Postres y dulces árabes
Los dulces y postres árabes son deliciosos y muy nutritivos. Es habitual que
incorporen frutos secos como nueces, pistachos, maníes y almendras.
Entre sus ingredientes, muchas recetas incluyen también queso o requesón.
Además, abundan las masas fritas, endulzadas con miel y aderezadas con diversas
especias, como los pestiños, los turrones, mazapanes y las frutas escarchadas y
confitadas. Por otra parte, la pasta filo y la pasta de hojaldre son prácticamente
infaltables en la repostería y pastelería árabe.
A muchas de estas recetas se les atribuye, por las propiedades de sus ingredientes,
cualidades afrodisíacas. En cualquier caso, existen variantes de acuerdo a la zona de
que se trate.
Algunos postres marroquíes son preparados con una pasta básica llamada cuerno de
gacela y en ellos abundan los dátiles y la miel.
Por otra parte, entre los postres turcos más conocidos se destacan los dulces como
las baklavas (hojaldres con pistachos y nueces) y el kayasi (de frutas).
En general, las recetas de repostería árabe, han sido incorporadas a la gastronomía
ibérica junto a otras influencias como las de la cocina judía, dando lugar a una
pastelería que se destaca por el abundante uso de condimentos y especias como el
comino, cilantro, nuez moscada, canela, pasas, almendras y miel.
Esta repostería, incluye recetas como el churro y también las aljojabanas
(empanadillas con miel y queso), pasando por los almohados (especie de buñuelos),
el pan de higo, el rosco morisco o la soyá (tarta de almendras).
Algunas de las recetas de postres y dulces árabes más tradicionales son la Maskina,
un postre típico, que consiste en una masa cubierta con abundantes frutos secos y el
Eish sayara, un exquisito postre a base de pan, con almíbar especiado y nata batida.