1.
Conserva tu tranquilidad
Uno de los principales ejercicios para aumentar la tolerancia a la frustración es conservar la
serenidad y no dejarse afectar por ella. Para ello, Massimo Pigliucci y Gregory López han
propuesto en su libro Mi cuaderno estoico una actividad:
Imagina una situación a la que tengas que enfrentarte hoy y que puede resultar
frustrante.
Repite en tu mente: «quiero realizar esta actividad, pero también quiero mantener la
calma aceptando lo que sucede».
Imagínate a ti mismo actuando con tranquilidad frente una situación frustrante.
Respira y mantén la calma
Siéntate cómodamente, cierra suavemente los ojos y coloca una mano sobre el abdomen, con
el dedo meñique justo encima del ombligo. El abdomen debe elevarse con cada inspiración y,
al espirar, debe volver a su posición original.
Haz una respiración lenta y profunda por la nariz durante 4 segundos, sostén el aire durante 7
segundos y suéltalo despacio por la boca durante unos 8 segundos. Si quieres, puedes repetir
mentalmente la palabra «calma» o «tranquilo» cada vez que espires.
Las técnicas de relajación y autocontrol emocional son muy útiles para aumentar la tolerancia
a la frustración, ya que te ayudan a regular y gestionar tu activación emocional.
Prevé frustraciones futuras
Hay un ejercicio que proponía Marco Aurelio en sus Meditaciones que puede ayudarte a lidiar
con la frustración y aumentar tu tolerancia. Pigliucci y Gregory proponen realizarlo de la
siguiente manera:
Todas las mañanas escribe algunas situaciones que pueden no resultar como
esperas y dificultar la satisfacción de tus deseos. Esto te ayudará a reducir el impacto
de las adversidades.
Usa un mantra que te recuerde que estás intentando mejorar y aumentar tu tolerancia
a las frustraciones.
Aumenta tu tolerancia mediante pequeñas adversidades
Otro de los ejercicios para aumentar la tolerancia a la frustración es exponerte a
las adversidades de manera gradual. Enfréntate a pequeñas dificultades para que amplíes tu
zona de confort, preparándote al mismo tiempo para hacerle frente a cualquier desengaño.
Esto hará que tu carácter se fortalezca. Nuevamente, Pigliucci y Gregory formularon una
técnica que te puede ayudar en esto:
Dedica uno o dos minutos a enumerar el tipo de incomodidades que te generan
frustración.
Elige una incomodidad frente a la que te gustaría ser más tolerante. Asegúrate de que
tu elección no sea tan dura.
Diseña un plan de acción para exponerte constantemente a ella.