Ballesteros - Psicología general, un enfoque cognitivo
Resumen
1. la filosofía de la mente no utiliza datos empíricos ni formula teorías basadas en la
observación y en la experimentación como hace la psicología. Sin embargo ofrece
importantes reflexiones sobre la mente y la actividad mental.
2. el funcionalismo moderno pertenece a la filosofía de la ciencia que se ocupa de
fundamentar la psicología y la ciencia cognitiva. La idea básica del funcionalismo es que
los estados mentales se definen por sus roles causales abstractos dentro del sistema de
procesamiento de la información.
3. Existen al menos cuatro funcionalismos diferentes. Aunque todos ellos coinciden en
creer que los estados mentales pueden identificarse mediante sus interacciones, difieren
en cómo deben estudiarse esas interacciones.
4. El funcionalismo más importante en la actualidad es el funcionalismo computacional (o
funcionalismo de la IA). La postura más influyente es la teoría computacional de la
mente. Los presupuestos de la teoría son: a) pensar en es procesar información, b)
procesar informaciones computación entendida como manipulación de símbolos a través
de una regla que constituye la sintaxis; y c) existe un lenguaje de pensamiento en el que
los términos que se emplean hacen referencia a entidades del mundo.
5. La crítica más importante que se ha hecho al funcionalismo está relacionada con la
necesidad o no de atribuir propiedades semánticas a las representaciones mentales.
Muchos filósofos de la mente no admiten que la mente se guíe exclusivamente por
reglas sintácticas y que ignore el significado de los símbolos que manipula. Considera
que es necesario atribuir contenidos a las representaciones mentales y a los procesos
psicológicos.
6. Por el contrario algunos psicólogos o filósofos aceptan la metáfora del ordenador en el
sentido “fuerte” y defienden que las teorías computacionales de la mente no necesitan
tener en cuenta el significado o contenido de los procesos computacionales.
7. Una de las críticas más agudas lanzadas contra el computacionalismo definido por el
funcionalismo computacional ha sido la del filósofo Searle en su curioso experimento del
“cuarto chino”. Las críticas de Searle van dirigidas contra la IA entendida en su sentido
fuerte. Lo que Searle quiere demostrar con esta historia es que la psicología no puede
basarse únicamente en conceptos computacionales, sino que tiene que tener en cuenta
también la intencionalidad que es un fenómeno biológico, no físico.
8. Dreyfus ha criticado también muy duramente el intento funcionalista de explicar los
procesos cognitivos en función de modelos formales basados en aspectos sintácticos.
Una diferencia importante entre los ordenadores y los seres humanos es que, mientras
en los sistemas artificiales, el control es siempre interno -está en el propio programa que
se está instalando dentro del sistema-, en los seres humanos la actividad está dirigida
tanto por factores internos como por factores externos.
9. El problema de la conciencia y de las relaciones mente/cuerpo, por estar situados en
el límite entre la filosofía, la psicología y las Neurociencias, constituye el problema más
importante y persistente que tenemos planteado en la actualidad. ¿Cómo puede surgir lo
mental a partir de puros fenómenos físicos que se producen en el cerebro?
10. Históricamente, los dos enfoques más importantes para explicar cómo se producen
las relaciones mente/cuerpo han sido el dualismo y el materialismo. Los dualistas
consideran que existen dos dominios diferentes: el físico y el mental. El problema
consiste en explicar cómo interactúan estos dos dominios. Para Descartes, el dualista
más famoso de la historia, esta interacción se producía en un lugar situado en el cerebro
(la glándula pineal).
11. Las principales razones existentes a favor del dualismo -datos obtenidos a partir de
la introspección y razones religiosas- resultan poco convincentes desde el punto de vista
científico.
12. El materialismo defiende la existencia de una sola sustancia, la material. Los
materialistas se apoyan en los avances de las Neurociencias sobre la estructura y las
funciones del cerebro. Una ventaja de esta postura es su mayor simplicidad y, además,
se basa en la teoría de la evolución. Materialistas destacados fueron Hobbes, LaMetrie y,
después los conductas. Los filósofos Stich, y Paul y Patricia Churchland son materialistas
actuales.
13. La psicología ha solido relacionar atención con conciencia. Bruadbent equiparó la
conciencia con un mecanismo de capacidad limitada. Sólo la información que pasa a
través de ese canal de información consciente, que pasa a integrar el contenido de la
memoria a largo plazo. Más recientemente se ha asociado a atención con procesamiento
controlado (como opuesto al procesamiento automático). La investigación experimental
sobre las imágenes mentales ha mostrado que es posible estudiar los contenidos de la
conciencia mediante métodos totalmente experimentales.
14. A pesar del camino recorrido, el tema de la conciencia y de las relaciones mente-
cuerpo siguen siendo una asignatura pendiente para la psicología actual. La razón que se
debe a que, por estar situado entre la filosofía, la psicología y las Neurociencias, es difícil
de solucionar aplicando el método científico.
Introducción
La filosofía es una de las disciplinas que forma parte de la ciencia cognitiva. Mientras la
psicología es una ciencia empírica la filosofía de la mente no se basa en datos concretos
Construidas a partir de la observación y la experimentación. Sin embargo, esta disciplina
ofrece reflexiones sobre la naturaleza de la mente y de la actividad mental.
La primera parte de este capítulo presenta algunas de las ideas de la corriente filosófica
conocida como funcionalismo moderno, que representa hasta el momento, el intento
más serio de fundamentar los principios básicos de la ciencia cognitiva. La segunda parte
está dedicada a un tema que se encuentra a medio camino entre la psicología y la
filosofía, el tema de las relaciones mente cuerpo. Desde muy antiguo, el hombre se ha
preguntado por las relaciones que existen entre lo mental y lo físico, entre la mente y el
cerebro. Un tema, su vez relacionado con el anterior es el de la conciencia. Hasta ahora,
salvo algunas excepciones, han sido las formas de hacer psicología más mentalistas y
menos experimentales las que han dedicado mayor esfuerzo, el estudio de la experiencia
consciente.
El funcionalismo moderno.
La filosofía de la ciencia, que sustentan los modelos psicológicos propuestos por buena
parte de la psicología actual sobre el funcionamiento de los procesos cognitivos y la
conducta inteligente, es el funcionalismo.
El funcionalismo, o filosofía de la ciencia que nos referimos, no debe confundirse con la
manera de entender la psicología de comienzos del siglo por la llamada escuela
funcionalista de Chicago, centrada en una orientación evolucionista e interesada
especialmente en descubrir la utilización de los seres humanos hacia sus facultades con
el fin preferentemente adaptativo.
La idea básica del funcionalismo moderno es que los estados mentales se definen por
sus roles causales abstractos dentro del marco de sistemas de procesamiento de la
información. Un ejemplo ayudará a comprender mejor esta postura. El dolor de cabeza,
desde la posición funcionalista, es un estado que está caracterizado por sus relaciones
causales con la conducta de quejarse y apoyar la cabeza sobre el respaldo del sillón con
los ojos cerrados; por sus relaciones causales con los estímulos externos, como el hecho
de haber estado soportando ruidos ensordecedores por sus relaciones causales con otros
estados internos tales como el deseo de que cese el dolor de cabeza y creencias sobre
cuál podría ser el procedimiento más efectivo para hacer desaparecer el dolor. La idea
básica es que la organización cognitiva se asemeja a la organización de un ordenador
cuando ejecuta un programa. Los procesos computacionales son procesos lógicos que
operan en función de los símbolos y no en función de la constitución física de la máquina
en cuestión porque el mismo programa puede correr en distintas máquinas.
Para el funcionalismo, seres de otros planetas, con una constitución física muy diferente
a la nuestra, podrían tener objetivos y razonar de manera semejante a como lo hacemos
los seres humanos. El hecho de que el sistema nervioso de esos seres pudiera ser
totalmente diferente al nuestro, no tiene ninguna importancia. Lo que realmente importa
es la organización funcional. La tesis funcionalista es contraria al programa que intenta
reducir lo mental a lo físico. Los estados mentales, para el funcionalista, pueden
realizarse en muchas instancias físicas diferentes (argumento de la realizabilidad
múltiple). Si esto es cierto, el estudio de las neuronas del cerebro no va a aclarar cuál es
la organización funcional que posibilita la conducta inteligente.
Clases de funcionalismo.
El funcionalismo no es una corriente unitaria. Los diferentes tipos de funcionalismo
coinciden en aceptar que los estados mentales deben identificarse a través de sus
interacciones, aunque no se ponen de acuerdo sobre la forma en que deben estudiarse
dichas interacciones.
Bachtel ha distinguido cuatro tipos de funcionalismo: 1) el funcionalismo de la psicología
del sentido común, 2) el funcionalismo de la Máquina de Turing, 3) el funcionalismo
computacional, y 4) el funcionalismo homuncular.
1) El funcionalismo de la “Folk Psychology” o psicología del sentido común. Este
funcionalismo está más relacionado con la forma de plantear los problemas el
hombre de la calle que con el conocimiento científico. Este funcionalismo no tiene
interés para la psicología científica.
2) El funcionalismo de la Máquina de Turing. Esta versión supuso una de las primeras
formas de funcionalismo que surgió como un intento de fundamentar los
presupuestos de la Máquina Universal de Turing, a la que ya nos hemos referido.
Según esta versión del funcionalismo, siempre que los procesos llevados a cabo
por la mente sean computables, existe una Máquina de Turing que es equivalente
desde un punto de vista funcional a la mente humana. Esto significa que es
posible especificar las actividades realizadas por la mente en una Máquina de
Turing y que pueden identificarse los estados mentales con los estados de una
máquina.
Desde el mismo funcionalismo se han lanzado objeciones contra esta postura. Por
ejemplo, se ha señalado con frecuencia que, como todos los estados de la
máquina son del mismo tipo, no se puede distinguir entre estados reales y estados
disposicionales. También se ha indicado que mientras los estados de la
máquinason finitos, los estados psicológicos que manifiesta el ser humano pueden
ser infinitos. En un intento de superar estos problemas, Fodor ha sugerido la
necesidad de identificar los estados mentales con los estados computacionales del
sistema, definidos mediante el tipo de operaciones ejecutadas por éste.
3) El funcionalismo computacional o funcionalismo de la IA. Este tipo de
funcionalismo se ha convertido, en la actualidad, en el más importante de la
psicología cognitiva y la ciencia de la mente.
4) El funcionalismo homuncular. Este funcionalismo ha sido muy criticado porque
supone que las funciones cognitivas son ejecutadas por un “hombrecillo”
(homúnculo) que existiría dentro de la cabeza. Esta postura no tiene poder
explicativo, ya que es necesario explicar primero cómo este homúnculo realiza las
funciones cognitivas. Para esto, es necesario postular homúnculos cada vez más
pequeños, lo que conduce a la regresión infinita. Este tipo de funcionalismo tiene
una estructura modular y jerárquica en la que cada caja de un diagrama de flujo
representa unidades modulares que realizan sus actividades particulares. A
continuación consideraremos más detenidamente cuáles son las características y
qué problemas plantean los modelos computacionales, relacionados con el
funcionalismo computacional.
El funcionalismo computacional.
Dentro de la corriente funcionalista actual la postura más influyente en filosofía de la
mente y en psicología cognitiva es la llamada teoría computacional de la mente. Dennett
ha redenominado esta corriente con un cierto tono peyorativo, como computacionalismo
de la “alta iglesia”. El recuadro 5.1 presenta los supuestos principales del funcionalismo
computacional.
Recuadro 5.1
Presupuestos del funcionalismo computacional.
Los tres presupuestos más importantes son:
1- Pensar es lo mismo que procesar información.
2- Procesar información es lo mismo que computar, entendido como
manipulación de símbolos mediante ciertas reglas.
3- La semántica de estos símbolos conecta el pensamiento con el mundo
exterior. Existe un lenguaje del pensamiento en el que muchos de los
términos empleados hacen referencia a cosas que existen en el mundo.
La hipótesis computacional en el sentido fuerte es defendida principalmente en el M.I.T.
Esta doctrina se ha desarrollado durante los últimos quince años en el Polo Este,
utilizando una metáfora puramente geográfica, y su “papa” es Fodor. Esta postura se
diferencia del llamado por Dennett “Holismo Zen” de la Costa Oeste, localizado
preferentemente en torno a la Universidad de Barkeley, y cuyos principales
representantes son los filósofos Dreyfus y Searle que son precisamente los mayores
detractores de la doctrina computacional.
Los modelos computacionales, entienden la mente como un sistema representacional y
la psicología como la ciencia que estudia los procesos computacionales a través de los
cuales se construyen, manipulan, interpretan y transforman las representaciones
mentales, haciendo uso de un conjunto de reglas puramente formales.
Características y problemas del funcionalismo computacional.
A pesar de que la perspectiva funcionalista está muy aceptada entre los filósofos de la
mente y los psicólogos cognitivos, ha sido también bastante criticada. A continuación
vamos a ver algunas de las críticas y las justificaciones que sus defensores han dado al
respecto.
Críticas a las explicaciones formales de los procesos cognitivos.
La crítica más importante de los presupuestos del funcionalismo se refiere a la necesidad
de atribuir propiedades semánticas a las representaciones y estructuras mentales. Las
teorías computacionales sostienen que los procesos mentales se pueden explicar en
función de las computaciones formales que se utilizan normalmente en la ciencia del
computador y la lógica simbólica. Recordemos que la ciencia del computador define el
término computación como la manipulación formal de símbolos abstractos mediante la
aplicación de ciertas reglas. Los psicólogos computacionales postulan que los procesos
mentales son equivalentes a los procesos de manipulación de símbolos utilizados en los
programas escritos por los ordenadores digitales seriales del tipo de la máquina de von
Neumann. De aquí que para muchos teóricos, los procesos mentales estén relacionados
con las propiedades sintácticas, pero no con las propiedades semánticas de estas
estructuras. Esta postura está siendo bastante criticada en la actualidad desde la misma
filosofía de la mente, porque no aceptan la idea de que la mente sea simplemente un
sistema manipulador de símbolos que actuó virtud de las propiedades sintácticas
contenidas en dichos símbolos.
Algunos psicólogos utilizan estas ideas de modo puramente metafórico, aunque otros
como Newell y Simon. Identifican procesos psicológicos con computación en sentido
formal y hacen uso del concepto de “equivalencia fuerte” según el cual un programa de
ordenador y un proceso cognitivo son equivalentes, siempre que ambos puedan ser
representados por el mismo programa en una máquina virtual previamente especificada
(la máquina que el programador piensa y que está siendo utilizada). Las
representaciones, según nuestros autores, se producen en una sustancia material que es
un cerebro y este tiene la misma organización funcional que el ordenador de von
Newman.
A pesar de las críticas que se han hecho a esta perspectiva, la estrategia computacional
parece capaz de proporcionar a la psicología un método científico riguroso para atribuir
contenidos a los estados y procesos psicológicos, siempre que se tenga en cuenta la
necesidad de atribución semántica. Esta cualidad es negada por algunos teóricos que,
basándose en un sentido fuerte de la metáfora del ordenador, contemplan estos
instrumentos como simples máquinas sintácticas destinadas a la manipulación de
símbolos sea cual sea su contenido. por analogía con los sistemas artificiales, consideran
que el procesador humano de información opera de la misma manera.
Patricia Churchland (1986) ha reflexionado sobre el problema que el lenguaje del
pensamiento plantea desde el punto de vista de la evolución. Churchland señala que, o
bien debemos entender que el procesamiento del lenguaje surge muy pronto en la
filogenia, o debemos pensar que los procedimientos para procesar oraciones empleados
por los humanos no tienen sus raíces en los procesos mentales de otros organismos.
Según Churchland, La segunda opción parece incorrecta porque existen humanos que no
hablan y especies no lingüísticas que muestran capacidades de planificación y control de
la conducta semejantes en la parte a la de los seres humanos dotados de la capacidad
del lenguaje.
Según Fodor, las teorías computacionales no necesitan tener en cuenta el significado o
contenido que pueda asignarse a los procesos computacionales. Esta postura le hace
caer en el solipsismo metodológico, ya que no pueden referirse al significado que se
establece en relación al mundo. Lo único que importan son los símbolos y las leyes que
sirven para manipular estos símbolos (la sintaxis por la que se rige el funcionamiento
mental). Si el sistema funciona únicamente mediante reglas, no tiene acceso al contexto
y no se podrán aclarar las ambigüedades que pueden producirse al tener que
enfrentarse con los diferentes significados de los elementos del lenguaje. A veces las
palabras son ambiguas, pero su inclusión en el contexto de la frase ayuda a desentrañar
la ambigüedad. La psicología computacional es solipsista porque no puede enfrentarse a
aspectos del significado que dependen del mundo exterior.
Searle y el “cuarto chino”
Searle (1985) es un filósofo que ha criticado muy duramente las teorías psicológicas
computacionales. Según Searle, aunque esta perspectiva puede tener significado cuando
se habla de programas y de ordenadores, es inadecuada cuando intenta explicar cómo
los humanos se emplean símbolos porque los fenómenos intencionales no pueden
explicarse como simples computaciones. Esta crítica no va dirigida contra la “IA débil”,
que considera al ordenador como un instrumento que ayuda al psicólogo a comprobar
hipótesis sobre el funcionamiento de la mente humana. La crítica desearle va dirigida
expresamente contra la “IA fuerte” que mantiene que el ordenador convenientemente
programado, es como una mente humana que entiende, sufre, se alegra, tiene
conciencia y experimenta toda una serie de Estados cognitivos.
Con el único propósito de combatir la versión “fuerte” de la IA, el filósofo inventó una
curiosa situación conocida como el “cuarto chino”. Compruebe en el recuadro 5.2 en qué
consiste esta situación.
Recuadro 5.2
Searle y el “cuarto chino”
El cuarto chino es una ingeniosa situación propuesta por Searle.
Elementos del ejemplo de Searle.
1) El sujeto. Es el propio Searle, encerrado en un cuarto, en el que hay hojas de
papel con signos que no entiende porque pertenecen al chino.
2) Comunicación con el exterior. Existe una ventana a través de la cual le pueden
pasar otras hojas de papel con los signos raros y a través de la cual él puede pasar
también información.
3) Diccionario. Se le pasa a través de la ventana un conjunto de signos chinos junto
a una especie de diccionario con reglas que le enseñan a emparejar los signos sin
sentido para él, que únicamente reconoce por su forma con las palabras del
lenguaje (inglés).
3) Tiempo. Después de mucho tiempo tratando de relacionar los símbolos sin
sentido con las palabras, aplicando las reglas disponibles, es capaz de manejarlos.
Como están escritos en chino, la gente que está en el exterior de la habitación
puede interpretarlos porque son chinos. Searle, que no conoce el chino, no
comprende el sentido de estos signos.
Interpretación.
Searle en el cuarto chino es un ejemplo del programa de ordenador que realiza
solamente manipulación de reglas basadas en la sintaxis, pero no en la semántica.
Lo importante es la argumentación de Searle es que si alguna vez saliera de la
habitación, continuaría sin entender chino lo mismo que antes de entrar en ella.
Este ejemplo va dirigido contra la prueba de la máquina de Turing. A pesar de que
un hablante del chino que esté fuera de la habitación no sea capaz de diferenciar
entre las respuestas, desearle y las del hablante chino, Searle no comprende el
chino. Por tanto, esta prueba no apoya la suposición de que el ordenador tenga
mente y actúe como el ser humano.
La conclusión de Searle es que no hay ningún sistema capaz de comprender por el hecho
de presentarlo como un programa de ordenador, porque, en ese caso Searle y el cuarto
chino debería entender chino, cosa que no es cierta. De este experimento se deduce,
según Searle, que la psicología no puede basarse exclusivamente en conceptos
computacionales.
El segundo argumento de Searle tiene que ver con la intencionalidad, que, para él, es un
fenómeno biológico. Searle ha respondido negativamente a la pregunta, ¿pueden los
ordenadores pensar? Por tres razones.
1) No pueden pensar porque la sintaxis no es suficiente para la semántica.
2) No pueden pensar porque los programas de ordenador están definidos totalmente
por su estructura formal o sintáctica.
3) No pueden pensar porque las mentes tienen contenidos mentales o contenidos
semánticos.
No hay programa alguno que sea capaz de dar mente a un ordenador. La capacidad para
tener experiencias subjetivas conscientes es una condición necesaria para tener estados
mentales con contenido intencional. ¿Cómo un Estado computacional o físico puede
relacionarse con la experiencia? Conciencia y pensamientos inseparables y, aunque
existan muchos procesos que son inconscientes, la inspección, ya sea directa o indirecta,
supone la única forma de tener acceso a la experiencia del sujeto.
Objeciones a los estados cualitativos de los estados mentales.
El funcionalismo no puede explicar el carácter afectivo o cualitativo de los estados
mentales. Una máquina programada para jugar al ajedrez, aunque pueda alcanzar un
elevado nivel de eficacia, es incapaz de sentir ansiedad por el temor a perder la partida o
la alegría porque supone la inminencia de que la va a ganar. El ser humano experimenta
ambas cosas.
Estas limitaciones han dado lugar a nuevos marcos explicativos alternativos, marcos que
intentan justificar la naturaleza del lenguaje y los procesos psicológicos superiores desde
planteamientos que tengan en cuenta los aspectos no solamente sintácticos, como
define el computacionalismo estricto, sino también los aspectos semánticos y
pragmáticos capaces de explicar las relaciones existentes entre forma y contenido, o
entre estructura simbólica y significación.
Otras críticas.
Dreyfus (1979) ha sido uno de los más agudos críticos del funcionalismo que intenta
explicar los procesos psicológicos superiores en función de modelos formales basados en
aspectos sintácticos. Sus críticas se han basado en el examen del programa de IA
propuesto por Winograd (1972), llamado SHRDLU. Ese programa podía conversar sobre
el hipotético micromundo de los bloques. Este programa fue escrito para que pudiera
comunicarse en el lenguaje natural (inglés) y era capaz de mantener una conversación
en la que se utilizaban frases nominales complejas y pronombres ambiguos, siempre que
la conversación tratara de los bloques que aparecen sobre la mesa. Además de poder
conversar, es capaz de realizar acciones específicas moviendo bloques de un lado al
otro. Cuando una frase no le queda clara, puede inferir su significado a partir de lo que
se ha dicho anteriormente o a partir de la organización de los bloques en el dibujo.
Una persona escribe en el ordenador las frases precedidas de un guión. Las respuestas
dadas por el programa aparecen escritas en letras mayúsculas. Los comentarios
explicados por el autor aparecen en negrilla. A pesar de este comportamiento lingüístico
sorprendente, esta máquina presenta también problemas. Por ejemplo, esta máquina
carece de iniciativa, lo único que hace es contestar a las preguntas y requerimientos que
le hace su interlocutor. Además, su conversación carece de continuidad, es decir, puede
pasar de un requerimiento a otro sin ningún orden. El problema principal es, sin
embargo, la limitación del micromundo. SHDLU parece un robot inteligente, pero solo en
un mundo tremendamente limitado.
Dreyfus ha señalado que, a pesar de que el programa habla sobre el hipotético mundo
de los bloques, no puede generalizarse para que se pueda enfrentar a un dominio mayor.
Aunque el programa está dotado de un procedimiento que le sirve para poder aprender
la aplicación de nuevos conceptos es necesario enseñarle cada uno de ellos. Según
Dreyfus, los seres humanos no necesitan aprender pedacitos de información aplicables
cada uno de ellos a un micromundo. Dreyfus señala que el control del sistema siempre
es interno, a través de un programa almacenado en la memoria del ordenador. Sin
embargo, la actividad humana, además de estar dirigida por factores internos, está
también dirigida por muchos factores externos al sistema.
La mayoría de los modelos computacionales desarrollados y utilizados en psicología se
han implementado en ordenadores seriales de propósito general inspirados en la
máquina diseñada por von Newman en los años 40. La mayoría de los psicólogos
computacionales no han tenido en cuenta el tipo de computación propuesta por los
modelos de procesamiento paralelo distribuido.
El poder explicativo de las teorías computacionales.
¿Qué poder explicativo poseen las teorías computacionales? Para ´sicólogos como
Pylyshyn (1984, 1989), las teorías computacionales de los procesos mentales poseen un
elevado poder explicativo porque permiten generalizaciones sobre la conducta que no se
podrían lograr de otro modo. Se suele argumentar que estas generalizaciones solo se
logran cuando se alcanza el nivel de abstracción funcional. Es decir, cuando los sistemas
son iguales desde el punto de vista computacional, porque realizan cómputos
semejantes aunque puedan ser diferentes desde el punto de vista físico.
Estas generalizaciones se refieren a cómo funciona el sistema, no a lo que realmente
hace. Se suele señalar que la psicología computacional se ocupa de las causas internas,
no de la especificación de las capacidades de actuación. Sin embargo, muchos teóricos
consideran que es necesario, además, tener en cuenta la importancia de hábitos y
habilidades en el funcionamiento cognitivo.
Como han señalado diferentes autores desde perspectivas teóricas bastante distantes,
esta psicología es poco plausible desde el punto de vista biológico. A pesar de las
limitaciones, los modelos computacionales, aunque se les considere solo como modelos
tentativos, son los más desarrollados en la psicología actual (Dietrich, 1989).
El problema de la conciencia y las relaciones mente-cuerpo.
El problema de la conciencia y las relaciones mente-cuerpo o mente-cerebro representan
el reto más antiguo, importante y persistente de todos los que la ciencia actual tiene
planteados. Se trata de un problema situado en el límite entre el conocimiento filosófico,
psicológico y últimamente también neuropsicológico. Como ha señalado recientemente
Harmon (1989), se trata de uno de los temas filosóficos básicos que surgen en la ciencia
cognitiva e impregnan toda la psicología actual.
¿Puede explicar la ciencia la relación existente entre lo mental y lo físico? Es posible que
nunca lleguemos a poder explicar cómo el fenómeno mental puede surgir a partir de
puros fenómenos físicos que se producen en diferentes lugares del cerebro. Como
problema situado entre la filosofía y la psicología, no se presta a poder ser tratado
totalmente dentro de una metodología científica. Por eso sigue siendo un tema
controvertido que preocupa a psicólogos, filósofos de la mente y neuropsicólogos.
La psicología no es la única ciencia que plantea cuestiones que es incapaz de resolver.
En otras ciencias con mayor tradición científica también existen problemas difíciles que
todavía no se han resuelto satisfactoriamente. Por ejemplo, la física y la astronomía
todavía no han resuelto el problema del origen del universo. La biología, a pesar de los
avances realizados en el estudio de la teoría de la evolución, todavía no puede explicar
con certeza el problema del origen de la vida.
Veamos cuáles han sido los principales enfoques y posiciones teóricas que se han
mantenido sobre este controvertido tema.
Principales enfoques en el problema mente/cuerpo.
Los dos enfoques principales a través de la historia sobre la relación existente entre la
mente y el cuerpo han sido, el dualismo y el materialismo.
Enfoques dualistas. Tradicionalmente, cuando se ha tratado el tema de la conciencia y
de las relaciones mente-cuerpo se ha hecho pensando que existen dos dominios, el
mundo físico y el mundo de la experiencia mental. ¿Cómo explicar la manera cómo estos
dos mundos, tan diferentes entre sí, entraban en contacto?
Aristóteles se refirió a este problema y señaló que los hombres poseían una facultad
inmaterial especial que denominaba epistemonikon, y que era “por lo que comprendían
las proposiciones universales”. La formulación moderna del problema mente cuerpo es
herencia del filósofo y científico francés del siglo XIX, Descartes, que fue el primer
pensador que desarrolló una explicación sistemática de la mente y de la relación
existente entre la mente y el cuerpo, dentro del contexto de la teoría mecanicista
materialista de la naturaleza.
El dualismo cartesiano distingue la mente del cuerpo como dos sustancias diferentes.
Para descartes, el yo real no era el cuerpo material, sino la sustancia no especial. Según
Descartes, era posible determinar, mediante la introspección, que él era una sustancia
pensante que no podía explicarse como un sistema totalmente físico y era capaz de
utilizar el lenguaje y las matemáticas, como lo hacía el ser humano. Descartes, en su
tiempo, no podía prever el desarrollo experimentado por las nuevas tecnologías de la
ciencia de la computación y la IA, capaces de construir máquinas o sistemas puramente
físicos capaces de realizar tareas de razonamiento y lenguaje.
Para Descartes, los fenómenos mentales estaban fuera del marco de las ciencias
naturales. Sin embargo, el mundo físico y el mental podían influirse mutuamente. El
problema se planteaba al tratar de explicar cómo interactuaban una entidad con otra,
dado que eran tan diferentes. Creyó resolver el problema de la interacción de las dos
entidades suponiendo que el alma interactuaba con el cuerpo en un lugar situado en el
centro del cerebro, llamado glándula pineal. En ese lugar, “los espíritus animales”,
extremadamente finos, actúan como mediadores entre ambas sustancias. En realidad,
no resolvió el problema, ya que dejó sin explicar cómo algo espacial, como el cuerpo
podía interactuar con algo no espacial, como el alma.
Las principales razones que se ha dado a favor del dualismo han sido las creencias
religiosas y los datos de la introspección que nos informan de nuestros pensamientos,
sentimientos y deseos, aunque somos incapaces de darnos cuenta de la actividad
desarrollada por nuestras neuronas. Sin embargo, el argumento que habla a favor de la
verdad de los datos introspectivos deja mucho que desear. Sin ir más lejos, es bien
conocido que otras formas de observación realizadas a partir de los sentidos nos
muestran que existen importantes dificultades para captar la realidad.
Desde el materialismo, el principal argumento en contra del dualismo ha sido la mayor
simplicidad de su postura, al mantener la existencia de un solo tipo de sustancia, (la
material) con propiedades físicas en lugar de tener que postular dos tipos de materias
con dos tipos de propiedades diferentes. Los materialistas se basan en los avances
acumulados por las Neurociencias relacionadas con el conocimiento de la estructura y
las funciones del cerebro, mientras los dualistas todavía no han alcanzado el
conocimiento semejante sobre la sustancia espiritual. El principal argumento, sin
embargo, proviene de la teoría de la evolución al afirmar que el hombre es el resultado
de un proceso físico, con un sistema nervioso más complejo que el del resto de los
animales. Estos argumentos son los que han llevado a muchos científicos a adoptar
posiciones próximas a las perspectivas materialistas.
Enfoques materialistas. Los enfoques materialistas rechazan la existencia de un dominio
mental separado del dominio físico. Estas teorías no necesitan explicar cómo puede
haber un dominio mental y cómo este dominio se conecta con el cerebro, puesto que
sencillamente rechazan la existencia de lo mental. Los orígenes de las teorías
materialistas se retrotraen a Hobbes y LaMetrie en los siglos XVII y XVIII.
El conductismo, en sus diversas versiones, supuso una de las alternativas al dualismo. El
programa de investigación del Conductismo está encaminado a descubrir las leyes que
gobiernan la conducta de los organismos basándose en la estimulación que recae sobre
ellos y en su historia de condicionamientos. La conciencia quedaba fuera de su campo de
estudio. Lo mismo ocurría con los Estados mentales, en abierta oposición al cognitivismo
y a la teoría computacional de la mente.
El materialismo eliminativo es una postura claramente reduccionista a favor de los
Estados cerebrales. El representante más destacado de esta postura es Quine (1985),
quien ha señalado la posibilidad de eliminar los estados mentales y quedarse con los
estados físicos o estados neurales. Los defensores de esta teoría señalan que, en los
años transcurridos de investigación en neurociencia, no se ha podido demostrar la
existencia de correlación entre procesos mentales y procesos cerebrales, por lo que no
tiene sentido hablar de estados mentales, debiéndose hablar, por el contrario, de
estados cerebrales. Esta postura no ha sido bien aceptada entre los psicólogos, aunque
sí lo ha sido por algunos filósofos de la mente, como Stephen Stich y Paul y Patricia
Churchland, quienes figuran también entre sus defensores más apasionados. El primero
mantiene una perspectiva reduccionista al proponer una teoría psicológica que se aleja
de los términos de la psicología del sentido común. Stich argumenta que no existe un
método adecuado desde el punto de vista científico capaz de atribuir contenidos
semánticos a los estados psicológicos, por lo que adopta una postura radical rechazando
los estados interpretados semánticamente, tales como las actitudes proposicionales de
la psicología cognitiva.
Los Churchlands (Paul y Patricia) son partidarios de que se elimine la psicología en favor
de la neurociencia. Por esto, rechazan la idea de que pueda suponerse que existe un
conjunto de nociones psicológicas. En su lugar, señalan que es necesario esperar que el
avance de las Neurociencias proporcione unas categorías muy diferentes de las que se
dispone en este momento para describir los Estados mentales. Estas categorías servirán
para eliminar las categorías antiguas utilizadas por la psicología cognitiva.
Muchos filósofos y psicólogos actuales se han mostrado contrarios a la postura defendida
por los materialistas eliminativos. Las categorías que nos pueden ayudar a comprender
la relación mente/materia no deben provenir necesariamente de la neurociencia. Sagal,
por ejemplo, ha señalado que la eliminación de los estados mentales a favor de los
estados cerebrales, es una teoría falsa porque sabemos directamente, por inspección,
que tenemos estados mentales, pero no podemos estar tan seguros de que existan los
estados cerebrales.
Los modelos funcionalistas no tienen en cuenta la experiencia consciente. Los
funcionalistas argumentan que los estados mentales no pueden ser estados del cerebro,
ya que asumen que tales estados mentales, como los pensamientos, pueden concretarse
en representaciones que pueden formular en instrumentos y máquinas muy diferentes al
cerebro humano. Por tanto, el estudio de los estados mentales puede realizarse de
manera independiente de su constitución física.
El funcionalismo no tiene en cuenta el carácter especial de la experiencia consciente,
sobre todo los sentimientos. Se le ha criticado que trate de simular los procesos
mentales en un computador por considerarlo demasiado mecánico y deshumanizante.
Sin embargo, sus defensores argumentan que el hecho de postular procesos internos
que se suponen análogos a los Estados subjetivos, hacen de esta una perspectiva más
humanizante.
¿El computador actual puede ser consciente? O como planteó hace tiempo Turing,
¿Pueden pensar las máquinas? La respuesta más sensata es que los computadores
actuales no tienen nada que se parezca a la conciencia humana. Aunque en un futuro se
llegara a construir computadores mucho más complejos, ningún nivel de complejidad por
sí solo puede dar lugar a la conciencia porque se trata de un problema cualitativo más
que cuantitativo. El problema de la conciencia y de las relaciones mente cuerpo sigue
siendo un problema sin solucionar porque está situado en una región fronteriza a la que
es difícil acceder con el método científico.
Los psicólogos cognitivos viven estudiando los procesos mentales, utilizando en la
investigación métodos científicos y objetivos. Como consecuencia del giro
epistemológico experimentado, la psicología es en la actualidad menos atomista, menos
mecanicista; se ha vuelto más mentalista, contextual y subjetivista.
El problema de la conciencia en psicología.
La publicación de los estudios sobre atención realizados por Broadbent (1958) Se
considera como el momento del nacimiento del estudio de la conciencia dentro del
ámbito de la psicología experimental. Según Broadbent, atención y conciencia son
términos equivalentes porque decir que no puede presentarse atención a más de una
cosa en cada ocasión equivale a señalar que solo somos conscientes de una cosa a cada
momento. después de Broadbent, muchos psicólogos han abordado el tema de la
conciencia como sinónimo del concepto de atención equiparándolo con un mecanismo
de capacidad limitada. Según su teoría, solo la información que pasa a través del canal
de capacidad limitada es información consciente. Esta información consciente es la que
forma la memoria a largo plazo y constituye nuestro conocimiento del mundo.
Esta idea no es nueva, ya que el interés por equiparar procesos atencionales con
“conciencia” se encuentra presente en los primeros investigadores interesados en
demostrar la automaticidad de tareas complejas, aunque después decidieran no hacer
uso de ese criterio. El tratamiento dado por la psicología actual al tema de la conciencia
ha sido considerarla como un mecanismo seleccionador de información sensorial
codificada, encargado de preparar las elecciones entre respuestas apropiadas.
Conciencia y procesamiento automático. El criterio de “tener conciencia de” o “darse
cuenta de” ha sido muy utilizado en la investigación psicológica como modos de inferir la
existencia o no de procesamiento automático. En estudios de "priming” se presenta un
estímulo durante un breve período de tiempo seguido de una máscara y, a continuación,
aparece un estímulo que el sujeto tiene que clasificar. Se ha observado que aunque el
sujeto es incapaz de informar sobre el prime, sin embargo, el hecho de haberse
presentado con anterioridad acelera su identificación o clasificación cuando se presenta
de nuevo el mismo estímulo, u otro semánticamente relacionado con él. Estos resultados
suelen interpretarse en el sentido de que dichos efectos experimentales deben ser
automáticos y, por tanto, no exigen atención del sujeto. Resulta prematuro afirmar que
los procesos atencionales no desempeñan ninguna función en los efectos del "priming”.
Conciencia e imágenes mentales. La investigación sobre las imágenes mentales fue
importante porque demostró que era posible estudiar contenidos de la conciencia
utilizando métodos totalmente experimentales. A través de las imágenes mentales
podemos generar construcciones conscientes en ausencia del estímulo ambiental. Las
imágenes tienen la ventaja de que puede disponerse de efectos de la conciencia libres
de las restricciones del contexto.
Marcel ha dado cuatro respuestas a la pregunta ¿Por qué debemos discutir el tema de la
conciencia?: En primer lugar, afirma, no existe explicación completa de la mente que
omita el tema de la conciencia. En segundo lugar, se trata de una característica
importante de nuestra mente por la consecuencia que tiene para la conducta. En tercer
lugar, los psicólogos de la percepción se preocupan por la conciencia porque los datos
principales que recogen sus experiencias se basan en informes introspectivos de
experiencias fenoménicas (respuestas del sujeto sobre lo que ve, oye o toca
conscientemente). Finalmente, incluso desde la perspectiva de la psicología como
ciencia natural el estudio del tema de la conciencia es muy importante y necesario.
Resumen. El problema de las relaciones, mente/cuerpo y el tema de la conciencia
constituyen problemas epistemológicos básicos para la psicología. Sin embargo, es difícil
que este problema desaparezca, porque contiene tantas facetas diferentes que la
solución satisfactoria de un efecto que tiene por qué colaborar necesariamente a la
solución de los otros.