Ñande reko
Ko ñande reko ypyrũhaguépy, ani haguã opa mba’e nade rady rei rei, jarojoja va’erã áry rovái. (…) Mbava’erãmi tamo’ã ñane reko
mboypy hague ñamboyke. Jaroesaja joty tupã tavyterãme.
Nuestro modo de ser
Conforme a nuestro modo originario de ser, para que cualquier cosa no nos haga enfermar sin más ni más, debemos armonizarnos con
los cielos. (…) Que de ninguna manera dejemos de lado lo que dio principio a nuestro modo de ser. Vamos a abrir los ojos, como de
costumbre, a los seres divinos, moradores de la verdadera aldea (extracto de pyhare ñembo’e-puku – rezo largo nocturno)
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Narrador del cuento versión oral el a i mambay,
Paraguay (archivo personal 2012).
Interpretación escrita en guaraní, traducción e ilustraciones (fotografía y dibujos) Celeste Escobar (Kuña Rendy).
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Las reglas que de alguna manera disciplinan el comportamiento
CONTEXTO individual o como ser social con otros son guiadas por el teko
katu y el teko porã que están depositados de manera oral.
El teko katu ig ifi “ m i i ”
principio rige el sistema de creencias de como interpretan al Se considera falta grave o se culpa a los integrantes de
mundo y su alrededor varios pueblos guaraníes. Entre estos la comunidad si, por alguna desobediencia a las reglas de ética,
pueblos, este cuento surge específicamente de la comunidad de moral y conducta del teko katu, ocurre el teko mbojo’a „ u
Ita Guasu, Amambay pe i g modo de ser se divide‟ En estos preceptos se encuentra la
Dos conceptos muy importantes son teko katu „el modo i que dirige el teko katu y que constantemente es
‟ y teko porã „m i i q i ‟. recordada
El teko katu se pu i i m q “ es y hace, o
mejor dicho, de lo que debe ser y h ” teko
katu m ifi m “… i i i q
configura además su identidad” (Meliá y Grunberg 2008: 108).
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por medio de sus cantos rituales en sus ceremonias o por medio comunicación oral, sino que también incluye la poesía, el canto,
de este tipo de cue m i los rezos y como en este caso, esto también incluyen a los
i m q m i i cuentos.
m m i m
m m ig m m
ser y vivir la vida, también explican el comportamiento o
propiedad física de los animales que habitan la selva.
El teko katu se va inculcando oral y diariamente en la
vida p de grandes y pequeños durante todas sus vidas para no
olvidar el modo de ser que deben seguir, colocándose a un nivel
“ f xi ” “fi ófi ” q “…
p se piensa como tal p , lo hace según el sistema y palabras if i i i i g j ii
del teko katu” (Meliá y Grunberg 2008: 102). Por lo mismo, m i ii i en la
Vera (2015:73) afirma que el ñe’e, que significa a la vez formalidad que como bien lo señalan Meliá y Grunberg (2008:
„ g j ‟ „ m ‟ g ó i g j 102) en el ñe’ẽ katukue del habla ritual “ faltan
humano y en la importancia que para esta cultura tiene la arcaísmos morfosintácticos como léxicos” El tipo de discurso
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para los cuentos son narrados sin este tipo de arcaismos
g q hablan todos los días en la comunidad
y tal vez sólo con algunas diferencias en el uso de léxico a
como se acostumbra hablar en el guaraní paraguayo
mayoritario en el Paraguay.
En la mañana temprano durante el mate y antes de ir a dormir
por las noches, de que distintas formas de la sabiduría del teko
katu son compartidas oralmente por los adultos para que los
niños y los más jovenes vayan aprendiendo y tomando esa
conciencia de identidad colectiva.
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Este cuento del yryvu (ave de la familia Cathartidae) gió contesté que desconocía su causa. Entonces, el prosiguió y me
x h m cuenta la razón del hábito alimenticio particular de este tipo de
en este trayecto a un peñasco rocoso. Una ave por medio del cuento a presentarse.
vez sentados sobre la roca más alta bajo el sol de cerca del
mediodía, observábamos la presencia de numerosos zopilotes
sobrevolando la parte más baja del peñasco sobre el tupido
bosque. También se podían notar varios nidos de estos pájaros
entre las grietas del peñasco. El abuelo me explicó que este
lugar era conocido como el lugar favorito del zopilote en la
comunidad.
Después me pregunto: e a e k aa mba’e e a ko o’
temb ’ t ’ a a oñemb a a e “¿ q i
m mi q h m i ?”
6
Por f m
ig g q ió
i i q ió igi
f i
del 2012. La versión traducida al castellano que se presenta
aquí fue hecha entre febrero y marzo del 2017 por la autora de
la versión escrita.
REFERENCIAS
MELIÁ, B. (1975). a e a ta te a e a a a’ e. (pp. 1-44).
Pedro Juan Caballero: Asociaión Indigenista del Paraguay.
a a te
etnografía guaraní del Paraguay contemporáneo. Asunción: Centro de
Estudios Antropológicos de la Universidad Católica (CEADUC) y Estudios
P g “ i h” C P
VERA, A. (2015) CONVIVENDO NA TERRA DE ÑANE RAMÖI
JUSU PAPA: UMA ETNOGRAFIA DAS RELAÇÕES ENTRE OS PAÏ
TAVYTERÄ E OS ANIMAIS. Tesis de maestría. Universidad Estatal de
Santa Catarina, Brasil.
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Yryvu
kuri Pyt , ha upeicha
pete e ue uv u e
u u u e koagui
ha nderahava emano rire. Zopilote
Jara e’ P t e u
Y llegó el día de la hora final de Pyt , bajo el
u .”
Jara que se encarga de avisar y terminar la
vida de los seres.
: Pyt es tu de t .”
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: Est be te es e e des ués
e es e t .”
Ha Pyt tu e’ c u e A u ec !
C e v ’ te e b ’e c
rupi piko cherahatama voi. Ahata hina
e d ve te ’ete e c ee se
c ee t ve e.”
ec ohendu chupe Jara, ha
Pyt : N !!! N l ued c ee est t
’ ee ue e P t me osẽ e’
gusto con mi vida no me la puedes arrebatar
ete ’ t u e te
en este mismo momento. Dame un pequeño
ue t u c .”
tiempo más largo y luego iré c t .”
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Pasaron unos años, Pyt me vivía colmándose
de los placeres de la vida: comer bien de todo,
ir a las fiestas con sus amigos tomando chicha
hasta arrastrarse de la borrachera, tener todo
tipo de mujeres, entre otras cosas.
Jara ndorahai Pyt me, oheijajeynte toikove.
Pyt e e e t v v ’
u , ere erea, ho’u la ho’useveva tembi’u
apytepe, oho iñirukuerandi ¿???? ha ho’u
kagu ojapajerei peve yvy ari, oho kuñahape
oiporavo ha oiko opaichaguandi.
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ec te e’ e ue u e
hina Jara e’ u Pyt e u ma
koagui.
Pyt e’ e:
Transcurrido este tiempo, vuelve nuevamente
P ’ete e eu e ’
el Jara a avisar a Pyt que ya es hora de dejar
peichate peve ’et et b ’e
la vida. A lo cual, Pyt responde:
chemovy’ava, cheve guar ndopaiti,
P s u á d t d ued c ee que
cherejajeymina!!, mich mive t e
ya se acabó mi tiempo otra vez, la vida es tan
te de c . A eue ,
sabrosa. Déjame, por última vez, disfrutarla
reheichatama b ’e c te ’e u’ ta
un tiempo más, te lo ruego. La siguiente que
aha ndendive.”.
vengas de veras que partiré c t .”
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El Jara, por el amor infinito que tiene a sus hijos, pues cedió nuevamente a la petición de
Pyt
H e s e e’ v e P t , ombyasyeterei chupe, tuicha mba’e e u
nemembykuerape, ha upe rehehape oheijajeynte Pyt e koape.
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Koanga katu Pyt t v c e e e t v ’use se. H ’e u
e’ v ue e. e e u te du’ b ’e c t b ’e t v ’ u .
Asi fue, pues, que Pyt más que antes y con una desesperada ímpetu se colmaba de todos los
gustos de la vida. Todo esto, sin pensar ni por un momento de lo que había dicho al Jara con su
palabra. Para el, era tomar y disfrutar lo más que podía de todo lo que la buena vida podía
ofrecerle.
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Finalmente, volvió el Jara una tercera vez. Al
verlo llegar, Pyt se palideció completamente.
Se le hacía piel de gallina en solo pensar que
ya se acababa su tiempo de vivir. Sin
embargo, aun con las oportunidades
brindadas por el Jara y el acuerdo mutuo
Are rire, Jara oujeyma. Upepe katu, Pyt
acordado entre ellos, Pyt fue ganado por su ikanguypaitema voi. mo mba chupe
du’ s ’ e’ v ue e
miedo a la muerte. ec uv ve ’e ñe ojepy’apy.
Pyt nomanoseiterei haguere o a ẽ o jave
’etev e etev v e
oñemomanoite chupe, hace sorope ojerure
chupe aninte anga Jara toraha chupe.
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Entonces, una vez más, suplico llorando
que el Jara no le arrebate la vida. A lo
que el Jara, después de pensarlo un
poco, respondió:
e ec e b ’e c te
Pyt ipy’a mir hague e se e’
chupe,
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Está bien, ya no volveré por ti jamás. Tanto ipyt ’u ha oñe b v ete b ’ut e e
te aferras a la vida y no aceptas tu momento e t .”
de hora final, por lo tanto, te dejare seguir
viviendo aquí. Pero te convertiré en un
pájaro, que a pesar de seguir viviendo en este
mundo, lo que te dará vida es alimentarte de
l ue t d d .”
A te ee ’ ve d uve ’ ve
nderendape. eñemoak te’ terei ue e
e v e ete e e
u , rohejaitentema reiko hagu koape.
Oikota ndeheguy pete guyra, ha te’ongue
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Así dicen los abuelos pa que empezó a existir el zopilote en este mundo.
Fin.
Ha upeicha ypykuera pa e’ v ue u b ’e c u ñe u ’e vu ue
ore apytepe.
Opa.
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