RESUMEN PRÁCTICO TEÓRICO
JUSTICIA
La organización del sistema judicial en Argentina se basa en la división
de competencias entre la justicia federal y la justicia ordinaria
(provincial), fundamentada en dos principios constitucionales:
1. Principio de Autonomía de las Provincias: Las provincias
conservan todas las facultades no delegadas expresamente al
gobierno nacional, lo que les permite mantener su autonomía en
asuntos locales.
2. Soberanía de la Nación: Las competencias cedidas por las
provincias al gobierno nacional conforman la soberanía nacional,
permitiendo al Estado central actuar en cuestiones de interés
general.
La Justicia Nacional incluye la creación de órganos judiciales inferiores
a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) y se organiza
territorialmente en tres grupos:
Toda la República: Jurisdicción exclusiva y federal, o federal y
ordinaria.
Provincias: Dentro de los límites establecidos por las leyes
provinciales.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): Jurisdicción
exclusiva federal, exclusiva ordinaria, o combinada ordinaria y
federal.
El Poder Judicial de la Nación abarca la justicia federal civil y
comercial en todo el país. En CABA, tanto la justicia federal como la
ordinaria dependen de la CSJN. La justicia ordinaria, conocida como
"justicia nacional", existía antes de la reforma constitucional de 1994.
Tras la reforma de 1994, CABA adquirió un estatus similar al de una
provincia, con poderes legislativo y judicial propios. Su poder judicial se
divide en dos fueros:
Contencioso Administrativo, Tributario y de Defensa del
Consumidor: Aborda conflictos relacionados con la administración
pública, cuestiones tributarias y derechos del consumidor.
Contravencional: Se ocupa de infracciones y contravenciones
específicas de la ciudad, con códigos propios.
CABA cuenta con un tribunal superior local, similar al de la Provincia de
Buenos Aires, y dispone de instancias de primera y segunda instancia,
además de un recurso extraordinario local. Adicionalmente, existe la
posibilidad de recurrir a la CSJN mediante un recurso extraordinario
federal, configurando así cuatro instancias judiciales.
En CABA coexisten la justicia nacional, la justicia ordinaria y la justicia
local, esta última regulada por la Ley 7, que establece la estructura del
poder judicial de la ciudad. El Código Procesal de la Nación se aplica en
la justicia ordinaria local (civil, comercial y, supletoriamente, en
procedimientos laborales), así como en el fuero contencioso
administrativo federal. Este código rige en toda la justicia federal del
país en materia civil y comercial. El Código Civil y Comercial de la Nación
(CCCN) se aplica en asuntos civiles y comerciales en CABA y en la
justicia federal, al ser una normativa nacional.
Las provincias tienen la facultad de establecer sus propios códigos
procesales y cuentan con tribunales provinciales y federales. Los
supuestos de competencia federal están determinados por el
artículo 116 de la Constitución Nacional, que asigna a la CSJN y a los
tribunales federales la responsabilidad de conocer y resolver causas
relacionadas con:
Puntos regidos por la Constitución y las leyes nacionales, excepto
las mencionadas en el inciso 12 del artículo 75 (leyes de derecho
común).
Tratados con naciones extranjeras.
Asuntos concernientes a embajadores, ministros públicos y
cónsules extranjeros.
Cuestiones de almirantazgo y jurisdicción marítima.
Casos en los que la Nación sea parte.
Litigios entre dos o más provincias.
Litigios entre una provincia y los ciudadanos de otra.
Litigios entre ciudadanos de diferentes provincias.
Litigios entre una provincia o sus ciudadanos contra un estado o
ciudadano extranjero.
Además, la competencia federal se regula en la Ley 48 y el Decreto Ley
1285/58.
La competencia de la CSJN se establece en el artículo 117 de la
Constitución Nacional, que dispone que la Corte ejerce su jurisdicción
por apelación según lo determine la ley del Congreso. En causas que
involucren a embajadores, ministros y cónsules extranjeros, y en
aquellas en las que una provincia sea parte, la Corte ejerce jurisdicción
originaria y exclusiva.
El derecho procesal se encarga de estudiar cómo funciona la justicia y
cómo se aplican las leyes en la práctica. Para entender esto, es esencial
conocer tres conceptos fundamentales que están interrelacionados:
1. Jurisdicción: Es la autoridad que tienen los jueces y tribunales
para aplicar la ley y administrar justicia. Esto incluye cómo se
organizan y funcionan los tribunales, así como los deberes y
facultades de los jueces. La jurisdicción se activa cuando una
persona ejerce su derecho de acción, es decir, cuando acude al
sistema judicial para resolver un conflicto.
2. Acción: Es el derecho que tiene cualquier persona para acudir al
sistema judicial y solicitar la resolución de un conflicto. Implica la
capacidad y legitimación para reclamar, y abarca aspectos como
quiénes son las partes involucradas, sus representantes y su
capacidad legal.
3. Proceso: Es el conjunto de actos que se desarrollan desde que se
inicia un trámite judicial hasta que se dicta una sentencia
definitiva. Es una secuencia dinámica de pasos que buscan aplicar
el derecho a un caso específico. El proceso tiene como resultado la
sentencia y como finalidad la correcta aplicación del derecho al
caso concreto.
El proceso judicial es metódico y está regido por leyes que establecen
las reglas a seguir. Estas reglas determinan cómo se llevan a cabo las
distintas etapas del proceso, que generalmente incluyen:
Etapa postulatoria: Donde las partes presentan sus pretensiones
y defensas.
Etapa probatoria: Donde se aportan y analizan las pruebas.
Etapa decisoria: Donde el juez toma una decisión basada en lo
presentado.
Etapa impugnativa: Donde las partes pueden recurrir la decisión
si no están conformes.
Además, los procesos judiciales pueden clasificarse según diversos
criterios, como la naturaleza de la acción, el contenido del proceso, el
modo y la finalidad de la acción. Por ejemplo:
Procesos de conocimiento: Donde se busca que el juez conozca
y resuelva sobre la existencia o no de un derecho o una obligación.
Procesos de ejecución: Donde se persigue la realización efectiva
de un derecho reconocido, como el cobro de una deuda.
Procesos cautelares: Donde se buscan medidas provisionales
para asegurar el cumplimiento de una futura decisión judicial.
Cada tipo de proceso tiene sus propias características y procedimientos
específicos, adaptados a la naturaleza del conflicto y a los objetivos que
se persiguen con la acción judicial.
CLASIFICACIÓN DE LOS PROCESOS
CLASIFICACIÓN SEGÚN EL ORGANO
PROCESOS JUDICIALES
Los procesos judiciales son procedimientos legales que buscan resolver
conflictos entre partes aplicando la ley vigente. En Argentina, estos
procesos se clasifican principalmente en tres tipos:
A) Procesos de Conocimiento: Su objetivo es esclarecer un conflicto
mediante la presentación y evaluación de pruebas, culminando en una
sentencia definitiva. Se dividen en:
Ordinario: Incluye etapas de demanda, contestación, prueba y
resolución.
Sumarísimo: Similar al ordinario, pero con plazos más breves y
procedimientos simplificados.
B) Procesos de Ejecución: Buscan hacer cumplir obligaciones
reconocidas en títulos ejecutivos, como sentencias firmes o documentos
que acrediten una deuda líquida y exigible. Se caracterizan por una
etapa probatoria limitada y plazos más cortos. Ejemplos incluyen la
ejecución de una sentencia o de un pagaré impago.
C) Procesos Cautelares: Pretenden asegurar la eficacia de una futura
sentencia, evitando que el derecho en cuestión se vea afectado durante
el proceso principal. Requieren demostrar la verosimilitud del derecho y
el peligro en la demora. Ejemplos son el embargo preventivo o la
inhibición general de bienes.
Cada tipo de proceso tiene sus propias características y procedimientos
específicos, adaptados a la naturaleza del conflicto y a la urgencia de la
resolución requerida.
PROCESOS ARBITRALES
Los procesos arbitrales y la mediación son métodos alternativos al
sistema judicial tradicional para resolver conflictos entre partes. Se
basan en la autonomía de la voluntad, es decir, las partes eligen
voluntariamente someter sus diferencias a estos procedimientos.
Aunque permiten resolver disputas sin acudir directamente a los
tribunales, no tienen poder para ejecutar sus decisiones; para ello, es
necesario recurrir al Poder Judicial.
Mediación:
Es un proceso en el cual un tercero neutral (el mediador) ayuda a las
partes a alcanzar un acuerdo amistoso. Si las partes llegan a un acuerdo
y una de ellas no lo cumple, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
(CABA), dicho acuerdo debe ser homologado judicialmente para tener
fuerza ejecutoria, especialmente cuando hay menores o personas
incapaces involucradas. En la provincia de Buenos Aires, todos los
acuerdos de mediación requieren homologación judicial para ser
ejecutables.
Arbitraje:
Es un procedimiento en el cual las partes acuerdan que uno o varios
árbitros resuelvan su conflicto. Dependiendo de las características del
arbitraje, puede ser de dos tipos:
Árbitros (Arbitraje de Derecho): Los árbitros son expertos en
derecho que siguen un proceso establecido por la ley y emiten una
decisión (laudo) basada en normas legales. Según el artículo 736
del CPCCN, cualquier cuestión entre partes, excepto las
mencionadas en el artículo 737 (que no pueden ser objeto de
transacción), puede ser sometida a la decisión de jueces árbitros,
antes o después de iniciada en juicio y cualquiera sea el estado de
este.
Amigables Componedores (Arbitraje de Equidad): Son
personas de reconocida ética y confianza, que no necesariamente
son expertos en derecho. Resuelven el conflicto según su leal
saber y entender, sin estar sujetos a un proceso legal específico. El
artículo 766 del CPCCN establece que las cuestiones que pueden
ser objeto del juicio de árbitros también pueden someterse a la
decisión de amigables componedores. Si en el compromiso arbitral
no se especifica si el arbitraje será de derecho o de amigables
componedores, o si se autoriza a los árbitros a decidir según
equidad, se entenderá que es de amigables componedores.
Ejecución de las Decisiones:
Tanto en la mediación como en el arbitraje, si una de las partes no
cumple voluntariamente con el acuerdo o laudo, es necesario acudir al
Poder Judicial para su ejecución, ya que ni el mediador ni el árbitro
tienen facultades para hacer cumplir sus decisiones por sí mismos.
CLASIFICACIÓN SEGÚN LA AFECTACIÓN DEL
PATRIMONIO/CONTENIDO/BIENES
PROCESOS SINGULARES
Los procesos singulares son aquellos que afectan solo una parte del
patrimonio de una persona, en lugar de comprometer todos sus bienes o
su situación jurídica en general. Se centran en un tema jurídico
específico, como el cobro de una deuda, la resolución de un contrato o
un reclamo por despido. También pueden involucrar varias cuestiones,
siempre que puedan resolverse por separado.
Por ejemplo, en un juicio por daños y perjuicios, una persona demanda
una indemnización por un accidente o una mala praxis. En un juicio por
despido, un trabajador reclama compensaciones por haber sido
despedido injustamente. En un proceso de cobro de pesos, se exige el
pago de una deuda determinada.
Estos procesos permiten que una persona haga valer sus derechos sobre
un tema concreto sin que esto afecte la totalidad de su patrimonio o su
situación legal en general.
PROCESOS UNIVERSALES
Los procesos universales son aquellos que afectan el patrimonio total
de una persona, es decir, involucran todos sus bienes y deudas.
Ejemplos de estos procesos son la sucesión, el concurso o la quiebra.
Estos procesos tienen un fuero de atracción, lo que significa que
incluyen todas las cuestiones relacionadas con la masa patrimonial de la
persona, es decir, todo lo que tiene que ver con sus bienes y deudas. Por
ejemplo, en un proceso de sucesión, se resuelven todos los asuntos
legales relacionados con los bienes de una persona fallecida. En un
proceso de quiebra, se analiza la situación económica de una empresa
o persona y se organiza la distribución de los bienes para pagar sus
deudas.
En resumen, los procesos universales afectan todo el patrimonio de una
persona o entidad, y en ellos se resuelven todas las cuestiones legales
vinculadas a sus bienes.
CLASIFICACIÓN SEGÚN LA ESTRUCTURA DEL PROCESO-TRÁMITE
PROCESOS ORDINARIOS
Los procesos ordinarios son los que siguen una estructura básica en
tres etapas: introductoria, probatoria y decisoria. En estos procesos,
las partes presentan sus argumentos, se presentan pruebas, y luego el
juez toma una decisión final.
Dentro de los procesos ordinarios, hay tres tipos principales:
1. Contencioso: Se trata de disputas entre partes, donde cada una
defiende su posición ante el juez, quien decide con base en lo
presentado.
2. Declarativo: El objetivo de este proceso es que el juez declare la
existencia o no de un derecho, por ejemplo, cuando hay dudas
sobre la interpretación de un contrato o el alcance de una norma.
3. De Conocimiento: Son los procesos en los que el juez tiene que
conocer a fondo las circunstancias de la disputa, tomar en cuenta
pruebas y hacer un análisis detallado para llegar a una decisión.
Principio General (Art. 319): El juicio ordinario se aplica en la mayoría
de los casos, a menos que haya una ley que diga lo contrario o un
proceso especial. Si el litigio no se refiere a derechos que se puedan
valorar en dinero o hay dudas sobre el valor que se reclama, el juez
determinará qué tipo de proceso aplicar. Esta decisión del juez no se
puede recurrir, es decir, no puede ser apelada.
En resumen, el juicio ordinario es el tipo de proceso más común y se
utiliza cuando no hay una tramitación especial definida.
PROCESOS ESPECIALES
Los procesos especiales son aquellos que tienen trámites más
específicos o simplificados en comparación con los procesos ordinarios.
Dentro de esta categoría, se encuentran los procesos sumarísimos y
los procesos especiales propiamente dichos.
A) Proceso Sumarísimo:
Este proceso es más rápido y tiene un carácter urgente. El juez puede
asignarle este tipo de trámite dependiendo de los hechos del caso, y
tiene ciertas características:
Celeridad: Se busca resolver el caso rápidamente.
Menor cantidad de pruebas: No se requieren tantas pruebas
como en los procesos ordinarios.
Plazos cortos: Los plazos para presentar pruebas, contestar
demandas y otras acciones son más cortos, generalmente de 3
días, excepto en algunos casos como el de presentar memoriales
(que son 5 días).
Excepciones: No se pueden presentar excepciones previas ni
reconvenciones; estas se tratarán como defensas generales junto
con la sentencia.
Estructura: Al igual que en los procesos ordinarios, tiene tres
etapas: introductoria, probatoria y resolutoria.
No es lo mismo que un proceso de ejecución: Es importante
no confundirlo con un proceso de ejecución, ya que no se refiere a
la ejecución de una sentencia, sino a la resolución de un conflicto
específico.
Amparo: El proceso sumarísimo se asemeja al proceso de amparo, que
es utilizado para proteger derechos fundamentales rápidamente.
Originalmente, solo los actos del poder público podían ser cuestionados
en amparo, pero con el tiempo también se incluyeron los actos de
particulares.
Artículo 321: Este artículo establece cuándo se puede aplicar el
proceso sumarísimo:
1. Para casos donde el valor en disputa no exceda los 5000 pesos.
2. Para casos en los que se reclamen actos de particulares que violen
derechos fundamentales y requieran una solución urgente.
3. En otros casos previstos por este Código u otras leyes.
Trámite del Proceso Sumarísimo (Art. 498):
Demanda: El juez decide si corresponde que el proceso se tramite
como sumarísimo.
Modificaciones: Las modificaciones son similares a las del
proceso ordinario, pero con plazos más cortos y sin admisión de
excepciones previas o reconvenciones.
Plazos: En general, los plazos son de tres días, salvo en algunos
casos específicos donde son cinco días.
Apelación: Solo se pueden apelar las sentencias definitivas y
algunas providencias. La apelación se concede en efecto
devolutivo, pero si la sentencia puede causar un perjuicio
irreparable, se concede con efecto suspensivo.
B) Procesos Especiales Propiamente Dichos:
Los procesos especiales no son un tipo de proceso en sí mismo, sino
que se refieren a un tipo de pretensión. En este caso, se trata de la
acción meramente declarativa.
Acción Meramente Declarativa (Art. 322):
Objetivo: El objetivo de esta acción es obtener una sentencia que
aclare la existencia, alcance o modalidades de una relación
jurídica. Esto se hace cuando existe incertidumbre sobre una
relación legal que podría causar un perjuicio o lesión al actor.
Condiciones: Esta acción solo puede ser utilizada cuando no hay
otro medio legal para resolver la incertidumbre de manera
inmediata.
Decisión del juez: El juez decidirá si procede con el trámite
solicitado por el actor, basándose en la naturaleza del caso y las
pruebas ofrecidas.
En resumen, los procesos especiales permiten resolver conflictos de
manera más rápida o simplificada, dependiendo del tipo de proceso, y
tienen procedimientos específicos según el tipo de disputa o pretensión.
POR EL MODO
Contencioso: Se da cuando hay un conflicto o disputa entre las
partes. Ejemplo: en un divorcio, las partes tienen un desacuerdo que
debe resolverse judicialmente.
1. Voluntario: No hay conflicto entre las partes. En estos casos, se
trata de peticiones extra contenciosas, como en situaciones en
las que las personas buscan acuerdos sobre relaciones jurídicas
privadas sin un litigio. Ejemplo: la curatela (cuando se designa a
alguien para cuidar los intereses de una persona que no puede
hacerlo por sí misma).
o Resoluciones inapelables e irrecurribles: En algunos
casos, las resoluciones de estos procesos pueden ser
definitivas y no pueden ser apeladas o impugnadas.
2. Arbitraje: Es un proceso voluntario, pero en este caso las partes
eligen someterse a un juez privado (árbitro) para resolver su
controversia, en lugar de ir a un tribunal judicial.
POR NATURALEZA
Los procesos también se clasifican según el área o rama del derecho en
la que se inscriben:
1. Proceso civil: Relativo a disputas entre personas en general, no
vinculadas a crímenes o temas penales.
2. Proceso comercial: Trata disputas relacionadas con actividades
comerciales o negocios.
3. Proceso laboral: Relacionado con conflictos entre
empleadores y trabajadores.
4. Proceso penal: Para delitos o acciones ilegales que involucran
a personas acusadas de cometer crímenes.
5. Proceso fiscal: Relativo a disputas entre individuos o entidades y
la administración tributaria (el Estado) sobre impuestos u
obligaciones fiscales.
POR LA FINALIDAD DE LA ACCIÓN O PROCESO
1. Procesos declarativos: Buscan aclarar o declarar la existencia
o situación de un derecho o relación jurídica. Ejemplo: un proceso
para declarar que un contrato es válido.
2. Procesos constitutivos: Son aquellos en los que se busca crear
o modificar una situación jurídica. Ejemplo: un proceso de
adopción, donde se establece una nueva relación familiar.
3. Procesos de condena: Buscan obligar a una parte a cumplir con
una pena o responsabilidad establecida por la ley. Ejemplo: un
juicio penal donde se condena a una persona por un delito.
POR LA ESTRUCTURA Y FUNCIÓN DE LOS PROCESOS
1. Procesos de conocimiento: Son aquellos en los que se busca
conocer o esclarecer los hechos y las circunstancias de un caso.
Este tipo de proceso se lleva a cabo para determinar la verdad y
llegar a una resolución.
2. Procesos de ejecución: Se refieren a la ejecución de una
sentencia o resolución judicial. Una vez que se ha determinado el
fallo, se lleva a cabo la acción para que se cumpla.
3. Procesos especiales: Son aquellos que tienen un procedimiento
diferenciado o simplificado debido a la naturaleza del caso
(como los procesos sumarísimos o de amparo).
4. Procesos cautelares: Buscan asegurar que no se produzcan
daños irreparables durante el curso de un juicio. Por ejemplo, se
pueden pedir medidas cautelares como el embargo de bienes para
asegurar el cumplimiento de una sentencia futura.
En resumen, los procesos se pueden clasificar de diversas formas según
su modo (contencioso, voluntario, arbitraje), su naturaleza (civil,
comercial, laboral, penal, fiscal), la finalidad de la acción (declarativos,
constitutivos, de condena) y su estructura y función (conocimiento,
ejecución, especiales, cautelares). Cada una de estas clasificaciones
tiene un propósito específico en el ámbito judicial.
NOTIFICACIONES Y ACTOS PROCESALES
CONCEPTO
Concepto: Un acto procesal es un acto jurídico que emana de
las partes, agentes de la justicia o terceros vinculados al
proceso. Este acto tiene la capacidad de crear, modificar o
extinguir efectos dentro del proceso judicial.
Especificación: El acto procesal es un tipo específico de acto
jurídico. En términos simples, se trata de un acto voluntario y
lícito cuya finalidad inmediata es producir consecuencias jurídicas
dentro del proceso judicial.
Relación con el acto jurídico: El acto jurídico es un concepto
más amplio, mientras que el acto procesal es una subcategoría
que se enfoca en los actos realizados en el contexto de un proceso
judicial.
En resumen, un acto procesal es cualquier acción legal llevada a cabo
durante el curso de un proceso judicial, que tiene efectos en ese
proceso, ya sea creando, modificando o extinguiendo derechos o
situaciones dentro de ese contexto.
FORMA, LUGAR, PLAZO DE LOS ACTOS PROCESALES
La forma: La forma es cómo se exterioriza un acto procesal.
Usualmente, estos actos son escritos y en español.
Estructura: Un escrito procesal debe comenzar indicando el
objeto del acto, los datos del presentante (nombre, domicilio,
carátula del expediente) y los datos de los letrados (nombre,
tomo, folio). Además, debe incluir un cargo, que indica el juzgado,
la secretaría, el fuero, y el día, mes, año y hora en que se presenta
el escrito. Actualmente, los escritos también pueden ser
presentados de manera electrónica.
Lugar de los actos procesales: Los actos procesales se realizan
en el lugar donde tiene su sede el juez competente. Algunos
actos ocurren dentro del edificio del juzgado (como la
presentación de escritos, ahora también de manera electrónica),
mientras que otros se realizan fuera del juzgado (como
inspecciones oculares o declaraciones de testigos impedidos).
El plazo: El plazo es el tiempo estipulado por la ley o el juez para
ejecutar un acto procesal. Por ejemplo, un plazo de 15 días para
contestar la demanda en un juicio ordinario. Los plazos sirven para
establecer la preclusión en las distintas etapas del proceso, es decir,
para que se cumpla con los tiempos establecidos.
Días y horas hábiles: Los actos procesales deben llevarse a cabo
dentro de días y horas hábiles judiciales (lunes a viernes en
horas laborales), de lo contrario, el acto será nulo. Sin embargo,
los actos procesales electrónicos pueden presentarse en cualquier
momento.
Habilitación de días y horas inhábiles: Los jueces pueden
habilitar días y horas inhábiles en casos urgentes, como
embargos o secuestros.
Plazos perentorios y no perentorios:
o Perentorios: Son plazos que, al vencer, causan la
caducidad del derecho si no se ejecuta el acto procesal.
o No perentorios: Son plazos que, aunque vencidos, pueden
seguir siendo ejecutados a menos que la parte contraria
solicite la caducidad.
En resumen, los plazos procesales son fundamentales para el desarrollo
del proceso judicial, y las reglas sobre la forma, el lugar y los plazos
aseguran que el proceso se lleve a cabo correctamente.
ACTOS DE TRANSMISIÓN
Los actos procesales de comunicación tienen como fin transmitir a
las partes, funcionarios o terceros lo que se hace, dispone o pide en el
proceso. Esto incluye traslados, vistas, notificaciones, entre otros.
Traslados: Son providencias donde el juez ordena comunicar a
una de las partes algo solicitado por otra parte. El traslado debe
ser contestado en un plazo de 5 días.
Vistas: Son similares a los traslados, pero se usan para comunicar
algo a funcionarios (por ejemplo, una vista al Asesor de
Menores). No se establece un plazo específico para ser contestado.
Oficios (Art. 131): Son medios de comunicación por escrito
enviados por jueces a otros jueces nacionales y, según la Ley
22.172, también a jueces provinciales. Esta ley establece que la
comunicación entre tribunales de distinta jurisdicción
territorial debe hacerse por oficio, sin importar su grado o clase,
siempre que tengan la misma competencia sobre la materia.
Exhortos (Art. 132): Son medios de comunicación por escrito
enviados por jueces nacionales a magistrados o autoridades
extranjeras o jueces provinciales. Aunque, generalmente, la
comunicación con jueces provinciales se realiza por oficio o por
cédula según la Ley 22.172.
En resumen, estos actos procesales de comunicación son importantes
para asegurar que las partes, los jueces y otros actores del proceso
estén informados sobre las decisiones o acciones que se toman dentro
del expediente.
NOTIFICACIONES
Las notificaciones son actos procesales que sirven para comunicar a
las partes o terceros el contenido de las resoluciones judiciales. Existen
diferentes formas de notificación, que varían según su procedimiento y
la situación particular del proceso. Estas son algunas de las principales
formas de notificación:
1. Por Ministerio de la Ley: Se presume que las partes están
notificadas de todas las resoluciones judiciales los días martes y
viernes (llamados "días de nota"), aunque no hayan consultado el
expediente. El plazo para las notificaciones comienza a correr
desde el día siguiente hábil al día de nota.
2. Tácita: Si una parte retira el expediente (en préstamo), se
considera que está tácitamente notificada de todas las
resoluciones que se encuentren en el expediente. Lo mismo ocurre
cuando se retiran copias del expediente.
3. Personal: Cuando la parte o su apoderado se presenta en el
juzgado y deja una nota firmada en el expediente indicando que
ha sido notificada de determinada resolución.
4. Cédula: Es un escrito firmado por el abogado o secretario del
juzgado, utilizado para comunicar una resolución judicial. Si el
notificador no encuentra a la persona, puede entregarlo a otra
persona de la casa, oficina o edificio. En casos de juicios
relacionados con el estado o la capacidad de las personas, las
cédulas pueden ser entregadas en un sobre cerrado.
5. Acta Notarial: Implica la intervención de un escribano público,
quien certifica que la notificación se realizó. El acta notarial tiene
el mismo contenido que una cédula y debe incluir la firma del
interesado y del escribano.
6. Telegrama (con copia certificada y aviso de entrega) y
Carta Documento (con aviso de entrega): Son documentos
que simplifican el contenido de una cédula y se entregan con
constancia de entrega al destinatario. La fecha de notificación es
la de entrega.
7. Edictos: Se utilizan cuando no se sabe el domicilio de la persona a
notificar. Se publican en un diario de circulación amplia, y
también se puede fijar en el Boletín Oficial y en el tablón del
juzgado. En casos especiales, la notificación se puede realizar
mediante radio o televisión.
8. WhatsApp o Medios Similares: En situaciones de aislamiento
social o emergencia, algunos jueces han permitido la notificación
por WhatsApp o correo electrónico (email) para garantizar el
cumplimiento de ciertos derechos, como el derecho alimentario.
En resumen, las notificaciones son fundamentales para que las partes
estén al tanto de las resoluciones judiciales y para el correcto desarrollo
del proceso judicial. La ley establece diferentes métodos de notificación,
adaptándose a las circunstancias del caso.
RESOLUCIONES JUDICIALES
Las resoluciones judiciales se clasifican según su naturaleza y la fase
del proceso en la que se dictan. A continuación, se describen los tipos de
resoluciones:
A) Providencias Simples: Son resoluciones que no requieren
sustanciación (es decir, no requieren una discusión o intercambio de
argumentos entre las partes). Su objetivo es facilitar el desarrollo del
proceso o ejecutar actos de mera tramitación. Se les conoce también
como "providencias de mero trámite" y son usualmente resoluciones
rápidas que no resuelven el fondo del asunto.
B) Sentencias Interlocutorias: Son aquellas que resuelven cuestiones
que deben ser sustanciadas, es decir, que se deben poner en
conocimiento de las partes para que puedan argumentar al respecto.
Estas resoluciones suelen surgir durante el curso del proceso y abordan
cuestiones controvertidas. Después de que una parte plantea la
cuestión, se le da traslado a la otra parte para que conteste en un plazo
determinado. Solo después de haber recibido las respuestas o de
vencido el plazo, el juez dicta la sentencia interlocutoria. Estas
resoluciones deben estar fundamentadas, ya que resuelven aspectos
previos a la sentencia definitiva.
C) Sentencias Homologatorias: Se dictan cuando se produce una
terminación anómala del proceso, como cuando hay desistimiento,
transacción o conciliación entre las partes. En estos casos, el juez
homologará (aprobará) el acuerdo alcanzado por las partes y pondrá fin
al proceso.
D) Sentencias Definitivas: Son las resoluciones que ponen fin al
proceso judicial. Se dictan sobre la cuestión de fondo del litigio, es
decir, resuelven la disputa principal entre las partes. Las sentencias
definitivas tienen una estructura determinada, que incluye:
1. Resultandos o "y vistos": donde se mencionan los hechos y
antecedentes del caso.
2. Considerandos: que presentan los argumentos legales que
sustentan la decisión del juez.
3. Fallo o parte dispositiva: que es la decisión concreta del juez
sobre el litigio.
En resumen, las providencias simples y sentencias interlocutorias
resuelven cuestiones procesales o intermedias, mientras que las
sentencias homologatorias y sentencias definitivas abordan la
resolución final del caso, ya sea por acuerdo de las partes o por decisión
del juez sobre el fondo del litigio.
AUDIENCIAS
Las audiencias judiciales tienen normas específicas que aseguran el
buen desarrollo del proceso y el respeto a los derechos de las partes
involucradas. A continuación, se detallan algunas de las principales
disposiciones sobre las audiencias judiciales:
1. Publicidad de las audiencias: Las audiencias deben ser
públicas, salvo que el tribunal determine que se celebren a
puertas cerradas. Esta decisión puede tomarse cuando la
publicidad de la audiencia pueda afectar la moral, el orden
público, la seguridad o el derecho a la intimidad. Si desaparece la
causa para mantener la audiencia cerrada, el tribunal debe
permitir el acceso al público.
2. Anticipación de la convocatoria: Las audiencias deben ser
señaladas con al menos tres días de antelación, a menos que
razones especiales exijan mayor brevedad, en cuyo caso el
tribunal deberá expresarlo en la resolución.
3. Convocatorias: Las convocatorias se consideran realizadas con la
advertencia de que se celebrarán con las partes que asistan. En
caso de que no concurra alguna de las partes, la audiencia
continuará con las presentes.
4. Puntualidad: Las audiencias deben empezar a la hora designada.
Si alguna de las partes no llega dentro de los 30 minutos
siguientes a la hora señalada, puede retirarse dejando constancia
en el libro de asistencia.
5. Acta de la audiencia: El secretario debe levantar un acta con un
resumen de lo ocurrido durante la audiencia, incluyendo lo
expresado por las partes. El acta será firmada tanto por el
secretario como por las partes presentes.
6. Documentación de las audiencias de prueba: Las audiencias
de prueba deben ser documentadas por el tribunal en dos
ejemplares. Uno de estos ejemplares será certificado y conservado
hasta que la sentencia quede firme, mientras que el otro quedará
a disposición de las partes para su consulta.
7. Medios técnicos para la documentación: El tribunal tiene la
facultad de utilizar cualquier medio técnico para documentar las
audiencias de prueba, según lo establecido en el inciso anterior.
8. Concentración de diligencias: El juez tiene la obligación de
concentrar, en lo posible, todas las diligencias necesarias en una
misma audiencia, para optimizar el tiempo y recursos del proceso.
9. Exclusión de quienes perturben la audiencia: Para mantener
el orden y el decoro en las audiencias, el juez podrá excluir a
aquellos que interrumpan indebidamente el curso de la audiencia.
10. Audiencias remotas: La posibilidad de realizar audiencias
de manera remota ha cobrado relevancia, especialmente en el
contexto de la pandemia y el distanciamiento social. Estas
audiencias permiten el uso de tecnología para garantizar la
continuidad del proceso judicial.
Estas normas están diseñadas para asegurar que las audiencias se
lleven a cabo de manera ordenada, eficiente y respetuosa, garantizando
la transparencia y el acceso al proceso judicial para las partes
involucradas.
-
La notificación por ministerio de la ley se refiere a un mecanismo de
notificación automática establecido por la ley, y tiene ciertas
particularidades dependiendo de la jurisdicción:
1. Notificación por cédula: Cuando se dice "notifíquese",
normalmente se refiere a una notificación que debe realizarse
mediante cédula, ya sea en formato papel o electrónico. Este es el
medio formal de comunicación de las resoluciones judiciales a las
partes involucradas.
2. Principio general: La notificación por ministerio de la ley ocurre
los días martes y viernes, considerados como los "días de nota".
Esto implicaría que, de acuerdo con la ley, se presume que las
partes quedan notificadas en esas fechas, incluso si no han
consultado el expediente.
3. Impacto de la nota: En el pasado, si el expediente no estaba en
despacho, se dejaba una "nota" que impedía la notificación, y se
indicaba que el expediente no podía ser consultado. Sin embargo,
hoy en día, con el expediente digital, no se requiere más dejar una
nota física en el expediente.
4. Modificaciones en el sistema de notificaciones: En Buenos
Aires (PBA), la notificación ha cambiado, y actualmente no es
necesario dejar una nota en el expediente físico. La Corte modificó
este sistema mediante una acordada, y ahora las notificaciones se
realizan electrónicamente, con una resolución que aparece en el
inicio del expediente digital, indicando la fecha de notificación.
5. Días festivos y su impacto: Si un día de notificación (martes o
viernes) cae en un feriado, se debe realizar la notificación el
próximo día hábil. Esto es aplicable tanto en la Ciudad de
Buenos Aires como en la provincia de Buenos Aires.
6. En la Nación: En el ámbito federal (Nación), la notificación por
ministerio de ley también se realiza en los días martes o viernes, y
si ese día es feriado, se realiza al siguiente día hábil.
Estas modificaciones y regulaciones apuntan a modernizar y agilizar el
sistema de notificaciones judiciales, especialmente con la
implementación de la notificación electrónica, que facilita la
comunicación en procesos judiciales y reduce la necesidad de
procedimientos físicos.
PLAZO (DEPENDE EL TIPO DE NOTIFICACION)
PRINCIPIO GENERAL
El plazo de notificación de las resoluciones judiciales se regula
principalmente por el artículo 133 y depende del tipo de notificación
que se realice. A continuación, te detallo los aspectos más importantes
sobre los plazos y condiciones para las notificaciones:
1. Principio General:
o Días de notificación: Las resoluciones judiciales se
notifican los días martes y viernes, salvo que el día de
nota (martes o viernes) sea feriado. En ese caso, la
notificación se realiza el siguiente día hábil.
2. Condiciones para que la notificación sea válida:
o Si el expediente no se encuentra en el tribunal, la
notificación no se considerará cumplida.
o Si el expediente está en el tribunal, pero no se exhibe a
quien lo solicita (por ejemplo, a las partes o a sus abogados),
y esta circunstancia se deja constancia en el libro de
asistencia, la notificación tampoco se considerará válida.
3. Falta grave:
o El prosecretario administrativo incurre en falta grave si
no mantiene a disposición de los litigantes o profesionales el
libro de asistencia, que es necesario para registrar la
disponibilidad del expediente y las notificaciones.
4. Excepciones y cédulas:
o Si la notificación es por cédula (es decir, un acto formal de
notificación), no se sigue el mismo principio de los días de
nota, ya que se realiza de forma más personalizada y
directa. El plazo y procedimiento para esta notificación
dependen de otros factores establecidos en el Código.
Este sistema busca asegurar que las partes estén debidamente
notificadas en los plazos establecidos y que el proceso judicial sea
transparente y justo para todos los involucrados.
NOTIFICACIÓN TÁCITA
La notificación tácita, según el artículo 134, se produce cuando se retira
el expediente del tribunal, conforme al artículo 127. Este retiro implica
que todas las resoluciones del expediente han sido notificadas a la parte
que realiza el retiro.
Además, si una parte, su apoderado, su letrado o una persona
autorizada retira copias de los escritos dentro del expediente, ello
también constituye una notificación personal del traslado relacionado
con el contenido de esos escritos. En otras palabras, el acto de retirar el
expediente o las copias genera una notificación sin necesidad de un acto
formal adicional.
NOTIFICACIÓN PERSONAL O POR CÉDULA
La notificación personal o por cédula, según el artículo 135, se aplicará a
las siguientes resoluciones:
La que dispone el traslado de la demanda, la reconvención y los
documentos que se acompañen con sus contestaciones.
La que dispone correr traslado de las excepciones y la que las
resuelve.
La que ordena la apertura a prueba y designa audiencia preliminar.
La que declara la cuestión de puro derecho, salvo que se resuelva
en la audiencia preliminar.
Las que se dicten entre el llamamiento para la sentencia y la
sentencia misma.
Las que ordenan intimaciones o apercibimientos no establecidos
directamente por la ley, que hacen saber medidas cautelares o su
modificación o levantamiento, o que disponen la reanudación de
plazos suspendidos por tiempo indeterminado, o que aplican
correcciones disciplinarias.
La providencia que hace saber la devolución del expediente
cuando no haya habido notificación de la resolución de alzada o
cuando tenga por objeto reanudar plazos suspendidos por tiempo
indeterminado.
La primera providencia después de que un expediente haya vuelto
del archivo o haya estado paralizado más de tres meses.
Las que disponen vista de liquidaciones.
La que ordena el traslado del pedido de levantamiento de
embargo sin tercería.
La que dispone la citación de personas extrañas al proceso.
Las resoluciones como consecuencia de un acto procesal realizado
antes del tiempo previsto por la ley.
Las sentencias definitivas e interlocutorias con fuerza de tales y
sus aclaratorias, excepto las que resuelvan caducidad de la prueba
por negligencia.
La providencia que deniega los recursos extraordinarios.
La providencia que hace saber el juez o tribunal que va a conocer
un caso de recusación, excusación o admisión de la excepción de
incompetencia.
La que dispone el traslado del pedido de caducidad de la instancia.
La que dispone el traslado de la prescripción en los supuestos
establecidos en el artículo 346.
Otras resoluciones mencionadas expresamente en la ley o que
determine el tribunal excepcionalmente, por resolución fundada.
Se establecen excepciones como que no se notifican mediante cédula
las decisiones dictadas en la audiencia preliminar a quienes estuvieran
presentes o debieron estar presentes. Además, los funcionarios
judiciales quedarán notificados el día de la recepción del expediente en
su despacho, debiendo devolverlo dentro del tercer día bajo
apercibimiento de medidas disciplinarias. También se excluye a ciertos
altos funcionarios, quienes serán notificados personalmente en su
despacho.
MEDIOS DE NOTIFICACIÓN
Según el artículo 136, los medios de notificación pueden incluir:
Acta notarial.
Telegrama con copia certificada y aviso de entrega.
Carta documento con aviso de entrega.
La notificación de ciertos actos procesales, como el traslado de
demanda, reconvención, citación de personas extrañas al juicio,
sentencia definitiva, y otras resoluciones que impliquen la entrega de
copias, debe hacerse exclusivamente por cédula o acta notarial. Sin
embargo, se establece la facultad reglamentaria de la Corte Suprema de
Justicia para regular estos procedimientos.
Si la notificación implica la entrega de copias, se considera cumplida si
se transcribe el contenido de las copias en la carta documento o
telegrama.
La elección del medio de notificación será realizada por los abogados sin
necesidad de una manifestación expresa en las actuaciones. Además,
los gastos generados por las notificaciones formarán parte de la
condena en costas.
En caso de que una diligencia de notificación falle, no será necesario
solicitar nuevamente su libramiento, y esta podrá intentarse por otro
medio.
Anteriores requisitos de autorización han sido modificados, siendo ahora
necesario solicitar autorización solo según lo que se deba notificar. La
notificación por cédula también puede realizarse por carta documento.
En situaciones en que el domicilio de las personas es incierto o
desconocido, se podrán utilizar edictos. Se publicarán durante 2 días y,
en ciertos casos, pueden aplicarse a situaciones como la notificación a
herederos.
CONTENIDO Y FIRMA DE LA CÉDULA
El artículo 137 regula el contenido y la firma de la cédula y otros
medios de notificación. Según este artículo, la cédula y los medios
mencionados deben contener:
Nombre y apellido de la persona a notificar o la designación
correspondiente, junto con su domicilio y la indicación del carácter
de este.
El juicio en el que se practica la notificación.
El juzgado y secretaría en que tramita el juicio.
Transcripción de la parte pertinente de la resolución que se
notifica.
El objeto de la resolución, si no resulta claro de la transcripción. Si
se acompañan copias de escritos o documentos, estos deben ser
detallados en la cédula.
El documento de notificación debe ser firmado por:
El letrado patrocinante de la parte interesada en la notificación.
El síndico, tutor o curador ad litem, notario, secretario o
prosecretario, cuando corresponda.
El firma debe estar aclarada con el sello correspondiente. La
presentación de este documento en la Secretaría del Tribunal, oficina de
Correos, o el requerimiento al notario, implica la notificación de la parte
patrocinada o representada.
Los instrumentos de notificación que impliquen medidas cautelares o
entrega de bienes, y aquellos en los que no intervengan letrados,
síndicos, tutores o curadores ad litem, deben ser firmados por el
secretario o prosecretario. Sin embargo, el juez puede ordenar que el
secretario firme los instrumentos de notificación cuando sea necesario
por razones de urgencia o por el objeto de la providencia.
DILIGENCIAMIENTO
El artículo 138 establece las reglas sobre el diligenciamiento de las
cédulas. Según este artículo:
Las cédulas deben enviarse directamente a la oficina de
notificaciones dentro de las veinticuatro horas posteriores a su
emisión.
Deben ser diligenciadas y devueltas en la forma y plazos que
disponga la reglamentación de superintendencia.
La demora en la agregación de las cédulas será considerada
una falta grave por parte del prosecretario administrativo.
Cuando la diligencia deba cumplirse fuera de la ciudad asiento
del tribunal, una vez selladas, las cédulas deberán ser
devueltas inmediatamente al letrado o apoderado
correspondiente, con la constancia en el expediente.
COPIAS DE CONTENIDO RESERVADO
El artículo 139 establece que, en juicios relativos al estado y
capacidad de las personas, cuando sea necesario realizar una
notificación por cédula, se deberán entregar las copias de los
escritos de demanda, reconvención, y contestación bajo sobre
cerrado. Este mismo requisito aplica a las copias de otros escritos o
documentos cuyo contenido pueda afectar el decoro de quien los
reciba.
Además, el sobre debe ser cerrado por personal de la oficina, con
constancia de su contenido, detallando con precisión las copias de
los escritos o documentos que se acompañan, conforme lo establecido
en el artículo 137.
ENTREGA DE LA CÉDULA O ACTA NOTARIAL AL INTERESADO
El artículo 140 establece que, si la notificación se realiza por cédula o
acta notarial, el funcionario o empleado encargado de llevar a
cabo la notificación deberá entregar una copia del instrumento al
interesado. Además, debe dejar constancia con su firma del día y hora
de la entrega.
El original del instrumento se agregará al expediente con una nota de
lo actuado, indicando el lugar, día y hora de la diligencia, y deberá
estar firmada tanto por el notificador como por el interesado, salvo
que este último se negarse o no pueda firmar, en cuyo caso se
deberá dejar constancia de ello.
ENTREGA DEL INSTRUMENTO A PERSONAS DISTINTAS
El artículo 141 establece que, si el notificador no puede encontrar a la
persona a quien debe notificar, deberá entregar el instrumento a otra
persona que se encuentre en la casa, departamento u oficina, o al
encargado del edificio. En este caso, el notificador procederá según lo
dispuesto en el artículo anterior (art. 140), es decir, dejando constancia
de la entrega.
Si no pudiera entregar el instrumento a ninguna de estas personas, el
notificador fijará el instrumento en la puerta de acceso
correspondiente a esos lugares.
FORMA DE LA NOTIFICACIÓN PERSONAL
El artículo 142 establece que la notificación personal se llevará a cabo
con la firma del interesado en el expediente. Esta firma se pondrá al
pie de la diligencia, que será extendida por el prosecretario
administrativo o jefe de despacho.
Además, en cuanto a las excepciones que pueden ser planteadas en el
proceso, se mencionan algunas como:
Incompetencia: cuando el tribunal no tiene jurisdicción sobre el
asunto.
Falta de personería: cuando la parte no tiene capacidad legal
para actuar en el juicio.
Legitimación: cuando la parte no está legitimada para presentar
la demanda o defensa.
Falta de pago: cuando no se ha realizado el pago
correspondiente, si es necesario.
Se señala que algunas veces es preferible no contestar la demanda
en lugar de declararse en rebeldía, ya que la rebeldía puede resultar
más costosa al implicar notificaciones por edicto en caso de que el
demandado no haya constituido domicilio.
En el caso de un divorcio, si no se conoce el domicilio de una de las
partes, no se debe librar oficio, y se podrán realizar otras acciones
conforme a la situación procesal.
NOTIFICACIÓN POR EXAMEN DEL EXPEDIENTE
El artículo 143 establece que, en el caso de que un litigante actúe sin
representación o un profesional que intervenga como apoderado,
deberán notificarse expresamente de las resoluciones mencionadas
en el artículo 135, es decir, aquellas resoluciones que deben ser
notificadas personalmente o por cédula.
Si el litigante o apoderado no se notifican de manera expresa, el
prosecretario administrativo o jefe de despacho podrá formular un
requerimiento para que lo hagan. En caso de que el interesado no
pueda firmar o no sepa firmar, la notificación se considerará realizada
cuando se atestigüe dicha situación, y se deje constancia con la firma
tanto del empleado que realizó la diligencia como la del secretario.
REGIMEN DE LA NOTIFICACION POR TELEGRAMA O CARTA
DOCUMENTADA
El artículo 144 establece que cuando la notificación se realice
mediante telegrama o carta documento certificada con aviso de
recepción, la fecha de notificación será la misma que la constancia
de entrega al destinatario. Además, quien suscriba la notificación
deberá agregar a las actuaciones una copia de la pieza que se ha
notificado, así como la constancia de entrega correspondiente.
NOTIFICACIÓN POR EDICTOS
El artículo 145 regula la notificación por edictos en dos casos
principales:
1. Personas inciertas o cuyo domicilio sea desconocido.
2. En estos casos, la parte que realiza la notificación debe
manifestar bajo juramento que ha hecho esfuerzos sin éxito
para localizar el domicilio de la persona a notificar.
Si la afirmación sobre el desconocimiento del domicilio es falsa, o si la
parte pudo haber obtenido esa información mediante la debida
diligencia, todo lo actuado después de la notificación se anulará a
su costa. Además, se impondrá una multa que varía entre $50 y
$15,000.
En caso de que no se presenten los herederos, tras la notificación por
edicto, se asume una presunción de la ley para proteger el derecho de
defensa del demandado. Se asignará un defensor oficial si no se
presentan en un plazo de tres días, y el defensor deberá indicar que el
defendido es incierto.
PUBLICACIÓN DE LOS EDICTOS
El artículo 146 establece cómo debe realizarse la publicación de los
edictos en los casos previstos en el artículo anterior, es decir, cuando
se notifican a personas inciertas o de domicilio desconocido:
1. La publicación se debe hacer en:
o El Boletín Oficial.
o Un diario de mayor circulación en el lugar del último
domicilio conocido de la persona citada. Si el domicilio es
desconocido, se usará el diario de la localidad donde se esté
tramitando el juicio.
2. Se acreditará la publicación mediante la agregación al
expediente de un ejemplar del Boletín Oficial o del diario en el
que se haya publicado el edicto.
3. Si no existe un diario en la localidad mencionada, la publicación se
hará en el diario de la localidad más cercana que cuente con
uno, y el edicto también debe ser fijado en la tablilla del juzgado
y en lugares donde se asegure una amplia difusión.
4. Excepción: En los procesos sucesorios, si los gastos de
publicación son desproporcionados en relación con la cuantía del
juicio, se prescindirá de los edictos y la notificación se hará
exclusivamente en la tablilla del juzgado.
NORMA DE LOS EDICTOS
El artículo 147 establece las normas para los edictos, que deben
seguir ciertas directrices:
1. Contenido de los edictos: Deben contener, de manera sintética,
las mismas enunciaciones que las cédulas, incluyendo una
transcripción sumaria de la resolución correspondiente.
2. Número de publicaciones: El número de veces que se deben
publicar los edictos estará determinado por lo que disponga este
Código.
3. Fecha de notificación: Se considerará que la resolución está
notificada al día siguiente de la última publicación del edicto.
4. Textos uniformes: La Corte Suprema podrá ordenar que se
utilicen textos uniformes para la redacción de los edictos.
5. Publicación en el Boletín Oficial: El Poder Ejecutivo podrá
establecer que los edictos con el mismo texto se publiquen en
extracto, agrupados por juzgados y secretarías, y encabezados
por una fórmula común.
NOTIFICACIÓN POR RADIOFUSIÓN O TELEVISIÓN
El artículo 148 establece las condiciones para la notificación por
radiodifusión o televisión:
1. Autorización para la notificación: Si el Código permite la
publicación de edictos, el juez, a pedido del interesado, puede
ordenar que se anuncien por radiodifusión o televisión.
2. Modo y medio de transmisión: Las transmisiones se realizarán
de acuerdo con el modo y el medio determinado por la
reglamentación de la superintendencia.
3. Acreditación de la diligencia: La diligencia de notificación se
acreditará mediante la certificación emitida por la empresa de
radiodifusión o televisión, que debe incluir:
o El texto del anuncio, el cual debe ser el mismo que el de
los edictos.
o Los días y horas en que se difundió el anuncio.
4. Fecha de notificación: La notificación se considerará cumplida al
día siguiente de la última transmisión radiofónica o televisiva.
5. Gastos: En cuanto a los gastos que esta forma de notificación
pueda generar, se aplicará lo dispuesto en el anteúltimo párrafo
del artículo 136.
NULIDAD DE LA NOTIFICACIÓN
El artículo 149 establece las condiciones para la nulidad de la
notificación:
1. Causas de nulidad: La notificación será nula si se realiza en
contravención de las disposiciones previas del Código, siempre
que la irregularidad sea grave e impida al interesado cumplir
oportunamente con los actos procesales vinculados a la resolución
que se notifica.
2. Efectos de la notificación: Si del expediente se determina que
la parte ya tuvo conocimiento de la resolución, la notificación
surtirá efectos desde ese momento, a pesar de la irregularidad.
3. Trámite de nulidad: El pedido de nulidad se tramitará como un
incidente, aplicándose lo dispuesto en los artículos 172 y 173.
4. Responsabilidad del funcionario: El funcionario o empleado
que haya realizado la notificación que luego sea declarada nula
incurrirá en falta grave si la irregularidad le es imputable.
DOMICILIO
DOMICILIO
El artículo 40 establece lo siguiente sobre el domicilio en el contexto
de litigios:
1. Obligación de constituir domicilio legal: Toda persona que
litigue, ya sea por su propio derecho o en representación de otro,
deberá constituir un domicilio legal dentro del perímetro de la
ciudad donde se encuentra el juzgado o tribunal correspondiente.
2. Cumplimiento del requisito: Este requisito debe cumplirse en
el primer escrito que presente o en la primera audiencia en
la que intervenga. En estas ocasiones, también debe
denunciarse el domicilio real de la persona representada.
3. Diligencias de notificación: Las notificaciones por cédula se
harán en el domicilio legal de la persona, salvo que se trate de
un domicilio real diferente.
4. Ineficacia del domicilio contractual: El domicilio contractual
que se haya constituido en la parte contraria no será eficaz para
las notificaciones que deben realizarse en el domicilio del
constituyente.
FALTA DE CONSTITUCIÓN Y DE DENUNCIA DE DOMICILIO
El artículo 41 regula las consecuencias de la falta de constitución o
denuncia de domicilio:
1. Falta de constitución o denuncia del domicilio legal: Si una
parte no cumple con el requisito de constituir un domicilio legal,
las sucesivas resoluciones se considerarán notificadas de
acuerdo con lo establecido en el artículo 133, que regula las
notificaciones en los días martes y viernes.
2. Excepciones: Las únicas excepciones a esta regla son:
o La notificación de la audiencia para absolver posiciones.
o La sentencia.
3. Falta de denuncia del domicilio real: Si la parte no denuncia su
domicilio real o no comunica su cambio, las resoluciones que
deban notificarse en dicho domicilio se cumplirán en el
domicilio constituido.
4. Defecto de domicilio constituido: En caso de que no exista un
domicilio constituido ni denunciado, se procederá de acuerdo con
lo dispuesto en el primer párrafo del artículo, es decir, se
aplicarán las notificaciones según las reglas generales del artículo
133.
PRINCIPIO GENERAL
El artículo 133 establece el principio general para las notificaciones
judiciales:
Notificación de resoluciones: Las resoluciones judiciales serán
notificadas los martes y viernes de todas las instancias, salvo
que proceda la notificación por cédula. Si uno de estos días es
feriado, la notificación se realizará el siguiente día hábil.
Condiciones de cumplimiento: La notificación no se considerará
cumplida en dos situaciones:
1. Si el expediente no se encuentra en el tribunal.
2. Si el expediente está en el tribunal, pero no se exhibe a
quien lo solicita, y esta circunstancia debe constar en un
libro de asistencia llevado a ese efecto.
Responsabilidad del prosecretario administrativo: Si el
prosecretario administrativo no mantiene a disposición el libro de
asistencia para los litigantes o profesionales, incurrirá en falta
grave.
En cuanto a la naturaleza jurídica de las obligaciones:
Partes en una obligación: Hay dos partes: el acreedor (quien
tiene el derecho) y el deudor (quien tiene el deber). La obligación
puede ser de dar, hacer o no hacer algo.
Cumplimiento o ejecución forzada: Si la obligación no se
cumple, el acreedor tiene el derecho de exigir su cumplimiento
de manera forzada, lo que puede implicar medidas judiciales.
Respecto a la naturaleza jurídica de las partes en el proceso:
Cargas procesales: En un proceso judicial, existen cargas
procesales que corresponden a las partes, y cada parte tiene la
obligación de cumplirlas.
Si una parte cumple con su carga procesal, esto beneficia a la
parte que la cumple. Si no se cumple, la parte que no lo hace se
ve en desventaja.
CARGA DISTINTO OBLIGACIÓN
OBLIGACIÓN
La obligación es una relación jurídica entre dos o más sujetos en la
que uno de ellos, llamado acreedor, tiene un derecho frente a otro, el
deudor, quien tiene el deber de dar, hacer o no hacer algo en favor del
acreedor.
En caso de que el deudor no cumpla con lo estipulado en la obligación,
el acreedor tiene el derecho de exigir el cumplimiento forzoso de la
obligación a través de los medios que la ley le otorga.
Además, las obligaciones pueden surgir de diversas fuentes, como
sentencias judiciales u otras circunstancias. En el contexto procesal,
también se consideran las obligaciones de los testigos, quienes
tienen el deber de comparecer ante el tribunal y brindar su testimonio,
siendo posible también la ejecución forzada si no cumplen con este
deber.
CARGA
La carga en el contexto procesal se refiere a una conducta esperada
de una de las partes en un proceso judicial. El cumplimiento de esta
carga beneficia a quien la realiza, mientras que el incumplimiento
resulta en perjuicio para esa parte, ya sea porque se pierde la
oportunidad de defenderse o por consecuencias procesales adversas.
Un ejemplo de carga se encuentra en el artículo 356 del Código
Procesal, que establece que el demandado tiene la carga de reconocer
o negar categóricamente los hechos expuestos en la demanda. Si el
demandado no contesta adecuadamente o no lo hace dentro del
tiempo previsto, surge una presunción de veracidad sobre los
hechos planteados en la demanda. Esto no significa que los hechos se
consideren automáticamente ciertos, pero sí que podrían llegar a
serlo, y esta presunción puede perjudicar al demandado en el proceso.
Por lo tanto, cumplir con esta carga es crucial para evitar efectos
negativos, como la presunción de veracidad de los hechos en caso de no
contestar debidamente.
REGLA GENERAL: LOS PROCESOS JUDICIALES SOLO TIENEN
CARGA
PLAZO
El plazo mencionado en el artículo 355 establece que el demandado
debe contestar la demanda dentro del tiempo determinado por el
artículo 338, el cual se refiere a los plazos procesales que varían
según el tipo de proceso y la ley aplicable. Además, si el demandado se
encuentra en una ubicación distante, se le concede una ampliación del
plazo para que pueda cumplir con esta obligación.
Es esencial que el demandado cumpla con este plazo, ya que el
incumplimiento podría resultar en presunciones procesales en su
contra, como la presunción de veracidad de los hechos de la demanda,
lo cual puede afectar seriamente su defensa.
CONTENIDO Y REQUISITOS
El artículo 356 establece los requisitos que debe cumplir el
demandado al contestar la demanda. Específicamente:
1. Reconocer o negar de manera categórica cada uno de los
hechos expuestos en la demanda, así como la autenticidad de los
documentos que se le atribuyan y la recepción de las cartas y
telegramas dirigidos a él. Si el demandado guarda silencio,
responde de forma evasiva o niega de manera general, se
entenderá que reconoce los hechos o documentos, y estos se
tendrán por verdaderos y recibidos.
2. El demandado debe especificar con claridad los hechos que
alega como defensa, para que su respuesta tenga fundamento.
3. Debe cumplir con los requisitos del artículo 330, los cuales
establecen la forma en que se deben presentar las defensas y
excepciones.
En cuanto a los tipos de notificación:
La notificación por cédula es el medio principal, pero también
puede hacerse por acta notarial, telegrama con copia
certificada y aviso de entrega, o carta documento. Sin
embargo, si se deben adjuntar copias, solo se puede hacer
mediante cédula o acta notarial.
La voluntad de las partes juega un papel importante en la
elección del medio de notificación.
Cuando se trata de personas inciertas o cuyo domicilio es
desconocido, se utiliza la notificación por edictos. En casos
como herencias donde los herederos no son conocidos, se utiliza
este medio y si no se presentan los herederos, se les asigna un
defensor oficial.
Existen también notificaciones personales, en las cuales la
parte directamente involucrada recibe la notificación y la firma
como constancia.
Es importante destacar que, según lo mencionado, la carga procesal
está en la respuesta adecuada, ya que el silencio o respuesta
evasiva se puede considerar un reconocimiento tácito de los hechos
y documentos presentados.
NOTIFICACIÓN DE EXCEPCIONES PROCESALES
En cuanto a la notificación de excepciones procesales:
Excepciones al proceso: Se pueden interponer excepciones
procesales que afectan el curso del juicio. Estas excepciones
pueden retrasar el proceso, y el juez puede rechazar estas
excepciones y ordenar que la parte demandada asuma las
costas correspondientes.
Notificación de excepciones: La notificación de las excepciones
se hace por medio del escrito presentado, como cualquier otra
notificación procesal.
Estado de incontestación de demanda vs. rebeldía:
Es preferible que el demandado se mantenga en incontestación
de la demanda que en rebeldía.
o Si el demandado está en rebeldía, la notificación deberá
realizarse por edicto, lo cual resulta mucho más costoso.
o Si se opta por la incontestación, no es necesario realizar
una notificación tan costosa como la por edicto, y se
simplifica el proceso.
Ejemplo práctico: En un divorcio unilateral, si una de las partes no
se presenta, la notificación se puede hacer en el domicilio del
juzgado. Además, se sigue el protocolo de notificación de los martes y
viernes, conforme al artículo 133.
También se hace referencia al artículo 40 y 41, que regulan la
obligación de constituir domicilio legal y las consecuencias de no
denunciarlo correctamente, y el artículo 133 que regula el plazo y
condiciones de las notificaciones.