Mensaje de Esperanza de la Iglesia Mormona
Mensaje de Esperanza de la Iglesia Mormona
SECCION GENERAL
2 MENSAJE DE LA PRIMERA PRESIDENCIA: "NO TENGÁIS MIEDO... DE HACER
LO BUENO" PRESIDENTE GORDON B. HINCKLEY
1 7 VOCES DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS: UNA VOZ DESDE EL POLVO
AMIGOS
2 ENTRE AMIGOS: ÉLDER DAVID E. SORENSEN
“NO TENGÁIS
MIEDO... DE HACER
LO BUENO”
por el presidente Gordon B. Hinckley
tribus y lenguas se tomaría mi nombre para bien y para mal, o sea, que se
LOS PROFETAS DEL LIBRO DE MORMÓN, el peligro del orgullo, la importancia de los profetas, el
CON SU PRESCIENCIA, HAN CENTRADO SUS papel de la familia y la promesa de que el Señor cumple
PALABRAS DE CONSEJO Y EXHORTACIÓN EN Sus convenios.
LOS ASUNTOS Y LAS NECESIDADES DE LOS
ÚLTIMOS DÍAS. LA IMPORTANCIA DE LA EXPIACIÓN
L
a mayoría de los autores escriben con la idea de En un mundo en el que la gente deambula por muchos
que sus contemporáneos lean sus palabras. Incluso senderos religiosos, el Libro de Mormón testifica que “no
los libros de las Escrituras, tales como los se dará otro nombre, ni otra senda ni medio, por el cual
Evangelios y las Epístolas del Nuevo Testamento, se es la salvación llegue a los hijos de los hombres, sino en el
cribieron primordialmente para los investigadores y los nombre de Cristo, el Señor Omnipotente...” (Mosíah
miembros de la Iglesia de los primeros días de la era cris 3:17).
tiana. Sin embargo, en contraste con el modelo acostum El Libro de Mormón aclara que el estado caído de la
brado, los autores proféticos del Libro de Mormón lo humanidad hizo necesaria la misión de Jesucristo y Su ex
prepararon más que nada como un testamento y una piación. Por ejemplo, Amulek observó: “...sí, todos han
amonestación para una gente sumamente distante de caído y están perdidos, y, de no ser por la expiación que
ellos en tiempo y en cultura. es necesario que se haga, deben perecer” (Alma 34:9).
Moroni, el último escritor del Libro de Mormón, pro Jacob testificó que la Expiación “prepara un medio para
logó sus escritos con un análisis de las condiciones que que escapemos de las garras de este terrible monstruo; sí,
existirían en la tierra el día en el que el Libro de ese monstruo, muerte e infierno, que llamo la muerte
Mormón saliera a la luz (véase Mormón 8:14-41). El del cuerpo, y también la muerte del espíritu”
dijo: “He aquí, os hablo como si os hallaseis presentes, y (2 Nefi 9:10). Lehi dijo que esta redención
sin embargo, no lo estáis. Pero he aquí, Jesucristo me os viene a nosotros “por medio de los méritos, y
ha mostrado, y conozco vuestras obras” (Mormón 8:35). misericordia, y gracia del Santo Mesías...”
Después de haber visto nuestra época y nuestras cir (2 Nefi 2:8).
cunstancias mediante la presciencia de Dios y el poder Amulek enseñó que la Expiación no
de Cristo, los escritores principales del Libro de sería “un sacrificio de hombre, ni de
Mormón: Nefi, Jacob, Mormón y Moroni, hablaron en bestia, ni de ningún género de ave;
forma específica en cuanto a asuntos y temas de gran im pues no será un sacrificio humano,
portancia para nosotros: la importancia de la Expiación, sino debe ser un sacrificio infinito
y eterno “(Alma 34:10). La perso
na que haría el sacrificio “será el
El Señor ha manifestado Su gran amor hacia todos Hijo de Dios, sí, infinito y eter
nosotros al mostrar nuestros días a los escritores del no” (Alma 34:14). Amulek
Libro de Mormón e inspirarlos para tratar temas que también nos ayudó a
son de importancia para nosotros. comprender que la
Expiación se aplica a todos, dondequiera que se en “Y así vemos que toda la humanidad se hallaba caída,
cuentren, y en todo tiempo, incluso a aquellos que es y que estaba en manos de la justicia; sí, la justicia de Dios
cucharon estas palabras un siglo antes de los que los sometía para siempre a estar separados de su pre
acontecimientos principales de la expiación del sencia.
Salvador: “...si os arrepentís y no endurecéis vuestros “Ahora bien, no se podría realizar el plan de la miseri
corazones, inmediatamente obrará para vosotros el gran cordia salvo que se efectuase una expiación; por tanto,
plan de redención” (Alma 34:31; cursiva agregada). Dios mismo expía los pecados del mundo, para realizar el
La frase “sacrificio infinito y eterno” se refiere a la plan de la misericordia, para apaciguar las demandas de
profundidad y la amplitud de la expiación del la justicia, para que Dios sea un Dios perfecto, justo y mi
Salvador, al tipo de sufrimiento así como a la dura sericordioso también” (Alma 42:14-15).
ción del mismo. Alma dijo que Jesús “Tomará sobre
sí los dolores y las enfermedades de su pueblo”, que EL PELIGRO DEL ORGULLO
El “tomará sobre sí la muerte, para soltar las ligadu Las encuestas de opinión en cuanto a cuáles son los
ras de la muerte que sujetan a su pueblo”, que El to problemas más graves del mundo actual incluyen a me
maría “sobre sí los pecados de su pueblo, para borrar nudo respuestas tales como la economía, las enfermeda
sus transgresiones según el poder de su redención” des, el crimen, la corrupción política o el medio
(Alma 7:11-13). El Señor, después de experimentar ambiente. Sin embargo, y de acuerdo con el Libro de
todo personalmente, sabe “cómo socorrer a los de su Mormón, uno de los peores problemas del mundo es la
pueblo, de acuerdo con las enfermedades de ellos” actitud definida como el orgullo. En el Libro de Mormón
(Alma 7:12). se considera al orgullo como el pecado más destructivo,
Debido al lugar primordial que ocupa la Expiación tanto individual como colectivamente, al que podamos
en el plan eterno, comprendemos por qué Nefi escri ceder.
bió: “...hablamos de Cristo, nos regocijamos en Cristo, Jacob, por ejemplo, advirtió que a menos que aquellos
predicamos de Cristo, profetizamos de Cristo” (2 Nefi “que se inflan a causa de su conocimiento y su sabiduría
25:26) y por qué Lehi, el padre de Nefi, dijo: “Por lo y sus riquezas... desciendan a las profundidades de la hu
tanto, cuán grande es la importancia de dar a conocer mildad, [Dios] no les abrirá” (2 Nefi 9:42). Al ver nues
estas cosas a los habitantes de la tierra” (2 Nefi 2:8). tros días en una visión, Nefi observó que “los gentiles se
Alma lo resumió de esta manera: ensalzan con la soberbia de sus ojos” (2 Nefi 26:20) y se
ñaló que el orgullo conduce a combinaciones secretas y a
supercherías (véase 2 Nefi 26:22, 29-30). También amo
nestó: “¡Oh los sabios, los instruidos y los ricos que se in
flan con el orgullo de sus corazones, y todos aquellos que
predican falsas doctrinas, y todos aquellos que cometen
fornicaciones y pervierten el recto camino del Señor!
¡Ay, ay, ay de ellos, dice el Señor Dios Todopoderoso,
porque serán arrojados al infierno! (2 Nefi 28:15).
Las palabras de Alma en cuanto al orgullo parecen
aplicarse particularmente a nosotros en la actualidad.
“He aquí, ¿os halláis despojados del orgullo? Si no, yo os
digo que no estáis preparados para comparecer ante Dios.
He aquí, debéis disponeros prontamente; porque el reino
de los cielos pronto se acerca, y el
que no esté preparado no tendrá vida
eterna” (Alma 5:28).
Moroni expresó el sentimiento que tenían otros profe
tas del Libro de Mormón en cuanto a que el “vestir ropas
suntuosas” a menudo es una manifestación de orgullo
(Mormón 8:36). Alma observó que los zoramitas centra
ban su atención en “sus suntuosos vestidos, y sus anillos,
sus brazaletes, sus ornamentos de oro y todos sus objetos
preciosos” (Alma 31:28).
Cuando los nefitas se llenaron de orgullo, Samuel el
Lamanita los confrontó, diciendo: “...sois malditos por
motivo de vuestras riquezas, y vuestras riquezas son mal
ditas también, porque habéis puesto vuestro corazón en
ellas” (Helamán 13:21). Luego les amonestó: “No os
acordáis del Señor vuestro Dios en las cosas con que os
ha bendecido, mas siempre recordáis vuestras riquezas,
no para dar gracias al Señor vuestro Dios por ellas; sí,
vuestros corazones no se allegan al Señor, sino que se
hinchan con desmedido orgullo hasta la jactancia, y la
mucha vanidad, envidias, riñas, malicia, persecuciones,
asesinatos, y toda clase de iniquidades” (Helamán
13:22). los nefitas, ha sido la causa de su destrucción” (Moroni
Mormón, al expresar una preocupación similar, refle 8:27). Esta advertencia implícita nos exhorta a no seguir
xionó en la insensatez de las personas que, cuando son un camino similar.
grandemente bendecidas “endurecen sus corazones, y se
olvidan del Señor su Dios... y esto a causa de su comodi SEGUIR A LOS PROFETAS VIVIENTES
dad y su extrema prosperidad” (Helamán 12:2). Mormón En el Libro de Mormón se enseña la necesidad de se
explicó que el motivo del orgullo es que las personas “no guir a los profetas vivientes. Por ejemplo, la familia de
desean que los gobierne y reine sobre ellos el Señor su Lehi y la de Ismael fueron preservadas de la destrucción
Dios que los ha creado”, o “no quieren que él sea su guía” de Jerusalén (véase 2 Nefi 1:4). De igual modo, Nefi con
(Helamán 12:6). Lleno de congoja, Mormón le expresó a dujo a un lugar seguro a “aquellos que creían en las amo
Moroni que “el orgullo de esta nación, o sea, el pueblo de nestaciones y revelaciones de Dios” (2 Nefi 5:6). El
referencia como “gran [des] profeta [s]
entre ellos” (3 Nefi 3:19).
Entre los jareditas, “se logró que
el pueblo se arrepintiera” cuando
el rey protegió a los profetas (Éter
7:25). En contraste, cuando un
rey posterior no protegió a
los profetas, “el pueblo
endureció su cora
zón” y “rechaza
ron todas las
palabras de los profe
tas” (Éter 11:13, 22).
Lo que resultó fue que
“el Espíritu del Señor
había dejado de luchar con
ellos, y Satanás se había
apoderado completamente
de sus corazones” (Eter 15:19).
Entonces llegaron “al colmo de
la iniquidad”, lo cual acarreó
sobre ellos “la plenitud de la ira de Dios” (Éter 2:10-11).
El Libro de Mormón muestra el peligro de rechazar a
los profetas vivientes a la vez que se profesa creer en los
que han pasado a la otra vida. Durante los aconteci
mientos que condujeron a su caída, el rey Noé y sus sa
El Libro de Mormón nos ayuda a ver la forma en que cerdotes afirmaban creer las palabras de Isaías pero
deben relacionarse las familias. Las prioridades de rechazaban el testimonio contemporáneo de Abinadí
Lehi, orientadas hacia su familia, se manifiestan cla (véase Mosíah 11-17). El pueblo de Ammoníah, que
ramente cuando él sale para el desierto llevando “[eran] gente de corazón empedernido y dura cerviz”
"nada consigo, salvo a su familia, y provisiones y (Alma 9:5), citaba de las Escrituras mientras se burlaba
tiendas". de Alma ydeAmulek, lo que resultó en el trágico final
de su ciudad(véase Alma 8-16). Nefi, hijo de Helamán,
razonó con aquellos que rechazaban sus amonestaciones:
primer Mosíah y Alma, padre, también condujeron a su “...si Dios dio a [Moisés] tanto poder, ¿por qué, pues, dis
pueblo a un lugar seguro (véase Omni 1:12-14; Mosíah putáis entre vosotros, y decís que él no me ha dado
24). Los nefitas subsiguientes fueron preservados de sus poder...?” (Helamán 8:12). Y prosiguió: “...no solamente
enemigos al dar oído a la dirección profética del capitán negáis mis palabras, sino también negáis todas las pala
Moroni (véase Alma 46-62) y se libraron de la destruc bras que nuestros padres han declarado... concernientes
ción completa al seguir la dirección de Gidgiddoni y a la venida del Mesías” (Helamán 8:13).
del gobernador principal, Laconeo, a quienes se hace El rechazar las palabras de los profetas vivientes es, en
efecto, rechazar las palabras de los profetas que les han prometida (véase 1 Nefi 16:18-32; 18:4—8). En el Libro
precedido. Específicamente, debido a que la gente recha de Mormón también leemos con frecuencia en cuanto a
zó a “los profetas y... los santos”, el Señor causó la gran la preocupación que los padres sienten por sus hijos. Por
destrucción que se encuentra registrada en 3 Nefi 8 ejemplo, Alma, padre, y Mosíah se preocuparon en gran
(véase 3 Nefi 9:5, 7-9, 11-12). El Señor dijo: medida por el bienestar de sus hijos (véase Mosíah
“...Bienaventurados sois si prestáis atención a las palabras 27-28). Lehi dio bendiciones inspiradas a sus hijos y nie
de estos doce que yo he escogido de entre vosotros para tos, y les enseñó el plan de salvación (véase 2 Nefi 1-3).
ejercer su ministerio en bien de vosotros” (3 Nefi 12:1). Alma, hijo, hizo lo mismo al enseñar, entrevistar y testi
Podemos sacar en conclusión que la verdadera felicidad ficarle a sus hijos de acuerdo con las necesidades especí
se obtiene al prestar atención, en pensamiento y accio ficas de ellos (véase Alma 36-42; 45).
nes, a las palabras que recibimos de los profetas y de los Quizás el mensaje más sublime del Libro de Mormón,
apóstoles vivientes. orientado hacia la familia, es que los padres, por medio
de la palabra y del ejemplo, deben enseñar continuamen
EL PAPEL DE LA FAMILIA te a sus hijos acerca de Dios y Su justicia. El ejemplo de
Uno de los asuntos de los que más se habla en la ac padres y antepasados puede tener un efecto particular
tualidad tiene que ver con la importancia y el papel de la mente poderoso en la posteridad, motivándoles a seguir
familia. El Libro de Mormón, que da comienzo con un re la verdad y vivir en la luz, incluso en tiempos de iniqui
lato de los tratos que el Señor tuvo con una familia, de dad. Helamán recalcó este punto mientras explicaba a
muestra que las familias constituyen la unidad primordial sus hijos, Nefi y Lehi, por qué les había dado el nombre
de la sociedad. En su primer comentario, Nefi hace refe de sus antepasados: “...para que cuando os acordéis de
rencia con todo respeto a sus “buenos padres” (1 Nefi ellos, recordéis sus obras... a fin de que se diga, y también
1:1), quienes le enseñaron los caminos del Señor. Las se escriba, de vosotros, así como se ha dicho y escrito de
prioridades de Lehi, orientadas hacia su familia, se mani ellos” (Helamán 5:6-7). Les exhortó, diciendo: “...recor
fiestan claramente cuando él sale para el desierto llevan dad que es sobre la roca de nuestro Redentor, el cual es
do “nada consigo, salvo a su familia, y provisiones y Cristo, el Hijo de Dios, donde debéis establecer vuestro
tiendas”, dejando atrás “su oro, su plata y objetos precio fundamento” (Helamán 5:12). Nefi y Lehi siguieron ese
sos” (1 Nefi 2:4). En la visión del árbol de la vida, el pri consejo y es así que les fue posible efectuar milagros entre
mer deseo que Lehi tuvo después de participar del fruto el pueblo (véase Helamán 7-11). Sus vidas fueron testi
fue que su familia también participara de él (véase 1 Nefi monio de la influencia que sobre ellos tuvieron las ense
8:12). Lehi, preocupado porque en su sueño Lamán y ñanzas de su padre y la fidelidad de sus antepasados. Del
Lemuel se negaron a participar del fruto (véase 1 Nefi mismo modo, los 2.000 jóvenes guerreros tenían gran fe
8:4, 35-36), “los exhortó, con todo el sentimiento de un debido a que “sus madres les habían enseñado que si no
tierno padre, a que escucharan sus consejos, para que dudaban, Dios los libraría” (Alma 56:47).
quizá el Señor tuviera misericordia de ellos” (1 Nefi La sagrada función de la familia se puede sintetizar con
8:37). dos referencias de la época de Jacob, quien alabó el ejem
El Libro de Mormón nos ayuda a comprender la forma plo de aquellas familias en las que “sus maridos aman a sus
en que las familias deben relacionarse entre sí. Vemos a esposas, y sus esposas aman a sus maridos, y sus esposos y
Nefi honrar el papel que su padre tiene como patriarca, esposas aman a sus hijos” (Jacob 3:7). Indudablemente,
incluso el derecho que Lehi tiene de recibir revelación una expresión de amor como ésa en el propio hogar de
para beneficio de su familia, en los incidentes del arco Jacob fue lo que causó que a sus hijos se les criara “en dis
roto y de fijar la hora de partida por barco hacia la tierra ciplina y amonestación del Señor” (Enós 1:1).
EL SEÑOR RECUERDA Y CUMPLE SUS CONVENIOS “que vengan a él” (2 Nefi 26:33). Así como hace mucho
En el Libro de Mormón se declara que en los últimos tiempo el Señor “les había cumplido su palabra en cada
días, el Señor se “acordar [á] del convenio que [ha] detalle” (Alma 25:17), del mismo modo Él cumplirá
hecho con [su] pueblo” (3 Nefi 20:29). Él “volverá a todas Sus palabras en nuestro futuro personal y colectivo.
traer a un resto de la posteridad de José al conocimiento
del Señor su Dios” y “reunirá de las cuatro partes de la ESCRITO PARA NUESTROS DÍAS
tierra a todo el resto de los descendientes de Jacob” Se podrían analizar muchos otros temas de interés ac
(3 Nefi 5:23-24). En esta restauración convenida se tual. Por ejemplo, el Libro de Mormón trata la importan
incluyen a “cuantos de los gentiles se arrepientan]” cia de las Escrituras, el valor de llevar registros, la
(2 Nefi 30:2). necesidad del arrepentimiento y de la obediencia, el
Estas promesas tienen que ver con las bendiciones cómo y el porqué de la obra misional, la importancia de
tanto temporales como espirituales. Después de que Nefi la oración, el papel de la libertad y de los gobiernos, y el
hiciera referencia a algunos de los escritos de Isaías refe verdadero significado de la fe, la esperanza y la caridad.
rentes al futuro, sus hermanos preguntaron si Isaías ha Más de la mitad del Libro de Mormón se concentra en los
blaba de cosas espirituales (véase 1 Nefi 22:1). Al 150 años llenos de acontecimientos ocurridos antes de la
responder que “los justos no tienen por qué temer” aparición del Salvador, aunque ese período abarca apro
(1 Nefi 22:22) porque el Señor “protegerá a los justos por ximadamente sólo un 15 por ciento del total del tiempo
su poder” (1 Nefi 22:17), Nefi dio a entender que la sal que cubre el libro. El presidente Ezra Taft Benson pre
vación sería tanto temporal como espiritual. sentó una posible razón del porqué de ese énfasis: “En el
En el Libro de Mormón se profetiza que “el Señor Dios Libro de Mormón encontramos un modelo para prepa
procederá a desnudar su brazo a los ojos de todas las na rarnos para la Segunda Venida” (El Libro de Mormón: la
ciones, al llevar a efecto sus convenios y su evangelio”, clave de nuestra religión, Liahona, enero de 1987, pág. 4).
tiempo en el que Él derramará Su ira para que “todos los El saber que sus palabras estaban destinadas para un
soberbios y todos los que obran inicuamente [sean] como tiempo futuro influyó sin duda alguna en la selección de
rastrojo” (1 Nefi 22:11, 15). El registro sagrado contiene los temas, los sermones y las experiencias que los autores
muchas de las promesas reconfortantes hechas a aquellos principales del Libro de Mormón habrían de registrar.
Consideremos, por ejemplo, la observación inspirada de
Nefi en cuanto a los escritos de Isaías, que se encuentra
El Libro de Mormón contiene muchas de las en 2 Nefi 25-30. Doce versículos contienen profecías
promesas que el Señor hace a aquellos concernientes a los judíos (véase 2 Nefi 25:9-20).
"que vengan a él". Veintiún versículos adicionales hablan acerca del futuro
del propio pueblo de Nefi (véase 2 Nefi 25:21-26:11). En
comparación, 121 versículos —es decir, aproximadamen
te el 75 por ciento de esos seis capítulos— relatan la vi
sión que tuvo Nefi acerca de las condiciones del mundo
“en los últimos días, o sea, en los días de los gentiles”
(2 Nefi 27:1). Comentó además que sabía que sus pa
labras serían “de gran valor para ellos en los postreros
días” (2 Nefi 25:8).
El profeta Mormón, cuyo nombre se ha dado a
este gran compendio que es el Libro de Mormón,
Mormón dio instrucciones a las personas de un día fu
turo en cuanto a lo que debían hacer para encontrar
la verdadera felicidad. El día futuro del que habló son
nuestros días.
S
olía asistir a una escuela en donde era muy difícil Lehi, el padre de Nefi, a menudo tenía que dar conse
ser Santo de los Ultimos Días. Los estudiantes jo a los hermanos mayores de éste, Lamán y Lemuel, “por
SUD eran una minoría y pocos de los demás estu causa de [su] dureza de cerviz... pues he aquí, murmura
diantes tenían valores semejantes a los nuestros. Sobre ban contra su padre en muchas cosas” (1 Nefi 2:11).
todo, a mí me parecía algo frustrante, ya que mis padres “Y aconteció que Lamán se irritó conmigo y también
se divorciaron durante mi primer año de enseñanza con mi padre”, escribió Nefi; “y lo mismo hizo Lemuel,
media. porque se dejó llevar por las palabras de Lamán. Por tanto,
Mi familia estaba dividida; peleá Lamán y Lemuel nos hablaron mu
bamos todo el tiempo; mis padres La vida en mi hogar chas palabras ásperas a nosotros, sus
nunca hablaban favorablemente el hermanos menores, y hasta nos gol
uno del otro, y trataban de conven dista de ser ideal, pero pearon con una vara” (1 Nefi 3:28).
cerme de que no asistiera a la Yo traté de dar un buen ejemplo a
Iglesia. Nuestro hogar estaba lleno
encuentro consuelo en
mi familia: iba a la Iglesia, asistía a la
de conflictos.
Durante ese tiempo, la vida me
parecía bastante confusa. Creo que
fue entonces que en verdad descubrí
el ejemplo de personas
como Nefi . Mutual y oraba con regularidad.
Incluso invité a mi madre a activarse
de nuevo en la Iglesia.
Nefi también trató de dar un
las Escrituras. Mi familia no me daba su apoyo cuando yo buen ejemplo y alentó a sus hermanos a volverse hacia el
las leía; incluso mi madre solía decirme que era unapér Señor: “Y yo, Nefi... les hablé... diciendo: He aquí, voso
dida de tiempo. Pero en el Libro de Mormón encontré a tros sois mis hermanos mayores y ¿cómo es que sois tan
alguien más que tenía problemas familiares, y el leer en duros de corazón, y tan ciegos de entendimiento, que te
cuanto a sus experiencias me dio fuerzas para hacer fren néis necesidad de que yo, vuestro hermano menor, tenga
te a los míos. que hablaros, sí, y daros el ejemplo?
“¿Cómo es que no habéis escuchado la palabra del chado, pero mi Padre Celestial me ha dado las
Señor?” (1 Nefi 7:8-9). Escrituras y sé que Él conoce muy bien la clase de vida
A veces lloraba a solas; a veces oraba por mi familia; que llevo en casa. Aunque el conflicto no ha cesado,
siempre me sentía solo. por lo menos he encontrado consuelo y paz, y maneras
Y de nuevo, supe que Nefi había tenido sentimientos de seguir adelante.
similares: “Mas he aquí, Lamán y Lemuel no quisieron Nefi dijo: “...Iré y haré lo que el Señor ha mandado,
escuchar mis palabras; por lo que, afligido por la dureza porque sé que él nunca da mandamientos a los hijos de
de sus corazones, rogué al Señor por ellos” (1 Nefi 2:18). los hombres sin prepararles la vía para que cumplan lo
Cuando me sentía triste, sabía que Nefi había tenido que les ha mandado” (1 Nefi 3:7).
tristezas; cuando estaba desanimado, sabía que Nefi tam De la misma forma que Nefi supo que el Señor le ayu
bién lo había estado; cuando me sentía solo, sabía que daría a lograr cualquier cosa que le fuera mandado hacer,
Nefi había conocido lo que era la soledad. yo sé que mi Padre Celestial continuará dándome fuerzas
No, mi historia no tiene un final agradable y feliz. y apoyo a medida que lucho en un hogar terrenal lleno de
Quisiera poder decir que todos “vivieron muy felices”, conflictos. Las Escrituras son la cuerda de salvamento
pero eso aún no ocurre. Mi hogar sigue siendo desdi que me llevará a mi hogar celestial. □
VOCES DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
“El gozo que siento dos fueron los que más me impresio
naron. Por primera vez leía acerca de
es muy grande”
verdades religiosas que me aclaraban
por R. Stanley Swain
varios pasajes de la Biblia que previa
n día, mientras mi esposa y yo reuniones de profesionales en Italia. mente no entendía.
servíamos en la Misión Nigeria Durante el transcurso de las sesio “Me entusiasmé de tal manera
Aba, ella se encontraba dando lec nes, a menudo pasaba tiempo en que pagué para sacar fotocopias de
ciones de órgano a algunos miembros unas salas apartadas para la medita ambos tomos y después las hice en
de la rama cuando los élderes Uwaifo ción, en donde oraba y leía. cuadernar. Durante casi un año los
y Akagha nos presentaron a un hom “En una de esas ocasiones”, recor leí con regularidad y comparé sus
bre que estaba bastante emocionado. dó, “eché una rápida mirada por los mensajes con otros textos de
Las lágrimas le rodaban por las meji libros sagrados que estaban en el es Escritura. Intuía que los mensajes
llas. “¡El gozo que siento es muy gran tante reservado para ellos y encon eran inspirados.
de!”, exclamó. “¡Dios es muy bueno!” tré, entre otros, dos libros raros: “En diciembre de 1989, regresé a
Llenos de curiosidad, invitamos a ese primero, un volumen que contenía el mi pueblo para celebrar la Navidad,
hombre, el doctor Pius C. Ozoemena, Libro de Mormón, Doctrina y como se acostumbra entre mi gente.
a que nos relatara su historia. Convenios y la Perla de Gran Precio; Allí me encontré con mi primo O. C.
En agosto de 1988, el doctor y segundo, un ejemplar de Una obra Ekufu, de Lagos, Nigeria, quien tam
Ozoemena, profesor adjunto de física maravillosa y un prodigio, por el élder bién había regresado a nuestro lugar
de la Universidad Estatal de LeGrand Richards (1886-1983), del de origen para la Navidad”.
Tecnología de Anambra, en Enugu, Quórum de los Doce Apóstoles. De El doctor Ozoemena se dio cuen
Nigeria, fue invitado a asistir a unas todos los libros que había allí, esos ta de que su primo ya no fumaba ni
bebía cerveza. Cuando le preguntó
cuál era la razón, se enteró de que se
había unido a La Iglesia de Jesucristo
de los Santos de los Ultimos Días.
“Mi corazón vibraba de gozo”, dijo
el doctor Ozoemena. “Nos abraza
mos y le relaté mis propias experien
cias además de mostrarle mis
atesorados libros. El me mostró mu
chos libros de la Iglesia que había
traído de Lagos, incluso aquellos que
yo había fotocopiado en Italia. Yo ex
presé mi deseo de unirme a la Iglesia
y él prometió que me ayudaría a po
nerme en contacto con los misione
ros que servían en Enugu, en donde
yo trabajaba. Me sentía sumamente
feliz, ya que no sabía que la Iglesia se
encontrara fuera de los Estados
Unidos”.
Tal como lo había prometido, el
hermano Ekufu envió el nombre y la
dirección de su primo a la oficina de
la Misión Nigeria Aba. Sin embargo,
el doctor Ozoemena no esperó a que
alguien se pusiera en contacto con
él; él mismo salió en busca de los mi
sioneros. Después de una larga bús
queda, localizó a los misioneros,
quienes lo invitaron a que fuera a co
nocernos a mi esposa y a mí.
El élder Uwaifo y el élder Akagha
empezaron a visitar a la familia
Ozoemena y a enseñarles el
Evangelio. El doctor Ozoemena y su
esposa se bautizaron el 4 de febrero
de 1990.
“En los libros revelados de la
Iglesia he encontrado un grandioso y
constante plan para la salvación
mediante el Señor Jesucristo”, expli Iglesia durante cuatro años. En esa
ca el hermano Ozoemena. “Estoy conversación me dijo que no necesi
agradecido a mi Padre Celestial por taba el Libro de Mormón porque
haber encontrado el Evangelio”. había encontrada un “libro más her
moso”. Cuando fuimos a su casa, mi
El Libro más hermoso compañera y yo teníamos la esperan
por Nancy Marilijn Ruiter za de convencerla de que le diera
otra oportunidad al Libro de
urante mi juventud en los Mormón. Nos mostró partes de su
S
habiendo más respuestas negativas iempre deseé tener un testimo
que positivas; pero si en todo un día nio del Libro de Mormón. Sabía
había una sola persona que estuviera que mis padres tenían sus testimo
dispuesta a escuchar, hacía que todo nios porque habían leído el libro y
valiera la pena. orado en cuanto a él. Yo no podía
Un día llamé por teléfono a una decir lo mismo, ya que nunca lo
señora que había investigado la había leído.
Había asistido a la Iglesia desde en algunos lugares, el texto marcado de Cristo; porque he aquí, las pala
que era pequeña. Mi fe creció y fui por todas partes y los márgenes lle bras de Cristo os dirán todas las cosas
bautizada en mi adolescencia. Había nos de anotaciones. La cubierta azul que debéis hacer” ( 2 Nefi 32:3). Yo
leído varias partes del Libro de estaba casi desprendida de las demás siempre había leído la palabra, pero
Mormón que contenían cosas bellas e páginas y las letras doradas empeza jamás me había deleitado en ella.
interesantes, y había escuchado el ban a perder su brillo. Llegué a un punto en mis esfuer
testimonio de mis padres y el de otras No podía creerlo. Mi Libro de zos en que dejé simplemente de
personas que decían que el libro era Mormón no se parecía en nada a ése. echar una mirada ligera a las pala
verdadero, pero sabía que tenía que Yo tenía el mío desde los 9 años de bras y empecé a ver el mensaje.
obtener mi propio testimonio. edad y ahora que tenía 18, mi libro se Esperaba con ansia el momento de
En seminario, me fijé la meta de veía como nuevo. La cubierta, así ponerme a leer el Libro de Mormón;
poner atención a lo que me enseña como las páginas, estaban nuevecitas ya no lo consideraba una obligación,
ban y a pasar más tiempo estudiando y limpias. La tapa casi nunca había sino que se convirtió en una bendi
las Escrituras. Durante mi último año sido abierta, y las pocas anotaciones ción.
de seminario, leimos el Libro de y marcas que había hecho encerra Mi Libro de Mormón todavía no
Mormón. Empecé a orar más, a leer ban escaso significado para mí. está tan desgastado como el de mi
más y a poner más atención; tomaba Nunca había visto un Libro de amiga; sus páginas aún no están tan
apuntes cuidadosos en mi libreta de Mormón tan desgastado por tanto llenas de anotaciones y la cubierta
seminario. uso. Mi amiga no lo había maltrata no está tan acabada debido al uso
Con el tiempo, llegó a mi corazón do: ella había estudiado la palabra de frecuente, pero algún día lo estará.
el simple pero profundo testimonio una manera que simplemente yo no En verdad Jesucristo sacia a aquellos
del Espíritu Santo de que el Libro de podía comprender. Yo lo había leído que se deleitan en Sus palabras.
Mormón es verdadero. Sentí en mi y había orado con respecto a él y en
corazón que este conocimiento era verdad sentía que era la palabra de “¡Permítame ver
algo de inmenso valor. Dios. Sin embargo, cuando vi el ese libro!”
Sé que cada uno de nosotros Libro de Mormón de ella y la luz de por Coke Newell
puede obtener un testimonio verda sus ojos, me di cuenta de que había
dero del Libro de Mormón y de todas algo más que yo podría hacer con i compañero de misión y yo ca
las Escrituras; y de acuerdo con lo
que éstas nos enseñan: “...por el
esas palabras y que nunca había sabi
do valorar.
M minábamos por una sombreada
calle residencial cerca de la
poder del Espíritu Santo podréis co Empecé a orar a fin de tener el Universidad de Antioquía, en
nocer la verdad de todas las cosas” Espíritu Santo conmigo al leer el Medellín, Colombia. Después de
(Moroni 10:5). Libro de Mormón, y empecé a leerlo haber experimentado una serie de di
varias veces al día. Meditaba en las ficultades en esa ciudad, me preparé
Tenía hambre cosas que leía y estudiaba cualquier para lo peor cuando un jovencito se
por LaChere Bodine Jones versículo que no podía entender. apartó de un grupo de estudiantes
Encontré un pasaje que había universitarios y nos llamó. Nosotros
permanecimos inmóviles a medida
L
as esquinas estaban dobladas visto en muchas ocasiones, pero que
hacia arriba debido al uso fre nunca antes había tenido tanto sig que él corría hacia donde nos encon
cuente, las páginas arrugadas y rotas nificado: “...Deleitaos en las palabras trábamos.
“¡Permítame ver ese libro!”, insis y sencillez que me fue posible. hasta que lo vio en mis manos aquel
tió, señalando el Libro de Mormón Cuando terminé, él tenía lágrimas en día en la calle.
que yo llevaba en la mano. los ojos. Al poco tiempo empezamos a en
Lo sostuve en alto, mostrándole la “He visto este libro antes”, dijo. señarle las charlas a Juan Guillermo
cubierta, en la que aparecía una es “Los he visto a ustedes antes; pero Mejía. Con cada uno de los princi
tatua dorada del ángel Moroni con eso fue hace siete años, en un sueño”. pios, él solía responder que “ya lo
tra un fondo color azul. “Es suyo, si Nos empezó a relatar el sueño. “Vi sabía”, y que nosotros sólo estábamos
lo quiere”, dije un tanto nervioso. un simple libro azul, de pasta blanda, confirmando lo que él sabía desde
Lo tomó en sus manos. con una figura dorada en la cubierta. hacía mucho tiempo. Esa semana
Su siguiente pregunta nos dejó to El hombre llevaba una túnica y toca terminó de leer el Libro de Mormón
talmente confusos: “Yo los conozco. ba lo que parecía ser una trompeta”. y fue bautizado el sábado.
¿Dónde obtuvieron este libro?”. Pero era el sentimiento lo que más Meses después, cuando terminé
Mi compañero había llegado a la recordaba. Había recibido una pode mi misión, él era el presidente del
misión tan sólo hacía tres días, de rosa impresión de que el libro era im quorum de élderes de su rama.
modo que me armé de valor y le con portante, esencial y verdadero. Después de siete años, el libro de sus
testé al joven con toda la sinceridad Nunca había vuelto a ver el libro sueños había cambiado su vida. □
Entre bastidores
por Peter B. Gardner
D
urante mi adolescencia, casi todos los años nues
tra estaca llevaba a cabo un teatro ambulante, poco la tensión.
una noche de risas y alegría en la que cada barrio Ya era tarde cuando por fin encontramos al resto de la
representaba, en el salón de actividades y frente a los familia y nos fuimos a casa. Sin embargo, una vez que los
miembros de la estaca, una obra teatral melodramática más pequeños se acostaron, papá tomó las llaves del auto
puramente de aficionados. Durante varias semanas antes y se dirigió a la puerta.
de la presentación, los líderes de los barrios ideaban tra —¿A dónde vas? —pregunté.
mas increíbles, creaban canciones y bailes ridículos y con —Voy otra vez al centro de estaca —dijo en voz
vencían a jóvenes reacios a usar disfraces estrafalarios. A baja—. Voy a ver qué puedo hacer para tenerlo listo para
esas presentaciones no se les podría poner en la categoría mañana. ¿Quieres venir?
de teatro, pero eran muy divertidas. Yo no tenía ningún deseo de pasarme haciendo lim
De todos los teatros ambulantes en los que participé, pieza en lo que quedaba del sábado por la noche, pero
hay uno en particular que se destaca en mis recuerdos. El cuando pensé en que papá haría todo el trabajo solo, ac
año en que cumplí los 16, la presidencia de la estaca, de cedí a acompañarlo.
la que mi padre formaba parte, acordó que a los barrios Para cuando llegamos al centro de estaca, la actitud de
no se les permitiría usar sustancias brillantes pulverizadas mi padre había cambiado. A medida que limpiábamos,
en los disfraces ni en el maquillaje. Aunque las partículas parecía estar menos desalentado e incluso un tanto entu
relucientes lucían muy bien en el escenario bajo las luces, siasmado ante el desafio que teníamos por delante. Se
casi siempre acababan en las alfombras y los muebles de pasó el tiempo haciéndome preguntas acerca de la escue
los salones que los barrios disponían para los preparati la y mis amigos.
vos. Debido a que los teatros ambulantes se llevaban a Aunque nos tomó varias horas hacer la limpieza,
cabo el sábado por la noche, la presidencia de la estaca ambos sentimos cierta satisfacción en nuestro trabajo y
tenía la esperanza de que esa medida sirviera para man tratamos de hacerlo de la mejor manera posible. Fue
tener el edificio limpio para el día de reposo. después de la medianoche que consideramos que el
Pero en medio del entusiasmo y de la sana competi edificio estaba listo para los servicios dominicales del
ción de los teatros ambulantes de ese año, el consejo de día siguiente.
la presidencia de la estaca pasó mayormente desatendi Al otro día, sentí una satisfacción especial al mirar las
do. Una vez que concluyeron las presentaciones, busqué habitaciones limpias y recordar el estado en que habían
a papá entre los miembros que lentamente iban saliendo quedado la noche anterior. Pensé en decirles a mis ami
del edificio. Todos parecían haber disfrutado de una gos en cuanto a la noche que había pasado haciendo tra
noche de amistad y diversión. Cuando por fin localicé a bajo de conserje, pero no me pareció apropiado hacerlo.
mi padre en uno de los salones que se habían usado para Aparentemente mi padre sintió lo mismo. Hasta el día
los preparativos, pude darme cuenta de que no estaba de de hoy, no recuerdo haberlo oído mencionar esa noche a
muy buen humor. Caminaba lentamente alrededor de la nadie.
habitación, inspeccionando en silencio las partículas re Hoy, cuando pienso en ese teatro ambulante, no
lucientes esparcidas en el piso. recuerdo la alegría, ni los disfraces ni la música. Lo que
—La mayoría de los barrios usaron brillo —dije—, acude a mi mente son las imágenes de mi padre pasan
mencionando lo que era obvio. do la aspiradora, barriendo y recogiendo las partículas
—Casi todos los cuartos están igual —dijo con un sus de brillo del piso de la capilla, haciendo el trabajo
piro—. ¿No acordamos que no se usaría brillo? —pre “entre bastidores” en preparación para el día de
guntó frustrado. reposo. □
MENSAJE DE LAS MAESTRAS VISITANTES
“ A N D A C O N M I G O ”
E
s un singular privilegio el de acudir para la remisión de sus pe como Él nos elevará, no sólo al final
vivir en la tierra a medida cados” (2 Nefi 25:26). Hoy en día, de la vida, sino cada día de nuestra
que el tiempo avanza hacia continuamos adorando al Señor vida” (véase “Gloria en lugar de ceni
un nuevo milenio. En calidad de como un ser viviente y glorificado za: La expiación de Jesucristo”,
Santos de los Ultimos Días, com que nos ama y que se preocupa per Liahona, abril de 1997, pág. 48).
prendemos el incalculable significa sonalmente por nuestro bienestar. El El Señor siempre está al tanto de
do del nacimiento de nuestro Señor hecho de que El vivió y murió hace nuestras necesidades y dispuesto a
y Salvador, Jesucristo, hace unos aproximadamente 2.000 años es de ayudar. Una hermana relata la forma
2.000 años. “...Nuestro Padre conocimiento general; el hecho de en que acudió a nuestro Padre
Celestial... [envió] a Su Hijo que Él vive y dirige Su Iglesia en la Celestial en oración y fue bendecida
Unigénito a la tierra para cumplir actualidad lo atestigua la revelación por el poder de la Expiación: “No
por lo menos dos misiones que nin personal y el testimonio inspirado de tenía a quien recurrir, no tenía a
guna otra persona podría haber cum Sus siervos y los frutos de sus obras. dónde ir, excepto ponerme de rodillas.
plido”, observó el presidente Howard Oré como nunca lo había hecho;
W. Hunter. “La primera misión de SU CUIDADO BONDADOSO ayuné a menudo con fe y propósito; leí
Cristo... fue redimir a todo el género El élder Bruce C. Hafen, de los y estudié las Escrituras de principio a
humano de la Caída, expiando el pe Setenta, testifica: “Cada uno de noso fin por primera vez en mi vida... Y Él
cado de Adán y nuestros propios pe tros probará las amargas cenizas de la estuvo allí. El escuchó mis humildes
cados si lo aceptamos como nuestro vida, desde el pecado y el descuido, súplicas; Él puso Su brazo de amor a
Salvador y lo seguimos. Y la segunda hasta el pesar y la desilusión. Pero en mi alrededor; Él me perdonó mis pe
gran misión fue establecer el ejemplo aras de una promesa segura de inmor cados y me mostró otro camino mejor.
perfecto de rectitud, de bondad, de talidad y de vida eterna, la expiación Me quedé sorprendida al ver la felici
misericordia y de compasión, a fin de de Cristo nos puede elevar, en gloria, dad, el éxito y las oportunidades que
que el resto del mundo sepa cómo por encima de nuestras cenizas. Es así vinieron a mi vida” (“After Divorce:
vivir, cómo progresar y cómo llegar a Clearing the Hurdles”, Ensign, agosto
ser más como Él es” (“¿Qué clase de de 1985, pág. 50).
hombres habéis de ser?”, Liahona, Podemos acercarnos más al
julio de 1994, pág. 72). Salvador si seguimos Su tierna ex
hortación: “...anda conmigo”
EL CRISTO VIVIENTE (Moisés 6:34). “Debemos llegar a co
Aproximadamente 600 años nocer a Cristo mejor de lo que lo co
antes del nacimiento del Salvador, el nocemos”, aconsejó el presidente
profeta Nefi reconoció la importan Hunter; “debemos recordarle con
cia de la misión de Jesucristo: “Y ha más frecuencia de lo que le recorda
blamos de Cristo, nos regocijamos en mos; debemos servirle más valiente
Cristo, predicamos de Cristo, profeti mente de lo que le servimos.
zamos de Cristo y escribimos según Entonces beberemos del agua que
nuestras profecías, para que nues salta para vida eterna” (Liahona,
tros hijos sepan a qué fuente han julio de 1994, pág. 72). □
por Anne Yelvington Lynch
ILUSTRADO POR CARY HENRIE; SE USARON MODELOS.
onocí a William el primer día del tercer año que “Me llamo William y vivo con una pensión del gobier
yo enseñaba inglés en un programa de educa no en mi auto, en un garaje vacío. Tengo 19 años y bebo
ción para adultos del colegio comunitario local. desde los 11. Pero ahora he decidido aprender”.
El era de corta estatura, de ojos oscuros, de cabello rubio Nunca había enseñado a un alumno que casi no su
muy ondulado, más bien desaliñado y sucio, y, como piera leer ni escribir; no tenía idea de cómo hacer frente
pronto pude darme cuenta, casi totalmente analfabeto. a esa situación.
Era a principios de la década de 1970, en la que el cabe “Tienes faltas de ortografía en casi todas las palabras”,
llo largo era popular entre los jóvenes y las drogas se es le dije.
taban convirtiendo en un problema de grandes William pareció muy consternado. “Puedo aprender”,
proporciones. Pensé: He aquí otra víctima de la cultura de dijo.
las drogas, y el ánimo se me vino abajo. “De acuerdo. Las escribiré correctamente y cuando
Después de mis palabras de introducción, pedí a la vengas mañana a la clase, tendrás que escribírmelas”.
clase, como acostumbro hacerlo el primer día, que es “Una prueba de ortografía”, dijo, como si fueran pala
cribieran algo acerca de sí mismos. Pasando la vista de bras mágicas.
alumno en alumno, me di cuenta de que William pare Aparté la vista de él. “Mira, William...”. Pensé en de
cía estar poniendo un esfuerzo desmedido en el párrafo cirle que la clase sería imposible, que sus aptitudes eran
que escribía; agarraba el lápiz de manera torpe y poco tan deficientes que inmediatamente se atrasaría y que no
práctica, y lamía la punta cada vez que pasaban unos había esperanzas de que se pusiera al nivel de los demás.
minutos. Tenía el rostro muy cerca del papel y fruncía el Quise decirle que no había posibilidades de que saliera
entrecejo. adelante, pero en vez de ello, le dije: “Tus aptitudes bási
El resto de la clase terminó la asignación un tanto rá cas son un tanto limitadas; ¿estás dispuesto a trabajar
pido y empezaron a impacientarse. Les permití irse. A duro?”.
William le tomó 40 minutos escribir unas cuantas líneas Me miró fijamente.
y, cuando por fin me entregó la asignación, no la podía “Estudiaremos escritores difíciles, como Shakespeare y
leer. El permaneció a un lado de mi escritorio, observán Twain”.
dome mientras yo la revisaba. “¿Quién?”
“¿Quiere que se la lea?”, dijo. “William Shakespeare y Mark Twain”.
“Sí”. “Ah”, dijo. Y después de hacer una pausa, agregó:
“Puedo aprender”.
"Si alguien me enseña a hacerlo, puedo aprender. “No te será fácil”, dije, “pero si haces un esfuerzo...”.
Si tuviera ese otro libro, podría practicar en él. No No esperé volver a verlo jamás, pero al día siguiente,
soy un tonto". Le di Las aventuras de Huckleberry William fue el primero en llegar al salón. Se sentó en la
Finn. primera fila, y a medida que yo enseñaba la clase, tenía la
mirada fija en mí; sus cejas formaban la misma línea en llegaba con el material aprendido de memoria. Unas se
marañada y tenía la boca entreabierta mientras escucha manas más tarde me devolvió el texto de Twain. “Ya lo
ba. Al concluir la clase, permaneció de pie a un lado de leí”, dijo. Se me salieron las lágrimas al ver la mirada de
mi escritorio, observándome durante mucho tiempo. orgullo en su cara.
“¿Qué ocurre?”, pregunté, irritada. Esa semana le di una bolsa de papel con una barra de
“Estoy listo para la prueba de ortografía”, dijo. jabón, una toalla pequeña de aseo, una toalla y un deso
Y en efecto lo estaba. Había memorizado todas las pa dorante. “Ésta es también una parte importante de la
labras y, a medida que yo las dictaba, él las escribía rápi educación”, le dije.
damente. Miró dentro de la bolsa y luego a mí, como aturdido.
Se quedó a observar mientras yo calificaba la prueba Pero al día siguiente, William estaba limpio. Ya leía y es
poniendo una marca al lado de cada palabra correcta, cribía con mayor confianza. Había progresado tanto que
luego escribía “sobresaliente” y un mensaje grande en la a veces insistía en tomar su turno para leer en voz alta
parte superior que decía: “ESTOY MUY ORGULLOSA poemas de nuestro libro de literatura. Y todos los días se
DE TI”. Por primera vez veía a William sonreír. Tomó la quedaba después de la clase durante una hora para ha
prueba, la dobló con mucho cuidado y se la puso en el blar conmigo. En realidad, hacía una pregunta tras otra y
bolsillo de la camisa. yo trataba de contestarlas.
“Ahora”, dijo, “quisiera mejorar en la lectura. ¿Tiene El entusiasmo que tenía por aprender se contagiaba, y
algo que pueda prestarme?” muy pronto otros tres estudiantes empezaron a quedarse
“Dudo que tenga algo apropiado”, le contesté. Abrí también: Suzy, que más tarde se tituló de enfermera;
el cajón del escritorio y empecé a buscar entre papeles y Jody, que llegó a obtener un doctorado en biología; y
libros. George, que tenía planes de ser médico pero que murió
“¿Qué tal ése?”, preguntó, señalando un ejemplar de en un accidente de motocicleta aquella primavera.
Las aventuras de Huckleberry Finn. La muerte de George conmocionó a la clase y pasamos
Mi mano vaciló, y luego moví la cabeza en señal ne ese día hablando acerca de la cualidad pasajera de la
gativa. “Sería muy difícil para ti”. vida, tratando de dar respuesta a preguntas eternas: ¿de
“He hecho cosas difíciles toda mi vida”, dijo. dónde vinimos, por qué estamos aquí y qué sucede con
Saqué del cajón un libro de cuentos para niños que era nosotros al morir? Les enseñé que el conocimiento es
de mi hija. poder, que la gloria de Dios es la inteligencia y que lo
“Ése es para niños”, dijo. único que llevamos con nosotros de este mundo al veni
“Es para principiantes”, le contesté, al momento que dero son nuestras relaciones con los demás y el conoci
se lo daba. miento que obtengamos en esta vida.
“Yo quiero ese otro”. “La mayoría de la gente aprende de dos maneras” les
Sin prestarle atención, abrí el libro para niños y empe dije. “Una es por medio de la experiencia, pero la vida no
cé a leer en voz alta, señalando con el dedo cada una de dura lo suficiente para que podamos obtener todo nues
las palabras, mientras él seguía a mi lado observándome tro conocimiento de ese modo. La otra es mediante la
y escuchando. lectura”. Les exhorté a extender sus alas y a aprender
“Ahora permítame leer”. Leyó en forma vacilante y mientras fueran jóvenes llenos de energía y entusiasmo.
con mucha dificultad. “Como ve, si alguien me enseña a
hacerlo, puedo aprender. Si tuviera ese otro libro, podría En una ocasión, William me dijo que quería leer mi
practicar en él. No soy un tonto”. Libro de Mormón. Le di un ejemplar y una semana
Le di Las aventuras de Huckleberry Finn. más tarde me enteré de que había llamado al número
Todos los días enviaba a William a su hogar en aquel de teléfono de los misioneros, el cual se encontraba
garaje con una lista de palabras en una mano y uno de los anotado junto con el testimonio que yo había escrito
libros de mi hija metido bajo el brazo. Cada mañana en una de las primeras páginas del libro.
Un día, William fue a la clase con una lista de citas mi Libro de Mormón. Le di un ejemplar y una semana
que había copiado de la biblioteca, y las compartió con más tarde me enteré de que había llamado al número de
nosotros. Una de sus preferidas era ésta: “El conocimien teléfono de los misioneros, el cual se encontraba anotado
to constituye las alas mediante las cuales podemos volar”. junto con el testimonio que yo había escrito en una de las
“Míreme volar, maestra”. Él extendió los brazos y los primeras páginas del libro. Cuando se bautizó, le obse
agitó, suscitando la risa de los estudiantes y la mía. quié un ejemplar de la Perla de Gran Precio.
William (ese genio, el único genio verdadero al que La primavera pasada recibí una tarjeta de William. Era
jamás he enseñado) fue alumno mío durante los dos años profesor de español y de literatura americana en una de las
que duró la clase de inglés. Cuando se graduó, yo me en grandes universidades. “Estamos leyendo Las aventuras de
contraba presente y lo observé con orgullo, con lágrimas Huckleberry Finn", escribió, “y jamás he sido tan
en los ojos. Él continuó su educación inscri feliz. Parece que tengo el don de lenguas”. Y
biéndose en el programa del colegio comunita prosiguió: “¿Recuerda cuando años
rio. A veces pasaba por mi oficina durante la atrás tuvo que enseñarme leer y
semana, para compartir la emoción de su escribir? Le estoy muy agradecido
mundo nuevo. Todos los viernes por la tarde por todo lo que usted hizo por mí,
se llevaba prestado uno de mis libros, los maestra. Gracias por prestarme sus
leía y me los devolvía con prontitud. alas mientras las mías apenas em
En una ocasión me dijo que quería leer pezaban a crecer”.
Joseph F. Smith
Siguiendo al
Príncipe de paz
por Jill Mulvay Derr y Heidi S. Swinton
J
oseph F. Smith, sexto Presidente de la Iglesia, nació el indefenso a llevar su carga y al
13 de noviembre de 1838 en medió de las persecucio oprimido a recuperarse de su aflicción.
nes de Misuri, y falleció el 19 de noviembre de 1918, Él era un pacificador, un amante de la paz”2.
ocho días después del armisticio que puso fin a la Primera Joseph F. Smith conocía la paz que reciben “los
Guerra Mundial. Por estar bien familiarizado con el dolor y pacíficos discípulos de Cristo” (Moroni 7:3), y exhortó a
el sufrimiento, la violencia y la persecución, tenía el deseo los Santos de los Ultimos Días a seguir adelante en ver
de ser “un pacificador, un predicador de justicia”. Por lo dad y santidad. Abrió el camino con su propia actitud pa
tanto, enseñó las doctrinas de Jesucristo con extraordinaria cífica. “No soy más que un niño, sólo estoy aprendiendo”,
claridad y se esforzó “por predicar la justicia no sólo por dijo en 1916. “Espero sinceramente que, a medida que
medio de la palabra sino también por el ejemplo”1. Su po aprenda poco a poco, línea por línea, precepto por pre
deroso testimonio del Redentor era el mensaje central de cepto, un poco aquí y un poco allí, día tras día, mes tras
sus sermones y el núcleo de su diario vivir. Su hijo, Joseph mes y año tras año, llegue el momento en que habré
Fielding Smith, décimo Presidente de la Iglesia, recuerda aprendido la verdad y la conozca como Dios la conoce, y
con cariño: “Tenía un espíritu gentil y bondadoso. Entre los sea salvo y exaltado en Su presencia”3.
del pueblo de Israel [los miembros de la Iglesia] no habría Los hermanos del Sacerdocio de Melquisedec y las
podido encontrarse un alma más comprensiva, que sufriera hermanas de la Sociedad de Socorro tienen la oportuni
con el afligido, que estuviera más dispuesta a ayudar al dad de acompañar al presidente Smith en su jornada du
rante los años 2000 y 2001. Durante esos años, un
Como hijo fiel, esposo y padre justo, y miembro de la compendio de sus enseñanzas será el curso de estudio del
Primera Presidencia desde que tenía 27 años de edad Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro
hasta su fallecimiento a los 80 años, el presidente para los idiomas de la fase 3. Dicho compendio, que se ha
Joseph F. Smith se esforzó por andar "en la luz, como extraído de sus discursos y escritos, es el segundo de la
Cristo está en la luz". serie Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia.
UNA HERENCIA DE OBEDIENCIA Y la vida. Varios líderes de la Iglesia, entre ellos
SACRIFICIO Hyrum, su hermano el profeta José Smith y
El deseo que tenía Joseph F. Smith de se Hyrum Smith otros, fueron encarcelados injustamente.
guir al Príncipe de Paz nació durante su Años más tarde, el presidente Smith daría
niñez. Sus padres le enseñaron a seguir el ejemplo que el comienzo a un bosquejo de su vida con las siguientes pa
Salvador dio de obediencia, sacrificio y servicio, aun ante labras: “Nací en Far West, condado de Caldwell, Misuri,
las tribulaciones y las dificultades. trece días después de que la chusma se llevase prisionero
A finales del otoño de 1838, Hyrum y Mary Fielding a mi padre”4.
Smith esperaban el nacimiento de su primer hijo en Hyrum, José y los demás sufrieron en la cárcel de
medio del conflicto que se agudizaba entre los primeros Liberty durante cuatro largos meses. Mary Fielding Smith,
colonizadores de Misuri y un grupo numeroso de Santos quien acababa de dar a luz a su “querido y pequeño Joseph
de los Ultimos Días recién llegados. Cuando se desató la F.”, luchó por cuidar al recién nacido y a los cinco hijos que
violencia, el gobernador dio órdenes de que los Santos de Hyrum había tenido con su primera esposa Jerusha Barden
los Ultimos Días abandonaran el estado o hicieran fren Smith, quien había fallecido en 1837.
te a la “exterminación”. Cientos de miembros de la Mientras Mary se encontraba postrada en cama, unos
Iglesia perdieron sus propiedades y otros tantos perdieron rufianes atacaron el hogar de los Smith, saquearon las per
tenencias de la familia y estuvieron a punto de sofocar al
Abajo, izquierda: La casa de Hyrum Smith en Kirtland, pequeño Joseph F. con ropa de cama que le tiraron enci
Ohio, durante una de las visitas de Joseph F. Smith en ma. Mary y los niños, con la ayuda de la hermana de ésta,
1905. Abajo, derecha: El padre de Joseph F. Smith, Mercy Fielding Thompson, se unieron al éxodo de Misuri
Hyrum, y su tío, el profeta José Smith, fueron martiri impuesto de manera obligatoria sobre los santos. Hyrum se
zados en Carthage,
Illinois, en 1844.
reunió finalmente con su familia el 22 de abril la misión divina de Jesucristo y el llama
de 1839 en Quincy, Illinois, y en junio se tras miento profético de su tío, José Smith, al
ladaron por el río Misisipí para establecerse Mary Fielding Smith. darse cuenta de que José “era un profeta de
con otros santos en Nauvoo, Illinois. Dios, de que era inspirado como ningún
Años más tarde, el 13 de noviembre de 1874, día en otro hombre de su generación, ni de siglos antes, pudo ser
que cumplió 36 años de edad, Joseph F. agregó lo si inspirado, de que había sido escogido por Dios para esta
guiente de manera reflexiva: “El día era frío, gris y depri blecer el fundamento del reino de Dios”6.
mente, un aniversario adecuado para el día tenebroso y José y Hyrum fueron asesinados por un populacho el
angustioso de mi nacimiento cuando mi padre [Hyrum] 27 de junio de 1844. Joseph F. no había cumplido los seis
y su hermano [José] fueron encerrados en un calabozo años, pero la imagen del cuerpo inerte de su tío “junto
por causa del Evangelio y los santos eran desalojados de con el de mi padre, después que fueron asesinados en la
sus casas en Misuri por populachos despiadados. La luz cárcel de Carthage” permaneció con él durante mucho
radiante de mi alma nunca ha disipado del todo las tene tiempo7. Aunque nunca olvidó “las atroces escenas que...
brosas sombras de la amenazadora oscuridad de aquellos llenaron diez mil corazones de pesar y de congoja”,
días en los que ocurrieron tantas cosas. No obstante, la Joseph F. llegó a comprender el significado sagrado que el
misericordiosa mano de Dios y sus benévolas providen- martirio tenía para él, para su familia y para la Iglesia8. En
cias han estado siempre visiblemente extendidas hacia años subsiguientes, testificó con frecuencia que el profe
mí, incluso desde mi niñez, y mis días se vuelven mejores ta José Smith había cumplido su destino y sellado su tes
por medio de la humildad y la búsqueda de la sabiduría y timonio con su sangre.
la felicidad en el reino de Dios. Los objetivos de mi vida El presidente Smith también atesoraba tiernos recuer
se hacen más evidentes a medida que pasa el tiempo y dos de su madre, de su fe perdurable y su disposición para
gano experiencia. Dichos objetivos son la proclamación sacrificarse. Durante el lapso de ocho años que transcurrió
del Evangelio, o sea, el establecimiento del reino de Dios entre el martirio de Hyrum en 1844 y la muerte de Mary
sobre la tierra, la salvación de las almas”5. en 1852, ella dirigió a su familia a través de las llanuras
Durante cinco años relativamente pacíficos en hasta el valle del Gran Lago Salado, estableció un hogar y
Nauvoo, Joseph F. observaba a su padre que servía como una granja, y fortaleció la fe de sus hijos. El presidente
Patriarca de la Iglesia y presidente auxiliar del profeta Smith siempre veneró la buena voluntad que tenía su
José. Fue así que el joven Joseph F. aprendió en cuanto a madre; “trabajaba, se afanaba y se sacrificaba día y noche
para lograr las comodidades y las bendiciones temporales
Abajo, izquierda: Cuando tenía nueve años, Joseph F. que escasamente podía dar a sus hijos”9. En medio de tiem
cruzó las llanuras en 1848. Abajo, derecha: En 1850, su pos duros y difíciles, él sintió gran consuelo en la convic
familia se mudó a una casa de adobe en Salt Lake City. ción que ella expresaba: “El Señor abrirá el camino”10.
UN MISIONERO PARA EL MUNDO Joseph F. Smith, de aproximada
Siendo un joven misionero, Joseph F. hizo todo lo po mente 19 años de edad, poco
sible por llevar la obra del Salvador “a los confines más después de volver de la Misión
remotos de la tierra”11. Antes de cumplir dieciséis años, Hawaiana.
aceptó el llamamiento para servir como misionero en las
islas Sandwich (Hawai). Su primera la cultura hawaiana. Al poco tiem
asignación, en octubre de po, este jovencito inexperto descu
1854, fue en Kula, brió que la gente “tenía hábitos
en donde se dedi muy diferentes a los que él había estado acostumbrado, y
có de lleno a la comida, el modo de vestir, las casas y todo eran nuevos
aprender el y extraños... Esta separación del mundo continuó duran
Este símbolo idioma y te tres meses, pero la historia de ese breve período de mi
de estirpe real vida no se puede contar. Dispuse del tiempo suficiente
hawaiano le fue para llegar a conocer al Señor y acercarme a El con toda
otorgado al pre mi alma”12.
sidente Smith en re En medio de todo eso, descubrió que también se fue
conocimiento a su acercando cada vez más a la gente hawaiana. Con ahínco
liderazgo. El ornamento buscó el don de lenguas y aprendió el idioma en cien
colgante está hecho con días; enseñó el Evangelio, solucionó disputas, sanó a
un diente de ballena y los enfermos, echó fuera espíritus malignos y trató
cabello humano. de recuperar a aquellos que se habían alejado.
En las islas de Maui, Hawai y Molokai, sir
vió como élder presidente y aprendió a reci
bir y a dar amor. En marzo de 1856 anotó
en su diario que un hermano de Maui
“me dio los zapatos que llevaba en
sus pies y se fue descalzo... Para mí
eso fue una muestra de su amor
hacia mí que no se debe olvi
dar”13.
En Molokai, recibió cuida
do maternal de la hermana
Entre algunas de las pertenencias de Joseph F. Smith se encuentran las ediciones del Libro
de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio en hawaiano y una guirnalda
de flores que le fueron obsequiadas durante una visita a Hawai en 1915.
Ma Mahuhii, quien le atendió durante los tres meses en Inglaterra a principios de la década de 1860. “Yo estaba
que se encontró gravemente enfermo. Ella nunca lo olvi hablando, y dije que ‘la autoridad de los apóstoles de hoy
dó, ni él a ella, “ilosepa, Iosepa!”, exclamó ella cuando él en día era la misma que la que tenían los apóstoles de la
fue a Hawai casi cincuenta años más tarde. “¡Mamá, época de Cristo, y que la palabra de los apóstoles con
mamá, mi querida anciana mamá!”, exclamó él14. temporáneos era tan válida como lo era la palabra de los
Aquellas personas que al antiguos apóstoles’. Una de las personas que estaban ahí
principio de su misión habí congregadas exclamó: ‘¡Blasfemia!’. Esto fue el colmo
an parecido ser tan diferen que mi joven temperamento no pudo soportar”.
tes a él se habían convertido El ardiente joven misionero discutió lleno de brío con
en su familia. su oponente e “incitó a los emisarios de su Majestad
Durante su primera mi Satánica hasta que estaban a punto de reventar de ira”.
sión, el presidente Joseph F. El presidente Smith dijo haber aprendido “una buena
Smith se volvió un ávido de lección” de aquel arranque emocional. “Después de
fensor de la verdad. Durante aquella ocasión moderaba mi fervor: tuve más diploma
la segunda, aprendió la im cia ante la presencia de un grupo mixto, y evitaba mani
portancia de evitar la con festar ninguna clase de mal genio cuando era objeto de
tención y de ofrecer la paz. algún abuso verbal. Por cierto, aprendí a ser objeto de
En 1896 le describió a su hijo abuso verbal sin reciprocar la acción, a recibir un insulto
Hyrum un incidente que sin responder, excepto con mansedumbre y con la digni
ocurrió durante su misión a dad de un caballero”. Lo resumió de esta manera:
“Siempre intenté que las personas que me escuchaban
Joseph F. Smith en sintieran que mis compañeros y yo éramos pacificadores,
Liverpool, Inglaterra, en amadores de la paz y la buena voluntad, que nuestra mi
1861, durante su misión a sión era la de allanar el camino y no de destruir, de edifi
Gran Bretaña. car y no de echar abajo”15.
UN ESPOSO Y PADRE AMOROSO pérdida de sus ‘preciosas joyas’ ”18. El 6 de julio de 1879,
El presidente Smith comprendía que el hombre o la el presidente Smith escribió en su diario palabras de pesar
mujer que estableciera la paz no sólo debía predicar los por la muerte de su hija Rhoda: “La puse en una almo
principios de rectitud, sino vivir de acuerdo con ellos. hada, la levanté así y la paseé, revivió y estuvo viva cerca
Para él, “en el hogar divinamente ordenado se establece de una hora y murió en mis brazos a la 1:40 de la madru
el cimiento mismo del Reino de Dios, de la rectitud, el gada. Ahora sólo Dios sabe cuánto lloramos su pérdida.
progreso, el desarrollo, la vida eterna y el progreso eter Ésta es la quinta muerte que ocurre en mi familia. ¡Mis
no en el Reino de Dios”16. Su hijo Joseph Fielding Smith tan amados pequeñitos! ¡Oh, Dios, ayúdanos a soportar
observó con admiración y gratitud que su padre amaba a esta prueba!”19.
su familia “con un amor sagrado que raras veces se ve, y El creía que “la vida sempiterna debería empezar... en
jamás igualado. Al igual que Job de antaño, oraba por el hogar”20. Habló con fervor acerca de salvar a sus pro
ellos noche y día, y le pedía al Señor que los conservara pios hijos y aconsejó a los padres que enseñaran el
puros y sin mancha en el sendero de la rectitud”17. Evangelio a sus hijos. “¡Oh Dios, no permitas que pierda
Las muchas ocasiones “en que la muerte invadía su a los míos!” clamó. “No puedo perder a los míos, los que
hogar... y sus pequeños le eran arrebatados, sufría con un Dios me ha dado y por quienes soy responsable ante el
corazón quebrantado y se lamentaba, no de la manera Señor, los cuales dependen de mí para que les dé orien
que se lamentan los que viven sin esperanza, sino por la tación, instrucción y una influencia correcta”21.
UN TESTIGO ESPECIAL DE JESUCRISTO Smith, de 62 años, fue ordenado y apartado como sexto
Como apóstol y presidente de la Iglesia, Joseph F. Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los
Smith aumentó su capacidad para tener un amor seme Últimos Días.
jante al de Cristo y trató de preparar a los Santos de los Durante el primer discurso que pronunció como
Ultimos Días para disfrutar la bendición de una vida pa Presidente de la Iglesia, habló lleno de pesar sobre el ri
cífica. En 1866, cuando tenía 27 años de edad, fue orde dículo y la persecución que habían padecido los Santos
nado apóstol y miembro de la Primera Presidencia. de los Ultimos Días. “El Señor tiene la intención de cam
Prestaría servicio en el Quórum de los Doce Apóstoles y biar esta condición”, anunció de manera profética, “y
en la Primera Presidencia durante más de medio siglo. El darnos a conocer al mundo en nuestro verdadero aspec
17 de octubre de 1901, una semana después del falleci to, como verdaderos adoradores de Dios” cuya “misión
miento del presidente Lorenzo Snow, el presidente en este mundo es hacer lo bueno, poner la iniquidad bajo
Abajo: El presidente Joseph F. Smith dedicó el predio del Templo de Alberto en 1913. Derecha: Paleta
que le fue otorgada al presidente Smith; fue utilizada por el élder David O. McKay, en aquel entonces
del Quórum de los Doce Apóstoles, en la ceremonia de la colocación de la piedra angular
del Templo de Alberto.
nuestros pies, exaltar la rectitud, pu
reza y santidad en el corazón del pue
blo e inculcar en los pensamientos de
nuestros hijos, por sobre todas las
cosas, el amor de Dios y de su pala
bra, que será en ellos como fuente de
luz, fuerza, fe y poder”25.
Les prometió a los santos que si En 1888, un grupo de personas de Utah, en el que se encontraba el pre
vivían más cerca del Señor, goza sidente Smith (centro), llevó a cabo gestiones en Washington, D. C., para
rían un mayor derramamiento del que a Utah se le concediera la categoría de estado.
Espíritu. Les suplicó que sintieran
“en el corazón y en lo más profundo del alma el deseo daño ni siquiera un poquito, sólo se están perjudicando
de perdonarse unos a otros, y que desde hoy en ade a sí mismos. ¿No sabes, querida, que cuando alguien
lante dejen de abrigar malos sentimientos contra uno dice una mentira se perjudica a sí mismo más que
de sus semejantes”26. Vivió de acuerdo con ese consejo, nadie?’”28.
negándose a permitir que los constantes ataques en El presidente Smith les confirmó, tanto a sus hijos
contra de su carácter lo convirtieran en una persona como a la Iglesia, lo que había aprendido cuando era
amarga y vengativa. “El espíritu del mundo es despia niño: “Dejen que al maligno se le agoten sus esfuerzos y
dado” , dijo, al aconsejar a los santos que valorasen los haga lo peor; al final, el Señor lo invalidará por el bien de
27
Al enseñar el Evangelio de paz, él observó: “...Si tene quien más tarde fue consejero de la Primera Presidencia,
mos en el corazón el firme propósito de servir a Dios y de dijo acerca del presidente Smith: “Llegó a ser uno de los
guardar Sus mandamientos, ¿cuáles serán los frutos que hombres más tolerantes... aunque censuraba el pecado
produzcamos? ¿Cuál será el resultado?... Los hombres es con tan justa indignación como la que jamás se haya
tarán llenos del espíritu de perdón, de caridad, de mise visto en ningún hombre, no obstante, sentía compasión y
ricordia, de amor sincero.... Esperamos con anhelo el lástima por el pobre pecador”31. Loleka Koleka, una de
momento en que podamos alcanzar esa norma gloriosa y sus estimadas colaboradoras hawaianas, lo elogió al des
exaltada que el Señor Jesucristo estableció para nosotros cribirlo como “el siervo del Altísimo, el hombre de cora
con Su ejemplo, Su vida y Su misión”30. zón sincero y lleno de amor”32.
Su íntimo amigo Charles W. Nibley (1849-1931), Miles lloraron la muerte del presidente Joseph F.
NOTAS
1. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Joseph E Smith Joseph Fielding McConkie (sin fecha).
(curso de estudio del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad 16. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 372.
de Socorro, 1998), XXIV. 17. Life of Joseph F. Smith, 449.
2. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 428. 18. Life of Joseph F. Smith, 455.
3. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, XXIV y XXV. 19. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 137.
4. Diario de Joseph F. Smith, 13 de noviembre de 1838, holó- 20. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 261-262.
grafo; Archivos del Departamento Fiistórico, La Iglesia de 21. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 261.
Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. 22. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 372-373.
5. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 157. 23. Doctrina del Evangelio, 310.
6. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 11. 24. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 348.
7. Joseph F. Smith, Doctrina del Evangelio, 531. 25. Doctrina del Evangelio, 136.
8. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, XIV. 26. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 276.
9. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 36. 27. En Conference Report, abril de 1905, 86.
10. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, XIV. 28. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 275.
11. Life of Joseph F. Smith, compilación de Joseph Fielding 29. En Conference Report, abril de 1912, 10.
Smith, 1938, 181. 30. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 457-458.
12. From Prophet to Son: Advice of Joseph F. Smith to His 31. “Reminiscences of President Joseph F. Smith,”
Missionary Sons, editado por Hyrum M. Smith III y Scott G. lmprovement Era, enero de 1919, 193.
Kenney, 1981, VII. 32. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, XXIII.
13. Joseph F. Smith Journal, l9 de marzo de 1856. 33. Life of Joseph F. Smith, 479.
14. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 207. 34- Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 162.
15. Joseph F. Smith a Hyrum M. Smith, 18 de mayo de 1896, 35. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 382.
en Truth and Courage: The Joseph F. Smith Letters, editado por 36. Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia, 160.
13 de noviembre de 1838: 7 de abril de 1889: 50 años de edad.
Nace en Far West, Misuri, hijo de Hyrum y de Mary Es sostenido como Segundo Consejero del presidente
Fielding Smith. Wilford Woodruff, de la Primera Presidencia.
C
ierto día, mientras servía en Al acercarme a su cama, me era de la Iglesia. Varias veces él se puso a
la Misión Chile Santiago difícil caminar; los pies no me res llorar, pero en cada ocasión asentía
Este, mi compañero, el pondían. Me fijé en una pequeña tar con la cabeza, para hacerme saber
élder Patricio Alvarez, y yo recibimos
jeta amarilla que decía “José”. Me que todo saldría bien.
permiso de nuestro presidente de mi pregunté: ¿Dónde están los amigos y la Treinta minutos pasaron con
sión para visitar al abuelo enfermo familia de este hombre? El no es tan sólo suma rapidez. Mi compañero y yo te
del élder Alvarez en un hospital de la un nombre en la pared. níamos que irnos. Yo no sabía cómo
localidad. Entonces me di cuenta de que él despedirme de José. ¿En qué forma
Al ubicar la habitación del abue me miraba; sus ojos estaban llenos de podría sintetizar lo que había sentido
lo, encontramos a dos ancianos com dolor. Intenté sonreír, pero no pare y pensado? Me incliné y le dije al
pletamente rodeados de tubos y cía ser el momento para ello. oído: “Jesucristo está contigo’’. Asintió
alambres. Dos tías del élder Alvarez Permanecí al pie de la cama mientras por última vez y partimos por cami
se encontraban allí, dando consuelo hacía acopio de suficiente valor para nos separados, para nunca volvernos
al abuelo; de inmediato, el élder ponerme al lado de él. Una vez que a ver en este mundo.
Alvarez fue a donde ellas estaban. lo logré, extendí el brazo, puse mi Espero que algún día tenga la
Yo me quedé apartado del grupo; mano sobre la de él, y dije: “Hola, oportunidad de llegar a conocer a
no quería importunarlos en ese mo José”. Lágrimas gigantescas le roda José de verdad. □
mento familiar. Al encontrarme a ban por las mejillas, al igual que
cierta distancia del pequeño grupo, por las mías. Nuestras miradas
me llamó la atención el otro pacien se encontraron; todo lo
te que estaba en la habitación; pare demás pareció esfumarse.
cía no darse cuenta de nada de lo Entonces cerró los ojos con
que pasaba a su alrededor; sus ojos fuerza y empezó a sollozar.
hundidos tenían la mirada fija en el Ahí estábamos: un ancia
cielo raso y tenía la boca abierta. Su no y un joven. Tarareé himnos
apariencia me hizo estremecer.
De pronto, un pensamiento me
pasó por la mente: ¡Ve a darle
consuelo!
No, pensé, está en muy mal estado
para que le vaya a hacer ningún bien.
Además, ¿qué le diría? Es totalmente
un extraño.
Pero el pensamiento acudió de
nuevo: ¡Ve a darle consuelo!
Esta vez pensé en lo que Jesucristo
haría y me di cuenta de que a aquel
hombre no le haría ningún daño si
al menos fuera a saludarlo.
El control de los medios
de difusión en el hogar
uestros hijos se están criando en una época en
que las comunicaciones de las masas están fá
cilmente al alcance de todos, a la vez que sur
ten en ellos una gran influencia. Esta fácil
accesibilidad es a la vez una bendición y también un
problema. Los medios de difusión pueden educar y
entretener, informar e inspirar, pero también pueden
envilecer y corromper.
Así como jamás concebiríamos el permitir que
nuestros hijos-jugarán en Casa con cables eléctricos sin
aislante y al descubierto, de igual modo debemos ais
lar y controlar el tiempo que nuestra familia esté ex
puesta al televisor, la radio, las películas, la música, los
juegos de video y de computadoras, el Internet, las re
vistas y los periódicos.
De todos los medios de difusión, la televisión quizás
sea el que mayor influencia surta. Por esa razón, este
argumento se concentrará primordialmente en la tele
visión, pero los comentarios específicos que se hagan
con respecto a este tema se pueden aplicar a todas las
formas de comunicación de las masas.
Los programas que se encuentran disponibles en la
televisión hoy en día permiten a más gente que nunca
la oportunidad de experimentar música, drama y arte
espectaculares y el estar expuestos a los pensamientos
y a la vida de hombres y mujeres sobresalientes.
Lamentablemente, muy pocas familias aprove
chan esas magníficas presentaciones. Una
de las razones por las que tal vez no las
veamos es porque otros programas de
calidad inferior, pero promociona-
dos de manera extraordinaria, a
menudo llaman más nuestra
atención.
madres como a personas débiles y desdichadas en sus pa
peles tradicionales. Esos programas distorsionan la reali
dad y pueden persuadir al niño a adquirir falsas
expectativas en cuanto a la vida. Dichos espectáculos in
sinúan que los problemas complejos de la vida siempre
tienen una solución rápida y simple, que se pueden resol
ver en un solo episodio de media hora o de una hora de
duración.
Muchas veces el problema es simplemente que el
tiempo que se pasa viendo televisión podría pasarse en
actividades que valieran más la pena. ¿Qué estarían ha
ciendo usted y su familia si no estuvieran viendo televi
sión? ¿Estarían leyendo más, cantando más, jugando más
unidos y llegándose a conocer mejor los unos a los otros?
¿Podrían más actividades como éstas hacer que su vida
familiar fuese más satisfactoria y les ayudaría a acercarse
Podemos alentar a las cadenas de radio y televisión más a nuestro Padre Celestial y los unos a los otros?
nacionales y locales a patrocinar programas de cali Hace algunos años, una madre deseaba disminuir el
dad al tomar un momento para escribirles cartas de tiempo que el televisor estaba quitándoles a los niños de
agradecimiento cada vez que lo hagan. edad escolar de su vecindario, por lo que empezó una
campaña con el fin de fomentar la idea de pasar más
Y ése es el problema. Los productores de televisión nos tiempo alejados del televisor, a la que nombró: “Apaga tu
sofocan con tanto material degradante e indigno de televisor; enciende tu mente”. Extendió el desafío a los
nuestra naturaleza superior, que es imposible que aque estudiantes de la escuela a la que asistían sus hijos a dejar
llas personas que no saben administrar el tiempo que de de mirar televisión durante un mes, excepto durante dos
dican a ver televisión escapen a la violencia y a otros o tres horas a la semana de noticias o programas educati
comportamientos inapropiados que en ella se exhiben. vos. De inmediato contó con el apoyo del director y del
Más aún, no es necesario que los programas de televi cuerpo docente de la escuela. Los maestros contribuye
sión sean excesivamente violentos ni que se concentren ron con ideas en cuanto a la forma en que los alumnos
en el tema del sexo para que afecten a nuestra familia de podrían utilizar su tiempo y los niños emprendieron pro
manera negativa. Wendell Berry, un inteligente escritor yectos especiales, tales como el participar en maratones
contemporáneo, describe el cordón del televisor como de lectura, la construcción de modelos y el llevar a cabo
“un tubo de la aspiradora que chupa y extrae la vida y el experimentos.
significado de un hogar”. Y añade: “La televisión y otros La campaña “Apaga tu televisor” resultó ser una ex
medios de difusión han aprendido a insinuar con astucia periencia memorable, en especial para los niños y sus
cada vez mayor... que es mejor consumir que producir, padres. Los medios de difusión locales dieron cobertu
comprar en vez de plantar y confeccionar, salir a pasear ra al acontecimiento y elogiaron los esfuerzos de los
en vez de quedarse en casa. Si usted tiene un televisor, participantes.
sus hijos estarán sujetos, casi desde que estén en la cuna, Al igual que esa madre, nosotros podemos hacer que
a una extraordinaria insinuación de que todo lo que vale la influencia que la televisión tenga en nuestra vida sea
la pena experimentar está en alguna otra parte y que todo por lo que escojamos ver y no lo que veamos de modo
lo que vale la pena tener se debe comprar” (The Gift of fortuito. La forma en que nosotros controlemos este
Good Land, 1981, pág. 156). medio de difusión determinará si es un siervo útil o un
La televisión no sólo es representativa de la cultura, maestro dominante de nuestro tiempo y de nuestra ener
sino que también influye mucho en ella. Algunos progra gía mental.
mas, por ejemplo, dan la impresión de que la vida fami Para cada familia dan resultado diferentes métodos de
liar es ridicula y monótona; caracterizan a padres y administración; algunas eligen no tener siquiera un
televisor; otras miran televisión únicamente cierto nú Los padres podrían considerar el adoptar cualquiera o
mero de horas a la semana; otras tienen reglas que regu todas las ideas que siguen a continuación con el fin de re
lan cuándo se puede encender el televisor. No importa el gular lo que la familia ve en televisión. Naturalmente,
método que se siga, lo importante es que las familias lle esas ideas se pueden modificar para incluir todos los tipos
guen juntos a un acuerdo en cuanto al criterio que em de medios de difusión.
plearán al seleccionar los programas de televisión. 1. Como familia, determinen cuáles son los valores
Al explorar las formas de controlar el uso de la televi que desean utilizar como norma de conducta en los pro
sión, tal vez los padres deseen llevar a cabo una encues gramas de televisión que vean. Las normas son las mis
ta en cuanto a la influencia que los medios de difusión mas para padres e hijos.
tienen en la familia. Las preguntas que siguen a conti 2. Lleguen a un acuerdo, como familia, de que si un
nuación podrían servir de guía: programa no reúne esas normas, apagarán el televisor.
1. Haga una lista de lo que los miembros de la familia 3. Los padres no utilizarán el televisor de manera ina
miran, escuchan o leen durante una semana. Se deben propiada como niñera.
incluir televisión, videos, películas, música, computado 4- Los padres seguirán de cerca los programas para los
ra, radio, libros, revistas y periódicos. ¿Cuánto tiempo se niños. A veces, incluso los programas educativos para
dedica a cada una de estas actividades? niños no reúnen las normas establecidas por la familia.
2. Calcule cuántas horas por semana hace usted uso 5. Cuando se vaya a exhibir un programa particular
del televisor para mantener entretenidos a los niños. mente excelente, se anotará en el calendario familiar con
¿Varía con la edad de los niños? el fin de que la familia lo pueda disfrutar junta.
3. ¿Ayuda usted a seleccionar programas de televisión 6. En el día de reposo, si se enciende el televisor por
para los hijos más pequeños? ¿Para los hijos mayores? alguna razón, el programa deberá estar en armonía con el
4. Como padres, ¿qué programas ven ustedes? espíritu del día de reposo.
5. ¿Qué libros, revistas u otro material de lectura tie 7. La casa debe estar ordenada y las tareas escolares se
nen disponibles en su hogar? deberán haber terminado antes de encender el televisor.
6. ¿En dónde está ubicado el televisor? ¿Es el mueble El pasar tiempo viendo los medios de difusión —sean
principal, con los sofás y los sillones situados alrededor de buenos o malos— puede convertirse en hábito. Pero es
él? ¿Hay televisores en los dormitorios? ¿En qué forma
influyen en los hábitos de dormir, trabajar o El tiempo que se dedica a ver televisión podría pa
estudiar? sarse en actividades que valgan más la pena. ¿Qué
7. ¿Con cuánta frecuencia está encendido el televisor estarían haciendo usted y su familia si no estuvieran
durante las comidas? ¿Influye en la calidad o en la can viendo televisión?
tidad de la conversación que se tiene a la hora de comer?
8. ¿Cuán a menudo se toman el tiempo para analizar
como familia un programa de televisión después de verlo?
¿Hablan alguna vez sobre la forma en que el mensaje que
transmitió el programa se compara con el Evangelio?
9. ¿Están satisfechos con la influencia que la televisión
tiene en sus hogares? ¿Qué les gustaría cambiar?
Después de llevar a cabo esta encuesta, tal vez quieran
analizar en un consejo familiar las preferencias de la fa
milia en lo que respecta a los medios de difusión, y eva
luarlas juntos. Si deciden, como familia, que tienen que
hacer algunos cambios, lleguen a un acuerdo y elogien las
buenas elecciones que ya se estén haciendo. Si se ve te
levisión en exceso, la familia quizás desee establecer al
gunas reglas o pautas con el fin de regular la influencia
que la televisión tiene en su hogar.
un hábito que se puede quebrantar. Una mujer que se marzo de 1977, pág. 19).
había hecho “adicta” a ver telenovelas durante el día de Junto con el Señor, los padres y los hijos pueden
cidió cambiar sus prioridades y poner fin a lo que consi aprender a escapar el aluvión de programas negativos de
deraba una práctica en la que desperdiciaba su tiempo y los medios de difusión y ocupar su tiempo en actividades
su mente. Llegó a lograrlo y más tarde escribió: “A veces más productivas. A medida que las familias se hagan
toda nuestra familia ve programas de televisión juntos, y cargo de los medios de difusión en sus hogares, descubri
es muy divertido, pero ahora soy yo la que está al mando. rán que se comunicarán más los unos con los otros, se es
Cuando deseo invitar a reporteros, actores o animadores cucharán más mutuamente y se llegarán a conocer más
a mi hogar, lo hago, pero es porque tienen que ofrecer unos a otros como jamás lo habían hecho. El efectuar
programas informativos moral, espiritual y emocional- este tipo de actividades fomentará una clase de comuni
mente edificantes, y no tan sólo porque estén ahí” cación más importante que cualquier otra que provenga
(LeRee Farrar, “How I Kicked the TV Habit”, Ensign, a través de los medios de comunicación. □
EN EL SENDERO CORRECTO
por Ann Jamison
"Y cualquiera que crea en mí, y sea bautizado, éste Cuando somos bautizados, nos encontramos en el
será salvo; y son ellos los que heredarán el reino de sendero correcto, el sendero que conduce a nuestro
Dios" (3 Nefi 11:33). hogar celestial.
C
arla, que tenía nueve años de edad, se apresuró a dar vuelta en la es
quina de uno de los pasillos de la tienda, mientras trataba de mantener
el carrito fuera del alcance de Andrés, su hermano de seis años de
edad.
“¡Me toca a mí!”, exclamó. “Tú lo has estado empujando todo el tiem
po”. El intentó quitarle el carrito, pero Carla se lo arrebató, golpeando por
accidente una hilera de botellas de salsa de tomate que estaban perfecta
mente acomodadas en el estante. Dos de los frascos cayeron al suelo y
se hicieron pedazos, rociando por todas partes su brillante conteni
do rojo. Los dos niños contemplaron horrorizados los trozos de
vidrio y la salsa de color rojo vivo.
En ese momento daba vuelta a la esquina la madre, que
decía: “Quiero que los dos se queden conmigo...”. Las palabras
se le fueron apagando al ver el desastre en el piso y la preocupa
ción en el rostro de Carla y de Andrés.
“Parece que tuvieron un accidente”, dijo. No se preocupen; a
veces algunas cosas se quiebran y hay que limpiar el lugar.
La madre encontró a uno de los empleados de la tienda, quien limpió la
salsa de tomate y los vidrios sin molestarse con Carla ni con Andrés. Pero
Carla seguía sintiéndose muy mal; sabía que nada habría ocurrido si no hu
biese hecho girar el carrito para quitárselo a Andrés. Antes de irse de la
tienda, le contó a su madre en voz muy baja cómo se habían quebrado las
botellas. La madre escuchó con mucha seriedad mientras Andrés la miraba
con una expresión de miedo.
“¿Nos vas a castigar?”, preguntó Andrés esforzándose por no llorar.
La madre le dio un abrazo. “No, creo que ya de por sí se sienten muy
mal por lo ocurrido y que de ahora en adelante tendrán más cuidado en la
tienda. Pero, Carla, ¿qué crees que debes hacer para reponer lo que la tien
da perdió en esas dos botellas de salsa de tomate”.
“Creo que debo pagarlas; no quería quebrarlas, pero como quiera fue
culpa mía”, contestó Carla.
“Creo que es muy buena idea”, le dijo la madre. Por ahora yo puedo pa
garlas, y tú harás algunos quehaceres en casa para pagarme a mí.
ega esta página en cartulina gruesa y pide a un en donde se indica; coloca las tiras do
adulto que recorte las dos tiras. Dobla las tiras a bladas una encima de la otra, con
modo de acordeón a lo largo de las líneas, po la página del título encima y
niendo la página del título en la parte de arriba de la únelas con una cinta, tal como
primera tira, y la ilustración de la entrevista del obispo se muestra en la ilustración.
en la parte de arriba de la segunda tira. Haz agujeros Cuenta el relato a tu familia.
H
abía algo diferente en Heidi, de nueve años
de edad, al salir de la escuela aquella fría
tarde. En vez de lanzar la chaqueta en el mo
mento de abrir la puerta, la colgó con cuidado en la
percha. En lugar de abalanzarse sobre el refrigerador
como un tigre hambriento, miraba pensativa por la ven
tana como si estuviera viendo algo mucho más allá del
Ayunando
borde del jardín.
“¡Hola!”, le dijo su madre, que trataba de atraer su
atención.
Al igual que alguien que despierta de un sueño,
por Billy Heidi miró a su madre y sonrió. “Ah, ¿cómo te fue hoy,
mama;
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