

1. Educación Sexual Integral. 2. Estudios de Género. I. Sabaté,


Florencia, ed. II. Moyano, Malena, ilus. III. Título.
CDD 371.714

4
EL DERECHO A LA EDUCACIÓN SEXUAL
INTEGRAL EN ARGENTINA.
Desde el año 2006 Argentina cuenta con la Ley N°
26.150 que establece el derecho de todxs lxs educandxs a
recibir educación sexual integral (ESI) y que crea el
Programa Nacional de Educación Sexual Integral.
La ley 26.150 vino a materializar y garantizar
derechos que ya se encontraban en nuestro
ordenamiento jurídico. La misma afirma principios y
derechos incorporados a la Constitución Nacional cuando
garantiza la educación sexual integral como un derecho
humano universal para todos los alumnos y alumnas de los
establecimientos educativos del país. La ley se vincula
también con otras leyes nacionales imbuidas en los
mismos principios, como por ejemplo la Ley Nacional de
Salud Sexual y Reproductiva 25.673 que establece que
toda la población deberá tener garantizado el acceso a la
información y ha delegado explícitamente a la comunidad
educativa la tarea de formación.

A pesar de todos estos antecedentes, cuando se


debatía la ley de Educación Sexual Integral 26.150 en el
2006, actores sociales de diversos sectores de poder,

5
como algunos representantes de confesiones religiosas1,
plantearon sus puntos de vista. Algunos actores se
oponían a la aprobación de la ley, porque pensaban que
enseñar educación sexual a lxs niñxs del jardín de infantes,
o de la escuela primaria, era como una especie de
“corrupción” de la inocencia infantil. Sin duda, estas
posturas reducen la sexualidad sólo al “acto sexual”, a la
“relación genital”, a la “reproducción”. Y, en esta línea, los
únicos con derecho a tener educación sexual serían lxs
adolescentes de la secundaria, porque ahí es cuando
aparece el “despertar sexual”, y hay que ocuparse de este
“problema”.

Marcela Bilinkis expresa que si bien el consenso


alrededor de la Ley N° 26.150 se construyó articulando
discursos y percepciones disímiles sobre “problemáticas
sociales” relativas a lxs niñxs (como por ejemplo el acoso,

1 A pesar de que la ley 26150 tiene ya varios años, en la gran mayoría


de los colegios confesionales no se garantizaba este derecho a lxs
estudiantes. Luego de la media Sanción de la ley de IVE, en el año
2018, el Episcopado Católico Argentino emitió un comunicado “Toda
Vida Vale”, en el que puede leerse, entre sus líneas “como Pastores,
este último tiempo nos ha servido para reconocer debilidades en
nuestra tarea pastoral: la educación sexual integral en nuestras
instituciones educativas, el reconocimiento más pleno de la común
dignidad de la mujer y el varón, y el acompañamiento a las mujeres
que se ven expuestas al aborto o que han sido atravesadas por dicho
trauma” y afirman que “todas éstas son llamadas de la realidad que
nos convocan a una respuesta como Iglesia” (Uranga, 2018).

6
abuso sexual infantil, sobreinformación y falta de
información veraz sobre la sexualidad, etc.) que lxs
situaron como “vulnerables” y “en riesgo”, en realidad,
desde estas posturas, se quiso poner en tensión la
tendencia de la opinión pública a relacionar la educación
sexual en la niñez con la estimulación temprana de las
relaciones sexuales y la “pérdida de la inocencia infantil”.
Además, situó a la escuela como institución en la cual
tiene lugar una “transmisión de conocimientos
verdaderos”, en contraposición a la “formación en
valores” que llevan adelante las familias (2013, p. 29).

La resolución de la ley de ESI en el año 2006


consensuó la discusión a través de la definición de
integralidad de la educación sexual y del enfoque de
derechos, que en su art. 1 plantea que: “Todos los
educandos tienen derecho a recibir educación sexual
integral en los establecimientos educativos públicos, de
gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional,
provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y
municipal”, es decir, que es un derecho de niñas/os y
adolescentes, que debe ser garantizado. Asimismo,
establece que a “los efectos de esta ley, se entiende como
educación sexual integral la que articula aspectos
biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”.

7
A pesar de que desde hace varios años contamos
con la Ley N° 26.150 y todo el marco normativo que se fue
construyendo en torno a la ESI, aún hoy continúan las
resistencias en cuanto a garantizar el derecho a la ESI.
Muchas veces estas resistencias se basan en prejuicios y
desconocimiento de la ley, en falsas ideas y discursos
ficticios que circulan, pero también las resistencias operan
desde determinados sectores conservadores de nuestra
sociedad, que se empeñan en negar derechos humanos a
lxs niñxs y adolescentes.

Comprender que la ESI es un derecho humano,


estar al tanto de las resoluciones sobre ESI que fueron
consensuando todxs lxs Ministrxs de Educación del país en
el marco del Consejo Federal de Educación y conocer los
contenidos obligatorios de la ESI para cada nivel
educativo, es fundamental para garantizar su
implementación, en clave de derechos humanos y con
perspectiva de género, por parte del Estado a través de
sus agentes.

Además, este conocimiento nos permitirá poder


reclamar y exigir este derecho, y que el mismo se lleve a
cabo en el marco de los ejes conceptuales de la ESI,
sacando de la clandestinidad pedagógica algunos
contenidos de la ESI que aún no se abordan en muchos

8
espacios escolares, limitando así la ciudadanía de nuestrxs
estudiantes.

Todos estos temas, abordaremos en las páginas


siguientes.

9
10
¿QUÉ SE ENTIENDE POR ESI?
INTEGRALIDAD Y MARCO NORMATIVO
La educación sexual fue definida por la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) como un “enfoque a la
enseñanza sobre el sexo y las relaciones apropiado a la
edad, relevante culturalmente, y que proporciona
científicamente información precisa, realista y sin
prejuicios. La educación sexual proporciona oportunidades
para explorar los valores y actitudes propios y la
construcción de la toma de decisiones, habilidades de
comunicación y reducción de riesgos sobre muchos
aspectos de la sexualidad”.

Acercarnos a lo que significa educación sexual


integral, como expresa Valero Londoño (2015, p. 18),
implica asumir una perspectiva de derechos, y una
posibilidad de aportar en la autonomía de los sujetos para
tomar decisiones sobre su cuerpo, su sexualidad, y
fortalecer sus proyectos de vida. Para que sea integral, la
educación sexual debe brindar las herramientas
necesarias para tomar decisiones en relación con una
sexualidad que se corresponda con lo que cada ser
humano elige proyecto de vida en el marco de su realidad.
Para ello resulta crítica la educación sexual que se recibe
en la niñez y en la juventud (Valero Londoño, 2015, p. 20).

11
Son OBJETIVOS de la ESI:

• Incorporar la educación sexual integral dentro de


las propuestas educativas orientadas a la
formación armónica equilibrada y permanente de
las personas.
• Asegurar la transmisión de conocimientos
pertinentes, precisos y confiables y actualizados
sobre los distintos aspectos involucrados en la
educación sexual integral.
• Promover actitudes responsables ante la
sexualidad.
• Prevenir los problemas relacionados con la salud
en general y la salud sexual y reproductiva en
particular.
• Procurar igualdad de trato y oportunidades para
mujeres y varones.

¿Qué significa que la educación sexual sea integral?

Este enfoque integral se basa en cuatro


fundamentos:

➢ La promoción de la salud: nos permite pensar a la


sexualidad como algo inherente al ser humano, que
va más allá de la enfermedad o la patología, que
tiene que ver con cómo generamos mejores
condiciones de vida, ambientes y entornos

12
protectores donde todxs nos sintamos valoradaxs y
reconocidxs por lxs otrxs, contemos con personas y
redes sociales a las cuales recurrir y de las que nos
sintamos parte. Y, sobre todo, podamos contar con
relaciones respetuosas, no violentas ni coercitivas,
que nos hagan crecer como personas y como
comunidad. La sexualidad, como la salud, no es algo
que “se padece”; sí es algo que se disfruta, se
protege, y se cuida entre todxs.

➢ Reconocimiento de estudiantes como sujetos de


derecho: la ley 26.150 adopta para la ESI tanto el
enfoque de género como el enfoque normativo
anclado en la perspectiva de los Derechos
Humanos, y ambos plantean como horizonte
deseable el ejercicio pleno de los derechos
sexuales, y los derechos reproductivos y no
reproductivos. En la ley de ESI, se establece la
igualdad para niñxs y adolescentes, cuando dice:
“Todos los educandos tienen derecho a recibir
educación sexual integral” (art. 1).

➢ La complejidad del hecho educativo implica


reconocer que se trata de una política educativa
específica y obligatoria para la escuela que exige
reconocer las diferencias y la diversidad, sin perder
de vista la gradualidad y la progresión que aporta la

13
edad en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La
complejidad también viene dada porque la
educación en sexualidad parte del reconocimiento
del sujeto, de su cuerpo y de sus sentimientos como
base del trabajo pedagógico. “Educar en sexualidad
es, por tanto, una forma de apreciar que la vida
sucede en un cuerpo y que, como seres humanos,
podemos también entender, analizar y cuidar lo que
sucede con nuestros cuerpos, como parte del
desarrollo integral de nuestra ciudadanía y nuestras
relaciones. Implica tanto ofrecer conocimientos
para la prevención de embarazos no deseados e
infecciones de transmisión sexual, como formar en
valores, sentimientos y actitudes positivas frente a
la sexualidad.2”

➢ La integralidad del enfoque de la ESI queda explícita


cuando expresa: “entiéndase como educación
sexual integral la que articula aspectos biológicos,
psicológicos, sociales, afectivos y éticos” (art. 1).

2
Faur, E. “La educación en sexualidad”. En El Monitor de la Educación.
N° 11, 5° época, marzo/abril 2007, pp. 26-29. Disponible en:
www.me.gov.ar/monitor/nro11/dossier1.htm)

14
15
Con todos estos elementos podemos resumir diciendo
que la ESI implica un espacio de enseñanza y aprendizaje
sistemático, con contenidos adecuados a la edad de lxs
estudiantes, su situación y su contexto sociocultural,
que comprende saberes y habilidades para la toma de
decisiones conscientes y críticas.

EJES que atraviesan toda la ESI3:

➢ El ejercicio de los derechos: todos los agentes


del sistema educativo deben garantizar una
educación sexual integral, en cada nivel y de
acuerdo con cada contexto, para todxs lxs niñxs
y adolescentes/jóvenes, quiénes son sujetos de
derecho, cuyas opiniones, experiencias y
emociones, deben ser escuchadas y tenidas en
cuenta. Y también establece el derecho - y la
responsabilidad - que lxs docentes tienen de
acceder a la capacitación y actualización
integral, gratuita y en servicio, a lo largo de toda
su carrera. La ESI no es un hecho aislado, sino
que se inscribe en un marco de políticas

3
Marina, M., et.al. (2014). Clase 2: “Los ejes de la ESI”, Educación
Sexual Integral, Especialización docente de nivel superior en
educación y TIC, Buenos Aires, Ministerio de Educación de la Nación.

16
públicas relacionadas con la inclusión, la
igualdad y el ejercicio de los derechos.
➢ Reconocer la perspectiva de género: las
relaciones en la escuela y las subjetividades
producidas en y por ella, han constituido un
modo de regular los cuerpos, en especial las
expresiones supuestamente “correctas” de ser
varón y ser mujer. En la escuela se enseña, a
veces de forma explícita y a veces no tanto,
cómo deben ser las y los estudiantes en relación
con su femineidad o su masculinidad. La
perspectiva de género nos da “lentes”
apropiados para ver que la realidad y las
relaciones entre varones y las mujeres están
mediadas por relaciones de poder que
producen desventaja para las mujeres y a
personas trans, por no encajar en los
“estereotipos” dominantes; y cuando esto
sucede aparecen situaciones de violencia de
género y discriminación. El concepto de
igualdad de género es una invitación a mirar
nuestras relaciones y acciones, reconociendo
que históricamente las mujeres fueron
discriminadas y/o no reconocidas en pie de
igualdad en relación con los varones, y que
nuestras acciones en la escuela deben apuntar
a tratar de disminuir esas desigualdades.

17
➢ El respeto por la diversidad: implica asumir una
actitud democrática que supere la idea de
“tolerancia”: “soporto al otrx y sus elecciones
porque no me queda alternativa”, significa
asumir que todas las personas somos distintas
e iguales en derechos. La ESI se sustenta en la
enseñanza del respeto por todas las formas de
identidad, su reconocimiento y valoración y
más específicamente sobre la diversidad sexual.
El respeto por la diversidad incluye tanto a
quienes expresan su masculinidad o femineidad
de la forma en que “está establecido”, como a
quienes desean y viven su género y su
sexualidad de modos socialmente no
hegemónicos. La ESI se propone el respeto a la
diversidad, que permita que la escuela sea una
experiencia positiva para todxs.
➢ La valoración de la afectividad: Tanto en la vida
como en la escuela, la afectividad despliega
todo su potencial partiendo de esa experiencia
con un otro. En este vínculo de apertura, de
reciprocidad, de diálogo, de escucha, de
intercambio, el aprendizaje solo es posible
mediado por vínculos afectivos en los que el
deseo de apertura al otro lleva a tener una
mirada de reconocimiento y respeto. La escuela
debe ser un espacio para el reconocimiento del

18
mundo emocional, para la expresión y la
comunicación.
➢ El cuidado del cuerpo: la ESI propone
acercarnos a la idea de “una construcción social
del cuerpo”. Este eje constituye un núcleo
fundamental donde se aprende a respetar el
propio cuerpo y el cuerpo de otrx desde el nivel
inicial; a comprender qué es la intimidad desde
ese lugar y a cuidar de manera integral la salud:
física, psíquica y social. Este eje busca el
reconocimiento del cuerpo sexuado y sus
distintos cambios como parte fundante de la
identidad de las personas. En este sentido,
adquiere importancia el fortalecimiento de la
autoestima y la autonomía, con la finalidad de
adoptar decisiones sobre la salud en general, y
la salud sexual y reproductiva en particular, que
permitan vivir una sexualidad sin ningún tipo de
coacción, violencia, discriminación,
enfermedad o dolencia.

19
20
Lineamientos curriculares para la
Educación sexual integral
A partir de la sanción de la Ley Nacional 26.150 de
Educación Sexual Integral, el Ministerio de Educación de la
Nación consultó a las jurisdicciones sobre sus experiencias
y recorridos en materia de educación sexual, y convocó a
profesionales en la temática y a representantes de
distintos credos, a fin de construir acuerdos curriculares
para su implementación en las escuelas de todos los
niveles y modalidades educativas.

De este proceso de consultas y de búsqueda de


consenso, surgieron los Lineamientos Curriculares para la
Educación Sexual Integral (ESI), que definen el piso común
de contenidos curriculares válidos para todos los niveles y
modalidades del sistema educativo, para todas las
escuelas públicas –tanto de gestión estatal como privada–
y para todas las jurisdicciones de nuestro país. Estos
contenidos fueron aprobados por los ministros de todas
las jurisdicciones, en el Consejo Federal de Educación
(Resolución 45/08).

Los lineamientos curriculares responden a los


siguientes propósitos formativos:

➢ Ofrecer oportunidades de ampliar el horizonte


cultural desde el cual cada niño, niña o

21
adolescente desarrolla plenamente su
subjetividad reconociendo sus derechos y
responsabilidades y respetando y reconociendo
los derechos y responsabilidades de las otras
personas.
➢ Expresar, reflexionar y valorar las emociones y
los sentimientos presentes en las relaciones
humanas en relación con la sexualidad,
reconociendo, respetando y haciendo respetar
los derechos humanos.
➢ Estimular la apropiación del enfoque de los
derechos humanos como orientación para la
convivencia social y la integración a la vida
institucional y comunitaria, respetando, a la
vez, la libertad de enseñanza, en el marco del
cumplimiento de los preceptos
constitucionales.
➢ Propiciar el conocimiento del cuerpo humano,
brindando información básica sobre la
dimensión anatómica y fisiológica de la
sexualidad pertinente para cada edad y grupo
escolar.
➢ Promover hábitos de cuidado del cuerpo y
promoción de la salud en general y la salud
sexual y reproductiva en particular, de acuerdo
con la franja etaria de los estudiantes.

22
➢ Promover una educación en valores y actitudes
relacionados con la solidaridad, el amor, el
respeto a la intimidad propia y ajena, el respeto
por la vida y la integridad de las personas y con
el desarrollo de actitudes responsables ante la
sexualidad.
➢ Presentar oportunidades para el conocimiento
y el respeto de sí mismx y de su propio cuerpo,
con sus cambios y continuidades tanto en su
aspecto físico como en sus necesidades, sus
emociones y sentimientos y sus modos de
expresión.
➢ Promover aprendizajes de competencias
relacionadas con la prevención de las diversas
formas de vulneración de derechos: maltrato
infantil, abuso sexual, trata de niños.
➢ Propiciar aprendizajes basados en el respeto
por la diversidad y el rechazo por todas las
formas de discriminación.
➢ Desarrollar competencias para la verbalización
de sentimientos, necesidades, emociones,
problemas y la resolución de conflictos a través
del diálogo.

23
24
NÚCLEOS DE APRENDIZAJE PRIORITARIOS
(NAP)
El anexo de la Resolución del CFE N° 340/18 de
fecha 22 de mayo de 2018, establece los Núcleos de
Aprendizajes Prioritarios (NAP) para cada nivel educativo,
que vienen a fortalecer la obligatoriedad de la presencia
de la ESI en las planificaciones y programas de los espacios
curriculares de todos los niveles educativos.

Estos NAP se desprenden de los Lineamientos


curriculares para la educación sexual integral, que dicho
Consejo Federal de Educación ya había aprobado en el año
2008 y prevén la progresividad en la enseñanza de la ESI,
según cada nivel educativo:

Nivel Inicial

• Las partes externas del cuerpo humano.


• El vocabulario correcto para nombrar los órganos
genitales.
• Los procesos de gestación y nacimiento.
• La disposición de recibir y dar cariño.
• La confianza, la libertad y la seguridad para expresar
ideas, opiniones y pedir ayuda.
• La adquisición de pautas de cuidado y auto protección.
• Igualdad de oportunidades para niñas y niños en juegos
y trabajos, evitando estereotipos de género.

25
• La diversidad de familias.
• El concepto de intimidad y cuidado de la intimidad
propia y de los otros/as.
• Decir “no” frente a interacciones inadecuadas con otras
personas.
• No guardar secretos que los hacen sentir incómodos,
mal o confundidos.

Nivel Primario
• El cuerpo humano como totalidad con necesidades de
afecto, cuidado y valoración.
• Los procesos de crecimiento, desarrollo y maduración.
• Los caracteres sexuales.
• Los cambios que se ven y se sienten en la pubertad.
• La igualdad para varones y mujeres en juegos y en
actividades motrices e intelectuales.
• Las configuraciones familiares en distintas épocas y
culturas.
• La diversidad en las personas: apariencia física,
orientación sexual e identidad de género.
• El análisis de los estereotipos corporales de belleza.
• La superación de los prejuicios y las actitudes
discriminatorias.
• Los vínculos socio afectivos con los pares, los
compañeros, las familias y las relaciones de pareja.
• El embarazo: aspectos biológicos, sociales, afectivos y
psicológicos.

26
• Los métodos anticonceptivos.
• La prevención de las infecciones de transmisión sexual.
• El derecho a la intimidad y el respeto a la intimidad de
los otros/as.
• La vulneración de derechos: el abuso sexual, la violencia
de género y la trata de personas.
• Prevención del grooming.
• El concepto de intimidad y cuidado de la intimidad
propia y de los otros/as.
• Decir “no” frente a interacciones inadecuadas con otras
personas.
• No guardar secretos que los hacen sentir incómodos,
mal o confundidos.
• Nuevas formas de masculinidad y femineidad en el
marco de la equidad de género.

Nivel Secundario
• El cuerpo que cambia, la autonomía y su construcción
progresiva.
• Las distintas formas de ser joven según los contextos y
las experiencias de vida.
• Construcción de identidad y de proyecto de vida • Los
patrones hegemónicos de belleza y su relación con el
consumo.
• Reproducción, embarazo, parto, maternidad y
paternidad desde un abordaje integral.

27
• El embarazo no intencional en la adolescencia: los
métodos anticonceptivos.
• La prevención de infecciones de transmisión sexual.
• Los marcos legales para el acceso a los servicios de salud
sexual.
• La pareja, el amor y el cuidado mutuo en las relaciones
afectivas. Mirada hacia la violencia de género en el
noviazgo.
• El reconocimiento y respeto a las distintas maneras de
ser mujer y de ser varón.
• El análisis crítico de la femineidad y la masculinidad en
distintos contextos.
• El derecho de las personas a vivir su sexualidad de
acuerdo a sus convicciones y preferencias en el marco del
respeto por los/as otros/as.
• La vulneración de derechos sexuales: La discriminación,
la violencia, el acoso, el abuso, el maltrato, la explotación
sexual y trata.
• La violencia de género en la adolescencia.
• Distintas miradas sobre el aborto (como problema
ético, de salud pública, moral, social, cultural y jurídico,
etc.).
• Prevención del grooming. Redes sociales y sexualidad.

28
La ESI presenta un marco amplio que replantea los modos
de entender el cuidado del propio cuerpo y del cuerpo de
los/as otros/as, sin rechazar las dimensiones biológicas y
médicas, pero no reduciéndolos solamente a ellas. El
cuerpo, la afectividad, los deseos y temores se constituyen
en aspectos fundamentales para que haya una ESI que
eduque también para la felicidad, el deseo y la plenitud; y
no solo para la prevención de enfermedades.

29
30
LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL ES UN
DERECHO HUMANO
De acuerdo con lo que expresa Lilia Rodríguez en
su artículo “Derechos sexuales y Reproductivos en el
Marco de los Derechos Humanos”, entre los derechos
sexuales y reproductivos está el derecho a la información
y educación, que incluye el acceso a la información
completa, oportuna, adecuada sobre aspectos relativos a
la sexualidad y reproducción incluidos los beneficios,
riesgos y eficacia de los métodos anticonceptivos. La
educación, como un proceso sostenido orientado a
generar cambios en las percepciones y actitudes respecto
de la sexualidad y reproducción y en las relaciones que se
establecen entre hombres y mujeres, es un derecho que
protege el derecho de lxs jóvenes a ser informadoxs y a
ser destinatarixs de una educación sexual libre de
estereotipos.

La obligación de los Estados respecto a la


educación sexual se encuentra fundamentada, como
todos los derechos sexuales y reproductivos, en
estándares internacionales de derechos humanos.

Esta obligación está establecida en los artículos 5,


10, 12, 16 de la Convención sobre la Eliminación de todas
las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).

31
Además, los Comités de Naciones Unidas han
desarrollado diversas recomendaciones y comentarios
respecto a la educación sexual4.

Por su parte, la CIDH en el caso Guzmán Albarracín


y otras vs. Ecuador (Sentencia del 24 de junio de 2020)
expresa en el párrafo 139 que el derecho a la educación
sexual y reproductiva integra el derecho a la educación y,
como ha señalado el Comité DESC5, “entraña un derecho
a una educación sobre la sexualidad y la reproducción que
sea integral, que no sea discriminatoria, que esté basada
en pruebas, que sea científicamente rigurosa y que sea
adecuada en función de la edad”. Una obligación estatal
relativa al derecho a la salud sexual y reproductiva es
brindar “educación e información integrales”, teniendo en
cuenta “las capacidades evolutivas de los niños y los
adolescentes”.

La ley N° 26.150 establece que todos/as los/as


estudiantes tienen derecho a recibir educación sexual

4
Como, por ejemplo, la Recomendación General No. 24 del Comité
CEDAW, la Observación General No. 3 del Comité de los Derechos del
Niño, la Observación General No. 4 del Comité de los Derechos del
Niño, la Observación General No. 28 del Comité de Derechos
Humanos, la Observación General No. 14 del Comité de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales
5
Comité DESC, Observación General No 22 relativa al derecho a la
salud sexual y reproductiva.

32
integral, y crea el Programa Nacional de Educación Sexual
Integral, estableciendo que todas las acciones de este
Programa están destinadas a lxs educandxs del sistema
educativo, que asisten a establecimientos públicos de
gestión estatal o privada, desde el nivel inicial hasta el
nivel superior de formación docente y de educación
técnica no universitaria.

Al ser un derecho, el Estado, a través de sus


agentes (en este caso, lxs docentes y educadorxs desde
todos sus lugares de trabajo, no solamente frente al aula)
debe garantizar que niños, niñas y adolescentes del
sistema educativo reciban educación sexual integral de
forma gradual desde la infancia temprana y de acuerdo a
su grado de madurez y desarrollo.

¿En Tucumán, está vigente la ESI?

Solemos escuchar decir que la provincia de


Tucumán “no ha adherido a la ley de Educación Sexual
Integral”, muletilla que se usa como crítica y también
como justificación.

Esta errada afirmación, no sólo desconoce la labor


que es llevada a cabo por equipos jurisdiccionales de ESI,
por instituciones educativas comprometidas y por
docentes que por propia iniciativa, y muchas veces en
soledad y contrariadxs por directivxs y algunas familias,

33
están comprometidxs en garantizar derechos, sino que, y
lo más grave, es que nos pone a nada de caer en las
trampas que deliberadamente orquestan quienes están
en contra de la ESI y que buscan retroceder y poner en
debate derechos que ya han sido consensuados,
alcanzados y ganados

Tucumán cuenta con la Ley Provincial de


Educación n° 8391 (de diciembre de 2010), la cual
establece en su artículo 9 inc. 13 que son fines y objetivos
de la política educativa: “incorporar a la propuesta
educativa institucional la educación sexual integral,
articulando los aspectos biológicos, psicológicos, sociales,
afectivos y. éticos. Cada comunidad educativa, en la
elaboración de su proyecto institucional, adaptará las
propuestas a su realidad sociocultural, respetando su
ideario institucional y las convicciones de’ sus miembros,
conforme a lo establecido en la Ley de Educación Sexual
Integral”. El Art. 12 establece que la Autoridad Educativa
debe definir y actualizar los diseños y lineamientos
curriculares de cada nivel o modalidad conforme a la
normativa nacional, a los acuerdos federales y a las
disposiciones de la presente ley.

Conforme surge de la Ley Provincial de Educación,


esta adhiere a la Ley de Educación Sexual Integral,
comprometiéndose además a actualizar los lineamientos

34
de acuerdo con las leyes nacionales y con los acuerdos
federales y garantiza la formación y capacitación docente
continua.

Por lo tanto, no es necesario otra ley para que el


Estado Provincial y sus agentes incorporen la ESI, sino que
es tarea de la autoridad educativa llevar a cabo políticas
que garanticen la ESI desde el nivel inicial, pasando por el
primario y secundario, así como en la formación docente.
Y tales políticas deben tener un real impacto.

35
36
ESI Y ABUSO SEXUAL
De acuerdo con las estadísticas oficiales6 sobre abuso
sexual infantil en el país, el 53% de los abusos sucede en el
hogar de la víctima, el 18% en la vivienda del agresor y el 10%
en la casa de un familiar; el 47% de las víctimas tienen entre 6
y 12 años, el 28% hasta 5 años y el 25% entre 13 y 17 años.

La ESI es una herramienta fundamental para la


prevención de abusos sexuales en la infancia y la
adolescencia.

El Instituto Interamericano del Niño, la Niña y el


Adolescente (IIN) —Organismo Especializado de la OEA en
materia de niñez y adolescencia- sostiene que cuando se
da una educación sexual integral se empieza a desarrollar
la capacidad de reconocer cuando hay conductas entre
pares o personas adultas que dañan la integridad sexual
del niño, niña o adolescente. Además, ayuda a reconocer
que nuestro cuerpo nos pertenece y hay caricias que no
están bien y zonas que no deben de ser tocadas o vistas
sin nuestro consentimiento. Hay niños, niñas y
adolescentes que enfrentan situaciones de abuso sexual y
no lo reconocen. Y lo triste es que no es que no tengan
educación sexual porque así lo decidan, sino porque

6
https://www.argentina.gob.ar/tema/violenciayabuso

37
alguien mayor pensó que no la necesitan, privándolxs así
de varios derechos.

Es necesario brindar a lxs niñxs y adolescentes las


herramientas para reconocer el abuso sexual y no
callarlo. Mientras más personas informadas haya, menos
víctimas habrá.

Dentro de los lineamientos curriculares y de los


NAP, se contempla la prevención del abuso sexual infantil.
Como sostiene la ley, el conocimiento tiene que ser
pertinente y confiable, para eso hay contenidos previstos
para cada nivel.

La ley establece que la Educación Sexual Integral


también debe involucrar el trabajo con las familias. Sin
embargo, cuando se trata de abusos sexuales, existe una
profunda resistencia a creer en la veracidad de los relatos
cuando el abuso es intrafamiliar, de ahí la importancia de
que la ESI también llegue a las familias.

El abuso sexual se vio potenciado durante el


Aislamiento Social Preventivo y obligatorio por el COVID-
19.

38
De acuerdo con lo informado por UNICEF7 sobre
los datos registrados por el Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos de la Nación, los llamados a la línea
137 por violencias intrafamiliares y/o sexuales
aumentaron un 20% durante la cuarentena, respecto al
mismo período de 2019. La cantidad total de niñas y niños
que sufrieron estos tipos de violencias se incrementó un
23%: específicamente, aumento del 28% en violencia
familiar y del 13% en violencia sexual. En tanto, la cantidad
de chicos y chicas que fueron violentados/as en el entorno
digital (lo que incluye principalmente grooming y
utilización de imágenes en pornografía) aumentó un
267%.

La interrupción de clases presenciales y de


actividades deportivas y sociales que provoca la falta de
contacto y de vinculación con sus pares y adultos de
referencia (docentes, principalmente) dificulta los pedidos
de ayuda que los propios niños y niñas puedan hacer, o la
intervención de personas cercanas que puedan detectar
situaciones de maltrato y requerir asistencia del Estado.

El Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio que


atravesamos, y que no permitió la presencialidad en las
escuelas durante todo el ciclo lectivo 2020, abrió una

7
https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/de-los-
chicos-y-las-chicas-somos-responsables-infancia-sin-violencia

39
puerta de entrada de la ESI a través de la virtualidad: en
muchas familias lxs padres, madres o familiares mediaron
recibiendo, por email o whatsapp, tareas destinadas a lxs
hijxs, apoyando y acompañando la tarea docente en los
propios hogares. Esta situación de crisis por la pandemia
también abrió oportunidades: trabajar contenidos de la
ESI que llegaron a las familias, y permitió que las familias
puedan conocer algo de la normativa y derriben algunos
prejuicios y representaciones.

El acompañamiento docente y no dejar la ESI de


lado en la virtualidad es fundamental. La convivencia
ininterrumpida de lxs niñxs y adolescentes con quienes en
muchos casos son sus agresores aumenta el riesgo de
sufrir situaciones de violencia familiar y de género, así
como las dificultades para denunciarlo, pero si permitimos
que se abran las puertas de la ESI, y se recreen espacios
de confianza y escucha, esxs niñxs y adolescentes sabrán
que cuentan con un docente que les cree y a quien pueden
pedir ayuda.

40
41
42
ESI Y CONCEPCIONES DE INFANCIAS Y
ADOLESCENCIAS
La concepción de infancias que surge del marco
normativo de la ESI es la de niñxs y adolescentes como
actorxs sociales, donde es tenida en consideración y cobra
centralidad la participación de las infancias y
adolescencias y su voz.

La integralidad que surge del art. 1 de la ley 26.150


así como de los ejes conceptuales que se encuentran
implícitos en los propósitos formativos generales que han
definido los lineamientos curriculares específicos, dan
cuenta de esa concepción de infancias y adolescencias,
reconfirmando que se han dejado atrás concepciones de
niñxs y adolescentes como pasivos e incompetentes, y que
lxs educandxs son sujetxs de derecho, a lxs cuales el
Estado debe garantizar la ESI.

Asimismo, esta concepción de infancias y


adolescencias que surge del marco normativo de la ESI,
busca potenciar la agencia de estxs actores, en el sentido
de considerar que son activos constructorxs de su propio
desarrollo, contribuyen al orden y la transformación
sociales, y son productores de sus identidades sociales y
culturales.

43
¿Y qué pasa con el slogan “Con mis hijos no te metas”?
¿Pueden las familias oponerse a que sus hijos/as reciban
educación sexual integral en las escuelas?

Los movimientos como “Con mis hijos no” o “Con


mis hijos no te metas”, extendidos por toda América
Latina (y muy presentes en Argentina), que propugnan la
eliminación de la educación sexual, representan así un
renovado peligro para los logros en materia de derechos
de niñxs y adolescentes.

Las familias no pueden oponerse, ya que los niños,


niñas y adolescentes son sujetos de derecho y si bien la
responsabilidad parental está en el Código Civil y
Comercial de la Nación, su finalidad es acompañar un
proceso de crecimiento y desarrollo humano que tiene
como protagonista al niño, niña o adolescente.

Becerra (2019) advierte que la ESI, en Argentina, a


pesar de contar con una ley vigente hace varios años, ha
quedado últimamente ligada a los reclamos feministas,
especialmente a la Campaña por el Aborto legal, y que
esto ha provocado la reacción feroz de sectores para nada
minoritarios de la población a la legalización del aborto y
a la ESI (con la consigna “Con mis hijos no te metas”).

44
En la página web del movimiento en Argentina8,
manifiestan no querer que “se les quite el Derecho a los
Padres de educar a sus hijos en cuanto a la moral sexual”,
y reclaman que “la Familia tenga participación directa
como agente primaria y natural de la Educación,
ejerciendo la responsabilidad parental al encausar a sus
hijos de acuerdo a su visión social de la sexualidad”, entre
otros reclamos y declamaciones.

La concepción de infancia y de adolescencia del


movimiento “con mis hijos no te metas” muestra como
diferentes condiciones sociales y de género limitan un
derecho y limitan el concepto de agencia. Szulc (2019, p.
58) expresa que lxs niñxs son sujetos sociales, pero están
subordinados por los adultos y las instituciones y por ello
es necesario reformular el concepto de agencia “que sitúe
la acción social de los niños y niñas en la trama de
relaciones de poder intergeneracionales, interétnicas, de
clase y género que la condicionan en cada contexto
sociohistórico específico”.

Entonces, es necesario prestar atención y no


quedarnos conforme con la agencia que surge del marco
normativo, ya que como señalara Valentine (2011),
reconocer la agencia infantil no debe conducir a minimizar

8
https://conmishijosnotemetas.com.ar/#!/-inicio/

45
o invisibilizar las condiciones sociales, económicas,
políticas, de género, que la limitan.

La concepción de “familia” que surge de estos


reclamos responde a las características más
persistentemente invisibilizadas del ordenamiento
familiar, en que las relaciones familiares son relaciones de
poder, ordenadas alrededor de las desigualdades de
género y de generación.

Es importante considerar al concepto de


autonomía progresiva y tener presente que el artículo 5
de la CDN reconoce el principio de autonomía progresiva
(o de capacidad evolutiva) y este principio limita el
concepto tradicional de potestad, para referirse a la
responsabilidad de padres/madres, incluso respecto a la
garantía a la educación sexual integral.

Claramente, este movimiento tiene como


estrategia mostrar socialmente a la ESI como una política
que “atenta contra la autoridad de los padres” y que
“promueve el inicio sexual en la infancia”. Así, busca negar
y minar el derecho a la ESI. El informe del Relator especial
de Naciones Unidas dedicado exclusivamente al Derecho
a la educación sexual integral, expresa que una educación
sexual de calidad y universal en una sociedad democrática
y plural, no debería verse obstaculizado por creencias

46
religiosas (ONU, 2010, párrafo 6) ni tampoco por una
ideología “patriarcal” que discrimina a las mujeres y que,
además de estereotipar los modelos de masculinidad y
feminidad, entorpece la educación en los valores de
igualdad y diversidad sexuales.

Con este mismo argumento de “no te metas con


mis hijos”, la Liga de Amas de Casa intentó desarticular la
política pública del Programa de Salud Sexual y
Procreación responsable en el año 2003 y el Tribunal
Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires consideró que “En este aparente conflicto, que en
verdad no es tal, claramente aparece como mejor para el
interés del menor que se le brinde información, educación
sexual preventiva y orientadora, sin dejar de señalar que la
implementación de esta política sanitaria no desvincula ni
libera a los responsables del niño de sus deberes de
cuidado, de formación y de protección respecto de sus
hijos menores de edad”.

En Argentina se considera a niños, niñas y


adolescentes sujetos plenos de derecho. La Ley de
Educación Nacional 26.206 (promulgada el 27/12/2006)
plantea como objetivo de la educación y como obligación
de los docentes garantizar el respeto y la protección de los
derechos de niñas, niños y adolescentes de conformidad
con lo establecido en la Ley Nacional de Protección

47
Integral de los Derechos de las Niñas, los Niños y
Adolescentes 26.061. Así, la ley N° 26.150 reconoce a los
niños, niñas y adolescentes como sujetos portadores de
derechos y no como “objetos de protección” que era el
viejo paradigma. Tomando en consideración las distintas
etapas evolutivas, niños, niñas y adolescentes tienen
capacidad para gozar de derechos, libertades
fundamentales y ejercerlos en forma progresiva y en
consonancia con la evolución de sus facultades y el
derecho a la educación incluye “buscar, recibir y difundir
informaciones de todo tipo”.

El acceso a la ESI constituye la puerta de entrada


para la articulación de la escuela en situaciones de
vulneración de derechos como violencia, abuso sexual,
maltrato y discriminación que orientan hacia la búsqueda
de medidas de protección y reparación necesarias. La
educación sexual también contribuye a la tarea de
eliminar todo prejuicio o estereotipo basado en la idea de
superioridad o inferioridad de cualquiera de los sexos9.

9
Morgade, Graciela, Educación Sexual Integral un derecho adquirido
en Voces en el Fénix año 1 n° 3. Disponible en
http://www.vocesenelfenix.com/sites/default/files/pdf/10morgade_
3.pdf (fecha de consulta 10/07/17).

48
¿La ESI tiene “ideología de género”?

El enfoque de género es un enfoque de derechos


humanos para ver que la realidad y las relaciones entre
varones y las mujeres están mediadas por relaciones de
poder que producen desventaja para las mujeres,
lesbianas y personas trans, por no encajar en los
“estereotipos” dominantes; y cuando esto sucede
aparecen situaciones de violencia de género y
discriminación.

Los estudios de género tienen más de medio siglo


a nivel mundial y un abordaje interdisciplinario desde la
filosofía, la ciencia política, el derecho, la antropología, la
historia, las ciencias de la salud, la sociología y todo el
pensamiento crítico que atraviesa las distintas ramas del
conocimiento.

Luego de las Conferencias Internacionales de El


Cairo y Bejing donde se consolidó el reconocimiento de los
derechos sexuales y reproductivos Una de las estrategias
de los sectores conservadores que no acuerdan con el
respeto de la diversidad, la autonomía progresiva de
niños, niñas y adolescentes, las luchas feministas por la
emancipación de las mujeres, lesbianas y trans, consistió
en el uso de la categoría “ideología de género” como una
herramienta que busca restar rigurosidad a los estudios de

49
género y así, a toda la construcción del conocimiento que
desde la década del 60 viene produciéndose en torno a la
sexualidad, el género y las relaciones de poder que validan
estas categorías en la conformación de la sociedad
moderna.

En esta última estrategia se inscribe la traducción


social de la Educación Sexual Integral como dispositivo
que busca “atentar contra la autoridad parental” o
“promover el inicio sexual en la infancia”. Pero detrás de
esta estrategia política está la custodia de una moral
sexual restrictiva afín con algunos neoconservadurismos
religiosos, la patologización de la identidad sexual por
fuera de la heteronormatividad y finalmente, el refuerzo
de estereotipos de género que condicionan el desarrollo
humano y la validación de estándares de derecho
incompatibles con el pluralismo democrático.

#ConMisHijosNoTeMetas es entonces un
concepto que fomenta la discriminación y, sobre todo, la
falta de respeto al interés superior de niños, niñas y
adolescentes como sujetos de derecho.

50
Educación, salud, desarrollo humano, soberanía
sexual y libertad reproductiva no son “slogans”, son
derechos conquistados por la lucha colectiva feminista y
de los movimientos LGBT+ en búsqueda por la igualdad de
género.

51
52
ESI Y DERECHOS SEXUALES Y (NO)
REPRODUCTIVOS: DERECHOS HUMANOS
NECESARIOS PARA UNA CIUDADANÍA
PLENA DE NIÑAS Y ADOLESCENTES.
Hannah Arendt definió la ciudadanía como “el
derecho a tener derechos”. Line Bareiro (1997, p. 2)
señala que la ciudadanía es un derecho y un ejercicio
(expresión o acción), y que ambos pueden coincidir, pero
también es posible que ambos no coincidan. Menciona
que pueden existir colectivos a los que se les reconoce el
derecho pero que no pueden ejercerlo.

Para el caso de que derecho y ejercicio coexistan,


estaríamos ante una ciudadanía plena. Pero hay que
comprender que la ciudadanía plena no se vincula sólo
con la participación política. La ciudadanía plena, implica
que se puedan ejercitar y tener acceso a los derechos que
las leyes nos reconocen.

Pensemos en muchos de los derechos que


conocemos, como, por ejemplo, los reconocidos en
nuestra Constitución. ¿Todas las personas quienes son
destinatarias de estos derechos, pueden ejercerlos,
reclamarlos, conocerlos? ¿O acaso hay ciudadanías
restringidas?

53
Para ir un poco más allá de estas preguntas, y
siguiendo a Yuval Davis (1996, p. 23) podemos ver como
otros factores, tales como el género, posición de clase,
procedencia, capacidades, el momento del ciclo de vida en
que se encuentra, etc., también determinan la ciudadanía.
Todos estos factores favorecen también a la ciudadanía
restringida.

Hay ciudadanías aún no reconocidas en su


integridad y derechos ciudadanos que permanecen a nivel
de las leyes sin traducirse en un ejercicio efectivo (Bareiro
y Molina,1994, p. 15). Ejemplos de esto son las mujeres, y
especialmente las niñas y adolescentes.

En el caso de lxs adolescentes, el ejercicio de la


ciudadanía está profundamente vinculado al derecho a ser
educadxs en todos los derechos. Pero tenemos que
prestar especial atención a los derechos humanos
específicos de las mujeres. Si un Estado busca garantizar
la igualdad de género, hay políticas que se presentan
como prioritarias, como ser las que garantizan los
derechos sexuales y (no) reproductivos.

En la Conferencia Internacional sobre Población y


Desarrollo (CIPD), celebrada en El Cairo en 1994, los
Estados reconocieron que la salud reproductiva y sexual
tenía que entenderse en el marco de los derechos

54
humanos desde una perspectiva de género (Facio, 2008,
p. 21). Y entre los derechos que conforman los derechos
reproductivos, Facio menciona el derecho a la educación
sexual y reproductiva (2008, p. 27)

Para que las niñas y adolescentes no tengan una


ciudadanía restringida, el Estado les debe garantizar los
derechos sexuales y (no) reproductivos, así como el
derecho a la educación sexual integral.

La obligación de ofrecer educación e información


sobre salud sexual y reproductiva, particularmente a
adolescentes, ha sido reiterada por el Comité de la CEDAW
en sus recomendaciones a varios países de la región10. En
el mismo sentido se pronunció el CDN en las
recomendaciones que hizo a Argentina11 para reducir la
incidencia de embarazo adolescente. Por su lado, la
UNESCO indica que los factores más importantes que
pueden contribuir a prevenir los problemas de
reproducción adolescente no deseada son la educación, la
información y la comunicación e insiste en que las jóvenes
mujeres deberían poder ejercer su derecho a una
educación en salud reproductiva (Facio, 2008, p. 60).

10
Ver, por ejemplo, CEDAW, Observaciones finales de Chile, par. 27;
CEDAW, Observaciones finales de México, par. 409; y CEDAW,
Observaciones finales de Perú, par. 51
11
CDN, Observaciones finales a Argentina, par. 19.

55
Las consecuencias de una implementación de la
ESI que no saque del closet los derechos sexuales y (no)
reproductivos en las escuelas saltan a la vista y se
relacionan con el embarazo y la maternidad adolescente,
que son una de las tantas representaciones de la
ciudadanía restringida de las niñas y adolescentes en
nuestro país. Esto impacta desproporcionalmente en la
vida de las adolescentes, pudiendo condicionar
actividades como la asistencia escolar, la participación en
la actividad económica y el uso del tiempo libre. Asimismo,
la comparación con la población total muestra que las
madres adolescentes se encuentran en una situación de
vulnerabilidad y con desventajas frente a la población de
madres adultas: corren más riesgos sanitarios, psíquicos,
emocionales y sociales y por ende sus derechos no se
encuentran garantizados (Amnístia Internacional, 2017,
pág. 10).

56
ESI Y ABORTO
Como bien señala Facio (2008, p. 25-26) el universo de
los derechos reproductivos se está ampliando constantemente,
pero ella ha delimitado el contenido de estos en doce derechos
humanos fundamentales. Dentro de los derechos (no)
reproductivos está el derecho al aborto.

Si buscamos la palabra aborto en la normativa


nacional de la ESI, en la Resolución CFE N° 45/08 que
establece los Lineamientos Curriculares de la Educación
Sexual Integral, encontramos una sola referencia al aborto
en el nivel Secundario, Ciclo Básico. Otra referencia
aparece en el año 2017, en el Plan Nacional de Embarazo
no Intencional en la Adolescencia (ENIA) que desarrolla
una serie de contenidos y propuestas para el aula. En las
que corresponden al nivel secundario encontramos seis
referencias al aborto. Finalmente, la palabra aborto
aparece en el Anexo de la Resolución del CFE N° 340/18
(2018) que incorpora como núcleo de aprendizaje
prioritario (NAP) de la ESI en el nivel secundario las
“distintas miradas sobre el aborto (como problema ético,
de salud pública, moral, social, cultural y jurídico)”.

Más allá de los antecedentes normativos de la ESI,


el aborto ya surgía de manera implícita al encontrarse
dentro de los DDRR y, jurídicamente, desde 1921, la

57
interrupción legal de embarazo está establecida en
nuestro país.

Si bien los derechos (no) reproductivos son


derechos humanos y el aborto integra estos derechos, en
la normativa de ESI el aborto aparece mencionado como
una problemática y no como un derecho.

La actual coyuntura política en Argentina, donde


por segunda vez llega al Congreso Argentino el debate
sobre la interrupción voluntaria del embarazo (IVE), así
como la Resolución del año 2018 en la cual se aprueban
los NAP de la ESI, que vienen a fortalecer la obligatoriedad
de la presencia de la ESI en las planificaciones y programas
de los espacios curriculares de todos los niveles
educativos y en la cual el aborto se establece como un
contenido prioritario para el nivel secundario, hacen
necesario prestar atención a las condiciones materiales de
implementación de la ESI en relación al aborto como
derecho que integra los derechos (no) reproductivos, ya
que una implementación en clave de derechos humanos y
desde una perspectiva de género, son fundamentales para
la autonomía y la ciudadanía plena de las adolescentes. Y
mantener el aborto en la clandestinidad pedagógica,
atenta contra los derechos y la ciudadanía de las
adolescentes.

58
La ESI es una política importante en la promoción
de los DDRR en las adolescentes. Pero para que la misma
se patentice en el aula, es necesario que el Estado brinde
capacitaciones a lxs docentes y ponga a disposición
material para trabajar en las aulas estos derechos (no)
reproductivos y el derecho al aborto.

59
60
LA (IN) VISIBILIDAD DE LA CORPORALIDAD
TRANS TRAVESTI EN LA IMPLEMENTACIÓN
DE LA ESI
Como ya mencionamos anteriormente, la
integralidad de la ESI surge del art. 1° de la Ley, que
establece que la misma es la que articula aspectos
biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos. El
enfoque integral podrá garantizarse y concretarse en las
instituciones educativas a partir de la consideración y el
abordaje de los cinco ejes conceptuales de la ESI, entre los
cuales se encuentra el de respetar la diversidad. A pesar
de este eje conceptual, hay prácticamente una vacancia
de materiales para trabajar la ESI en las escuelas (de los
disponibles en el sitio web del Programa de ESI y del
Ministerio de Educación de la Provincia de Tucumán) así
como de capacitaciones docentes que contemplen la
corporalidad trans travesti.

El eje respetar la diversidad y los NAP habilitan a


nivel del curriculum formal, que se incorpore la
corporalidad trans travesti. Pero para que lo formal no
quede invisibilizado y silenciado en la realidad del aula, es
necesario contar con materiales de ESI y capacitaciones
docentes que incorporen la temática de las disidencias y
que cuestionen el binarismo.

61
A nivel nacional, en los cuadernillos de ESI para
nivel secundario, se encuentran algunas propuestas para
trabajar en el aula el tema de la diversidad, pero
principalmente referidas a la orientación sexual. Lo mismo
sucede con los materiales audiovisuales, siendo escaso el
contenido sobre identidad de género.

Tomasini expresa que “la educación sexual es en la


actualidad un campo en torno al cual se anudan diversos
temores, como aquel dirigido al socavamiento de valores
culturales, en particular aquellos que expresan un orden
de cuerpos, experiencias y relaciones sexo-afectivas
considerados normales y legítimos” (2019, p.142).

Añade Tomasini que las pedagogías críticas siguen


cuestionando la imposición de modelos de normalidad
sobre la expresión de género y sexualidad en los
programas, contenidos y actividades, toda vez que
producen alteridad y exclusión y esencializan formas de
ser que son culturales, colaborando con la reproducción
del sistema heteronormativo dominante (Jones, 2011;
Francis, 2012). Entre los temas silenciados se encuentran
las sexualidades no normativas (dos santos Moscheta et
al., 2011; Sauntson, 2012; Jones, 2016) y las identidades
trans o los cuerpos intersexuales (Granero Andújar y
García Gómez, 2018). Las realidades de estos grupos son
pensadas en clave de victimización y riesgo, reforzando

62
estereotipos negativos (Wyatt, Oswalt, White y Peterson,
2008).

Así podemos evidenciar la brecha relativa entre los


avances formales y lo que se silencia en el aula. Queda
evidente la necesidad de contar con recursos y
capacitaciones docentes que visibilicen las corporalidades
trans travesti. Pero es necesario que el marco
interseccional atraviese los mismos.

Las personas invisibilizadas son lxs niñxs y


adolescentes trans, travestis, no binarixs. Vemos como se
intersectan la identidad de género y la edad, dando forma
a personas que quedan en las márgenes de las márgenes.
Todas las estrategias de intervención desde la ESI deben
contemplar estas intersecciones.

Es necesario destacar que, cuando hablamos de


quiénes quedan en las márgenes, hablamos de la
viabilidad de esas personas, es de vida o muerte. Como
expresa Maffia, “el travesticidio/transfemicidio es la
expresión más visible y final de una cadena de violencias
estructurales que responden a un sistema cultural, social,
político y económico vertebrado por la división binaria
excluyente entre los géneros” (p.84), que “que comienza
con la expulsión del hogar, la exclusión del sistema
educativo, del sistema sanitario y del mercado laboral, la

63
iniciación temprana en la prostitución/el trabajo sexual, el
riesgo permanente de contagio de enfermedades de
transmisión sexual, la criminalización, la estigmatización
social, la patologización, la persecución y la violencia
policial” (p. 85).

La corporalidad trans travesti debe estar en el


trabajo de la ESI en las aulas. Es necesario introducir las
voces de los cuerpos subalternizados, activar ante el
Estado comunidades de resistencia para que trabajen
dentro de los Ministerios de Educación en diseño de
materiales y capacitaciones docentes. En este sentido, ya
se manifestaron voces que no fueron oídas. Desde la
Asociación Civil Infancias Libres, que nuclea a niñeces y
adolescencia trans y sus familias, en noviembre del 2019
presentaron ante el Ministerio de Educación de la Nación
un documento para visibilizar las violencias y exclusión
que se ejercen permanentemente sobre las infancias y
adolescencias trans-travestis en el sistema educativo
argentino, remarcando que la situación se agrava cuando
la ESI no se implementa adecuadamente y cuando se
reproducen contenidos binarios y biologicistas. Asimismo,
proponen la creación de material audiovisual que
realmente visibilice las corporalidades trans y las legitime
dentro del aula, así como la capacitación inmediata a
docentes y directivos (Por infancias realmente libres,
2019).

64
65
Es imperioso comprender que el prejuicio y el odio
basados en la identidad y la expresión del género implican
a todas las personas, y terminar con la homofobia y la
transfobia no se logra solamente con, por medio, y para
las comunidades o corporalidades disidentes. Esto es
tarea de todxs y la escuela es el escenario para llevar a
cabo esto que nos hace bien a todxs.

66
ESI ES PARTE DE LA VIDA, ES PARTE DE LA
ESCUELA
Debemos garantizar el derecho a la ESI de quiénes
son titulares de este derecho: lxs niñxs y adolescentes,
habilitando espacios de intercambio genuino, que
promuevan el empoderamiento y la agencia de estxs niñxs
y adolescentes y lxs reconozca como actores sociales.

La ESI es ese espacio de encuentro construido


entre todoxs, donde se desdibujan las posiciones de poder
docente-alumnx, donde la palabra circula, donde
diversificamos nuestros pensares, donde no puede haber
una brecha entre lo formal (lo que dice la normativa) y lo
real (lo que se esconde y se mantiene clandestino).

La ESI es un espacio transformador, en el que lxs


estudiantes se empoderan y luego llevarán sus voces a
otros espacios de forma crítica, politizada y promoviendo
la equidad.

Desde las escuelas, aun cuando sectores


conservadores se meten en nuestras aulas, y pueden
poner en riesgo el trabajo docente, la militancia como
docentes al trabajar la ESI, debe ceñirse a abordarla desde
los ejes conceptuales de la ESI, y tener como norte que,
ante todo, es un derecho de lxs estudiantes.

67
La Educación sexual integral es parte de la vida, es
parte de la escuela. Pero no es una política exclusivamente
de la escuela, es una política pública. Es responsabilidad
de cada unx de nosotrxs exigir la ESI y el Estado debe
garantizar ese derecho.

A pesar de los años transcurridos desde la sanción de


la ley de ESI, su implementación es disímil en muchas
provincias y dentro de una misma jurisdicción. Y también
hay una clara intencionalidad sobre qué temas se tratan y
cuáles quedan invisibilizados, a pesar de ser todos
contenidos prioritarios de la ESI.

Estas diferencias entre lo formal y lo real se deben a la


resistencia de sectores conservadores y también a que no
se conoce sobre qué trata la ESI. Quiénes se oponen a la
ESI, ni siquiera se han tomado el tiempo de leer la ley,
conocer sus lineamientos curriculares básicos, sus NAP y
lo que implica el enfoque integral y de derechos que la ESI
promueve.

La ESI presenta un marco mucho más amplio que el


que apenas asoma, un marco que replantea los modos de
entender el cuidado del propio cuerpo, del cuerpo de los
otrxs y de la prevención. Sin rechazar las dimensiones
biológicas y médicas, pero no reduciéndolos sólo a ellas.
El cuerpo, la afectividad, los deseos y temores se

68
constituyen en aspectos fundamentales para que haya
una ESI que también hable de felicidad, de diversidad, de
derechos, de plenitud, y no solo de enfermedades y
peligros.

69
70
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