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Evolución del Comercio Electrónico

El trabajo analiza la evolución histórica del comercio electrónico desde sus orígenes hasta la actualidad, destacando su transformación impulsada por la tecnología y eventos como la crisis financiera de 2008 y la pandemia de COVID-19. Se examina el volumen de facturación del comercio electrónico en diferentes sectores y regiones, así como su creciente importancia como canal de transacciones comerciales. El objetivo es comprender los cambios en el comercio electrónico tanto a nivel nacional como internacional.

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Evolución del Comercio Electrónico

El trabajo analiza la evolución histórica del comercio electrónico desde sus orígenes hasta la actualidad, destacando su transformación impulsada por la tecnología y eventos como la crisis financiera de 2008 y la pandemia de COVID-19. Se examina el volumen de facturación del comercio electrónico en diferentes sectores y regiones, así como su creciente importancia como canal de transacciones comerciales. El objetivo es comprender los cambios en el comercio electrónico tanto a nivel nacional como internacional.

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FACULTAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES Y DEL TRABAJO DE

SORIA

Grado en Administración y Dirección de Empresas

TRABAJO FIN DE GRADO

Evolución histórica del comercio electrónico y


análisis de la situación actual

Presentado por Ángela Yábar Vidán

Tutelado por Juan Carlos Frechoso Remiro

Soria, mayo 2023


RESUMEN

A pesar de que el origen del comercio se remonta a tiempos prehistóricos, este


sector ha ido desarrollándose con el paso del tiempo y, especialmente, en las últimas
décadas, de la mano de la evolución tecnológica y de la informática, hasta quedar
configurado, en gran medida, por su modalidad digital, es decir, por el comercio
electrónico como canal fundamental a la hora de realizar las compraventas por parte de
los distintos agentes del mercado actual.

A lo largo del trabajo he investigado acerca de la evolución que dicha modalidad


comercial ha experimentado, desde sus orígenes hasta la actualidad, pasando por diversos
acontecimientos entre los que destacan la crisis financiera del año 2008 y la crisis
originada por la pandemia de la COVID-19. Para ello, he obtenido información numérica
de diversas entidades, con el objetivo de analizar la evolución del volumen de facturación
del negocio del comercio electrónico, tanto dividido en ramas de actividad, como
segmentado por ámbitos geográficos, centrándome en aquellas transacciones efectuadas
entre las empresas y los consumidores.

El fin último de la realización del presente trabajo consiste en estudiar los cambios
que han ido teniendo lugar en el ámbito del comercio en su modalidad electrónica, desde
los antecedentes de su origen hasta la actualidad, tanto nacional como internacionalmente.

Palabras clave: e-commerce, comercio electrónico, TIC, internet, COVID-19.


ÍNDICE
BLOQUE I: INTRODUCCIÓN .....................................................................................1

BLOQUE II: MARCO TEÓRICO ................................................................................3

2.1. CONCEPTO DE COMERCIO ELECTRÓNICO ..................................................3

2.2. TIPOS DE COMERCIO ELECTRÓNICO ............................................................3

2.3. VENTAJAS DEL COMERCIO ELECTRÓNICO .................................................5

2.4. INCONVENIENTES DEL COMERCIO ELECTRÓNICO ..................................6

BLOQUE III: ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO


DESDE SUS INICIOS HASTA LA ACTUALIDAD ...................................................8

3.1. ANTECEDENTES DEL COMERCIO ELECTRÓNICO ......................................8

3.2. ORIGEN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO. NACIMIENTO Y EVOLUCIÓN


DE LAS TIC E INTERNET ..........................................................................................8

3.3. EVOLUCIÓN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO


EN ESPAÑA (2001-2018) ...........................................................................................12

3.4. ANÁLISIS DEL COMERCIO ELECTRÓNICO


EN LA ACTUALIDAD (2018-2022) ..........................................................................23

BLOQUE IV: CONCLUSIONES ................................................................................31

BLOQUE V: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS .................................................33


BLOQUE I: INTRODUCCIÓN

Vivimos en un planeta globalizado en el que constantemente no nos queda otra


opción que ir adaptándonos a los continuos cambios, especialmente en la época actual,
conocida como era digital o era informática, etapa protagonizada por las tecnologías de
la información y las comunicaciones. Tal es el desarrollo experimentado por dichas
tecnologías que, actualmente, la mayoría de nosotros no concebimos el día a día alejados
de nuestros dispositivos digitales o desconectados de internet.

El mundo del comercio no es una excepción y, por ello, resulta fundamental


estudiar todos los acontecimientos y avances que han venido sucediéndose hasta llegar a
configurar el escenario actual. Debido fundamentalmente al impulso propiciado por estos
avances tecnológicos de la era informática y sus precursores, el comercio electrónico ha
ido ganando importancia hasta convertirse en un canal fundamental para el intercambio
de bienes y servicios entre los consumidores, empresas e incluso el sector público,
constituyendo, en numerosos casos, el medio mayoritario para llevar a cabo estas
transacciones. Es decir, tras décadas de continuos avances tecnológicos, el conocido
como e-commerce ha ido ampliando su campo de aplicación hasta llegar a desbancar en
algunos sectores al comercio tradicional. Es el caso, por ejemplo, del sector de la moda
en nuestro país, sector que desde el año 2010 y especialmente a raíz de la pandemia
causada por el virus COVID-19, según datos arrojados por el Informe de la moda online
en España elaborado por modaes.es en colaboración con Kantar y mediante el patrocinio
de podware (2021), ha experimentado un incremento de sus ventas mediante el canal
online en detrimento de las ventas físicas

A pesar de tratarse, el sector de la moda, de uno de los principales protagonistas


del mundo del comercio electrónico, no es el único. De hecho, se trata de una modalidad
comercial cada vez más habitual entre una gran cantidad de sectores de muy diversas
características, comprendiendo actividades que van desde la venta de productos
alimentarios hasta la organización de viajes y eventos. Además, el denominado comercio
electrónico, a diferencia de lo que habitualmente se considera, abarca un extenso ámbito
de aplicación. Es decir, más allá de las relaciones comerciales entre empresas y grupos
de clientes, comprende también los intercambios efectuados entre distintas empresas,
entre empresas y empleados o aquellos que tienen lugar entre las empresas y las
administraciones públicas, entre otros. Así pues, debido al gran desarrollo de la
digitalización y las nuevas tecnologías, la modalidad de comercio electrónico ha
experimentado un incremento enorme en las últimas décadas.

Con todo ello, el objetivo principal del trabajo consistirá en mostrar la evolución
experimentada por el comercio electrónico a lo largo de los años, así como describir la
situación actual del mismo en España.

Para la consecución de dicho objetivo principal deberemos cumplir una serie de


objetivos específicos, entre los que encontramos:

• Definir y explicar los conceptos teóricos necesarios relacionados con el mundo


del comercio electrónico y sus distintas modalidades.

• Indagar acerca de los orígenes y antecedentes del comercio electrónico, desde una
perspectiva global.

1
• Analizar la evolución del comercio electrónico desde su nacimiento hasta el
periodo anterior al estallido de la crisis originada por la pandemia de la COVID-
19, segmentando el volumen de facturación de dicho negocio sectorial y
geográficamente.

• Describir la situación actual del comercio electrónico, es decir, el escenario


configurado a raíz de los efectos de la pandemia provocada por la COVID-19,
mediante un análisis de su volumen de facturación segmentado sectorial y
geográficamente.
La metodología empleada para llevar a cabo el trabajo estará compuesta por
información extraída de diversas fuentes que variarán en función del tipo de información
a la que queramos acceder. En primer lugar, configuraremos un marco teórico para cuya
configuración será necesaria una revisión bibliográfica en la que, a través de bases de
datos como Dialnet u Orbis, accederemos a diversas tesis doctorales, artículos de revistas,
libros, etc. En segundo lugar, el trabajo estará configurado por una parte práctica en la
que partiremos de una serie de datos con el objeto de realizar posteriormente un análisis
de los mismos y comprender así la evolución experimentada por el comercio electrónico
en nuestro país a lo largo de su historia comparándola con los países de su entorno. Para
la obtención de dichos datos, acudiremos a los informes que anualmente ha venido
emitiendo inicialmente el organismo público de la Comisión del Mercado de las
Telecomunicaciones (CMT), organismo público que en el año 2013 quedó integrado en
la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), entidad de la que
extraeremos los datos relativos al periodo posterior al año 2013.

Como consecuencia de ello, el trabajo estará conformado por tres bloques.

En primer lugar, la configuración del marco teórico al inicio del proyecto, servirá
para establecer un marco teórico que nos permita entender ciertos conceptos para lograr
posteriormente la comprensión del objetivo principal.

En segundo lugar, expondremos la evolución experimentada por el comercio


electrónico a lo largo de los años analizando la situación desde una perspectiva
internacional, es decir, al tratarse de una modalidad comercial con características propias
del desarrollo de relaciones comerciales internacionales, estudiaremos la situación de
España pendientes siempre del resto de países con influencia en su ámbito comercial.
Para ello nos remontaremos a sus orígenes que, según diversos estudios, datan del siglo
XIX, hasta llegar a la situación vigente en el año 2018.

Una vez alcanzada dicha fecha, procederemos al análisis del escenario actual del
mundo del comercio electrónico, situación derivada de todos los acontecimientos
sucedidos y expuestos en el bloque anterior y enormemente influenciada por la reciente
crisis consecuencia de la pandemia de la COVID-19.

Finalmente, daremos paso a una serie de conclusiones alcanzadas mediante la


elaboración del presente trabajo para terminar con el bloque final, apartado dedicado a la
exposición de la bibliografía empleada en la ejecución del proyecto.

2
BLOQUE II: MARCO TEÓRICO

2.1. CONCEPTO DE COMERCIO ELECTRÓNICO


A pesar de que, en numerosas ocasiones, el término comercio electrónico se limita
a la acción de realizar compras vía internet, realmente estamos ante un concepto de mayor
complejidad y amplitud. Así pues, una definición clara y precisa es la de comercio
electrónico como el “uso de las tecnologías de la informática y las telecomunicaciones,
que soportan las transacciones de productos o servicios entre las empresas, entre estas y
particulares o con el Estado.” (Malca, 2001, p. 33). Esta definición simplifica
enormemente el concepto puesto que, tal y como establecen Martínez y Jaén (2018, p. 5)
“En la revisión de la literatura existente sobre el comercio electrónico se asiste a la
proliferación de numerosas definiciones que no contribuyen a unificar el concepto, no
encontrándose un consenso ni un criterio único para la delimitación de la actividad”.

No obstante, la mayoría de las interpretaciones acerca del término comercio


electrónico se basan en definiciones y matices formulados por la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2011): “Una transacción de comercio
electrónico es la compra o venta de bienes o servicios, realizada a través de redes
informáticas mediante métodos diseñados específicamente con el fin de recibir o realizar
pedidos. Los bienes o servicios se ordenan por esos métodos, pero el pago y la entrega
final de los bienes o servicios no tienen que realizarse en línea”.

En relación con la definición proporcionada con la OCDE, diversos organismos


han formulado otras, siendo algunas de las más relevantes la propuesta por la Oficina del
Censo de los Estados Unidos (2021), similar a la definición de la OCDE, pero añadiendo
aquellas ventas en las que el precio y las condiciones se negocian a través de internet, así
como la definición dictada por la Dirección General de Estadísticas de Canadá o el
Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (OCDE, 2018, p. 17).

2.2. TIPOS DE COMERCIO ELECTRÓNICO


Acerca del comercio electrónico, se han establecido diversas clasificaciones
atendiendo a su perfil comercial, a su modelo de negocio, a la complejidad de la actividad,
etc. La clasificación más empleada, no obstante, es la que se establece en función del
tipo de entidad participante en las transacciones realizadas, diferenciando así las
siguientes categorías (Basantes et al., 2016, pp. 42-65):

• Business to Business (B2B, negocio a negocio). Se trata de transacciones


comerciales que tienen lugar únicamente entre empresas presentes en internet,
sin intermediarios, posibilitando agilizar procesos comerciales. El empleo por
parte de las empresas de esta modalidad de comercio permite cierto ahorro de
tiempo y costes puesto que se da un intercambio entre sistemas de información
empleando medios electrónicos. Se trata de la categoría mayoritaria en cuanto
al número de transacciones comerciales y abarca las siguientes operaciones
(Confederación de Empresas de Andalucía [CEA], 2016, pp. 13-14): compras
de mercancías de mayoristas para efectuar posteriormente ventas a minoristas,
entrega de productos o servicios a otras empresas, servicios de logística,
servicios de gestión de contenidos y funciones de asistencia comercial, entre
otras.

3
• Business to Consumer (B2C, negocio a consumidor). En este modelo de
negocio los participantes son el consumidor y la empresa oferente de
productos. Se trata de una categoría que avanza a pasos agigantados, puesto
que las transacciones electrónicas directas entre empresas y consumidores son
cada vez más habituales. Permite el acceso virtual del cliente a la tienda desde
cualquier parte del mundo, así como la disposición de información
constantemente actualizada acerca de los precios y productos ofertados. El
soporte al cliente puede ser proporcionado directamente por la empresa
mediante chat en vivo, redes sociales, correo electrónico o videoconferencias.

• Business to Employee (B2E, negocio a empleado). Son relaciones comerciales


entre la empresa y sus propios empleados mediante ofertas que la empresa
realiza dando lugar a un mejor clima laboral, incrementando el desempeño y
la eficiencia de los trabajadores. Se trata de un sistema novedoso entre las
empresas como medio de fomento de la competencia entre sus empleados
debido a que estamos ante un incentivo con un coste generalmente bajo para
la empresa al tratarse de productos que no cumplen los requisitos para salir al
mercado, pero que, sin embargo, son capaces de motivar a los empleados y su
competitividad puesto que presentan unas condiciones aptas para su empleo o
su consumo.

• Consumers to Consumers (C2C, consumidores a consumidores). Son


intercambios de compraventa, mayoritariamente de bienes, entre
consumidores finales. Estamos ante un modelo de negocio electrónico que ha
experimentado una gran evolución en los últimos tiempos al convertirse en
una vía generadora de nuevas oportunidades para aquellos productos que
dejan de ser deseados o útiles para su propietario.

• Business to Governments (B2G, negocios a gobiernos). Se trata de las


transacciones que realizan las empresas con gobiernos y administraciones para
efectuar operaciones como pagos o trámites legales.

• Consumers to Governments (C2G, consumidores a gobiernos). Son las


transacciones que tienen lugar entre los consumidores y los gobiernos
provinciales, municipales o federales con el fin de llevar a cabo un proceso
comercial o de negocios como, por ejemplo, pagos de impuestos o multas.
A pesar de la amplia variedad de modalidades y relaciones comerciales entre ellos
puesta de manifiesto en la clasificación anterior, realmente el comercio electrónico se
concentra fundamentalmente en torno a las interacciones entre empresas o aquellas que
vinculan a las empresas y sus consumidores, es decir, alrededor de las modalidades B2B
y B2C (OCDE, 2020, p. 16). En este sentido, resulta fundamental identificar las
diferencias entre ambas modalidades en lo que respecta al tipo de público al que se dirigen
las ventas (SYDLE, 2023). En la siguiente tabla aparecen recogidas algunas de las más
importantes.

4
Tabla núm. 1: Diferencias principales entre las modalidades B2B y B2C

DIFERENCIAS B2B B2C


Requiere un
Tiempo dedicado a la procedimiento Decisión de compra
realización del pedido riguroso antes de rápida.
finalizar la compra.
La fidelización del
Es habitual la práctica
cliente es muy diferente,
de asociaciones entre
los usuarios particulares
Frecuencia de compra empresas para la
siempre estarán
realización de compras
comparando precios y
a largo plazo.
ofertas.
Las empresas compran Los consumidores a nivel
normalmente en individual realizan
Precio mayor volumen, lo pedidos de menor
que genera un menor volumen, reflejándose en
valor de los artículos. un incremento de precios.
Predominan los pagos
Predominan métodos
efectuados mediante
como recibos
Método de pago tarjetas de crédito o
bancarios a plazos,
débito o mediante
pagarés o cheques.
transferencias bancarias.
Las compras están
influenciadas por Las compras están
factores como las influenciadas por factores
circunstancias del como los gustos
Influencia de compra
mercado, las personales, los círculos
asociaciones con las sociales o la influencia
marcas o las del entorno.
previsiones futuras.
Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de SYDLE (2023)

2.3. VENTAJAS DEL COMERCIO ELECTRÓNICO


El desarrollo del comercio electrónico por parte de los agentes del mercado puede
constituir una importante fuente de ventajas competitivas. En concreto, las oportunidades
que aporta son (Malca, 2001, pp. 39-42):

• Reducción de costes empresariales. En primer lugar, los costes publicitarios


generalmente son menores en el comercio electrónico que en el físico, puesto
que la publicidad online supone un menor desembolso de dinero que la
publicidad en medios tradicionales. Además, permite segmentar a los clientes
potenciales, optimizando así las campañas publicitarias.

En segundo lugar, la realización de los intercambios con los consumidores de


manera electrónica permite prescindir de una atención y trato directo con los
mismos, posibilitando a la empresa un ahorro de costes en locales y
suministros (agua, calefacción, etc.)

5
Finalmente, los costes en personal habitualmente son menores en el comercio
electrónico, puesto que se agilizan todos los trámites no siendo necesario, de
este modo, un número tan elevado de empleados.

• Reducción de costes administrativos. Desde el punto de vista administrativo,


es posible agilizar diversos trámites a efectuar por parte de las
administraciones públicas con las empresas y consumidores como, por
ejemplo, el abono de las devoluciones de impuestos, las pensiones públicas o
los pagos de asistencia social. Además, resulta más fácil de auditar y controlar
los pagos y las obligaciones de los agentes del mercado, potenciando así la
lucha contra el fraude.

• Mayor alcance geográfico. Mediante el e-commerce las empresas pueden


llegar a grupos de consumidores que prescindiendo del mismo no sería
posible. Esto es, permite el contacto con grupos de clientes de múltiples
países, así como consumidores con gustos y preferencias muy concretas ya
que no resulta necesario un contacto físico para la realización de la
compraventa.

• Facilidad para ofrecer productos personalizados. Fruto del empleo del


comercio electrónico quedan registradas las preferencias de consumo, es
decir, los bienes o servicios que interesan a los usuarios. De este modo, resulta
más fácil para las empresas desarrollar estrategias de marketing
personalizadas para sus clientes potenciales.

• Mayor diversidad de bienes y servicios. Desde el punto de vista de los clientes,


pueden acceder a un amplio abanico de productos o servicios difíciles de
encontrar en tiendas físicas.

• Facilidad en la comparación de precios. A la hora de decantarse por un bien o


servicio, resultará más fácil para los clientes potenciales consultar los precios
de varios productos si la consulta se realiza vía telemática, ya que se ahorrará
el desplazamiento de un establecimiento a otro.

2.4. INCONVENIENTES DEL COMERCIO ELECTRÓNICO

Al hablar de comercio electrónico, cabe mencionar también una serie de barreras


a las que se enfrenta (Basantes et al., 2016, pp. 30-34):

• Integración tecnológica. A pesar de la evolución constante a la que hemos


hecho mención en la introducción, el comercio electrónico tiene un origen
muy reciente en el tiempo, de modo que tanto por parte de las empresas como
de las administraciones existe cierta dificultad para adaptarse, por ejemplo, a
la hora de integrar sus bases de datos al comercio electrónico. Además, a día
de hoy todavía contamos con los efectos derivados de la denominada brecha
digital (OCDE, 2002, p. 13), afectando tanto a los consumidores como a nivel
empresarial, dejando al margen del mundo tecnológico a aquellos usuarios que
no cuenten con recursos necesarios para su acceso al mismo.

6
• Alta dependencia de la web y los servidores. La utilización constante de la
web y los servidores supone un riesgo elevado de saturación o
sobrecalentamiento de los mismos. Además, pueden sucederse también
contratiempos como una sobrecarga de información que desemboque en
atascos y lentitud en la red.

• Particularidades de ciertos productos. Hay determinados bienes o servicios


que, dadas sus características, resulta difícil o incluso imposible su
comercialización vía internet. Es el caso, por ejemplo, de servicios que
requieren contacto directo entre el demandante y el oferente, así como de
productos perecederos o de gran valor.

• Trabas culturales. Entre determinados colectivos persiste una gran


desconfianza a la hora de realizar transacciones electrónicas, especialmente a
la hora de efectuar pagos o reclamaciones. Entre estos colectivos como, por
ejemplo, el de los ancianos o personas con escasez de recursos económicos,
existe una gran limitación a la hora de adaptarse a las nuevas tecnologías. Es
decir, no solo en lo relativo al comercio electrónico en sentido estricto, sino
también en lo referente, por ejemplo, a determinados trámites administrativos
(por ejemplo, en el acceso a subvenciones a las que tengan derecho pero que
hayan de ser tramitadas por sede electrónica).

• Trabas legales. Con la llegada de internet y el comercio electrónico, aumentan


las transacciones entre diferentes países. Esto, a pesar de suponer una
oportunidad para los agentes en el mercado, genera cierta complejidad en caso
de existir algún tipo de conflicto (a la hora de determinar, por ejemplo, entre
dos países distintos, el tipo de derecho que resulta de aplicación). Además, tal
y como pone de manifiesto el informe elaborado por la OCDE (2002, p. 14)
el desarrollo de esta modalidad comercial plantea nuevos retos a los poderes
e instituciones encargados de garantizar la legalidad de las operaciones.

7
BLOQUE III: ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO EN
ESPAÑA

3.1. ANTECEDENTES DEL COMERCIO ELECTRÓNICO

Del mismo modo en que no existe unanimidad a la hora de establecer un


significado y alcance del concepto de comercio electrónico, tampoco se ha logrado un
acuerdo conjunto a la hora de fijar una fecha de origen concreta. No obstante, lo que sí
resulta claro es que antes de existir lo que actualmente conocemos propiamente como
comercio electrónico, tuvieron lugar una serie de antecedentes sobre los que se fueron
sentando las bases del concepto actual, destacando de entre ellos los siguientes
acontecimientos.

En primer lugar, la compra no física también conocida como venta por catálogo.
Para hablar de ella, nos remontamos al año 1920 en Estados Unidos, donde se ubica el
origen de la compra no física (Ferrando, 2019). Se trata de un medio de compraventa por
el que el cliente adquiría los productos realizando el pedido vía telefónica tras haberlos
seleccionado previamente mediante imágenes plasmadas en un catálogo. Así pues, se
puede constatar que el primer antecedente del e-commerce tiene su raíz en la modalidad
B2C.

El siguiente hito en la evolución del comercio electrónico es el intercambio


electrónico de datos (EDI)1, nacido en el año 1960 y considerado por multitud de expertos
como el origen del comercio electrónico propiamente dicho, ya que, a través de este
medio, las empresas pasaron a intercambiarse información por medios electrónicos en
lugar de hacerlo físicamente. Tal y como establecen Claver y González (1998, p. 67) el
EDI consiste en la transmisión vía telemática de información de negocios en un formato
normalizado que traspasa las fronteras organizacionales y se dirige de la aplicación
informática de una empresa a la de otra sin necesidad de intervención manual. Así pues,
a diferencia de la venta por catálogo, el EDI forma parte de la categoría B2B.

A partir de la década de 1990, el nacimiento de internet marcó un antes y un


después en la evolución de la economía y el comercio, en particular, y en la vida de las
personas, en general. En base al desarrollo de dicha red se fueron intensificando los
avances fruto de la aparición de nuevas compañías como el servidor World Wide Web
(WWW), constituyendo un hito en la modalidad de comercio electrónico.

3.2. ORIGEN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO. NACIMIENTO Y


EVOLUCIÓN DE LAS TIC E INTERNET

A pesar de que el nacimiento de las TIC, en general, y, más en concreto, de


internet, tuvo lugar en la década de 1990, no fue hasta el cambio de siglo, concretamente
hasta el año 2001, cuando tuvo lugar la explosión del e-commerce, fruto de diversos
acontecimientos de entre los que cabe destacar el lanzamiento del e-commerce mobile de
Amazon (2001), la compra de PayPal por eBay (2002) o el lanzamiento de iTunes (tienda
de música online por Apple, en 2003), acontecimientos que comparten una base común,
la utilización de internet como soporte fundamental (Ferrando, 2019).

1
La abreviatura EDI viene del inglés (Electronic Data Interchange)

8
Así pues, podemos concluir que el verdadero despegue del comercio electrónico
tuvo su raíz en la aparición y desarrollo de las tecnologías de la información y las
comunicaciones y el eco de estas en el mundo de la economía, en general, y de la
economía digital y el comercio electrónico, en particular.

Tal y como señalan Cantón et al. (2016, p. 10), nuestro concepto de las TIC ha
ido evolucionando con el paso del tiempo debido, fundamentalmente, al desarrollo
tecnológico al que se han visto sometidos los principales protagonistas de estas
tecnologías: los ordenadores, la informática, internet y los smartphones. No obstante, la
mayor parte de autores y organizaciones dedicadas a su estudio como, por ejemplo, la
OCDE o la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO), coinciden en atribuir como características principales de las nuevas
tecnologías algunas como la instantaneidad, la interactividad, la interconexión y la
diversidad (Cantón et al., 2016). Los avances en el mundo de las TIC contribuyeron en
sus inicios, y continúan haciéndolo a día de hoy al tratarse de una realidad dinámica, al
desarrollo comercial y económico, tanto directa como indirectamente. Es decir, por un
lado, incidiendo directamente en la economía nacional y, por otro lado, de manera
indirecta, a través de la economía a nivel mundial. (Márquez et al., 2007, pp. 313-317).

Esta denominada revolución tecnológica por múltiples autores, por tanto, marcó
un antes y un después en el mundo económico y comercial, revolución que puede
ratificarse mediante el análisis de algunas variables e indicadores. En esta línea, tal y
como indica González (2013, p. 7), desde el año 2000 el Instituto Nacional de Estadística
(INE) desarrolló, en colaboración con la OCDE y la Eurostat, una serie de operaciones
estadísticas con el objetivo de estudiar varios indicadores y analizar, de este modo, el
impacto del empleo de las nuevas tecnologías por parte de las empresas y de los hogares
en la economía.

Sin embargo, dentro del ámbito de los países que integran la OCDE, el desarrollo
de las nuevas tecnologías fue diverso en función de las circunstancias y características de
cada país miembro generando, como consecuencia, diferencias en el ritmo de integración
de estas tecnologías en el mundo económico y comercial. Además, fuera de la OCDE,
países como China o Brasil tuvieron un desarrollo más dinámico (OCDE, 2002, p. 4).

En el gráfico que aparece a continuación podemos ver, a través de los servicios


básicos que conforman las TIC (hardware, software y telecomunicaciones, entre otros),
los inicios de este boom tecnológico en los diversos países de la OCDE en el año 2001,
para poder así comparar el punto de partida nacional con el resto del mundo en relación
con la inclusión de las TIC en el ámbito de sus transacciones comerciales.

9
Gráfico núm. 1: Intensidad de las TIC en los países de la
OCDE (2001)
9
8
7
TIC/PNB, %

6
5
4
3
2
1
0
Australia

Polonia
R. Checa
Japón

Canadá

Bélgica

España
Dinamarca
Francia

Finlandia
Nueva Zelanda

Alemania

Noruega

Turquía
Grecia
Suecia

R. Unido

Hungría

Austria

Italia

México
Suiza

Corea

Irlanda
P. Bajos

Eslovaquia

EEUU

Portugal
País

Hardware Software Otros servicios TIC Telecomunicaciones

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la OCDE (2001)

El inicio de España en el mundo de las nuevas tecnologías fue, en comparación


con otros países de su entorno como Portugal o Italia, de menor intensidad y más tardío,
diferencia que supuso una menor repercusión tecnológica en los principales indicadores
y variables empleados para el estudio de la situación económica del país como el producto
nacional bruto (PNB)2.

Dentro del amplio mundo de las TIC, internet constituyó el factor decisivo en el
desarrollo comercial. Por ello, en el siguiente gráfico hemos plasmado el porcentaje de
empresas españolas3 que utilizaban internet para realizar compraventas en el año 2000.
Su análisis permite apreciar que, a pesar de que la mayoría de las empresas objeto de la
encuesta realizada por la OCDE había incorporado internet en su día a día, tan solo un
porcentaje muy reducido de ellas la empleaban habitualmente para la realización de
compras y ventas a través de la web.

2
El producto nacional bruto (PNB) es el indicador considerado en el gráfico número 1 para el estudio del
impacto de las TIC en el mismo y hace referencia a los bienes y servicios generados por los factores
productivos de un país, bien dentro del propio país o bien en el extranjero (Arroyo, J. A., 2015, p. 3)
3
Para el estudio únicamente fueron seleccionadas aquellas empresas de 10 o más empleados, puesto que
las empresas más pequeñas, al contar con menos recursos, fueron incorporándose posteriormente al
mundo tecnológico. Por tanto, en el año 2000 era prácticamente nulo el porcentaje de empresas con un
número de empleados inferior a 10 que contara con acceso a internet.

10
Gráfico núm. 2: Proporción de empresas españolas con diez o
más empleados con acceso a Internet (2000)
70% 66
60%

50%

40%

30%

20%

10% 5
3
0%

Empresas que utilizan Internet


Empresas que reciben pedidos por Internet
Empresas que cursan pedidos por Internet

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la OCDE (2001)

Por su parte, los hogares del país, otro de los actores protagonistas del comercio
electrónico, concretamente en su modalidad B2C, vieron limitadas sus actuaciones en
dicha modalidad al toparse con una serie de barreras, entre las que destacaban,
especialmente, algunas como el temor de los usuarios a realizar pagos online (CMT, 2002,
p. 69) o la falta de medios para operar en esta modalidad comercial, barrera que, como se
puede apreciar en el siguiente gráfico, fue superándose de modo progresivo con el paso
del tiempo.

Gráfico núm. 3: Porcentaje de hogares españoles con


ordenador (2004-2007)
60%
58%
56%
54%
52%
Hogares

50%
48%
46%
44%
42%
40%
T1-04 T3-04 T1-05 T3-05 T1-06 T2-06 T1-07

Trimestre- Año

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la SETSI (2007)

11
Durante los primeros años de la década del 2000, ante la ausencia de otros
dispositivos como teléfonos móviles o tabletas, el medio generalmente empleado por las
familias españolas para acceder a la web era el ordenador, dispositivo que, como podemos
ver en la gráfica, fue incrementando su presencia entre dichas familias.

3.3. EVOLUCIÓN DEL COMERCIO ELECTRÓNICO EN ESPAÑA (2001-


2018)

A lo largo del presente apartado trataremos de exponer y analizar la evolución


experimentada por el comercio electrónico español desde su época de expansión inicial
hasta finales del año 2018, escenario anterior a la crisis originada por la pandemia de la
COVID-19.

Antes de comenzar con el análisis de datos, cabe mencionar que, en numerosas


ocasiones, resulta complicada la obtención de la procedencia de datos acerca de las
transacciones de comercio electrónico, puesto que, estos datos normalmente no registran
la modalidad empleada por las empresas en el desempeño de sus tareas. Por ello, gran
parte de la información con la que trabajaremos a continuación, es fruto de estimaciones
que tienen su origen en diversas encuestas (OCDE, 2020, p. 20). En nuestro caso, como
base de datos para la elaboración del análisis, nos hemos basado en informes anuales
elaborados, los primeros de ellos por la CMT y el resto por la CNMC, informes en los
que se han considerado aquellas transacciones comerciales entre sitios web de comercio
electrónico con un punto de venta virtual (TPV virtual) y personas físicas o jurídicas con
tarjetas bancarias como medio de pago. Es decir, dichos estudios agrupan modalidades
en las que las operaciones han podido ser efectuadas, tanto por consumidores, como por
empresas, incluyendo así, fundamentalmente, las transacciones pertenecientes a las
modalidades B2B, B2C y C2C. No obstante, tanto la CMT como la CNMC han afirmado
que sus registros reflejan primordialmente operaciones realizadas por parte de individuos
hacia páginas web de empresas (CMT, 2007, p. 4). Este hecho, unido a la tendencia al
alza de la modalidad comercial B2C y la abundancia de datos acerca de esta última, en
comparación con las dificultades para la obtención de información acerca de otras
modalidades protagonizadas por agentes como administraciones públicas, nos ha llevado
a centrar el análisis en torno a la modalidad comercial B2C, al margen de las
puntualizaciones necesarias relacionadas con otras modalidades de comercio electrónico
relevantes en la marcha del e-commerce, entre las que destaca la modalidad B2B.

El comercio electrónico tuvo su época de gran explosión, tanto a nivel nacional


como internacional, a principios del siglo XXI. El informe elaborado por la Comisión del
Mercado de las Telecomunicaciones (CMT, 2017a), analizó la evolución experimentada
por el comercio electrónico durante estos años iniciales de expansión, debido,
fundamentalmente, a la llegada de las TIC, a través de variables significativas como el
volumen de facturación total o la rama de actividad correspondiente. En este sentido, tal
y como pone de manifiesto el informe elaborado por la OCDE (2020, p. 36), en función
de algunas de estas variables como, por ejemplo, el tipo de sectores entre los que comenzó
su expansión, podemos afirmar que el comercio electrónico arraigó, tanto a nivel europeo
como a nivel nacional, primordialmente en la modalidad de e-commerce B2B, es decir,
surgió como herramienta facilitadora de la ejecución de las transacciones entre empresas,
inicialmente de tamaños considerables, extendiéndose con el paso del tiempo hacia
empresas de menor dimensión. Por ello, las compras y ventas realizadas a través de
internet se concentraron, en sus inicios, en una minoría de sectores, sectores más propios
12
de los intercambios entre empresas (OCDE, 2002, p. 8) relacionados con las compras y
ventas entre ellas. De hecho, todavía en el año 2016, el comercio al mayoreo, junto con
el sector manufacturero, dominaban el mundo del comercio electrónico en la gran
mayoría de países europeos, así como en Estados Unidos, representando entre ambos el
67% y el 85% del volumen de negocios del comercio electrónico registrado en Europa y
Estados Unidos respectivamente (OCDE, 2020, p. 37).

Por su parte, los sectores centrados en los consumidores finales representaban una
proporción mucho menor del total del comercio electrónico en cifras monetarias (OCDE,
2020, p. 37). Ahora bien, a partir del año 2014, a la recuperación económica tras la crisis
financiera del año 2008, se unió el impulso de la modalidad comercial B2C, hechos que
tuvieron su reflejo en las siguientes circunstancias: el aumento de usuarios con acceso
diario a internet, la proporción de estos usuarios con acceso a internet que se tornaron
ciber consumidores4 y el gasto medio realizado por dichos ciber consumidores (CEA,
2016, p. 14). Todo ello, motivado fundamentalmente por el aumento de confianza de los
usuarios en las transacciones, especialmente los pagos, a través de internet. Como
consecuencia, la participación de los consumidores en el comercio electrónico fue
incrementándose rápidamente. Según el informe anual elaborado por la CMT (2017a, p.
69), en el año 2002 tan solo el 3,2% del total de adultos del país5, es decir, 1.100.873
individuos, había realizado a lo largo de su vida alguna adquisición de bienes o servicios
para uso privado o para su hogar a través de internet. En cambio, en el año 2014, casi la
mitad de la población del país, en torno al 47%, se podía calificar como ciber consumidora
(CEA, 2016, p. 14).

. En este sentido, tal y como podemos observar en el siguiente gráfico, en el año


2012 la moda online representaba únicamente el 1,5% de las ventas de este sector en
España. Sin embargo, la expansión de esta modalidad comercial se fue acelerando de
manera progresiva hasta llegar a suponer en el año 2020 casi un 20% del total de ventas
del sector de la moda, incremento impulsado por los consumidores como protagonistas
de la modalidad comercial B2C.

4
Un ciber consumidor es alguien que realiza de manera habitual compras a través de la red y los medios
electrónicos con el fin de satisfacer así sus necesidades.
5
En dicho Informe elaborado por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones se consideró
adultos a aquellas personas con una edad igual o superior a 16 años.

13
Gráfico núm. 4: Porcentaje de ventas online sobre el total de
ventas en el sector de la moda (2012-2020)
25

20
Ventas online, %

15

10

0
2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020
Año

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de modaes.es (2021)

Evolución del comercio electrónico segmentado sectorialmente

De los informes elaborados por la CMT (2017b) y la CNMC (2021), hemos


extraído una serie de datos que nos han permitido reflejar, mediante el siguiente gráfico,
la evolución experimentada por el comercio electrónico desde su etapa de expansión
inicial. A continuación, estudiaremos, mediante los pagos acontecidos entre sitios web de
comercio electrónico con un punto de venta virtual (TPV virtual) y personas físicas o
jurídicas con tarjetas bancarias (CMT, 2017b, p. 4), la evolución de dicha modalidad
comprendida desde comienzos de siglo, con cifras de alrededor de 127 millones de euros
facturados en el año 2001, hasta finales del año 2018, periodo en el que se rozaron cifras
en torno a 40.000 millones de euros de facturación en el negocio del e-commerce.

14
Gráfico núm. 5: Evolución interanual del volumen de negocio
de comercio electrónico en España (2001-2018)
45.000

40.000
Millones de euros

35.000

30.000

25.000

20.000

15.000

10.000

5.000

0
2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018

Año

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CMT (2017b) y de la CNMC


(2021)

A pesar de la evidente tendencia al alza del volumen de facturación, según


informes elaborados por la OCDE (2002, p. 8), el despegue de estas compraventas
electrónicas tuvo un impacto inicial menor de lo esperado. Es decir, a pesar de que el
volumen de negocio y el número de transacciones iba en aumento, no se cumplieron las
expectativas iniciales previstas por numerosos expertos en la materia. A pesar de ello, el
mundo del e-commerce, como hemos anticipado, tuvo su periodo de explosión a
comienzos de siglo. En este sentido, las cifras ponen de manifiesto que, desde comienzos
de los años 2000, su volumen de negocio fue prácticamente duplicándose un año tras otro,
hasta el año 2006, donde dicha tendencia comenzó a moderarse.

Desde el punto de vista sectorial, según datos arrojados por el informe de la CMT
(2005, p. 7), el comercio electrónico en España se concentró alrededor de aquellos bienes
y servicios que no llevaban asociados costes complementarios a la propia transacción
electrónica, así como en aquellos en los que la información sobre el producto resultaba
más fácil de adquirir. Por tanto, durante los años 2001 y 2002 dominaban el comercio
electrónico los sectores relacionados con actividades de transporte aéreo, espectáculos
artísticos, deportivos y recreativos, agencias de viajes y operadores turísticos y los juegos
de azar y apuestas, destacando también las transacciones relacionadas con la compraventa
de ordenadores y programas informáticos (CMT, 2005, p. 12). Durante los años iniciales,
las cuotas de mercado de todos estos sectores eran muy similares. Sin embargo, a partir
del año 2003, comenzaron a destacar especialmente algunos sectores, como el transporte
aéreo y las agencias de viajes y operadores turísticos, quienes permanecieron como líderes
en el volumen de negocio hasta el año 2018, e incluso anticipamos que continúan en dicha
posición en la actualidad.

Así, a comienzos del año 2005, los sectores relacionados con actividades de
transporte aéreo, transporte por carretera de viajeros, alquiler de automóviles, agencias
de viaje y operadores turísticos y hoteles, apartamentos y camping, reunían

15
aproximadamente el 50% del volumen de negocio. En este periodo destaca, además, el
avance de las compras en materia audiovisual e informática debido, fundamentalmente,
a las compras de descargas legales de música a través de internet y la compra de software
y juegos online (CMT, 2005, p. 7).

El estallido de la crisis económica y financiera en Estados Unidos en año 2006 y


su posterior impacto en Europa y en España, especialmente a lo largo del año 2008,
debilitó enormemente la economía nacional repercutiendo de manera muy negativa en los
principales agentes del mercado. El comercio, en general, no resultó ser una excepción y
tampoco lo fue el comercio electrónico. Sin embargo, tal y como señala Gutiérrez (2020,
p. 4), a pesar de tratarse de la segunda mayor crisis financiera de la historia, superada
únicamente por la Gran Depresión, tuvo la particularidad de emerger en un entorno
digitalizado. Esta particularidad se tradujo en un impacto económico mucho más leve que
en el caso del comercio tradicional. Así pues, a pesar de que el ritmo de evolución del e-
commerce desaceleró, en ningún momento se produjo una reducción en su volumen de
negocio, sirviendo esta modalidad comercial, incluso, como aliciente para la recuperación
económica del país. Tal y como señala Gutiérrez (2020, p. 45), y como confirman los
datos reflejados en el gráfico número 5, los consumidores y las empresas, al ver mermada
su capacidad adquisitiva, apostaron por la tecnología como medio para aumentar su
eficiencia a la hora de realizar las compras. Es decir, la digitalización y el comercio
electrónico se convirtieron en aliados, tanto de las empresas como de los consumidores,
al otorgarles la posibilidad de llevar a cabo sus compras de manera más eficiente. Según
el informe elaborado por la CMT (2017b, pp. 5-7), de entre las principales operaciones
realizadas vía web en el contexto de la crisis económica, en el año 2008 continuó
liderando el sector la compra de billetes de avión, a pesar de que su cifra de actividad se
vio mermada por primera vez desde el año 2003. El transporte terrestre de viajeros, en
cambio, fue uno de los sectores que vio beneficiada su actividad en lo que respecta a la
venta de billetes vía online durante el periodo de crisis, al obtener un saldo positivo de
309 millones de euros, un 262% más que en el año 2007.

Desde mediados del año 2009 el comercio electrónico comenzó a recuperar una
tendencia positiva en su crecimiento interanual. A lo largo de estos años de recuperación
económica continuaron liderando el sector aquellas actividades relacionadas con agencias
de viajes y operadores turísticos y el transporte aéreo. No obstante, a partir del año 2010,
comenzó a destacar el fuerte despegue del canal comercial electrónico en el sector textil,
escalando hasta la sexta posición en la clasificación de sectores en cuanto a volumen de
facturación de comercio electrónico a finales del año 2012, y hasta la cuarta en el año
2014 (CNMC, 2017, pp. 6-7).

Durante la época posterior a la crisis económica, las agencias de viajes y


operadores turísticos, así como el sector del transporte aéreo, continuaron liderando las
cifras de la modalidad del e-commerce, mientras el sector textil seguía escalando
posiciones. A finales del 2015, las transacciones de compraventas de prendas de vestir
ocupaban ya el tercer puesto en volumen de negocio (CNMC, 2016, p. 2), posición que
se mantuvo hasta finales del año 2018, con un 6,8% de volumen total de comercio
electrónico, solo por detrás de los dos sectores líderes mencionados.

Evolución del comercio electrónico segmentado geográficamente

16
Partiendo de la base de que una de las principales ventajas del comercio
electrónico es, precisamente, su gran alcance geográfico, resulta lógico que la evolución
y expansión de dicha modalidad en nuestro país estuviera condicionada, desde sus inicios,
por las relaciones transaccionales con el resto del mundo. Así pues, como veremos a
continuación, desde los inicios del e-commerce, este ha desarrollado su actividad tanto
dentro como fuera de las fronteras españolas.

Con el objeto de reflejar dicha expansión, emplearemos una serie de datos


proporcionados por los organismos de la CMT y la CNMC, quienes basaron sus informes
en aquellas transacciones en las que los usuarios empleaban como medio de pago tarjetas
bancarias. En línea con esto, cabe destacar que los pagos realizados en las operaciones de
España con el exterior y del exterior con España, se efectúan mayoritariamente mediante
tarjetas bancarias, ante las dificultades presentadas por otro tipo de medios de pago
habituales como trasferencias bancarias o pagos contra reembolso (CMT, 2017, p. 4). Por
tanto, a pesar de que los datos analizados a continuación no comprenden la totalidad de
operaciones de comercio electrónico, pueden considerarse representativos de las
tendencias en el comercio electrónico internacional.

Gráfico núm. 6: Evolución interanual del volumen de negocio


de comercio electrónico en España segmentado
geográficamente (2001-2018)
20.000
18.000
16.000
Millones de euros

14.000
12.000
10.000
8.000
6.000
4.000
2.000
0
2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018
Año
Desde España con el exterior Desde el exterior con España Dentro de España

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CMT (2017b) y de la CNMC


(2021)

En el gráfico superior se puede apreciar la evolución experimentada por el


comercio electrónico, segmentado, en esta ocasión, en tres sectores geográficos (CMT,
2005, p. 4).

En primer lugar, las transacciones comerciales desde España con el exterior, es


decir, operaciones de compra efectuadas con medios de pago de España en sitios web de
comercio electrónico con un terminal punto de venta virtual de otro país.

En segundo lugar, encontramos las transacciones comerciales desde el exterior


con España, es decir, aquellas operaciones de compra realizadas desde el extranjero con

17
medios de pago en sitios web de comercio electrónico que emplean terminales de punto
de venta virtuales ubicados en España.

En tercer lugar, se encuentran las transacciones sucedidas dentro de España,


operaciones de compra efectuadas con medios de pago de clientes en España en sitios
web de comercio electrónico que emplean un terminal punto de venta virtual del país.

En líneas generales, podemos afirmar que los tres segmentos han experimentado
una evolución positiva desde los orígenes del e-commerce hasta el año 2018, aunque con
ciertas diferencias entre ellos, particularidades originadas por las circunstancias políticas,
económicas y sociales de cada momento histórico. En el gráfico número 7 hemos
representado el porcentaje de cada uno de estos segmentos geográficos en relación con el
volumen de facturación total de comercio electrónico del país.

Gráfico núm. 7: Evolución porcentual interanual del comercio


electrónico en España segmentado geográficamente (2001-
2018)
70
%, volumen segmento / total

60

50

40

30

20

10

0
2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018
Año
% Desde España con el exterior % Desde el exterior con España
% Dentro de España

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CMT (2017b) y la CNMC (2021)

En primer lugar, en cuanto a las transacciones realizadas desde el exterior hacia


España, cabe destacar que mantuvieron una tendencia relativamente constante en el
tiempo, aunque representando siempre un porcentaje inferior a los otros dos segmentos
geográficos objeto de estudio, no superando, en ninguna ocasión, el 20% del porcentaje
total de volumen de negocio. Durante los años iniciales, su porcentaje fue disminuyendo,
pasando del casi 18% en el año 2001 a apenas un 13% en los años 2003 y 2004 debido,
fundamentalmente, a la reducida oferta de sitios web de comercio electrónico existente
en España, en comparación con la mayoría de países de su entorno (CMT, 2005, p. 20).
Sin embargo, a medida que esta oferta fue ampliándose, el porcentaje de transacciones
efectuadas desde el exterior fue aumentando hasta la llegada de la repercusión de la crisis
económica, en el año 2008. Entre los efectos negativos de dicha crisis, encontramos la
reducción de las importaciones por parte de la gran mayoría de países y, como
consecuencia, la caída de las exportaciones de productos españoles hacia el exterior, entre
las que se encontraban aquellas exportaciones fruto de transacciones efectuadas mediante
18
la modalidad de comercio electrónico. Desde mediados del año 2009, las compras
efectuadas en páginas web de nuestro país comenzaron a recuperar su ritmo de
crecimiento habitual, llegando a representar, en el año 2018, un 18% del volumen total
de facturación de comercio electrónico.

En cuanto al destino de estas compras internacionales, los países de la Unión


Europea figuraban, desde la etapa de inicio de e-commerce hasta los últimos datos
registrados, según los informes anuales de la CMT y la CNMC, como los principales
protagonistas. Durante los años iniciales, tras la Unión Europea se encontraba, como la
segunda región con mayor demanda de bienes y servicios de nuestro país, Estados Unidos,
seguida de los países de América Latina, Asia y aquellos integrantes de CEMEA6. Sin
embargo, a partir del año 2007, los países de América Latina comenzaron a incrementar
sus compras en puntos de venta online españoles, al mismo tiempo que las cifras de
ingresos procedentes de Estados Unidos comenzaron una tendencia a la baja, no solo en
sus transacciones con España, sino con la Unión Europea en general (CMT, 2017a, p. 14).
Durante los años posteriores a la crisis económica, especialmente a partir de la segunda
década de siglo, los países integrantes de la CEMEA incrementaron su demanda de bienes
y servicios procedentes de España, de modo que, a finales del año 2018, la distribución
del volumen de negocio de comercio electrónico desde el exterior del país, se configuraba
de la siguiente manera: los países de la Unión Europea representaban el 70% del total, en
segundo lugar, se encontraban los países integrantes de CEMEA con un 10,2%, seguidos
por América Latina, con un 6% del volumen total y, finalmente, los países asiáticos y
Estados Unidos, con una representatividad del 6% y del 5,2% respectivamente.

Gráfico núm. 8: Distribución del volumen de negocio de


comercio electrónico desde el exterior con España (2001, 2007,
2018)
80%

70%

60%

50%

40%

30%

20%

10%

0%
Unión Europea EE.UU. América Latina Asia Pacífico CEMEA

2001 2007 2018

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CMT (2017b) y la CNMC (2021)

6
CEMEA es un acrónimo anglosajón que significa países de Europa Central, Oriente Medio y África (CMT,
2017b, p. 3)

19
El tipo de bienes y servicios adquiridos desde el exterior en las páginas web de
empresas españolas se concentraba, desde los inicios de la expansión del e-commerce,
hasta el ejercicio 2018, alrededor de productos relacionados con los sectores turísticos,
entre los que se destacan las transacciones efectuadas con agencias de viajes, transporte
aéreo, transporte terrestre, alquiler de automóviles y las reservas de hoteles. Este
denominado sector turístico acaparaba en 2018 el 69,2% de las compras electrónicas
realizadas desde el extranjero en nuestro país (CNMC, 12 de julio de 2019).
En segundo lugar, en cuanto a las transacciones comerciales efectuadas desde
España con el exterior, tanto por cifras de volumen de negocio como por el número de
operaciones, fueron en los inicios y continúan siendo en la actualidad, la parte más
importante del comercio electrónico en España (CMT, 2005, p. 29).

Durante los años iniciales de explosión del e-commerce, las relaciones de España
con el exterior fueron aumentando de manera rápida y consolidada hasta alcanzar, en el
año 2004, un 58,35% del volumen de facturación total. Esta tendencia inicial encuentra
su explicación en una todavía “insuficiente o poco interesante oferta de sitios web de
comercio electrónico radicados en el territorio nacional” (CMT, 2005, p. 20). Sin
embargo, con la llegada de la crisis económica y su repercusión en la economía española,
a partir del año 2008, las compras efectuadas por los españoles en el extranjero
comenzaron a descender en beneficio de las compraventas realizadas dentro de las
fronteras españolas. De hecho, la CMT destacó que, durante el año 2008, las compras
realizadas a sitios web españoles fueron las que mayor número de ingresos aportaron al
conjunto de comercio electrónico español, representando el 54,7% de su facturación total.

De entre los países escogidos por los internautas españoles para efectuar sus
compras, destacan, especialmente, desde la época de desarrollo inicial hasta finales del
año 2018, tal y como podemos ver en el siguiente gráfico, los países pertenecientes a la
Unión Europea y Estados Unidos.

20
Gráfico núm. 9: Distribución del volumen de negocio de
comercio electrónico desde España con el exterior (2001, 2007,
2018)
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
Unión Europea EE.UU. América Latina Asia Pacífico CEMEA

2001 2007 2018

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CMT (2017b) y la CNMC (2021)

Hasta el año 2002, el papel protagonista lo tuvo Estados Unidos, país que en el
año 2001 representaba más del 60% del volumen de compras electrónicas de bienes y
servicios efectuadas por parte de usuarios españoles en comercios ubicados en países
extranjeros. El motivo fundamental de la relevancia estadounidense durante los años
iniciales reside en el papel pionero de este país al constituir, tal y como hemos señalado,
la cuna del comercio electrónico y del desarrollo tecnológico, en general. Sin embargo, a
raíz de su expansión a buena parte del resto de países del mundo y, en nuestro caso
concreto, con la llegada de dicha digitalización comercial a Europa, fue cayendo la
importancia de las transacciones con el país norteamericano, en beneficio los países
integrantes de la Unión Europea (CMT, 2005, p. 29). Esta tendencia se mantuvo en el
tiempo hasta quedar distribuido el volumen de facturación, a finales del año 2018, de la
siguiente manera: un 95,30% de la facturación total representaba las interacciones con
países de la Unión Europea y, tan solo un 2%, las establecidas con Estados Unidos. Por
su parte, los países de América Latina, Asia y CEMEA, representaban menos del 3% del
volumen de negocio total.

El tipo de productos demandados por los usuarios españoles en el exterior, del


mismo modo que en el caso de los productos adquiridos por usuarios extranjeros en
nuestro país, se concentraba, desde los inicios hasta el año 2018, en actividades
relacionadas con los viajes y el turismo. Desde el año 2002 vino liderando el volumen de
facturación el transporte aéreo, seguido por los juegos de azar y apuestas y, tras ellos, el
sector de hoteles, apartamentos y camping, destacando también las transacciones
tecnológicas relacionadas con la compraventa de ordenadores y programas informáticos.
Por su parte, la demanda de productos relacionados con el sector textil y de la moda,
comenzó a destacar enormemente en torno al año 2010, de modo que, en el año 2018,
constituía la segunda rama de actividad con mayor volumen de negocio, con un 8,7% del

21
volumen de facturación hacia países exteriores total, superada, exclusivamente, por el
sector del transporte aéreo, sector representativo de un 9,2% de la facturación total. Cabe
destacar también, como tercera actividad protagonista en el año 2018, las compras de
juegos de azar y apuestas, con una representatividad del 5,2% sobre el total. (CNMC,
2019, p. 8).

En tercer lugar, en cuanto a las transacciones comerciales sucedidas dentro de


España, tal y como podemos apreciar en el gráfico número 7, desde la explosión del e-
commerce en nuestro país, el comercio electrónico dentro del territorio nacional ha sido
el segundo en importancia, permaneciendo por detrás de las operaciones efectuadas desde
España con el extranjero, representando, al margen de oscilaciones fruto de ciertas
circunstancias políticas y económicas, en torno al 35% de la cifra de negocio total (CMT,
2005, p. 58). En los años iniciales del desarrollo del e-commerce, esta actividad dentro
del país, mantuvo una tendencia a la baja, pasando de un peso en volumen de negocio del
41% en el primer trimestre de 2001 a un 27,99% en el primer trimestre de 2005, a pesar
de que el número de transacciones presentaba una tendencia al alza. Es decir, los usuarios
españoles aumentaban el número de compras, pero destinando un menor importe
monetario a las mismas. A partir del año 2006, y durante toda la época de crisis
económica, el comercio electrónico dentro de la nación aumentó su porcentaje, a costa de
la disminución de las exportaciones, pasando de un 30% en el año 2006 a superar el 43%
en el año 2010. Ante el periodo de crisis, los consumidores apostaron por las compras
nacionales, teniendo en cuenta, además, que la escasa oferta de páginas web del país
existente durante los primeros años del siglo XXI, fue aumentando y ofreciendo cada vez
una mayor variedad de productos a los usuarios. No obstante, desde el año 2010 el
porcentaje de transacciones de e-commerce dentro del país se mantuvo en un descenso
continuado hasta el año 2018, pasando de representar más del 43% del total en el año
2010 a representar menos de un 34% en el año 2018, debido a la recuperación de
confianza de los consumidores tras la recuperación de la crisis económica y,
especialmente, por el aumento del porcentaje de transacciones efectuadas desde España
con el exterior.

En cuanto al tipo de productos demandados, durante todo el periodo de estudio,


las preferencias de los consumidores se mantuvieron en la misma línea destacando, no
obstante, las interacciones relacionadas con el sector de transporte aéreo, seguidas por las
relacionadas con actividades de agencias de viajes y operadores turísticos y la
compraventa de entradas para espectáculos artísticos y deportivos. Es decir, a lo largo del
periodo estudiado prevalecieron en todo momento las compras electrónicas relacionadas
con el sector turístico y de ocio. Además, al igual que en el escenario internacional, a
partir del año 2010 comenzó una fuerte expansión de las ventas virtuales del sector textil,
dando lugar en el año 2018 a la configuración de la siguiente distribución: un 9,6% de la
facturación total dentro del país pertenecía al sector de agencias de viajes y operadores
turísticos, un 7,4% a espectáculos de ocio, el 6,9% del total representaba compras
relacionadas con productos del sector del transporte terrestre de viajeros y, en cuarto lugar
se encontraban las compraventas de prendas de vestir, representando un 5,9% del total
(CNMC, 2019, p.10).

22
3.4. ANÁLISIS DEL COMERCIO ELECTRÓNICO EN LA ACTUALIDAD
EN ESPAÑA (2018-2022). EFECTOS DE LA PANDEMIA

Una vez analizada la evolución experimentada por el comercio electrónico desde


su nacimiento, resulta complicado hablar de la actualidad7 sin hacer referencia a la
pandemia de la COVID-19 y la crisis generada, como consecuencia, a nivel mundial. Tras
ser detectado el primer caso de este virus en la ciudad china de Wuhan, en diciembre del
pasado 2019, el virus comenzó a expandirse a gran velocidad hasta ser declarado, en el
mes de marzo del 2020, por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una pandemia
(OMS, 2020).

El escenario previo a la llegada de dicha crisis, era de un total dinamismo en el


mundo del e-commerce, que no cesaba en su crecimiento, incluso en aquellos periodos
marcados por dificultades económicas como la mencionada crisis financiera en el año
2008, periodo en el que, a pesar de experimentar un descenso en el ritmo de crecimiento,
no había dejado de incrementar sus cifras. De hecho, en el año 2019, el comercio
electrónico había superado en España los 48.800 millones de euros, superando casi en un
25% los datos del año anterior (CNMC, 2020, p. 1) Sin embargo, tal y como pone de
manifiesto el siguiente gráfico, la situación cambió drásticamente en el primer trimestre
del año 2020.

Gráfico núm. 10: Evolución trimestral del volumen de


negocio de comercio electrónico en España (2019-2022)
20.000
18.000
16.000
14.000
Millones de euros

12.000
10.000
8.000
6.000
4.000
2.000
0

Trimestre - Año

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CNMC (2023)

El decreto del estado de alarma en el mes de marzo, desestabilizó la economía


nacional, al mismo tiempo que la economía y el transcurso de la vida, en general, del resto

7
Al hablar de actualidad, vamos a considerar el periodo comprendido hasta el mes de septiembre del
pasado año 2022, puesto que, el último informe emitido por la CNMC a fecha de la elaboración del
presente trabajo (02/05/2023), es el informe del tercer trimestre del año 2022.

23
de países de nuestro entorno. En definitiva, los efectos de la crisis de la pandemia de la
COVID-19, fueron negativos para el conjunto del e-commerce, especialmente en los
inicios de la crisis, puesto que, debido a la situación de incertidumbre inicial, los
consumidores y las empresas fueron fieles defensores del ahorro. Sin embargo, ante las
circunstancias excepcionales de la situación de emergencia sanitaria y las limitaciones a
la hora de efectuar compraventas físicas, ante la imposibilidad de las personas de salir de
los hogares, comenzó a incentivarse, tanto por parte de las familias, como por parte de las
empresas, la modalidad comercial electrónica, en detrimento del comercio físico, hecho
que explica la rápida recuperación del ritmo de crecimiento del e-commerce durante el
año 2020. Así pues, la vuelta a la tendencia de crecimiento del comercio electrónico en
tiempos de pandemia encuentra su explicación, mayoritariamente, en el cierre de
establecimientos físicos, las restricciones de movilidad y las medidas de seguridad y
distanciamiento social impuestas por las autoridades (Dorado, 2020, pp. 17-19). No
obstante, dicho incremento del volumen de negocio a lo largo del año 2020, nada tenía
que ver con el acontecido en los años anteriores a la llegada de la crisis sanitaria. Cabe
destacar, además, la inestabilidad a la que estuvo sometido el ritmo de crecimiento del e-
commerce una vez sumido en la crisis de la pandemia COVID-19, puesto que, a pesar de
su tendencia al alza durante el año 2020, el volumen de facturación volvió a recaer a
comienzos del año 2021 y del año 2022, consecuencia, fundamentalmente, de las
sucesivas recaídas en brotes y variantes del virus y del generalizado temor e incertidumbre
entre la población.

Evolución del comercio electrónico segmentado sectorialmente

Diversas fuentes como la Eurostat y la CNMC, destacan el desigual impacto que


tuvo la pandemia en los diferentes sectores de la economía, impulsando algunos
relacionados con productos sanitarios y los grandes almacenes mientras, otros
relacionados con actividades turísticas y de ocio, no paraban de aminorar sus cifras. Este
dispar impacto en las diferentes ramas de actividad, se extiende, tanto a la modalidad
comercial B2B, como al comercio electrónico en su modalidad B2C. A pesar de que, a lo
largo del apartado, del mismo modo que en los años iniciales del análisis, el estudio estará
centrado en la modalidad B2C, cabe señalar que la modalidad B2B siguió un patrón
similar, al verse gravemente afectadas las empresas relacionadas con el sector turístico y
de ocio, en contraposición con empresas pertenecientes al ámbito de los productos
alimenticios, fármacos y productos de higiene, entre otras. La llegada de esta crisis supuso
para las empresas, no solo a nivel de España, sino a nivel europeo, el impulso definitivo
para aquellas que no habían dado el salto a la digitalización. Así pues, según indica la
Eurostat (2022), durante el año 2020, el 12% de las empresas de la UE iniciaron o
incrementaron sus esfuerzos para vender online, adaptándose así a las exigencias del
mercado.

Cabe mencionar que, siguiendo con la tendencia de los años anteriores, a finales
del año 2019, concretamente, en el cuarto trimestre, los sectores de actividad con mayores
ingresos fueron las agencias de viajes y operadores turísticos, con el 12,5% de la
facturación total, las prendas de vestir, con el 7,1% y, en tercer lugar, el transporte aéreo,
con el 6,5%. Tal y como establece la CNMC (2020, p. 2), la distribución de la facturación
por sectores de actividad, reflejaba la situación del mercado anterior al decreto del estado

24
de alarma provocado por la pandemia de la COVID-19. Tras el estallido de dicha crisis
y, ante la naturaleza de la misma, la distribución sectorial de comercio electrónico se
transformó prácticamente en su totalidad.

Gráfico núm. 11: Distribución del volumen de negocio de


comercio electrónico por sectores de actividad (2019-2020)
14%
12%
10%
8%
6%
4%
2%
0%

2019 2020

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CNMC (2020) y la CNMC (2021)

En el gráfico 11 se puede apreciar el cambio de tendencia experimentado en la


mayoría de las ramas de actividad. Los sectores relacionados con el turismo y el ocio,
dominantes del mundo del e-commerce desde sus inicios, fueron los más perjudicados,
debido, fundamentalmente, a la naturaleza y las características de la crisis de la pandemia.
Es decir, dado que una de las características principales fue el aislamiento social, las
actividades relacionadas con las agencias de viajes, el transporte y los espectáculos
artísticos y deportivos, sufrieron un gran impacto. En el caso de las agencias de viajes y
operadores turísticos, su volumen de negocio se redujo del 12,50% en el año 2019 a un
2,30% de la facturación total a finales del año 2020. Otros sectores como, por ejemplo, el
transporte aéreo y terrestre, el de hoteles y alojamientos y el relacionado con espectáculos
artísticos y deportivos, pasaron a ser prácticamente inexistentes. En cambio, otras
actividades relacionadas con la compraventa de prendas de vestir, el negocio de las
apuestas y el juego, la suscripción de canales de televisión y la compraventa de productos
de supermercados, de limpieza y productos sanitarios, se vieron, a finales del año 2020,
con unas cifras de negocio muy superiores a ejercicios anteriores.

El motivo principal, por tanto, por el que las cifras de e-commerce se vieron
perjudicadas con la llegada de la pandemia, fue el impacto de dicha crisis en los sectores
líderes del negocio, a pesar de su pronta recuperación consecuencia del incremento de los
beneficios por parte de otras ramas de actividad relacionadas con bienes y servicios de
entretenimiento, alimentación, limpieza y productos fármacos y sanitarios, es decir,
sectores relacionados con bienes destinados a la cobertura de primeras necesidades y al
entretenimiento de las personas en sus hogares.

25
A pesar de la redistribución sectorial fruto de la pandemia, a partir del año 2021,
las actividades relacionadas con el turismo y el ocio comenzaron a remontar, de modo
que, el último informe proporcionado por la CNMC (2023, p.2), pone de manifiesto que,
en el tercer trimestre del pasado año 2022, el sector de agencias de viajes y operadores
turísticos volvió a consolidarse como líder en la facturación del negocio de e-commerce,
representando un 10,5% del total, seguido por los servicios de hoteles y alojamientos y
aquellas actividades relacionadas con el transporte aéreo, dejando las transacciones
relacionadas con las prendas de vestir en el cuarto lugar, con un 5,4% del total de
facturación.

Evolución del comercio electrónico segmentado geográficamente

En cuanto al comercio electrónico fuera de las fronteras españolas y las


interacciones entre los agentes del mercado nacional con el exterior y del exterior con
España, cabe mencionar que, en cifras generales, su tendencia ha seguido la línea de los
años previos al estallido de la crisis sanitaria. Es decir, dado que las características de la
pandemia eran comunes para todos los países, al margen de las medidas y la política
interior de cada uno de ellos, la línea general estuvo marcada por el aislamiento social y
la caída del comercio físico, en beneficio de la modalidad de comercio electrónica. Sin
embargo, según indica la Eurostat (2022), la respuesta inicial a la llegada de la crisis en
los países de nuestro entorno, al igual que en España, fue de una caída inicial en sus
volúmenes de facturación. En primer lugar, múltiples empresas se vieron obligadas a
cerrar temporal o definitivamente, dejando de lado la realización de transacciones de
compraventa de ningún tipo. En segundo lugar, la mayoría de los ciudadanos, a nivel
internacional, permanecía inmerso en una situación de incertidumbre, incentivando así su
capacidad de ahorro.

Sin embargo, al igual que en España, a lo largo del año 2020, gracias al impulso
digital, el comercio internacional en su modalidad online comenzó una rápida
recuperación. Así pues, la evolución del negocio de comercio electrónico en España
segmentada por sectores geográficos, al igual que en el análisis de los años iniciales
realizado anteriormente, siguió la tendencia representada en el gráfico número 12.

26
Gráfico núm. 12: Evolución porcentual trimestral del
comercio electrónico en España segmentado
geográficamente (2019-2022)
70

60

50

40

30

20

10

0
T1-19 T2-19 T3-19 T4-19 T1-20 T2-20 T3-20 T4-20 T1-21 T2-21 T3-21 T4-21 T1-22 T2-22 T3-22

% Desde España con el exterior % Desde el exterior con España


% Dentro de España

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CNMC (2023)

La tendencia experimentada por los tres segmentos geográficos ante la llegada de


la crisis de la pandemia COVID-19 fue diversa en cada uno de ellos. No obstante, el
liderazgo lo conservaban las transacciones efectuadas desde España con el exterior,
seguidas por las realizadas dentro de España, ocupando la tercera posición las compras
realizadas desde fuera hacia nuestro país.

En primer lugar, en cuanto a las transacciones realizadas desde el exterior hacia


España, resulta imprescindible tener presente la salida del Reino Unido de la Unión
Europea a principios del año 2020 y las posteriores relaciones comerciales entre ambos
territorios. Así pues, a raíz de la crisis de la pandemia de la COVID-19, el porcentaje
representativo de las transacciones sucedidas desde el exterior hacia nuestro país, tal y
como podemos apreciar en el gráfico número 12, comenzó a disminuir, pasando de
representar más del 18% del total de facturación en el primer trimestre del año 2020, a
poco más del 8% en el segundo trimestre del mismo año (CNMC, 2021, p. 4), remontando
su ritmo de crecimiento desde finales del año 2021. Es decir, con la llegada de la
pandemia, los países del exterior redujeron sus transacciones en nuestro país.

Respecto al destino de estas compras internacionales, estuvieron dominadas en


todo momento, tal y como venía sucediendo en años anteriores, por los países
pertenecientes a la Unión Europea, territorio que, considerado conjuntamente con Reino
Unido, aumentaron su porcentaje de participación en las compras efectuadas desde el
extranjero en páginas web españolas. Estados Unidos, por su parte, también aumentó su
participación pasando de representar el 4,40% del total de compras de usuarios
extranjeros en el año 2019, a casi un 6% en el 2020. Por el contrario, los países asiáticos
y aquellos integrantes de CEMEA, redujeron sus compras vía electrónica con España.

27
Gráfico núm. 13: Distribución del volumen de negocio de
comercio electrónico desde el exterior con España (2019-2022)
70%

60%

50%

40%

30%

20%

10%

0%
Unión Europea Reino Unido EE.UU. América Latina Asia Pacífico CEMEA

2019 2020 2021 2022 (T3)

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CNMC (2020), CNMC (2021),
CNMC (2022) y CNMC (2023)

A pesar de las circunstancias excepcionales derivadas de la crisis sanitaria, las


ramas de actividad con mayor porcentaje de volumen de negocio del comercio electrónico
desde el exterior con España, no variaron su composición, conservando el liderazgo
aquellas actividades relacionadas con las agencias de viajes y operadores turísticos a
finales del 2020, alcanzando casi el 20% del total (CNMC, 2021, p. 9), seguidas por las
prendas de vestir y el marketing directo.

En segundo lugar, en cuanto a las transacciones comerciales efectuadas desde


España con el exterior, al igual que venían haciéndolo anteriormente, han dominado
durante los últimos años el comercio internacional, llegando a superar, en ocasiones, el
60% del volumen total. De hecho, con la llegada de la crisis de la COVID-19 y sus efectos
económicos, el porcentaje de las transacciones efectuadas desde España con el exterior
se incrementó en mayor proporción que durante los años anteriores, pasando de
representar en torno al 50% a finales del año 2019, a alcanzar casi el 63% del total de
volumen de e-commerce en el año 2021, propiciando un saldo neto exterior8 con un déficit
de 7.691 millones de euros (CNMC, 2021, p. 4).

Los países escogidos por los usuarios españoles para la realización de sus compras
electrónicas en el extranjero, permanecieron invariables tras la llegada de la crisis de
2020. Así pues, continuaron como líderes, los países integrantes de la Unión Europea
conjuntamente con Reino Unido, rozando casi el 100% del total, seguidos por la CEMEA
y Estados Unidos. Finalmente, con porcentajes cercanos al 0,5, los países de América
Latina y Asia.

8
Saldo neto exterior hace referencia a la diferencia entre lo que se compra desde el extranjero a sitios
webs españoles y lo que se compra desde España al extranjero (CNMC, 2021, p. 4).

28
Gráfico núm. 14: Distribución del volumen de negocio de
comercio electrónico desde España con el exterior (2019-2022)
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
Unión Europea Reino Unido EE.UU. América Latina Asia Pacífico CEMEA

2019 2020 2021 2022 (T3)

Fuente: Elaboración propia con datos extraídos de la CNMC (2020), CNMC (2021),
CNMC (2022) y CNMC (2023)

Con la llegada de los efectos de la pandemia, las transacciones electrónicas


efectuadas desde España con países externos, experimentaron variaciones respecto al tipo
de productos demandados. En este sentido, en lugar de dominar el volumen de
facturación, tal y como venía sucediendo, las actividades relacionadas con el transporte y
el turismo, pasaron a consolidarse como líderes en el año 2020, las transacciones
relacionadas, en primer lugar, con las prendas de vestir, actividad representativa de más
del 11% del volumen total, en segundo lugar, las compras de canales y programas de
televisión, con un 7,5% y ,en tercer lugar, los juegos de azar y apuestas, representativos
de un 5,2% del volumen de facturación total. Esta tendencia se ha mantenido durante los
últimos ejercicios, permaneciendo el sector textil como actividad líder en el último
informe del año 2022, representando a finales del tercer trimestre del año pasado el 8%
del volumen total.

En tercer lugar, en cuanto a las transacciones comerciales sucedidas dentro de


España, constituyen el sector geográfico más constante en cuanto a su evolución durante
los años afectados por la crisis pandémica. En este sentido, desde el año 2019 hasta la
actualidad, se ha mantenido en cifras próximas al 30% del volumen de e-commerce total.
Cabe señalar que, durante el año 2020, con la llegada de la crisis de la pandemia de la
COVID-19, experimentó un ligero aumento, sin superar en ninguna ocasión el 34% del
volumen total.

A raíz del alcance de la crisis sanitaria a nuestro país, las actividades relacionadas
con los juegos de azar y las apuestas fueron desbancado a los sectores del turismo y los
viajes aéreos, consolidándose dichas actividades como líderes en el volumen de comercio
electrónico dentro de España desde el año 2020, hasta la actualidad, donde el escenario
en el tercer trimestre del pasado 2022 era el siguiente: un 7,4% del total de e-commerce
nacional pertenecía al sector de los juegos de azar y apuestas, el 6,4% a actividades
relacionadas con restaurantes, el 6,3% al transporte terrestre de viajeros y, en cuarto lugar,

29
se encontraban las compras electrónicas de prendas de vestir, representando un 5,1% del
volumen total.

30
BLOQUE IV: CONCLUSIONES

Una vez realizado el análisis evolutivo de la modalidad de comercio electrónico


en España, desde sus orígenes hasta la actualidad, podemos extraer una serie de
conclusiones procedentes de los objetivos planteados al inicio del trabajo.

En respuesta al primero de los objetivos específicos propuestos, al inicio del


trabajo se aclara el concepto y alcance de comercio electrónico, así como las diversas
modalidades existentes para, posteriormente, centrar nuestro estudio en la modalidad
específica del comercio B2C.

En relación con el segundo de los objetivos, el comercio electrónico encuentra su


raíz en el país norteamericano de Estados Unidos, al tratarse este de la cuna de las
tecnologías y la información, medios imprescindibles para el desarrollo del e-commerce.
Además, en los años iniciales, el grueso del comercio electrónico se encontraba alrededor
de la modalidad comercial B2B, tanto en volumen de negocio, como en número de
transacciones efectuadas, siendo las empresas, y, especialmente, las grandes empresas,
los agentes pioneros en la incorporación de las TIC en su actividad cotidiana. Sin
embargo, fruto de la globalización, la expansión del comercio electrónico a España y al
resto de países de nuestro entorno, de la mano del desarrollo tecnológico, tardó escasos
meses en sucederse. Además, dicha expansión, no solo alcanzó a las grandes empresas
españolas y europeas, sino que se fue expandiendo, del mismo modo, la modalidad online
del comercio, a las pequeñas empresas, las administraciones y los hogares, promoviendo
un fuerte impulso de la modalidad comercial B2C.

Respecto al análisis de la evolución del comercio electrónico durante los años


iniciales de su desarrollo, el negocio de comercio electrónico en España, focalizado en la
modalidad B2C, estuvo liderado por las actividades relacionadas con el sector del
turismo, así como el transporte, tanto aéreo como terrestre, destacando también en
volumen, a partir de la segunda década del siglo XXI, el incremento de las transacciones
electrónicas en relación con el sector textil. Por su parte, respecto a las transacciones
efectuadas con el exterior, el territorio con el que España mantuvo una relación más
estrecha en cuanto a transacciones de comercio electrónico en sus inicios fue, como cabe
esperar, Estados Unidos, dado su papel pionero en el negocio. Sin embargo, a partir del
2002, el liderazgo le fue arrebatado por los países pertenecientes a la Unión Europea,
posición que dicho conglomerado de países ha mantenido hasta la actualidad. Por su parte,
las transacciones efectuadas desde España con los países integrantes de CEMEA, se han
visto incrementadas con el paso del tiempo, dejando porcentajes de representatividad
prácticamente insignificantes a las compraventas efectuadas con páginas web ubicadas
en América Latina y Asia.

La llegada de la crisis originada por la pandemia de la COVID-19 a comienzos


del año 2020, supuso un duro golpe para el comercio electrónico en un momento inicial.
Sin embargo, pasados unos meses, este se vio beneficiado por dicha crisis, gracias a los
nuevos hábitos de los agentes del mercado, quienes optaron por la vía digital a la hora de
efectuar las transacciones, en perjuicio de otras modalidades como, por ejemplo, el
comercio físico. Así pues, en la actualidad, el e-commerce mantiene una tendencia al alza,
permaneciendo como líderes en la facturación del sector, las actividades relacionadas con
el turismo, el transporte y las prendas de vestir. Es decir, a pesar de que, en el momento
inicial de la crisis originada a raíz de la pandemia, dichos sectores se vieron perjudicados

31
en beneficio de otros vinculados a la cobertura de necesidades básicas, como productos
de limpieza, higiene y alimentación, desde el año 2022, el sector del transporte y el del
turismo han recuperado su tradicional posición de dominio en la modalidad de comercio
electrónico. Respecto a la respuesta internacional a la llegada de la crisis, los usuarios
españoles aumentaron el consumo del comercio electrónico en páginas web de países
exteriores y, en cambio, los consumidores extranjeros, disminuyeron sus compras en
España. No obstante, nuestras relaciones comerciales continúan estableciéndose a día de
hoy fundamentalmente con países integrantes de la Unión Europea y, en cuanto al tipo de
productos intercambiados, a raíz de la crisis se han producido variaciones como, por
ejemplo, las preferencias de consumo de los ciber consumidores españoles en páginas
web extranjeras, sustituyendo productos relacionados con el transporte y el turismo por
prendas de vestir, canales y programas televisivos y juegos de apuestas y azar.

En conclusión, ha quedado demostrado que el mundo del comercio electrónico


continúa en plena expansión, tanto nacional, como internacionalmente viéndose
beneficiado ante la aparición de nuevos retos como, el planteado por la pandemia de la
COVID-19, crisis de la que, en líneas generales, podemos afirmar que ha salido
beneficiado, al constituir una herramienta muy útil proporcionando alternativas a medios
de compraventa tradicionales, gracias a los avances digitales e informáticos, a diferencia
de la crisis a la que se enfrentó en el año 2008, donde quedó de manifiesto un mayor
perjuicio en el e-commerce, ante la, todavía, falta de desarrollo.

32
BLOQUE V: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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