Talasemia: Tipos, Diagnóstico y Manifestaciones
Talasemia: Tipos, Diagnóstico y Manifestaciones
a+ -aT R No H R H
MANIFESTACIONES CLÍNICAS a Ta R No R R, H
Y DIAGNÓSTICO -a R No R
aaT R No
•Taiasemia aa N
En general, la gravedad de las distintas formas de a-tala- Expresividad fenotípica:
;emia está relacionada con la intensidad del déficit de la N: normal; R: rasgo talasémico; H: enfermedad de la HbH;
:adena a-globina que, a su vez, depende de la natura- B: anasarca fetoplacentaria; No: no observado.
eza de la mutación. Potencialmente, existen cientos
;e mutaciones que pueden dar lugar a distintas formas de bilidad de realizar un escrutinio de las formas más fre
a-talasemia. La interacción de estas mutaciones en un cuentes de a-talasemia en nuestro medio19.
~:ismo individuo (alelos) genera una gran variabilidad
■enotípica, cuya expresividad clínica puede oscilar desde 1 Rasgo talasémico
[Link] práctica ausencia de sintomatología hasta ser Normalmente, es el resultado de la interacción entre un
^compatible con la vida (tabla 10.4). Clínicamente, las haplotipo normal (aa) y un defecto causante de a ° o
a-talasemias pueden dividirse en tres categorías: 1) rasgo a'-talasem ia. También puede producirse en algunos
talasémico, caracterizado por ligeros cambios hematoló- individuos homocigotos o doble heterocigotos para dis
g:cos, pero sin mayor expresividad clínica; 2) enferme tintas formas de a-talasemia no delecional (-a/-a,
dad de la HbH o hemoglobinopatía H, y 3) síndrome de -a/a'a y a'a/a 'a ). Las principales magnitudes hemato
Hidropesía fetal (tabla 10.5). En la mayoría de los casos, lógicas discriminantes del rasgo talasémico son el vo
■a confirmación diagnóstica de la a-talasemia únicamen lumen corpuscular medio (V C M ) y la Hb corpuscular
te puede realizarse mediante el análisis del D N A que media (HCM ), aunque debido a la frecuente coexisten
permite identificar la naturaleza exacta de la alteración cia de otras causas que también pueden alterarlas, su
genética. El desarrollo y la aplicación de nuevas metodo valor diagnóstico es muy limitado. Incluso la determina
logías en el ámbito de la biología molecular, particular ción de la síntesis in vitro de cadenas globina (relación
mente las basadas en la técnica de la PCR, ofrece la posi- a/(3) en los portadores de a-talasemia, tampoco consti
TABLA 10.5
Form as clínicas de a-talasem ia
1. RASGO TALASÉMICO
a +-TALASEMIA -a/aa RASGO SILENTE
a/aaT a/|3 = 1
Hb Bart 2-10% en recién nacidos
m
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
tuye una clara indicación del genotipo. Debido a la gran 1) deleción de dos genes a de un mismo cromosoma en es
heterogeneidad genotípica, el rasgo talasémico incluye tado heterocigoto (-/aa); 2) deleción de un gen a en esta
un am plio espectro de fenotipos, desde formas total do homocigoto (-a/-a), y 3) mutación puntual en estado
mente asintomáticas, hasta las que cursan con una dis homocigoto (aTa/aTa o a a T/aaT). También se incluyen
creta anemia microcítica e hipocroma. Por tanto, según dentro de este grupo los sujetos doble heterocigotos para
la expresividad clínica del rasgo talasémico, puede esta formas delecionales y no delecionales de a-talasemia
blecerse la siguiente clasificación (tabla 10.6): como, por ejemplo, el genotipo -a/aTSaudla . Algunos
individuos doble heterocigotos u homocigotos para deter
Rasgo silente (a+-talasemia). Constituye una condición minadas formas de a-talasemia no delecional presentan
clínicamente asintomática y detectable sólo a través de un déficit más intenso de cadenas a-globina, por lo que
estudios familiares. En general, suele observarse una dis su expresividad clínica es mayor, y pueden mostrar un
minución muy ligera del VCM , pero el patrón electroforé fenotipo típico de hemoglobinopatía H. Este es el caso de
tico de hemoglobinas es normal, aunque en los recién pacientes homocigotos para determinadas mutaciones
nacidos puede observarse, a veces, el 1-2% de Hb Bart. que afectan al gen a 2-globina, como la Hb Constant-
En cualquier caso, la confirmación diagnóstica requiere Spring (a csa/acsa), una mutación en la señal de poli (A)
la determinación in vitro de la relación oc/(3 (< 1)20 o un AATAAG o una mutación en el codón de iniciación. Es
análisis del DNA. El rasgo silente de a-talasemia obedece interesante señalar que la inactivación de los genes a-glo
al defecto de un único gen a, como resultado de una bina mediante mutaciones puntuales genera un déficit de
deleción (-a/aa) o de una mutación puntual (aTa/aa o cadenas a-globina mucho mayor que si los mismos genes
a a T/aa) en estado heterocigoto. En determinados casos, estuvieran delecionados.
como los individuos heterocigotos para la Hb Constant
Spring (acscx/aa), es posible observar, mediante métodos H Hemoglobinopatía H (HbH)
electroforéticos muy sensibles, entre el 0,1 y el 1,5% de Aunque descrita por primera vez en una familia china, y
la variante hemoglobínica (HbCS). posteriormente en individuos de origen griego, se ha
demostrado que la hemoglobinopatía H es particular
a-Talasemia menor (a°-talasemia). Se caracteriza por mente frecuente en la región mediterránea (especial
una discreta anemia microcítica e hipocroma (disminu mente, en las islas) y en el sudeste asiático, donde se ha
ción del VCM , H CM y CCM H) y afecta preferentemente a estimado que cada año nacen unos 14.000 niños afecta
individuos del área mediterránea, Asia y Africa. En los dos de HbH y cuya media de supervivencia es de, apro
adultos, el patrón electroforético es normal, aunque en ximadamente, 50 años6. En España, la HbH se observó
ocasiones puede detectarse una disminución de la HbA2 por primera vez en el año 1966, pero a lo largo de los
(1,5-2,5%), pero en los neonatos puede observarse el años se ha observado que ocurre de forma esporádica, y
10% de Hb Bart, que no es reemplazada por cantidades su incidencia en la población española es muy esca
detectables electroforéticamente de HbH en el estado sa20'21. En su forma más típica, la hemoglobinopatía H
adulto. En determinados casos, la incubación de los eri obedece a la pérdida de tres genes a-globina, como
trocitos con azul de cresilo brillante pone de manifiesto la resultado de la interacción entre a.+ y a°-talasemia
presencia de precipitados intraeritrocitarios (fig. 10.9). La (-a/— ). También puede obedecer a la herencia de dos
determinación de la síntesis in vitro de cadenas globina formas graves de a +-talasemia (aTa/aTa o -aT/-aT). En
muestra siempre una disminución de la relación oc/p (< 1). cualquier caso, el déficit de cadenas a-globina es tan
Genotípicamente, esta condición corresponde a la altera acusado que genera un exceso de cadenas (3 suficiente
ción de dos genes a y puede obedecer a tres mecanismos: para formar tetrámeros [34 y, así, dar lugar a la aparición
TABLA 10.6
Fenotipos de a-talasem ia
Figura 10.10. Precipitados de HbH en un caso de a°-talasemia heterocigota después de incubación de los eritrocitos en presencia de azul
de cresilo brillante (ACB). Izquierda: extensión de sangre en la que se aprecian los precipitados de HbH o cuerpos de Heinz formando una
imagen de mórula. Derecha: la misma preparación observada mediante microscopio electrónico de transmisión (MET). Precipitados de HbH
adheridos a la superficie interna de la membrana eritrocitaria dando lugar a una imagen «en collar».
M i
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
En el servidor ele Higgs puede obtenerse información posible coexistencia de mutaciones del gen alfa (alfa-
actualizada sobre este trastorno ([Link]/ talasemia simple o existencia de duplicaciones del gen
groups/mrc_molhaem/home_pages/H¡ggs/¡ [Link]). alfa con existencia de tres o cuatro genes alfa por cro
mosoma). Tal asociación es especialmente interesante por
1 Hidropesía fetal que cuando se trata de una (3-talasemia y a-talasemia sim
Este síndrome obedece, en la mayoría de los casos, a la ple se observa una disminución de la expresividad clínica
interacción de dos formas de a°-talasemia, con la consi mientras que cuando se trata de genes alfa supernume
guiente pérdida de los cuatro genes a-globina. Como en rarios como, por ejemplo, a a a / a a a o a a a a/aaa, una
el caso de la hemoglobinopatía H, esta condición es casi (3-talasemia asintomática puede adquirir las característi
exclusiva de pacientes del sudeste asiático (comúnmen cas de una forma clínica intermedia33. Este hecho obede
te — sea/.— sea) y (jg) mediterráneo (— -
MED/-— MED). Se trata ce a que existe un nivel crítico en el equilibrio alfa/beta
de un síndrome incompatible con la vida (hidrops teta- que cuando se sobrepasa aparecen las manifestaciones
lis), que produce la muerte fetal a las 30 o 40 semanas de clínicas. Recientemente se ha implicado en este meca
gestación o bien poco después del nacimiento. Excep nismo la existencia de una proteína reguladora de la es
cionalmente, se han descrito dos casos que nacieron pre tabilidad de cadenas alfa (AHSP) aunque el conocimien
maturamente (28 y 34 semanas de gestación) y sobrevi to de la misma es aún escaso34. Junto a las cadenas alfa
vieron durante un tiempo con continuas transfusiones otro factor modificador de la expresividad clínica de la
sanguíneas. Uno de estos niños presentó un desarrollo (3-talasemia es el aumento de síntesis de hemoglobina
aparentemente normal durante el primer año de vida. fetal (HbF). Aunque la HbF se halla frecuentemente
Clínicamente, la hidropesía fetal se caracteriza por ane aumentada en la (3-talasemia, existe un determinante
mia intensa (Hb entre 30 y 100 g/L), marcada palidez y genético presente sólo en ciertos individuos debido al
estado edematoso acompañado de signos de insuficien cual el aumento de HbF es más evidente. Ello obedece a
cia cardíaca y de prolongada hipoxia intrauterina. La la existencia, en el clúster beta, de un polimorfismo co
hepatoesplenomegalia siempre está presente, y a me nocido con el nombre de Xmmi -G En muchos otros ca
nudo pueden observarse otras alteraciones congénitas sos, no obstante, la diferente expresividad clínica de una
asociadas. La observación morfológica de la extensión misma mutación del gen beta no puede atribuirse a fac
sanguínea muestra intensa anisopoiquilocitosis, con ma tores ligados al aumento de síntesis de HbF ni de cade
crocitosis hipocroma, y presencia de eritroblastos circu nas alfa. Un ejemplo de ello es la presencia de una va
lantes. La electroforesis de hemoglobina muestra un 80% riante polimórfica (siete repeticiones deTA) situada en la
de Hb Bart y un 2 0 % de H bH y Hb Portland. Norm al región promotora del gen que codifica la enzima uridín
mente, el síndrome de hidropesía fetal por Hb Bart se difosfato glucuroniltransferasa (U G TIA 1),'causante de la
asocia con una completa ausencia de cadenas a-globi enfermedad de Gilbert. Este trastorno se caracteriza por
na; sin embargo, se han descrito algunos casos de hidro un aumento de la fracción indirecta de la bilirrubina no
pesía fetal en Grecia y en el sudeste asiático, con niveles ligada al proceso hemolítico, pero en caso de asociarse a
muy bajos de cadenas a 30. Estos casos son el resultado (3-talasemia puede aumentar de forma notable el grado
de la interacción de formas comunes de a°-talasemia de ictericia y la propensión a padecer litiasis biliar. Otro
con mutaciones no delecionales. factor que puede com plicar el curso clín ico de una
(3-talasemia es la sobrecarga de hierro atribuida al
aumento de la absorción de hierro intestinal secundario
p»TaIaseinIa al aumento de la eritropoyesis. En ocasiones esta sobre
La expresividad clínica de la (3-talasemia depende, prin carga puede ser especialmente importante y adoptar el
cipalmente, de la intensidad del déficit de síntesis de comportamiento clínico de una hemocromatosis. En este
cadenas [3 que, a su vez, varía según se trate de un caso se ha demostrado que los pacientes afectos de
carácter homocigoto o heterocigoto. Existen dos formas (3-talasemia también son portadores de las mutaciones
clínicas de (3-talasemia: j3+-talasemia, en la que se pue C282Y o H63D del gen HFE causante de la hemocroma
de apreciar una pequeña cantidad de cadenas (3-globina tosis35'36. Otras complicaciones relativamente frecuentes
y (3°-talasemia en las que éstas son indetectables. en pacientes con (3-talasemia son las alteraciones óseas
Los individuos homocigotos para el gen (3°-talasemia debidas a osteoporosis y osteopenia, y las debidas a
carecen de cadenas de (3-globina y presentan intensa trombofilia o mayor riesgo trombótico. La frecuente aso
expresividad clínica (enfermedad de Cooley), mientras ciación de la osteoporosis con la taiasemia muy proba
que los heterocigotos, es decir, con un único gen talasé blemente tiene que ver con alteraciones genéticas de la
mico, presentan una expresividad clínica variable pero síntesis del receptor estrogénico, del receptor de ia vita
más moderada. La forma más grave de (3-talasemia obe mina D (VDR) del colágeno (COL1A1 y COL1A2) o del
dece a formas homocigotas o doble heterocigotas en las factor transformador del crecimiento (TGBb,). La existen
que la síntesis de cadenas (3 se halla muy disminuida o cia de un estado de hipercoagulabilidad en la taiasemia
ausente. constituye uno de los hallazgos recientes de mayor interés
La intensidad de las manifestaciones clínicas de los clínico, y se ha asociado con alteraciones genéticas del
síndromes talasémicos depende, en primera instancia, factor V de la coagulación, protrombina y metiltetrahi-
del tipo de mutación implicada, pero también de la exis drot'olato-reductasa38.
tencia de ciertos «factores modificadores» que explican Por tanto, el elevado polimorfismo genético y la exis
su mayor o menor expresividad clínica32. Estos factores tencia de los factores modificadores, motivan que la
pueden ser de diversa índole, y entre ellos destacan la expresividad clínica de la (3-talasemia sea polimorfa y
T a l a se m ia s y s ín d r o m e s t a la sém ic o s
pueda variar desde una situación prácticamente asinto ya expresión es mínima ((3sllente), y su presencia debe
mática (taiasemia mínima y menor), hasta la de una ane sospecharse en familiares de individuos con taiasemia
mia muy grave con fallecimiento del paciente antes de intermedia o menor, portadores forzosos de un gen
alcanzar la edad adulta (taiasemia mayor), siendo las (3-talasémico39.
formas intermedias las que presentan una clínica más
polimorfa (taiasemia intermedia). El estudio molecular Diagnóstico. En esta situación, el único procedimien
del gen (3-globina en los síndromes talasémicos ha mos to diagnóstico es el estudio de la síntesis de cadenas de
trado tal número de mutaciones diferentes que su estu globina, ya que permite demostrar un aumento del
dio con la idea de establecer una correlación clínico- cociente cx/(3. Puede recurrirse también al análisis del
biológica es de escasa utilidad clínica. En la tabla 10.7 D N A mediante procedimientos diversos, como el poli
se resumen las mutaciones que, con mayor frecuencia, morfismo genético de los fragmentos de restricción
pueden encontrarse en la práctica clínica. (RFLP), la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) e
Dada esta elevada heterogeneidad molecular, resulta hibridación con oligonucleótidos específicos o el poli
muy difícil intentar clasificar las formas clínicas de morfismo conformacional de cadena sencilla (SSCP)
(3-talasemia de acuerdo con su patrón molecular, y por seguido de secuenciación del gen (3 con finalidades
ello continúa empleándose la clásica terminología des puramente genéticas19.
criptiva que clasifica los síndromes (3-talasémicos en
cuatro grandes grupos: 1 Taiasemia menor
Constituye la forma de taiasemia en la que la expresivi
1. Taiasemia silente. dad clínica es más leve o menos acusada, hecho por lo
2. Taiasemia menor. que también se la conoce como «rasgo talasémico».
3. Taiasemia intermedia.
4. Taiasemia mayor o enfermedad de Cooley. Genotipo. Corresponde a estados heterocigotos para
los genes (3+o (3° ((3+/(3 y (3°/(3), y es la forma más fre
1 Taiasemia silente cuente de taiasemia (tabla 10.8).
Es una forma de (3-talasemia sin expresividad clínica ni
biológica y, por tanto, su hallazgo es el resultado de un Manifestaciones clínicas. La taiasemia menor se
estudio familiar. La disminución de la síntesis de cade caracteriza por una seudopoliglobulia microcítica, con
nas es tan leve que no se producen alteraciones del anemia muy leve o prácticamente inexistente. M uy rara
V C M ni de la H bA?. vez se aprecia esplenomegalia, por lo que el diagnóstico
suele ser casi siempre casual y facilitado por el empleo
Genotipo. Los individuos afectados de taiasemia míni de analizadores hematológicos que suministran de
ma son portadores de un gen (3-talasemia silente cu forma sistemática los valores de V C M y HCM . El carác
TABLA 10.7
TABLA 10.8
TALASEMIA SILENTE
pSilente/jj N N N N N NO
TALASEMIA MENOR
p+ o (3°/(3 N1 1 3-7% <2% N NO
m °/\3 i 1 2,5-3% 5-20% 70-90% NO
(gp)Lepore/p Ni 1 <2% 1-3% N Hb Lepore (5-15%)
TALASEMIA INTERMEDIA
p+/p+(raza negra) 1 5-8% 40-80% 5-10% NO
P°/P i 1 > 3,2% 2-10% 70-90% NO
6+/(5p)° li II <2% >5% 20-30% NO
p°/(5p)° u II <2% 60-90% 0% NO
p+ o p°/(Sp)LeP°re II <2% 5-10% N Hb Lepore (2-5%)
TALASEMIA MAYOR
P+/P : (mediterránea) III II 3-9% 20-90% 20-30% NO
P"/P° III II 1-3,5% > 75% 20-30 NO
p°/p° III II 1-8% > 94 % 0% NO
(Sp)LePore/(8P)LePore III II 0% 70-90% 0% Hb Lepore (8-30%)
ter hipocromo de la microcitosis explica el hecho de duos afectados, con el fin de prevenir la taiasemia
que este trastorno genético sea fácilmente confundido homocigota (enfermedad de Cooley) cuya expresividad
en la práctica clínica por un estado ferropénico, por lo clínica suele ser muy intensa40.
que estos individuos suelen verse sometidos muchas
veces a tratamientos prolongados con hierro antes de i Taiasemia intermedia
que se establezca el correcto diagnóstico. No debe olvi Constituye la forma de taiasemia cuya expresividad clí
darse que un estado talasémico, incluso en su forma nica se halla entre la correspondiente a las formas de
menor, puede ir acompañado de sobrecarga de hierro taiasemia menor y mayor.
por exceso de absorción intestinal. Por ello, el trata
miento marcial resulta aquí contraindicado. Genotipo. Corresponde a estados homocigotos o doble-
heterocigotos para los genes (3+o (3°. También se ha obser
Diagnóstico. En casi todos los casos, el diagnóstico de vado taiasemia intermedia en individuos doble-heterocigo-
¡3-talasemia menor se basa en la electroforesis de hemo tos para los genes (3° o (3+y (5(3)° o Hb Lepore. Ejemplos de
globinas y en el correspondiente estudio familiar. La esta situación son los genotipos: (3+/(3+ (raza negra'.
electroforesis de hemoglobinas a pH alcalino constituye (3"/(8(3)°, (3°/(5(3)°, (8(3)°/(8(3)°, (3°/Lepore y (3+/Lepore (ta
el procedimiento más rápido y asequible para el diag bla 10.8). En ciertas regiones de Europa se ha demostrado
nóstico de (3-talasemia menor donde, en sus formas más la presencia de lo que parece ser un gen (3o dominante que
habituales, se observa un aumento característico de la genera expresión clínica de taiasemia intermedia en estado
fracción H bA 0 (3,8-7%) con HbF normal (< 2 % ) o muy heterocigoto41. En alguno de estos casos el estudio familiar
discretamente elevada. La prueba de Kleihauer, no obs revela que, en realidad, se trata de doble-heterocigotos
tante, siempre muestra la presencia de un número algo para los genes (3o y (3sllente, uno de cuyos progenitores es
superior al normal de eritrocitos con HbF. Si no se obser portador de un gen (3o en estado heterocigoto (taiasemia
va aumento de H bA2, debe establecerse el diagnóstico menor) y el otro de un gen (3sllente (taiasemia mínima
diferencial con otras formas de taiasemia menor, como la Finalmente, la interacción de genes a y (3-talasemia tam
8(3-talasemia heterocigota (8p)°/(3) caracterizada por un bién puede presentar un cuadro clínico de taiasemia inter
aumento exclusivo de HbF (5-20%) o una Hb Lepore media. El genotipo de estos pacientes sólo puede conocer
heterocigota con presencia de una fracción hemoglobí se mediante la realización de un detallado estudio familia'.
nica (5-15%) de migración anómala o Hb Lepore. En La combinación de triple a y (3°-talasemia en estado hete
caso de duda, puede resultar útil el análisis in vitro de la rocigoto también cursa con taiasemia intermedia33'42.
síntesis de cadenas de globina y la determinación del
cociente a/(3. En condiciones normales, el cociente a/(3 Manifestaciones clínicas. La taiasemia intermedia se
es aproximadamente 1, mientras que en la (3-talasemia es caracteriza por anemia moderada o intensa que, práctica
siempre superior a 1 debido al exceso de cadenas a. mente, nunca requiere transfusiones. Puede decirse que
En países como España, en los que existe una elevada el cuadro clínico de la taiasemia intermedia es el de ur
incidencia de (3-talasemia heterocigota, se considera síndrome hemolítico crónico con palidez, ictericia in te-
muy necesario tanto el escrutinio sistemático del déficit, mitente, esplenomegalia y alteraciones óseas moderada?
como la realización de un consejo genético a los indivi pero sin retraso del crecimiento ni gonadal. Con relatr.i
T a l a se m ia s y s ín d r o m e s t a la s é m ic o s
rrecuencia, se observan com plicaciones propias de la prácticamente absoluto de HbF y ausencia de HbA (tabla
"emólisis crónica, como litiasis biliar o sobrecarga férrica 10.8). En el área mediterránea el genotipo predominante
por exceso de absorción intestinal de hierro. Si la sobre de taiasemia mayor es el estado homocigoto (3+/p+, de
carga afecta el miocardio, puede ser causa de muerte. biendo señalar que el mismo genotipo, cuando está pre
sente en la raza negra, cursa con un síndrome clínico de
Diagnóstico. El diagnóstico se basa esencialmente en taiasemia intermedia. Otros genotipos de taiasemia mayor
ios exámenes de laboratorio que muestran como aspectos son las formas doble-heterocigotas (3°/p+y Lepore/Lepore.
más destacados una anemia de intensidad variable (Hb La combinación de formas homocigotas |3°/(3° y doble-he-
entre 60 y 90 g/L) con marcada alteración de la morfología terocigotas (3°/p+ propias de la taiasemia mayor con geno
eritrocitaria: anisopoiquilocitosis, hipocromía, codocitos o tipos homocigotos de a-talasemia da lugar a manifesta
eritrocitos en diana, punteado basófilo y ocasionales eri- ciones clínicas propias de taiasemia intermedia, lo que
T'oblastos circulantes. El examen morfológico de la médu- significa que la coexistencia de a-talasemia disminuye la
ia ósea muestra intensa regeneración eritroblástica, con expresividad clínica de la p-talasemia42.
íignos de diseritropoyesis entre los que destaca la presen
cia de precipitados intraeritroblásticos resultado de la des Manifestaciones clínicas. En la enfermedad de Cooley,
naturalización de cadenas a en exceso. Al igual que en la la anemia se inicia a partir de los 6 meses del nacimiento,
:alasemia menor, el procedimiento diagnóstico fundamen y se caracteriza por su intensidad y gravedad, lo que obli
tal es la electroforesis de hemoglobinas, que puede mos- ga a instaurar un régimen transfusional periódico. En ge
:-ar patrones muy variables de acuerdo con la heteroge neral, va acompañada de esplenomegalia, a veces gigan
neidad genotípica de la taiasemia intermedia (tabla 10.8). te, que aparece casi siempre a partir del tercer año de
vida, y de una hepatomegalia variable. Con relativa fre
I Taiasemia mayor (anemia de Cooley) cuencia, la esplenomegalia va acompañada de hiperes-
Constituye la forma más grave y representativa de la plenismo, con aparición de leucopenia, plaquetopenia y
3-talasemia homocigota. complicaciones infecciosas o hemorrágicas. La explora
ción física muestra, además de la hepatoesplenomegalia,
Genotipo. El genotipo de la taiasemia mayor puede ser alteraciones óseas, especialmente en el cráneo y la cara,
diverso, pero su forma más representativa es el estado ho- que muestran deformaciones o alteraciones de su confi
~:ocigoto (3°/(3° que se caracteriza por un predominio guración normal (fig. 10.11). En algunos casos, puede ob
Figura 10.11. Niña con enferm edad de Cooley. Son característicos los rasgos faciales mongoloides, la escasa estatura y la presencia de una
m arcada esplenom egalia (con hepatom egalia).
E s a
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
servarse también una implantación anómala de los dien Diagnóstico. El diagnóstico de (3-talasemia homocigota
tes. Cuando estas alteraciones son muy acusadas, pueden se basa en la observación morfológica de sangre periféri
producir deformaciones muy visibles, como turricefalia o ca y médula ósea, y en la práctica de una electroforesis
braquicefalia y rasgos faciales característicos (facies mon- de hemoglobinas. El examen morfológico de la sangre
goloide). El examen radiológico confirma la existencia de periférica, sin influencia de transfusión previa, se caracte
importantes alteraciones de la estructura ósea que afectan riza por una anemia muy intensa (Hb: 25-65 g/L) de
principalmente a los huesos de las extremidades (manos y carácter microcítico (VCM : 45-75 fL) e hipocromo
pies), del cráneo y de la cara. Así, es frecuente observar (C CM H : 230-260 g/L), acompañada de marcada aniso-
expansiones de la cavidad medular de los huesos tarsia- poiquilocitosis, punteado basófilo, dacriocitos, codocitos
nos, con deformaciones lineales o convexas de los mis (dianocitos) y eritroblastosis (fig. 10.12). La alteración de la
mos, o trabeculación medular con aparición de imágenes morfología es tan manifiesta que pueden observarse eri
en mosaico. En el cráneo es frecuente observar un ensan trocitos de todos los tamaños y formas (codocitos, elipto
chamiento del díploe, con aparición entre ambas tablas citos, dacriocitos, esquistocitos, etc.) siendo los leptocitos
de imágenes estriadas o perpendiculares que recuerdan (eritrocitos aplanados y muy hipocromos) los más abun
un peine o cepillo (cráneo en cepillo). A veces, la expan dantes. Asimismo, es frecuente observar también leucoci
sión de un cuerpo vertebral puede producir una masa tosis y trombocitosis, especialmente después de practicar
paravertebral que, al hacer protusión hacia la cavidad de la esplenectomía. Los reticulocitos suelen hallarse au
la médula espinal, puede producir un síndrome de com mentados, aunque nunca tanto como correspondería al
presión medular, con necesidad de laminectomía. La grado de anemia y eritroblastosis medular. Ello es un
expansión eritropoyética en los huesos largos produce un reflejo de la eritropoyesis ineficaz que, invariablemente,
debilitamiento de la cortical que puede facilitar la apari acompaña a esta enfermedad. El examen de médula ósea
ción de fracturas patológicas. muestra siempre una acusada hiperplasia eritroblástica de
Otro signo guía del proceso hemolítico crónico que predominio ortocromático (la relación mieloeritroide
acompaña a la anemia de Cooley es el retraso del desa suele ser de 1/10). Ocasionalmente, pueden apreciarse
rrollo estaturo-ponderal, que se atribuye al estado de hi rasgos megaloblásticos (bloqueo madurativo) y de diseri
poxia crónico que produce la intensa anemia (fig. 10.11). tropoyesis (binuclearidad, alteraciones de la cromatina y
En parte, esta situación puede prevenirse mediante la sideroacresia). El estudio estructural de los eritroblastos
aplicación de regímenes transfusionales apropiados al en pacientes talasémicos muestra diversas alteraciones
grado de hemolisis crónica y concentración de hemoglo relacionadas directamente con el descenso de la síntesis
bina (hipoxia). Este retraso en el desarrollo corporal suele de hemoglobina y el estado de sobrecarga férrica (pre
ir acompañado de un retraso en la producción de diver cipitados de cadenas intracitoplasmáticas o intranuclea-
sas hormonas relacionadas con el crecimiento (somato- res, aumento del número de siderosomas y del hierro in-
medina) y con el desarrollo gonadal (retraso de la puber tramitocondrial). Los macrófagos medulares y esplénicos
tad). En las niñas, uno de los signos más frecuentes es el muestran una elevada actividad funcional, por lo que no
retraso de la menarquia y del desarrollo puberal. Otras es infrecuente observar en estos enfermos células espu
alteraciones endocrinologías también observadas en la mosas intensamente PAS-positivas (células tesaurismóti-
taiasemia mayor son la diabetes mellitus, el hipoparati- cas) de características morfológicas y tintoriales similares
roidismo y el hipotiroidismo. Es posible que el estado de a las de las células de Gaucher.
sobrecarga férrica crónico y la hemosiderosis sean la
causa de aparición de estos trastornos endocrinos.
La alteración del músculo cardíaco es casi constante
en la anemia de Cooley, de forma que la existencia de
alteraciones del electrocardiograma suele ser uno de sus
signos más precoces: alargamiento del segmento PR,
inversión del segmento ST o contracciones ectópicas del
atrio o de los ventrículos. Ello obedece tanto a la anemia
crónica que condiciona la cardiomegalia o dilatación
de las cavidades ventriculares como a la sobrecarga
férrica (hemosiderosis miocárdica).
Otro órgano sistemáticamente afectado en la talase-
mia mayor es el hígado. Así, es frecuente apreciar hepa
tomegalia, en principio secundaria a la eritropoyesis
extramedular, y estímulo regenerativo del tejido hepáti
Figura 10.12. Extensión de sangre de la paciente anterior, teñici
co, que puede evolucionar a cirrosis e insuficiencia mediante MGG. Obsérvese la intensa hipocromía y alteración ce
hepatocelular grave. La hepatopatía puede verse agrava la morfología eritrocitaria (anisopoiquilocitosis). A la derecha -
da por la sobrecarga de hierro secundaria a las transfu observa un eritroblasto.
siones y al aumento de la absorción de hierro intestinal.
La posibilidad de padecer hepatitis B también constituye La electroforesis de hemoglobinas evidencia siempre
otro factor que se debe tener en cuenta como posible un aumento de la HbF que oscila entre el 60-98%. y
condicionante de la función hepática. La hepatopatía que, según el grado de síntesis residual de cadenas Ct
crónica produce, a su vez, defectos en la síntesis de los (3-globina, puede ir acompañado de un aumento simu -
factores de la coagulación y aparición de hemorragias. táneo de la H bA2 ((3+/p+)/ de HbA, normal ((3°/p+) o át
T a l a se m ia s y s ín d r o m e s t a la sém ic o s
de ios dos tipos de cadenas globínicas y, aunque en pro 2. Empleo de eritrocitos criopreservados. En pacientes con
porciones algo diferentes. A diferencia de la PH H F pan- anticuerpos poco comunes y para los que se carece de
celular, el porcentaje de HbF, tanto en el estado homoci donantes apropiados se recomienda el empleo de eri
goto como en el heterocigoto, es sensiblemente inferior, trocitos criopreservados. El Consejo de Europa está pro
y no llega a superar el 15% en el estado heterocigoto. La moviendo la creación de una red internacional de
variante de PH H F heterocelular que presenta valores más donantes para estos casos ([Link]/[Link]).
elevados de HbF es la británica (18-21% en homocigotos, 3. Empleo de neocitos. En algunos casos, la administra
y 3,5-10% en heterocigotos) que en ningún caso se acom ción de eritrocitos jóvenes (neocitos) puede ser un
paña de anemia ni de alteraciones clínicas o hematológi sistema para disminuir el requerimiento transfusional.
cas. Al no existir un desequilibrio en la síntesis de cadenas Este sistema, no obstante, tiene el inconveniente de
globínicas, no puede emplearse este método para el diag que son necesarios más de un donante para recolec
nóstico del trastorno. Finalmente, la imposibilidad de tar una unidad de concentrado de eritrocitos para
demostrar mutaciones en el cluster (3, impide conocer con transfundir, con el consiguiente aumento del coste,
precisión el mecanismo de este defecto molecular, aunque pero también de riesgo de transmisión de enfermeda
permite diferenciarla claramente del resto de síndromes des y reacciones adversas por aloanticuerpos.
talasémicos, incluida la PHHF pancelular.
En pacientes afectados de taiasemia mayor se aplicar,
programas de transfusión que comportan la administra
T R A T A M I E N T O _____________________________ ción regular (cada 2-5 semanas) de concentrados de eri
trocitos que permitan mantener una concentración de
El tratamiento de la taiasemia mayor es esencialmente
hemoglobina superior a 90 g/L. Con este régimen transfu
paliativo y consiste en la práctica de transfusiones cuya
sional, se consigue mejorar el crecimiento corporal y que
periodicidad depende de la necesidad de mantener el
el paciente pueda desarrollar una vida casi norma'.
nivel de hemoglobina45. Las transfusiones deben acom
Además, esta administración periódica de sangre dismi
pañarse de la administración de quelantes del hierro y,
nuye el exceso de regeneración eritroblástica de la médu
eventualmente, de la práctica de una esplenectomía.
la ósea y, con ello, la absorción y sobrecarga de hierro4'1
La decisión de aplicar a un paciente este protocoic
Transfusiones sólo es admisible cuando existe la completa seguridac
de que se trata de una taiasemia mayor o anemia de
En los pacientes con taiasemia mayor la transfusión pre
Cooley, y de que se ha realizado el correspondiente
senta las siguientes peculiaridades:
diagnóstico molecular.
1. Emplear solamente concentrados de eritrocitos, con El volumen de sangre que se debe transfundir puece
viabilidad y función conservadas mediante procedi variar de acuerdo con el anticoagulante empleado par;
mientos adecuados. la preservación. Si se emplean unidades con CPD-A y
2. Conseguir el nivel determinado de concentración de un hematocrito del 7 5 % aproximadamente, el volume-
hemoglobina (90-110 g/L). a transfundir puede variar entre 10 a 15 mL/kg, adminis
3. Evitar con el máximo empeño cualquier efecto adver trados durante unas 3-4 horas. El empleo de unidace:
so de la transfusión. con valores inferiores de hematocrito (60-70%) requie-T
un mayor volumen de concentrado transfundido pa'i
Como preparados de eritrocitos para transfundir pue obtener el mismo efecto. En general, este problema puecr
den emplearse varias modalidades según el caso: obviarse si en lugar de tener en cuenta el volumen de san
gre a administrar se considera únicamente el número
1. Concentrados de eritrocitos filtrados. El efecto de las
unidades (una o dos por transfusión), con la salvedad qiir
reacciones alérgicas postransfusionales, presentes en
en niños pequeños pueden emplearse fracciones de u- -
algunos pacientes talasémicos, pueden minimizarse
dad en lugar de unidades enteras, y un mayor tiempo ir
mediante filtración de la sangre inmediatamente des
infusión. Igualmente sucede con pacientes afectac:-
pués de la extracción. La filtración, mediante métodos
de insuficiencia cardíaca y valores iniciales de hemoglob
apropiados, elimina los leucocitos y las plaquetas, sien
muy disminuidos (tabla 10.9). En cualquier caso, despLr
do recomendable emplear concentrados de eritrocitos
de la transfusión la concentración de hemoglobina -:
que no superen una concentración de leucocitos de
debe superar los 150 g/L, por lo que es esencial mante--
5 x 106. Además del filtrado, se recomienda también el
un control postransfusional de la misma.
lavado de los eritrocitos al objeto de eliminar todas
aquellas proteínas presentes en el plasma del donante
que puedan actuar como alergenos en el receptor. Esta
Administración de quelantes de hierro
precaución es especialmente importante en el déficit de En la taiasemia mayor, las transfusions deben adminisírz -
IgA, ya que la formación de anticuerpos contra la IgA se siempre conjuntamente con quelantes del hierro. A_--
por parte del receptor puede condicionar la aparición que en un principio ios llamados regímenes [Link]
de una reacción anafiláctica. Finalmente, los eritrocitos siónales comportaban una importante sobrecarga
obtenidos son concentrados mediante centrifugación. hierro, la aplicación de un régimen transfusional con': -
El lavado exclusivo de eritrocitos, si bien contribuye a mencionado en el apartado anterior permite mantera
eliminar los leucocitos, carece de la eficacia de la fil una concentración de hemoglobina de 90-105 g/L.
tración, por lo que no puede usarse como sustituto de cíente para una adecuada oxigenación de los tejidos*
aquella en los casos mencionados. Con todo, ello comporta también, aunque menos ac_:
268
T a l a se m ia s y s ín d r o m e s t a la sém ic o s
TABLA 10.9
Esquem a p ara conocer la cantidad de concentrado de eritrocitos que se debe adm inistrar a pacientes
con taiasem ia mayor, según el valor hem atocrito de la unidad em pleada
Aumento deseado de concentración de Hb 10 g/L 4,2 mL/kg 3.5 mL/kg 2,8 mL/kg 2,6 mL/kg
20 g/L 8,4 mL/kg 7.0 mL/kg 5,6 mL/kg 5,2 mL/kg
30 g/L 12,6 mL/kg 10.5 mL/kg 8,4 mL/kg 7,8 mL/kg
40 g/L 16,8 mL/kg 14.0 mL/kg 11,2 mL/kg 10,4 mL/kg
Ejemplo. Para aumentar la hemoglobina en 40 g/L en un paciente de 40 kg empleando un concentrado de 60% de hematocrito, se
requieren 560 mi de eritrocitos (este cálculo tiene en cuenta un volumen sanguíneo de 70 mL/kg de peso corporalj.
269
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
270
T a l a se m ia s y s ín d r o m e s t a la s é m ic o s
'r. A lo largo del primer año es imprescindible un con- 3. Calero F, Villegas A, Valverde F, Del Potro E, Luque JM.
" j i periódico de las magnitudes de la sangre, para Hematologic data ¡n 825 cases of (3-thalassemia trait in Spain.
~!onitorizar la calidad del implante y vigilar en extremo Nouv Rev Hematol 1990; 32:265-270.
4. Villegas A, Ropero P. Hemoglobinopatías y alteraciones de los
a posible aparición de infecciones o de la enfermedad
eritrocitos. En: González de Buitrago JM, Medina Jiménez JM,
:e. implante contra el huésped (G V H D ). Asimismo,
(eds.). Patología Molecular. Madrid: Editorial Interametricana,
Tiulta también muy importante controlar la evolución
2001 .
i !as posibles complicaciones de la taiasemia (sobre- 5. Siniscalco M, Bernini L, Filippi C. Population genetics oí
:;rga férrica, desarrollo óseo y puberal, anomalías en- hemoglobin variants, thalassaemia and glucose-6 phosphate
:ocrinas, etc.). En cualquier caso, y siempre que se de- dehydrogenase deficiency vvith particular reference to the
ecte sobrecarga férrica, puede eliminarse el exceso malaria hypothesis. Bull World Health Organ 1966; 34:379-
:e hierro mediante sangrías a razón de 6 mL/kg de san- 393.
: re a intervalos de 14 días. 6. Forget C. Cohén A. Thalassaemia Syndromes En: Hofíman R,
Benz EB, Shattil S et al (eds.). Hematology Basic Principies and
Practice, 4.a ed. Philadelphia: Churchill Livingstone 2005;
'erapia génica 557-589.
7. Vives JL, Aguilar JL. Manual de Técnicas de Laboratorio en
Recientemente, el empleo de vectores lentivirales en Hematología, 2.a ed. Barcelona: Masson, 1997.
"".odelos animales ha conseguido inducir la síntesis de 8. Oíd J, Petrou M, Varnavides L, Layton M, Modeil B. Accuracy
~iportantes cantidades de globina3' , y con estos resulta of Prenatal Diagnosis for Haemoglobin disorders in the UK: 25
dos alentadores se cree que la terapia génica en la tala- years experience. Prenatal Diagnosis 2000; 20:986-991.
íemia puede seguir las etapas siguientes: 9. Southern EM. Detection of specific sequences among DNA
fragments separated by gel electrophoresis. J Mol Biol 1975;
. Obtener células hematopoyéticas del paciente a par 98:503-517.
tir de médula ósea. 10. LiuT, Oíd JM, Fisher CA, Weatherall DJ, Clegg JB. Rapid detec
I. Infectar las células hematopoyéticas con un lentivirus tion of -thalassaemia deletions and -globin gene tripl¡catión by
multiplex polymerase chain reactions. BrJ Hematol 1999; 108:
portador de un gen de globina funcional.
295-299.
. Preparar al paciente mediante quimioterapia para
11. Chong SS, Boehm CD, Higgs DR, Cutting CR. Single-tube mul-
permitir el anidamiento medular de las células hema tiplex-PCR screen for common deletional determinants of-tha
topoyéticas tratadas, que son administradas mediante lassaemia. Blood 2000; 95:360-362.
infusión endovenosa (transfusión). 12. Harteveld KL, Heister AJCAM, Giordano PC Losekoot M,
Bernini LF. Rapid detection of point mutations and polymorp-
En otras enfermedades humanas como por ejemplo la hisms of the -globin genes by DGGE and SSCA. Human
nmunodeficiencia combinada grave (SCID), este trata Mutation 1996; 7:114-122.
miento ha conseguido salvar al menos a 12 pacientes. 13. Losekoot M, Fodde R, Harteveld CL, Van Heeren H, Giordano
_os intentos realizados en la hemofilia mediante el PC, Bernini LF. Denaturing gradient gel electrophoresis and
direct sequencing of PCR amplified genomic DNA: a rapid and
mismo sistema no han tenido tanto éxito. Los ensayos
reliable diagnostic approach to beta thalassaemia. Br J
clínicos en pacientes con taiasemia grave aún no se han
Haematol 1991; 76:269-274.
niciado, por el riesgo potencial (aún no del todo bien
14. Wild BJ, Green GN, Cooper EK et al. Rapid identification of
demostrado) de que la infección de las células hemato hemoglobin variants by electrospray ionisation mass spectro-
poyéticas mediante el retrovirus pueda tener como con metry. Blood, Cells, Molecules and Disease 2001; 27:691-
secuencia a largo plazo el desarrollo de una leucemia 704.
aguda. Por ello, y aunque la posibilidad teórica de apli 15. Orita M, Ivvahana H, Kanazawa H, Hayashi K, Sekiya T.
car terapia génica a estos pacientes es un hecho bien Detection of polvmorphisms of human DNA by gel electrop
demostrado, su implantación clínica debe esperar hasta horesis as single-strand conformation polymorphism. Proc Nat
que pueda garantizarse con absoluta seguridad que la Acad Sci (USA) 1989; 86:2766-2770.
administración de estos retrovirus no comportará a largo 16. Avala S. Nuevas aportaciones al estudio de la biología mole
cular de la alfa-talasemia. Universidad de Barcelona, 1997.
plazo la activación de oncogenes capaces de desarrollar
17. Hatton C, Wilkie AO, Drysdale HC et al. Alpha thalassemia
una segunda neoplasia.
caused by a large (62 kb) deletion upstream of the human a
El empleo de métodos de recombinación homologa
globin gene cluster. Blood 1990; 76:221 -227.
dirigida e inserción de secuencias sanas de un gen (3 que 18. Weatherall DJ, Clegg JB. Hereditary Persistence of fetal Hae
permitan una síntesis normal de globina puede conside moglobin. Br J Haematol 1975; 29:191 -198.
rarse como una alternativa a la administración de retro- 19. Working Party of the General Haematology Task Forcé of the
virus para corregir genes defectuosos. El problema de British Committee for Standards in Haematology (1998) Gui-
este procedimiento es su escasa eficacia, debido al poco deline: The Laboratorv Diagnosis of Haemoglobinopathies.
tiempo que dura la acción beneficiosa. British Journal of Haematology, 101; 783-792.
20. Giordano PC, Van Delt't P, Batelaan D, Harteveld CL, Bernini
LF. Haemogiobinopathy analyses in the NetherlancJs: a report
of an in vitro globin chain biosynthesis survey using a rapid,
BgBLiOCiRAFÍA______________________________
modified method. Clin Lab Haematol 1999; 21:247-256.
1. Weatherall DJ, Clegg JB. Thalassaemia Syndromes, 4.a ed. 21. Rozman C, Capdevila J, Woessner S, Marti I. Hemoglobinopatía
Oxford: Blackwell Science, 2001. H (forma de a-talasemia) en una familia española. Rev Clin Es
2. Hardison RC, Chui DH, Giardine B et al. A relational database 1966; 103:373-377.
of human hemoglobin variants and thalassemia mutations at 22. Villegas A, Ropero P. Síndromes talasémicos. En: García-Con
the globin gene server. Human Mutation 2002; 19:225-233. de Bru J, San Miguel JF, Sierra Gil J, Vicente García V, Urbano
CAPITULO 11
J. L. Vives Corrons
CONCEPTO Y CLASIFICACIÓN_______________
ÍNDICE
Las anemias hemolíticas adquiridas, a diferencia de las congé
Concepto y clasificación nitas, son consecuencia de situaciones adversas que aparecen
Anemias hemolíticas de mecanismo inmune después del nacimiento y que, de alguna forma, inciden sobre
Anemia hemolítica autoinmune (AHAI) los eritrocitos normales circulantes disminuyendo su viabilidad.
Tipos de autoanticuerpos y mecanismo fisiopatológico Tales situaciones pueden ser de muy diversa índole, aunque la
Etiopatogenia
más frecuente en la práctica clínica es la aparición de anticuer
Manifestaciones clínicas y diagnóstico
Anemia hemolítica autoinmune (AHAI) común pos contra los eritrocitos (anemia hemolítica autoinmune). Para
Anemia hemolítica autoinmune (AHAI) por anticuerpos «fríos» su estudio, las anemias hemolíticas adquiridas se clasifican en
Hemoglobinuria paroxística «a frigore» dos grandes grupos: las adquiridas de mecanismo inmune y las
Reacción hemolítica transfusional
adquiridas de mecanismo no inmune (tabla 11.1).
Enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN)
Anemia hemolítica inmunomedicamentosa
Hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN)
Anemias hemolíticas adquiridas no inmunes TABLA 11.1
Hemolisis mecánica
Lesiones del corazón y grandes vasos Clasificación de las anem ias hem olíticas adquiridas
Lesiones de pequeños vasos
Hemolisis tóxica ANEMIAS HEMOLÍTICAS DE MECANISMO INMUNE
Hemolisis tóxica de origen exógeno Anemias hemolíticas autoinmunes (AHAI)
Hemolisis tóxica de origen endógeno Por autoanticuerpos calientes
Hemolisis por infecciones o parásitos
Hiperesplenismo Por autoanticuerpos fríos (crioaglutininas)
Bibliografía Por hemolisina bifásica (Donath-Landsteiner)
Enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN)
Anemias hemolíticas inmunomedicamentosas (AHIM)
Mecanismo del hapteno
Mecanismo del neoantígeno
Mecanismo autoinmune
Anemias hemolíticas transfusionales
Hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN)
cación del tipo, análisis de especificidad y mecanismo de mientras que cuando dicho número es muy elevado, la
acción (fijación o no del complemento). hemolisis es también más intensa porque aumenta la fagoci
tosis hepática. Existe un subtipo de IgG que actúa en presen
AHAI por autoanticuerpos calientes. Está producida por cia de C3b y que se fija a la superficie eritrocitaria sólo cuan
autoanticuerpos tipo IgG que poseen escasa capacidad para do desciende la temperatura corporal (< 36 °C) activando la
activar el complemento (C) y se adhieren intensamente a la cascada del complemento cuando ésta aumenta (36-37 °C).
superficie eritrocitaria. Del conjunto de AHAI por autoanti- Este autoanticuerpo con doble comportamiento (anticuerpo
cuerpos calientes, el 30-40% de los casos son de tipo IgG, el «frío» a bajas temperaturas y «caliente» a la temperatura cor
40-50% de tipo IgG-complemento, y el 10%, aproximada poral) se conoce como hemolisina bifásica de Donath-
mente, de tipo complemento, exclusivamente, que realiza su Landsteiner, y tiene especificidad anti-P. Clínicamente, su
acción mediante un fragmento (C3b) proteolítico3,5. En todos presencia se manifiesta por una hemolisis intravascular muy
.os casos, existe un predominio de subtipos lgG1 e lgG3 que, intensa o fulminante, con hemoglobinuria (hemoglobinuria
debido a su carácter «incompleto» o irregular, no producen paroxística a frigore).
"unca aglutinación espontánea de los eritrocitos. Su especifi- La presencia de IgG o C3d sobre la superficie eritrocitaria
cidad es prácticamente siempre anti-Rh, y su actividad, aun puede ponerse de manifiesto mediante una antiglobulina
que se desarrolla a 37 °C, depende de la afinidad por el antí- polivalente obtenida por inmunización de conejos frente a
<eno eritrocitario, del número de moléculas activas y de la las proteínas del suero humano, o mezclando anticuerpos
capacidad de fijar el complemento. Su mecanismo de acción monoclonales de ratón, y contiene anticuerpos anti-lgG y
es recubrir la superficie de los eritrocitos (opsonización) para anti-C3d. Esta antiglobulina, preparada comercialmente para
facilitar el reconocimiento de los mismos por los macrófagos su uso industrial se conoce como «suero de Coombs», y
del bazo, médula ósea e hígado que, debido a ello, los fago- puede contener también antiglobulinas específicas contra
citan. Se trata, por tanto, de una hemolisis extravascular por determinadas inmunoglobulinas (IgG, IgA o IgM) o fraccio
exacerbación del mecanismo fisiológico de eliminación de nes del complemento (C3d y C4). A diferencia de los autoan
eritrocitos viejos. Este reconocimiento se realiza por medio ticuerpos, producidos por el organismo, la antiglobulina de
de un receptor presente en los macrofágos que fija el frag Coombs es un anticuerpo «completo» y, debido a ello, pro
mento Fe de la IgG (fig. 11.1). Las formas lgG3 (que fijan el duce una aglutinación de los eritrocitos cuando se hallan
C3b) poseen mayor potencial hemolítico que las formas recubiertos por anticuerpos «incompletos» o por el comple
igGv por lo que cuando predominan, la actividad hemolítica mento. Ello constituye la base de la prueba diagnóstica cono
de los macrófagos es mucho más intensa y también la ane cida como prueba de Coombs o de la antiglobulina directa
mia, que suele instaurarse de forma brusca. La hemolisis por (PAD)3.
acción del complemento (C) presenta un mecanismo diferen
te al de la IgG y, aunque éste se fija también a la superficie AHAI por autoanticuerpos fríos. Está producida por anti
del eritrocito, actúa directamente sobre la membrana cuerpos IgM que siempre fijan el complemento (C3b). Se
mediante el desarrollo de la «cascada del complemento» y denominan anticuerpos «fríos» porque sólo se fijan a los eri
producción de una hemolisis intravascular. Ambos mecanis trocitos a una temperatura inferior a la corporal (4-20 °C). AI
mos, aunque independientes, pueden desarrollarse simultá igual que los anticuerpos IgG también se adhieren (aunque
neamente pero, en general, predomina siempre el mecanis con menor intensidad) a la superficie del eritrocito. Debido a
mo extravascular sobre el intravascular. Asimismo, la esta fijación débil, al lavar los eritrocitos suelen desprenderse
hemolisis no es manifiesta si no existe un mínimo (entre 10 y y desaparecen de la superficie en la que sólo queda como
100) de moléculas IgG o C3b adheridas a la membrana, único exponente la fracción C3b del complemento. A dife-
renda de los anticuerpos IgG, son «completos» o regulares, cina-6 por los linfocitos T), en la parasitosis, la ingesta
es decir, producen aglutinación espontánea de los eritrocitos. de ciertos medicamentos o en el síndrome de inmunodefi-
Debido a ello, se les conoce también con el nombre de crio- ciencia adquirida (sida). En el curso de los síndromes linfo
aglutininas, y su especificidad es, casi siempre, anti-l o anti-i. proliferativos (leucemia linfática crónica o linfomas de estir
Al actuar en presencia del complemento, producen siempre pe B) es probable que la producción de autoanticuerpos
una hemolisis intravascular. La aparición de autoanticuerpos tenga un mecanismo multifactorial. Así, en la leucemia lin
IgM es imprevisible, aunque con relativa frecuencia se asocia fática crónica (LLC), la población linfoide predominante
con la existencia de enfermedades que, de alguna forma, (CD5+) sólo tiene capacidad para producir IgM monoclonal,
afectan al sistema inmunitario. Un ejemplo de ello son los por lo que en caso de anemia hemolítica autoinmune por auto-
síndromes linfoproliferativos crónicos con presencia de IgM anticuerpos IgG, el mecanismo debe situarse en un trastorno
clonal en el plasma, que, por ello, pueden ir acompañados inmunorregulador secundario a la neoplasia. Por el contrario,
de anemia hemolítica crónica. Otro ejemplo lo constituyen cuando se trata de aglutininas frías de carácter clonal (IgM), lo
ciertas infecciones víricas, como la mononucleosis infeccio más probable es que sean producidas por las propias células
sa producida por el virus de Epstein-Barr (VEB) o la neumo malignas. El mecanismo de la producción de anticuerpos frente
nía por Mycoplasma pneumoniae, en la que la aparición de a agentes infecciosos {T. pallidum de la sífilis o M. pneumoniae),
un aumento en suero de IgM policlonal puede ir acompaña podría tener su explicación a través de un fenómeno de induc
da de una anemia hemolítica aguda y, generalmente, muy ción a la autoinmunización por mimetismo antigénico.
intensa.
1 Manifestaciones clínicas y diagnóstico
1 Etiopatogenia Una de las características más destacadas de la AHAI es la
Independientemente de la causa que pueda inducir a la apa variedad de su comportamiento clínico ya que, junto con for
rición de un proceso autoinmune, éste parece ser consecuen mas agudas, generalmente graves, pueden observarse formas
cia de una desviación de la tolerancia inmunológica o la pér crónicas, insidiosas y muchas veces difíciles de diagnosticar7.
dida de la capacidad supresora de los linfocitos T para En general, el cuadro clínico de una AHAI se caracteriza por
regular la respuesta inmune. un síndrome hemolítico (agudo o crónico) cuya intensidad y
La tolerancia inmunológica es un fenómeno por el cual el evolución depende de la naturaleza del autoanticuerpo impli
organismo pierde la capacidad para formar anticuerpos con cado y de su concentración en el plasma. Aunque la espleno
tra todos aquellos antígenos capaces de ser codificados gené megalia es un hallazgo relativamente frecuente en este tipo de
ticamente durante su período embrionario. Durante mucho anemia hemolítica, debe señalarse su frecuente asociación a
tiempo, ésta fue la única teoría para explicar que, en determi hepatomegalia, lo que puede ser un dato clínicamente útil
nado momento, el organismo pudiera generar anticuerpos para diferenciarla de otras anemias hemolíticas en las que
contra sus propios antígenos (autoanticuerpos), de forma simi sólo se observa esplenomegalia. La presencia de adenopatías
lar a como lo hace habitualmente frente a antígenos extraños en el curso de una AHAI constituye un signo eventualmente
(aloanticuerpos). En la actualidad, parece ser que la teoría de orientativo sobre el posible origen del proceso: infeccioso
la inmunorregulación realizada por los propios linfocitos va (vírico) o tumoral (linfoma). En la práctica, pueden conside
adquiriendo una importancia cada vez mayor. El hecho de rarse tres formas clínicas de AHAI (tabla 11.2): a) AHAI común
que ciertos medicamentos con potente actividad inmunosu- (por autoanticuerpos calientes); b) enfermedad de las crioaglu-
presora (ciclosporina) puedan inducir la aparición de un pro tininas (por autoanticuerpos fríos), y c) hemoglobinuria paro
ceso autoinmune es una prueba de ello. Así, en el ser humano, xística a frigore (por hemolisina bifásica).
los linfocitosT están formados por dos poblaciones básicas:
colaboradora-inductora (CD4+), que activa los linfocitos B, y 1 Anemia hemolítica autoinmune (AHAI) común
supresora-citotóxica (CD8+) que la disminuye. Dentro de la Constituye la forma de AHAI más frecuente ya que se obser
población CD4+ existe una subpoblación capaz de regular va, aproximadamente, en el 75% del total de casos, y su inci
la actividad de los linfocitosT CD8+ (subpoblación CD4+ dencia estimada es de unos 10 casos por millón de personas.
inductora a la supresión), cuyo antígeno específico de mem Presenta una predilección especial por el sexo femenino, por
brana es el CD45R. En este contexto, el desarrollo de un pro lo que suele observarse en mujeres de más de 40 años sin
ceso autoinmune podría venir desencadenado por un trastor enfermedad de base demostrable en la mitad de los casos
no de la inmunorregulación por alteración funcional de los (AHAI idiopática), aunque puede existir cierta predisposición
linfocitos T CD8+ o de la subpoblación T CD45R+, o por familiar a padecer enfermedades autoinmunes. La forma
cualquier otro mecanismo relacionado con la actividad de secundaria de AHAI aparece durante el curso evolutivo de
estas subpoblaciones linfocitarias5'6. enfermedades diversas, generalmente de base inmunitaria, o
Junto con el trastorno inmunorregulador, también es posi asociada con neoplasias (tabla 11.3). Entre las enfermedades
ble la aparición de autoanticuerpos sin necesidad de que res con base inmunitaria destacan los síndromes linfoproliferati
pondan a un antígeno determinado (anticuerpos antígeno- vos, el lupus eritematoso (LE), las conectivopatías no debidas
independientes). Así sucede en los casos de activación a LE (dermatomiositis, periarteritis nudosa, esclerodermia \
policlonal de linfocitos B acompañada de intensa síntesis de otras), ¡nmunopatías diversas (artritis reumatoide, síndrome
inmunoglobulinas con actividad de autoanticuerpos, si de Sjógren, miastenia gravis), y enfermedades con compo
casualmente encuentran el antígeno apropiado. Esta situa nente inmune (anemia perniciosa, púrpura trombocitopénica
ción parece haberse demostrado en el lupus eritematoso (LE), idiopática, colitis ulcerosa, hipogammaglobulinemia y sín
en la trombocitopenia inmune (síndrome de Evans), en la drome de la inmunodeficiencia adquirida). Las neoplasias
enfermedad de rechazo contra el huésped después del tras son fundamentalmente carcinomas, entre los que destacan e.
plante de médula ósea (excesiva producción de interleu- quiste dermoide de ovario y el teratoma. La aparición de
276
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
Clasificación de las anem ias hem olíticas Enferm edades que pueden asociarse con una A H A I
autoinm unes común
277
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
Diagnóstico. La confirmación diagnóstica de AHAI exige entre 300 y 500 moléculas de IgG, por lo que si existen entre
siempre la realización de la prueba de la antiglobulina direc 100 y 200 moléculas (suficientes para producir hemolisis), el
ta (PAD), o prueba de Coombs directa, para demostrar la pre resultado de la prueba puede ser dudoso, positivo débil o cla
sencia de autoanticuerpos adheridos a la superficie eritrocita ramente negativo10,11. Por ello, aunque en general la ausencia
ria. La positividad de la PAD confirma la sensibilización de de aglutinación debe ser considerada como ausencia de auto-
los eritrocitos por el autoanticuerpo cuya naturaleza (IgG, anticuerpo, es posible que éste se halle a una concentración
IgG + C3b o C3b) puede conocerse fácilmente mediante la anti inferior al límite de detección de la prueba. Así, mientras que
globulina específica correspondiente9. Para realizar la en la AHAI, clínica y hematológicamente bien definida, la
PAD basta mezclar los eritrocitos del paciente con suero PAD es positiva en más del 95% de casos, existe entre 1 y 5%
de Coombs; si existen autoanticuerpos y/o complemento de casos en los que resulta negativa. En estos casos, hay que
(C3b) adheridos a la superficie de los eritrocitos, se produci extremar todos los procedimientos diagnósticos a nuestro
rá una aglutinación muy visible (PAD positiva) (fig. 11.3). alcance y, en último término, considerar la existencia de AHAI
Otra forma de poner de manifiesto la existencia de anticuer Coombs negativa12. La apreciación de respuesta a la adminis
pos contra los eritrocitos, esta vez circulantes en el plasma tración de pequeñas dosis de cortisona puede resultar aquí
del paciente, es mediante la prueba de la antiglobulina indi especialmente útil para realizar el diagnóstico. Una alternativa
recta (PAI), consistente en sensibilizar primero los eritrocitos consiste en emplear métodos de detección algo más sensibles
mediante incubación en el propio plasma y realizar una como, por ejemplo, los sistemas automatizados, las técnicas
PAD. Si existen autoanticuerpos circulantes, se fijan a la de enzimoinmunoanálisis (EIA) o la incubación de los eritroci
membrana eritrocitaria durante la fase de incubación, y se tos en presencia de anti-lg marcada con fosfatasa alcalina, que
ponen de manifiesto mediante la PAD. puede aumentar la sensibilidad del procedimiento a valores
La positividad de la PAD es variable, y depende de la con próximos a las 100 moléculas de autoanticuerpo fijadas13.
centración de moléculas de IgG o de C3 adheridas a la super
ficie eritrocitaria. El método convencional empleando reacti Tratamiento. El tratamiento de la AHAI común depende de
vos comerciales y procedimiento manual permite detectar su intensidad y de si se halla o no asociada con una enferme-
dad de base. En la AHAI secundaria, es preciso considerar, de de una dosis de recuerdo o mantenimiento de, aproximadamente,
manera preferente, la enfermedad de base, aunque parece un 15 mg/día. En caso de que el tratamiento inicial (1 mg/kg/día)
hecho bien demostrado que, una vez iniciado el síndrome sea ineficaz o de que se precisen dosis de mantenimiento
hemolítico, su evolución clínica sigue un curso propio e superiores a 15 mg/día, puede ensayarse la administración de
independiente al de la misma. En la AHAI idiopática, el trata andrógenos sintéticos de acción atenuada o plantear la prácti
miento es más empírico por cuanto se basa, de manera ca de una esplenectomía.
exclusiva, en las características clínicas del síndrome hemolí La esplenectomía es el tratamiento de elección en los casos
tico, que dependen, a su vez, de la naturaleza y la especifici resistentes a la corticoterapia3. Con ella se consigue la remi
dad de los autoanticuerpos. En cualquier caso, el tratamiento sión completa en, aproximadamente, el 50% de AHAI idiopá-
de la AHAI por anticuerpos calientes tiene dos vertientes: sin ticas y en el 30% de las formas secundarias, pero sólo debe
tomático y etiológico. realizarse en las condiciones citadas anteriormente. La prácti
El tratamiento sintomático consiste en la transfusión de ca de una esplenectomía debe ir precedida de un estudio iso
concentrados de eritrocitos cuya aplicación debe limitarse tópico que demuestre la existencia de secuestro esplénico.
sólo a aquellos casos en los que la gravedad de la anemia lo Así, se ha demostrado que el efecto de la esplenectomía es
hace imprescindible1'2. Así sucede en pacientes tratados con favorable en el 92% de casos cuando el cociente captación
corticoides o con inmunosupresores que no responden y esplénica/captación hepática es superior a 2, y sólo en el 42%
mantienen concentraciones de hemoglobina por debajo de cuando es inferior a esta cifra. En caso de que se sospeche la
los valores críticos. No obstante, debe tenerse siempre en existencia de un síndrome linfoproliferativo como causa de
cuenta que la transfusión es un tratamiento paliativo que la AHAI, puede aprovecharse la esplenectomía para realizar
sirve para preparar o mantener al paciente en condiciones un estudio histológico del bazo, así como para observar el esta
para ser tratado adecuadamente. Aunque los problemas de do de los ganglios linfáticos abdominales.
tipaje y práctica de reacciones cruzadas en la AHAI por anti Los inmunosupresores constituyen la terapéutica alternativa
cuerpos calientes distan mucho de los que pueden observar ante el fracaso de la corticoterapia y la esplenectomía15. Con
se en la AHAI por anticuerpos fríos, a veces los resultados del todo, no debe olvidarse que, a la vez que mielosupresores,
tipaje ABO o Rh son poco fiables debido a la existencia de son mielotóxicos, por lo que deben seleccionarse siempre de
renómenos de aglutinación espontánea. También puede fal
forma que la actividad inmunosupresora sea siempre superior
sear la realización de las pruebas cruzadas la presencia de
a la mielotóxica. Así, los inmunosupresores de mayor uso son
títulos elevados de autoanticuerpos circulantes. Por ello, en
las tiopurinas (6-mercaptopur¡na y azatioprina), el clorambu-
caso de duda, es aconsejable trabajar con eluidos y realizar
cilo y la ciclofosfamida. Los más empleados en la práctica clí
siempre las pruebas por duplicado. Si a pesar de ello los
nica son la azatioprina (2-3 mg/kg/día) y el clorambucilo (2 a
resultados de las pruebas serológicas de compatibilidad son
3 mg/kg/día), que debe administrarse siempre junto con pred
□oco fiables, la administración de concentrados de eritroci
nisona (1 mg/kg/día). Tanto el fármaco elegido como la dosis y
tos debe hacerse con precaución.
duración de la administración pueden variar ampliamente de
El tratamiento etiológico tiene como objetivo reducir los
un caso a otro, pero siempre de acuerdo con la diferente res
ractores que intervienen en la fisiopatología de la hemolisis.
puesta que puede presentar el paciente. Por ello, la adminis
Para ello, pueden emplearse tres procedimientos diferentes:
tración de inmunosupresores debe tantearse hasta encontrar
corticoterapia, esplenectomía o administración de inmuno
una dosis adecuada que consiga remontar la cifra de hemo
supresores.
globina, y debe suprimirse cuando la cifra de leucocitos des
La corticoterapia constituye el tratamiento de elección en la
cienda por debajo de 2 x 109/L16.
AHAI común por autoanticuerpos calientes ya que con ello se
consigue la remisión del proceso en aproximadamente el 80%
Otras medidas terapéuticas. En algunos pacientes depen
de casos icliopáticos y en el 50% de los secundarios14. El efec dientes de la corticoterapia, resistentes a otras terapéuticas o
to principal de los glucocorticoides es bloquear la interacción con púrpura trombocitopénica asociada a AHAI se ha ensa
macrófago-eritrocito sensibilizadoe impedir el proceso de la yado la administración de gammaglobulina endovenosa en
ragocitosis. En parte, y a través de su acción sobre el sistema dosis de 400 mg/kg/día durante un mínimo de 5 días, si bien
.infoide, reduce también el número de autoanticuerpos circu- los resultados nunca han sido tan espectaculares como los
antes y, por tanto, su número fijado a los eritrocitos. En gene conseguidos en la trombocitopenia inmune o en la púrpura
ral, se emplea la prednisona (Dacortin®) que se administra en trombocitopénica idiopática17. Medicamentos en un inicio
dosis elevadas (aproximadamente, 1 mg/kg/día) durante varios prometedores como por ejemplo el danazol, han quedado en
días (en general, tres o cuatro, con un máximo de siete), hasta un lugar anecdótico debido a su escaso efecto terapéutico
que la hemoglobina alcanza un valor de 110 g/L. Si no se apre en este tipo de enfermedad autoinmune18. Finalmente, en la
cia este aumento de Hb, la dosis inicial de prednisona debe enfermedad de las crioaglutininas, con títulos muy elevados
administrarse durante un mínimo de 3 semanas antes de consi del autoanticuerpo y anemia intensa, puede ensayarse la
derarla ineficaz. A continuación, la dosis se reduce de forma plasmaféresis, siempre que la sangre perfundida se haya
progresiva hasta el mínimo necesario para mantener el estado calentado previamente a 37 °C en un sistema especialmente
de remisión. Una vez restablecida la cifra de hemoglobina, la ideado para ello19.
-educción de la administración de corticoides debe ser progre En resumen, independientemente de la enfermedad de
siva hasta conseguir, a ser posible, el cese total de la misma. base que pueda inducir la aparición de una AHAI, el trata
Con todo, esto sólo es posible cuando los enfermos mantienen miento de esta enfermedad es complejo y depende de
un buen estado de remisión, ya que si no es así, la reducción muchos factores, entre los que destacan el comportamiento
de la dosis de corticoides va acompañada de una reactiva clínico, la gravedad del cuadro hemolítico y la naturaleza del
ción de la actividad hemolítica que precisa la administración autoanticuerpo.
--------------------------------------------------------- E S
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
1 Anemia hemolítica autoinmune (AHAI) en, aproximadamente, el 40% de estos pacientes20. Las neo
por anticuerpos «fríos» plasias no hematológicas que con mayor frecuencia se aso
La presencia de anticuerpos «fríos» circulantes o crioaglutini cian con enfermedad por crioaglutininas son el carcinoma
nas es un fenómeno inespecífico que puede observarse no pulmonar, el adenocarcinoma adrenal metastásico o metastá-
sólo en personas sanas sino también en un número elevado sico de colon y el tumor mixto de parótida. La forma crónica
de enfermedades, como ciertas infecciones víricas (mononu- de AHAI se caracteriza por una anemia moderada con icteri
cleosis infecciosa), cirrosis hepática y ciertos síndromes lin cia y esplenomegalia (síndrome hemolítico), que se mantiene
foproliferativos crónicos (SLPC), sin que ello signifique la relativamente estable durante largos períodos de tiempo7.
existencia de AHAI. Sólo la demostración de síndrome he Ocasionalmente, y cuando el paciente se expone a ambien
molítico permite establecer el diagnóstico. tes fríos, pueden aparecer crisis de hemolisis aguda intermi
tente con hemoglobinuria y acrocianosis o cianosis de las
Manifestaciones clínicas. La AHAI por crioagl uti niñas extremidades distales (dedos de pies y manos, nariz y orejas,
constituye, al igual que la AHAI común, un síndrome clínico principalmente) acompañada de signos inflamatorios y dolor
polimorfo que puede presentarse bajo dos formas clínicas: muy intenso. La acrocianosis obedece a la aglutinación de
crónica y aguda transitoria (tabla 11.4). La forma crónica es los eritrocitos en la luz de los vasos superficiales de pequeño
la más frecuente, y aparece preferentemente a partir de los calibre por efecto de las crioaglutininas. Aunque la acrocia
70 años. Esta forma de AHAI por «autoanticuerpos fríos» se nosis es un fenómeno reversible con el calor, una exposición
conoce también como enfermedad por crioaglutininas, y excesiva al frío puede producir necrosis cutánea limitada.
puede aparecer sin causa aparente o enfermedad de base Junto a este trastorno circulatorio, la exposición al frío facili
(idiopática), o acompañando a neoplasias, en especial del ta la actividad hemolizante de las crioaglutininas, que desen
sistema linfoide B y carcinomas metastásicos. Entre las neo cadenan la cascada del complemento e inician una crisis
plasias del sistema linfoide B destacan los linfomas linfoplas- hemolítica. Por ello, se recomienda a estos enfermos que
mocíticos (inmunocitomas), la leucemia linfática crónica habiten en climas cálidos o templados en los que no sea
(LLC-B) y la macroglobulinemia de Waldenstróm (M GW ). posible la exposición corporal a las bajas temperaturas del
Aunque la coexistencia de gammapatía monoclonal (casi medio ambiente.
siempre tipo IgM k o biclonal IgM/lgG ) es característica de la La forma aguda transitoria es más propia de niños y adultos
MGW, la enfermedad por crioaglutininas secundaria a sín jóvenes y, a diferencia de la forma crónica, aparece siempre
dromes linfoproliferativos crónicos (SLPC) suele ir acompa inmediatamente después de una infección vírica, casi siem
ñada de la expansión clonal (banda uniforme a la electrofo pre debida a M. pneumoniae (neumonía atípica) o al virus de
resis) de una (o dos) inmunoglobulinas plasmáticas, así como Epstein-Barr (mononucleosis infecciosa), aunque puede
también de alteraciones cromosómicas como, por ejemplo, hacerlo después de una infección por el virus A de la gripe,
las trisomías 3 y 12 o el cariotipo 48,XX,+3,+12, observado citomegalovirus o listeriosis. Clínicamente, se caracteriza por
un síndrome hemolítico agudo e intenso de carácter intravas
cular, con hemoglobinuria, fiebre, diarrea, vómitos, cefaleas
TABLA 11.4 y, ocasionalmente, shock hipovolémico. Este cuadro clínico,
Form as clínicas de la enferm edad pese a su aparatosidad, es autolimitado y casi siempre evolu
por crioaglutininas ciona espontáneamente hacia la remisión completa en poco
tiempo. A diferencia de la forma crónica de AHAI, la forma
FORMA AGUDA TRANSITORIA (crioaglutinina policlonal) aguda va acompañada de un marcado aumento de las inmu
Mycoplasma pneumoniae noglobulinas, pero éstas tienen siempre carácter policlonal, y
Mononucleosis infecciosa es frecuente en ambos casos observar también un descenso
Infección por citomegalovirus de la tasa de complemento sérico por hiperconsumo7,13.
Paperas
Listeriosis Diagnóstico. El diagnóstico de AHAI por crioaglutininas
Endocarditis bacteriana subaguda puede sospecharse ante el gran aumento de la VSG y la aglu
Sífilis tinación espontánea de los eritrocitos en la extensión de san
Tripanosomiasis gre, por lo que se disponen formando «pilas de monedas:
Paludismo (fig. 11.4). Un dato muy característico y orientativo desde ei
Eosinofilia tropical mismo momento de la extracción sanguínea es la aglutina
Conectivopatías ción espontánea de los eritrocitos, que desaparece cuando la
Enfermedades inmunes sangre se incuba a 37 °C 9. Este fenómeno también es el res
Linfopatía angioinmunoblástica (linfoma T)
ponsable de los errores de recuento de eritrocitos que apare
cen al emplear equipos automáticos para realizar el hemogra
FORMA CRÓNICA (crioaglutinina monoclonal)
ma. Estos errores consisten en una falsa disminución de la
Enfermedad por crioaglutininas
concentración de eritrocitos, con gran aumento del VCM
Macroglobulinemia de Waldenstróm
(>110 t’L) y CCMH (> 460 g/L). Este valor de concentración de
Síndromes linfoproliferativos crónicos (LLC)
Linfomas
eritrocitos no se correlaciona con el hematocrito ni con la
Sarcoma de Kaposi concentración de hemoglobina, que se hallan excesivamente
Mieloma elevados. Este fenómeno obedece a que en los sistemas basa
Enfermedades no hematológicas dos en la impedancia, cuando existen crioaglutininas plasmá
Mycoplasma pneumoniae ticas en exceso, los eritrocitos se aglutinan y pasan varios a la
vez por el orificio capilar, lo que reduce el recuento y aumen-
m
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
forma más grave de hemolisis transfusional inmediata obede ro/plasma de anticuerpos irregulares. Las pruebas de compa
ce, prácticamente siempre, a una incompatibilidad en el siste tibilidad requieren una ejecución muy cuidadosa, y la utili
ma ABO, y cursa con hemolisis intravascular, shock, coagula zación de controles positivos y negativos adecuados.
ción intravascular diseminada (CID) e insuficiencia renal Los anticuerpos irregulares aparecen contra antígenos,
aguda. Clínicamente, se manifiesta por fiebre de aparición generalmente de baja capacidad antigénica, presentes en el
brusca, escalofríos, dolor lumbar y abdominal, opresión pre propio organismo. Esto sucede sólo en aquellos individuos en
cordial, disnea, vómitos y diarreas. Casi siempre existe hemo los que dichos antígenos son capaces de generar la produc
globinuria (orinas), lo cual constituye una manifestación de la ción de anticuerpos por sí mismos o después de un estímulo
hemolisis intravascular masiva. Una hemoglobinuria masiva antigénico previo. Por el contrario, los anticuerpos regulares
puede ir acompañada de anuria, hipotensión y complicacio pueden aparecer en cualquier individuo, y se dirigen contra
nes hemorrágicas características de la CID. Si este cuadro no antígenos no presentes en el organismo. Así sucede con los
se evita a tiempo mediante el cese inmediato de la transfu anticuerpos que pueden generarse contra los antígenos del
sión, puede acabar con la vida del enfermo. En los pacientes sistema ABO. Los anticuerpos regulares se conocen a través
sometidos a anestesia, los síntomas precoces pueden pasar del grupo sanguíneo del receptor, por lo que nunca ha de
desapercibidos, siendo el primer signo de incompatibilidad la transfundirse sangre de un grupo sanguíneo incompatible.
hipotensión o la hemorragia difusa en el campo operatorio. La Para conocer la posible existencia de anticuerpos irregulares
incompatibilidad en el sistema ABO se debe casi siempre a debe realizarse el correspondiente escrutinio con eritrocitos y
errores en la identificación de las muestras extraídas para las suero/plasma del receptor. Si se demuestra la existencia de
pruebas de compatibilidad o del paciente en el momento de anticuerpos irregulares en el suero/plasma del receptor, es
la transfusión. El riesgo de cometer estos errores es particular imprescindible la realización de pruebas cruzadas que permi
mente elevado en los Servicios de Urgencias, en los que es tan detectar, en el receptor, la existencia de anticuerpos con
frecuente la transfusión simultánea a varios pacientes en situa tra antígenos del donante.
ción crítica. La medida aislada más eficaz para prevenir la
incompatibilidad ABO es la realización de una última com
probación del grupo del paciente y de la unidad de sangre en
Enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN)
la cabecera del enfermo, justo antes de iniciar la transfusión. La enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN) obedece
El tratamiento se dirige a la corrección del shock y a la pre a un fenómeno de inmunización materna por antígenos de
vención de la insuficiencia renal. Es imprescindible mantener grupo eritrocitarios (Rh y/o ABH) procedentes del feto (aloin-
una buena hidratación y un flujo urinario superior a 100 mL7h, munización). En la EHRN, los eritrocitos fetales son destruidos
lo que se consigue habitualmente con manitol en perfusión por anticuerpos maternos generados durante el embarazo por
continua y furosemida. La incompatibilidad por anticuerpos incompatibilidad feto-materna. Habitualmente, la placenta es
frente a otros grupos sanguíneos diferentes a los del sistema impermeable al paso de células sanguíneas y de macroglobu-
ABO también provoca una hemolisis, de predominio extra- I i ñas (IgM), pero no de globulinas de bajo peso molecular
vascular, pero sin hemoglobinuria ni la gravedad del cuadro (IgG). No obstante, durante el embarazo son frecuentes
anterior. pequeñas hemorragias que facilitan la entrada de eritrocitos
La hemolisis transfusional retardada se produce en indivi fetales en la circulación materna. Como consecuencia de ello,
duos inmunizados por una transfusión previa cuando se si los eritrocitos fetales poseen grupos sanguíneos no presen
someten a una nueva transfusión con eritrocitos incompati tes en la madre, ésta se sensibiliza y genera una elevada con
bles. Estos individuos suelen tener concentraciones del anti centración de anticuerpos (aloanticuerpos) a partir del segun
cuerpo tan pequeñas que, generalmente, son indetectables do embarazo25. Debe señalarse que este comportamiento
con las pruebas habituales de compatibilidad. En este caso, inmune de la madre frente a los eritrocitos del feto se modifi
se produce una respuesta con rápido aumento del título del ca, si la incompatibilidad Rh coexiste con incompatibilidad
anticuerpo y lisis de los eritrocitos incompatibles. Aunque los ABH, ya que, en ese caso, los eritrocitos fetales que consiguen
casos típicos se caracterizan por una caída inexplicable de la atravesar la placenta son rápidamente destruidos por los anti
concentración de hemoglobina a los 4-10 días de la transfu cuerpos naturales de la madre y se impide el desarrollo de
sión, acompañada de ictericia y fiebre, lo habitual es que la inmunización. Paradójicamente, el pronóstico de la EHRN es
hemolisis sea tan lenta que pase inadvertida, o sólo se sospe mucho mejor cuando existe esta asociación. Igualmente, la
che al comprobar el escaso rendimiento de la transfusión. La incompatibilidad ABH aislada tiene mucha menos importan
prueba de Coombs directa es positiva, y en el suero o en el cia clínica que la incompatibilidad Rh23.
eluido se encuentra el anticuerpo responsable de la incom En caso de inmunización, ésta se produce en dos etapas:
patibilidad. primaria y secundaria. La inmunización primaria se desarro
La mayoría de las reacciones transfusionales fatales son lla muy lentamente y es de tipo IgM (19S), anticuerpos que
debidas a errores administrativos de transcripción y/o de no atraviesan la placenta. Por ello, la inmunización primaria
identificación. Por ello, el banco de sangre debe disponer de tiene, en general, escasa trascendencia sobre el feto. El pro
un sistema que garantice la correcta identificación del blema surge cuando en un segundo embarazo existe también
paciente y el etiquetado de la sangre del donante al que se va incompatibilidad feto-materna, ya que en este caso se produ
a administrar. Además, antes de practicar una transfusión es ce una inmunización secundaria caracterizada por un desa
esencial garantizar que los eritrocitos del donante son com rrollo mucho más rápido y la formación de elevadas concen
patibles con el suero/plasma del receptor. Para ello es impres traciones de anticuerpos tipo IgG (7S). Es precisamente esta
cindible la realización de las llamadas pruebas de compati segunda inmunización la que favorece el desarrollo de
bilidad, que comprenden el estudio del grupo sanguíneo la EHRN, ya que los anticuerpos anti-Rh formados por la
(ABO y Rh) del receptor y la posible presencia en su sue madre, de tipo IgG, debido a su pequeño peso molecular
282
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
' ::o>, atraviesan la barrera placentaria y penetran en la anticuerpos maternos circulantes, para lo cual puede prece
fcr-i'e fetal, causando una hemolisis masiva en el feto. derse a un recambio intensivo del plasma o a la administra
-i: consecuencias fisiopatológicas de esta incompatibiIi- ción intravenosa de gammaglobulina anti-D. Otra opción es
s.: :ependen del grado de inmunización materna, aunque inducir el parto y someter al recién nacido a una exsangui-
r :eneral suelen ser graves (intensa anemia hemolítica e notransfusión con lavado de los eritrocitos sensibilizados
' rrfcilirrubinemia o hidropesía fetal). En el caso de inten- (recubiertos por el aloanticuerpo) y reinfusión de los mismos
* h oerbilirrubinemia, ésta, debido a su carácter liposoluble, totalmente desprovistos del aloanticuerpo. La exsanguino-
:<-■ a depositarse en diferentes tejidos, pero especialmen- transfusión constituye el tratamiento de elección en los recién
e el SNC, provocando trastornos neurológicos graves y, nacidos con enfermedad hemolítica bien demostrada, ya que
?r leneral, irreversibles (ictericia nuclear o querníctero), que a la vez que elimina los eritrocitos sensibilizados, disminuye
r : rn llegar a ocasionar el fallecimiento del recién nacido. la anemia y el grado de hiperbilirrubinemia. La administra
ción de albúmina (1 mg/kg peso) contribuye a mejorar la de
Manifestaciones clínicas. La aparición de la EHRN puede puración del exceso de bilirrubina plasmática.
z'ecoz (a partir del cuarto mes de gestación) o tardía
: ma al parto). La aparición precoz de EHRN da lugar a
t —¡as clínicas muy graves consistentes en hidropesía fetal
Anemia hemolítica ¡nmunomedicamentosa
■ anasarca fetoplacentaria intrauterina, con pérdida del La anemia ¡nmunomedicamentosa (AHIM) es poco frecuente
- aborto) o parto prematuro de un feto muerto o que falle- y puede confundirse fácilmente con la AHAI común debido a
i b :oco después del parto26. La aparición tardía es la forma que la PAD suele ser positiva. La AHIM se ha asociado con la
- -''ecuente (70-80% de casos) y puede evolucionar hacia administración de ciertos medicamentos muy empleados en
~as leves o moderadamente graves de EHRN. La intensi- la práctica clínica (penicilina y a-metil DOPA, entre otros) y
5;: del cuadro clínico depende siempre de la concentración cuya acción puede realizarse a través de tres mecanismos
: t aloanticuerpo y de la capacidad del feto para responder a diferentes: mecanismo del hapteno, mecanismo del neoantí-
"emólisis sin que se produzcan complicaciones graves. El geno y mecanismo autoinmune o desconocido (tabla 11.5).
: aproximadamente, de los recién nacidos con EHRN no Debe mencionarse que la adsorción inespecífica de un ele
-^quieren tratamiento alguno, ya que la anemia hemolítica es vado número de proteínas no forzosamente inmunoglobuli
- escasa intensidad (formas clínicas leves). Estos niños, no nas a la superficie eritrocitaria puede ser causa de una PAD
- :s:ante, ya que poseen sus eritrocitos recubiertos por el positiva, sin reacción hemolítica acompañante (mecanismo
: acuerpo anti-D, presentan una PAD positiva. Alrededor del de la adsorción de proteínas no inmunes). Un ejemplo carac
de casos de EHRN presentan una clínica más manifies- terístico de esta situación es la positivización de la PAD con
y caracterizada por un síndrome hemolítico con anemia la administración de cefalosporinas observada en, aproxima
:-rnsa, hepatoesplenomegalia e ictericia con querníctero damente, el 3% de los pacientes sometidos a este tratamien
etargia, espasticidad, períodos de apnea, convulsiones y to. Este efecto se atribuye a que las cefalosporinas favorecen
: ::siótonos). Los niños que sobreviven a esta situación pue- la adsorción de diversas proteínas (albúmina, complemento,
: t ~ presentar secuelas graves de la enfermedad, como sorde- inmunoglobulinas y otras) sobre la superficie de los eritroci
espasticidad, coreoatetosis o deficiencia mental27. tos, y facilitan la positivización inespecífica de la PAD. Este
fenómeno, no obstante, carece de trascendencia clínica.
Diagnóstico. Se basa fundamentalmente en la realización
:-r la PAD o PAI en una muestra de sangre del recién nacido, Mecanismo del hapteno. En este mecanismo, el medica
-mbas pruebas serán positivas debido a la presencia de anti- mento, o alguno de sus derivados, se fija intensamente a la
i^erpos fijados en los eritrocitos o circulantes en el plasma, membrana eritrocitaria y actúa como hapteno, es decir, se
rípectivamente. La mejor actitud clínica frente a la EHRN es une al anticuerpo sin que éste contacte directamente con
i de procurar evitar su aparición. Para ello, debe investigarse ninguna estructura eritrocitaria (fig. 11.5). La penicilina es el
■¿nto la madre, mediante estudio del grupo Rh y búsqueda de prototipo de medicamento que actúa a través de este meca
anticuerpos anti-D durante el embarazo (mediante la PAI), nismo, aunque pueden hacerlo también otros como, por
::mo el padre, mediante determinación del grupo sanguíneo ejemplo, la cefalotina, isoniacida, quinidina, eritromicina,
Rh, y el niño. En este último caso, debe identificarse el tetraciclinas, estreptomicina, carbromal, cisplatino, ciclofeni-
:rupo sanguíneo, tipo de Rh, presencia de anticuerpos fijados lo y bromodiacetilurea. Este efecto sólo aparece cuando el
; .os eritrocitos (PAD) y determinación de concentración en medicamento se administra en dosis muy elevadas como, por
sangre de hemoglobina y bilirrubina indirecta28. ejemplo, en el caso de la penicilina (dosis > 20 millones
U/día) o durante períodos de tiempo muy prolongados. Los
Tratamiento. El tratamiento de ia EHRN puede ser preven anticuerpos antipenicilina son fundamentalmente de tipo
g o o paliativo. El tratamiento preventivo pretende evitar la IgG, y la PAD es positiva con anticuerpos anti-lgG y anti-C3.
aparición de la aloinmunización, mientras que el paliativo Esta positividad puede persistir aun después de cesar la admi
::ene como finalidad reducir la producción de anticuerpos nistración del medicamento. Cabe señalar que la PAI es siem
maternos contra el feto. El primero, consiste en la administra pre negativa, excepto en el caso de que se utilicen eritrocitos
ción a la madre de gammaglobulina anti-D (Rhlg) que pre normales previamente sensibilizados con penicilina28.
viene contra el efecto inmunitario de los eritrocitos Rh+ del
feto antes de que éstos entren en contacto con la sangre Mecanismo del neoantígeno. Constituye un mecanismo
materna (inmunización pasiva). Cuando ya existe inmuniza mucho menos frecuente que el anterior, y obedece a la for
ción materna demostrada, debe recurrirse al tratamiento mación de un antígeno nuevo cuando el medicamento ínter-
paliativo con la finalidad de disminuir la concentración de acciona con la superficie del eritrocito. Este neoantígeno
283
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
TABLA 11.5
Pruebas inmunológicas
Mecanismo PAD PAI Anti-lgG Anti-C3b
Medicamento
Antígeno eritrocitario
generaría autoanticuerpos contra el eritrocito que sólo actua presencia del complemento. Este mecanismo de acción,
rían en presencia del medicamento28. Los fármacos que ac totalmente diferente al del hapteno, explica el que pequeñas
túan a través de este mecanismo son ciertos antiálgicos bien dosis del medicamento puedan producir intensas crisis
conocidos como la fenacetina, el paracetamol y el ácido ace- hemolíticas y, debido a ello, este cuadro clínico suele presen
tiIsalicílico (AAS), y también la quinidina, quinina, ácido tar la gravedad de un síndrome hemolítico agudo con intensa
paraaminosalicílico (PAS) y la rifampicina. El anticuerpo con hemoglobinuria y, ocasionalmente, insuficiencia renal. Se
tra el neoantígeno es de tipo IgG o IgM, y actúa siempre en trata, por tanto, de un síndrome hemolítico agudo de meca
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
nismo esencialmente intravascular, en el que la prueba de la poblaciones clónales de eritrocitos: HPN I con sensibilidad
PAD es siempre positiva por efecto del complemento fijado a al complemento normal, HPN II con sensibilidad entre tres y
la superficie eritrocitaria pero no de la IgG o IgM, que des cinco veces superior a la normal, y HPN III con una sensibi
aparecen al lavar los eritrocitos. lidad muy aumentada, entre 15 y 30 veces la normal, de
cuya proporción, variable a lo largo del curso evolutivo de la
Mecanismo autoinmune. En este mecanismo el medica enfermedad, depende la intensidad de las manifestaciones
mento parece actuar sobre el sistema inmumtario provocan clínicas. Estas clonas no son sólo de eritrocitos sino también
do la formación de autoanticuerpos que actúan directamente de leucocitos (granulocitos neutrófilos y monocitos) y pla
contra la membrana eritrocitaria, como sucede en la AHAI29. quetas. En algunos pacientes también se han detectado clo
El ejemplo más característico de este mecanismo es el que nas de linfocitos, lo que sitúa el defecto somático que origi
ejerce la a-metil DOPA, empleada en el tratamiento de la na la enfermedad en la célula madre pluripotente.
hipertensión30. Se trata, por tanto, de una AHAI tipo IgG con
especificidad anti-Rh, cuyo mecanismo de acción es super Mecanismo molecular y fisiopatología. Hace algunos años
ponible al de una AHAI por autoanticuerpos calientes y, al se demostró que las subpoblaciones eritrocitarias de pacien
igual que ésta, la PAD siempre es positiva. El mecanismo ínti tes con HPN presentaban un trastorno bioquímico idéntico al
mo de interacción entre el medicamento y el sistema inmuni- de las mutaciones de clase A por déficit de síntesis de N-ace-
tario se desconoce. tiIglucosaminiIfosfatidiI inositol, el primer compuesto inter
mediario para el ensamblaje de las moléculas glucosiI fosfa-
tidil inositol (GFI). Actualmente, se sabe que la HPN obedece
Hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN) a mutaciones somáticas del gen que codifica la síntesis de
La hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN) es la denomi este intermediario, o gen fosfatidiI inositol glicano de clase A
nación, más bien pintoresca, que se ha dado a una enferme (PIG-A), situado en el cromosoma X o Xp22,134,35. Dado el
dad cuya manifestación clínica puede variar desde una discre- carácter somático de las mutaciones, todas ellas tienen
ia anemia normocítica y moderadamente regenerativa a una expresión fenotípica, incluso en estado heterocigoto. Todas
oancitopenia grave por aplasia de la médula ósea. La expe- las manifestaciones t'enotípicas de la HPN obedecen, por
'iencia clínica demuestra que la HPN no es casi nunca paro- tanto, a mutaciones del gen PIG-A, y hasta la actualidad se
istica sino intermitente, ni nocturna sino crónica, aunque sí es han descrito alrededor de 100 en más de 70 pacientes con la
cierto que con cierta frecuencia los pacientes relatan la emi enfermedad. Aunque cada una de estas mutaciones se expre
sión de orinas oscuras (hemoglobinuria), especialmente por la sa por igual en las tres líneas celulares sanguíneas, su meca
mañana, lo que constituye una prueba de su carácter esencial nismo de aparición no tiene las características de clonalidad
mente intravascular. Parece claro, pues, que la denominación que caracterizan las mutaciones oncogénicas propias de las
ze HPN obedece más a un hecho circunstancial que motivó su hemopatías malignas.
: 'imera descripción por Marchiat’ava que a un comportamien- El gen PIG-A consta de seis exones, con una amplia zona
to clínico habitual. de lectura constituida por 484 codones, y codifica una pro
La HPN tiene su origen en una mutación somática adquiri teína con actividad enzimática y secuencia homologa a la de
da. cuya consecuencia es un defecto de membrana co n si la acetilglucosamil transferasa bacteriana. En el organismo
ente en un aumento de su sensibilidad al efecto lítico del humano esta enzima cataliza la transferencia de un grupo
: implemento plasmático. Se trata, por tanto, de un trastorno N-acetilglucosamina al fosfatidiI inositol (Fl), fosfolípido de la
■"recuente, situado a nivel de la célula madre pluripotente, membrana celular, y mediante un proceso relativamente com
:_va manifestación clínica predominante es la anemia cróni- plejo, se forma una cadena de glucosil fosfatidil inositol (GFI)
:=. aunque puede cursar también con leucopenia, plaqueto- que sirve de anclaje para que ciertas proteínas puedan unirse
oenia o incluso pancitopenia como expresión periférica de a la membrana del eritrocito (fig. 11.6). Entre estas proteínas,
-na aplasia grave de médula ósea31,32. La inclusión de la denominadas genéricamente «moléculas unidas a la membra
- 3N en el capítulo de las anemias se explica por el hecho de na por grupos fosfatidil inositol (MUGFI)», destacan las que
ír r el síndrome hemolítico la principal manifestación clínica protegen al eritrocito contra la acción lítica del complemento
-r ia enfermedad. Sin embargo, no debe olvidarse que la gra- (tabla 11.6). La MUGFI con función más efectiva en este sen
edad del cuadro clínico no depende exclusivamente de la tido es el antígeno CD55 o decay accelerating factor (DAF).
densidad de la anemia sino también de la afectación de las Aunque los pacientes con HPN presentan un déficit global de
-estantes series (leucopenia y/o trombopenia) y/o la frecuen- MUGFI debido a un déficit de GFI, es característica la exis
. 3 e intensidad de los fenómenos trombóticos venosos tam- tencia de mosaicismo, es decir, la presencia en un mismo
" en relacionados con la alteración adquirida de membrana paciente de poblaciones eritrocitarias con diferente intensi
- jlar33. Desde un punto de vista general, una de las carac- dad del déficit35. Estos pacientes muestran distribuciones
e'ísticas de la HPN que más llama la atención es la hemóli- celulares multimodales con presencia de una población nor
5 de los eritrocitos del paciente cuando se incuban en un mal, otra con un déficit parcial de MUGFI y una tercera con
"^dio ácido. Este hecho constituye la base metodológica de un déficit total. La diferente proporción entre estas poblacio
= amada «prueba de la hemolisis en medio ácido» o prue- nes de eritrocitos es la determinante de los fenotipos HPN y,
■:. de Ham-Dacie, que durante muchos años ha constituido por tanto, de la diferente intensidad en la expresividad clínica
-to de los pilares básicos para el diagnóstico de la enferme- de la enfermedad.
lid. De hecho, sólo hemoliza una fracción de las células, lo Las existencia de mutaciones del gen PIG-A parece más
: je indica que en la HPN coexisten al menos dos poblacio- bien obedecer a un mecanismo de adaptación a determina
‘ de eritrocitos de carácter clonal y diferente sensibilidad das circunstancias microambientales que a una mera desvia
: complemento. En un principio, se reconocen al menos tres ción de la normalidad. Por ello, en algunos casos su apari-
285
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
Etanolamina
Fosfatidil
.. .
,,, .u
O C H cC H rC H ,
inositol
Mañosa
N-glucosamina
MEMBRANA - Inositol
CELULAR
GRUPO GPI
Manifestaciones clínicas. Dado el carácter clonal de la El hemograma muestra generalmente una anemia modera
HPN, la gravedad del cuadro clínico no depende sólo de da, con ligero descenso del número de leucocitos y/o pla
la intensidad de la hemolisis sino también de la posible exis quetas. Aunque la anemia suele ser normocítica y normocro
tencia de leucopenia y trombocitopenia o de la frecuencia e ma, la existencia de ferropenia asociada puede manifestarse
intensidad de los fenómenos trombóticos venosos. La HPN por una microcitosis e hipocromía. La morfología eritrocita
afecta a ambos sexos, y su mayor incidencia suele observarse ria es inexpresiva, excepto en el caso de crisis hemolítica
entre los 30 y los 40 años. Clínicamente, es polimorfa y aguda o intensa ferropenia. En la forma crónica nunca se
puede cursar con predominio de una u otra sintomatología, observan esferocitos.
según el grado de afectación de las diferentes líneas celula Los reticulocitos suelen hallarse aumentados durante la
res. Así, la mayoría de las veces se caracteriza por un síndro fase activa de la enfermedad y normales, o sólo ligeramente
me hemolítico crónico, de inicio insidioso, casi siempre sin elevados, durante la fase crónica. Cuando la HPN se asocia
esplenomegalia palpable y que puede mantenerse estabiliza con insuficiencia medular (aplasia medular o hipoplasia) se
do durante largos períodos de tiempo o bien presentar crisis aprecia reticulocitopenia.
de agudización paroxística. En este último caso, las crisis El examen de la médula ósea resulta muchas veces ano
suelen aparecer durante el sueño (nocturnas) o, lo que es más dino, pero casi siempre presenta signos que pueden ser
frecuente, después de situaciones desencadenantes, como orientativos. Así, en las formas de predominio hemolítico, se
infecciones, esfuerzo físico, intervención quirúrgica, vacuna aprecia un patrón hipercelular con un aumento de la serie
ciones, menstruación o ingesta de ácido acetiIsalicílico. Las eritropoyética (eritroblastos ortocromáticos) en la que se
crisis de agudización suponen un agravamiento del cuadro observan algunos rasgos morfológicos de diseritropoyesis o
anémico, con aparición de cefaleas, fiebre, dolores abdomi megaloblásticos. A diferencia de los síndromes hemolíticos
nales o lumbares y, casi siempre, orinas oscuras (hemoglobi de otro origen, los depósitos de hierro macrofágico suelen
nuria). Debe señalarse que la hemoglobinuria es un fenóme estar muy disminuidos o inexistentes.
no muy constante en la HPN, y mientras en su forma En las formas de predominio pancitopénico, el examen
morfológico del aspirado medular es, a veces, infructuoso
paroxística basta con observar el color de la orina, en la for
debido a la escasez de material aspirado o a la pobreza de la
ma crónica su existencia puede demostrarse a través de la
celularidad global, cuya naturaleza sólo puede demostrarse
presencia de hemosiderina en las células de descamación
mediante la práctica de una biopsia ósea.
epitelial del sedimento urinario, teñido mediante la colora
Las pruebas de laboratorio específicas que resultan útiles
ción de Perls o hemosiderinuria. Tan frecuente es la pérdida
en el diagnóstico de HPN pueden clasificarse en directas e
de hemoglobina por la orina en la HPN que casi siempre va
indirectas (tabla 11.7). Las pruebas indirectas son las más
acompañada de un estado de ferropenia latente de gran valor
comúnmente empleadas en la práctica clínica, y consisten
para su orientación diagnóstica. Así, y aunque no exista
en demostrar los efectos del trastorno de membrana (hemoli
expresividad periférica de la ferropenia (microcitosis), la tin
sis intravascular, aumento de la sensibilidad al complemento
ción de Perls del aspirado medular en la HPN muestra siem
y alteraciones asociadas en leucocitos y plaquetas). Las prue
pre una disminución o ausencia del hierro macrofágico, que
bas directas consisten en demostrar la existencia del defecto
contrasta con el patrón propio de cualquier otro síndrome
(análisis citofluorométrico de los antígenos CD55 y CD59 en
hemolítico caracterizado por el fenómeno contrario (aumen eritrocitos y leucocitos).
to del hierro de reserva).
La prueba de la hemolisis en suero acidificado (prueba de
Otras veces, la hemolisis es crónica y se asocia a leucope Ham-Dacie) consiste en incubar a 37 °C los eritrocitos frente
nia y/o trombocitopenia, también de evolución prolongada.
En estos casos, el examen de la médula ósea suele mostrar un
patrón de insuficiencia medular de intensidad variable (hipo TABLA 11.7
plasia o marcada aplasia medular). Finalmente, en otro grupo
Pruebas de laboratorio p ara el diagnóstico de HPN
de pacientes, la HPN se presenta como un cuadro de panci-
topenia en el que predominan los trastornos de la coagula
Pruebas indirectas
ción. Éstos consisten, fundamentalmente, en episodios de
Prueba de hemolisis intravascular
trombosis venosa que afectan a diversos territorios del orga
Hemosiderinuria positiva
nismo: región hepática (síndrome de Budd-Chiari) o mesen-
térica, esplénica (infarto esplénico), renal (microtrombosis Prueba de sensibilidad al complemento
con insuficiencia renal) o cerebral (infarto cerebral con con Prueba de la hemolisis en medio ácido positiva
vulsiones y parálisis transitoria). El síndrome de Budd-Chiari Prueba de la sacarosa positiva
obedece a una trombosis del sistema venoso hepático (trom Otras alteraciones asociadas
bosis difusa del sistema venoso intrahepático secundario y Disminución de la aceti Icol inesterasa eritrocitaria (AchE)
terciario), y se caracteriza por la aparición brusca de dolor Disminución de la fosfatasa alcalina granulocitaria (FAC)
abdominal, hepatomegalia blanda, ascitis y una marcada Aumento de la agregabilidad plaquetaria
alteración de las pruebas hepáticas. Su aparición es un factor Pruebas directas
de mal pronóstico en la evolución de la enfermedad3". Citoíluorometría de eritrocitos
Disminución del antígeno CD55 (DAF)
Diagnóstico. En cualquiera de sus formas de presentación Disminución del antígeno CD59 (MIRL)
clínica (predominantemente hemolítica, pancitopénica o
Citofluorometría de leucocitos (neutrófilos y monocitos)
trombótica), la sospecha clínica de HPN puede confirmarse
Disminución de los antígenos CD55 y CD59
mediante un conjunto de determinaciones complementarias
Disminución de los antígenos CD14, CD24 y CD67
entre las que destacan las siguientes:
n a
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
al propio suero acidificado y frente a un suero normal homó ya han aparecido, deben administrarse anticoagulantes o ini
logo, también acidificado. La positividad viene dada por la ciar un tratamiento trombolítico, según los casos. Los anti
existencia de hemolisis en ambos casos, y obedece a la acti coagulantes cumarínicos son ineficaces en las formas graves
vación de la vía alternativa del complemento por efecto del de trombosis de la vena hepática, por lo que en este caso
pH. Existe otra enfermedad en la que también puede obser debe procederse a una terapéutica intensa mediante hepari-
varse positividad de la prueba de Ham-Dacie (diseritropoye na o medicamentos trombolíticos (estreptocinasa, urocinasa
sis congénita tipo II o HEMPAS), pero sólo frente a un deter 0 activador tisular del plasminógeno). Cuando estas compli
minado número (10-15%) de sueros homólogos y nunca caciones son muy graves y recidivantes, es conveniente plan
frente al propio. Ello es debido a que en el HEMPAS los eri tearse la posibilidad de un trasplante de médula ósea (TMO).
trocitos poseen un antígeno de membrana específico (antíge Cuando el paciente tiene un gemelo singénico, el TMO es la
no HEMPAS), que sólo reacciona con anticuerpos presentes opción terapéutica más aconsejable en caso de HPN grave.
en el suero de individuos sanos. En la prueba de la sacarosa, Cuando no es así, debe procederse al trasplante alogénico
la baja fuerza del medio (solución de sacarosa) ejerce el con el riesgo que comporta tanto en lo que se refiere a morbi
mismo efecto que la acidificación. La prueba de la sacarosa lidad como a mortalidad. Con todo, en casos de HPN graves y
es más sensible que la de Ham-Dacie, pero menos específica. con peligro de muerte por complicaciones, constituye la alter
Las fosfatasas alcalinas granulocíticas (FAC) se hallan dis nativa terapéutica más aconsejable39. Finalmente, y a pesar de
minuidas siempre que no exista hipoplasia o aplasia medular, la frecuencia de ferropenia en la HPN, debida a la pérdida
mientras que el descenso de la acetilcolinesterasa eritrocitaria continuada de hierro por la orina en forma de hemosiderina
(AchE) parece ser un hallazgo más constante. (hemosiderinuria), la administración de hierro en esta enfer
La hemosiderinuria es una prueba de gran valor en la HPN, medad debe hacerse con precaución, ya que el aumento de la
ya que pone de manifiesto una pérdida pequeña, pero cróni eritropoyesis por efecto del hierro puede incrementar la he
ca, de hemoglobina por la orina (hemoglobinuria), y su reali molisis al elevar el número de eritrocitos HPN circulantes.
zación se determina mediante la tinción de Perls (azul de En los casos sin complicaciones trombóticas graves, la
Prusia) del sedimento urinario. mediana de supervivencia de los pacientes con HPN suele ser
La citoíluorometría, al ser un método directo, es mucho superior a 10 años, y las principales causas de muerte, ade
más fiable que cualquiera de los procedimientos indirectos más de las trombosis venosas, son las infecciones secundarias
citados38. Por ello, su empleo ha supuesto una verdadera a la leucopenia o las hemorragias debidas a plaquetopenia.
revolución en el diagnóstico de la HPN, ya que permite no En algunos casos, puede observarse una transformación
sólo analizar sino también cuantificar, el número de células maligna del proceso en síndrome mielodisplásico (SMD) o
HPN con déficit de proteínas GPI. Así, para las diferentes leucemia aguda (LA), generalmente de estirpe mieloide.
células sanguíneas, los antígenos con mayor poder de resolu
ción son los siguientes: CD14 (monocitos), CD55 (monocitos
ANEMIAS HEMOLÍTICAS ADQUIRIDAS
y neutrófilos), CD24 (neutrófilos) y CD59 (eritrocitos). La
posibilidad de realizar la determinación directamente a partir NO INMUNES_______________________________
de leucocitos (neutrófilos, linfocitos y monocitos) evita, ade Constituyen un grupo de anemias hemolíticas de etiología
más, los inconvenientes derivados del empleo de eritrocitos, muy variada y, aunque menos frecuentes que las AHAI, son
especialmente cuando el paciente debe ser sometido a trans fácilmente distinguibles de ellas tanto por su comportamien
fusiones frecuentes, y facilita seguir la evolución del proceso to clínico como por la negatividad de la prueba de Coombs.
basándose en la cuantificación periódica del número de Todas las anemias hemolíticas incluidas en este grupo obede
células HPN en el curso de la enfermedad. cen a una agresión extrínseca de los eritrocitos, excepto el
caso de la HPN, debida a un defecto adquirido de la mem
Pronóstico y tratamiento. No existe tratamiento específico brana eritrocitaria (tabla 11.1).
de la enfermedad, por lo que cuando es necesario, debe
recurrirse a tratamientos paliativos. Entre ellos, destacan la Hemolisis mecánica
fluidoterapia y la hiperhidratación, que deben acompañarse
En su recorrido por el interior de la luz vascular, los eritrocitos
de la administración de concentrados de eritrocitos lavados
se ven sometidos a importantes fuerzas de cizallamiento, que
cuando la concentración de hemoglobina en sangre descien
resisten fácilmente gracias a su gran capacidad de deforma
de por debajo de 90 g/L o cuando existen episodios agudos ción. En determinadas circunstancias, no obstante, la presen
de hemoglobinuria. En la HPN, las transfusiones tienen como cia de lesiones del sistema vascular puede alterar la dinámica
único objetivo paliar el efecto de la anemia, mientras se está circulatoria hasta el punto de producir su fragmentación o
a la espera de poder aplicar tratamientos más específicos. hemolisis mecánica40.
Uno de ellos es la administración de andrógenos en dosis Las causas de la hemolisis mecánica son, en realidad, muy
elevadas (oximetolona,10-15 mg/día, o fluoximesterona, 20 a diversas, aunque pueden clasificarse en dos grandes grupos:
30 mg/día) cuando predomina la aplasia, o de corticoides las lesiones del corazón y grandes vasos, y las lesiones de
(prednisona 1 mg/kg/día) cuando predomina la hemolisis. En pequeños vasos y microcirculación.
casos de pancitopenia intensa se ha ensayado también la
administración de inmunosupresores, con buenos resultados. 1 Lesiones del corazón y grandes vasos
Uno de los aspectos más delicados de la HPN son las com Las alteraciones cardíacas que con mayor frecuencia van
plicaciones trombóticas. Aunque su aparición no puede con acompañadas de una fragmentación mecánica de los eritro
trolarse, sí deben evitarse todas aquellas situaciones favore citos son la implantación de prótesis valvulares (especial
cedoras del riesgo trombótico, como la administración de mente, las aórticas) y ciertas reparaciones quirúrgicas intra-
anticonceptivos orales. Cuando los fenómenos trombóticos cardíacas mediante material de Teflón para el cierre del
E Ü ------------------------------------------
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
Síndrome hemoiíiíco urémico (SHU) ria con insuficiencia renal aguda. La exploración física mues
El SHU es una enfermedad grave propia de la edad infantil tra una hepatomegalia moderada, sin esplenomegalia, pali
(dos primeros años de la vida) o de personas jóvenes, ya que dez y/o ictericia y signos de hemorragia cutaneomucosa
rara vez se presenta en los adultos. Aunque se han descrito (petequias y/o equimosis). La trombocitopenia que suele
diferentes formas clínicas de SHU (epidémica, esporádica, acompañar al SHU suele manifestarse por equimosis y pete
asociada con procesos no infecciosos y hereditaria con quias de intensidad variable. En adultos, la aparición del
carácter autosómico recesivo)43, en más del 75% de casos SHU parece ser más esporádica y, en general, después de
aparece después de una infección previa, casi siempre por haber padecido una infección enterohemorrágica por £. coli
£. coli serotipo 0157:H7. Otros gérmenes como Shigella o asociada con procesos causantes de MAT, como carcino
dysenteriae, Streptococcus pneumoniae o Salmonella typhi, mas diseminados, ingesta de citostáticos o anticonceptivos
Yersinia y Campylobacter o ciertos virus tipo varicela, Echo, orales, enfermedades autoinmunes, síndrome de inmunodefi-
Coxsackie (A y B) y VIH, pueden ejercer, también, una acción ciencia adquirida (sida) y embarazo (tabla 11.9). En estos
similar. pacientes, el cuadro clínico de SHU coexiste con manifesta
ciones neurológicas (convulsiones y parestesias transitorias),
Fisiopatología. El SHU obedece a una MAT localizada pre de insuficiencia cardíaca y/o de edema pulmonar. También
ferentemente en el riñón aunque también puede afectar otros se ha descrito un SHU adquirido en, aproximadamente, el
órganos como el hígado, páncreas y cerebro. En el riñón, la 10% de pacientes sometidos a trasplante de médula ósea
lesión del SHU consiste fundamentalmente en una conges (TMO) o renal. Finalmente, el SHU también puede ser una
tión, infarto y trombosis hialina de las pequeñas arteriolas y complicación grave de la ingesta de cocaína.
capilares glomerulares. El desencadenante de esta lesión
parecen ser las toxinas bacterianas liberadas durante la infec Diagnóstico. El diagnóstico de SHU, aunque es esencial
ción que precede a la insuficiencia renal y que, de alguna mente clínico, debe confirmarse mediante diversas pruebas
forma, actúan directamente sobre el endotelio vascular. Es de laboratorio, entre las que destacan la demostración de
ta lesión altera la regulación local de la hemostasia, con fragmentación eritrocitaria y hemolisis intravascular, junto
aumento de sustancias que favorecen la agregación plaqueta con los signos biológicos característicos de afectación renal
ria. Entre ellas debe mencionarse como más importante el (aumento de creatinina y BUN) y de la hemostasia (plaqueto
factor de Von Willebrand (VWF) en su forma multimérica o penia intensa y alteraciones de las pruebas de coagulación).
de elevado peso molecular. Los multímeros de V W F con El hemograma muestra una intensa anemia normocítica, o
intensa acción agregante plaquetar son transformados habi moderadamente macrocítica con reticulocitosis, leucocitosis
tualmente por una proteasa plasmática (metaloenzima) en neutrofílica y trombocitopenia. Las pruebas de hemolisis
polímeros de bajo peso molecular con mucha menor capaci demuestran el carácter hemolítico de la anemia, descartán
dad para agregar las plaquetas. En el SHU se ha demostrado dose su origen corpuscular. La prueba más idónea para esta
un aumento significativo de multímeros VW F que, junto con blecer el diagnóstico es el examen morfológico de la exten
la menor liberación del antiagregante prostaciclina (PGI2), sión de sangre, en la que en todos los casos se aprecia la
por el endotelio lesionado y el aumento local de tromboxano presencia de un número variable de esquistocitos (eritrocitos
A2, potente agregante plaquetario liberado por las propias fragmentados) en sus diferentes formas (pequeños fragmentos
plaquetas activadas, facilitan una rápida e intensa agregación triangulares, formas irregulares, microesferocitos, querato-
plaquetaria local40. Como consecuencia de ello, se producen citos o eritrocitos «mordidos», etc.), (fig. 11.8). El plasma
microtrombos que obstruyen la luz de los capilares y arterio muestra, además de hemoglobina libre, una disminución de
las renales, dando lugar a un síndrome clínico generalmente la haptoglobina y un gran aumento de la bilirrubina total
muy grave, caracterizado por insuficiencia renal aguda (anu- (con predominio de la fracción no conjugada), lacticodeshi-
ria), hipertensión y anemia hemolítica, que requiere trata drogenasa (LDH), creatinina y urea. Aunque las pruebas de
miento urgente. coagulación no suelen verse excesivamente afectadas, es fre
cuente que muestren un aumento del factor inhibidor del
Manifestaciones clínicas. En más del 75% de casos, el activador del plasminógeno (PAI), así como disminuciones
SHU tiene su inicio en una infección por £. coli con afecta importantes de la concentración de fibrinógeno y de anti-
ción del aparato digestivo (gastroenteritis aguda, con vómitos trombina III44. Finalmente, puede evidenciarse un descenso
y diarrea) en el 90% de casos, y del respiratorio alto en el de las fracciones del complemento (C3 y C4 o sólo C3). Las
10% restante. En otros casos sólo existe un síndrome febril de pruebas de función renal muestran un importante aumento
escasa intensidad o incluso ningún antecedente demostrable. de la concentración de creatinina plasmática, con disminu
Las vías de contagio son las propias de £. coli aunque cabe ción de su aclaramiento. El estudio iónico del plasma mues
señalar aquí la relativa frecuencia de la ingesta de carne en tra también importantes alteraciones del equilibrio áci
mal estado o infectada por E. coli. Este hecho explica que el do-base, con disminución de la concentración de sodio
SHU se haya considerado como la «enfermedad de las ham (hiponatremia) y aumento de la de potasio (hiperpotasemia).
burguesas» debido a la facilidad con que éstas pueden infec Asimismo, se observa una disminución de la concentración
tar por vía digestiva a niños y jóvenes cuando las condicio de calcio en plasma (hipocalcemia), con signos biológicos de
nes higiénicas de la carne empleada en su preparación no acidosis metabólica.
han sido correctas.
El cuadro clínico propiamente dicho se caracteriza por su Tratamiento. La gravedad del cuadro clínico hace impera
aparatosidad, con anemia aguda (caída brusca del hemato tiva la necesidad de instaurar el tratamiento con carácter de
crito), dolor abdominal intenso, vómitos y orinas oscuras urgencia, que debe realizarse en una Unidad de Cuidados
(hemoglobinuria), que rápidamente evoluciona hacia la anu- Intensivos. En su fase inicial, consta esencialmente de un tra
m ------------------------------------------
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
tamiento de soporte para mantener el estado de hidratación, merosos órganos vitales, entre los que destacan el cerebro, el
control de la presión arterial y vigilancia del equilibrio ácido- corazón, el hígado y el riñón. La lesión anatómica consiste en
base. Es muy importante no administrar transfusión, excepto una oclusión de las arteriolas terminales y capilares por agre
cuando sea estrictamente imprescindible (siempre concentra gados de plaquetas y factor Von Willebrand (VWF) sin excesiva
dos de eritrocitos y nunca de sangre total, ya que la adminis fibrina o inflamación, lo que la diferencia claramente de la coa
tración de plaquetas puede agravar el cuadro clínico). En gulación intravascular diseminada (CID) y de la vasculitis, res
caso de insuficiencia renal grave, es necesario practicar una pectivamente (fig. 11.9). La interacción de los eritrocitos con
hemodiálisis o una diálisis peritoneal. En una segunda fase, estas lesiones conlleva su fragmentación y la aparición de una
debe procederse a practicar una plasmaféresis o infusión de hemolisis intravascular relativamente generalizada e intensa,
plasma fresco, que constituyen el tratamiento de elección de con presencia de esquistocitos circulantes. El consumo de pla
la enfermedad. Muchas veces, la supervivencia del paciente quetas, secundario a la formación de microtrombos, es la causa
depende de la rapidez con que se instaure este tratamiento, de la intensa trombocitopenia que acompaña a este trastorno.
cuya finalidad es eliminar los factores plasmáticos circulan El mecanismo etiológico de la PTT parece ser muy similar al del
tes que lesionan el endotelio vascular o favorecen la agrega- SHU, aunque diversas investigaciones apuntan hacia la existen
biI¡dad plaquetaria40. En caso necesario, este tratamiento cia, en esta enfermedad pero no en el SHU, de un anticuerpo
puede complementarse con la administración de antiagre- contra la proteasa plasmática (despolimerasa) que transforma el
gantes plaquetarios, principalmente ácido aceti Isa! icíl ico factor Von Willebrand (VWF) de elevado peso molecular (con
AAS) y dipiridamol. potente acción agregante plaquetaria) en polímeros de bajo
En resumen, el tratamiento del SHU en los niños y en adul peso molecular sin apenas actividad proagregante plaquetaria.
tos jóvenes reside esencialmente en un correcto abordaje de Como consecuencia de ello, disminuiría la actividad de esta
la insuficiencia renal y de la hipertensión, y en el uso ade proteasa y aumentaría la concentración de VFW multimérico y,
cuado de las transfusiones. En los adultos, aunque el plantea por tanto, de la agregabilidad plaquetaria46.
miento general es el mismo que para el grupo anterior, la
opción más recomendable es la plasmaféresis, especialmente
cuando existen complicaciones neurológicas, ya que con ello
se amortigua el estado de hiperagregabilidad plaquetaria y se
observa una mejora relativamente rápida del cuadro clínico45.
conocida enfermedad de Moschcowitz: 1) anemia hemolíti de dextrano y corticoides. Finalmente, otra opción terapéuti
ca; 2) trombocitopenia; 3) fiebre; 4) neuropatía, y 5) insufi ca es la administración de grandes dosis de prostaciclina por
ciencia renal. Así, la aparición de sintomatología neurológica vía intravenosa. En cualquier caso, el tratamiento de la PTT,
en el contexto de un síndrome anémico agudo, con hemorra debido a la gravedad del proceso, es extraordinariamente
gias y orinas oscuras, es altamente sugestivo de PTT. La de delicado, y precisa de una atención y soporte clínico conti
mostración de su carácter hemolítico (aumento de la concen nuados. Por ello, debe realizarse siempre bajo estrecha vigi
tración de LDH en plasma), la característica presencia de lancia médica y en un lugar donde el cuidado intensivo del
eritrocitos fragmentados (esquistocitos) en sangre son, junto paciente esté garantizado en todo momento.
con la trombocitopenia (< 50 x 109/L), los signos biológicos
de mayor valor diagnóstico. No es infrecuente que este cua Otras causas de microangiopatía trombótica (MAT)
dro hematológico periférico vaya acompañado de leucocito Además del SHU y PTT, la existencia de una anemia hemolí
sis con presencia de algunos mielocitos y metamielocitos cir tica con esquistocitosis (AHMA) puede observarse también
culantes (mielemia). En un elevado número de casos, existe en situaciones muy diversas, entre las que destacan ciertos
el antecedente, pocos días antes del inicio del cuadro clíni carcinomas diseminados (microangiopatía trombótica del
co, de un episodio infeccioso de origen vírico, por Myco cáncer), administración de ciertos citostáticos, el embarazo
plasma pneumoniae o de una endocarditis bacteriana. La (eclampsia y coagulación intravascular diseminada) y la
afectación neurológica, cuando existe, es de origen central, hipertensión maligna, tumores angiomatosos (hemangioma
intensa y transitoria, y se caracteriza por confusión, obnubi cavernoso esplénico o hepático) y procesos vasculíticos de
lación, afasia, parálisis facial, hemiparesia y, eventualmente, diversa índole. Finalmente, son también AHMA las que apa
crisis comiciales focales o generalizadas. Ocasionalmente, recen como consecuencia de ejercicio físico extenuante,
puede aparecer un estado de coma. Finalmente, la insufi como el que realizan algunos atletas corredores de marato
ciencia renal es, por regla general, moderada, y suele apare nes o soldados sometidos a marchas muy prolongadas.
cer más tardíamente. Cuando es muy intensa el cuadro clíni Entre las microangiopatías neoplásicas, destacan las que
co puede confundirse fácilmente con un SHU. aparecen en el curso de carcinomas gástricos diseminados
En la PTT las pruebas de la antiglobulina directa (PAD) e (52% de casos), cáncer de mama (14% de casos), neoplasia
indirecta (PAI) son siempre negativas, lo que permite diferen de pulmón (10% de casos) y carcinoma pancreático (6% de
ciarla claramente del síndrome de Evans (anemia hemolítica casos). En todos ellos, es frecuente apreciar, junto con un sín
autoinmune con trombocitopenia) y con el que puede confun drome hemolítico agudo de carácter intravascular, signos clí
dirse fácilmente si no se presta atención a las características nicos o biológicos de coagulación intravascular diseminada
alteraciones de la morfología eritrocitaria. La biopsia renal (CID). La CID obedece a depósitos de fibrina en el endotelio
confirma la presencia de lesiones glomerulares y arteriales de los pequeños vasos de la microcirculación, con oclusión
características (oclusión de la luz arterial y capilar por micro- de la luz vascular e isquemia. El consumo de los factores de
trombos hialinos acidófilos y PAS-positivos, en cuyo seno se coagulación y de plaquetas es la causa de la diátesis hemo
hallan abundantes agregados de plaquetas y V F W envueltos rrágica, característica de este trastorno generalizado. El
por fibrina). El curso evolutivo de la PTT puede ser muy grave, mecanismo íntimo de la CID se atribuye a la presencia de un
por lo que la aplicación del tratamiento es prioritaria47. factor hístico (FH) que favorece la coagulación y el depósito
generalizado de fibrina en el interior de la microvasculatura.
Tratamiento. Junto al requerimiento transfusional (según la Dado que este factor puede aparecer en numerosas situacio
intensidad de la anemia) y diálisis peritoneal (basada en el nes, la CID es un síndrome común a muchas enfermedades,
compromiso de la función renal), el objetivo terapéutico en y puede evolucionar de forma aguda o crónica (tabla 11.10).
la PTT es bloquear la progresión de los fenómenos trombóti En cuanto al posible efecto de citostáticos, la administra
cos. Por el momento, el procedimiento más eficaz y que ción de mitomicina-C, tamoxifeno o cisplatino (solos o aso
logra mayor índice de supervivencia (> 80% de casos) es la ciados con otros citostáticos) también puede dar lugar a un
plasmaféresis o recambio plasmático asociada a la infusión síndrome clínico superponible al SHU. El mecanismo de este
de plasma fresco. Con ello, se elimina el factor o factores efecto se desconoce, aunque se atribuye a una acción direc
plasmáticos que interviene en la etiopatogenia del proceso y ta del citostático sobre el endotelio o a la formación de com
se administra la proteasa plasmática deficiente, consiguién plejos inmunes circulantes.
dose así una remisión rápida de las manifestaciones hemato Durante el embarazo y el puerperio pueden aparecer tres
lógicas y neurológicas. El protocolo para el tratamiento de la formas de MAT diferentes: preeclampsia y eclampsia, PTT y
PTT recomienda el empleo de plasmaféresis mediante plas SHU posparto. La preeclampsia aparece durante la gestación,
ma fresco en cantidad de 1 a 1,5 litros de plasma al día, hasta y se caracteriza por hipertensión, proteinuria y edemas, deno
que se aprecie recuperación de los signos hematológicos y minándose eclampsia cuando se complica con ataques de
neurológicos. En general, basta con 4 días, aunque muchas «gran mal». Al igual que en la PTT, en ambas formas de MAT
veces se requiere continuar con este tratamiento 10 días más se afectan los cuatro órganos diana: riñón, hígado, corazón y
para conseguir la remisión completa48. Junto con la plasma SNC. Se ha demostrado también que estas mujeres son porta
féresis, algunos autores recomiendan la administración de doras de niveles muy elevados de endotelina, un potente
corticoides en dosis altas (600-1.500 mg/24 h de hemisuc- vasoconstrictor producido por el endotelio vascular.
cinato de cortisona) y de antiagregantes plaquetarios (400 a La complicación hematológica, presente en un elevado
600 mg/24 h de d ipi ridamol), heparina y activadores del número de casos, consiste en AHMA con esqu istocitosis,
plasminógeno (estreptocinasa y urocinasa). trombocitopenia y alteraciones de la coagulación. Así, en la
Cuando no se aprecia respuesta a la plasmaféresis, puede preeclampsia, es característica la existencia de un síndrome
ensayarse la esplenectomía combinada con la administración de coagulación intravascular diseminada (CID) con plaqueto-
292
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
TABLA 11.10 ra superficial de la piel junto con un efecto directo del calor
sobre los eritrocitos. Como consecuencia de ello, los eritroci
Causas de coagulación in travascu la r disem inada tos se deforman intensamente (piropoiquilocitos), y el exa
C ID ) crónica men morfológico de la extensión sanguínea muestra abun
dantes esquistocitos y algún microesferocito.
Accidentes obstétricos Los traumatismos mecánicos intensos y prolongados cons
Síndrome de retención fetal tituyen un ejemplo de cómo una presión cutánea persistente
Maniobras abortivas mediante soluciones salinas e intensa sobre un área dura (hueso) puede alterar los eritro
hipertónicas citos, la hemoglobinuria de la marcha. Este trastorno se pro
Enfermedades cardiovasculares duce por la lesión mecánica que ocasiona la marcha prolon
Infarto de miocardio
gada sobre la circulación superficial de la planta de los pies.
Accidentes vasculares periféricos
Se caracteriza por hemoglobinuria intermitente, y afecta a
Síndrome de Leriche
personas jóvenes sometidas a marchas muy prolongadas (sol
Carcinomas generalizados
dados y atletas). El proceso desaparece con el reposo50. La
Broncopulmonar
hemolisis de la derivación cardiopulmonar va acompañada
Gástrico
de un síndrome febril con anemia y leucopenia. Aunque
Pancreático
Mamario infrecuente, el contexto clínico en el que se observa facilita
Hemopatías el diagnóstico.
Hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN)
Policitemia vera Hemolisis tóxica
Enfermedades inmunes
Dermatomiositis Existen ciertas sustancias tóxicas u oxidantes que, cuando
Lupus eritematoso sistémico (LES) penetran en el organismo (por inhalación, vía digestiva o
Poliartritis reumatoide (PAR) parenteral), pueden actuar directamente sobre la membrana
Nefropatías eritrocitaria y producir hemolisis (origen exógeno). Otras
Glomerulonefritis veces, las sustancias tóxicas u oxidantes proceden del propio
SHU organismo como consecuencia de algún trastorno metabóli-
Otras causas co adquirido (hipofosfatemia, hiperlipemia, uremia y otros) o
Vasculopatías alérgicas congénito.
Sarcoidosis
Síndromes inflamatorios crónicos
1 Hemolisis tóxica de origen exógeno
Microangiopatía diabética
Entre las sustancias tóxicas que pueden ingresar en el orga
Hiperlipoproteinemias
nismo y causar hemolisis destacan ciertos compuestos, algu
Hipo o hipertermia maligna
nos de origen medicamentoso, cuya actividad intensamente
Enfermedad de las membranas hialinas (recién nacidos)
oxidante puede explicar que, en algún caso, su administra
ción pueda producir hemolisis (tabla 11.11). De hecho, se
trata de los mismos agentes que pueden desencadenar la cri
:enia, aumento de la concentración de productos de degra- sis hemolítica aguda en caso de enzimopatía (déficit de glu-
zación del fibrinógeno (PDF) y disminución de la AT III. Una cosa-6-fosfato-deshidrogenasa) o hemoglobinopatía (he
-jrma bien conocida de preeclampsia grave es el síndrome moglobinas inestables), pero administrados en dosis tan
:e hemolisis con hepatopatía y plaquetopenia conocido elevadas que lesionan directamente la membrana del eritro
zomo HELLP (HE: hemolysis, L: liver, LP: low píatelets) una cito. En estos casos, es frecuente observar alteraciones morfo
:e cuyas características es el aumento de la actividad plas lógicas peculiares que ponen de manifiesto la agresión oxida-
mática de las enzimas hepáticas49. En el síndrome HELLP tiva, como por ejemplo los eritrocitos «mordidos» (bitted-cells)
existe una plaquetopenia persistente, con afectación multisis- o con imágenes «en sacabocados» (fig. 11.10). Esta alteración
:émica, que puede llegar a complicarse con rotura hepática morfológica también puede observarse cuando los eritrocitos,
:espués del parto. Otras formas agudas de AHMA pueden con defectos congénitos, son sometidos a un efecto oxidante,
¿parecer también en el curso de accidentes obstétricos diver en general, mucho menos intenso.
sos, como embolia amniótica, rotura placentaria o síndrome Otros compuestos tóxicos son los metales pesados, como
de retención fetal. el plomo, cuya intoxicación crónica da lugar al saturnismo, el
Las formas crónicas de AHMA pueden asociarse con arsénico de los gases que pueden inhalar los trabajadores
~>uchas enfermedades, y difieren en que su expresividad clí de refinerías metálicas, el oxígeno molecular cuando se inha
nica es mucho menor que en las formas agudas, pudiéndose la a máxima concentración (hemolisis de los astronautas) o
diagnosticar únicamente por los trastornos de la hemostasia cuando el agua penetra por vía respiratoria o parenteral (cho
■jombocitopenia, disminución del fibrinógeno, disminución que osmótico). En el caso del agua, sólo produce hemolisis
de los factores V, VIII y XIII de la coagulación y aumento de cuando los eritrocitos circulantes entran en contacto directo
os productos de degradación del fibrinógeno). con la hipotonía plasmática creada por el exceso de agua
En caso de AHMA por acción de agentes naturales físicos o intravascular. Esto sucede en sujetos que sufren una entrada
químicos debe señalarse la posible acción de quemaduras masiva de agua dulce (no agua de mar, que tiene el efecto
extensas, los traumas mecánicos y la derivación cardiopul- contrario) por vía respiratoria, con inundación de los alvéo
monar. Las quemaduras de áreas relativamente extensas de la los (ahogamiento). Finalmente, el veneno de víboras (ser
superficie corporal ocasionan lesiones de la microvasculatu- piente venenosa) contiene una enzima (fosfolipasa A) que,
293
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
295
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
TABLA 11.12
C ausas de hiperesplenism o
296
A n e m ia s h e m o l ít ic a s a d q u ir id a s
cia en la circulación. Entre esta última función destaca la de 19. Kutti J, Wadenvik H, Saíai-Kutti S et al. Succesíul treatment of refrac-
eliminar cuerpos de inclusión intraeritrocitarios, como restos tory autoimmune haemolytic anaemia by plasmapheresis. Scancl J
de DNA, que muchas veces persisten despues de su salida Haematol 1984; 32:149-152.
20. Silberstein LE, Robertson GA, Harris AC et al. Etiologic aspects of
desde la médula ósea a la circulación (función pitting).
coid agglutinin disease: Evidence for cytogenetically deíined clones
Cuando el bazo aumenta de tamaño (esplenomegalia),
of lymphoid cells and the demonstraron that an anti-Pr coid autoan-
aumentan también sus funciones culling y pitting con lo que tibody is derived írom a chromosomally aberrant B cell clone. Blood
suele producirse una mayor retención de células sanguíneas. 1986; 67:1705-1709.
Aunque la principal manifestación de este fenómeno suele 21. Schwartz RS, Berkman EM, Silberstein LE. The Autoimmune
ser la anemia (anemia y esplenomegalia de la hipertensión Hemolytic Anemias. En: Hoíímann R, Benz EJ, Shattil SJ, Furie B,
portal, por ejemplo) no es infrecuente la coexistencia de leu Cohén HJ (eds.). Hematology. Churchill Livingstone, 1991.
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CAPÍTULO
J. Sans-Sabrafen y S. Woessner
INTRODUCCIÓN____________________________
ÍNDICE
Las mielopatías primarias comprenden un conjunto hetero
Introducción géneo de cuadros hematológicos debidos a anomalías clóna
.'^miología de la dishemopoyesis les de las células germinales hematopoyéticas que se acom
-iportancia práctica del concepto de mielopatía primaria pañan de trastornos cariotípicos y moleculares, y que cursan
Bibliografía con alteraciones morfológicas de las distintas series hemato
poyéticas.
En el Capítulo 1 se estudian las células germinales hemato
poyéticas o células madre pluripotentes (stem cells) y las
células derivadas de ellas. Las células germinales correspon
den a células mononucleadas agranulares con una alta rela
ción núcleo/citoplasmática que expresan CD34 y CD111,
entre muchos otros antígenos1.
La normalidad morfológica y funcional de la hematopoyesis
requiere, entre otros requisitos, la normalidad de las células
germinales. Si éstas resultan dañadas, la hematopoyesis se alte
ra, lo cual se traduce en la presencia de alteraciones morfoló
gicas cualitativas (que se designan con la denominación global
de dishemopoyesis morfológica) y cuantitativas diversas.
Diversos episodios moleculares están implicados en la
patogenia de una hematopoyesis ineficaz, la cual es es
pecialmente evidente en los síndromes mielodisplásicos
(SMD)2. Una de las posibles explicaciones del hecho paradó
jico de una gran riqueza medular acompañada de una
pobreza celular periférica (citopenia/s) es atribuible, por lo
menos en parte, a una apoptosis incrementada. La apoptosis
es un fenómeno biológico complejo que conduce, indefecti
blemente, a la fragmentación nuclear y, en consecuencia, a
una muerte celular programada; ésta no sólo se constata en
las células hematopoyéticas sino también en las de la estro
ma, contribuyendo al deterioro del microambiente, al des
equilibrio en la producción de citocinas y al desarrollo alte
rado de las células germinales3.
En las formas menos agresivas de SMD (anemia refractaria
simple [AR] y anemia refractaria sideroblástica [ARS]) se
registra un aumento de la apoptosis en la médula ósea, con
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
300
I n t r o d u c c ió n a l c o n c e p t o y n o s o l o g ía d e las m iel o pa t ía s p r im a r ia s . S e m io l o g ía d e la d is h e m o p o y e s is
M I
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
Figura 12.1.
Valoración cualitativa de la displasia de la eritropoyesis a) puente internuclear.
b) multinuclearidad.
A) Anomalías indicativas de trastorno profundo c) contorno nuclear irregular.
• Puentes internucleares, eritroblastos multinucleados, sideroblastos patológi d) sideroblastos en anillo.
cos (tipos III y anillos), PAS positividad, anillos de Cabot, cromatina megalo- e) eritroblasto bilobulado PAS positivo.
bástica, irregularidad del contorno nuclear (gemaciones, cariorrexis, incisuras, f) puente intercitoplasmático.
apéndices), mitosis anómalas. g) vacuolas citoplasmáticas.
h) punteado basófilo.
i) anillo de Cabot.
j) cuerpos de Jollv.
mielodisplásicos, puede hallarse algún polinuclear desgranu 25 elementos megacariocíticos. La desgranulación también
lado, atribuible a hiperconsumo, ante situaciones sépticas, en puede afectar a esta serie. Los megacariocitos hipogranulares
cuyo caso va acompañado de vacuolización (vacuolas t’agocí- poseen un citoplasma de aspecto hialino (no basófilo, a dife
ticas) y ausencia de alteraciones nucleares. Con menor fre rencia de los megacariocitos inmaduros) y un núcleo madu
cuencia, la desgranulación afecta también a la granulopoyesis ro. Algunos autores los consideran marcadores específicos de
eosinót'ila y basófila (figs. 12.2 y 12.3). los SMD al haberlos hallado en algo más del 80%, frente al
La reacción citoquímica de la mieloperoxidasa o de la clo- 1,4% hallados en sujetos normales y explicables a través del
roacetatoesterasa es útil para evidenciar la doble población concepto de dismegacariopoyesis fisiológica10. La hipolobu-
leucocitaria; la normal tendrá un contenido adecuado de lación nuclear con megacariocitos de núcleo único o doble
ambas enzimas, mientras que la clona patológica puede ser es, al igual que en la granulopoyesis, un signo dismórfico
francamente deficitaria. El déficit congénito de mielopero muy importante. Si su frecuencia supera el 50% en unas
xidasa afecta a la población neutrófila en su totalidad. Asimis células de citoplasma relativamente amplio (> 30 p) debe
mo, una positividad conjunta de a-naftilbutiratoesterasa y de sospecharse el síndrome 5q-, una nueva categoría de SMD
cloroacetatoesterasa indica un profundo trastorno. incluida en la clasificación de la OMS. Hasta el 10% de
Las dismorfias morfológicas que afectan la serie megaca- megacariocitos hipolobulados pueden hallarse en situacio
riocítica-plaquetaria ofrecen singular relevancia (fig. 12.4). nes diversas, incluso en individuos sanos. La presencia de me
Resulta obligado proceder a un examen de un mínimo de gacariocitos con núcleos múltiples no conexionados es de
Figura 12.2.
Valoración cualitativa de la displasia de la granulopoyesis (1) a) núcleos seudo-Pelger.
b) núcleo en anillo.
A) Anomalías indicativas de trastorno profundo: c) núcleo con imagen en espejo.
• Segmentación nuclear deficiente: núcleos pseudo-Pelger, en anillo, d) núcleos hiposegmentados y con cro
en espejo, con consideración cromatínica anómala. matina anormalmente condensada.
e) granulocito bien granulado y otro dcs-
granulado.
f) gránulo gigante mieloperoxidasa posi
tivo.
g) granulocito hiposegmentado y desgra
nulado.
Déficit de granulación citoplasmática: hipoagranularidad
Gigantismo granular: gránulos seudo-Chediak.
302
In t r o d u c c ió n a l c o n c e p t o y n o s o l o g ía d e las m iel o pa t ía s p r im a r ia s . S e m io l o g ía de la d is h e m o p o y e s is
Figura 12.3.
Valoración cualitativa de la displasia de la granulopoyesis (2) a) granulocito hipersegmentado de gran
tamaño.
b) granulocito con signos de mielocatexis.
B) Anomalías de menor consideración patológica
c) granulocito con abundantes apéndi
que las enumeradas en A:
ces nucleares.
d) granulocito desgranulado con cuer
pos de Dóhle (flechas ).
Hipersegmentación nuclear
Apéndices nucleares
Cuerpos de Dóhle
Figura 12.4.
Valoración cualitativa de la megacariopoyesis a) megacariocito hipolobulado.
b) varios megacariocitos de núcleo único,
CD61 positivos.
A) Anomalías indicativas de trastorno profundo de la megacariopoyesis c) acúmulo de micromegacariocitos.
• Micromegacariocitos hipolobulados de citoplasma maduro que suelen
d) megacariocito con asincronismo ma
agruparse.
durativo núcleo/citoplasmático.
• Megacariocitos monolobulados de tamaños varios.
e) megacariocito con lóbulos nucleares
no conexionados.
% 1
i > f f *
observación frecuente y no exclusiva de los síndromes mielo ración morfológica. Las mayores alteraciones trombocíticas
displásicos. Asimismo, pueden advertirse habitualmente las se observan en la leucemia mielomonocítica crónica y en la
formas gigantes hipersegmentadas. El hallazgo de microme metaplasia mieloide agnogénica. Las plaquetas desgranula
gacariocitos, es decir, de megacariocitos de tamaño peque das (azules o grises) tienen el mismo significado que los gra
ro, a veces no superior al de un linfocito (ploidía baja), con nulocitos desgranulados. En ocasiones, sus gránulos y demás
jn citoplasma que ha alcanzado su máximo grado de madu organelas se acumulan en el centro plaquetario, de modo
ración, es de extrema importancia, y su mera presencia per que confieren a estos elementos formes de la sangre un
mite asegurar (excepto en recién nacidos) la existencia de aspecto nucleado. Menor peso valorativo tienen las vacuolas,
una mielopatía. Ante tal signo dismórfico conviene prestar y mucho menos las prolongaciones seudopódicas, que pue
especial atención al estudio del cromosoma 3q26. Una inci den representar una simple situación de activación plaqueta
dencia del 10% o más de núcleos desnudos sobre el total de ria. Las formas grandes se interpretan como plaquetas jóve
la serie megacariocítica suele asociarse a un aumento del nes, siendo sólo valorables las formas gigantes, que pueden
depósito de reticulina en la médula ósea. adquirir el diámetro de un hematíe (anomalía adquirida de
La emperipolesis o internalización de elementos formes de Bernard-Soulier). La valoración citoquímica de la dismegaca-
la sangre es muy frecuente, y su presencia se ha relacionado riopoyesis no proporciona datos de interés.
con una demanda plaquetar aumentada. Las plaquetas, a Hay que indicar, finalmente, el concepto de la cuantifi
pesar de su diminuto tamaño, también merecen una conside cación de la displasia morfológica, que puede así evitar erro-
------------------------------------------ H H
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
res de sobrevaloración. Cualquier anomalía que no afecte que el grupo cooperativo FAB denominó después, en 1976,
al 3% de los elementos de la línea celular en estudio y hasta el anemia refractaria con exceso de blastos19. La ambigua leu
10% para la serie eritroide debe valorarse con precaución, ya cemia mielomonocítica crónica, tan bien delimitada por
que puede ser debida a la mera expresión de la denominada Miescher y Farquet20 en 1974, también se ha incorporado al
dishemopoyesis fisiológica. Son diversos los autores que con grupo de los SMD por su exuberancia de signos morfológicos
fieren gran valor a la estimación cuantitativa de los signos dishemopoyéticos. Recientemente, la O M S11 la engloba
dismórficos; así, la OMS exige cuantit’icar la dishemopoyesis entre un grupo de entidades que presentan características
para una correcta clasificación de las leucemias agudas y de compartidas con los síndromes mielodisplásicos y con los
los SM D 11. También se concede significado patológico des síndromes mieloproliferativos. De esta forma, el conjunto de
igual a los signos dismórficos, lo cual constituye la base de las llamadas por Dreyfus anemias refractarias adquiridas,
algunos sistemas de puntuación que ya se han aplicado, por constituyó, junto con la leucemia mielomonocítica crónica y
ejemplo, en las leucemias mieloides agudas en remisión con la variedad anemia refractaria con exceso de blastos en trans
mielodisplasia morfológica y con diferentes índices de super formación, identificadas más adelante por el FAB21, lo que
vivencia, según la puntuación alcanzada12. serían y son actualmente los síndromes mielodisplásicos
El reconocimiento y la valoración ponderada de estos sig adquiridos. La gran aportación del reconocimiento de la dis
nos morfológicos dishemopoyéticos tienen la máxima impor hemopoyesis fue lo que permitió identificar tales procesos y
tancia, ya que, por lo general, éstos son tanto más expresivos reunirlos para facilitar su comprensión, estudio y diagnósti
cuanto más importante es la mielopatía y, por otra parte, su co. Ya en 1951, Dameshek22, dotado de una extraordinaria
presencia o ausencia ayuda a clasificar ciertos trastornos visión clínica, había sabido también agrupar la policitemia ve
hemáticos, como las mielopatías primarias o secundarias a ra, la metaplasia mieloide agnogénica, la trombocitemia
una causa extrahematológica13. esencial y la leucemia mieloide crónica en el también útil
concepto de los síndromes mieloproliferativos crónicos
(SMPC). La identificación de estos dos grandes grupos sindró-
IMPORTANCIA PRÁCTICA DEL CONCEPTO
micos, el de los SMD y el de los SMPC, posee un indudable
DE MIELOPATÍA PRIMARIA__________________ interés nosológico y práctico. Se trata en ambos casos de
La adquisición de un mayor conocimiento sobre la célula situaciones patológicas que derivan del comportamiento
germinal y sobre el concepto de dishemopoyesis, con sus anómalo de la célula germinal, que si bien suele derivar en
correspondientes implicaciones morfológicas y clínicas, ha una de las diversas entidades que los integran, también
abierto cauces que permiten relacionar e incluso entrelazar puede dar lugar a diversos cuadros frontera que no cabe
entidades que antes se consideraban más bien dispares, y a la encasillar en ninguna de estas entidades concretas y que, al
vez, evaluar de una forma eficaz signos diagnósticos previa fin y al cabo, obedecen al intento humano de delimitar los
mente infravalorados14,15. caminos a menudo anárquicos de la biología.
Para quienes desean obtener una visión coherente de las Finalmente, el síndrome de Marchiafava-Micheli o hemoglo
ramas que integran la hematología y procuran agrupar enti binuria paroxística nocturna23 es un indudable exponente del
dades y síndromes bajo nexos sólidos y lógicos, el concepto concepto unitario de mielopatía. Se trata, en efecto, de una
de mielopatía primaria posee un interés indudable. Son múl entidad mielopática por excelencia, que puede acompañar al
tiples las posibilidades de desviación patológica de las célu cuadro clínico de aplasia medular, al de una leucemia aguda
las germinales y de las células que de ellas derivan, con fun mieloide o al más frecuente de una anemia hemolítica adqui
ciones ya más concretas (tabla 12.1). Abarcan desde las rida; en este último caso, porque sus hematíes maltrechos por
insuficiencias de producción, más o menos globales o par la degeneración mielopática sobreviven menos que los norma
ciales, hasta la proliferación clonal de carácter abierto o les. Se trata de un auténtico proceso pluriexpresivo de la diver
veladamente neoplásico, pasando por alteraciones de orden sidad de las mielopatías primarias, al manifestarse desde su
más bien cualitativo, no declaradamente proliferativo, pero ámbito más deficitario, como es el de la aplasia medular, hasta
que también tienen su traducción patológica y que constitu el más prol iferativo, como es la leucemia mieloide aguda.
yen, a menudo, fases previas de posterior malignización.
Del concepto de dishemopoyesis, introducido decididamen
te en la década de 1970, apareció un conjunto de entidades BIBLIOGRAFÍA______________________________
con características propias, que se agrupó en el concepto más 1. Weissman IL. Stem cells: units of development, units of regenera
concreto de los llamados síndromes mielodisplásicos (SMD). ron, and units ¡n evolution. Cell 2000; 100:157-168.
Los SMD constituyen la esencia misma de la dishemopoyesis, 2. Callagher A, Darley RL, Padua R. The molecular basis of myelodys
entendida como expresión de muy diversas posibilidades de plastic syndromes. Haematologica 1997; 82:191-204.
proyección. 3. Rossi D, Gaidano G. Messengers of cell death: apoptotic signaling ¡n
El nuevo grupo cobijó entonces nosológicamente entida health and disease. Haematologica 2003; 88:212-218.
des que, hasta entonces, se habían ofrecido mal delimitadas 4. Staudt LM. Molecular diagnosis of the hematologic cancers. N Engl
o confusas. De esta manera, la antigua anemia refractaria J Med 2003; 348:1777-1785.
5. Allsopp RC, Morin GB, De Pinho R, Harley CB, Weissman IL.
crónica con médula ósea sideroblástica, descrita por Bjórk-
Telomerax is required to slovv telomere shortening and extend repli-
man16 ya en 1956, se integró entre los SMD con la denomi
cative lifespan of HSCs during renal transplantation. Blood 2003;
nación equivalente de anemia refractaria sideroblástica 102:517-520.
adquirida. Asimismo, ciertos estados preleucémicos que se 6. Levvis SM, Verwilghen RL. Dyserythropoiesis and dyserythropoietic
incluían hasta entonces en la denominación de preleuce- anaemia. Br J Haematol 1972; 23:1-3.
mias1, se consideraron equivalentes a la anemia refractaria 7. Rozman C, Woessner S, Feliu E, Lafuente R, Berga L. Cell ultrastruc-
con mieloblastosis parcial, descrita por Dreyfus18 en 1970 y tureíor hematologlsts. Barcelona: Doyma, 1993.
304
CAPÍTULO
CONCEPTO, NOSOLOGÍA
ÍNDICE
Y__________________________________________ ANTECED
Concepto, nosología y antecedentes históricos Los síndromes mielodisplásicos (SMD) son proliferaciones
Criterios definitorios clónales de células germinales medulares multipotentes que,
Clasificación
Diagnóstico multimetodológico si bien retienen la capacidad para diferenciarse hasta esta
Reacciones citohistoquímicas. Estudios inmunocitohistoquímicos dios maduros, lo hacen de forma defectuosa e ineficaz, de
Biopsia medular manera que las células resultantes son deficitarias en núme
Citogenética. Estudios moleculares
Cultivos celulares in vitro ro, función y morfología. A medida que, con el tiempo, va
Descripción clinicobiológica de las diferentes variedades de SMD perdiéndose progresivamente su capacidad diferenciadora,
según criterios de la OMS emerge una clara tendencia hacia la transformación leucémi
Anemia refractaria
Anemia refractaria sideroblástica
ca, si bien, antes de que ello ocurra, los pacientes fallecen, a
Citopenia refractaria con displasia multilínea menudo, como consecuencia de las complicaciones deriva
Anemia refractaria con exceso de blastos das del agravamiento de las citopenias, que constituyen, en
Síndromes mielodisplásicos no clasificables
realidad, su más llamativa expresión. En el Capítulo 12 ya se
SMD con del(5q) como única anomalía
Formas especiales de SMD ha aludido a la importancia de la apoptosis en la génesis de
Síndrome mielodisplásico hipocelular estas citopenias.
Síndrome mielodisplásico hiperfibrótico La lesión de la célula germinal medular multipotente da
Anemia refractaria con displasia nuclear y PAS positividad eritroblástica
SMD con determinadas características citogenéticas lugar a alteraciones morfológicas, que sólo se manifiestan en
Deleción 17p una parte de los elementos formes representativos de cada
SMD con alteraciones estructurales del cromosoma 3 serie, mientras que se conservan los rasgos típicos normales de
Deleción 20q-
SMD pediátricos los elementos restantes. Se produce, así, el fenómeno de la
SMD relacionados con la terapéutica doble población, que se traduce en la serie roja por la presen
Diagnóstico cia simultánea de elementos hipercromos representativos de la
Evolución y pronóstico
Síndromes mielodisplásicos/síndromes mieloproliferativos crónicos eritrona enferma y otros normocromos, hallazgo habitual en
(SMD/SMP) la anemia refractaria sideroblástica (ARS), que atestiguan la rela
Leucemia mielomonocítica crónica tiva indemnidad de la eritrona restante. También en la serie
Leucemia mieloide crónica atípica
granulocitaria, y más concretamente en las variedades que
Leucemia mielomonocítica juvenil
SMD/SMP no clasificables cursan con lesión granulopoyética, está presente esta doble
Anemias diseritropoyéticas congénitas población, representada fundamentalmente por la coexisten
Clasificación morfológica cia de neutrófilos segmentados, desprovistos de gránulos, con
Manifestaciones clínicas
Diagnóstico y diagnóstico diferencial otros dotados de una granulación normal. En la serie plaqueta
Tratamiento ria alternan, asimismo, las plaquetas normales con otras con
Evolución y pronóstico anomalías morfológicas varias. Además, los frágiles elementos
Tratamiento de los SMD
Consideraciones generales formes resultantes no alcanzan, a menudo, la plenitud madu
Tratamiento de soporte rativa y fallecen por incremento de la apoptosis en la médu
Tratamiento no intensivo la (aborto intramedular), lo que en el caso concreto de la se
Tratamiento intensivo
Bibliografía rie roja se traduce en el llamado fenómeno de la eritropoyesis
ineficaz, y en la periferia, en forma de hemolisis precoz.
------------------------------------------ m
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
Los SMD, inicialmente definidos por el Grupo Franco- jos y evolucionar también, con mayor frecuencia, hacia la
Americo-Británico (FAB)1, comprenden un conjunto de trastor leucemia aguda, con un período de latencia que varía en
nos que se presenta habitualmente en edades superiores a los relación al fármaco empleado.
50 años y que se caracterizan, fundamentalmente, por cursar A la lesión genética inicial de la hematopoyesis clonal se le
con alteraciones morfológicas dishemopoyéticas no sintomáti van sumando otras anomalías genéticas o agresiones provoca
cas de otras enfermedades de etiología conocida. Estas altera das por tóxicos o mutágenos ambientales que, por mecanis
ciones morfológicas dishemopoyéticas son el rasgo definitorio mos varios (activación de oncogenes, inactivación de genes
fundamental de los SMD. Se trata de una patología reconocida supresores de tumores, defectos en la reparación del DNA,
especialmente a partir de la década de 1970 al evidenciarse el mutaciones de varios oncogenes como RAS y FMS, aumenta
valor patológico de determinadas anomalías morfológicas cua da expresión del gen WT1, metilación de p 75, entre otras
litativas que, en una visión previa, más cuantitativa, de las ano anomalías), conducen a un curso más agresivo del SMD. El
malías globulares, habían sido infravaloradas o incluso habían equilibrio entre genes que favorecen la apoptosis, como
pasado inadvertidas2,3. Integran fundamentalmente las antes el p53 y los que la interfieren, como el bcl-2, y mutaciones de
denominadas anemias refractarias adquiridas. Una de ellas, la los genes mitocondriales citocromo C oxidasa I y II, determi
llamada anemia refractaria sideroblástica, ya había sido descri nan que se manifieste un cuadro más o menos agresivo.
ta en 19564, al valorar Bjórkman que un rasgo morfológico
concreto, como es el hallazgo de una sideroblastosis anillada
CRITERIOS PEFINITORIOS___________________
medular, en pacientes con anemia previamente no filiada,
confiere personalidad clinicoevolutiva a sus portadores. Esta El SMD debe sospecharse siempre que un paciente adulto,
anemia refractaria sideroblástica se mantuvo nosológicamente habitualmente de más de 50 años, presente una anomalía en
como entidad singular hasta que Dreyfus3 describió en 1970 la la sangre periférica que, siendo persistente o de un mínimo
llamada anemia refractaria con mieloblastosis parcial, que el de 6 meses de evolución, no tenga una clara explicación clí
FAB denominaría, posteriormente, anemia refractaria con nica. La anomalía puede consistir en una simple, pero llama
exceso de blastos. El mismo grupo FAB6 decidió, a partir de la tiva, macrocitosis, en una mono, bi o pancitopenia, acompa
valoración de ciertas similitudes morfológicas, integrar tam ñadas de alguna alteración morfológica de una o más series.
bién en el grupo, de forma un tanto discutible, la leucemia La dishemopoyesis, para que pueda ser valorable, debe
mielomonocítica crónica, y describió la anemia refractaria encontrarse en, por lo menos, el 10% de células de cada
simple como entidad que, sin reunir los criterios det'initorios de línea, sobre un recuento amplio. Su diagnóstico exige des
las demás, cursaba también, al igual que ellas, con citopenias cartar, mediante estudio intencionado de la sangre periférica,
varias y anomalías morfológicas dishemopoyéticas, a veces de la médula9 y de otros exámenes, la existencia de otras
mínimas, como únicos rasgos hematológicos. hemopatías justificativas de estas anomalías, además de cual
El calificativo de preleucemia, acuñado principalmente por quier otro proceso o circunstancia extrahematológica, como
Saami y Linman7 en 1973 para designar también las anemias una hepatopatía, nefropatía, déficit nutricional, carencia de
refractarias adquiridas, ha ido cayendo en desuso, no sólo vitamina B12, ácido fólico o hierro, alcoholismo, intoxicación
porque únicamente alrededor de una tercera parte de estos por metales pesados, arsénico, tratamiento citostático, infec
procesos evoluciona hacia la leucemia aguda sino porque la ciones víricas (VIH, parvovirus, herpesvirus, etc.) o tratamien
denominación de preleucemia sobrepasa con toda claridad to con factores de crecimiento hematopoyético, entre otros.
el capítulo de las anemias refractarias propiamente dichas, Los SMD idiopáticos poseen en común las siguientes
pues también son potencialmente preleucémicas algunas características generales:
aplasias medulares, los síndromes mieloproliferativos cróni
cos, y otras patologías que se producen en individuos irradia 1. Suelen incidir en pacientes de edad generalmente supe
dos, expuestos a la acción del benceno o tratados con alqui rior a los 50 años (edad mediana de 70 años, en la mayo
lantes, así como trastornos congénitos (neurofibromatosis ría de series), con ligero predominio en los varones. No
tipo I, síndrome de Wiskott-Aldrich, entre otros). No obstan obstante, cada vez es más frecuente el diagnóstico de
te, sobre los SMD se cierne más a menudo que sobre otros SMD en personas más jóvenes e incluso en niños.
procesos la amenaza de una futura evolución leucémica. El 2. Cursan con citopenias de grado variable que abarcan una,
vocablo preleucemia puede incluirse mejor en el concepto dos o las tres series hematopoyéticas medulares. Suele
global de mielopatía que en el de los SMD, los cuales no hallarse macrocitosis y cierto grado de anemia, no necesa
abarcan todas las posibilidades de evolución leucémica riamente presente. En la ARS existe anisocromía, que defi
como para atribuírseles también tal denominación. Saami y ne la presencia de una doble población de hematíes.
Linman7 siguieron, además, una vía ciertamente inversa en 3. Constante presencia, en mayor o menor grado, de signos
su descripción, al encontrar, en algunos pacientes con leuce morfológicos dishemopoyéticos que, de hecho, son los
mia aguda, rasgos dishemopoyéticos en extensiones efectua que definen y confieren personalidad a cada una de sus
das previamente al desarrollo de la leucemia. Estos rasgos fue variedades. Los signos más distintivos son: a) sideroblasto
ron juzgados entonces como necesariamente preleucémicos. sis anillada; b) presencia de blastos de tipo I o II; c) pre
Además de los SMD primarios, existen los llamados SMD sencia de micromegacariocitos o de megacariocitos con
secundarios8, que se presentan como consecuencia de la múltiples núcleos unilobulados; d) neutrófilos hipogranu-
acción mielonociva de la quimioterapia, fundamentalmente lares o agranulares con o sin hiposegmentación nuclear,
de los fármacos alquilantes, con o sin irradiación acompa y e) otras anomalías dishemopoyéticas.
ñante. Estos SMD secundarios no sólo difieren de los prima Entre los signos dishemopoyéticos cabe mencionar espe
rios por la existencia del antecedente citotóxico sino también cialmente, por su valor diagnóstico, la sideroblastosis ani
porque suelen cursar más a menudo con cariotipos comple llada y la blastosis no linfoide.
SMD. SMD/SMP. Anemias diseritropoyéticas co n gén itas. T ratam iento de lo s SMD
Sideroblastosis anillada. En una médula ósea normal, teñi las diversas variedades de SMD según las series. El mayor
da mediante la coloración de Perls, se observa el 30-50% tamaño del promielocito, su excentricidad nuclear y la
de sideroblastos que contienen de 1-4 gránulos de hemosi presencia de una zona de aclaramiento perinuclear en
derina. En la ARS aumenta de forma considerable el núme forma de semiluna, ayudan a establecer esta diferencia.
ro de sideroblastos, muchos de los cuales poseen más de 4. La celularidad cuantitativa de la médula ósea suele estar
6 gránulos de hemosiderina en el citoplasma (sideroblastos aumentada o normal. Pocas veces es pobre, y plantea
tipo III o intermedios). Asimismo, se observa una propor entonces el diagnóstico diferencial, sobre todo con la
ción igual o superior al 15% de sideroblastos calificados aplasia medular.
como anillados, por tener gránulos de hemosiderina que 5. En la ARS se observa habitualmente un patrón t’errociné-
abarcan un tercio o más de la circunferencia nuclear. Ul- tico de eritropoyesis ineficaz, con aborto intramedular
traestructuralmente, se comprueba que el depósito de hie o hemolisis precoz.
rro se efectúa entre las crestas mitocondriales, fenómeno 6. El 30-50% de pacientes con SMD primario presentan ano
que diferencia los sideroblastos anillados de los restantes malías cromosómicas mediante citogenética convencio
sideroblastos. La sideroblastosis anillada puede observarse nal, proporción que aumenta si se aplican técnicas de
en todas las demás variedades de SMD, si bien en propor hibridación in situ fluorescente.
ción inferior a la hallada en la ARS genuina. 7. Las variedades con exceso de blastos y leucemia mielo
Blastos tipo I y II. Para la clasificación en una variedad monocítica crónica cursan también con cultivos in vitro
concreta de SMD, es fundamental precisar el porcentaje de de las células formadoras de colonias granulomonocíticas
blastos en la médula ósea. El FAB1-6 distingue dos tipos (CFC-GM) anómalas, con patrones que suelen evolucio
de blastos: tipo I, agranulares, en tinción de May-Grün- nar de forma coherente con la transformación leucémica.
wald-Giemsa, y tipo II, con gránulos azurófilos o primarios 8. Suele existir una evidente resistencia a todas las medidas
escasos (fig. 13.1). La principal dificultad estriba en distin terapéuticas, y la muerte se produce más a menudo por
guir este último tipo de blastos de los promielocitos que las consecuencias infecciosas y hemorrágicas de la granu-
presenten muy escasa granulación debido a la hipogranula- locitopenia y trombocitopenia que por la evolución a leu
ridad general que también les afecta; esta circunstancia, por cemia aguda, que se produce en alrededor de un tercio de
su subjetividad, puede determinar que el diagnóstico de la los pacientes.
variedad de SMD sea distinta según los diversos ob 9. Los SMD se asocian en el 5 % de los casos con síndromes
servadores, con el consiguiente cambio en la incidencia de mieloproliferativos, en el 7,5%, a síndromes linfoprolifera
tivos, y en el 13%, a carcinoma sólido10. Se debate el sig
nificado de esta asociación y el posible carácter paraneo-
plásico de algunos casos de SMD.
CLASIFICACIÓN_____________________________
Existen, básicamente, dos clasificaciones de los SMD, FAB
(1982)1 y OMS (2001)11, cuyo objetivo principal es indivi
dualizar subtipos clinicopatológicos de pronóstico y conduc
ta terapéutica distintos.
La clasificación del grupo FAB1, elaborada en 1982
mediante criterios morfológicos de fácil obtención y reprodu-
cibil¡dad, ha tenido el gran mérito de permitir a los hemató-
logos unificar su lenguaje y englobar bajo el término de SMD
las distintas denominaciones previamente citadas, y separarlas
claramente de las leucemias agudas mieloblásticas, para
Figura 13.1. Blastos agranulares (tipo I) y granulares (tipo II) cuyo diagnóstico el grupo FAB requiere el 30% o más de
junto con promielocitos desgranulados de aspecto espumoso (May- células blásticas. En la clasificación FAB se distinguen cinco
Grünwald-Giemsa X 1.000). variedades (tabla 13.1): anemia refractaria simple (AR), ane-
TABLA 13.1
n a
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
mía refractaria sideroblástica (ARS), anemia refractaria con médula ósea o sangre periférica del 30 al 20% para conside
exceso de blastos (AREB), anemia refractaria con exceso de rar el diagnóstico de leucemia aguda. Tal innovación difumi-
blastos en transformación (AREBT) y leucemia mielomonocí naría aún más los límites entre SMD y leucemia aguda.
tica crónica (LMMC). Los criterios empleados en esta clasifi Las distintas variedades de SMD según la OMS se descri
cación son el porcentaje de blastos en médula ósea y sangre ben en la (tabla 13.3), y a continuación se especifican sus
periférica (tabla 13.2), el número absoluto de monocitos, la principales datos hematológicos.
presencia de bastones de Auer y la proporción de sideroblas
1. Anemia refractaria. En sangre periférica, se caracteriza
tos anillados, todo ello junto a rasgos morfológicos dishemo
por anemia en ausencia o presencia mínima de células
poyéticos de grado variable.
blásticas, acompañada en médula ósea por displasia
selectiva de la serie eritroide, con menos del 5% de blas
TABLA 13.2 tos y del 15% de sideroblastos en anillo.
2. Anemia refractaria con sideroblastos en anillo. En sangre
Valor de la cuantificación de los blastos
periférica se registra anemia en ausencia de blastos, y en
según el grupo FAB (1982)
médula ósea se observa displasia aislada de la serie eritroide
con menos del 5% de blastos y un mínimo del 15% de side
Anemia refractaria simple o anemia refractaria sideroblástica
roblastos en anillo, como dato distintivo y característico.
(AR o ARS)
3. Citopenia refractaria con displasia multilínea. Se obser
< 1% de blastos en sangre periférica
< 5 % de blastos en médula ósea van citopenias (bi o pancitopenia) sin blastos o una míni
Anemia refractaria con exceso de blastos (AREB) ma expresión de los mismos, ausencia de bastones de
< 5 % de blastos en sangre periférica Auer y menos de 1 X 109/L de monocitos. Los hallazgos
5-20% de blastos en médula ósea medulares se resumen en un mínimo de un 10% de célu
Anemia refractaria con exceso de blastos en transformación las displásicas en dos o más líneas mieloides con menos
(AREBT) de un 5% de blastos, menos de un 15% de sideroblastos
> 5 % de blastos en sangre periférica anillados y ausencia de bastones de Auer.
20-30% de blastos en médula ósea 4. Citopenia refractaria con displasia multilínea y sideroblastos
Bastones de Auer en anillo. La única diferencia con la variedad anterior estriba
Leucemia aguda en la presencia del 15% o más de sideroblastos en anillo.
> 30% de blastos en médula ósea 5. Anemia refractaria con exceso de blastos tipo I. En sangre
se registran citopenias, menos del 5% de blastos, ausencia
de bastones de Auer y menos de 1 X 109/L de monocitos.
La ARS se define por la presencia del 15% o más de side
En médula ósea se constata displasia uni o multilínea, de
roblastos anillados en la médula ósea, en ausencia de otros
5 a 9% de blastos y ausencia de bastones de Auer.
criterios que permitan incluir al paciente en otra variedad de
6. Anemia refractaria con exceso de blastos tipo II. La dife
SMD (AREB, AREBT o LMMC).
rencia con respecto a la variedad anterior se resume en un
La AREB, denominada por Dreyfus et al5 anemia refracta
incremento del número de blastos en sangre (de 5 a 19%)
ria con mieloblastosis parcial, se caracteriza por la presencia
y en médula (de 10 a 19%), con eventual presencia de
de un porcentaje de blastos en médula ósea del 5-20%, con
bastones de Auer.
menos del 5% de blastos en sangre periférica.
7. SMD asociado a del(5q) como única anomalía citogenét:-
La AREBT se define por la presencia del 20-30% de blas
ca12. En la sangre existe anemia con una cifra normal o
tos en médula ósea o de más del 5% en sangre periférica, o
incrementada de plaquetas y menos del 5% de blastos. E~
por la presencia inequívoca de bastones de Auer en los pre
médula ósea destaca una megacariopoyesis normal o
cursores granulocíticos.
aumentada con una dismorfia prominente referida i
La LMMC se caracteriza por la existencia de una monoci-
megacariocitos uni o bi lobulados. El número de blastos es
tosis en sangre periférica superior a 1 X 109/L, y suele cursar
inferior al 5%, sin bastones de Auer, y por citogenética se
con una morfología similar a la de la AREB, con presencia,
evidencia la anomalía en el cromosoma 5.
más o menos llamativa, de promonocitos más o menos atípi-
8. SMD no clasificado. Expresa las limitaciones de toda cla
cos. La blastosis periférica es inferior al 5%.
sificación. Se trata de una citopenia aislada (granulocito-
La AR constituye, en realidad, un cajón de sastre, y se defi
penia o trombocitopenia) sin o con escasos blastos y s:~
ne por la presencia de signos morfológicos dishemopoyéticos
bastones de Auer; ¡guales características se refieren a la
en ausencia de sideroblastosis y monocitosis significativas, y
médula ósea, y la displasia afecta a la serie granulopoyét-
con un porcentaje de blastos en médula ósea siempre inferior
ca o megacariocítica.
al 5%. La incidencia de los distintos tipos de SMD varía
ampliamente según las series, lo cual se debe, en parte, a la A continuación, se detallan las principales aportaciones de la
dificultad de aplicar los criterios del grupo FAB y, en particu clasificación de la OMS en relación a la clasificación FAB. Se
lar, a la identificación de los blastos, ya que pueden conside suprime la variedad de anemia refractaria con exceso de blastoí
rarse como tales promielocitos más o menos atípicos. Ello en transformación, que pasa a considerarse una leucemia
condiciona que un paciente determinado pueda ser diagnos aguda. Se exige dismorfia unilínea de la serie eritroblástica en
ticado de AR por algún observador, y de AREB por otros. la anemia refractaria y en la anemia refractaria sideroblástica.
Un comité de expertos de la O M S11 ha elaborado una Se estratifica la anemia refractaria con exceso de blastos en dos
nueva clasificación, con características y subtipos que se categorías (tipo I y II), se adscribe la leucemia mielomonocítica
exponen a continuación, una de cuyas principales innova crónica al grupo mixto de SMD/SMP que se describirá poste
ciones es la de rebajar el porcentaje de células blásticas en riormente, se individualiza el síndrome 5q- como una nue\a
310
SMD. SMD/SMP. Anemias diseritropoyéticas co n gén itas. T ratam iento de lo s SMD
TABLA 13.3
Criterios definitorios de los SMD según la OMS
-------------------------------- HX
HEMATOLOGÍA CLÍNICA
malidad (desplazamiento de la granulopoyesis del área para- anomalía, confiere un favorable pronóstico, y se asocia a
trabecular y perivascular a posiciones más centrales, o de la menudo con anemia, que requiere soporte transfusional. Los
megacariopoyesis hacia áreas próximas a las trabéculas óseas), puntos de rotura varían notablemente en cada caso, pero
así como de la cuantía y, sobre todo, de la distribución de las la mayoría de autores coinciden en que la región crítica de la
células blásticas en el parénquima medular. La biopsia medu deleción se sitúa entre 5q31 y 5q3315. En la tabla 13.4 se
lar es especialmente importante para advertir la disposición de muestra la frecuente correspondencia entre signo morfológi
las células blásticas, que tienden a agruparse en cinco o más co mielodisplásico y anomalía cromosómica.
elementos constituyendo los ALIPS (abnormal localization
immature precursors), que son agrupaciones de mieloblastos
y/o de promielocitos localizados en un área central de la TABLA 13.4
médula ósea. La presencia de tres o más de estos tocos en una
sección medular se considera ALIP-positiva, siempre que cum C orrespondencias entre signos m ielodisplásicos
plan el requisito de ser mieloperoxidasa positivos para diferen y anom alías citogenéticas
ciarlos de agrupaciones de elementos eritroides o megacario
cíticos (seudo ALIPS), que no poseen especial significado • Megacariocitos mono/bilobulados: síndrome 5q-
patológico. La evaluación de fibroblastos, adipocitos, células • Micromegacariocitos (acúmulos): -7/7q-
endoteliales y estructuras vasculares ayuda al mejor conoci • Displasia megacariocítica: 3q26
• Sideroblastos en anillo: del(11q)
miento de los síndromes mielodisplásicos. La presencia de
• Sideroblastos patológicos (tipos 3 y 4): idic(X)(q13)
fibrosis reticulínica, generalmente focal pero a veces difusa o
• Diseritropoyesis intensa: del(20q)
de tipo colágena, de agregados linfoides presentes en hasta el
• Hipolobulación tipo Pelger, vacuolas: 17p
10% de los SMD, o la proliferación de elementos vasculares
• Condensación cromatínica anómala: 12p—,+ 8
(neoangiogénesis) detectados mediante lectinas (Ulex) o con
anti-CD34 también permiten ser evaluados en los cortes histo
lógicos, y se les ha atribuido significado pronóstico.
Los pacientes con SMD primario que presentan anomalías
cromosómicas complejas (lo cual se da en alrededor de una
Citogenética. Estudios moleculares cuarta parte de ellos) muestran una supervivencia media de
La determinación del cariotipo en los SMD ha adquirido un sólo 3 meses. Asimismo, parece que la evolución leucémica
progresivo valor diagnóstico13,14. La observación de determi es, también en ellos, más frecuente. La adquisición de ano
nadas alteraciones permite incluso asegurar el diagnóstico de malías cariotípicas o la adición de otras nuevas también
estos síndromes en pacientes con anomalías morfológicas no posee un mal significado pronóstico16.
suficientemente expresivas. Asimismo, la detección de diversas En los SMD secundarios, como ya se ha indicado, no suelen
anomalías cromosómicas posee un indudable significado pro observarse anomalías cariotípicas aisladas sino que se asocian
nóstico, tanto en relación a la supervivencia como al riesgo de varias de ellas, y afectan sobre todo a los cromosomas 5, 7, 8
transformación leucémica. Su incidencia varía según se trate y 12. La evolución leucémica de estos SMD secundarios cursa
de SMD primarios, en cuyo caso se presentan en el 30-50% de con cariotipos complejos que incluyen monosomía o deleción
pacientes, o secundarios a la acción de diversos agentes cito- de los cromosomas 5 y 7. El hallazgo de nuevas o adicionales
tóxicos, en cuyo caso aparecen en casi el 90% de pacientes. El anomalías también es de mal pronóstico.
conocimiento de todas estas alteraciones se ha enriquecido
con el desarrollo de las técnicas de hibridación in situ, que
permiten identificarlas también en células en interfase. Entre
Cultivos celulares in vitro
las aberraciones clónales predominan las deleciones no balan Los cultivos in vitro de médula ósea, especialmente de la
ceadas. Son frecuentes deleciones parciales o totales de los línea granulomonocítica, han aportado cierta ayuda en el
cromosomas 5 y 7, del(20q) o anomalías del cromosoma 3. diagnóstico, pronóstico, evolución clínica y comprensión
Con todo, existen cambios cromosómicos que, sin ser exclusi fisiopatológica de los SM D17.
vos de los SMD, son muy característicos y configuran unos Los precursores granulomonocíticos de médula ósea pue
datos el inicoanal íticos especiales, como el síndrome 5q- den mostrar un comportamiento in vitro variable, que oscila
como paradigma. Los SMD de alto grado de malignidad, así entre el patrón de crecimiento normal y el observado cor-
como los secundarios a terapéuticas mielodepresoras, presen mayor frecuencia en la LANL: disminución o ausencia de
tan una mayor incidencia de cariotipos complejos que los colonias, acompañada de crecimiento de agregados (creci
SMD de bajo grado de malignidad. El significado pronóstico miento leucémico). En los SMD de bajo grado predomina u"
del cariotipo en los SMD está bien establecido, y se consideran crecimiento normal; por el contrario, en los de alto grado de
tres categorías de riesgo: favorable (cariotipo normal, del 5q, malignidad el patrón más característico es el leucémico. En
del 20q y -Y), desfavorable (-7, del 7q y cariotipos complejos), la LMMC el patrón es totalmente distinto, al observarse u"
y todas las otras anomalías se consideran de riesgo intermedio extraordinario incremento del número de agregados y coi:-
en relación a la supervivencia y evolución a leucemia aguda. nias ya en el día 10. Este comportamiento es muy diferente
Las anomalías aisladas más frecuentes en los SMD prima del de la anemia refractaria con exceso de blastos, en la qu-r
rios son la deleción del brazo largo del cromosoma 5 (5q-) se observa un aumento de macroagregados en ausencia ~e
observable en el 27% de casos, la trisomía 8 (+8) en el 19%, colonias, y no se registra el fenómeno de la estimulad:-
y la monosomía 7 (-7) en el 15% 14. La deleción del brazo espontánea del cultivo, propio de la LMMC. En cualqu e*
largo del cromosoma 5 se halla en el 10-15% de los SMD caso, una alteración progresiva del patrón de crecimier-
secundarios. Tal deleción (5q—), si se presenta como única suele advertir sobre una probable transformación leucémica
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