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Flautista de Hamelín

El Flautista de Hamelín narra la historia de una ciudad invadida por ratas que, tras la llegada de un flautista, logra liberarse de ellas a cambio de mil monedas de oro. Sin embargo, el alcalde engaña al flautista, quien, en venganza, hipnotiza a los niños de la ciudad y se los lleva, dejando a Hamelín en la tristeza. La obra resalta la importancia de cumplir promesas y actuar con justicia.
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Flautista de Hamelín

El Flautista de Hamelín narra la historia de una ciudad invadida por ratas que, tras la llegada de un flautista, logra liberarse de ellas a cambio de mil monedas de oro. Sin embargo, el alcalde engaña al flautista, quien, en venganza, hipnotiza a los niños de la ciudad y se los lleva, dejando a Hamelín en la tristeza. La obra resalta la importancia de cumplir promesas y actuar con justicia.
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Título de la obra corta: El Flautista de Hamelín

Personajes:

Narrador

Alcalde

Flautista

Ciudadanos de Hamelín 1

Ciudadano 2

Ciudadano 3

Rata 1

Rata 2

Rata 3

Niños de Hamelín 1

Niño de hamelin 2

Niño de Hamelin 3

Acto I:

Narrador: Hace mucho, mucho tiempo, existía una ciudad llamada Hamelín, en Alemania. Era una
ciudad próspera, rodeada por murallas, y sus habitantes vivían felices… hasta que un día…

Ciudadano 1 (Alarmado): ¡Ratas! ¡Las ratas han invadido la ciudad!

Ciudadano 2 (Asustado): ¡Están por todas partes! ¡No hay rincón en Hamelín que esté a salvo!

Narrador: Las ratas invadieron Hamelín en tal cantidad que ni los gatos, ni las trampas, ni siquiera el
matarratas lograron detenerlas. Desesperados, los ciudadanos acudieron al alcalde.

Alcalde (Preocupado, hablando a los ciudadanos): ¡No teman, haremos todo lo posible para
librarnos de estas plagas!

(Los ciudadanos murmuraban entre ellos, mostrando su preocupación.)

Narrador: Fue entonces cuando un misterioso flautista llegó a la ciudad, prometiendo solucionar el
problema de las ratas.

Flautista (Dirigiéndose al alcalde): Buen señor, puedo libraros de estas ratas con el poder de mi
música, pero a cambio os pediré mil monedas de oro.
Alcalde (Desesperado): Si logras hacerlo, te daré un millón de monedas si es necesario.

Acto II:

Narrador: El flautista tomó su flauta de madera y comenzó a tocar una melodía. Al instante, las ratas
salieron de todos los rincones, hipnotizadas por la música.

(El flautista comienza a caminar, seguido por muñecos o dibujos que representan ratas que siguen
su música.)

Flautista (Tocando la flauta mientras camina): Síganme, criaturas, fuera de la ciudad.

Narrador: Las ratas, fascinadas por la música, siguieron al flautista hasta las orillas del río, donde, al
llegar al agua, cayeron y murieron ahogadas.

(El flautista sale del escenario, mientras las «ratas» desaparecen en el fondo.)

Narrador: Hamelín estaba finalmente libre de ratas. El flautista volvió a la ciudad para reclamar su
recompensa.

Flautista (Hablando al alcalde): Señor alcalde, he cumplido mi parte del trato. Ahora os pido las mil
monedas de oro que acordamos.

Alcalde (Con una risa maliciosa): ¿Mil monedas de oro por una simple melodía? ¡Os daré cien
monedas, y dad gracias por ello!

Narrador: El flautista, indignado por el engaño del alcalde, decidió tomar una drástica venganza.

Acto III:

Narrador: El flautista, enfurecido, volvió a tocar su flauta, pero esta vez no fueron las ratas las que
respondieron, sino los niños de Hamelín.

(Los niños comienzan a salir de las casas, siguiendo al flautista con expresiones de asombro y
alegría.)

Flautista (Tocando la flauta mientras camina): ¡Siganme, pequeños, a un lugar donde nunca más
seran engañados!

Narrador: Los niños de Hamelín siguieron al flautista fuera de la ciudad, y nunca más se les volvió a
ver.

Alcalde (Desesperado, corriendo hacia la salida de la ciudad): ¡Espera! ¡Vuelve! ¡Te daré las mil
monedas! ¡Lo que quieras, pero devuelvenos a nuestros niños!

Narrador: Pero el flautista ya no escuchaba. Había desaparecido, llevándose consigo a todos los
niños, y Hamelín quedó sumida en la tristeza y la desolación.

Narrador: Y así, por la avaricia y el engaño, Hamelín perdió lo más valioso que tenía. Que esta
historia nos recuerde siempre la importancia de cumplir nuestras promesas y actuar con justicia.

FIN

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