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Resumen Primer Capitulo Seis Enfoques Psicoterapeuticos

El primer capítulo del libro 'Seis enfoques psicoterapéuticos' aborda los fundamentos del psicoanálisis freudiano, destacando la influencia de Freud y Breuer en el tratamiento de la histeria a través del método catártico y la hipnosis. Se exploran conceptos clave como la represión, la transferencia y la relación entre trauma y neurosis, así como la evolución de Freud hacia la asociación libre y la interpretación de sueños como herramientas terapéuticas. Además, se discute la relevancia de la obra de Freud en el contexto contemporáneo y los cambios en el psicoanálisis a lo largo de los años.

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Resumen Primer Capitulo Seis Enfoques Psicoterapeuticos

El primer capítulo del libro 'Seis enfoques psicoterapéuticos' aborda los fundamentos del psicoanálisis freudiano, destacando la influencia de Freud y Breuer en el tratamiento de la histeria a través del método catártico y la hipnosis. Se exploran conceptos clave como la represión, la transferencia y la relación entre trauma y neurosis, así como la evolución de Freud hacia la asociación libre y la interpretación de sueños como herramientas terapéuticas. Además, se discute la relevancia de la obra de Freud en el contexto contemporáneo y los cambios en el psicoanálisis a lo largo de los años.

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Resumen primer capitulo Seis enfoques psicoterapéuticos

Libro: Seis enfoques psicoterapéuticos


Autor: Celedonio Castanedo Secadas
Capítulo: Aspectos básicos del psicoanálisis freudiano y neofreudiano

En el primer capitulo se habla de los aspectos básicos del psicoanálisis freudiano.


En él, se habla de los primeros años y trabajos de Sigmund Freud. Estudió en el Instituto
de Fisiología de la Universidad de Viena. Del otoño de 1885 al invierno de 1886, Freud
realizó estudios en París, donde asistió regularmente a las conferencias del neurólogo
francés J.M. Charcot, cuyos conocimientos intensificaron el interés de Freud por los
fenómenos histéricos.
Breuer (y después también Freud) utilizaron la hipnosis que también estudiara Charcot,
para "interrogar al enfermo acerca de la historia del surgimiento de su síntoma, la cual él
no podía comunicar del todo tan solo incompletamente en estado de vigilia".
Es de importancia notable el caso de Anna O., donde se descubrió el método catártico,
que consiste en la eliminación o expulsión de recuerdos que perturban la consciencia del
paciente y fue utilizado sistemáticamente por Breuer y Freud en el tratamiento de la
histeria. Breuer y Freud, además, empezaron a dirigir su atención hacia el contenido
vivencial del trauma y su vinculación con experiencias vitales. Finalmente, publicaron de
manera conjunta los Estudios sobre la histeria, en donde Breuer expone que las funciones
psíquicas disponen de cierta cantidad de energía que produce el organismo en su
economía fisicoquímica, un potencial energético inespecífico. Freud definió el punto de
vista económico de la metapsicología psicoanalítica en los términos de la teoría de
Breuer, al decir que "el aparato psíquico tiene la tendencia a mantener la suma total de las
excitaciones… en el nivel más bajo posible".
Freud introdujo diferentes términos, como abreacción, represión y defensa. Las teorías
freudianas iniciales pretendían conceptuar y describir los mecanismos psíquicos de las
neurosis, especialmente de la histeria y otros cuadros psicopatológicos. Los conceptos de
sexualidad, defensa y formación de síntomas llegaron a ocupar una posición central.
Breuer y Freud exploran la relación entre los fenómenos histéricos y un trauma psíquico.
Según ellos, el trauma se manifiesta como un recuerdo que se convierte en un factor
patógeno, similar a un cuerpo extraño que no se ha "descargado" adecuadamente. Este
trauma genera un afecto intenso que el ego intenta rechazar, dando lugar a la represión.
El recuerdo traumático se retira de la conciencia, creando una "segunda consciencia"
hipnoide, con limitada capacidad intelectual. Esta parte del psíquico controla la respuesta
somática durante un ataque histérico. El fenómeno de conversión describe cómo la
excitación del afecto no descargado se transforma en un síntoma corporal, un intento de
neutralizar los efectos del trauma.
Freud y Breuer aplicaron la hipnosis no solo para sugerir, sino para reconstruir el origen
de los trastornos neuróticos. El método catártico implica liberar el efecto emocional
reprimido mediante la expresión verbal y llevarlo a la consciencia. En los Estudios sobre la
histeria se muestra cómo, con el tiempo, Freud fue dejando de usar hipnosis y optó por
permitir que el paciente hablara libremente. A través de la conversación, Freud
comprendió que la resistencia del paciente solo se superaba si el analista le otorgaba la
oportunidad de ser un interlocutor igual, en lugar de imponer un tratamiento basado en la
sugestión.
Este enfoque llevó a Freud a abandonar la hipnosis y distanciarse de la catarsis, y
permitió una evolución en las técnicas, culminando en lo que posteriormente sería
reconocido como la entrevista psicoanalítica.
Freud subrayó la importancia de la relación entre el médico y el paciente para el éxito
terapéutico, introduciendo el concepto de transferencia. Además, modificó su concepción
sobre el trauma psíquico, cambiando la perspectiva sobre las experiencias infantiles. Al
abandonar la teoría de la seducción, Freud dejó de considerar a los actores reales del
proceso de socialización como factores determinantes en el sufrimiento infantil, lo que fue
visto por algunos como una "falta de valor", ya que esta teoría cuestionaba las prácticas
médicas de la época.
En 1897, Freud abandonó su hipótesis sobre la seducción sexual en la infancia.
Argumentó que, de ser frecuente la seducción sexual infantil, las neurosis deberían ser
más comunes. En lugar de aceptar la realidad externa de estos eventos, Freud propuso
que la fantasía sexual relacionada con los padres es lo que prevalece en el inconsciente,
lo que explicaría la percepción de los pacientes de haber sido seducidos. A pesar de su
renuncia a la teoría, Freud fue duramente criticado por ello en los años posteriores, con
figuras como Miller (1981) cuestionando su decisión.
Freud introdujo el concepto de serie complementaria para explicar la etiología de las
neurosis, evitando el dilema entre factores endógenos y exógenos. Freud reconoció que
en algunos casos, las causas de las neurosis se encuentran en las experiencias infantiles
traumáticas, mientras que en otros, los conflictos posteriores juegan un papel más
importante. Esta relativización de la importancia de los traumas infantiles marcó una
modificación en su teoría, desplazando el énfasis hacia una interacción entre factores
internos y externos.
Freud definió el trauma como un aumento abrupto de estímulos que no puede ser
procesado adecuadamente, causando trastornos permanentes. Introdujo una distinción
entre neurosis traumáticas, que resultan de traumas directos, y psiconeurosis, que surgen
de intentos de evitar situaciones similares a los traumas. Explicó que ciertos factores,
como la pérdida del objeto o la castración, podían desencadenar problemas neuróticos.
En esta variación teórica, Freud descartó la noción absoluta de los traumas externos y
enfocó su definición en la relación entre el organismo y su entorno.

Desarrollo de la teoría psicoanalítica


A partir de 1895, se dedicó al análisis de comportamientos normales, como los actos
fallidos y los sueños, buscando comprender sus significados y funciones psíquicas.
Desarrolló su teoría del aparato psíquico y el modelo topográfico, que diferenciaba entre
lo inconsciente, lo preconsciente y lo consciente.
Freud desarrolló el concepto de pulsión (trieb), diferenciándolo del instinto biológico. La
pulsión se define por su fuente, objeto, fin y presión. Freud propuso tres fases en su teoría
de la pulsión:
1. Pulsión sexual y pulsiones del ego o de autoconservación: La pulsión sexual se
desarrolla a partir de pulsiones no sexuales y es variable, a diferencia de las
pulsiones del ego que están predeterminadas filogenéticamente.
2. Narcisismo y agresión: Entre 1911 y 1920, Freud estudió el ego, introduciendo el
concepto de narcisismo secundario, donde la libido se retrae hacia el ego en
psicosis. Esto llevó a revisar la independencia de las pulsiones del ego.
3. Eros (instinto de vida) y Thanatos (pulsión de muerte): Freud observó la
compulsión a repetir, que lo llevó a introducir la pulsión de muerte (Thanatos) junto
con Eros (instinto de vida), ampliando su comprensión de los procesos psíquicos
más allá del principio de placer. Esta compulsión a repetir implicaba que las
vivencias del pasado, incluso sin placer, buscaban repetirse debido a una
insatisfacción constante.
Este enfoque integró nuevas dimensiones en la comprensión de los deseos pulsionales y
su relación con el ego, la agresión, y el principio de placer.
El término metapsicología ha sido comúnmente interpretado como una teoría psicológica
abstracta de alto nivel, según la mayoría de los psicoanalistas. En la obra publicada de
Freud, el término metapsicología, aparece por primera vez en La Psicopatología de la vida
cotidiana (1901): Freud entendía la metapsicología como un desarrollo teórico que
cuestionaba la psicología de la consciencia y la conectaba con una ciencia materialista de
los procesos inconscientes.
Además, Freud, al distinguir entre las pulsiones de vida (eros) y de muerte (thanatos),
revisó la relación entre el ego y lo consciente, lo que llevó a la formulación del modelo
estructural del ego, id y superego. Freud descubrió que las resistencias inconscientes no
podían entenderse solo como un conflicto de pulsiones, sino que requerían un modelo
estructural de instancias psíquicas, lo que obsoleció la clasificación tradicional de los
contenidos psíquicos en inconsciente, preconsciente y consciente.

Desarrollo de la terapia psicoanalítica


El primer intento de diferenciación entre psicoanálisis y método catartico es realizado en
La sexualidad en la etiología de las neurosis (1898). En El método psicoanalítico
freudiano (1904), Freud expuso con exactitud la diferencia entre ambos métodos y
describió detalladamente, por primera vez, el procedimiento que sustituiría a la hipnosis:
la asociación libre, aunque tampoco utilizó este término. Existe consenso en que la
introducción de la asociación libre constituye el nacimiento de la terapéutica
psicoanalítica.
Freud mencionó que la interpretación de tales ocurrencias libres, así como de los sueños,
de las acciones y de las equivocaciones del habla en la vida cotidiana, constituían la vía
de acceso a lo reprimido y a lo inconsciente. Como tareas del método psicoanalítico,
estableció la superación de la amnesia, la disolución de las represiones y hacer
consciente lo inconsciente, a la vez que señala su indicación en casos de psiconeurosis
crónicas y de histerias.
En El caso Dora, Freud trató el tema de la transferencia. La definió como: “… reediciones,
reconstrucciones de emociones y fantasías que habrían de ser despertadas y hechas
conscientes con el avance del análisis, con una (para la especie) característica sustitución
de una persona más temprana por la persona del médico.”
Freud introduce varios puntos clave sobre la técnica psicoanalítica, como la regla
fundamental de la asociación libre, la aceptación de afectos aunque estén ligados a
contenidos falsos, la importancia de las interpretaciones paso a paso y la imposibilidad de
vencer una neurosis sin presencia directa, aludiendo a la transferencia y la neurosis
infantil. En sus escritos entre 1910 y 1919, Freud desarrolló el modelo clásico del
psicoanálisis, destacando la importancia de la "situación analítica", donde el paciente se
encuentra en un diván, mientras el analista permanece fuera de su vista. La transferencia,
tanto positiva como negativa, se convierte en el centro del proceso terapéutico. Las
resistencias, como la exoactuación o los mecanismos de defensa, pueden dificultar el
proceso, pero la regla de la abstinencia del analista (privar al paciente de satisfacciones
inmediatas) genera la presión de sufrimiento necesaria para el cambio terapéutico.
Además de la interpretación de sueños, la elucidación de los determinantes inconscientes
a través de la libre asociación es fundamental. Las intervenciones del analista, como
interpretaciones, confrontaciones y clarificaciones, son esenciales para que el paciente
comprenda sus conflictos inconscientes y sus orígenes biográficos. Freud también
menciona la alianza de trabajo, un componente racional y práctico de la relación analítica,
que incluye acuerdos sobre honorarios, frecuencia y duración de las sesiones.
Freud también introdujo el concepto de contratransferencia, pero sus referencias a esta
son escasas. Sin embargo, más adelante afirmó que se desarrolló a partir del influjo del
paciente sobre el analista, mismo que a su vez actuó en el inconsciente del médico. La
cura debe llevarse a cabo con la abstinencia.

Más de cien años después


En la actualidad, es difícil sustraerse del influjo directo o indirecto de la obra de Freud.
Freud caracterizó al psicoanálisis como “un método para la investigación de procesos
psíquicos que apenas son accesibles de otra manera; de un método de tratamiento de
trastornos neuróticos que se basa en esta investigación; de una serie de conocimientos
psicológicos obtenidos por esa vía, los cuales de integran lentamente en una nueva
disciplina científica”.
Su verdad contiene a la vez un alto grado de falsedad, pues él también fue un disidente
de su propia teoría. A lo largo de su práctica, adoptó enfoques que hoy se considerarían
antipsicoanalíticos (se dan algunos ejemplos en el capítulo de fallas con algunos
pacientes). Además, en su disidencia, Freud afirmó que la transferencia y la resistencia
eran los elementos fundamentales del psicoanálisis, sugiriendo que cualquier
investigación que partiera de estos principios podría considerarse psicoanalítica, incluso si
llegaba a conclusiones distintas a las suyas.
Con el transcurso de los años, los psicoanalistas se mantienen unidos en tres principios
fundamentales:
1. Existen procesos psíquicos inconscientes y barreras que se oponen a su
conscienciación.
2. Existe una continuidad en la vida psíquica.
3. Existe una energía psíquica que proviene de fuentes somáticas, pero que es
diferente a ellas.
El enfoque teórico de Freud ha evolucionado hacia una mayor apertura conceptual,
marcada por una constante revisión de sus categorías. Siguiendo el modelo de Kuhn
sobre la historia de la ciencia, los "pilares fundamentales" de Freud fueron inicialmente
considerados paradigmas científicos válidos, pero con el tiempo la disciplina del
psicoanálisis ha avanzado hacia la "ciencia normal", refinando y ampliando estos
paradigmas.
Se destacan varias contribuciones teóricas:
1. Margareth Mahler: Su investigación sobre las fases tempranas de la infancia
ayudó a comprender la individuación, la formación de identidad y el desarrollo de
las relaciones objetales.
2. Lorenzer: Desarrolló una teoría de la socialización que profundiza en la mediación
entre lo individual y lo social, sin caer en los límites del ambientalismo o
culturalismo.
3. Neurosis narcisistas: Después de Freud, psicoanalistas como Melanie Klein y D.
W. Winnicott han contribuido a la comprensión de las neurosis narcisistas,
mientras que las teorías de Heinz Kohut y Otto Kernberg han sido influyentes en el
tratamiento de pacientes con personalidad fronteriza.
4. Lacan: Su teoría sobre la función del lenguaje y la letra en el psicoanálisis ha
tenido un impacto duradero, al igual que las contribuciones de Habermas y
Lorenzer sobre el psicoanálisis como una hermenéutica crítica.
5. Psicoanálisis y terapia conductual: La antigua polémica ha dado paso a un diálogo
más racional, con investigaciones que han demostrado que no existen diferencias
significativas en la efectividad de las distintas terapias. Esto ha llevado a una
mayor consideración de fenómenos como la resistencia y la transferencia, así
como al reconocimiento del inconsciente por parte de la terapia conductual-
cognitiva.
Se realizaron también otros cambios debido al psicoanálisis, como la marginación y el
empobrecimiento de la teoría de las pulsiones y de la cultura, la medicación del
psicoanálisis en EUA, lograda gracias a la influencia de Ernest Jones, entre otros. En
virtud de todo ello, se ha articulado un “malestar en el psicoanálisis”.

Psicoanálisis a comienzos del siglo XXI


Las diferentes modificaciones que se han suscitado en el psicoanálisis, son producto de
un proceso que se viene desarrollando desde los albores de la Segunda Guerra Mundial.
La globalización, los medios de comunicación, los procesos de desideologización e
ideologización, y las crisis sociales y económicas actuales están afectando tanto a las
instituciones como a los individuos, creando nuevos retos para las disciplinas sociales,
incluido el psicoanálisis.
Este proceso ha llevado al psicoanálisis a enfrentar problemas teóricos y prácticos al
intentar dar respuestas a las demandas sociales, tanto a nivel individual como grupal. A
pesar de las diferencias internas, los psicoanalistas continúan desarrollando nuevos
conceptos y adaptando la teoría, siempre basándose en los principios fundamentales de
Freud, especialmente la importancia del inconsciente. Existen diversas líneas de
pensamiento dentro del psicoanálisis.

El transitar por algunas construcciones


A lo largo de la historia, la técnica y la teoría psicoanalítica se han expandido más allá de
los procesos neuróticos para incluir otras formas de sufrimiento mental. Sándor Ferenczi,
René Spitz y Donald Winnicott introdujeron conceptos sobre el hospitalismo y las
disfunciones en la relación madre-hijo, que anticiparon descubrimientos posteriores. Estos
enfoques describen las neurosis de frustración, que se sitúan entre lo endógeno y lo
exógeno, y aumentan la pulsión de muerte en el niño, reflejando el sadismo inconsciente
de los padres. Estos conceptos contribuyeron a la definición de la psicosis.
Piera Aulagnier teorizó sobre la psicosis, describiendo los procesos identificatorios en tres
etapas: la madre hablando, el ego alcanzando una posición simbólica y el "efecto de
encuentro". En la psicosis, el sujeto enfrenta una catástrofe reveladora de su deseo
inconsciente, lo que difiere del neurótico, que reconstituye su historia pasada.
Otto Kernberg, por su parte, propuso una clasificación de los trastornos de la
personalidad, especialmente los trastornos fronterizos y los narcisismos patológicos.

Análisis de grupo
Enrique Pichón Rivière, psicoanalista suizo-argentino, fue clave en la introducción del
psicoanálisis en Argentina y en la fundación de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
Innovó en psiquiatría y psicoterapia grupal, proponiendo que la enfermedad es un fallo de
adaptación al medio. Introdujo la noción de "vínculo" como una relación de objeto
particular, destacando la importancia del mundo interno y la interiorización de las
relaciones interpersonales.
Por su parte, Foulkes y Bion desarrollaron en Inglaterra la teoría del grupo como un lugar
de producción de la realidad psíquica, donde la enfermedad surge dentro de una red de
relaciones interpersonales. La psicoterapia grupal se convierte en un método para tratar
trastornos dentro de los grupos de origen. Bion introdujo la distinción entre el "grupo de
trabajo", que organiza las tareas, y el "grupo básico", donde predominan los procesos
primarios. Estos últimos están regidos por los "supuestos básicos" de dependencia,
ataque-fuga y apareamiento, que configuran la "mentalidad de grupo" y son respuestas
defensivas ante angustias psicóticas dentro del contexto grupal.

Psicodrama psicoanálitico
Es otra de las líneas que nacen de lo grupal, surgiendo en Argentina a fines de los años
cincuenta. Toma los principios del psicodrama de Jacobo Moreno. Pone en trabajo la
fantasmagórica inconsciente de los integrantes del grupo y sus relaciones. Otro aspecto
importante es la simbolización. Las escenas son de carácter infantil.
Estas contribuciones en las diferentes épocas, regiones y autores, han favorecido a la
construcción conceptual del análisis familiar e institucional, el último de los cuales fue
generando lo que hoy se llama Socioanálisis, representado por René Lourau (1981). Se
observa también el análisis institucional y el estudio de los grupos en las instituciones.

Análisis institucional
Uno de sus pensadores fue Cornelius Castoriadis, quien construyó la “lógica de los
magmas de representaciones”, a partir del psicoanálisis y del funcionamiento del
inconsciente. El modo de análisis es una intervención institucional analizada como tal.
Mediante el análisis en situación es posible descifrar las relaciones que los grupos y los
individuos mantienen con las instituciones, poniendo de relieve que el vínculo social es,
ante todo, un acondicionamiento del no saber de los actores respecto de la organización
social.
El análisis institucional se articula a través de varios conceptos clave:
 Segmentaridad: Es la unidad positiva de un grupo basada en un consenso o regla
externa al grupo.
 Transversalidad: Se refiere a la tendencia del grupo a crear una imagen ideal,
excluyendo a los que se desvían de esa imagen. La transversalidad es
fundamental para la acción colectiva, ya que permite una dialéctica entre la
autonomía del grupo y los límites de esa autonomía.
 Distancia institucional: Hay dos polos: distancia infinita, donde los grupos evitan el
control institucional, y distancia nula, cuando el grupo se identifica completamente
con la influencia de las instituciones.
 Distancia práctica: Se refiere a la desconexión entre las normas institucionales y
las bases racionales de las técnicas.
 Implicación institucional: Son las relaciones entre los actores y el sistema
institucional, abarcando la segmentaridad, transversalidad y la ideología que busca
uniformar estos elementos.
 Implicación práctica, sintagmática, paradigmática y simbólica: Estas dimensiones
definen cómo se articulan los datos a la acción, regulando lo que es posible pensar
y hacer dentro del grupo, incluyendo lo no pensado y lo sobredeterminado por los
hechos grupales.
 Transferencia institucional: Es la demanda de intervención en la organización,
donde el analista se inserta dentro de una división de trabajo definida para abordar
esta intervención.

Otras líneas del psicoanálisis

Teoría del fantasma


La Teoría del Fantasma fue desarrollada por Nicolás Abraham, quien introdujo el
concepto de "cripta" como un lugar donde el ego clivado del paciente guarda sus secretos
inconscientes.
Más tarde, Nicholas Rand clasificó el concepto de "fantasma" retomando el análisis de
Hamlet, mientras que él y María Torok comenzaron a explorar la noción de "inquietantes
extrañezas" en la clínica del fantasma. Claude Nachin precisó el funcionamiento de la
"cripta" y el "fantasma", distinguiendo entre secretos familiares de primera y segunda
generación guardados en la cripta, y los secretos de la tercera generación (los
fantasmas), más difíciles de entender debido a la pérdida de simbolización.
Serge Tisseron amplió la idea, buscando cómo las imágenes psíquicas pueden ser
vectores de secretos entre generaciones. Por otro lado, Pascal Hachet aplicó esta teoría
en la clínica de los toxicómanos, ofreciendo nuevas perspectivas en el tratamiento de
adicciones. J. Claude Rouchy investigó el impacto de la cripta y el fantasma en grupos y
familias, ampliando los análisis en trastornos como la anorexia, bulimia, psicosomático
familiar, violencia vincular, psicosis y delirio.

Aparato psíquico grupal


René Kaës en 1970 conceptualiza el Aparato Psíquico Grupal (APG), El modelo del
aparato psíquico grupal está centrado en las articulaciones entre el sujeto del inconsciente
y el espacio psíquico grupal, en la complejidad de los anudamientos entre los efectos del
grupo y los efectos del inconsciente. Es una formación común al grupo y a los sujetos que
lo integran, que se encuentra articulando el espacio intrapsíquico con el espacio psíquico
compartido por los sujetos que están en el vínculo. Plantea el funcionamiento de una
tensión entre dos polos que se encuentran en el grupo: el polo isomórfico, siendo lo
imaginario, lo narcisista y el límite de la psicosis; y el polo homeomórfico, donde está lo
simbólico, lo objetal y neurótico. Entre estos polos, existe un momento caótico
caracterizado por movimientos psíquicos inestables, siendo fuentes de angustias, tanto
por desorganización como por reorganización.
Toma de Lacan el modelo de organizador psíquico, siendo una organización que dirige los
procesos del desarrollo, creando una estructura que determina transformaciones. De Spitz
retoma los llamados "factores organizadores", que son momentos específicos en los
cuales acontece un cambio de dirección del desarrollo.
Desde el punto de vista tópico, como bosquejo de una metapsicología grupal, el APG
plantea que las instancias psíquicas se han estructurado en el sujeto a partir de la
internalización de las relaciones intersubjetivas.
Kaës retoma un concepto de Freud, que lo utiliza para designar la relación primitiva de las
pulsiones sexuales con las pulsiones de autoconservación, siendo éste de apoyo o
apuntalamiento. Dicho concepto, lo amplía más allá de las necesidades corporales,
llevándolo hacia el grupo y la cultura, y hacia el mismo aparato psíquico.
En resumen, en la obra de Kaës se pueden describir tres vertientes: una teoría
psicoanalítica de los grupos; una teoría grupal del desarrollo psíquico y una
teoría de la transmisión intrapsíquica e intergeneracional.

Transmisión de la vida psíquica entre generaciones


La transmisión psíquica, implica reconocer que al sujeto le preceden más de uno. Estos
"otros", en muchos casos son grupos de representantes que sostienen al sujeto,
manteniéndolo en una matriz de investiduras, de cuidados, enunciando prohibiciones,
signos de reconocimiento. Estos "otros", fundamentalmente son el grupo que lo recibe, el
que le da un nombre, le da un lugar, definiendo sujeto hablante y hablado, por efectos del
mismo deseo de estos otros, en especial la madre.
Considera al sujeto como un eslabón singular, en esta cadena, se van acumulando
formaciones psíquicas que se transmiten, circulando o anudándose. El transmitir tiene una
potencia con un doble efecto según sea su pretensión: impulsar hacia la continuidad o
hacia la interrupción, se expresa dependiendo la modalidad de depósito, enquistamiento,
proyección o rechazo de lo no reprimido. La transmisión se organiza por medio de la
negatividad, de lo que es la falta, de lo no advenido.

Proceso de identificación en el telescopaje


Haydée Faimberg, desde 1981, desarrolló este concepto basado en el análisis de
identificaciones a través de la transferencia y contratransferencia en la clínica. Partiendo
del concepto de narcisismo de Freud (1914), Faimberg introdujo el "desamparo ligado a la
prematuración", para explicar cómo el narcisismo de los padres puede influir en el niño.
Este proceso requiere que los padres elaboren su propio narcisismo para permitir que el
niño se situe en una relación edípica.
Faimberg define dos momentos clave en la regulación narcisista: el primero, "función de
apropiación", es cuando el niño experimenta el amor narcisista, y el segundo, "función de
intrusión", relacionado con el odio narcisista de los padres. Cuando los padres ejercen la
función de intrusión, rechazan lo que no aceptan de sí mismos a través del niño, creando
un clivaje del ego en él y un sentimiento de extrañeza. Esto ocurre porque el niño no
puede desarrollarse libremente sin estar atrapado en el narcisismo parental, lo que lleva a
una identificación con los padres y una historia compartida de angustia.
Faimberg resume esta situación con la fórmula "Yo amo-Yo soy" para el objeto bueno, y
"Yo odio-tú eres" para el objeto malo, mostrando cómo el niño es influenciado por las tres
generaciones familiares.

Psicosis de los padres en los hijos


Micheline Enríquez (1986) realizó investigaciones en la profundización teórica de los
efectos y daños psíquicos de la psicosis de los padres sobre sus hijos. enuncia que el
encuentro con la paternidad, surge proyectivamente, en un deseo de muerte de ese hijo
ante la amenaza de muerte para el padre, emanado de una potencia primitiva que prohíbe
la sucesión generacional, provocando una catástrofe psíquica en el padre del mismo sexo
que el del hijo. Esta situación provoca consecuencias en el lugar del niño como discurso.
El progenitor psicótico deja ver y comprender a su hijo que la angustia y el sufrimiento
psíquico, siendo este inconmensurable, no se pueden atribuir a una pérdida, un duelo o
una depresión. El sufrimiento se liga con una persecución, con una voluntad de hacer el
mal.

Emergencia de lo generacional
El interés que se ha desarrollado en estos últimos años sobre la transmisión de la vida
psíquica entre generaciones, habla de un intento de elaboración de lo que Kaës llama "la
crisis multidimensional que afecta a los fundamentos y a las modalidades de la vida
psíquica", explicando la estructuración del aparato psíquico, así como los procesos y
formaciones del inconsciente, identificaciones y los dispositivos de interpretación y
representación.
Kaës ha destacado que los objetos de transmisión están marcados por lo negativo,
trasmitiéndose lo que no se contiene, lo que no se recuerda, como la culpa, lo reprimido,
la enfermedad, la vergüenza, los objetos perdidos o aun estando en duelo.

Análisis de la familia
Las representaciones familiares transgeneracionales organizan, entre otras cosas, la
elección de objeto para la conformación de la pareja, con el deseo de fundar y de educar,
según sea el ideal familiar. Existen también objetos ancestrales que se asocian a ese otro
o a los objetos internos de ese otro, produciendo atracción o deseo de reparación.
Los problemas que a su vez pueden generarse a partir del rechazo de lo ancestral, es lo
confuso entre generaciones, distorsionando roles y lugares de cada quién.
Abordan los temas de fijación al trauma, fijaciones pulsionales, vínculos familiares, otras
líneas desarrolladas en la clínica de familia y de pareja.

Psicoanálisis de la pareja matrimonial


El objetivo del tratamiento y análisis de la pareja matrimonial es comprender los factores
inconscientes que determinan las múltiples vicisitudes de este tipo de vínculo.
Se extiende la subjetividad a espacios intra, inter y trans: lo intrasubjetivo, lo intersubjetivo
y lo transubjetivo. El espacio intrasubjetivo trata de la distribución del mundo interno, así
como de las constelaciones autoengendradas de las relaciones del ego con los objetos,
predominando las representaciones y los afectos que los ligan.
El análisis del vínculo de amantes lo definen como una relación amorosa exogámica entre
dos egos, ya sea hetero u homosexual, con negación o desmentida del encuadre
matrimonial. Los parámetros definitorios son: de habitualidad, representando la dimensión
temporal del proyecto; el proyecto vital, no tolerando proyectos a futuro que representen la
presencia de hijos.
La estructura del vínculo está constituida por tres términos: dos polos que son los dos
egos, o un ego y un otro; y un conector o intermediario (Kaës, 1983), que dará cuenta de
la forma particular de ligar ambos egos.

“Lo nuevo” como problema en el modelo estructural


El concepto de "lo nuevo" en el psicoanálisis, inspirado por las teorías de Badiou y
Lewkowics, se refiere a la necesidad de crear algo que aún no existe, lo cual se
manifiesta en la producción de relatos. Los relatos surgen como construcciones sucesivas
que incluyen datos (elementos procesados en sesión) e indicios (señales de lo ajeno,
tanto al analista como al paciente). El trabajo vincular en terapia implica un contacto con
la presencia y la ausencia del otro, con la creación de sentido en el presente de la sesión.
Se toma el concepto de "paradigma indiciario" de Ginzburg, que enfatiza los detalles
pequeños como medios para reconstruir realidades, y se relaciona con la capacidad de
Freud de trabajar con lo insignificante, el error y lo negado para crear nuevos significados.
El "dato" no es solo percepción, sino una construcción conceptual que orienta al analista
en su escucha.
La "novedad" en la clínica implica la creación de sentido sin un registro previo, lo cual es
crucial en el tratamiento de patologías graves, donde el analista debe producir algo nuevo
a partir del vínculo.
El "prójimo" representa al otro que puede ser asimilado, pero también puede ofrecer lo
novedoso que transforma al sujeto. Este proceso lleva a una simbolización del otro,
reemplazando la ausencia por otro término que representa lo nuevo, requiriendo un doble
trabajo psíquico y vincular. Estas consideraciones están llevando al psicoanálisis hacia
nuevas teorías y prácticas clínicas, reconociendo lo irrepresentable y creando espacio
para lo novedoso en la clínica actual.

CONCLUSIONES
En este primer capítulo se nos muestran las bases de la psicología como disciplina
científica, mostrándonos la evolución y diversidad de perspectivas que existen desde los
inicios hasta la actualidad del psicoanálisis. El capítulo también nos muestra la evolución
del pensamiento de Freud, desde sus comienzos con el estudio de la hipnosis hasta los
principios básicos del psicoanálisis, de los que después derivarían las líneas que han
perdurado hasta el siglo XXI como el análisis institucional, el análisis de grupo, la teoría
del fantasma, el aparato psiquico grupal, entre otras, de autores de autores como Melanie
Klein, Jacques Lacan, Wilfred Bion, entre otros. El psicoanálisis, a pesar de sus
detractores, sigue siendo una fuerza poderosa en el campo de la psicología y más allá.
Una de las conclusiones más importantes es que, a pesar de las críticas que el
psicoanálisis ha enfrentado a lo largo del tiempo, ha mantenido una relevancia indiscutible
en el mundo contemporáneo. Su enfoque profundo hacia el inconsciente, los procesos
internos y las estructuras de la mente sigue siendo valioso, no solo en la psicoterapia,
sino también en campos como la cultura, la política y las organizaciones sociales.
Me parece muy interesante cómo, a lo largo del tiempo, las ideas psicoanalíticas han
continuado siendo revisadas y enriquecidas por diversas corrientes e ideas de otros
autores, mostrando su flexibilidad y capacidad de respuesta a las necesidades y desafíos
contemporáneos.

BIBLIOGRAFÍA
Castanedo, C. (2008). Seis enfoques psicoterapéuticos. Editorial El Manual Moderno.

BIOGRAFÍA DE SIGMUND FREUD

Alumna: Cynthia Karina García Carrillo

Sigmund Freud es conocido como el padre del psicoanálisis, una teoría que busca
explicar el comportamiento humano a través del análisis de los conflictos sexuales
inconscientes originados en la niñez. Según Freud, los impulsos reprimidos permanecen
en el inconsciente y afectan al individuo, y el psicoanalista puede acceder a estos
conflictos mediante la interpretación de sueños, actos fallidos y la técnica de asociación
libre, en la que el paciente expresa sus pensamientos sin restricciones.
 Freud nació en 1856 en Freiberg, Austria, y estudió medicina en la Universidad de
Viena. Inicialmente se especializó en neurología, pero su interés por lo psicológico
lo llevó a desarrollar el psicoanálisis a fines del siglo XIX. Su trabajo se vio influido
por su relación con el neurólogo Jean-Martin Charcot y con Josef Breuer, con
quien desarrolló el método catártico, que luego Freud perfeccionó al sustituir la
hipnosis por la asociación libre.
 El caso de Anna O., una paciente de Breuer que sufría de histeria, fue clave en el
desarrollo de la teoría psicoanalítica. Anna O. había experimentado trauma en su
niñez y, mediante la "cura por la palabra", sus síntomas desaparecieron al revivir
los recuerdos reprimidos. Sin embargo, la relación entre Breuer y Freud se
deterioró debido a diferencias científicas, lo que llevó a Freud a crear su propio
sistema teórico.
 Freud desarrolló un modelo de la mente dividido en tres partes: el ELLO, el YO y el
SUPER-YO, componentes hipotéticos que conceptualizan funciones mentales. El
ELLO opera en el inconsciente, impulsado por los instintos de vida (Eros) y de
muerte (Thanatos). El YO se desarrolla en la infancia y actúa según el principio de
realidad, buscando satisfacer los deseos del ELLO de manera socialmente
aceptable. El SUPER-YO representa los estándares morales y nos motiva a seguir
normas y comportamientos responsables.
 La mente inconsciente guarda impulsos y deseos reprimidos, que afectan la
conducta de manera negativa a través de la represión. El psicoanálisis tiene como
objetivo hacer conscientes esos conflictos del inconsciente.
 Además, Freud introdujo los mecanismos de defensa, que son respuestas del YO
para protegerse de la presión del ELLO o del control del SUPER-YO. Estos
mecanismos pueden generar trastornos psicológicos si se utilizan de forma
inadecuada. Algunos de estos mecanismos incluyen:
o Desplazamiento: Redirigir un impulso hacia una persona u objeto distinto.
o Sublimación: Canalizar un impulso hacia una actividad socialmente
aceptada.
o Represión: Borrar recuerdos o pensamientos dolorosos del consciente.
o Proyección: Atribuir a otros pensamientos o sentimientos propios.
o Negación: Bloquear eventos externos para evitar enfrentarlos.
 Freud propuso la teoría del desarrollo psicosexual, que establece que los niños
pasan por diversas etapas en las que buscan placer en diferentes zonas erógenas:
o Etapa oral (0-18 meses): El placer se centra en la boca, y el niño explora
su entorno a través de la succión.
o Etapa anal (18 meses-3 años): El niño se enfoca en el control de
esfínteres, experimentando placer con la defecación.
o Etapa fálica (3-6 años): El interés se centra en los genitales, y los niños
experimentan el Complejo de Edipo. Los varones desarrollan deseos hacia
sus madres y ven a sus padres como rivales, temiendo la castración.
o Etapa de latencia (6 años-inicio de la pubertad): El interés sexual parece
latente, pero en realidad, el niño se enfoca en aprender y socializar.
o Etapa genital (pubertad en adelante): El interés sexual se centra
nuevamente en los genitales, y los jóvenes buscan comprensión sobre su
sexualidad.
 Freud también destacó la importancia de los sueños, los cuales consideraba una
vía para explorar el inconsciente. Los sueños tienen un contenido manifiesto (lo
que se recuerda) y un contenido latente (el significado simbólico). Los sueños
representan la realización de deseos reprimidos, incluso las pesadillas.
 Su legado fue trascendental, impactando profundamente la psicología. Aunque su
teoría fue criticada por falta de objetividad y dificultad de verificación, el
psicoanálisis sentó las bases para el desarrollo de diversas corrientes psicológicas
y sigue siendo influyente hoy en día.
Los acontecimientos en la vida de Sigmund Freud fueron importantes para el desarrollo
de su modelo de intervención, el psicoanálisis. Su comprensión de la represión y el
inconsciente, observando cómo los deseos reprimidos afectaban el comportamiento
humano, permitió que creara un enfoque terapéutico centrado en hacer consciente lo
reprimido para aliviar los trastornos psíquicos. La teoría de las etapas psicosexuales
explicó cómo los conflictos en la infancia podían manifestarse en la vida adulta, lo que
llevó a Freud a utilizar el análisis de los recuerdos y las experiencias tempranas en la
terapia. Además, su interpretación de los sueños ofreció una herramienta fundamental
para acceder al inconsciente, mientras que los mecanismos de defensa identificados por
él permitieron entender cómo el paciente se protegía de la ansiedad. Estos elementos
fueron esenciales para la creación de un enfoque terapéutico centrado en desentrañar los
conflictos inconscientes y facilitar la resolución de los mismos.

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