Puse las espinas para ver si era algo bueno
Lo que siento frío y lo que podría ser veneno
Como despedirme sin dejarme ver
Que se quede aparte
Hay cosas que no hace falta que se hablen
Me atrapé en un sueño sin saber como volver
Sin querer sentir poco más que mi propia piel
Me miré al espejo y dije porfa quédate
He estado echando cuentas todo lo que no se ve
Estoy en otro estado
Pongo por delante lo que me han costado los años
Soy más racional de lo que fui sin irme abajo
Si te explico cosas es porque confío en tu mano
Todo lo que pasa aparte
Salto por mis miedos como si no fueran nadie
Tengo más respuestas que, pa' preguntarte
Tengo imágenes en el cerebro que aún me arden
Sube tu la música, haz que no piense que es tarde
Me verás solo en detalles
En un banco, en un billete o conociendo a alguien
Yo sé que pasar por tu calle rodeo el parque
Se me hace raro entender que no será lo de antes
Cuando me emborracho me gustaría llamarte
Más bien se acentúa y vuelvo sola por tu parque
Sé que no estás y en verdad ni quisiera encontrarte
Aunque sean las cinco haga frío y no haya nadie
Lo que no llegue a contarte
Mi manera de encerrar lo que me sale
Tengo la costumbre de no idealizar a nadie
Que me enganche el arte
Que no queden dudas si se trata de cuidarse
Que te sienta en otra parte
Que nos pase el tiempo y no pueda evitar mirarte
Echarte de menos cuando me pasa algo importante
No me sacia el sexo
Me vacía en muchas partes
Entre como lo veo yo y como olvidarme a hacerlo
Entre tanta gente y solo queriendo más tiempo
He estado pensando en como hubiera sido en otro ejemplo
Si en vez de presentarte hubieras seguido recto
Si empezáramos en cero
De casualidad y con las cosas en su puesto
Sin las prisas que llevamos dentro de los peros
Yo no suelo tapar heridas con otros cuerpos
No, ni correr a contra tiempo
No sirven las horas si no les saco provecho
Echaría de menos tantas cosas que ni me dejo
Si te digo lo contrario el que te habla es mi ego
Y si lo callo
Sé que a veces tiene un precio
No quiero desorden ni que me ordenen el resto
Han pasado diez minutos y sigo escribiendo
Ya no siento el frío así que creo me iré yendo
Me verás solo en detalles
En un banco, en un billete o conociendo a alguien
Yo sé que pasar por tu calle rodeo el parque
Evito las canciones que me remueven desastres
Me verás solo en detalles
En un banco, en un billete o conociendo a alguien
Yo sé que pasar por tu calle rodeo el parque
Evito las canciones que me remueven desastres
Cuando me emborracho me gustaría llamarte
Más bien se acentúa y vuelvo sola por tu parque
Sé que no estás y en verdad ni quisiera encontrarte
Aunque sean las cinco haga frío y no haya nadie
Cuando me emborracho me gustaría llamarte
Aunque sean las cinco haga frío y no haya nadie
cuántos soles tienen que verme amanecer
He pensado en dejarlo
Comprar una casa en el campo
Ya tengo dinero de sobra para dedicarme a pasarme
Los días sentado debajo de un árbol
Tan solo observando...
Mientras me pregunto hasta cuándo
Como un preso que espera entre rejas
A que algo suceda como un milagro
Quiero dejarlo
Y viajar por el mundo lejos del pasado en un barco
Llevarme la vida a otra parte
Sin preocupaciones, sin rumbo exacto
Tan solo una foto sin marco
Y un nuevo destino esperando
Y dejar de pensar que el tiempo que queda ahora mismo lo estoy gastando
Diciendo que ahora lo estoy gastando
Tan solo pensarlo ya es malgastarlo
No quiero pensar en el tiempo que queda
Y que el tiempo que me quede aprovecharlo
Se acaba el tiempo
Y quisiera pararlo y aun siendo imposible
Vuelvo a intentarlo
Todo lo que ofrece la vida al final
Es la muerte a cambio...
Un cáncer, un salto, un infarto
Estoy cansado de estrenos
De videos, rodajes, reuniones absurdas
De hablar de estrategias y putas visitas
Para competir con la industria
Cansado de ser un esclavo de las putas redes, pero eso es mi culpa
Quisiera borrar ese rastro, marcharme
Y que no me encontraran nunca
La gente me pide, me exige, me ordena
Que brille, me siguen, me nombran
Nadie ha comprendido que no soy estrella, que solo soy alguien que vive en la sombra
Valoro a quien ama sin letra pequeña porque la humildad no se compra
He visto a personas responder con besos a golpes y ese acto les honra
¿De qué sirve llenar cada sala
Domar la palabra, trepar en la escala
Del ranking de fama
Si luego los días se acaban
Y todos se olvidan?
La gente ahí afuera ya tiene su vida
Dicen que me escuchan pero eso es mentira
Porque cae la noche y ninguno vino a visitarme cada vez que yo me moría
He estado solo
Escribiendo solo, llorando solo cada puto día como una obsesión enfermiza que nunca
termina persiguiendo
Una melodía
Dime, ¿de qué sirve cantarles canciones
A toda la gente a quien cambio la vida
Si en cambio yo paso mis días esperando que algo de pronto me cambie la mía?
La vida me quiere postrar que deje de apostar lo haga sin rechistar aunque duela
Me quiere adoctrinar, dibujarme a su antojo, hacerlo a su manera
Esta vida me quiere enseñar y lo quiere lograr clavándome espuelas
Quiere darme lecciones y no hay lecciones más grandes que las que me da Hera
He pensado en dejarlo
En soltar esta carga que llevo yo solo a cuestas
Porque nadie conoce cómo son mis días
Lo duro que es y lo que cuesta
He pensado en dejar de buscar y rascar tan adentro de mí la respuesta
He llegado a ese punto en el que ganar
Cientos de miles ya no me compensa
He pensado en dejar de cantar y escribir
Para ser uno más en la fiesta...
He llegado a ese punto donde la obsesión por la perfección me resta
Lo he pensado, lo juro, romper ese muro y vivir en una isla desierta
Ya le pregunté al cielo, también al infierno, y ninguno de ellos me contesta
Más cerca del mal que del karma
Aunque rece, mi alma no se salva
Demasiados pecados a la espalda
Lo que nace roto ya no cambia
El diablo me mira pero no habla
Prefiere guardar las distancias
Porque sabe quién soy
Me ha visto convertir
Todo mi sufrimiento en un arma
No me asusta que llegue la muerte
Y tener que mirarla de frente a los ojos
Cuando el cuerpo se pudra y se dé sepultura, naceré en los recuerdos de otros
Porque todo se olvida excepto aquella huella que deja otro ser en nosotros
Entonces me llamarán genio pero hasta entonces seré solo otro loco
He pensado en dejarlo...
Creo que no soy feliz y tal vez me perdí
En la dirección incorrecta...
Pero pensándolo de una forma honesta...
La música me salvó la vida
Y aunque a veces resulta cruel y molesta...
Otras veces, consigue curarme y no sentí jamás... no sentí jamás...
Una sensación como ésta...
Y aunque a veces sea duro lograrlo
Merece la pena el dolor
Estuve a punto de dejarlo
Pero he recordado quién soy
Hoy miro hacia el cielo contento
Sabiendo que ahora soy mejor
Juro que lo di todo en esta vida por esto
Por eso no voy a dejar de amar mi pasión
Y aunque a veces sea duro lograrlo
Merece la pena el dolor
Estuve a punto de dejarlo
Pero he recordado quién soy
Hoy miro hacia el cielo contento
Sabiendo que ahora soy mejor
Juro que lo di todo en esta vida por esto
Por eso no voy a dejar de amar mi pasión
un cuento perfecto (02:32)
un cuento de hadas, quería que pasara
soñaba algún día ser princesa enamorada
y allí estabas tú, me besaste al llegar
y yo fui la tonta que me dejé enredar
estar en nuestro pueblo, sonreírnos al mirar
el olor a leña y no dejo de pensar
en qué hubiera pasado si no te hubieras alejado
dónde habríamos viajado, si nos hubiésemos casado
y no hay sitio que exista que acalle en mi interior
los sueños que te llevas
me has roto el corazón
fuiste la sombra de lo que algún día soñé
por unos segundos me lo hiciste crer
por unos segundos me mentiste
senti frió helado en el corazón
y ahora ya ni me ves
que ilusa al creerme el reflejo
no es la primera vez que me creo el te quiero
y si hay un dios por ahi que me tire el flechazo
cupido no cumple promesas
y las estrellas fugaces no me hacen ni caso
no quiero morirme sin letras, puñados de amor cada rato
bailamos un baile en la pista
se ve que eras el único que sabía la letra
y yo me perdí en tu mirada
qué incógnito ese mar abierto
y mira que me gusta el agua
me ahogo en palabras que un día dijiste al alba
pensabas que no te escuchaba
y yo que creía que no me afectaban
y ahora no puedo olvidarlas
los años devuelven canciones
cada tristeza un relato
un cuento perfecto leí una vez
no existen finales felices
y si hay un dios por ahi que me tire el flechazo
cupido no cumple promesas
y las estrellas fugaces no me hacen ni caso
no quiero morirme sin letras, puñados de amor cada rato
un cuento perfecto leí una vez
no existen finales felices
Portada: Figura de Dios, Cupido y estrellas fugaces divirtiéndose
CANDOR
1. Sinceridad, sencillez, ingenuidad y pureza del ánimo.
2. Sin.:
candidez, ingenuidad, inocencia, sencillez, credulidad, pureza, simplicidad.
3. Ant.:
astucia, malicia, picardía.
4. m. Suma blancura.
El candor es la pureza, la integridad, la candidez o la inocencia de alguien. El término puede
relacionarse con la ingenuidad.
Antes de proceder a determinar el significado del término, se hace necesario proceder a
descubrir su origen etimológico. En este caso, podemos afirmar que se trata de una palabra
que deriva del latín candor, candoris, que puede traducirse como “brillo” o “blancura
deslumbrante”.
Esa palabra latina se formó a partir de la suma de dos componentes claramente
delimitados:
● El verbo candere, que significa “hacer brillar”.
● El sufijo -or, que se utiliza para indicar “efecto” o “resultado”.
Cándido: persona sencilla con muy poca malicia. Incluso ingenua. Alma blanca,
resplandeciente, sin mancha. Extremadamente buena. En nuestra cultura la blancura se
asocia a la pureza. Quienes se pasan de buenos al final son ingenuos. para sobrevivir en
este mundo hace falta una pizca de malicia.
Candor es sinceridad pero una sinceridad ingenua. Viene del latín que significaba pureza,
franqueza. Viene del verbo candere que significa resplandecer, ser de un blanco
inmaculado. Blancura del alma. Las almas tan balncas lo tienen complicado en este mundo.
IDeas: CANDOR con una ARMA (antitesis total a la ingenuidad )
Incandescente: verbo candescere. Ponerse blanco, ponerse a brillar. Una lámpara
incandescente.
Una candela es una vela. Brillaba cuando se encendía la mecha.
El candor lo asociamos a una persona bien predispuesta, sin malicia, que no capta las
dobles intenciones y le cuesta entender la mentira, el disimulo, la manipulación y el abuso.
Está en un limbo, en estado de brote tierno al que aún no se le exige nada y del que se
acepta con complacencia su naturaleza dormida.
Ese estado de inocente benevolencia no se considera fruto de un defecto, sino al contrario,
es alabado como corrección, puntual cumplimento de las normas y de una persona
complaciente con quienes le rodean.
Su asombro frente al mal le dificulta reaccionar, le impide creer lo que ven sus ojos,
confiando que debe haber más allá, tras la apariencia desconcertante, algo aceptable y
sensato que explique el malentendido y que los malos en realidad son buenos disimulados.
Las voces potentes y asertivas le conmueven como un mandato al que se ha de someter
por su propio tendencia a huir de los conflictos. En cambio, irritar y contradecir es algo
impensable para ella, la tormenta que todo lo desquiciaría.
Ha de ser constante merecedora de elogio: «¡qué buena es!», «¡qué maravilla!»... y
podríamos añadir nosotros, ¡cuánto les costaría, además de decirlo, corresponder a tanta
excelencia!.
Mientras la persona candorosa vive envuelta en el manto protector del círculo familiar, su
generosidad, adaptabilidad y sensibilidad afectiva son fuente de gratificaciones y aunque se
pueda abusar de ella no está mal vista por ser como es. Pero en cuanto sus vínculos con el
exterior se multiplican, se trasforma en «cándida», es burlada, maltratada y estimula la
maldad morbosa de los sádicos. Los personajes «víctimas» en las narraciones de Sade
como Justine o Juliette provocan las peores torturas, en la medida que poseen más candor
del habitual, incluso lo conservan incólume tras sus repetitivas desgracias. La víctima que
elige el sádico, con predilección, es la que intuye que sufre más por el mal, que le resulta
inconcebible, que se pasma, paraliza y en su angustiosa incredulidad no se defiende.
Blancura extremada: me deslumbra el reflejo del sol en el candor de la nieve. 2. Pureza
espiritual: a todos nos conmovió el candor de la niña que creía firmemente en la bondad
natural del ser humano. Sinónimos ( 1) Albura, ampo, blancor; ( 2) candidez, ingenuidad,
pureza, sencillez, sinceridad. Antónimos ( 1) Negror, negrura; ( 2) maldad, malicia,
perversidad. …
Ahí es donde entra en juego la franqueza radical (Radical candor). Es la idea de entregar
una opinión franca a la vez que mostrar aprecio genuino.
Kim Scott, autora del libro Radical Candor (2017)
https://www.youtube.com/watch?v=Xj0vAJWpcrw
El término candor se refiere a la cualidad de ser sincero, honesto y genuino en la expresión
o el comportamiento. También se asocia con la pureza o ingenuidad de una persona, que
actúa de manera directa y sin malicia, sin ocultar intenciones.
En resumen, el candor denota una actitud de franqueza y transparencia, generalmente vista
como algo positivo y auténtico. Por ejemplo, cuando alguien tiene un "candor infantil", se
refiere a una actitud pura y sencilla, como la de un niño.
El candor, entendido como la pureza de la expresión y la sinceridad sin filtros, ha sido
históricamente visto como una virtud admirable. Sin embargo, en el contexto
contemporáneo, donde la imagen pública, las apariencias y las expectativas sociales juegan
un papel tan crucial, el candor se ha vuelto una rareza, incluso una debilidad en muchos
casos. En una sociedad que constantemente valora la adaptabilidad, el cinismo y la
estrategia, ser "demasiado honesto" o mostrar vulnerabilidad se ha convertido en un acto de
rebeldía, y a menudo, en un riesgo.
El candor no es simplemente la falta de engaño; es la disposición a mostrarse tal como uno
es, con todas sus contradicciones y imperfecciones. No obstante, esta transparencia puede
ser vista como una amenaza en un mundo donde se exige una perfección construida a base
de filtros, máscaras y apariencias cuidadosamente fabricadas. En lugar de ser celebrado, el
candor se convierte, en ocasiones, en un impedimento para avanzar en las dinámicas
sociales y laborales. En una era de competencia constante, donde la imagen se convierte
en un activo de valor, ser demasiado directo, demasiado real, puede interpretarse como una
falta de control o incluso de inteligencia emocional.
Lo paradójico de todo esto es que el candor, lejos de ser una debilidad, representa un acto
de fortaleza en su forma más genuina. Es fácil ser una versión editada y filtrada de uno
mismo; lo difícil, lo valiente, es mostrar la vulnerabilidad sin miedo al juicio, aceptar que la
perfección es una ilusión y que, en su lugar, es la autenticidad lo que realmente conecta a
las personas. Sin embargo, esta actitud está siendo cada vez más rechazada en una cultura
que premia la distancia emocional, la fachada y la actuación constante.
El problema con la falta de candor es que alimenta una sociedad de desconexión. Cuando
todos estamos demasiado ocupados construyendo versiones pulidas y controladas de
nosotros mismos, nos distanciamos de la realidad compartida y la empatía genuina. La
sinceridad, que puede parecer desfasada o ingenua en un mundo que valora las tácticas y
las estrategias, es precisamente lo que crea vínculos verdaderos y duraderos entre las
personas. Sin ella, nos arriesgamos a vivir en un mundo lleno de interacciones superficiales,
donde las relaciones se basan en lo que mostramos, no en lo que somos realmente.
Es necesario repensar el valor del candor en nuestra sociedad. En un tiempo donde la
imagen a menudo reemplaza la sustancia, donde lo que se ve es más importante que lo que
se siente, necesitamos recordar que la verdadera conexión humana nace de la
vulnerabilidad, la sinceridad y la transparencia. El candor no debe ser una rareza, ni una
debilidad; debería ser, por el contrario, un acto de valentía y autenticidad, un recordatorio de
que la pureza en las relaciones no solo es posible, sino esencial para construir un mundo
más genuino y menos distante.