Estudio Bíblico 16
Cómo Guardar el Sábado
¿Cuál es el día de
preparación para el
Sábado?
Lea Lucas 23:54
“Era día de la preparación, y
estaba para comenzar el Sábado”.
¿Qué debemos hacer en el
día de la preparación?
Lea Éxodo 16:23
“Y él les dijo: Esto es lo que ha
dicho Jehová: Mañana es el
santo día Sábado, el reposo
consagrado a Jehová; lo que
habéis de cocer, cocedlo hoy, y
lo que habéis de cocinar,
cocinadlo; y todo lo que os
sobrare, guardadlo para mañana”.
¿Cuándo comienza y cuándo
termina el Sábado?
Lea Levítico 23:32
“Día de reposo será a vosotros, y
afligiréis vuestras almas,
comenzando a los nueve días del
mes en la tarde; de tarde a tarde
guardaréis vuestro reposo”.
Lea Nehemías 13:19
“Sucedió, pues, que cuando iba
oscureciendo a las puertas de
Jerusalén antes del día Sábado,
dije que se cerrasen las puertas, y
ordené que no las abriesen hasta
después del día Sábado; y puse a
las puertas algunos de mis
criados, para que en día Sábado
no introdujeran carga”.
¿Qué no se debe hacer en
Sábado?
Lea Éxodo 20:10
“Mas el séptimo día es Sábado para
Jehová, tu Dios; no hagas en él obra
alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu
siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu
extranjero que está dentro de tus
puertas”.
¿Se puede comprar y vender en
Sábado?
Lea Nehemías 10:31
“Asimismo, que si los pueblos de
la tierra trajesen a vender
mercaderías y comestibles en día
Sábado, nada tomaríamos de
ellos en ese día ni en otro día
santificado; y que el año séptimo
dejaríamos descansar la tierra, y
remitiríamos toda deuda”.
Lea Nehemías 13:15-19
“En aquellos días vi en Judá a
algunos que pisaban en lagares en
el día Sábado, y que acarreaban
haces, y cargaban asnos con vino,
y también de uvas, de higos y
toda suerte de carga, y que traían
a Jerusalén en día Sábado; y los
amonesté acerca del día en que
vendían las provisiones.
También había en la ciudad tirios
que traían pescado y toda
mercadería, y vendían en día de
reposo a los hijos de Judá en
Jerusalén.
Y reprendí a los señores de Judá
y les dije: ¿Qué mala cosa es esta
que vosotros hacéis, profanando
así el día Sábado?
¿No hicieron así vuestros padres,
y trajo nuestro Dios todo este mal
sobre nosotros y sobre esta
ciudad?
¿Y vosotros añadís ira sobre
Israel profanando el día de
Sábado?
Sucedió, pues, que cuando iba
oscureciendo a las puertas de
Jerusalén antes del día Sábado,
dije que se cerrasen las puertas, y
ordené que no las abriesen hasta
después del día Sábado; y puse a
las puertas algunos de mis
criados, para que en día Sábado
no introdujeran carga”.
¿Adónde debemos asistir en
Sábado?
Lea Levítico 23:3
“Seis días se trabajará, mas el
séptimo día será Sábado, santa
convocación; ningún trabajo
haréis; Sábado es de Jehová en
donde quiera que habitéis”.
Lea Lucas 4:16
“Vino a Nazareth, donde se había
criado; y en el día Sábado entró en
la sinagoga, conforme a su
costumbre, y se levantó a leer”.
¿Qué es lo que no debo
hablar en Sábado, y qué es
lo que no debo hacer en él?
Lea Isaías 58:13
“Si retrajeres del día de reposo tu
pie, de hacer tu voluntad en mi
día santo, y lo llamares delicia,
santo, glorioso de Jehová; y lo
venerares, no andando en tus
propios caminos, ni buscando tu
voluntad, ni hablando tus propias
palabras”.
¿Los Sábados, en quién me
debo deleitar especialmente?
Lea Isaías 58:14
“Entonces te deleitarás en Jehová;
y yo te haré subir sobre las alturas
de la tierra, y te daré a comer la
heredad de Jacob tu padre;
porque la boca de Jehová lo ha
hablado”.
¿Qué es bueno hacer en
Sábado?
Lea Mateo 12:12
“Pues, ¿cuánto más vale un
hombre que una oveja? Por
consiguiente, es lícito hacer el
bien en los días Sábados”.
¿En dónde seguiremos yendo a
adorar a Dios cada Sábado?
Lea Isaías 66:22-23
“Porque como los cielos nuevos y
la nueva tierra que yo hago
permanecerán delante de mí, dice
Jehová, así permanecerá vuestra
descendencia y vuestro nombre.
Y de mes en mes, y de día de
reposo en día de reposo, vendrán
todos a adorar delante de mí, dijo
Jehová”.
¿Cuál es la señal especial
entre Dios y su pueblo, y
por qué?
Lea Ezequiel 20:12,20
“Y les di también mis días Sábados,
para que fuesen señal entre mí y
ellos, para que supiesen que yo soy
Jehová que los santifico.
Y santificad mis días Sábados, y
sean por señal entre mí y
vosotros, para que sepáis que yo
soy Jehová vuestro Dios”.
Orientaciones Prácticas
“Terminad el viernes los
preparativos para el Sábado.
Ciudad de que toda la ropa esté
lista y que se haya cocinado todo
lo que debe cocinarse, que se haya
lustrado los zapatos y tomado los
baños. Es posible lograr esto.
Si lo establecéis como regla, podéis
hacerlo. El Sábado no debe
destinarse a reparar ropas, a cocinar
alimentos, a los placeres, o a otra
ocupación mundanal. Antes de que
se ponga el sol, debe ponerse a un
lado todo trabajo secular y guardarse
fuera de la vista todos los periódicos
de ese carácter.
Padres, explicad a vuestros hijos lo
que hacéis y os proponéis y dejadlos
participar en vuestra preparación
para guardar el Sábado según el
mandamiento … Hay otra obra que
debe recibir atención en el día de
preparación. En ese día deben
ponerse a un lado todas las
divergencias entre hermanos, ora
en la familia o en la iglesia.
Nada de lo que a los ojos del cielo
será considerado como violación del
santo Sábado debe dejarse para ser
dicho o hecho en Sábado. Dios
requiere no sólo que evitemos el
trabajo físico en Sábado, sino que
disciplinemos nuestra mente para que
se espacie en temas sagrados.
Se infringe virtualmente el cuarto
mandamiento al conversar de cosas
mundanales o al dedicarse a una
conversación liviana y trivial. El
hablar de cualquier cosa o de todo lo
que acude a la mente, es pronunciar
nuestras propias palabras.
Durante la semana, nadie debiera
permitirse quedar tan absorbido por
sus intereses temporales y tan
extenuado por sus esfuerzos en
procura de ganancias materiales,
como para que durante el Sábado no
tenga fuerza ni energía para darlas al
servicio de Dios. Estamos robando al
Señor cuando nos incapacitamos
para rendirle culto en su día santo. Y
también nos estamos robando a
nosotros mismos, pues necesitamos
el calor y la luz del compañerismo,
tanto como la fortaleza que se
pueden ganar de la sabiduría y la
experiencia de otros cristianos. Los
ministros están ocupados en una
sagrada y solemne obra, pero
también descansa una sagrada
responsabilidad sobre los que oyen.
Han de oír con la determinación de
seguir las instrucciones que todos
deben practicar para ganar la vida
eterna. Cada oyente debiera
esforzarse para entender cada
presentación de la verdad bíblica,
como un mensaje para él, que ha de
ser recibido por fe y puesto en
práctica en la vida diaria.
Los padres debieran explicar a sus
hijos las palabras pronunciadas
desde el púlpito para que ellos
puedan entenderlas y tengan ese
conocimiento que, si es puesto en
práctica, produce abundante gracia y
paz”. (Conducción del Niño:500-
504).
¿Qué decisión va a tomar
ahora?
Acérquese a Dios en obediencia,
y Él se acercará a usted.
Rechazar la luz que Dios nos da,
es rechazar a Cristo.
Si tiene alguna duda, entre en
contacto con nosotros a:
eme1888@[Link]
Será hasta nuestro próximo
Estudio Bíblico.