República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental de la Seguridad
Programa Nacional de Formación Avanzada en Seguridad Ciudadana
Paradigma de la Gestión Policial
COMPORTAMIENTO Y PRINCIPIOS ÉTICOS Y MORALES EN
LA GESTIÓN POLICIAL
Facilitador (a): Participante:
Dra. Carmen Castillo. José Carreño C.I.V.- 9.868.061
San Fernando de Apure, Marzo del 2025
La formación de la ética policial venezolana, en el marco de una
dinámica socio-cultural en proceso de transformación, exige avanzar hacia
la consolidación de convicciones y compromisos sociales, superando todos
los supuestos de una moral meramente regulada, encaminada sólo por
normas y reglas. Se debe asumir una ética de la responsabilidad. Es decir, la
formación policial desde la ética requiere de la consolidación de una
personalidad que supere el marco legal y normativo. Ello demanda la
construcción de una identidad social fundada en la virtud, y esta se forma no
sólo en los centros educativos, sino en el combate de la vida. Por lo que el
profesional policial en formación requiere de tareas constantes en la teoría y
la práctica que lo desarrollen virtuosamente. Sánchez sobrino, M. (2008:9).
Según Herrera, A. (2016:2) es necesario reconocer que “la función
policial tiene una dimensión ética inherente, por cuanto busca y tiende a la
verdad, a la justicia, al bien común y al desarrollo humano, en el marco de la
libertad y la responsabilidad. Por tanto, desde la ética, la misión de los
policías en la sociedad –más allá del control social formal, o bien la
prevención en todas las formas prescritas por la ley de la conducta desviada
tipificada como delito- se vincula a conceptos y valores dominantes tales
como: servicio público, justicia y paz social, dignidad y derechos, comunidad
y desarrollo".
Sobre la formulación propuesta por Herrera, A. (2016:2), se podría
decir, que es clarividente coloca la atención en puntos que son cruciales en
el modo de actuación del cuerpo policial. Sobre todo en la aseveración que
plantea que está debe estar marcada por una formación en valores que lo
oriente a comportamientos sociales que tengan como colofón un modo de
actuación fundamentado en la ética.
En este orden de ideas es importante destacar que el Cuerpo de Policía
Nacional en Venezuela también se rige por principios éticos y morales
sólidos. En donde la honestidad, la integridad y el respeto hacia los demás
son valores fundamentales para todos sus miembros. Estos principios se
reflejan en su trato con la ciudadanía y en su compromiso de servir con
responsabilidad y transparencia.
Urgencia de una formación epistemológica en valores éticos
Los argumentos planteados, dejan ver la urgencia de darle prioridad al
tratamiento de la formación epistemológica en valores éticos del docente
venezolano que participa en la formación policial. Ello está determinado por
las consecuencias que se podrían continuar derivando de no considerar el
aspecto ético de manera coherente, para el desarrollo sostenible del proceso
instructivo y educativo de las generaciones actuales y futuras de policías en
Venezuela y de la sociedad en su conjunto.
Repensar acciones educativas en la formación policial
La propuesta es repensar un sistema de acciones educativas para la
formación policial desde los valores, de manera que se arraiguen en el modo
de actuación tanto de docentes como de estudiantes que se involucran en la
formación ética de su personalidad. Lo principios que deberían estar
presentes en estas acciones educativas podrían ser los siguientes:
1. Involucramiento de todos los actores del proceso de enseñanza
y aprendizaje (profesores, estudiantes, trabajadores no docentes).
2. Deberá ser un acto que nazca desde la institución, impulsado
por el equipo de dirección. En ello es importante considerar la cultura
organizacional, debido a que las normas y los códigos éticos vigentes
establecen los mecanismos a seguir en la actuación de las personas y
también son formadoras de creencias y valores.
3. El momento histórico es otro factor determinante en la
formación de valores, es decir, las relaciones de las personas con su entorno
llevan a crear mecanismos formadores de creencias y valores.
4. La misión y la visión institucional serán la guía de cómo vivir en
el futuro; y los valores tácticos darán la forma de sentir los procesos
cotidianos.
5. Trabajar con valores es un proceso de cambio y en tal sentido
en la organización tiene que existir disposición al cambio. Hay que maniobrar
la incertidumbre, así como crear la disposición para realizar actividades con
nuevas expectativas y motivaciones, con capacidad para asumir riesgos,
para integrar equipos y comprender los fenómenos del entorno.
Es necesario establecer paradigmas de actuación policial como desafío
necesario constituidos sobre una base de cultura policial de servicio,
democrático y de respeto a los derechos humanos que facilite la generación
de principios, métodos, prácticas y una nueva forma de pensar. Lo que traerá
como resultado la legitimación de su actuación ante la comunidad como su
principal contralor, con el objeto de alcanzar este propósito donde el
funcionario asuma un comportamiento ético y responsable a partir del
respeto irrestricto a la dignidad de la persona, a sus derechos, libertades y
garantías establecidas en el marcos constitucional.