COMANDO GENERAL DEL EJÉRCITO
ESCUELA MILITAR DE INGENIERÍA
“MCAL
. ANTONIOJOSÉ DE SUCRE”
BOLIVIA
CARRERA: ING. AGROINDUSTRIAL
: 4º SEMESTRE
SEMESTRE
MATERIA : 4º SEMESTRE
CODIGO :
NOMBRE :
DOCENTE:
COCHABAMBA-
BOLIVIA
1. INTRODUCCIÓN
La agricultura representa uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de las
civilizaciones humanas, permitiendo el establecimiento de asentamientos
permanentes y el crecimiento de sociedades complejas. A lo largo de la historia,
diversas culturas han desarrollado sistemas agrícolas adaptados a sus condiciones
geográficas, climáticas y necesidades sociales.
El presente trabajo de investigación tiene como objetivo principal analizar los
sistemas agrícolas y la tecnología empleada en dos contextos fundamentales: la
agricultura incaica, como exponente de un sistema agrícola precolombino altamente
desarrollado en América del Sur, y la evolución histórica de la agricultura desde sus
inicios hasta la actualidad.
La civilización incaica, que floreció en la región andina entre los siglos XIII y XVI,
desarrolló técnicas agrícolas sofisticadas que les permitieron cultivar en condiciones
geográficas desafiantes como las empinadas laderas andinas y las zonas de clima
variable. Sus innovaciones en sistemas de riego, terrazas agrícolas y organización
del trabajo comunitario representan un legado significativo para la historia de la
agricultura mundial. Por otra parte, la evolución de la agricultura a nivel global ha
atravesado diversas etapas, desde los primeros intentos de domesticación de
plantas en el Neolítico hasta los actuales sistemas de agricultura industrial y
tecnificada. Este desarrollo histórico ha estado marcado por innovaciones técnicas,
cambios en los patrones de cultivo y transformaciones en las relaciones sociales
asociadas a la producción agrícola.
A través de este trabajo, se busca proporcionar una visión integral sobre los sistemas
y tecnologías agrícolas en estos dos contextos, analizando sus características,
impactos ambientales, sociales y económicos, así como su relevancia para la
comprensión de los desafíos actuales en materia de producción alimentaria y
sostenibilidad.
2. AGRICULTURA INCAICA
2.1. MATERIALES Y TECNOLOGÍA AGRÍCOLAS
2.1.1. Herramientas
La agricultura incaica se caracterizó por el uso de herramientas sencillas pero
altamente efectivas, adaptadas a las condiciones geográficas de los Andes. Entre las
principales herramientas utilizadas por los agricultores incas destacan:
Chakitaqlla (o taclla): Constituía la herramienta principal para la labranza, una
especie de arado de pie fabricado en madera dura con una punta de piedra,
bronce o cobre. El agricultor apoyaba el pie sobre un travesaño para ejercer
presión e introducir la herramienta en la tierra compacta de las laderas andinas.
Raucana: Una especie de azada o pala pequeña de mano utilizada para remover
la tierra ya aflojada por la chakitaqlla, permitiendo desmenuzar los terrones y
preparar el terreno para la siembra.
Waqtana: Mazo de piedra empleado para romper los terrones grandes de tierra.
Lampa: Especie de pala plana utilizada principalmente para el mantenimiento de
canales de riego y para la construcción de terrazas agrícolas.
Figura 1. Herramientas agrícolas utilizadas por los incas [Descripción: Imagen que
muestra las principales herramientas agrícolas incaicas incluyendo la chakitaqlla,
raucana, waqtana y lampa] Fuente: Museo Nacional de Arqueología, Antropología e
Historia del Perú, 2023.
2.1.2. Fertilizantes
Los incas desarrollaron un amplio conocimiento sobre la importancia de mantener la
fertilidad del suelo para asegurar cosechas abundantes. Utilizaron diversos tipos de
abonos orgánicos:
Guano de islas: Excremento de aves marinas acumulado en las islas del litoral
peruano, considerado uno de los fertilizantes naturales más potentes del mundo por
su alto contenido en nitrógeno, fósforo y potasio. Los incas organizaban
expediciones para recolectar este valioso recurso.
Wanu: Estiércol de camélidos (llamas y alpacas) que era cuidadosamente recogido
y aplicado a los campos de cultivo.
Compost vegetal: Restos vegetales en descomposición que servían para mejorar
la estructura del suelo.
Cenizas: Utilizadas especialmente en cultivos de tubérculos para modificar el pH
del suelo.
El uso de estos fertilizantes naturales permitía mantener la productividad de los
suelos a lo largo del tiempo, incluso en terrenos que se cultivaban intensivamente.
2.1.3. Andenes
Los andenes constituyen una de las más notables innovaciones agrícolas de la
civilización incaica. Consistían en terrazas escalonadas construidas en las laderas de
las montañas, que transformaban las empinadas pendientes andinas en terrenos
cultivable.
La construcción de andenes seguía un riguroso proceso técnico:
a) Nivelación del terreno en la pendiente
b) Construcción de muros de contención con piedras perfectamente ajustadas
c) Colocación de capas de materiales: piedras grandes en el fondo para drenaje,
piedras pequeñas, grava, arcilla y finalmente tierra fértil
Los beneficios de los andenes incluían:
Creación de superficies planas para el cultivo en zonas montañosas
Reducción de la erosión del suelo
Optimización del uso del agua al retener la humedad
Protección de los cultivos contra las heladas mediante la absorción de calor por las
piedras durante el día y su liberación durante la noche
Aprovechamiento de diferentes microclimas según la altitud
Figura 2. Sistema de andenes incaicos en Pisac, Perú [Descripción: Fotografía del
complejo sistema de andenes en Pisac, Valle Sagrado, mostrando la ingeniería
agrícola incaica] Fuente: Ministerio de Cultura del Perú, 2024.
2.1.4. Camellones
Los camellones, conocidos en quechua como "waru waru", constituían un sistema
de campos elevados construidos en zonas inundables como las orillas del lago
Titicaca. Este sistema permitía cultivar en áreas propensas a inundaciones y con
riesgo de heladas.
La técnica consistía en crear plataformas elevadas de tierra (1-2 metros de alto)
separadas por canales.
Esta disposición proporcionaba múltiples ventajas:
Los canales actuaban como reservorios de agua durante la época seca
El agua en los canales absorbía el calor durante el día y lo liberaba durante la
noche, creando un microclima que protegía los cultivos de las heladas
Permitía el desarrollo de ecosistemas acuáticos que proporcionaban nutrientes
adicionales al sistema
Drenaba el exceso de agua durante la temporada de lluvias
Figura 3. Representación de camellones incaicos [Descripción: Ilustración que
muestra la estructura y funcionamiento de los camellones incaicos con cultivos en las
plataformas elevadas y agua en los canales circundantes]
Fuente: Universidad Nacional del Altiplano, Puno, 2022.
2.1.5. Cochas
Las cochas eran depresiones artificiales en forma de cuenco construidas para captar
y almacenar agua de lluvia. Este sistema fue especialmente importante en zonas de
secano donde no se disponía de fuentes permanentes de agua para riego.
Características principales de las cochas:
Depresiones circulares o semiesféricas de 10-30 metros de diámetro
Profundidad variable entre 1-3 metros
Bordes elevados para maximizar la captación de agua
A menudo interconectadas mediante pequeños canales
Las cochas cumplían varias funciones:
Captación y almacenamiento de agua de lluvia
Regulación de la humedad del suelo en las zonas circundantes
Creación de microclimas favorables para ciertos cultivos
Prevención de la erosión mediante la reducción de la escorrentía superficial
Figura 4. Sistema de cochas para la agricultura [Descripción: Vista aérea de un
sistema de cochas restaurado en la región altiplánica, mostrando las depresiones
circulares y los canales de interconexión] Fuente: Centro de Investigación de
Tecnologías Andinas, 2023.
2.2. SISTEMAS DE RIEGO
Los incas desarrollaron sofisticados sistemas de riego que permitieron extender las
áreas de cultivo y aumentar la productividad agrícola. Su ingeniería hidráulica se
adaptaba perfectamente a las condiciones topográficas de los Andes.
Los principales componentes del sistema de riego incaico incluían:
Canales de conducción: Construidos con piedra y arcilla, transportaban agua
desde ríos, lagos o manantiales hasta las zonas de cultivo. Algunos canales se
extendían por decenas de kilómetros, manteniendo una pendiente óptima para el
flujo del agua.
Acueductos: Estructuras elevadas que permitían salvar obstáculos topográficos
como quebradas o depresiones.
Reservorios (qochas): Depósitos artificiales para almacenar agua durante la
época de lluvias y utilizarla en períodos secos.
Distribuidores: Estructuras que dividían el flujo de agua en proporciones precisas
para su distribución equitativa entre diferentes sectores agrícolas.
Compuertas: Dispositivos para controlar el flujo de agua en los canales principales
y secundarios.
Una característica notable del sistema de riego incaico era la precisión en el cálculo
de pendientes para mantener un flujo constante y evitar la erosión, así como el
conocimiento hidráulico para distribuir el agua de manera equitativa entre las
diferentes parcelas.
Figura 5. Sistema de canales de riego incaico [Descripción: Fotografía de un canal
de riego incaico preservado, mostrando la técnica de construcción con piedras
perfectamente ajustadas y la pendiente calculada para el flujo óptimo del agua]
Fuente: Instituto Nacional de Cultura, Cusco, 2023.
2.3. PRODUCTOS AGRÍCOLAS
La agricultura incaica se caracterizó por una gran diversidad de cultivos adaptados a
los diferentes pisos ecológicos del imperio. Esta diversificación permitía aprovechar
las distintas condiciones climáticas y aseguraba la disponibilidad de alimentos
variados.
Entre los principales cultivos destacaban:
2.3.1. Tubérculos:
Papa (Solanum tuberosum): Con más de 3,000 variedades cultivadas, constituía
el alimento básico.
Oca (Oxalis tuberosa): Rico en carbohidratos y calcio.
Olluco (Ullucus tuberosus): Resistente a condiciones extremas de altitud.
Mashua (Tropaeolum tuberosum): Con propiedades medicinales.
2.3.2. Granos:
Maíz (Zea mays): Considerado sagrado, se cultivaba en los valles templados.
Quinua (Chenopodium quinoa): De alto valor nutritivo, adaptada a condiciones
extremas.
Kiwicha o amaranto (Amaranthus caudatus): Rico en proteínas y aminoácidos
esenciales.
Cañihua (Chenopodium pallidicaule): Resistente a las heladas, cultivada en
grandes altitudes.
2.3.3. Leguminosas:
Tarwi o chocho (Lupinus mutabilis): Con alto contenido proteico.
Frijoles (Phaseolus vulgaris): En diversas variedades.
2.3.4. Frutas:
Chirimoya (Annona cherimola)
Lúcuma (Pouteria lucuma)
Pacay (Inga feuilleei)
Pepino dulce (Solanum muricatum)
2.3.5. Plantas industriales:
Algodón (Gossypium barbadense): Para textiles.
Coca (Erythroxylum coca): De uso ceremonial y medicinal.
El sistema de cultivo incluía técnicas de rotación y asociación de cultivos para
maximizar la productividad y mantener la fertilidad del suelo.
Figura 6. Principales cultivos de la agricultura incaica [Descripción: Composición
fotográfica mostrando la diversidad de cultivos incaicos, incluyendo diferentes
variedades de papas, maíz, quinua y otros productos] Fuente: Centro Internacional
de la Papa, Lima, 2024.
2.4. Actividades económicas
La agricultura constituía la base económica del imperio incaico, complementada por
otras actividades productivas en un sistema económico integrado y planificado
centralmente.
Las principales actividades económicas relacionadas con la agricultura incluían:
Producción agrícola: Organizada en tres sectores: tierras del Sol (para el culto
religioso), tierras del Inca (para el estado) y tierras de la comunidad (para el
sustento local).
Almacenamiento: Una extensa red de qollqas (almacenes) distribuidos
estratégicamente permitía conservar excedentes para períodos de escasez,
semillas para futuras siembras y alimentos para abastecer al ejército y trabajadores
estatales.
Distribución: Un sistema de redistribución aseguraba el acceso a recursos entre
las diferentes regiones del imperio.
Tributación: Principalmente en forma de trabajo (mit'a) en las tierras estatales y
religiosas, así como en la construcción y mantenimiento de infraestructura agrícola.
Intercambio: Aunque no existía un mercado como tal, se realizaban intercambios
de productos agrícolas entre comunidades de diferentes pisos ecológicos mediante
el sistema de complementariedad vertical.
Este sistema económico permitía la autosuficiencia alimentaria del imperio y la
acumulación de excedentes que sostenían el aparato administrativo, religioso y
militar del estado inca.
2.5. ORGANIZACIÓN SOCIAL
La organización social incaica estaba íntimamente ligada a las actividades agrícolas,
con una estructura jerárquica claramente definida pero con mecanismos de
redistribución y reciprocidad que aseguraban la cohesión social.
Los principales aspectos de la organización social relacionados con la agricultura
incluían:
Ayllu: Unidad básica de organización social formada por familias con un
antepasado común. Cada ayllu poseía tierras comunales que se trabajaban
colectivamente.
Mit'a: Sistema de trabajo por turnos que constituía la forma principal de tributación
al estado. Incluía labores agrícolas en las tierras del Inca y del Sol, así como la
construcción y mantenimiento de infraestructura agrícola.
Ayni: Sistema de reciprocidad entre familias que consistía en el intercambio de
trabajo agrícola, permitiendo abordar tareas que requerían mucha mano de obra
como la siembra y la cosecha. –
Minka: Trabajo colectivo en beneficio de la comunidad, como la construcción de
terrazas o canales de irrigación.
Distribución de la tierra: Se asignaba periódicamente a cada familia según sus
necesidades y el tamaño del núcleo familiar.
Jerarquía administrativa: Desde el Inca hasta los jefes locales, existía una
cadena de autoridades responsables de supervisar la producción agrícola y
asegurar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Figura 7. Organización social y distribución de tierras en el imperio incaico [Descripción:
Esquema que ilustra la división de tierras entre el Estado, la religión y las comunidades, así
como la estructura jerárquica para la administración agrícola] Fuente: Universidad Nacional
Mayor de San Marcos, 2023.
3. HISTORIA DE LA AGRICULTURA
3.1. COMIENZO DE LA AGRICULTURA
La transición de sociedades cazadoras-recolectoras a agrícolas representa uno de
los cambios más trascendentales en la historia de la humanidad, conocido como la
Revolución Neolítica. Este proceso se inició hace aproximadamente 12,000 años y
se desarrolló de manera independiente en diferentes regiones del mundo.
Características principales del comienzo de la agricultura:
Temporalidad: Inicio entre 10,000 y 8,000 a.C. según la región.
Primeros centros agrícolas:
o Creciente Fértil (Mesopotamia, Levante): Trigo, cebada, lentejas
o Valle del Río Amarillo (China): Mijo, arroz
o Mesoamérica: Maíz, frijoles, calabaza
o Andes Centrales: Papa, quinua
o Nueva Guinea: Taro, ñame
o África Subsahariana: Sorgo, mijo africano
Primeras plantas domesticadas:
o Cereales: Trigo, cebada, mijo
o Legumbres: Lentejas, guisantes, habas
o Raíces y tubérculos en regiones tropicales
Primeros animales domesticados:
o Perro (antes del inicio de la agricultura)
o Cabra y oveja
o Cerdo - Bovinos
Tecnología inicial:
o Herramientas de piedra pulida
o Hoces con hojas de sílex
o Morteros y molinos de mano
o Cestos y recipientes de cerámica para almacenamiento
Figura 8. Herramientas primitivas de agricultura [Descripción: Fotografía de réplicas
de las primeras herramientas agrícolas, incluyendo hoces con hojas de sílex, azadas
y palos cavadores] Fuente: Museo Arqueológico Nacional, 2022.
3.2. NACIMIENTO DE LA AGRICULTURA
El nacimiento de la agricultura no fue un evento súbito sino un proceso gradual de
coevolución entre humanos y plantas que se extendió durante milenios. Las
investigaciones arqueológicas y genéticas recientes han arrojado luz sobre los
mecanismos de este proceso.
Factores que contribuyeron al desarrollo de la agricultura:
Cambio climático: El fin de la última glaciación (c. 10,000 a.C.) trajo condiciones
más estables y cálidas que favorecieron el crecimiento de gramíneas silvestres.
Presión demográfica: El aumento de población habría incrementado la necesidad
de intensificar la obtención de alimentos.
Selección inconsciente: Los primeros agricultores seleccionaban naturalmente
las plantas con características deseables como:
o Semillas de mayor tamaño
o Mecanismos de dispersión no frágiles (raquis no quebradizo en cereales)
o Maduración simultánea
Sedentarismo incipiente: Comunidades que ya eran parcialmente sedentarias
comenzaron a manipular su entorno, favoreciendo ciertas plantas.
Experimentación y observación: Acumulación gradual de conocimientos sobre el
ciclo de vida de las plantas y las condiciones óptimas para su crecimiento.
Consecuencias del desarrollo agrícola:
Sedentarismo permanente: Formación de los primeros poblados estables.
Especialización laboral: Al generar excedentes, algunas personas pudieron
dedicarse a actividades no relacionadas directamente con la producción de
alimentos.
Cambios demográficos: Incremento de la natalidad y la densidad poblacional.
Transformación del paisaje: Inicio de la deforestación y modificación de
ecosistemas.
Cambios en la dieta: Reducción de la diversidad alimentaria y mayor dependencia
de un número limitado de cultivos.
Desarrollo de nuevas tecnologías: Cerámica, herramientas especializadas,
sistemas de almacenamiento.
Jerarquización social: Aparición de desigualdades en el acceso a recursos y
surgimiento de élites.
Este proceso fue gradual, con comunidades que combinaban la agricultura incipiente
con la caza y recolección durante muchos siglos antes de depender completamente
de la producción agrícola.
3.3. AGRICULTURA EN LA ANTIGUA ROMA
La agricultura romana representó un avance significativo en las técnicas agrícolas, la
organización de la producción y la sistematización del conocimiento agrícola.
Durante el período de la República y el Imperio Romano (509 a.C. - 476 d.C.), la
agricultura constituyó la base económica y un elemento central de la identidad
cultural romana.
Características principales de la agricultura romana:
3.3.1. Organización de la producción
Latifundio: Grandes fincas trabajadas por esclavos, orientadas a la producción
comercial
Villa rustica: Unidad productiva autosuficiente con áreas residenciales y de
producción
Minifundio: Pequeñas propiedades familiares
3.3.2. Innovaciones técnicas
Arado romano (aratrum): Más desarrollado que sus predecesores, con reja de
hierro
Vallus: Segadora mecánica tirada por animales para cosechar cereales
Prensa de tornillo para aceite y vino
Molinos hidráulicos para procesar granos
Sistemas avanzados de irrigación y drenaje
3.3.3. Cultivos principales
Triada mediterránea: Trigo, vid y olivo
Legumbres: Lentejas, garbanzos, habas
Hortalizas diversas
Árboles frutales
3.3.4. Prácticas agronómicas
Rotación bienal de cultivos (cultivo/barbecho)
Uso de abonos (estiércol, compost, cenizas)
Técnicas de injerto y poda
Control de plagas
3.3.5. Comercialización
Extensa red comercial por todo el Mediterráneo
Transporte marítimo de productos agrícolas
Almacenes públicos (horrea) para cereales
3.3.6. Impacto social y económico
Base de la economía romana
Generación de excedentes para abastecer ciudades
Relación con el estatus social (ideal del ciudadano-agricultor)
Transformación del paisaje mediterráneo
Figura 9. Arado romano [Descripción: Ilustración basada en hallazgos arqueológicos
que muestra el arado romano con reja de hierro tirado por bueyes] Fuente: Museo
Nacional Romano, 2023.
3.4. EDAD MEDIA
Durante la Edad Media (476-1492 d.C.), la agricultura experimentó transformaciones
significativas en su organización social, técnicas y patrones de cultivo, adaptándose
a un nuevo contexto político, económico y climático tras la caída del Imperio Romano
de Occidente.
La agricultura medieval puede dividirse en dos grandes períodos:
3.4.1. Alta Edad Media (476-1000 d.C.)
a)Sistema productivo
Economía de subsistencia
Reducción del comercio a larga distancia
Abandono de muchas tierras cultivadas en época romana
b)Organización social
Surgimiento del feudalismo
Servidumbre como relación social predominante
Obligaciones señoriales (corveas, censos, diezmos)
c) Técnicas y herramientas
Predominio del arado ligero (romano)
Rotación bienal
Baja productividad y rendimientos
Patrón de asentamiento:
Aldeas dispersas
Campos abiertos o sistema de hojas
3.4.2. Baja Edad Media (1000-1492 d.C.)
a) Innovaciones técnicas
Arado pesado con vertedera
Arnés de collar para caballos (incrementó la eficiencia de la tracción animal)
Herradura de hierro
Rotación trienal de cultivos (dos cultivos y barbecho)
Molinos hidráulicos y de viento
Sistemas avanzados de irrigación (especialmente en Al-Ándalus)
b) Expansión agraria
Roturaciones de bosques y pantanos
Técnicas de drenaje
Aumento de la superficie cultivada
c) Diversificación de cultivos
Introducción de cultivos desde el mundo islámico
Desarrollo de horticultura especializada alrededor de las ciudades
Viticultura expandida hacia el norte de Europa
d) Organización productiva
Mansos y mas en áreas mediterráneas
Especialización regional (viticultura, cereales, ganadería)
e) Impacto social y económico
Aumento de la productividad y producción de excedentes
Renacimiento urbano y comercial
Transformación gradual de las relaciones serviles
Desarrollo de mercados locales y regionales
f) Crisis del siglo XIV
Límites de la expansión agraria medieval
Gran Hambruna (1315-1317)
Peste Negra (1347-1353)
Abandono de tierras marginales
Reorientación hacia la ganadería en algunas regiones
Figura 10. Agricultura medieval [Descripción: Reproducción de una miniatura
medieval que muestra campesinos trabajando la tierra con arado pesado tirado por
bueyes, y otros realizando labores de siega y trilla] Fuente: Biblioteca Nacional de
Francia, Les Très Riches Heures du Duc de Berry, 2022.
3.5. EDAD MODERNA
La Edad Moderna (1492-1789) trajo consigo transformaciones fundamentales en la
agricultura europea y mundial, influenciadas por el descubrimiento de América, el
desarrollo del capitalismo mercantil y los avances científicos del Renacimiento y la
Ilustración.
Principales características de la agricultura en la Edad Moderna:
3.5.1. Intercambio colombino
Introducción en Europa de cultivos americanos: maíz, patata, tomate, pimiento,
calabaza, girasol, tabaco, cacao.
Transferencia a América de cultivos europeos: trigo, vid, olivo, cítricos, caña de
azúcar
Impacto en los patrones alimentarios y sistemas agrícolas globales
3.5.2. Revolución agrícola en Inglaterra y Países Bajos (siglos XVII-XVIII)
Cercamientos (enclosure): Privatización de tierras comunales
Fin del sistema de campos abiertos
Concentración de la propiedad
Rotación de cultivos de Norfolk (eliminación del barbecho)
Cultivo de forrajeras (trébol, nabos, alfalfa)
Integración agricultura-ganadería
Selección de razas ganaderas y variedades vegetales
Drenaje sistemático de humedales