Universidad Autónoma de Santo Domingo
Primada de América.
Facultad Ciencias de la Salud
Materia:
Salud Y Sociedad II
Profesora:
Cecilia Michel
Sección:
W05
Alumnos:
Ricardo Rodríguez 100705662
Amanda Alvarez Sierra 100704875
Ana Lidia Paulino Colón 100684954
Ricardo Lucien Bazil 100660718
Yamilet Sanchez Lantigua 100719406
Primer Semestre, 2025
Guía de Lectura sobre el Derecho en Salud
El derecho a la salud es un principio fundamental de los derechos humanos que garantiza
el acceso equitativo a servicios de salud de calidad. Su estudio requiere comprender
conceptos como igualdad y equidad, desigualdad e inequidad, justicia sanitaria, derechos
humanos en salud y las dimensiones del derecho a la salud.
Igualdad y Equidad en Salud
Igualdad en salud: Hace referencia a que todas las personas deberían recibir el mismo
acceso a servicios sanitarios sin distinción de factores socioeconómicos, geográficos o
culturales. No obstante, la igualdad no siempre resulta en equidad, ya que no todos los
grupos sociales parten de las mismas condiciones.
Equidad en salud: Consiste en la distribución justa de los recursos y oportunidades para
alcanzar el bienestar. Se enfoca en reducir brechas y garantizar que cada persona reciba lo
que necesita según su situación particular.
Ejemplo: Un sistema de salud equitativo prioriza a grupos vulnerables, como comunidades
rurales o personas con discapacidad, para compensar desventajas estructurales.
Desigualdad e Inequidad en Salud
Desigualdad en salud: Son diferencias en el estado de salud entre individuos o grupos
poblacionales. Estas diferencias pueden ser biológicas (edad, sexo), sociales (ingresos,
educación) o ambientales (acceso a agua potable, contaminación).
Inequidad en salud: Se refiere a desigualdades que son injustas y prevenibles. Surgen de
factores sociales, políticos y económicos que afectan de manera desproporcionada a
ciertos grupos.
Ejemplo: La falta de acceso a servicios de salud de calidad en comunidades marginadas es
una inequidad que perpetúa problemas sanitarios.
Justicia Sanitaria
La justicia sanitaria es un principio que busca garantizar el acceso equitativo a la atención
médica y a los determinantes sociales de la salud (agua potable, vivienda, educación,
alimentación adecuada). Se basa en la eliminación de barreras que limitan el acceso a
servicios de salud de calidad para todos.
Determinantes de la Justicia Sanitaria:
Acceso universal a la salud: No debe depender del nivel socioeconómico.
Políticas de salud pública inclusivas: Dirigidas a reducir brechas sanitarias.
Protección de poblaciones vulnerables: Personas en pobreza, minorías étnicas,
refugiados, etc.
Derechos Humanos y Derecho a la Salud
El derecho a la salud está consagrado en tratados internacionales, como la Declaración
Universal de Derechos Humanos (1948) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales (1966). La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que este
derecho implica acceso oportuno, aceptable y asequible a servicios de salud de calidad,
además de condiciones dignas de vida.
Principales obligaciones del Estado:
Respetar: No interferir en el acceso a servicios de salud.
Proteger: Evitar que terceros (ej. empresas farmacéuticas) vulneren este derecho.
Garantizar: Adoptar medidas para que todos puedan disfrutar de una atención sanitaria
adecuada.
Dimensiones del Derecho a la Salud
Para que el derecho a la salud sea efectivo, debe cumplir con cuatro dimensiones
fundamentales:
Disponibilidad: Existencia suficiente de centros de salud, personal médico y
medicamentos esenciales en todo el territorio.
Accesibilidad: Los servicios de salud deben ser:
No discriminatorios: Accesibles a toda la población, sin importar raza, género, estatus
socioeconómico, etc.
Geográficamente accesibles: Deben estar al alcance de toda la población, incluidas
zonas rurales.
Económicamente asequibles: No deben representar una carga financiera insostenible.
Aceptabilidad: La atención médica debe ser culturalmente apropiada, respetar la ética
médica y las creencias de los pacientes.
Calidad: Los servicios de salud deben ser seguros, eficaces y científicamente apropiados,
con personal capacitado y equipos adecuados.