Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Participantes:
Albert Junior Guzmán Robles 100654692.
Luz Franciny Pérez Mercedes 100700448.
Laritza Minaya Leclerc 100480304.
Marielys Desirée Sala Hernández 1006554400.
Clarissa Altagracia Tineo 100587825.
Facultad:
Ciencias Jurídicas y Política.
Materia:
Derecho Internacional Americano.
Profesor:
Ramon Francisco Ureña Angeles
Temas:
El asilo diplomático en las relaciones interamericanas. Régimen establecido por
la Convención sobre la materia suscrita en la Sexta Conferencia Internacional
Americana en 1928. La Convención sobre asilo diplomático adoptada en
Montevideo en 1933. La Convención sobre asilo adoptada en Caracas en 1954.
Fecha de entrega:
Diez (31) de marzo del año 2025.
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Índice
Presentación…………………………………………………………
………………1
Índice………………………………………………………………
………………..2
Introducción…………………………………………………………
………………3
El asilo diplomático en las relaciones
interamericanas……………………………...4
Continuación………………………………………………………
…………………5
Régimen establecido por la Convención sobre la materia suscrita
en la Sexta Conferencia Internacional Americana en
1928………………………………………6
Continuación………………………………………………………
…………………7
La Convención sobre asilo diplomático adoptada en Montevideo
en 1933…………8
Continuación………………………………………………………
…………………9
Continuación………………………………………………………
…………………10
La Convención sobre asilo adoptada en Caracas en
1954……………………………10
Conclusión…………………………………………………………
………………….11
Bibliografía…………………………………………………1
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El asilo diplomático es una institución de gran relevancia en el derecho internacional,
particularmente en el ámbito de las relaciones interamericanas. Su fundamento radica
en la protección de personas perseguidas por razones políticas y su desarrollo ha sido
producto de la tradición jurídica y diplomática de América Latina, donde los conflictos
internos, los regímenes autoritarios y las crisis políticas han sido fenómenos recurrentes
a lo largo de la historia. A diferencia del asilo territorial, que se otorga dentro del
territorio de un Estado, el asilo diplomático es concedido en legaciones extranjeras,
buques de guerra o aeronaves militares, lo que genera una serie de implicaciones
jurídicas y diplomáticas en el derecho de los Estados.
El reconocimiento del asilo diplomático en el continente americano ha sido fruto de la
necesidad de establecer mecanismos de protección para aquellas personas que, debido a
su activismo político, liderazgo opositor o disidencia ideológica, se ven amenazadas por
la persecución estatal. En este contexto, los países de la región han desarrollado un
marco normativo específico que regula esta figura, estableciendo derechos y
obligaciones tanto para el Estado que concede el asilo como para el Estado territorial, es
decir, aquel donde se encuentra la persona solicitante.
En la historia del derecho interamericano, tres convenciones han sido particularmente
importantes en la consolidación del asilo diplomático: la Convención sobre Asilo
Diplomático de 1928, firmada en la Sexta Conferencia Internacional Americana en La
Habana; la Convención sobre Asilo Diplomático de 1933, adoptada en Montevideo; y
la Convención sobre Asilo de 1954, firmada en Caracas. Estos tratados han servido
como base para el tratamiento de casos concretos, estableciendo principios
fundamentales que rigen la concesión, mantenimiento y terminación del asilo
diplomático.
La Convención de La Habana de 1928 sentó las bases iniciales para el reconocimiento
del asilo diplomático dentro del derecho interamericano, aunque dejó varias cuestiones
abiertas, tales como la obligatoriedad de su aceptación por parte del Estado territorial y
los límites de su aplicación. Posteriormente, la Convención de Montevideo de 1933
intentó unificar los criterios de los países latinoamericanos sobre este tema,
estableciendo de manera más clara el derecho de los Estados de conceder asilo, pero
también sus limitaciones y procedimientos. Finalmente, la Convención de Caracas de
1954 reafirmó los principios esenciales del asilo diplomático y aclaró aspectos clave,
como la imposibilidad de conceder asilo a personas acusadas de delitos comunes y la
necesidad de garantizar la salida segura de la persona asilada.
A lo largo del tiempo, el asilo diplomático ha sido un tema de recurrente discusión en el
derecho internacional, generando tensiones entre Estados y desafiando el principio de
soberanía. No obstante, ha demostrado ser una herramienta fundamental en la
protección de derechos humanos, especialmente en contextos de dictaduras y crisis
políticas. Su aplicación en la práctica ha derivado en casos emblemáticos que han
marcado la historia de las relaciones interamericanas, convirtiéndolo en un tema de
estudio obligado dentro del derecho internacional público.
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asilo diplomático en las relaciones
interamericanas
El asilo diplomático en las relaciones interamericanas ha sido un tema fundamental en el
desarrollo del derecho internacional en América Latina. Su regulación se ha basado en
tratados y en la práctica de los Estados, especialmente en situaciones de crisis políticas y
persecuciones.
Concepto y Características
El asilo diplomático es la protección que otorga un Estado a una persona dentro de su
misión diplomática, consulado o residencia de sus agentes diplomáticos en otro país,
cuando esta persona es perseguida por razones políticas. Se diferencia del asilo territorial,
que se otorga cuando el asilado ya ha ingresado al territorio del país protector.
Evolución en las Relaciones Interamericanas
América Latina ha sido un escenario clave para el desarrollo del asilo diplomático, debido a
los numerosos conflictos políticos, golpes de Estado y persecuciones ideológicas en la
región. Algunos hitos importantes en su evolución incluyen:
1. Convención de La Habana sobre Asilo de 1928
o Fue uno de los primeros tratados en codificar el asilo diplomático en
América Latina.
o Reconoció el derecho de los Estados a conceder asilo en sus legaciones
diplomáticas.
2. Convención sobre Asilo Político de Montevideo (1933)
o Estableció normas más precisas sobre la protección de perseguidos políticos.
3. Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático (1954)
o Es el tratado más importante sobre el tema.
o Define el asilo diplomático como una institución propia del derecho
interamericano.
o Establece que el asilo solo puede concederse en casos de urgencia cuando la
vida o la libertad del perseguido están en peligro.
Importancia y Controversias
El asilo diplomático ha sido clave en la protección de líderes políticos, opositores y
activistas en contextos de inestabilidad.
Ha generado tensiones entre países, especialmente cuando el Estado receptor del
asilo se niega a conceder el salvoconducto para que la persona pueda salir del país.
Casos emblemáticos incluyen el asilo otorgado por la Embajada de México en
diversas crisis políticas en América Latina.
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Razones principales de su creación
Protección de perseguidos políticos
En América Latina, las luchas políticas y los cambios de gobierno muchas veces
involucraban represalias contra opositores.
El asilo diplomático se convirtió en una vía para proteger a líderes políticos,
activistas y ciudadanos en riesgo de persecución.
Inestabilidad política y dictaduras
Durante los siglos XIX y XX, muchos países latinoamericanos experimentaron
regímenes autoritarios y golpes de Estado.
Sin un sistema judicial independiente y con persecuciones políticas sistemáticas, el
asilo en embajadas se convirtió en una solución práctica para evitar ejecuciones y
encarcelamientos arbitrarios.
Tradición humanitaria y principios del derecho interamericano
América Latina ha desarrollado un fuerte compromiso con el derecho de asilo como
un principio de protección de derechos humanos.
Se buscó garantizar la seguridad de las personas en peligro sin violar la soberanía de
los Estados.
Diferencias con el asilo territorial
Mientras el asilo territorial implica refugiarse en otro país cruzando la frontera, el
asilo diplomático se otorga dentro de embajadas o consulados sin necesidad de que
la persona salga del país donde es perseguida.
Esta modalidad fue crucial en situaciones donde no era posible salir del país debido
a controles estrictos o represión.
Tratados internacionales y fortalecimiento del derecho interamericano
La práctica del asilo diplomático se consolidó a través de tratados como la
Convención de La Habana de 1928, la Convención de Montevideo de 1933 y la
Convención de Caracas de 1954.
Estos acuerdos establecieron reglas claras sobre cuándo y cómo se puede otorgar
asilo en las misiones diplomáticas.
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La Sexta Conferencia Internacional Americana, celebrada en La Habana en 1928, resultó en
la adopción de varias convenciones clave que establecieron marcos jurídicos en diversas
áreas del derecho internacional.
Convención sobre las Condiciones de los Extranjeros.
Esta convención estableció normas relativas al trato de los extranjeros en los países
signatarios. Entre sus disposiciones destacan:
Artículo 1º: Reconoce el derecho de los Estados a legislar sobre las condiciones de
entrada y residencia de los extranjeros en su territorio.
Artículo 5º: Garantiza a los extranjeros domiciliados o transeúntes las mismas
garantías individuales que a los nacionales, así como el goce de los derechos civiles
esenciales, sujeto a las leyes locales.
Artículo 6º: Permite a los Estados expulsar a extranjeros por motivos de orden o
seguridad pública.
Convención sobre Deberes y Derechos de los Estados en Caso de Luchas Civiles.
Esta convención aborda las responsabilidades de los Estados frente a conflictos internos en
países vecinos. Entre sus artículos se incluyen:
Artículo 1º: Obliga a los Estados a prevenir que personas en su territorio participen
o apoyen luchas civiles en otros Estados.
Artículo 2º: Establece medidas contra actos de piratería y permite la captura de
buques insurrectos que cometan depredaciones.
Artículo 3º: Dispone la entrega de buques insurrectos que busquen refugio en países
extranjeros al gobierno legítimo del país en conflicto.
Convención sobre Derecho Internacional Privado (Código de Bustamante).
Conocida como el "Código de Bustamante", esta convención codifica normas de derecho
internacional privado aplicables entre los Estados americanos. Regula aspectos como:
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Nacionalidad y naturalización: Cada Estado determina su propia legislación en estas
materias.
Estado y capacidad de las personas: Se rigen por la ley del domicilio o nacionalidad,
según lo determine cada Estado.
Forma y efectos del matrimonio: Establece normas sobre la validez y
reconocimiento de matrimonios entre nacionales y extranjeros.
Convención sobre Aviación Comercial.
Esta convención establece principios para la navegación aérea comercial entre los Estados
americanos, incluyendo:
Artículo I: Reconoce la soberanía completa y exclusiva de cada Estado sobre el
espacio aéreo correspondiente a su territorio y aguas territoriales.
Artículo IV: Obliga a los Estados a conceder, en tiempo de paz, libertad de paso
inofensivo por su espacio aéreo a aeronaves privadas de los demás Estados
contratantes, bajo las condiciones establecidas en la convención.
Convención sobre Tratados.
Esta convención define las reglas que deben regir la celebración y aplicación de tratados
entre los Estados americanos, incluyendo:
Artículo 1º: Los tratados serán celebrados por los poderes competentes de los
Estados o por sus representantes, según su derecho interno respectivo.
Artículo 5º: Los tratados no son obligatorios sino después de ratificados por los
Estados contratantes, aunque esta cláusula no conste en los plenos poderes de los
negociadores ni figure en el mismo tratado.
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CONVENCION DE MONTEVIDEO DE 1933,
SOBRE ASILO POLITICO
Los gobiernos representados en Ia Séptima Conferencia Internacional Americana:
Un convenio sobre asilo político que modifica Ia Convención suscrita en La Habana, han
nombrado los siguientes plenipotenciarios:
Quienes, después de haber exhibido sus plenos poderes, que fueron hallados en buena y
debida forma, han convenido en lo siguiente:
1º
Substituyese el articulo 1 de Ia Convención de La Habana sobre derecho de asilo, de 20 de
febrero de 1928, por el siguiente:
No es licito a los Estados dar asilo en legaciones, naves de guerra, campamentos o
aeronaves militares, a los inculpados de delitos comunes que estuvieren procesados en
forma o que hubieren sido condenados por tribunales ordinarios, así como tampoco a los
desertores de tierra y mar.
Las personas mencionadas en el párrafo precedente, que se refugiaren en algunos de los
lugares señalados en él, deberán ser entregados tan pronto lo requiera el gobierno local.
2º
La calificación de Ia delincuencia política corresponde al Estado que presta el asilo.
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3º
El asilo político, por su carácter de institución humanitaria, no está sujeto a reciprocidad.
Todos los hombres pueden estar bajo su protección sea cual fuere su nacionalidad, sin
perjuicio de las obligaciones que en esta materia tenga contraída el Estado a que
pertenezcan: pero los Estados que no reconozcan el asilo político sino con ciertas
limitaciones o modalidades, no podrán ejercerlo en el extranjero sino en Ia manera y dentro
de los límites con que lo hubieren reconocido.
4º
Cuando se solicite el retiro de un agente diplomático a causa de las discusiones a que
hubiere dado lugar un caso de asilo político, el agente diplomático deberá ser reemplazado
por su gobierno, sin que ello pueda determinar Ia interrupción de las relaciones
diplomáticas de los dos Estados.
5º
La presente Convención no afecta los compromisos contraídos anteriormente por las altas
partes contratantes en virtud de acuerdos internacionales.
6º
La presente Convención será ratificada por las altas partes contratantes, de acuerdo con sus
procedimientos constitucionales. El ministro de Relaciones Exteriores de Ia República
Oriental del Uruguay queda encargado de enviar copias certificadas auténticas a los
gobiernos para el referido fin. Los instrumentos de ratificación serán depositados en los
archivos de Ia Unión Panamericana, en Washington, que notificará dicho deposito a los
gobiernos signatarios: tal notificación valdrá como canje de ratificaciones.
7º
La presente Convenci6nentrara en vigor entre las Altas Partes contratantes en el orden en
que vayan depositando sus respectivas ratificaciones.
8º
La presente Convención regirá indefinidamente, pero podra ser denunciada mediante
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aviso anticipado de un afio a Ia Unión Panamericana, que Ie transmitirá a los demás
gobiernos signatario. Transcurrido este plazo. Ia Convención cesara en sus efectos para el
denunciante, quedando subsistente para las demás altas partes contratantes.
9º
La presente Convención quedara abierta a Ia adhesión y accesión de los Estados no
significatorios. Los instrumentos correspondientes serán depositados en los archivos de Ia
Unión Panamericana, que los comunicara a las otras Altas Partes contratantes.
En fe de Io cual, los plenipotenciarios que a continuación se indican, firman y sellan Ia
presente Convención en español, inglés, portugués y francés, en Ia ciudad de Montevideo,
República Oriental del Uruguay, este vigésimo- sexto día del mes de diciembre del año de
mil novecientos treinta y tres.
La Convención sobre Asilo, adoptada en Caracas en 1954
Es un tratado internacional que establece normas y principios para el otorgamiento de asilo
a personas que buscan refugio debido a persecuciones políticas. Este acuerdo fue creado en
el contexto de América Latina y tiene como objetivo proteger a aquellos que huyen de
situaciones de violencia, opresión y persecución en sus países de origen.
Algunos puntos clave de la Convención incluyen:
1. Derecho al Asilo*: Reconoce el derecho de las personas a buscar asilo en otros países y
establece que los Estados deben garantizar este derecho.
2. No Devolución*: Prohíbe la devolución de los solicitantes de asilo a países donde
puedan enfrentar persecución o peligro.
3. Procedimientos*: Establece procedimientos para la solicitud y concesión de asilo,
asegurando que los solicitantes tengan acceso a un proceso justo.
4. Protección*: Promueve la cooperación entre los Estados para garantizar la protección
efectiva de los asilados.
Este tratado ha sido fundamental en el desarrollo del derecho internacional relacionado con
el asilo y ha influido en legislaciones nacionales en varios países de la región.
Conclusión
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El asilo diplomático ha sido y sigue siendo una de las instituciones más relevantes
dentro del derecho interamericano, desempeñando un papel fundamental en la
protección de personas perseguidas por razones políticas y en la dinámica de las
relaciones diplomáticas entre los Estados. A lo largo del siglo XX, su evolución ha
estado marcada por la adopción de tres convenciones fundamentales –La Habana en
1928, Montevideo en 1933 y Caracas en 1954–, que han proporcionado un marco
normativo para su aplicación y han intentado establecer un equilibrio entre la soberanía
de los Estados y la obligación moral y jurídica de proteger a quienes sufren
persecución.
Si bien estas convenciones han permitido la consolidación del asilo diplomático en
América Latina, su aplicación ha estado rodeada de controversias y conflictos
diplomáticos, especialmente cuando el Estado territorial se niega a reconocer la validez
del asilo concedido o cuando surgen disputas sobre la naturaleza de los delitos
imputados a la persona asilada. En muchos casos, el asilo diplomático ha sido utilizado
como un instrumento de presión política, generando tensiones entre países y poniendo a
prueba la capacidad de la diplomacia para resolver disputas.
A pesar de estos desafíos, el asilo diplomático ha jugado un papel crucial en la
protección de líderes políticos, activistas, periodistas y ciudadanos perseguidos por
regímenes autoritarios. Durante el siglo XX y en lo que va del siglo XXI, numerosos
casos han demostrado la importancia de esta figura en momentos de crisis política y
social, brindando una salida segura a personas que, de otra manera, habrían sido
víctimas de represión, encarcelamiento o incluso ejecución.
El estudio del asilo diplomático en las relaciones interamericanas no solo permite
comprender su relevancia histórica y jurídica, sino que también ofrece una perspectiva
sobre los dilemas actuales del derecho internacional en un mundo en constante cambio.
A medida que los sistemas políticos evolucionan y los conflictos internos adquieren
nuevas dimensiones, el asilo diplomático sigue siendo un mecanismo de protección
vital, pero también un tema de debate en la comunidad internacional.
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Bibliografía
1. Convención sobre Asilo Diplomático (1928) – Adoptada en la Sexta
Conferencia Internacional Americana en La Habana.
2. Convención sobre Asilo Diplomático (1933) – Adoptada en la Séptima
Conferencia Internacional Americana en Montevideo.
3. Convención sobre Asilo (1954) – Adoptada en la Décima Conferencia
Internacional Americana en Caracas.
4. Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) – Contiene
principios sobre derechos humanos y asilo.
5. Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969) – Contiene
disposiciones relacionadas con el derecho de asilo y refugio.
6. García-Mora, Manuel R. International Law and Asylum as a Human Right
(1956). – Análisis del derecho de asilo en el derecho internacional.
7. Salazar, Pedro. El derecho de asilo en América Latina (2000). – Estudio sobre la
evolución del asilo diplomático en la región.
8. Truyol y Serra, Antonio. Derecho Internacional Público (2001). – Contiene un
capítulo sobre el asilo y refugio.
9. Pizarro, Carlos. El asilo diplomático en el derecho interamericano (1998). –
Profundiza en la normativa de la OEA y los casos relevantes en la historia de
América Latina.
10. Cassese, Antonio. International Law (2005). – Discute el asilo diplomático
dentro del marco general del derecho internacional.
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