Diabetes en el Marco de la Atención Primaria de Salud (APS) en Bolivia
Introducción
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica con alta prevalencia global,
asociada a complicaciones graves y costos sanitarios elevados. En Bolivia, su
impacto se agrava por factores socioeconómicos, geográficos y culturales, que
limitan el acceso a servicios de salud. La APS, eje del Sistema Nacional de Salud
(SNIS), desempeña un papel crucial en la prevención, diagnóstico temprano y
manejo de esta enfermedad. Este informe analiza los desafíos y oportunidades de
la APS boliviana frente a la diabetes, basado en evidencias actuales y políticas
nacionales.
El 6.6 por ciento de los bolivianos padecen actualmente la enfermedad de
diabetes en sus distintos tipos y son los departamentos de Santa Cruz, La Paz y
Cochabamba donde se registran más casos, según datos del Ministerio de Salud.
Objetivos
Objetivo General:
Analizar la efectividad de la APS en Bolivia para abordar la diabetes.
Objetivo Específicos:
Evaluar programas de prevención y control de diabetes en APS.
Identificar barreras de acceso a servicios en poblaciones vulnerables.
Proponer estrategias interculturales para mejorar la adherencia al
tratamiento.
Marco Teórico
1. APS y diabetes:
Definición de APS (Declaración de Alma-Ata, 1978) y su enfoque en
equidad y participación comunitaria.
Estrategias de la OMS para enfermedades crónicas en APS:
detección temprana, educación y seguimiento.
2. Contexto boliviano:
Estructura del SNIS y Programa Nacional de Enfermedades No
Transmisibles (ENT).
Datos clave: 70% de los municipios tienen cobertura básica de APS,
pero solo 30% ofrecen manejo de diabetes (Ministerio de Salud,
2020).
Determinantes sociales: Urbanización, dieta alta en carbohidratos y
sedentarismo.
3. Evidencias locales:
Estudio en Cochabamba (2021) muestra que el 40% de los pacientes
no recibe educación diabetológica.
Proyectos piloto exitosos: Incorporación de promotores de salud en
Chuquisaca para seguimiento domiciliario.
Factores de riesgo de la diabetes
Algunos factores de riesgo de la diabetes se pueden manejar a través de
cambios de comportamiento, como hacer más actividad física.
Otros factores de riesgo no se pueden cambiar, como los antecedentes
familiares y la edad.
Tipos de prevención de la diabetes
[Link] el exceso de peso
Bajar de peso reduce el riesgo de diabetes. Las personas que participaron en un
estudio grande redujeron el riesgo de desarrollar diabetes en casi un 60% después
de bajar aproximadamente el 7% de su peso corporal con cambios en la actividad
física y en la dieta.
La American Diabetes Association (Asociación Americana de la Diabetes)
recomienda que las personas con prediabetes bajen al menos del 7% al 10% de
su peso para prevenir el avance de la enfermedad. Cuanto más peso bajes,
mayores beneficios lograrás.
Determina una meta para el descenso de peso según tu peso actual. Habla con el
médico sobre objetivos y expectativas a corto plazo que sean razonables, como
bajar de 1 a 2 libras (de 0,45 kg a 0,90 kg) por semana.
2. Haz más actividad física.
La actividad física regular tiene muchos beneficios. El ejercicio puede ayudarte a:
Bajar de peso
Bajar tu nivel de glucosa sanguínea
Aumentar tu sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a mantener tu glucosa
sanguínea dentro de un rango normal
Para la mayoría de los adultos, los objetivos de fomentar la pérdida de peso y
mantener un peso saludable son los siguientes:
Ejercicio aeróbico. Intenta hacer 30 minutos o más de ejercicio aeróbico
moderado a intenso, como caminar a paso ligero, nadar, andar en bicicleta
o correr, la mayoría de los días, durante un total de al menos 150 minutos
por semana.
Ejercicio de resistencia. Los ejercicios de resistencia, si se hacen de 2 a
3 veces por semana, aumentan la fortaleza, el equilibrio y la capacidad de
mantener una vida activa. El entrenamiento de resistencia comprende
levantamiento de pesas, yoga y calistenia.
Inactividad limitada. Pausar los períodos prolongados de inactividad, como
sentarse frente a la computadora, puede ayudar a controlar los niveles de
glucosa en la sangre. Toma unos minutos para pararte, caminar o realizar
alguna actividad ligera cada 30 minutos.
3. Consume alimentos vegetales saludables.
Los vegetales proporcionan vitaminas, minerales y carbohidratos a tu
alimentación. Los carbohidratos incluyen azúcares y almidones (las fuentes de
energía para tu cuerpo) y fibra. La fibra dietética, también conocida como fibra
alimentaria o alimenticia, incluye las partes de los alimentos vegetales que el
cuerpo no puede digerir ni absorber.
Los alimentos con un alto contenido de fibra promueven la pérdida de peso y
reducen el riesgo de sufrir diabetes. Come una variedad de alimentos saludables
con un alto contenido de fibra, por ejemplo:
Frutas, como tomates, pimientos y frutas de los árboles
Vegetales sin almidón, como hortalizas de hoja verde, brócoli y coliflor
Legumbres, como frijoles, garbanzos y lentejas
Cereales integrales, como pastas y panes integrales, arroz integral, avena
entera y quinua
Estos son algunos beneficios de la fibra:
Retrasa la absorción de azúcares y reduce los niveles de glucosa en la
sangre.
Interfiere en la absorción de colesterol y grasa en la alimentación.
Controla otros factores de riesgo que afectan la salud del corazón, como la
presión arterial y la inflamación.
Te ayuda a comer menos porque los alimentos con un alto contenido de
fibra producen mayor saciedad y brindan mucha energía.
Evita los alimentos que sean "carbohidratos malos", es decir aquellos que tengan
un alto contenido de azúcar con poca fibra o nutrientes: pan blanco y productos de
pastelería, pasta de harina blanca, jugos de frutas y alimentos procesados con
azúcar o jarabe de maíz alto en fructosa.
4. Consume grasas saludables
Los alimentos grasos tienen un contenido elevado de calorías y deben consumirse
con moderación. Para bajar de peso y ayudar a controlarlo, tu dieta debería incluir
una variedad de alimentos con grasas insaturadas, que algunas veces se llaman
"grasas buenas".
Las grasas insaturadas, tanto monoinsaturadas, como poliinsaturadas, favorecen
los niveles de colesterol saludable y la buena salud vascular y del corazón. Estas
son algunas fuentes de grasas saludables:
Aceite de oliva, girasol, cártamo, semilla de algodón y canola
Frutos secos y semillas, como almendras, cacahuates, linaza y semillas de
calabaza
Pescados grasos, como el salmón, la caballa, las sardinas, el atún y el
bacalao
Las grasas saturadas, las "grasas malas", están en los lácteos y carnes. Estas
grasas deben ser una parte reducida en tu alimentación. Puedes limitar el
consumo de grasas saturadas si te alimentas con productos lácteos con bajo
contenido de grasas y carne de pollo y cerdo magra.
5. Omite las dietas relámpago y toma decisiones más saludables
Muchas dietas relámpago, como las dietas del índice glucémico, las dietas
cetogénicas o las dietas paleolíticas, pueden ayudarte a perder peso. Sin
embargo, hay muy poca investigación acerca de los beneficios a largo plazo de
estas dietas o su beneficio en la prevención de la diabetes.
Tu objetivo de dieta debería ser perder peso y luego mantener un peso más
saludable de ahí en adelante. Por lo tanto, las decisiones de una alimentación
saludable deben incluir una estrategia que puedas mantener como un hábito para
toda la vida. Tomar decisiones saludables que reflejen algunas de tus propias
preferencias de alimentos y tradiciones puede ser beneficioso para ti con el
transcurso del tiempo.
Dividir tu plato es una estrategia simple para ayudarte a tomar decisiones
alimenticias óptimas y comer tamaños de porciones adecuadas. Estas tres
divisiones en tu plato promuevan una alimentación saludable:
Una mitad: frutas y vegetales sin almidón
Un cuarto: granos integrales
Un cuarto: alimentos ricos en proteína, como legumbres, pescado o carnes
magras
Cuándo consultar a su médico
La American Diabetes Association (Asociación Americana de la Diabetes)
recomienda exámenes de detección de rutina con pruebas de diagnóstico para la
diabetes tipo 2 en todos los adultos de 45 años o más, y en los siguientes grupos:
Personas menores de 45 años que tienen sobrepeso u obesidad, y tienen
uno o más factores de riesgo relacionados con la diabetes.
Mujeres que han tenido diabetes gestacional.
Personas a las que le han diagnosticado prediabetes.
Niños con sobrepeso u obesidad, y que tienen antecedentes familiares de
diabetes tipo 2 u otros factores de riesgo.
Habla con tu médico sobre tus inquietudes y cómo prevenir la diabetes. El médico
verá con buenos ojos tu esfuerzo por prevenir la diabetes y podría darte más
sugerencias, de acuerdo con tus antecedentes médicos y otros factores.
Planteamiento del Problema
En Bolivia, la diabetes afecta al 7.6% de la población adulta (ENCD, 2016), con
disparidades entre zonas urbanas y rurales. La APS enfrenta retos como:
Acceso limitado a servicios: Escasez de unidades de salud en áreas rurales y
barreras económicas.
Falta de educación sanitaria: Desconocimiento sobre prevención y manejo de la
enfermedad en comunidades.
Recursos insuficiente: Falta de medicamentos, equipos de glucosa y personal
capacitado.
Factores culturales: Uso preferente de medicina tradicional y desconfianza en el
sistema formal.
Estos problemas incrementan complicaciones como retinopatía y nefropatía,
sobrecargando el sistema de salud.
Recomendaciones
1. Fortalecer la capacitación: Cursos continuos para profesionales de APS en
manejo de diabetes.
2. Expandir infraestructura: Equipar centros de salud con glucómetros y
medicamentos esenciales.
3. Educación comunitaria: Campañas en lenguas originarias (quechua, aymara)
sobre alimentación saludable.
4. Intersectorial dad: Articulación con educación y agricultura para promover
huertos comunitarios.
Conclusiones
1. La APS en Bolivia tiene cobertura desigual, con avances en ciudades pero
déficits en áreas rurales.
2. La falta de capacitación del personal y recursos limita el manejo integral de la
diabetes.
3. La integración de prácticas culturales mejora la aceptación de tratamientos.
Bibliografía Organización Panamericana de la Salud. Estrategia para la
prevención y control de las ENT. Washington; 2018.
Ministerio de Salud (Bolivia). Plan Estratégico de ENT 2020-2025. La Paz; 2020.
Rojas R et al. Prevalencia de diabetes en Cochabamba. Rev Bol Med Fam.
2021;12(3):45-50.
OMS. Informe mundial sobre la diabetes. Ginebra; 2016.
Anexos
Lactancia materna
Introducción:
La lactancia materna es un pilar fundamental en la salud pública, reconocida por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) como la estrategia óptima para reducir la
morbimortalidad infantil y mejorar la salud materna. A pesar de su evidencia
científica, solo el 44% de los lactantes a nivel global reciben lactancia materna
exclusiva durante los primeros seis meses, debido a barreras socioculturales,
laborales y falta de apoyo. Este documento aborda sus beneficios, desafíos y
estrategias para fortalecer su práctica desde un enfoque multidisciplinario.
Objetivo General
Analizar los beneficios, desafíos y estrategias de promoción de la lactancia
materna para optimizar su implementación en políticas sanitarias y prácticas
clínicas.
Objetivos Específicos
Describir los beneficios biológicos y psicosociales de la lactancia
materna.
Identificar los factores sociales, culturales y económicos que limitan
su práctica.
Proponer estrategias basadas en evidencia para su promoción en
entornos clínicos y comunitarios.
Marco Teórico
Tipos de leche materna:
La leche materna es la mejor fuente de nutrición para los recién nacidos. Además
de contener todos los nutrientes que necesita el bebé para crecer y desarrollarse,
también proporciona una variedad de anticuerpos que ayudan a protegerlo contra
enfermedades y promueven una buena salud.
Existen 4 tipos diferentes de leche materna, cada uno con sus propias
características y beneficios para el bebé.
Resumen de los puntos clave:
Hay cuatro tipos diferentes de leche materna: calostro, de transición,
madura y tardía.
Cada tipo de leche materna tiene diferentes características y beneficios
para el bebé.
La leche materna es la mejor fuente de nutrición para los recién nacidos y
ayuda a proteger contra enfermedades y promover una buena salud.
Leche materna calostro
El calostro es la primera leche que produce la madre después del parto y es un
líquido de color amarillento y espeso. Este tipo de leche materna es muy
importante para el recién nacido, ya que contiene una gran cantidad de nutrientes
y anticuerpos que ayudan a protegerlo contra enfermedades.
El calostro también es bajo en grasa, lo que facilita la digestión del bebé y evita la
acumulación de residuos en su intestino. A medida que el bebé comienza a
mamar, el calostro se transforma gradualmente en leche madura.
Es recomendable que los recién nacidos se alimenten exclusivamente de leche
materna durante los primeros seis meses de vida, ya que esto les brinda la mejor
nutrición posible. Además, la lactancia materna tiene muchos otros beneficios para
la salud del bebé y de la madre, como la reducción del riesgo de enfermedades y
la creación de un vínculo emocional especial entre ambos.
Por lo tanto, se recomienda encarecidamente a las madres que comiencen a
amamantar a sus bebés lo antes posible después del parto y que sigan haciéndolo
durante todo el tiempo que sea posible. De esta manera, pueden asegurarse de
que su bebé esté recibiendo todos los beneficios de la leche materna,
especialmente del calostro.
Leche materna de transición
La leche materna de transición es un tipo de leche producida aproximadamente
entre el segundo y el quinto día después del parto. Esta leche tiene una mayor
cantidad de grasa y calorías para satisfacer las necesidades de crecimiento del
bebé. A diferencia del calostro, es de color blanco y una consistencia más líquida.
La leche materna de transición es un proceso natural que involucra cambios
graduales en la composición de la leche materna que se producen a medida que
el bebé crece. Esta transición es importante para que el bebé reciba los nutrientes
necesarios para su crecimiento y desarrollo.
Además de su alto contenido de grasas y calorías, la leche materna de
transición también contiene anticuerpos y otros nutrientes esenciales que protegen
al bebé contra enfermedades y fortalecen su sistema inmunológico.
Para asegurarse de que el bebé reciba suficiente leche materna de transición, es
importante establecer y mantener una rutina de lactancia frecuente. También es
posible que la madre quiera utilizar una bomba de extracción de leche para
estimular la producción de leche y almacenar leche adicional para futuras
alimentaciones.
Leche materna madura
La leche materna madura es la fase final de la lactancia, que se produce
después de las primeras semanas de vida del bebé. A medida que el bebé crece y
se desarrolla, la leche materna evoluciona para satisfacer sus necesidades
nutricionales en constante cambio.
La leche materna madura es una combinación equilibrada de nutrientes que
incluye proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales esenciales para el
crecimiento del bebé. Además, contiene anticuerpos y otras sustancias
inmunológicas que ayudan a proteger al bebé de las enfermedades.
La leche materna madura también tiene una composición única que se adapta a
las necesidades específicas del bebé. Por ejemplo, la leche materna de una
madre que amamanta a un bebé prematuro contiene más proteínas y calorías que
la leche materna de una madre que amamanta a un bebé a término.
La leche materna madura también cambia de sabor y textura a lo largo del tiempo,
lo que ayuda al bebé a desarrollar sus preferencias alimentarias y habilidades de
masticación.
En definitiva, la leche materna madura es esencial para el crecimiento, desarrollo y
protección del bebé. La lactancia materna es una inversión a largo plazo en la
salud y el bienestar del bebé que beneficia tanto al bebé como a la madre.
Leche materna tardía
La leche materna tardía es la leche que se produce a medida que el bebé crece y
se desarrolla. Como su nombre indica, se produce en las últimas etapas de la
lactancia y es diferente de las otras fases de la leche materna.
A medida que el bebé crece, la leche materna tardía se vuelve más acuosa y
contiene menos grasa que las fases anteriores de la leche materna. A pesar de
esto, sigue siendo nutricionalmente completa y beneficiosa para el bebé.
La leche materna tardía también contiene más defensas y anticuerpos que las
fases anteriores de la leche materna, lo que puede ayudar a proteger al bebé
contra enfermedades y fortalecer su sistema inmunológico.
Es importante tener en cuenta que la cantidad de leche materna tardía producida
varía de una madre a otra y de un bebé a otro. Algunos bebés pueden necesitar
más leche materna tardía que otros, por lo que es importante estar atento a las
señales de hambre y alimentar al bebé según sea necesario.
Ventajas de la leche materna sobre la leche de fórmula
La leche materna es el alimento perfecto para un recién nacido y ofrece una serie
de ventajas sobre la leche de fórmula. A continuación, se detallan algunas de los
principales beneficios de la lactancia materna:
Composición y digestibilidad: La leche materna contiene la cantidad
adecuada de nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo del
bebé, incluyendo proteínas, grasas y carbohidratos fácilmente digeribles.
Además, la leche materna se adapta a las necesidades nutricionales
cambiantes del bebé a medida que crece.
Protección contra enfermedades: La leche materna contiene anticuerpos
importantes que ayudan a proteger al bebé contra enfermedades y alergias.
Estos anticuerpos no se encuentran en la leche de fórmula.
Vínculo madre-hijo: La lactancia materna promueve un vínculo especial
entre la madre y el bebé, lo que puede tener un impacto positivo en el
bienestar emocional y mental de ambos.
Costo: La lactancia materna es gratuita, lo que puede ahorrar dinero a la
familia en comparación con el costo de la leche de fórmula.
Si bien la leche de fórmula puede ser una opción adecuada para algunas familias,
la leche materna ofrece muchos beneficios importantes que no se pueden replicar
en la fórmula.
Cómo aumentar la producción de leche materna
La producción de leche materna es un proceso natural que puede variar de una
madre a otra. Si sientes que tu producción de leche materna es baja, no te
preocupes, hay muchas formas de aumentarla.
A continuación, te presentamos algunos consejos útiles para aumentar la
producción de leche materna:
Amamanta a tu bebé con frecuencia y sin restricciones.
Usa la técnica de la extracción de leche para estimular la producción.
Establece una rutina de alimentación y sigue un horario constante.
Descansa lo suficiente y reduce el estrés en tu vida diaria.
Bebe suficiente agua y mantén una dieta saludable y rica en nutrientes.
Recuerda que la producción de leche materna es un proceso que puede llevar
tiempo y paciencia, pero con estos consejos, puedes mejorar y aumentar tu
producción de manera efectiva.
Problemas comunes con la lactancia materna y cómo solucionarlos
Amamantar a un recién nacido puede ser un desafío y, en ocasiones, pueden
surgir problemas que pueden hacer que se sienta desmotivada o frustrada. Es
importante recordar que estos problemas son comunes y que hay soluciones para
superarlos.
Problemas con el agarre del bebé
Uno de los problemas más comunes es el dolor en los pezones debido a un agarre
incorrecto del bebé. Si el bebé no tiene un agarre adecuado, es posible que no
esté extrayendo la leche de manera efectiva y que se genere dolor en los
pezones.
Para solucionar esto, asegúrate de que el bebé tenga un agarre adecuado, que su
boca cubra toda la areola y no solo el pezón. Si tienes dificultades para lograr
esto, busca la ayuda de un profesional de la lactancia o un consultor de lactancia.
Baja producción de leche
Otro problema puede ser la baja producción de leche. Esto puede ocurrir por una
variedad de razones, como una mala alimentación, estrés o problemas médicos.
Para aumentar la producción de leche, asegúrate de descansar lo suficiente,
mantener una buena alimentación, hidratarte adecuadamente y amamantar con
frecuencia. Si sientes que tienes problemas para producir suficiente leche, habla
con un profesional de la lactancia o un consultor de lactancia para obtener ayuda
adicional.
Succión deficiente del bebé
La succión deficiente del bebé también puede ser un problema común. Si el bebé
no está succionando adecuadamente, es posible que no esté recibiendo suficiente
leche.
Para solucionar esto, asegúrate de que el bebé tenga una buena postura al
amamantar y que esté succionando con fuerza y regularidad. Si tienes dificultades
para que el bebé succione correctamente, busca la ayuda de un profesional de la
lactancia o un consultor de lactancia.
Recuerda que estos problemas son comunes y que hay soluciones para
superarlos. Si tienes dificultades con la lactancia materna, no dudes en buscar
ayuda y apoyo para garantizar una lactancia exitosa.
Almacenamiento y congelación de la leche materna
Es importante saber cómo almacenar y congelar la leche materna de manera
segura para garantizar que conserve sus nutrientes y propiedades beneficiosas
para el bebé.
Primero, es importante utilizar recipientes específicos para la leche materna, como
bolsas o frascos de almacenamiento diseñados para dicho fin. Estos recipientes
deben estar limpios y esterilizados antes de su uso.
Es recomendable etiquetar cada recipiente con la fecha de extracción y la cantidad
de leche contenida para poder seguir un orden adecuado.
La leche materna recién extraída se puede almacenar a temperatura ambiente
durante un máximo de 4 horas. Si se van a guardar durante más tiempo, es mejor
refrigerarla lo antes posible. La leche materna refrigerada se puede almacenar en
el frigorífico durante un máximo de 4 días.
Posturas y posiciones para amamantar
Postura:
Es la forma en que se coloca la madre para amamantar.
Las hay diversas, todas sirven y la elección de una u otra dependerá del lugar, las
circunstancias o las preferencias de cada madre.
Posición:
Es la forma en que es colocado el bebé para que mame.
También las hay diversas y todas pueden servir, aunque en función de las
circunstancias unas pueden ser más eficaces que otras. Lo importante es que
nunca ha de doler.
Sobre posturas y posiciones
Lo normal es pasar muchas horas totales al día amamantando, si no buscamos
estar cómodas sufrimos dolor de espalda y las tomas se nos harán interminables.
Es buena idea tener preparado un lugar cómodo para amamantar durante el día
que puede ser por ejemplo un sillón. Es buena idea disponer también de cojines
para poder apoyar los brazos mientras sujetas al bebé o apoyar al bebé si
ocasionalmente necesitas una mano libre, y en caso de estar sentada, un
reposapiés.
Antes se recomendaba a la madre tener la espalda recta y bien apoyada, con los
hombros hacia atrás, pero recientemente se ha descubierto que los bebés maman
mejor cuando la madre está reclinada hacia atrás. También se puede amamantar
estirada. Lo importante es no amamantar nunca encorvada sobre el bebé. En el
cualquier caso es importante prever un buen apoyo en la zona lumbar y cervical
mediante cojines o similar. A ser posible también en la corva de las rodillas.
Puesto que las tomas de las primeras semanas suelen ser prolongadas, siempre
es recomendable, antes de empezar, el prever de tener a mano todo aquello que
se pueda necesitar (pañuelos, teléfono, mando a distancia, libro, vaso de agua,
etc….).
Posición del bebé al pecho
Aparte de que, para amamantar, la madre disponga de varias posturas entre las
que escoger, también existen distintas posiciones para colocar al bebé y múltiples
combinaciones de ambas.
En cualquier caso y sea cual sea la postura o posición escogida, es importante
verificar que el agarre del bebé al pecho, así como su succión, sean correctos, con
la boca bien abierta, los labios evertidos, la lengua debajo del pezón y con nariz y
barbilla tocando el pecho.
¿Y no se ahogará?
Los bebés nacen con un fuerte instinto de supervivencia, y se apartan con
decisión de cualquier cosa que les obstruya las vías aéreas. De hecho, cuando un
bebé está resfriado y la mucosidad retenida en la nariz le impide respirar por ésta,
se aparta del pecho echando la cabeza hacia atrás por no poder mamar y respirar
por la boca al mismo tiempo. No es necesario pinzar el pecho con los dedos ni
apartar la nariz del bebé. La característica «naricilla chata» de los bebés les
permite respirar por los orificios nasales aunque tengan el rostro literalmente
pegado al pecho materno.
El agarre espontáneo y la postura biológica
Igual que todas las demás crías de mamíferos nuestro bebé es capaz de alcanzar
el pecho y mamar por sí mismo correctamente si se lo permitimos.
Todo fluye mejor cuando no se siguen técnicas y dejamos que todo surja de modo
espontáneo. Para ello, debes estar semi-acostada o sentada con la espalda
reclinada hacia atrás, y colocar el bebé boca abajo sobre ti, con la cabeza situada
entre tus pechos descubiertos, de modo que no quede ni un trozo del cuerpo de tu
bebé que no esté en contacto con el tuyo. No es necesario sujetarlo, solo vigilarlo,
porque la propia gravedad lo mantiene firme.
Permite que tu bebé cabecee, busque y escoja un pecho y golpee repetidamente
con la barbilla hasta prenderse solo. Puede tardar entre 10 y 60 minutos si acaba
de nacer, menos de 10 minutos si ya lleva tiempo mamando. En ocasiones, el
tamaño y forma del pecho pueden dificultar el proceso. Si este es tu caso puedes
ofrecerle el pecho sujetándolo entre los dedos pulgar e índice, como si se tratara
de un sándwich.
La postura ventral, a la que también se la ha denominado de «crianza biológica«,
en contacto directo cuerpo a cuerpo, es la que adoptan instintivamente todas las
crías de primates para mamar. Se ha comprobado que los bebés humanos
pueden mamar con eficacia y sin dañar a su madre en esta posición aunque
tengan alguna limitación mecánica de la succión.
Otras posiciones de la madre para amamantar:
Sentada
Estirada
De pie
A cuatro patas
Posición del bebé al pecho
Aunque lo más habitual es amamantar sentada o estirada con el bebé frente a la
madre, son muchas las posiciones a las que se puede llegar a recurrir:
Postura sentada – Posición estirado: El bebé estirado frente a la madre en
contacto con su cuerpo, mamando de un pecho y con sus pies hacia el otro pecho.
Es la más habitual.
Una variante de la posición anterior es colocar al bebé de forma inversa, también
estirado y girado hacia la madre, pero con los pies hacia el otro lado. Esta variante
no es tan frecuente pero puede ser útil si el bebé rechaza, por la razón que sea
mamar de un pecho. Si se le coloca en el pecho que rechaza del mismo modo en
que mama del otro, es posible que lo acepte.
Postura sentada – Posición «de rugby»: El cuerpo del bebé pasa por debajo del
brazo de la madre y sus pies apuntando a la espalda.
Esta posición es muy útil para drenar los conductos que se encuentran en la cara
externa de los pechos y así prevenir, o si es el caso curar, posibles obstrucciones
o mastitis que, aunque puede darse en cualquier zona del pecho, suelen ser más
frecuentes en ésa.
Tanto las posición estirada como la «de rugby» funcionan perfectamente bien si la
madre, en vez de estar sentada, está colocada en postura semi-reclinada.
Postura sentada – Posición caballito: En esta posición el bebé está sentado a
horcajadas sobre una de las piernas de su madre.
Aunque poco frecuente, esta posición puede ser muy útil con bebés con
dificultades para fijar el pecho, bien por retrognatia (maxilar inferior corto o
retraído) u otras causas.
En esta posición conviene que, al introducir el pecho en la boca del bebé, el pezón
apunte «hacia arriba» en dirección a su paladar, de forma que una buena porción
de pecho descanse sobre el labio inferior facilitando el agarre.
Postura estirada – Posición estirado (en paralelo): En este caso tanto la
postura como la posición son frecuentes ya que de este modo se facilita el
descanso de la madre. Es especialmente útil si la madre todavía siente molestias
tras el parto, sobre todo si ha sido sometida a una episiotomía o cesárea.
También es muy útil para amamantar por las noches o si simplemente se quiere
descansar un rato.
Postura estirada – Posición estirado (en paralelo inverso): En este caso la posición
del bebé es menos frecuente que la anterior pero hay madres que se sienten
cómodas con ella y también puede ser útil, igual que la postura «a cuatro patas»,
en caso de obstrucciones o mastitis agudas localizadas en la parte superior del
pecho.
Beneficios Biológicos
-Nutrición y protección inmunológica: La leche materna contiene
inmunoglobulinas (IgA), prebióticos y ácidos grasos esenciales, reduciendo el
riesgo de infecciones, alergias y enfermedades crónicas.
-Salud materna: Disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovario, y favorece la
recuperación posparto.
Factores Psicosociales
-Vinculación afectiva: La lactancia estimula la liberación de oxitocina,
fortaleciendo el apego madre-hijo.
-Salud mental materna: Se asocia con menor incidencia de depresión posparto
en madres que reciben apoyo adecuado.
Determinantes Sociales
-Barreras laborales: La falta de licencias de maternidad extendidas y espacios
para extracción de leche en lugares de trabajo.
-Creencias culturales: Mitos sobre la "insuficiencia láctea" o preferencia por
fórmulas infantiles en algunos contextos.
Perspectiva de Salud Pública
- *Iniciativas globales*: La Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y
del Niño Pequeño (OMS/UNICEF) y la Iniciativa Hospital Amigo del Niño (IHAN).
Recomendaciones
Políticas públicas: Extender licencias de maternidad/paternidad y
regular la comercialización de fórmulas infantiles (Código
Internacional de Sucedáneos de la Leche Materna) [10].
Capacitación profesional: Integrar talleres prácticos en lactancia en la
formación médica y de enfermería.
Apoyo comunitario: Crear redes de madres mentoras y grupos de
apoyo en centros de salud.
Investigación: Generar datos locales sobre prevalencia y barreras
para adaptar intervenciones.
Conclusión
La lactancia materna es una intervención costo-efectiva con beneficios
multisistémicos. Sin embargo, su éxito requiere abordar inequidades sociales,
fortalecer políticas de protección laboral y capacitar a profesionales de la salud en
consejería basada en evidencia. La colaboración entre gobiernos, empleadores y
comunidades es clave para garantizar entornos facilitadores.
Bibliografía
World Health Organization. Guideline: protecting, promoting and supporting
breastfeeding in facilities providing maternity and newborn services. Geneva:
WHO; 2017.
UNICEF. Breastfeeding: A Mother’s Gift, for Every Child. 2021. Disponible en:
[Link] Ballard O, Morrow AL. Human milk composition: nutrients
and bioactive factors. Pediatr Clin North Am. 2013;60(1):49-74.
doi:10.1016/[Link].2012.10.002
Victora CG, Bahl R, Barros AJ, et al. Breastfeeding in the 21st century:
epidemiology, mechanisms, and lifelong effect. Lancet. 2016;387(10017):475-90.
doi:10.1016/S0140-6736(15)01024-7
Anexos