SON
El Son surgió en la Habana, Cuba por los años 1917-1920. Tiene los
mismos elementos que el Danzón pero es diferente en su forma. Se
debe al son que los instrumentos africanos salieron a animar las
orquestas típicas y así se reveló el caudal rítmico enorme que trajeron
los esclavos africanos con ellos en su triste peregrinaje a otras
naciones.
El Son proviene de la región central oriental de Cuba, especialmente
de la parte campesina. Su forma no es complicada pues consiste en la
repetición de un estribillo de 4 compases que desde los principios se
le llamó "Montuno", el que se canta a coro respondiendo a un solista.
El ritmo Son es la unión de la cultura española y la africana
combinando la lírica española e instrumentos de cuerda a la armonía
e instrumentos de percusión africana. El Son de más antigüedad es
conocido como "Changüí" precursor del Son moderno.
Es un género vocal, instrumental bailable, que constituye una de las
formas básicas dentro de la música cubana. Presenta en su
estructura, elementos procedentes de las músicas africanas (Bantú) y
españolas, pero ya fundidos en lo cubano, confluyendo en él giros
rítmicos, estribillos, modos percutivos, entonaciones y sonoridades de
las cuerdas pulsadas que denuncian sus dos fuentes originarias.
Se baila por pareja enlazada, y para producir su música se emplea
una amplia gama instrumental que puede ir de un simple tres o
guitarra, a veces acompañado de marímbula, güiro y bongó, hasta
grupos más grandes y complejo.
Según Odilio Urfé el son "es el exponente sonoro más sincrético de la
identidad cultural nacional [...] su existencia verificada comienza
concretamente en las postrimerías del siglo XIX, en una ubicación
zonal múltiple que comprende los suburbios montuneros de algunas
ciudades orientales, como Guantánamo (con el Changuí), Baracoa
(lugar donde según Sindo Garay, se originó el tres cubano),
Manzanillo (con su base organera) y Santiago de Cuba con sus barrios
folklóricos de emplazamientos sub-urbanos [...]