Tennyson Ferrada
Tennyson Ferrada
Tennyson Ferrada
y el Teatro de la Universidad de Concepción
Adolfo E. Albornoz Parías
Sociólogo
Ula entrevista con Tennyson jarrada montajes del repertorio del conjunto Universidad de Concepción fue cercena-
que aquí presentaiTios fue materializada penquista, además de numerosos otros da por el golpe de Estado en 1973.
en octubre de 1998, en Talcahuano, en espectáculos estudiantiles y comunitarios.
medio de una gira que el actor realizaba ¿Cómo llegó usted a formar parte del
por diversas ciudades de la Octava Re- Durante esos anos, Tennyson Ferrada, Teatro de la Universidad de Concepción?
gión dei país presentando la obra Testi- otros profesionales y companeros de ge-
monio de ias muertes de Sabina de |uan neración, y el Teatro de la Universidad de Yo estudié humanidades en Santiago
Radrigán'^' Este diálogo fue actualizado Concepción del que formaban parte, rea- hasta el ano 1948. Di examen de bachi-
en el marco de un proyecto de indaga- lizaron un arduo recorrrido desde el mar- llerato, saqué bajo puntaje y no pude in-
ción y reconstrucción histórica sobre el gen de la escena teatral nacional y conti- gresar a la Universidad de Chile. Como
Teatro de la Unive5idad de Concepción, nental hasta llegar a ubicarse en el cen- me quedé sin estudiar, durante 1949 me
TUC, conjunto del que Tennyson Ferrada tro de la misma; desde un tímido naci- fui a mi pueblo, Fresia. Y en el sur, por
fuera una de sus más destacadas figuras. miento como conjunto aficionado de pro- supuesto, me dediqué a formar un grupo
vincia, en 1945, hasta recibir el Premio de de teatro. Me llevé una obra que me
Hoy tras el reciente fallecimiento de la Crítica a la mejor compañía teatral chi- regaló Lucho Córdoba, El Patito Ctiiquito
este gran actor nacional, el presente tes- lena, en 1959, y ser elegidos uno de los ya sabe nadar, y la montamos allá. Al
timonio se convierte en una doble ope- más destacados conjuntos de año siguiente nuevamente no pude es-
ración de registro de la memoria: por una Latinoamérica en el Festival de Teatros tudiar en Santiago, pero finalmente no le
parte, en los trabajos de escritura de la Americanos, realizado en Uruguay en di mayor importancia al hecho y me fui a
historia del teatro chileno sigue faltando 1960. Concepción, en donde entré a la Escuela
un capítulo que se haga cai^o de buena de Farmacia. En esa época, si en el ba-
forma del importante y complejo proceso La aventura cultural del Teatro de la chillerato no tenías suficiente puntaje para
cultural que constituye el Teatro entrar en Santiago a la Univer-
de la Universidad de Concep- sidad, te venías a Concepción.
ción; por otra parte, y como con-
secuencia de dicha carencia, la Uegué a Concepción en
labor que muchas personas rea- 1950. Ese año se estaba reor-
lizaron junto a esta compañía y ganizando el Teatro Universita-
el aporte que su quehacer sig- rio que había creado y dirigido
nificó para el desarrollo del tea- David Stitchkin en el año 1945.
tro chileno, todavía no han sido Yo, por supuesto, quise ingre-
reconocidos y valorados con la sar inmediatamente, pero ya
justicia y amplitud que merecen. estaban montando la vida es
sueño con un reparto más o
De Tennyson Ferrada, por menos preestablecido. En todo
ejemplo, resulta mucho más co- caso igual hicieron una audi-
nocido su trabajo junto al Tea- ción por si es que aparecía al-
tro de la Universidad de Chile o, guna cosa muy descollante,
posteriormente, con el Teatro pero parece que no apareció
Imagen, además de su presen- porque yo quise hacer Clarín y
cia en la televisión; sin embar- no me resultó.
go, mucho se ignora respecto de
la labor de once anos que el En 1951 ingresé al Teatro de
aaor desarrollara junto al TUC, la Universidad de Concepción
desde 1951 hasta 1961, período y mi primera obra fue Siempre
en el que Tennyson Ferrada par- hay un medio de Noel Coward.
ticipó en más de veinticinco Después se hizo una cosa gran-
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B A Ú L DE LOS RECUERDOS
de e importante, Asesinato en ¡a Catediai, macizas. La primera oportunidad en que Discutíamos muy poco. La verdad es que
en la que yo no pude participar porque yo los vi fue con ia visita del inspeaor, la línea del Teatro era muy clara y todos
mis compafieros universitarios me desig- Volpone y la muerte de un vendedor. Se estaban de acuerdo con ella. Recuerdo
naron para ser el Rey Bufo del carnaval notaba una compañía seria, artística; era gratamente el entusiasmo de muchos di-
de ese año. Pero ya desde 1952 me de- muy impresionante. Después hicieron redores del Consejo del Teatro, del doaor
diqué sin parar a la cosa del teatro. Con Montserrat, Corrupción en el palacio de Trueco, del doctor Benavides, y de toda
Brisolia Herrera como directora hicimos Ei justicia y ia profesión de la señora Warren. esa gente que daba una estructura for-
fuego mai avivado, en la que fui el apun- Y otro tanto hacía el teatro de la Universi- mal al apoyo de la Universidad, lo que le
tador, £/ ensayo de ia comedia, en la que dad Católica también. fiizo muy bien al Teatro. Pero después,
iiji el galán, y un montón de otras obras. cuando llegó don David, casi dejó de exis-
En ese período también vino ¡uno y ei A partir de la segunda mitad de la déca- tir ei Consejo, ya que nos entendíamos
pavo reaí, dirigida por lorge Elliott, y des- da del cincuenta comenzó a incorporar- directamente con él y en cualquier mo-
de entonces más o menos ya comenzó se al TUC gente de teatro proveniente mento íbamos a su casa, a dos cuadras
toda la producción normal y regular del de Santiago. del teatro, a tomar té. Era una maravilla.
Teatro. Ese ambiente era una cosa extraordina-
Claro, primero llegó Gabriel Martínez
ria.
¿Cómo era ei ritmo de trabajo en el TUC implantando el método de Stanislavski.
a comienzos de ios años cincuenta? Al cual, bueno, nos sometimos tranquila- La gestión de Gabriel Martínez en la di-
mente, pero cada uno a su manera. A mí rección del Teatro y el apoyo de David
Nuestro método y sistema de trabajo me pareció -aunque va a sonar a pedan- Stitchkin en la reaoría de la Universi-
en Concepción eran iguales a los de los tería- que Stanislavski le había puesto dad, generaron las condiciones para que
teatros universitarios de Santiago en sus nombre a una cantidad de cosas que a partir del año 1957 comenzaran a in-
inicios. Es decir, cada uno de nosotros nosotros ya hacíamos instintivamente. Yo tegrarse al TUC jóvenes profesionales re-
terminaba sus actividades diarias -emplea- nunca abordé un personaje sin el «si cién egresados de la Universidad de
do bancario, otras profesiones, estudian- mágico»: si yo fuera..., si yo estuviera en Chile.
tes, etc.- y luego nos juntábamos en ho- tal situación... Siempre fue ése mi méto-
rario vespertino a ensayar. Después, cuan- do. Pero en todo caso después aprendi- La semiprofesionalización fue suficien-
do teníamos lista la obra, en el viejo Tea- mos que eso tenía un nombre. te para que se tentaran y vinieran con-
tro Concepción hacíamos los estrenos. tentas personas que estaban egresando
Además, también éramos amateurs en el Gabriel Martínez también estaba pre- de ia Escuela de Teatro de la Universidad
sentido de que no cobrábamos un sueldo. ocupado por el asunto de las remunera- de Chile y que no tenían mucha cabida
ciones; éramos todos aficionados, él mis- en el único teatro al que aspiraban llegar,
El TUC, nacido en 1945, durante sus pri- mo llegó con gente que venía de Santia- que era el Teatro Experimental -o el ITUCH,
meros años de actividad atravesó por go, a quienes él conocía mucho y lo después. Esos teatros eran realmente
momentos de inestabilidad y disconti- acompañaban por fidelidad, pero ellos no subvencionados, tenían una planta fija de
nuidad que afectaron su desarrollo ini- podían vivir en Concepción de bolitas de actores, siendo todos muy buenos; tanto
cial. ¿Cómo se posesionaban ustedes, dulce. Estaba en fonnación una escuela que les llamaban las «vacas sagradas».
a comienzos de los años cincuenta, fren- y ahí se empezó -igual como había ocu- Entonces, era difícil para los más jóvenes
te a los teatros universitarios de Santia- rrido en Santiago- a darle trabajo a algu- llegar a formar parte de esa compañía,
go y la experiencia ya acumulada por nos para que hicieran clases. Por suerte, que era lo ideal para ellos. Siempre, en
ellos? Gabriel se encontró con la rectoría de don todas partes -y en los teatros subvencio-
David Stitchkin, quien estaba dispuesto a nados también- están los grandes acto-
De gran importancia y de gran influen- apoyarlo y aumentar el aporte de la Uni- res y después vienen los renuevos, lo que
cia en nuestra formación fue el teatro versidad. Entonces, más o menos por el es lógico; ése es el movimiento natural.
universitario ya desarrollado con anterio- año 1956 o 195^ fue posible crear una Pero en este caso era muy difícil porque
ridad en Santiago. Nosotros estábamos compañía de teatro sem i profesional con el medio laboral era muy pequeño; en-
en la década del cincuenta y el Teatro sueldos que correspondían a una media tonces los jóvenes llegaban hasta ahí no
Experimental había comenzado en 1941. jornada académica, más o menos. más.
Es decir, tenían toda la década del cua-
renta de experiencia por lo que para no- Durante ese período usted también fue Por eso, fue estupenda la oportuni-
sotros eran un teatro ya formado, sólido. delegado de actores en el Consejo del dad que les ofrecía el Teatro Universitario
Yo los miraba como un modelo; así había Teatro de la Universidad. de Concepción a Delfina Guzmán, |asna
que hacer el teatro. Llegaban ellos al Tea-
Yo, como delegado de actores, traía la Ljubetic, Lucho Alarcón, Jaime Vadell,
tro Concepción con repertorios de obras
Nelson Villagra y a todos quienes, con un
voz de la asamblea del Teatro al Consejo.
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B A Ú L DE L O S RECUERDOS
pequeño sueldo, tuvieron la posibilidad Saldaña, que hacía iluminación; Gustavo Chacao. Algunos botes los pueden llevar
de venir a formar parte de nuestra com- Saavedra, el tramoya, y Matías Bustos a la playa y ustedes ven ahí una lancha o
pañía. Por supuesto, la llegada de ellos como representante de la compañía. algo que los lleve a Puerto Montt». No
fue una alegría para nosotros. La fusión había otra cosa que hacer.
fue muy buena y rápidamente pudimos Nos fuimos a Puerto Montt y ahí nos
hacer obras de mayor reparto, con mayo- embarcamos en El Trinidad, un barquito Nos bajamos, con las maletas y par-
res responsabilidades y todo. muy lindo. No había nada más para lle- tes de la escenografía, en la playa de
gar a Chibé, Aysén y Coihaique, así que Chacao. Y Matías Bustos se fue a Ancud
Uno de los aspectos que más destaca por mar nos fuimos. Nos pilló el mar bra- a buscar alguna manera de que nos cru-
en la labor desarrollada por el TUC fue vo, con un viento salvaje, pero llegamos zaran. En esa época, además de barqui-
su enorme capacidad para itinerar. a Puerto Aysén. Actuamos y después nos tos chicos, había unas lanchas que ha-
¿Cómo fue esa experiencia? luimos a Coihaique en una especie de cían el recorrido Ancud-Puerto Montt. Pero
mini bus en un viaje en el que uno se pasaba y pasaba el tiempo, pasaban las
Hacer giras significaba todo un sacri- apunaba a cada rato. Pero el viaje era horas, y Matías no volvía, no había ningu-
ficio, pero para mí es la cosa más maravi- muy lindo así que no lo sentimos tanto. na noticia de él. Entonces, con Gustavo
llosa que puede haber. Llegar con el tea- decidimos que había que atravesar el
tro a todas partes, a todos los rincones, Aauamos en Coihaique y la gente canal a como diera lugar. Y lo atravesa-
es un ideal y una meta que me he pues- estaba muy agradecida, nos aplaudían y mos a remo.
to siempre. decían: -»Bravo, bravo, vuelvan, vuelvan».
Ahí también se acuñó otra frase: -»¡Oué Nos conseguimos tres botes con sus
Con esta compañía buena y grande lindo lo que hacen ustedes!». Porque respeaivos boteros. Los tipos no tenían
que logramos hacer recorrimos casi todo hacía mucho tiempo que no iba una com- muchas ganas de atravesar porque de-
Chile y fuimos al extranjero. Y nosotros lo pañía para allá. cían que si nos pillaba el cambio de ma-
hacíamos todo, todo lo que a algunos les rea, quizás dónde íbamos a ir a parar con
puede parecer un enorme sacrificio: car- Después volvimos a Puerto Aysén, pero
la marejada. Pero, en fin, decidimos que
gábamos y descargábamos los carros de nos demoramos y perdimos la combina-
andando rápido podíamos llegar. Y lle-
ferrocarriles, armábamos, desarmábamos, ción con El Trinidad, el barco en el que
gamos remando. Remando ellos y ayu-
doblábamos las cámaras, y todo lo ha- nos habíamos ido. Entonces, una moto-
dándoles nosotros también, pero ayudán-
cíamos cantando «Por el desarrollo libre nave, E! Banano, nos trajo pensando que
doles hasta por ahí no más porque no
del espíritu...». podría alcanzar al Trinidad en el camino.
podíamos ir todos nosotros en un solo
Cosa que no pudo ocurrir porque El Ba-
remo. Pero agarrábamos ese remo que
Eso fue producto de la labor de don nano cargó animales en Chacabuco. La
sobraba y les seguíamos el ritmo. Y en
David Stitchkin y todo su equipo. Doña carga de animales es bien terrible -peor
eso estábamos cuando Lucho Saldaría,
María Molina, que dirigía la Secretaría de que cargar maletas-: animal por animal
en un momento en que yo lo relevo a él
Extensión, organizó en todas las ciuda- van con una cincha, suben por el pes-
en el remo, se sienta en la popa del bote,
des lo que se llamó el Centro de Ex-a!um- cante y los depositan en el barco, en este
me queda mirando y me dice, tal cual: -
nos y Amigos de la Universidad de Con- caso la motonave. Bueno, esperamos lo
«¡Gustarte tanto el teatro, concha de tu
cepción. Entonces, muchas veces el Tea- necesario y después nos embarcamos y
madre!».
tro llegaba a algún lugar y no había pro- seguimos el viaje.
blema de hotel ni de ninguna cosa. To- Llegamos al otro lado del canal, don-
dos nos hospedábamos en casas parti- Hasta ahí estaba todo bien porque el
de recién estaban trazando el camino a
culares de estos amigos de la Universi- capitán de la nave dijo que él alcanzaba
Pargua. Entonces, Gustavo dijo: -»Por aquí
dad. Y esto ocurría con los conferencis- al Trinidad demás. Efeaivamente, la mo-
tienen que llegar camiones a traer el ripio
tas y con toda la gente que iba a distin- tonave era mucho más rápida. Pero por
y sacar piedras para hacer el trazado». Así
tos lugares. Era un buen método para lle- las condiciones dei tiempo y otras mil ra-
que partimos, como quien va por la sel-
var y hacer la extensión. zones llegó un momento en que nos dijo:
va, hasta que encontramos el final del tra-
-»No, no lo alcanzo, pero no se preocu-
zado del camino. Ahí llegaban los ca-
Recuerdo que la primera gira grande pen porque yo mismo los voy a dejar en
miones ripieros, que tienen una baranda
que hicimos fue en 1958 con Dos más Puerto Montt». Él también viajaba a Puer-
que no es de más de medio metro, por-
dos son cinco; llegamos hasta Aysén y to Montt. Pero de repente recibió un tele-
que ahí echan un montón de ripio o de
Coihaique. En esa gira andábamos Gus- grama y ya no tenía que pasar a Puerto
tierra y con el peso no pasa nada, la car-
tavo Meza, el director de la obra; Andrés Montt sino que salir por el canal de
ga ni se mueve. En uno de ésos nos
Rojas Murphy Yeya Mora, Norma Gómez, Chacao, afuera, a mar abierto, y venirse a
vinimos a Puerto Montt. Ahí también su-
Inés Fierro, Fresia Acuña y yo, es decir, Talcahuano directamente. Entonces dijo:
cedió que el loco del tramoya se quiso
todo el elenco de la obra; además, Lucho -»Lo que yo puedo hacer es dejarlos en
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B A Ú L DE L O S RECUERDOS
sublevar. Y le quitó el martillo Gustavo aporte de las universidades, se había habíamos ido hasta Punta Arenas. Había-
Meza y lo amenazó de muerte: -»iOué te puesto demasiado acartonado, demasia- mos cubierto casi todo Chile y después
pasa...!». Teníamos que apechugar no do aburguesado, no sé. Tenía malas crí- nos fijimos a Uruguay y Argentina.
más. Yo tuve una tremenda pelea con mi ticas y la gente no estaba contenta. Eso
compadre Rojas Murphy porque también pasaba con el teatro universitario en ge- Fue fantástico. Yo me acuerdo que
se empezó a quejar que cómo era posi- neral en Santiago y quizás estarían todos en el estreno de Población Esperanza
ble que anduviéramos así así; quizás hasta los teatros independien- quedaron locos. Y después estrenamos
tes estarían medios acartonados, no sé. en el Teatro Virtorla una cosa que a mí
Nosotros teníamos que llegar a Puer- personalmente me tenía preocupado,
to Montt a hacer la función de vermut, Y de repente llegamos nosotros con porque hacía poco la había hecho nada
pero con todas esas dificultades llegamos una naturalidad y con una soltura, con menos que Pedro López Lagar, Una mira-
bastante atrasados. Llegamos como a las una presencia en el escenario que eran da desde el puente de Arthur Miiler Y
seis y media y la función era a las siete. diferentes. Producto quizás también del con esta obra fue grande el impacto y el
Entonces, yo le pregunté a los tramoyas: tipo de obra que llevábamos en ese mo- éxito que logramos.
-»¿Cuánto nos demoramos en montar mento como Pobiación Esperanza de
toda la cosa?». Ellos dijeron: -»Una hora». Manuel Rojas e Isidora Aguirre, y otras más. Yo me acuerdo que había mucha cu-
-»Ya, entonces la iinción va a ser a las Todas hechas con el sistema de Pedro de riosidad por ver -porque nadie creía- cómo
ocho». Y pusimos un cartel que decía la Barra y de Gustavo Meza. La cosa es este galancete hasta medio siuticón de
que la función iba a ser a las ocho. que llegamos a Santiago y con la crítica y Población Esperanza, que hacía yo, po-
con todo arrasamos. Y ahí se le ocurrió a dría abordar este otro personaje de Miller.
Me di cuenta de que estaba la banda alguien de allá que había un «aauar a lo Porque la gente, sobre todo en Montevi-
del Regimiento Sangra dando una retreta penquista», porque era algo realmente deo, pensaba que ese rol io tenía que
en la plaza, esa placita que estaba como distinto lo de nosotros. hacer un tipo grande como López Lagar.
a la orilla del mar. Fui y hablé con el Y yo no, yo era y actuaba más como la
maestro Cristi, un sargento o cabo prime- ¿Ustedes tenían conciencia de esa dife- vida misma no más. Entonces, no creían
ro que ahí en Puerto Montt era como el rencia? mucho en mi. Y Gustavo, que es muy pi-
maestro Reyes en Concepción. Le expli- llo, me hizo correr fiato en el ensayo ge-
No, nosotros simplemente lo hacía- neral, al que fue mucha gente de teatro
qué que estábamos atrasados con la fun-
mos muy bien y seguíamos muy bien las de Montevideo. Entonces, todo el mun-
ción y que íbamos a empezar en una hora
indicaciones de Pedro de la Barra para do hizo: -»Uh, parece que no». Pero cuan-
más; entonces, le dije: -»¿Usted podría
hacer teatro realista. Pedro de la Barra do fuimos dando la obra en el estreno y
alargar la retreta lo más posible para que
era, junto con otros directores, seguidor vieron como yo me doy a fondo en una
se entretenga la gente paseándose por
del realismo sicológico de Ibsen. Era un cosa quedaron muy impresionados.
aquí? Póngales cosas bonitas». '»Ya, listo
gran admirador de Ibsen. Y su método
no más», me dijo. Y empezaron a tocar
era intuitivo también, porque el hombre En el Teatro Viaoria, al medio de las
las cosas más lindas que sabían.
no estudió en ninguna escuela para ser butacas había un pasillo que coincidía con
En el teatro íbamos armando por director; él era puro instinto. Su intuición una escala hacia el escenario, probable-
mientras y exactamente a las ocho se teatral le decía que había que hacerlo mente para subir por ahí a algunas cere-
abrió el telón y empezó la fundón ver- como la vida misma. Yo creo que por ahí monias. Tanto fue el impacto con nues-
mut, porque hacíamos dos funciones. fue que nosotros captamos eso y sin de- tra función que la gente se puso en el
Después hicimos inmediatamente la otra cirlo, sin ponerle nombre, título, estilo, ni pasillo y empezaron a avanzar lentamente
función y listo. Quedamos muertos, pero nada, io hicimos y muy bien. y subieron al escenario a saludarnos a
salimos adelante. los actores. Ya míen primer término, por
A continuación del éxito obtenido en
supuesto. La crítica después fue desbor-
Y así, de gira en gira, y dirigido luego Santiago, el TUC emprendió la gira inter-
dante. Fue una gran experiencia, fue bo-
por Pedro de la Barra, el Teatro Universi- nacional de 1960.
nito dejar al Teatro Universitario de Con-
tario de Concepción debutó con mucho
Fue extraordinario, fue como la cul- cepción a ese nivel. Fue muy hermoso.
éxito en Santiago en 1959.
minación de todas esas giras que hacía-
En medio de tantas satisfacciones obte-
Fuimos a Santiago y ahí ganamos el mos con el Teatro Universitario de Con-
nidas junto al Teatro Universitario de
Premio de la Crítica y quedamos muy bien cepción. De hecho me acuerdo que la
Concepción, cómo se explica que diver-
colocados ante la opinión de todo el gira de ese ano empezó en Temuco; nos
sos miembros del conjunto penquista
mundo. saltamos la zona que ya teníamos hecha
trasladaran su advidad a Santiago du-
y seguimos a Uñares, Talca, Constitución,
Parece que allá el teatro universitario, rante la primera mitad de los años se-
Curicó, San Fernando, Viña del Mar; antes
con todas las facilidades que tenía por el senta -como usted que ingresó al Tea-
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B A Ú L DE LOS RECUERDOS
tro de la Universidad de Chile-, especial- en el Teatro de la Chile o si no irme a una ticas que ha tenido siempre en Concep-
mente considerando que numerosos compartía como las de Lucho Córdoba o ción, hacía que todo se viviera con fuerza
profesionales de Santiago a su vez bus- Américo Vargas. Cualquier cosa, pero si en ese momento. Porque era en la Uni-
caban ansiosos la oportunidad de in- me iba a Santiago era para hacer teatro. versidad de Concepción en la que se da-
corporarse al TUC ban todos los conflictos -ahora puede
¿Tenía usted experiencia trabajando con diluirse más la cosa porque en Concep-
En mi caso fue debido a todo el pro- esas compañías o ese tipo de teatro? ción también están la Universidad del Bío-
blema económico-administrativo que se Bío, la Católica y quizás se procedería de
Paralelo a cuando trabajaba en el TUC,
produjo en Buenos Aires. Hubo un terre- manera diferente en cada una. El movi-
a veces también hice algunos papeles
moto interno en la compartía más o me- miento estudiantil en ese momento era
para compañías como la de Lucho Cór-
nos de las proporciones del terremoto real responsabilidad exclusiva de la Universi-
doba cuando venían a Concepción. Re-
de ese ano, 1960. Entonces, en esos ca- dad de Concepción y todos sus
cuerdo que una vez, por ejemplo, fue una
sos se producen divisiones porque unos estamentos; entre ellos estaba el Teatro.
experiencia muy linda cuando Humberto
están con una persona o postura y otros Y el teatro, como toda actividad que debe
Onetto tuvo que irse a Santiago porque
con otra, cosa que es natural, fero yo proyeaarse hacia la sociedad y ser el pro-
nació su primer hijo. En esa época, para
pensé: -»A mí me interesa el teatro por duao de los conflictos sociales, por su-
ir a Santiago, más tarde que el tren que
sobre todas ias cosas». Quise alejarme de puesto tuvo una definición clara y rotun-
salía como a las ocho y tanto, sólo había
toda la discusión y el alegato, y me fui al da en ese momento, la que tenía que
un bus Vía Sur. Eso le pemnitía a Humberto
Teatro de la Universidad de Chile. Es de- chocar con lo que se produjo después, el
hacer la función de vermut, pero alguien
cir, me fui a Santiago, pero ya se había Golpe.
tenía que reemplazarlo para ia nocturna.
conversado algo y cuando llegué allí ya
Y me lo pidieron a mí; lo hice yo. Era una
estaba todo medio hablado para que me ¿De qué modo experimentó o conoció
obra que tenía distintos títulos, y que yo
contrataran. Es que después de haber usted la tensión política-arte en los tea-
ya le había visto antes a Lucho Córdoba.
estado actuando en Santiago con el TUC, tros de Santiago?
Así que no me fue tan difícil, lo dije todo
después de ganar e¡ Premio de la Crítica,
y lo hice bien. Incluso me di el lujo de En Santiago también llegó un momen-
después de que allí pensaban en esto
imitar a Américo Vargas al final. Enton- to en el que teníamos los núcleos corres-
de que había un «actuar a lo penquista»,
ces, Lucho se paseaba por ahí y para pondientes. L J O S distintos partidos tenían
después de eso me fui yo con Rojas
aprovechar de darles un sermón o hacer dentro del seno del teatro su organiza-
Murphy Entonces, por supuesto que los
una broma a sus compañeros, decía: -»Así ción; porque así estaba la cosa. Pero en
directores y todo el mundo se acordaban
se gana el pan de teatro». Santiago la tensión no se notó tanto, aun-
de nuestro trabajo y así pudimos entrar
por la puerta grande. que igual estábamos todos preocupados
Al continuar su carrera en el Teatro de la y definidos dentro del núcleo de cada
Universidad de Chile, ¿cómo veía desde institución.
Cada uno de los que fuimos partien-
allá al TUC?
do adoptó la experiencia de Concepción
Volviendo a sus años de trabajo en Con-
y se la llevó a otros lados. Después de Desde Santiago yo veía que el de cepción, ¿qué opinión tiene de la labor
que me fui al ITUCH junto con Rojas Concepción seguía siendo un teatro uni- de los diferentes directores y gestores
Murphy se fueron Nelson Villagra, laime versitario al mismo nivel de los de allá. Y que en su momento contribuyeron a do-
Vadell, Lucho Alarcón y Shenda Román y continuaron estrenando cosas de esa tar al TUC de las características que lo
formaron un grupo en Santiago: El Cabil- calidad, cosas muy buenas en las que distinguieron en el contexto del teatro
do. Y también siguieron actuando de la me habría encantado participar si hubie- chileno?
misma forma. Hicimos un programa de ra estado aquí. No fue como que algunos
televisión allí, lo hicimos entre nosotros nos fíjimos y el Teatro bajó su nivel; todo La influencia más grande fue la de
porque nos conocíamos más: Historias de lo contrario, lo mantuvo. los directores que estuvieron más tiempo
tos /unes. Se llamaba a cuatro dramatur- y más establemente. Gabriel Martínez lle-
gos: Sieveking, WolfF, Nene Aguirre y Ma- A la distancia, ¿cómo veía el quehacer gó con una idea bien precisa y bien clara
ría Asunción Requena para que nos es- del TUC a medida que la tensión políti- de lo que quería hacer. Fue decididamente
cribieran historias. Y todas ias semanas, ca se iba agudizando en el país? el creador de la Escuela y como era tan
los días lunes, hacíamos una obra pe- trabajador y tan estudioso, realmente dio
Yo creo que en Concepción hubo más
queña en el canal nueve de la Universi- un impulso muy fuerte a la actividad como
definición y una postura política realmen-
dad de Chite. director del Teatro, lo que coincidió con ta
te valiente. Cada uno asumía su ideolo-
llegada de don David Stitchkin a la recto-
Pero yo, cuando me fui de Concep- gía. Y, desde luego, la cercanía a todo el
ría de la Universidad. Después, cuando
ción en 1961, iba dispuesto a empezar ambiente universitario, con las caracterís-
llegó Pedro de la Barra a Concepción,
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B A Ú L DE LOS R E C U E R D O S
Gabriel tuvo ese aao generoso de decir: fliaos con la Chile; entonces se había ais-
-«¿Pedro de la Barra? ¡Ya! Pedro de la Ba- lado y se decía que no quería saber nada
rra a la dirección del Teatro y yo me voy a más del teatro. Pero ellos dos sabían, más
la Escuela». Ese, que no es un gesto co- que nosotros, que eso no era cierto.
mún, le hizo muy bien al Teatro. Pero
Todo el mundo, cual más cual me-
antes de eso Gabriel ya había preparado
nos, puso su aporte para que el TUC fue-
todo el terreno. Porque obra de él fueron
ra una realidad. Pero Gustavo, Pedro y
la semiprofesionalización y otras cosas.
Gabriel, como directores, son los grandes
Entonces, Pedro de la Barra dijo: -»Ya, yo
gestores del movimiento teatral de Con-
me quedo, pero siempre que la compa-
cepción.
ñía se haga completamente profesional».