NOVENO CICLO
Carrera de Medicina
ASIGNATURA
Otorrinolaringología
DOCENTE
Dr. Oscar Alberto Villacis Infante
ESTUDIANTE
Dave Bustamante Banchon
ANATOMIA DE NARIZ Y SENOS PARANASALES
Introducción:
La nariz es la parte del tracto respiratorio superior situada por encima del paladar duro e
incluye tanto la nariz externa como la cavidad nasal, que se divide en dos porciones,
derecha e izquierda, por medio del tabique nasal. Sus principales funciones son el
sentido del olfato, la respiración, la filtración del polvo, la humidificación del aire que
inhalamos, y también actúa como vía para la recepción y eliminación de secreciones de
los senos paranasales y los conductos nasolagrimales.
La pirámide nasal, o nariz, está compuesta por dos paredes laterales que se extienden
desde la cara y se unen en la parte frontal formando el dorso de la nariz. Hacia arriba, el
dorso nasal se conecta con la raíz de la nariz y la frente, mientras que hacia abajo
termina en el ápice o punta nasal. Las paredes laterales están formadas por el hueso
nasal (huesos propios), el proceso nasal del hueso maxilar (apófisis ascendente del
maxilar), el cartílago lateral superior y el cartílago lateral inferior, o cartílago alar, que
se divide en crura medial y lateral. En la parte inferior de la nariz, hay tejido
fibroadiposo. En el piso de la nariz, entre las paredes divergentes, se encuentran dos
orificios llamados narinas, los cuales están separados en la línea media por el cartílago
septal.
La parte ósea que compone la zona superior de la nariz puede fracturarse de manera
directa (fractura de los huesos propios) o debido a lesiones en el centro de la cara. En
cambio, la porción cartilaginosa que se encuentra en la parte inferior presenta menos
riesgo ante traumatismos cerrados gracias a su estructura elástica, pero es vulnerable a
laceraciones y heridas de bala. La posición, forma y características del hueso y cartílago
nasal influyen significativamente en la estética facial y en la función de la cavidad
nasal.
La válvula nasal interna, el segmento más estrecho de la vía aérea, es el que genera
mayor resistencia al paso del aire (alrededor del 80% de la resistencia de la vía aérea
superior). Está delimitada por el septo nasal, el cartílago lateral superior, la punta del
cornete inferior y el piso nasal. Su área promedio es de 0.32 cm² y forma un ángulo
normal de entre 10 y 15°, creado entre el cartílago cuadrangular del septo y el borde
inferior de los cartílagos laterales superiores.
Piramide
Nasal
Nariz
Fosas
Nasales
Cavidad nasal:
Las fosas nasales se extienden desde las
narinas en la parte anterior hasta las
coanas en la parte posterior, y desde allí
se conectan con la nasofaringe.
Generalmente, las fosas nasales tienen
tamaños diferentes. Cada fosa puede
dividirse en dos secciones: el vestíbulo
y la cavidad nasales propiamente dicha.
El vestíbulo nasal es la parte más
anterior, limitada lateralmente por el ala
de la nariz y medialmente por la
porción anterior del septo. Está cubierto
por una epidermis que contiene pelos
(vibrisas) y glándulas sebáceas, y es el
único lugar donde pueden originarse los furúnculos nasales. La pared medial del
vestíbulo está formada por la columela, y el techo está compuesto por el cartílago alar.
ya que su crura medial se extiende en la columela y su parte lateral da soporte a la pared
externa del vestíbulo. Así los cartílagos alares determinan la forma de la punta nasal y el
grado de apertura de ella.
La cavidad nasal está compuesta por paredes laterales, mediales, un techo y un piso. La
pared medial, formada por el septo nasal, es vertical, mientras que la pared lateral se
inclina hacia el centro en la parte superior, haciendo que el piso sea más ancho que el
techo. El techo está dividido en tres secciones: una porción frontonasal anterior, una
central (compuesta por la lámina cribosa del hueso etmoides), y una esfenoidal
posterior. Las células nerviosas del epitelio olfatorio se localizan en la mucosa del techo
de la cavidad nasal, el cornete superior y la parte superior del septo. Desde allí, las
fibras nerviosas atraviesan la placa cribosa para llegar al bulbo olfatorio. El resto de la
mucosa nasal corresponde a la parte respiratoria, que está firmemente adherida al
periostio y pericondrio subyacente, y tiene una rica irrigación, especialmente en el
cornete inferior, lo que facilita el rápido calentamiento y humidificación del aire
inspirado (que mayormente pasa por el meato inferior).
El piso de la cavidad nasal está compuesto, de adelante hacia atrás, por el proceso
palatino del hueso maxilar, la porción horizontal del hueso palatino y el paladar blando.
La pared medial está formada por el septo nasal, cuya parte anterior es cartilaginosa
(cartílago cuadrangular) y la posterior es ósea, formada por la lámina perpendicular del
etmoides en la parte superior y el vómer en la parte inferior. El septo puede presentar
desviaciones o espolones que afecten el flujo de aire.
La pared lateral de la cavidad nasal tiene de tres a cuatro proyecciones óseas conocidas
como cornetes: inferior, medio, superior y, en el 60% de la población, un cornete
supremo. Los cornetes superior y medio son parte del hueso etmoides, mientras que el
cornete inferior es un hueso independiente. Los cornetes se curvan hacia abajo y hacia
afuera, formando tres túneles llamados meatos: superior, medio e inferior. El meato
superior es el más pequeño, mientras que el inferior es el más grande.
Meato Inferior Medio Superior
Drenaje Conducto Seno maxilar, etmoides Celdillas etmoides posteriores y
nasolagrimal anterior y frontal receso esfeno etmoidal (postero
superior)
Musculatura:
Dentro de la musculatura nasal, hay ciertos músculos que tienen mayor relevancia, tales como:
MÚSCULOS DE LA
NARIZ
Piramidal o Nasal Dilatador del ala Elevador común del
Procerus de la nariz labio y el ala de la nariz
Arranca del borde La porción transversa Sale del borde Se inserta en la apófisis
inferior de los va desde la aponeurosis posterior del ascendente del maxilar
huesos propios y va de la línea media del cartílago alar y superior y por el otro
hasta la piel de la dorso nasal hasta el área maxilar superior, lado en la cara
región superciliar. sobre los caninos del dirigiéndose a la profunda de la piel del
Cuando se contrae maxilar superior que se cara profunda de la labio superior y del ala
produce arrugas eleva cuando se piel en el borde de la nariz posterior.
horizontales en esa contrae. La porción alar externo de la Cuando se contrae
zona, descendiendo sale de la misma zona abertura nasal. levanta el ala de la
la piel superciliar en el dorso y va al área Dilata nariz y el labio, dilata
central. sobre los incisivos transversalmente los orificios nasales y
laterales y cartílagos los orificios hace más profundo el
alares. Su acción es la nasales. surco nasogeniano.
de estrechar los
orificios nasales.
Irrigación:
Sistema carotideo interno:
La arteria oftálmica, que es una rama de la carótida interna, ingresa a la órbita a través del
conducto óptico y emite varias ramas dentro de esta región. Entre ellas, se destacan las arterias
etmoidales anterior (de mayor calibre) y posterior, las cuales penetran en la cavidad nasal y
proporcionan irrigación principalmente a la parte superior del tabique y la pared lateral de la fosa
nasal.
La arteria etmoidal anterior sale de la órbita
pasando por el conducto etmoidal anterior a
través del agujero etmoidal anterior. Luego,
abandona este conducto en el endocráneo, por
encima de la lámina cribosa, para después
ingresar a la cavidad nasal a través de esta
lámina. Durante su trayecto en el endocráneo,
emite ramas meníngeas. En la nariz, irriga la
parte superior de la pared lateral y el tercio
anterior del tabique, anastomosándose con
ramas septales anteriores de la arteria
esfenopalatina y de la arteria labial superior.
Esta zona anterior del tabique ricamente
irrigada se conoce como plexo de Kiesselbach o área de Little, zona donde se producen la
mayoría de la epistaxis.
La arteria etmoidal posterior, de menor calibre, sigue un recorrido similar al de la arteria
etmoidal anterior, pasando por el conducto etmoidal posterior. El agujero etmoidal posterior se
encuentra a pocos milímetros delante del nervio óptico.
Sistema carotideo externo:
La arteria facial, una rama de la carótida externa, se desplaza desde la región cervical a
través del espacio submandibular, rodeando la rama mandibular hasta alcanzar el borde de
las narinas. Una de sus ramas, la arteria labial superior, suministra sangre al piso de la
cavidad nasal y al tabique anterior, conectándose con el plexo de Kiesselbach.
El principal aporte de sangre a la cavidad nasal proviene de la arteria esfenopalatina, que es
la rama terminal de la arteria maxilar. Esta arteria se origina en la fosa pterigomaxilar y
suministra sangre a la porción posterior de la nariz mediante sus ramas.
Inervación:
Exterior de la
nariz
• VI:
o Nervio infratroclear
o Nervio nasal externo
• V2: Nervio infraorbitario
Cavidad nasal
• Nervio etmoidal anterior:
• Nervio etmoidal posterior
• Nervio esfeno palatino
Inervación Simpática Inervación parasimpática
• Ramas del nervio • Ramas del nervio
esfenopalatino esfenopalatino
• Efecto vasoconstrictor • Estimulación secretera y
motoro
Cavidades Paranasales:
Las cavidades paranasales son extensiones de la cavidad nasal que se proyectan hacia los
huesos cercanos del cráneo. Estas cavidades son pares y presentan una gran variabilidad
entre personas e incluso dentro de un mismo individuo, pudiendo haber casos de ausencia
(agenesia) o desarrollo reducido (hipoplasia). Los senos paranasales incluyen los maxilares,
etmoidales anteriores y posteriores, frontal y esfenoidal, y están revestidos por
mucoperiostio.
Seno paranasal Inicia a desarrollarse Termina de desarrollarse
Etmoides Recién nacido 12 años
Seno maxilar 3año, pero por lo general 12 años
empieza a los 5 años
Seno esfenoidal 5 años 15 años
Seno frontal 8años, pero puede empezar a 18 años
los 10 años
Seno maxilar:
El seno maxilar es el primero en formarse, comenzando el día 17 de gestación como un
pequeño divertículo que surge del etmoides anterior. Su desarrollo continúa durante los
primeros años de vida, alcanzando el nivel del piso de la cavidad nasal alrededor de los 7 a 8
años, y sigue creciendo hasta la adultez. Antes de los tres años, es difícil evaluarlo mediante
radiografía simple. A veces, ambos senos maxilares se desarrollan de manera asimétrica, lo
que puede llevar a diagnósticos radiológicos erróneos.
El ostium de drenaje del seno maxilar está ubicado en la parte superior de su pared medial y
se abre hacia la cavidad nasal a través del infundíbulo, en el meato medio. En esta misma
pared, también puede encontrarse un ostium accesorio que puede causar recirculación de
moco, lo que puede desencadenar episodios de sinusitis crónica o recurrente.
La pared superior del seno maxilar forma el piso de la órbita y está relacionada con el saco
lagrimal. La pared anterior corresponde a la parte facial y contiene el nervio orbitario
inferior. La pared posterior está en contacto con la fosa pterigopalatina y su contenido, que
incluye la arteria maxilar interna, el ganglio pterigopalatino, ramas del nervio trigémino (V)
y el sistema autonómico. Finalmente, el piso del seno maxilar está relacionado con los
alvéolos dentales del segundo premolar y primer molar, lo que puede ocasionar sinusitis de
origen dental en esta zona.
Seno frontal:
El seno frontal se forma en el receso frontal de la nariz entre los 3 y 4 meses de gestación.
Se puede identificar como una unidad anatómica a partir de los 2 años de edad y es visible
en radiografías desde los 6 a 8 años, lo que hace que el diagnóstico de sinusitis frontal en
niños menores de 6 años sea muy poco probable. A menudo, hay diferencias significativas
en el tamaño entre las cavidades derecha e izquierda en una misma persona, y puede estar
ausente de manera unilateral o bilateral.
Este seno se comunica con la cavidad nasal a través del receso frontal, que se abre en la
cavidad nasal hacia la parte más anterior del meato medio. La pared anterior del seno frontal
forma la parte inferior de la frente, mientras que la pared posterior está en contacto con las
meninges y el lóbulo frontal. Por su parte, la pared inferior constituye parte del techo de la
órbita.
Laberinto etmoidal:
Las celdillas etmoidales son un conjunto de varias cavidades con aire en su interior. Desde el
punto de vista embriológico, comienzan a formarse entre el tercer y quinto mes de vida
intrauterina. Al nacer, están desarrolladas y miden entre 2 y 5 mm de diámetro, y su
crecimiento continúa hasta la pubertad o hasta que el hueso se osifica por completo.
Anatómicamente, se componen de cinco láminas. La lámina basal, que se ancla al cornete
medio (de la cual forma parte), divide las celdillas etmoidales en anteriores, que desembocan
en el meato medio, y posteriores, que desembocan en el meato superior. Todas las celdillas
de un mismo lado están interconectadas. Superiormente, se relacionan con la base del
cráneo; lateralmente, están separadas de la órbita por la lámina papirácea; posteriormente,
están en contacto con el seno esfenoidal; y medialmente, con los cornetes superior y medio.
Estas relaciones son cruciales, ya que las complicaciones de una sinusitis suelen originarse
por contigüidad, lo que puede permitir que un proceso infeccioso se extienda hacia la órbita
(lo más común) o hacia la base del cráneo.
Además, estas celdillas pueden crecer hacia adelante y neumotizar la apófisis frontal,
formándose así la celdilla de Agger Nasi. Su pared posterior generalmente forma la pared
anterior del receso frontal y está presente en aproximadamente el 95% de los casos. Si una
celdilla etmoidal se expande hacia atrás y sobre el seno esfenoidal, se denomina celdilla de
Onodi, y su importancia radica en su cercanía al nervio óptico y a la arteria carótida, que se
encuentra en alrededor del 10% de la población.
Seno esfenoidal:
El seno esfenoidal es el más posterior de los senos paranasales y se origina del etmoides
posterior, invadiendo el hueso esfenoidal entre los 3 y 4 años. Su crecimiento finaliza en la
adolescencia. Existen tres tipos de neumatización: la conchal (que no llega a tocar la silla),
la preselar (que alcanza el nivel del plano coronal de la silla) y la selar (que se neumatiza por
debajo de la silla). De estos, el tipo selar es el más común, seguido del preselar y luego del
conchal.
El ostium de drenaje del seno esfenoidal se localiza en la pared anterior del cuerpo del
hueso, hacia la parte medial, y presenta dos orificios importantes: el agujero redondo, por
donde pasa el nervio maxilar, y el agujero vidiano. Su pared superior está en contacto con la
fosa craneal anterior y media, manteniendo una relación estrecha con el quiasma óptico y el
foramen óptico.
La pared lateral está adyacente al seno cavernoso, la arteria carótida interna y los nervios
craneales II, III, IV, V y VI. El piso del seno esfenoidal se relaciona con el techo de la
nasofaringe y la coana. Este seno tiene relevancia clínica, ya que puede ser un acceso
quirúrgico para tratar patologías como tumores en la silla turca.
Fisiología
La nariz tiene cuatro funciones importantes: respiratoria, defensiva, fonatoria y olfatoria.
Función respiratoria:
La nariz va a realizar esta función mediante la creación de una serie de resistencias capaces
de modificar el flujo nasal y facilitar la función pulmonar, siendo la respiración oral una vía
de suplencia en caso de necesidad; y, a través del acondicionamiento del aire inspirado:
filtración calentamiento y humidificación.
• Regulación del flujo aéreo nasal:
o En la regulación del flujo de aire
que pasa a través de las fosas
nasales tanto en inspiración como
en espiración, intervienen
factores estáticos invariables
como son la configuración
anatómica de éstas, y también
factores dinámicos
o El caudal aéreo inspirado se desliza en forma de arco que, en condiciones
normales, se produce principalmente a través del meato medio; el espirado
seguirá un trayecto predominante por el suelo de la fosa y el meato inferior
• Resistencias nasales:
o El punto de mayor resistencia al flujo aéreo de todas las vías respiratorias es
la nariz, que supone aproximadamente el 50% de las resistencias totales.
Dentro de ésta, la mayor resistencia se localiza a nivel de la válvula nasal, la
cual genera aproximadamente el 70% de las resistencias de las fosas nasales,
produciéndose el 30% restante en el área turbinal.
• Ciclo nasal:
o El flujo respiratorio nasal se ve influido no sólo por características
anatómicas invariables de las fosas nasales, si no también por factores
dinámicos, a nivel de la mucosa.
o Los ciclos se suceden en periodos de 30 minutos a 4 horas y están
influenciados por numerosos factores como son: las condiciones climáticas,
la postura, la edad y las características de cada individuo
Función defensiva:
La mucosa respiratoria constituye una superficie de barrera que actúa como defensa del
organismo frente a diferentes contaminantes del medio exterior, tales como bacterias, polvo,
virus, toxinas, gases o alergenos
• Defensa Mucociliar:
o Esta función tiene como finalidad la limpieza de las fosas y la supresión de
irritantes y agentes nocivos. El transporte mucociliar depende principalmente de
dos aspectos: de la formación de secreciones por parte de las células
caliciformes y de las glándulas mucosas y seromucosas de la submucosa, y de la
actividad ciliar. Actuando de manera conjunta, atrapan sustancias inhaladas, y
las arrastran desde las fosas nasales (y todo el árbol respiratorio) hasta la faringe
para ser deglutidas y así eliminadas.
• Defensa Inmunológica:
o El principal cometido de este tejido en la mucosa nasal es la producción de IgA
secretora por linfocitos sensibilizados.
Función Fonatoria
• La articulación de la voz es un fenómeno que implica un gran número de estructuras y
procesos distintos. En la formación de sonidos armónicos, los que determinan el timbre
de la voz, la nariz cumple un papel esencial al actuar como resonante.
• En la formación de estos sonidos, el aire fluye a través de las fosas nasales abiertas, tras
producirse el descenso del velo del paladar y la oclusión de la cavidad oral llevada a
cabo por la lengua
Función olfatoria:
• La mucosa olfatoria ocupa una pequeña superficie de 200-300 mm2 en cada fosa
nasal. Se distribuye principalmente en el techo de las fosas nasales (lámina cribosa),
porción dorsal del cornete superior y la zona más craneal del tabique nasal . En el
niño la superficie es mayor pudiendo llegar a 500 mm2
Distribución de la mucosa olfatoria (sombreado azul) en pared lateral nasal (A) y en el septo
nasal (B)
funciones de la nariz
Función Función Función Función
Respiratoria Defensiva Fonatoria Olfatoria
Regulación del Defensa
flujo aéreo nasal Mucociliar
Resistencias Defensa
nasales Inmunológica
Ciclo nasal
Vía olfatoria:
Linda Buck y Richard Axel identificaron una extensa familia de genes que codifican diversos
receptores de siete dominios transmembrana, ubicados en la membrana de las neuronas
iniciales de la vía olfativa (Fig. 6). La activación de estos receptores provoca una serie de
eventos intracelulares, mediada por la activación de una proteína G y un incremento en la
producción de AMPc, lo que resulta en la apertura de canales iónicos y la activación de las
neuronas olfativas (Fig. 7). Los axones agrupados de estas primeras neuronas en el epitelio
neurosensorial forman los nervios olfativos, que se dirigen hacia el bulbo olfatorio. La
siguiente conexión ocurre en la capa glomerular del bulbo, donde se unen las dendritas de las
células mitrales y empenachadas, que funcionan como las segundas neuronas de la vía.
Además, el bulbo olfatorio recibe fibras aferentes de áreas cerebrales superiores y del
hipotálamo.
Radiología de nariz y Senos paranasales:
Lo exámenes más solicitados son
• Radiografía de huesos propio: no se mandan mucho porque necesita bastante
experiencia para que no haga una imagen muy radiolúcida, por eso para estar seguros
siempre se pide TAC
• Radiografía de Senos Paranasales:
o Cadwell y Waters
o Waters→ seno maxilar
o Cadwell→ seno frontal y etmoidal
• TAC de SPN:
o Axial
o Coronal
o Sagital
o más para ver el descenso del paladar, roncopatias, etc
• Fibroscopia nasal
o videoendoscopia se mete una fibra óptica por la fosa nasal y se ve toda la parte
interna de la nariz
• Rinometria
o Evalúa parámetros de ondas para ver obstrucción/estrechez o no de la fosa
nasal
• La resonancia se usa cuando hay una masa, para ver la consistencia del tumor, pero los
otros exámenes son los que más se usan.
•
Conclusiones:
La nariz y los senos paranasales son estructuras anatómicas clave del sistema respiratorio superior,
desempeñando funciones esenciales en la ventilación, la olfacción, y la defensa inmunológica. La
nariz está dividida en dos cavidades nasales, separadas por el tabique nasal, que se compone
principalmente de cartílago y hueso. La mucosa nasal, recubriendo estas cavidades, está provista
de glándulas seromucosas que secretan moco, el cual atrapa partículas, patógenos y alérgenos,
mientras que los cilios en la superficie epitelial facilitan el transporte del moco hacia la faringe,
donde es deglutido o expectorado.
Los senos paranasales, que incluyen los senos frontales, maxilares, etmoidales y esfenoidales, son
cavidades llenas de aire que comunican con las cavidades nasales. Su revestimiento mucoso,
similar al de la cavidad nasal, contribuye a la producción de moco, mientras que la resonancia que
proporcionan ayuda en la producción de sonidos vocales. Además, los senos paranasales juegan un
papel importante en la regulación de la presión intranasal y en el calentamiento y humidificación
del aire inhalado.
La evaluación radiológica de la nariz y los senos paranasales es fundamental para el diagnóstico
de diversas patologías. La tomografía computarizada (TC) es el método de elección para la
visualización de la anatomía compleja de los senos paranasales, proporcionando imágenes
detalladas de las estructuras óseas y la mucosa. La resonancia magnética (RM), aunque menos
frecuentemente utilizada para la evaluación de senos paranasales, es valiosa en la caracterización
de lesiones de tejidos blandos y en la detección de complicaciones intracraneales o de estructuras
adyacentes, como abscesos o extensión de tumores. La RM ofrece un contraste superior para el
tejido blando, lo que la hace útil en casos de sospecha de patologías que afectan la órbita o la
cavidad nasal.
Referencias Bibliográficas:
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5. Carl W. Moeller, MD, Kevin C. Welch, MD. “Prevention and Management of
Complications in. Sphenoidotomy”Otolaryngol Clin N Am 43 (2010) 839–854.
6. Samuel S. Becker, MD. Preoperative. “Computed Tomography Evaluation in
Sinus Surgery: A Template-Driven Approach” Otolaryngol Clin N Am 43 (2010)
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7. Módulo Teórico del curso de Otorrinolaringología de la Sociedad Chilena de
Otorrinolaringología
8. Alobid I, García A, De Haro JM. Anatomía y fisiología del olfato. En: Mullol i
Miret J, Montserrat i Gili JR, editores. Rinitis. Rinosinusitis. Poliposis Nasal.
Volumen 1 Ponencia Oficial de la SEORL y PCF. Badalona: Euromedicine. 2005.
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9. Armengot M. Fisiologia nasosinusal. En: Soler R, Til G. Rinitis. Patología
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10. Bruno C, Sanchez Hidalgo C. Dislalias. En: Peña Casanova J. Manual de
Logopedia. Barcelona: Masson. 2001. 4.- Buck L, Axel R. A novel multigene
family may encode odorant receptors: a molecular basis for odor recognition. Cell
1991; 65(1): 175-87.