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PSICOANALISIS

El documento aborda el diagnóstico y evaluación psicológica desde la perspectiva del psicoanálisis, destacando la complejidad de los trastornos de personalidad y la importancia de las técnicas proyectivas en la evaluación. Se revisa la evolución del diagnóstico psicoanalítico desde Freud hasta técnicas contemporáneas, enfatizando la relevancia de la relación entre el terapeuta y el paciente. Finalmente, se discuten las estructuras psíquicas y su relación con el Complejo de Edipo, así como la importancia de un diagnóstico profundo y diferenciado en el tratamiento terapéutico.

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PSICOANALISIS

El documento aborda el diagnóstico y evaluación psicológica desde la perspectiva del psicoanálisis, destacando la complejidad de los trastornos de personalidad y la importancia de las técnicas proyectivas en la evaluación. Se revisa la evolución del diagnóstico psicoanalítico desde Freud hasta técnicas contemporáneas, enfatizando la relevancia de la relación entre el terapeuta y el paciente. Finalmente, se discuten las estructuras psíquicas y su relación con el Complejo de Edipo, así como la importancia de un diagnóstico profundo y diferenciado en el tratamiento terapéutico.

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UNIVERSIDAD DE HUÁNUCO

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


PROGRAMA ACADÉMICO DE PSICOLOGÍA

TRABAJO ACADÉMICO

DIAGNÓSTICO Y EVALUACIÓN PSICOLOGICA SEGÚN EL


PSICOANALISIS

DOCENTE:

- PROLEON PONCE, Gustavo Juan

CURSO:

- Pruebas Proyectivas

INTEFRANTES:

- DOMINGUEZ HERMITAÑO, German


- GONZALES PACHA, Nahomy
- LUIS DIAZ, Edith
- PEREZ GRADOS, Nayeny
- SACREMENTO CHARCA, Ivan
- VELAZQUEZ CHUQUIYAURI, Geraldine

HUÁNUCO
2024
Diagnóstico y evaluación psicológica en psicoanálisis y terapia
psicoanalítica

Resumen
El análisis de los trastornos de personalidad es una tarea compleja debido tanto a la
heterogeneidad de los cuadros psicopatológicos, como a los diferentes modelos
teóricos con los que se conceptualizan y abordan en el marco de la psicología.
Presentamos aquí el modelo teórico psicoanalítico en su aplicación al psicodiagnóstico
y evaluación psicológica de los trastornos de la personalidad. Revisamos algunos de
los conceptos teóricos más significativos.
Describimos seguidamente cómo se realiza el proceso de evaluación, así como la
batería de test que se utiliza con más frecuencia, las Técnicas Proyectivas, y se
describe el proceso tanto en niños como en adultos. Presentamos también datos de
investigación acerca del psicodiagnóstico psicoanalítico en psicoterapia. Concluimos
presentando Indicadores Diagnósticos para la indicación de Psicoanálisis o
Psicoterapia Psicoanalítica, a partir de varios autores

Fundamentación teórica
expone la evolución del diagnóstico en psicoanálisis desde los primeros trabajos de
Freud hasta el desarrollo de técnicas proyectivas. Freud destaca la importancia del
diagnóstico previo para orientar el tratamiento psicoanalítico, aunque reconoce que un
diagnóstico certero solo se logra tras un análisis profundo del paciente. Propone
criterios específicos para la indicación del tratamiento psicoanalítico, principalmente
para las psiconeurosis. Posteriormente, Anna Freud y otros investigadores muestran
interés en analizar los mecanismos de defensa para diagnosticar el funcionamiento del
yo, lo que lleva al surgimiento y desarrollo de técnicas como el Test de Rorschach, el
sistema Exner, el Test de Apercepción Temática de Murray el Test de Apercepción
para niños (CAT) de Bellak, el Test de la Figura Humana de Machover, otros Tests
Gráficos (H.T.P. de Buck, Test de la Familia de Corman), etc. Estas técnicas han sido
ampliamente estudiadas y adaptadas en la investigación clínica.
Posteriormente, y a consecuencia del planteamiento que hace la escuela inglesa con
la Teoría de las Relaciones Objetales, se crean otros métodos de diagnóstico como el
Test de Blacky de Blum, el Test de Relaciones Objetales (TRO) de Phillipson, o, en
Francia, el Test de Pata Negra (PN), de Corman. Todos ellos parten del modelo
psicoanalítico desde diferentes enfoques, pero con el objetivo común de lograr un
profundo conocimiento del paciente que permita hacer una mejor indicación de
psicoterapia.
El psicoanálisis, surgido en el ámbito de la medicina psiquiátrica, ofrece un enfoque
distinto al modelo médico convencional en el abordaje de los trastornos
psicopatológicos. Mientras que el modelo médico se basa en un enfoque hipotético-
deductivo centrado en signos específicos y una explicación etiológica, el psicoanálisis
considera variables como la transferencia y las resistencias. En el psicoanálisis, la
relación causa-efecto no sigue el mismo patrón que en las ciencias biológicas, ya que
se deben tener en cuenta procesos inconscientes en el diagnóstico y tratamiento.
En "El psicoanálisis silvestre" (1910), Freud argumentaba que si el conocimiento
teórico fuera suficiente para la cura, los pacientes podrían sanar simplemente leyendo
sobre sus patologías o asistiendo a conferencias. Sin embargo, Freud demostró que la
intervención efectiva del psicoanálisis requiere un largo contacto con el paciente,
además de un proceso de toma de conciencia y una elaboración profunda de los
problemas.
Varios autores, como Appelbaum (1977) y los talleres de Rorschach (1978), han
comparado la nosología freudiana con la tradicional psiquiátrica, destacando
diferencias significativas que reflejan una comprensión radicalmente distinta de la
psicopatología y la ética del psicoanalista frente al paciente:

 No se basa en la dicotomía mente-cuerpo.


 No agrupa únicamente según síntomas.
 Se fundamenta en una explicación etiológica, como la estructura edípica
(angustia de castración, fantasías incestuosas, entre otros).
 Analiza mecanismos diferenciales entre estructuras.
 Introduce criterios de análisis como la sexuación (deseo-defensa-conflicto
psíquico), la generación (historia) o la naturaleza de la relación con el otro,
entre otros aspectos.

Por otra parte, Jöel Dor (1987), en su magistral texto sobre la perversión Estructura y
perversiones, tras revisar textos freudianos, plantea lo que él llama unas conclusiones
preliminares sobre el concepto del diagnóstico en la clínica psicoanalítica:

 su carácter potencial: se trata, dice, de un acto dejado deliberadamente en


suspenso y sujeto a un devenir, (es decir, la confirmación del presuntivo
diagnóstico la tendremos, en realidad, al terminar el proceso analítico)
 la potencialidad diagnóstica, sujeta al devenir de una confirmación, deja en
suspenso por un tiempo todo acto de intervención con valor terapéutico.
derivada de las dos anteriores: se subraya la importancia de emplear el tiempo
necesario para observar antes de cualquier decisión o propuesta de tratamiento,
tiempo al que Freud llamaba tratamiento de ensayo y que hoy llamamos entrevistas
preliminares

Acerca de la demanda y del síntoma


Podemos diferir que cuando una persona consulta a un psicoterapeuta, tiene algún
problema dentro de sí mismo, no encuentra una solución, siente que algo no está bien
consigo mismo.
Con la forma de escuchar y comprender frente a la demanda, el terapeuta muestra
como ayudara al paciente en este encuentro, así mismo que se puede esperar de la
terapia.
La forma de cómo ayudar a resolver los problemas u orientar son más importantes
para un terapeuta que para el propio paciente, que por cierto por el momento no
sabemos nada, pero existe una angustia del paciente en querer una solución y en el
terapeuta una angustia por resolver el problema. Mitjavila (1994) plantea una tipología
de la demanda en la que propone cuatro tipos de paciente:
Paciente biologista, que sitúa como “locus” del sufrimiento el cuerpo: el cerebro, y que
espera del terapeuta fármacos.
Paciente catártico- victimita, cuyo “locus” de sufrimiento sitúa en la realidad externa, en
la sociedad, en los otros. Espera del terapeuta consuelo.
Paciente directivo, que sitúa el “locus” de sufrimiento en su realidad personal, en su
personalidad, en su conducta. Espera del terapeuta consejos.
Paciente introspectivo, que sitúa el “locus” de su sufrimiento en su realidad personal,
en su personalidad, en su conducta. Espera del terapeuta adquirir conocimiento.
La demanda se trata, de escuchar los aspectos explícitos y los implícitos o
inconscientes, diferenciando las expectativas realistas y sansa de las idealizadas o
neuróticas enfocándonos en “lo que dice”, “como lo dice”, “lo que pide” o “lo que repite”
frente al terapeuta.
Siempre es importante escuchar al paciente, ya que esperan que le quitemos el dolor,
que lo convirtamos en otra persona o aprender teorías que lo permitan defenderse de
sus ansiedades sin tener que plantearse nada.
El síntoma no es igual a la demanda, ni igual al deseo. Un paciente puede acudirá a
terapia sin un síntoma, esto pasa la mayoría de veces cuando es enviado por terceras
personas sin saber lo que el paciente necesita. Es ahí donde no hay demanda ni
existe un síntoma a tratar.
Se puede pensar que el síntoma es como una idea, una conducta, una evitación, una
inhibición, un desplazamiento, en el cuerpo, ósea un modo de afrontar una situación
conflictiva, una solución de compromiso entre la exigencia del mundo interno del sujeto
y su realidad exterior. También se puede relacionar con el goce en la medida en que
es cumplimiento de un deseo inconsciente reprimido.
Tenemos ya introducida la doble dimensión: el discurso del paciente y la subjetividad
de la escucha del analista. El terapeuta que no incluye la dimensión inconsciente, que
se queda “pegado” al síntoma manifiesto, sin hacer espacio a otras dimensiones del
mismo, podrá hacer, en el mejor de los casos, una minuciosa descripción, una lectura
exhaustiva de los signos y rasgos que componen un determinado síndrome o cuadro
psicopatológico.
En resumen, podemos decir que “el síntoma vela y desvela, que el sujeto cree que
sabe cundo nos cuenta acerca de si mismo, que el paciente dice de sí sin saber que lo
dice, que no sabe que sabe y cree que no sabe lo que cree que el terapeuta si sabe de
él y que tiene el saber que a él le hace falta”.

El lugar del terapeuta


Después de hablar del síntoma y la demanda, nos preguntamos, y el terapeuta
¿dónde se coloca?, pues bien, el terapeuta, en el enfoque psicoanalítico se posiciona
sin afirmar o desmentir nada sobre el paciente, ya que permite que el paciente se dirija
a él con seguridad y se acerque a la verdad de sí mismo. Para poder llegar a ese
acercamiento del sujeto a su verdad sobre sí mismo, se da gracias a que se han res
quebrantado sus teorías, sus certezas, su saber sobre sí mismo, así se abrirá un
espacio para alguien lo cual espera de ese alguien que le solucione la vida o lo saque
de ese círculo vicioso de su enfermedad.
Desde la perspectiva psicoanalítica nos colocamos en la encrucijada de todas estas
variables que si técnicamente las manejamos bien y de un correcto modo tendremos
un abordaje del paciente con mayor complejidad. Recordando a Freud citaremos “los
tres pilares” que sostienen nuestra difícil tarea: el psicoanálisis personal, la supervisión
de nuestra práctica y la sólida formación teórica.
El psicodiagnostico como tarea inicial
Es la primera tarea que el terapeuta se plantea cuando recibe a un paciente. ¿Qué es
lo que este sujeto demanda?, ¿desde dónde?, ¿qué estructura psíquica le constituye?
¿cómo goza?, cuando pide ¿qué pide? ¿qué deseo inconsciente le sostiene? ¿qué es
lo que desea desear? ¿qué es lo que teme desear? ¿desde dónde habla? ¿quién
habla en él o por él o a través de él? ¿a quién habla? Autores como Brammer y
Shostrom (1970) citados por Mitjavila (1994, pág. 268), resumen las que ellos
denominan condiciones para una buena demanda terapéutica en sentido operativo:

1º. Que exista conciencia de sufrimiento, ya que es lo que impulsa la demanda

2º. Que el paciente sitúe su problemática o conflicto en el terreno psicológico

3º. Que tenga deseos de cambiar, aunque pueda estar presente la lógica ambivalencia

4º. Que se sienta, en alguna medida, sujeto activo de su situación, no delegando


culpas y responsabilidades en los otros o en el exterior

5º. Que acuda voluntariamente a la consulta, aunque presente dudas, resistencias,


ambivalencias, etc.

En cualquier caso, el paciente siempre se presenta desde un discurso sintomático,


desde su sufrimiento presenta sus limitaciones, sus inhibiciones, su incapacidad.
Tenemos, pues, a una persona, o a un grupo de ellas que consultan para sí o para un
tercero a un terapeuta psicoanalítico, y el primer paso es intentar lograr un
conocimiento lo más profundo y completo posible de él, a través de un proceso
psicodiagnóstico diferencial, partiendo de los síntomas.

El diagnostico estructural
La noción de estructura psíquica se organiza alrededor de un concepto central en el
psicoanálisis freudiano: El Complejo de Edipo. El modo en que cada sujeto se
posiciona frente a los efectos del Complejo de Castración, núcleo central del Complejo
de Edipo, será el que dará cuenta de la formación de cada una de las tres estructuras
psicopatológicas que el Psicoanálisis estudia: Neurosis, Perversiones y Psicosis.
Dependiendo de la defensa dominante frente a esa “afrenta narcisista”, o también,
dependiendo de cómo el deseo edípico vectoriza la pulsión sexual, así se dan estas
tres posibles respuestas: La Represión, la Renegación o la Forclusión.

Una explicación detallada de cómo se organiza y despliega el Complejo de Edipo y el


Complejo de Castración excede el objetivo de este capítulo acerca de consideraciones
generales sobre el psicodiagnóstico, pero no quiero dejar de señalar al menos lo más
central para poder entender de qué diagnóstico estamos hablando.

El Complejo de Castración, segundo tiempo del Edipo, según la didáctica de Lacan, se


produce cuando el niño/a percibe, capta, la castración de la madre, esto es, cuando la
fantasía omnipotente, fálica, se rompe al percibir que mamá, la mamá fálica,
omnipotente, todopoderosa, a la que en su fantasía el niño colma, no es todo, no tiene
todo, y, por tanto, él tampoco: La gran herida narcisista: no soy todo para mamá. La
madre aparece como deseante de algo que el niño/a no colma.

La estructura neurótica: frente al Complejo de Castración, en las neurosis entra en


conflicto el deseo edípico, - prohibido por la Ley del incesto, esto es, por la ley del
padre -, y el deseo de ser querido por él, lo que le fuerza a acatar el Superyo que
prohíbe aquello que tanto se desea. Es ese el espacio para la ambivalencia, para la
culpa por el deseo, para la dificultad para manejarse con la propia fuerza turbadora del
deseo, para el intento de sofocarlo, para el retorno de lo reprimido en forma de
síntomas (histérico, fóbico, obsesivo…). Entra en conflicto el sujeto consigo mismo, es
una lucha entre dos instancias psíquicas: el Ello y el Superyo. La Represión es el
mecanismo que se pone en juego. Separa afecto y representación. Lo reprimido
retorna en producciones inconscientes: sueños, lapsus, síntomas…

La angustia de la castración se tramita a través del acto sexual, no de las fantasías.


Hay diversos modos de manejarse frente a esta situación: fetichismo, sadismo,
masoquismo, voyeurismo, exhibicionismo, travestismo. etc. Se trata de negar la
importancia del pene-falo para el goce sexual. El perverso necesita demostrar, con el
desafío y la transgresión, que no es la diferencia de los sexos lo que genera el deseo
ni el goce sexual.

Lo paradójico, de esta estructura en la que se reniega de la castración, esto es del


padre simbólico, es que hay una constante referencia a él, aunque sea para renegar
de él, para poner en cuestión su función, su valor o su existencia. El otro es, para el
perverso, sólo un objeto destinado a satisfacer sus deseos. Él mismo es un objeto
fálico de la madre. La ley que regula es la ley materna. Tampoco accede desde ahí a
la posición de sujeto

La estructura psicótica se organiza, frente a la castración, con una desestimación de la


misma. El mecanismo de defensa a través del que Lacan lo explica es la forclusión .
También se lo denomina desestimación. Lo que queda forcluído o repudiado es el
Nombre del padre. La instancia simbólica, mediadora del deseo entre madre e hijo no
consigue ocupar un lugar

La tarea del diagnóstico de orientación psicoanalítica es entender desde qué


estructura subjetiva se establece la demanda de ayuda que el paciente nos hace.
Desde Freud y los desarrollos post freudianos, especialmente Lacan y Klein, sabemos
que los síntomas pueden ser aparentemente los mismos desde cualquiera de las tres
estructuras señaladas más arriba, pero, sin embargo tener significaciones o cumplir
funciones absolutamente diferentes para cada una de ellas: restablecer una realidad
perdida, satisfacer un deseo sustitutivamente, demostrar la no existencia de la
castración

Si nos quedamos en el planteamiento tal y como hasta aquí hemos propuesto


estaríamos hablando, de nuevo, de una categoría nosográfica, aunque de distinto
matiz que las tradicionales psiquiátricas: Lo que planteamos es un diagnóstico en la
estructura a partir de la transferencia y en la misma transferencia del paciente. Es
decir, que consideramos la clínica psicoanalítica, y dentro de ella la tarea
psicodiagnóstica, como propiamente estructural ya que todo lo que en ella acontece se
establece a partir de la transferencia. La transferencia es un mecanismo psíquico, un
fenómeno universal, que se produce tanto en un proceso terapéutico, como en un
proceso diagnóstico. Así, por ejemplo diremos que “las pulsiones infantiles que no
encontraron gratificación en su momento, se hacen presentes en la neurosis e
inconscientemente buscan su realización en las relaciones actuales, incluida la
relación terapéutica” (Freud, 1915).

En el campo diagnóstico hay que aclarar que no entendemos la transferencia como un


efecto más que la situación analítica desencadena, sino como un vínculo transferencial
que se funda en la estructura misma del sujeto. No se trata de que el analista observa,
desde un lugar privilegiado y separado (ajeno), qué transferencia organiza el paciente
y desde ahí, desde ese lugar describe, descifra o clasifica al sujeto…Si tomamos aquí
la perspectiva lacaniana podemos plantear que desde el momento en que existe
transferencia, el habla del sujeto desdobla su estructura incluyendo al analista.

El proceso del psicodiagnóstico con técnicas proyectivas


Proyección y técnicas proyectivas
Freud en su libro “Inhibición síntoma y angustia”, empleo el termino defensa como
“designación susceptible de conducir a la neurosis”.
Freud también planteo dos aspectos del termino proyección:
1. Por una parte, el ya mencionado mecanismo de defensa (sirven como
defensas contra tendencias inconscientes y reduce la angustia dando
seguridad al yo; y con la especificidad de consistir en atribuir a otros colocar
fuera de sí impulsos, ideas y sentimientos inconscientes)
Laplnche y Pontalis (1987) definen como proyección a, “una operación
mediante la cual el sujeto expulsa de si y localiza en otra persona o cosa
cualidades, sentimientos, deseos que se desconoce o rechaza de sí mismo”
2. En tótem y tabú, Freud (1912), nos menciona “la proyección no es únicamente
un mecanismo de defensa, se observa también en casos en que no exista
conflicto. La proyección de las percepciones interiores al exterior es un
mecanismo proyectivo primitivo. Este mecanismo influye asimismo sobre
nuestras percepciones sensoriales de tal modo que normalmente desempeña
el papel principal en la configuración de nuestro mundo exterior. En
condiciones que no han sido aun suficientemente establecidas,
constantemente las percepciones interiores de los procesos ideacionales son
proyectados al exterior como percepciones sensoriales, y son usadas para
determinar el mundo exterior, aunque ellas pertenecen, en rigor, al mundo
interior”
Este segundo punto pone al énfasis en la percepción como funcion de la personalidad.
S en esta perspectiva donde se situan autores tan relevantes como o Abt y Bellak,
cuando plantean una psicología proyectiva que considera la personalidad “como un
sistema de percepciones que influyen de modo selectivo sobre el comportamiento”.
Refiriéndose a la percepción como proceso proyectivo acuñan el término Apercepción,
que definen como “un proceso por el cual la experiencia nueva es asimilada y
transformada por la huella de la experiencia pasada de cada uno, de tal modo que
forma un todo nuevo”. Así pues, no hay percepción “pura”, sino que toda percepción
comporta siempre cierto grado de distorsión aperceptiva; sería pues, la percepción “la
interpretación dinámicamente significativa que un organismo hace de una percepción”
(pág. 27). También Anzieu (1983), opina que toda percepción es selectiva y añade que
la selección depende no solo de los umbrales sensoriales y de la estructura del
estímulo, sino también del estado y la historia del individuo (pag.196). Se utilizó
inicialmente el concepto de Proyección como representativo de los mecanismos de
defensa, y por eso se las denominó con el genérico: “Técnicas Proyectivas”.
Las técnicas proyectivas no se limitan a reflejar solo la proyección, si no que abracan
todos los mecanismos mentales posibles, tanto defensivos como la expresividad. Cada
técnica explora al inconsciente y analizan un campo amplio de mecanismos mentales.
Frank (1939) define las técnicas como adecuadas para poder estudiar la personalidad
como una unidad dinámica, que son compuestas por procesos organizados en torno a
las necesidades, sentimientos y experiencias del individuo. Por otro lado, según
Siquiera (1974) nos da a conocer que el proceso psicodiagnostico se define como una
situación personal entre el psicólogo y el paciente o grupo familiar, por una duración
limitada, por tanto su objetivo es obtener una descripción y comprensión profunda del
individuo o grupo. Este proceso abarca los aspectos pasados, presente que van hacer
el diagnóstico y futuros que se basan al pronóstico de la personalidad. Para analizar
más a fondo Anna Freud 1936 desarrollo técnicas para el estudio de estos
mecanismos de defensa, desde los 40 y 50 años se han desarrollado y ampliado
métodos de diagnósticos basados en el modelo psicoanalítico tales como: Test de
Rorschach, Test de Apercepción Temática de Murray, Test de la figura humana de
Machover, Test de la casa- árbol-persona, Test de la familia y entre otros.
Todo ello es utilizado de una manera adecuada para lograr un mayor conocimiento del
paciente para poder hacer una indicación de psicoterapia.

Planificación del proceso diagnóstico y elección de la batería de test


Después de realizar las entrevistas clínicas al paciente es donde elegiremos o
seleccionar que técnica utilizaremos para un buen estudio de nuestro paciente.
Tenemos un gran repertorio de ellas que nos ayudan a poder analizar datos de
los diferentes campos y funcionamientos.
Al nosotros realizar un proceso psicodiagnostico debemos enfocarnos en
obtener información de diferentes áreas, debemos integrar datos extensivos
como extensivos como intensivos, debemos tener siempre en cuenta la
observación, estudiar las variables estructurales y dinámicas, para así poder
lograr un conocimiento más completo e integral de la personalidad del paciente.
En el campo de técnicas proyectivas Anzieu plantea una diferencia entre
técnicas proyectivas dinámicas y técnicas proyectivas estructurales.
Técnicas proyectivas dinámicas o temáticas (también son llamados test de
cuadros)
El T.A.T. (test de apercepción temática para adolescentes y adultos de Murray, y sus
adaptaciones culturales)
El S.A.T. (test de apercepción para ancianos, de Bellak)
El C.A.T. (test de apercepción infantil en sus formas humana, animal o especial, de
Bellak)
El Test de Blacky (test de apercepción temática para niños de Blum)
El T.R.O. (test de relaciones objetales, test aperceptivo para adultos, de Phillipson)
El P.N. (test de las aventuras de Pata Negra, tests aperceptivo para niños de Corman)
El Test de los cuatro cuadros (test de apercepción para adolescentes, de Van Lennep)

Técnicas proyectivas estructurales:


a. Las técnicas proyectivas graficas:
El T.D.A. (test del dibujo de la figura humana, de K. Machover, y sus variantes.
El H.T.P. (test de la casa- árbol- persona, de Buck)
El T.D.F. (test de la familia, versión Corman y sus variantes)
El Test del Dibujo Libre
El T.P.I. (test de la pareja en interacción, de L. J. Juri)

b. El test de Rorschach (es el test más utilizado en el mundo por su validez y


confiablidad que arrojan sus resultados)
En el primer grupo (técnicas proyectivas dinámicas) predominan la proyección
de aspectos personales, mientras que en el segundo grupo (técnicas
proyectivas estructurales) se obtiene algo representativo organizacional del
paciente.
Al momento de aplicar los test proyectivos siempre es importante el orden y la
secuencia de como aplicamos en los diferentes casos. Tanto en niños como en
adultos se recomienda empezar por las que hemos denominado “estructurales”, esto
es, que apuntan a elementos más estables de la personalidad, menos sujetos a
cambios y menos influenciables por estados situacionales, y que, por otra parte, al ser
técnicas más encubiertas, facilitan la expresión menos defendida de contenidos
internos. Se dejan para el final las Técnicas A perceptivas, que provocan una regresión
limitada, requieren el uso del lenguaje verbal sintáctico, y que nos aportarán datos
acerca de los modos de vinculación, defensas dominantes, estados emocionales, etc.
Este tipo de técnicas, además, al ser menos encubiertos, más evidentes en sus
objetivos, al favorecer más las identificaciones conscientes del sujeto con el “héroe” de
las láminas, al estar más próximos a la conciencia los conflictos.

Planificación del psicodiagnostico para adultos

1ª . Entrevistas clínicas psicodiagnósticas, con metodología semiestructurada

2º . Aplicación de la Batería seleccionada de Técnicas Proyectivas

a- Técnicas Gráficas (es normativo aplicar todas en la misma sesión y ajustarse a


las condiciones de aplicación: tipo de lápiz y papel, consignas, observación,
etc.)
b- Test de Rorschach (Sistema Comprehensivo Exner)
c- Test aperceptivo (se utilizan T.A.T. o T.R.O.)
d- Métodos y Tests específicos según objetivo del diagnóstico) (Ej.: Escalas
Weschler; Aptitudes, Cuestionarios, etc.)

3º. Entrevistas de Devolución


Planificación del psicodiagnostico para niños y adolecentes

1º Entrevistas con los padres

2º Hora de juego diagnóstico con el niño (o Entrevista dependiendo de la edad y de las


condiciones del niño)

3º Batería de tests:

a- Técnicas Gráficas
b- Test de Rorschach (Sistema Comprehensivo de Exner)
c- Test aperceptivo (C.A.T.-A, de Bellak, o P.N. de Corman)
d- Tests Verbales (según edad: Fábulas de Düss, Test Desiderativo, etc.,
seguidos de Dibujo Libre)
e- Métodos y Tests específicos según objetivo del diagnóstico (Tests de
Inteligencia, aptitudes, etc. Por ej.: WISC-R; MSCA; Lateralidad, etc.)

4º Entrevistas de Devolución con los padres

5º Entrevistas de devolución con el niño. (Hay opiniones diferentes en cuanto a la


conveniencia de dar la Devolución primero a los padres o al niño).

Investigación acerca del psicodiagnostico psicoanalítico en psicoterapia


Hemos revisado las aportaciones de distintos autores y grupos de investigación acerca
de este tema.
El Proyecto Vanderbilt de Investigación en Psicoterapia, dirigido por Strup (1984),
desde 1972, aporta respecto del diagnóstico las siguientes consideraciones:
1º Es necesaria una adecuada selección de los pacientes para psicoterapia
psicoanalítica. La investigación demuestra que obtienen mejoría aquellos pacientes
que de inicio tenían mayores recursos psicológicos, los que mostraban mayor
motivación hacia el tratamiento, aquellos en los que su problemática psíquica aparecía
mejor delimitada, y los que mostraban mayor capacidad para trabajar productivamente
en el contexto de un encuadre terapéutico tradicional.
2º Es fundamental una evaluación previa en el inicio del tratamiento en la que se
evalúen principalmente dimensiones y características de la conducta interpersonal. La
prescripción del tratamiento debe realizarse en función de indicadores pronósticos, y
no de criterios diagnósticos psicopatológicos estáticos.

Algunos datos acerca de las indicaciones de la psicoterapia


psicoanalítica
Indicadores para le preinscripción de psicoterapia psicoanalítica con técnicas
proyectivas
Para todo ello se lleva a cabo diversas investigaciones que analizan las técnicas
proyectivas y de entrevista, las cuales estas las más conocidas son:
-Friedenthal sobre las relaciones Objétales (TRO)
-Lehman sobre Rorschachy las nuevas aportaciones
También se sugiere consultar la obra de Paz y colaboradores para mas detalles sobre
la inaplicabilidad y momentos vitales. Como la contribución de Liberman sobre la
evaluación de entrevistas diagnosticas previas a tratamientos analíticos.

Indicadores generales para indicación del psicoanálisis o psicoterapia


psicoanalítica
Diagnóstico inicial
• Área del paciente:
• Área del ambiente familiar:
• Área del analista:

Selección de las condiciones


• La capacidad de observación
• La capacidad de verbalización y comunicación
• La capacidad para utilizar la comprensión adquirida
Pronóstico favorable

• material comprensible
• se puede formular un plan terapéutico
• el paciente demuestra capacidad para trabajar con la interpretación
• existen signos del desarrollo de una transferencia no demasiado dependiente
• una motivación elevada desde el principio y que crece rápidamente
• el terapeuta posee gran entusiasmo
• la transferencia se presenta temprano y se transforma en factor importante del
tratamiento
• la terminación llega acompañada por angustia e ira
recomendar

• padecer trastornos de iniciación reciente y aguda que motivan el tratamiento


• en momentos críticos
• asistencia patología de carácter leve
• fuerza y plasticidad del yo con funciones en buen estado
• alto grado de motivación para el tratamiento
• capacidad de insight
• determinación y buena delimitación focal desde un comienzo
cambio en la pregunta que hace el paciente

• “dígame qué tengo que hacer” al ¿por qué me pasa esto?


la importancia y la necesidad de efectuar un diagnóstico previo a la indicación de
psicoterapia psicoanalítica

• diagnóstico clínico y psicodinámico


• diagnóstico de las condiciones de vida del paciente
• diagnóstico de la motivación y aptitudes del paciente para la psicoterapia

Indicadores de estados y situaciones vitales en los que nos parece adecuada la


orientación a un paciente hacia la psicoterapia psicoanalítica:
 en edad avanzada
 en momentos críticos de la vida
 en pacientes que van a afrontar situaciones como, por ejemplo, en psicoprofilaxis
del embarazo, preparación para intervenciones quirúrgicas, etc.
 en pacientes que no muestran disponibilidad a realizar una terapia intensiva y
prolongada que implique una revisión profunda de su vida y de su personalidad.

Condición del sujeto idóneas para la prescripción de psicoterapia psicoanalítica

Estas condiciones son las que deben estar presente para hacer una indicación de
psicoterapia de orientación psicoanalítica, que son las siguientes:

 El paciente con suficiente capacidad intelectual para beneficiarse de la terapia


 Capacidad de intrspeccion, asociación libre y la elaboración, con resistencias
no invalidantes.
 Fortaleza de yo para poder enfrentar la realidad y tolerar la frustración ante los
conflictos.
 Actitud de buscar en si mismos las causas de las dificultades y reconocer el
carácter psicológico de los síntomas.
 Comunicación con el terapeuta y disponibilidad para pensar sobre los
conflictos.
 Disposición para explorar más allá del síntoma que manifiesta.
 Búsqueda de comprensión de sí mismo
 Deseo y confianza en el tratamiento tendrá resultados positivos

Terapia psicoanalítica: principios básicos, funcionamiento y técnicas.


Sigmund Freud desarrolló la terapia psicoanalítica, en la cual cobra importancia el
inconsciente de nuestros pensamientos, conductas y actitudes.
El inconsciente es uno de los conceptos más intrigantes de la psicología, ya que es el
lugar donde guardamos todos nuestros recuerdos, pensamientos y sentimientos. Es
por ello que a Sigmund Freud le fascinó y creo la terapia psicoanalítica, para llegar a
pensamientos inconscientes.
Este tipo de terapia explora las experiencias que tuvo el paciente en su niñez, con el
objetivo de descubrir si algún acontecimiento puede haber tenido un impacto en el
desarrollo vital del sujeto.
Cada psicoanalista personaliza la terapia en función de las necesidades del paciente,
pero la mayoría de los terapeutas tienen en cuenta una serie de principios básicos, en
los cuales se encuentran los siguientes:

 Los conflictos psicológicos del paciente son consecuencia de problemas en el


inconsciente.
 Los síntomas se exteriorizan a causa de afecciones latentes.
 Los conflictos inconscientes son originarios de los problemas no resueltos en la
infancia o de traumas reprimidos.
 La terapia psicoanalítica recupera del inconsciente los problemas reprimidos.

Funcionamiento de la terapia psicoanalítica


La terapia psicoanalítica busca modificar la personalidad y emociones del paciente a
través de un proceso a largo plazo. Los terapeutas promueven un diálogo constante y
cómodo con el paciente para que pueda expresar sus sentimientos. La importancia del
habla permite al paciente tomar conciencia de cuestiones inconscientes y relacionarlas
con su presente. Este proceso busca mejorar el autoconocimiento y la calidad de vida
del paciente.
Sigmund Freud animaba a los pacientes a tumbarse en un diván y hablar, con la
intención de liberarlos así de sus recuerdos reprimidos y de aliviar su sufrimiento
mental.
Técnicas terapéuticas que se aplican en la terapia psicoanalítica
El psicoanalista debe prestar atención a las reflexiones y los pensamientos en voz alta
del paciente. Para ello, usa diferentes técnicas y estrategias que le permiten detectar
las causas de sus preocupaciones y hacer emerger el inconsciente. Estas técnicas
son:

 La asociación libre: consiste en dejar que el paciente exprese todo lo que se le


pase por la cabeza sin censurar ni cortar sus pensamientos o recuerdos. De
esta forma, se propicia el habla fluida, con el objetivo de que el paciente
regrese a estados psicológicos o emocionales subyacentes.
 La transferencia terapéutica: es el proceso por el cual el paciente transfiere
emociones, sentimientos y creencias que tiene vinculados a personas
importantes en su vida hacia el terapeuta. Analizar estas emociones y
sentimientos será de ayuda para llevar a cabo el proceso de cambio.
 La interpretación: es el proceso de interpretar y sacar conclusiones de los
pensamientos y relatos del paciente.

La terapia psicoanalítica se desarrolla a partir de estas técnicas. Algunos de los


trastornos que se pueden tratar con la terapia psicoanalítica son la ansiedad, el
insomnio u otros trastornos del sueño, los problemas sexuales, la timidez o la baja
autoestima.
En definitiva, la terapia psicoanalítica llevada por un profesional formado con un Grado
en Psicología puede ser útil para personas con problemas emocionales recurrentes o
que quieran conocerse un poco mejor a sí mismos, aunque sigue siendo una terapia
muy controvertida por su escaso aporte empírico y por algunas limitaciones para
problemas poco específicos, sigue siendo una terapia útil para problemas más
concretos.
BIBLIOGRAFIA:
AndresQ. (2022, 20 marzo). Jacques Lacan: aportes al psicoanálisis desde la teoría

Lacaniana. Psicologia Madrid CEPSIM.

[Link]

la-teoria-lacaniana/

Unir, V. (2023, 23 junio). El psicoanálisis lacaniano como terapia. UNIR.

[Link]

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