Lantus Peru
Lantus Peru
LANTUS ®
Los cartuchos Lantus® deben usarse únicamente con las plumas/ dispositivos reutilizables de
Sanofi; consulte con su Médico o Farmacéutico. Estos cartuchos no deben ser usados con otras
plumas/ dispositivos reutilizables porque la exactitud de la dosis no se ha establecido con
dispositivos de otros fabricantes.
*La insulina glargina se obtiene por tecnología de ADN recombinante de Escherichia coli. Para
consultar la lista completa de excipientes, ver sección 5.1.
3. INFORMACIÓN CLÍNICA
3.1 INDICACIONES TERAPÉUTICAS
Tratamiento de diabetes mellitus en adultos, adolescentes y niños a partir de los 2 años.
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FICHA TÉCNICA
de insulina.
Poblaciones especiales
Pacientes de edad avanzada (≥ 65 años)
En pacientes de edad avanzada, el deterioro progresivo de la función renal puede producir una
disminución constante de las necesidades de insulina.
Insuficiencia renal
En pacientes con insuficiencia renal, las necesidades de insulina pueden reducirse a causa de la
disminución de su metabolismo.
Insuficiencia hepática
En pacientes con insuficiencia hepática, las necesidades de insulina pueden disminuir a causa de
la reducción de la capacidad de gluconeogénesis y la disminución del metabolismo de la insulina.
Población pediátrica
- Adolescentes y niños a partir de los 2 años de edad
La seguridad y eficacia de Lantus ha sido establecida en adolescentes y niños a partir de 2
años de edad. La pauta posológica (dosis y horario) se debe ajustar de manera individual.
- Niños menores de 2 años
La seguridad y eficacia de Lantus no ha sido establecida. No se dispone de datos.
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FICHA TÉCNICA
glargina 300 unidades/ml una vez al día a Lantus una vez al día, deben reducir su dosis
aproximadamente un 20%, para reducir el riesgo de hipoglucemia.
Durante las primeras semanas, esta disminución debe compensarse, al menos en parte, con un
incremento de la insulina en las horas de las comidas, debiendo ajustar esta pauta
posteriormente de forma individual.
Los pacientes con dosis elevadas de insulina a causa de la presencia de anticuerpos antiinsulina
humana pueden experimentar una respuesta mejorada a la insulina con Lantus.
Forma de administración
Lantus se administra por vía subcutánea.
Lantus no se debe administrar por vía intravenosa. La prolongada duración de la acción de
Lantus depende de su inyección en el tejido subcutáneo. La administración intravenosa de la
dosis subcutánea habitual puede provocar una hipoglucemia grave.
No existen diferencias clínicamente relevantes en los niveles séricos de insulina o de glucosa tras
la administración de Lantus en el abdomen, en el muslo o en el deltoides. Hay que cambiar los
puntos de inyección, dentro de un área de aplicación determinada, de una inyección a otra para
reducir el riesgo de lipodistrofia y amiloidosis cutánea (ver secciones 3.4 y 3.8).
Lantus no debe mezclarse con ninguna otra insulina ni debe diluirse. Su mezcla o dilución
pueden modificar su perfil de acción/tiempo y la mezcla puede provocar su precipitación.
Para más información acerca de la manipulación ver precauciones especiales para la eliminación de
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FICHA TÉCNICA
Lantus®.
3.3 CONTRAINDICACIONES
Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes incluidos en la sección 5.1 (Lista
de excipientes).
Cambiar a un paciente a otro tipo o marca de insulina debe realizarse bajo estricta supervisión
médica. Cambios de concentración, marca (fabricante), tipo (regular, NPH, lenta, de acción
prolongada, etc.), origen (animal, humana, análogo de insulina humana) y/o método de
fabricación puede necesitar un cambio de dosis.
Se debe enseñar a los pacientes a realizar una rotación continua del punto de inyección para
reducir el riesgo de sufrir lipodistrofia y amiloidosis cutánea. Hay un posible riesgo de retraso
de la absorción de insulina y empeoramiento del control de la glucemia tras las inyecciones de
insulina en puntos con estas reacciones. Se ha notificado que un cambio repentino en el punto
de inyección en una zona no afectada produce hipoglucemia. Se recomienda vigilar la glucosa
en sangre después de cambiar el punto de inyección y podrá considerarse el ajuste de las
medicaciones antidiabéticas.
Hipoglucemia
El momento de incidencia de la hipoglucemia depende del perfil de acción de las insulinas
empleadas y puede, por tanto, cambiar cuando se modifica el régimen de tratamiento. Dado
que Lantus proporciona insulina basal de forma más continuada, se puede esperar que la
hipoglucemia nocturna sea menor, aunque la matutina será mayor.
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FICHA TÉCNICA
Los pacientes deben conocer las circunstancias en que los síntomas de alarma de hipoglucemia
se ven reducidos. Los síntomas de alarma de hipoglucemia pueden verse modificados, y ser
menos pronunciados o estar ausentes en ciertos grupos de riesgo. Éstos incluyen a los
pacientes:
- cuyo control glucémico ha mejorado notablemente,
- en los que la hipoglucemia se desarrolla gradualmente,
- de edad avanzada,
- después de cambiar de una insulina de origen animal a una insulina de origen humano,
- que presentan una neuropatía autónoma,
- con un largo historial de diabetes,
- que padecen una enfermedad psiquiátrica,
- que reciben tratamiento simultáneo con determinados medicamentos.
Estas situaciones pueden ocasionar una hipoglucemia grave (y posiblemente la pérdida del
conocimiento) antes de que el paciente sea consciente de su hipoglucemia.
El efecto prolongado de la insulina glargina subcutánea puede retrasar la recuperación de la
hipoglucemia.
El cumplimiento por parte del paciente de la dosis prescrita, el régimen dietético, la correcta
administración de insulina y el reconocimiento de los síntomas de hipoglucemia, son esenciales
para reducir el riesgo de hipoglucemia. Los factores que incrementan la susceptibilidad a la
hipoglucemia requieren una especial vigilancia y pueden requerir ajuste de la dosis. Entre ellos se
incluyen:
- el cambio del área de inyección,
- el incremento de la sensibilidad a la insulina (p.ej. al eliminar factores de estrés),
- el ejercicio físico desacostumbrado, aumentado o prolongado,
- una enfermedad intercurrente (p.ej. vómitos, diarrea),
- ingesta inadecuada de alimentos,
- omisión de comidas,
- consumo de alcohol,
- ciertos trastornos de descompensación del sistema endocrino, (p.ej. hipotiroidismo e
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FICHA TÉCNICA
Enfermedades intercurrentes
Las enfermedades intercurrentes exigen una intensificación del control metabólico. En muchos
casos está indicada la realización de análisis de orina para detectar la presencia de cuerpos
cetónicos, y a menudo hay que ajustar la dosis de insulina, siendo frecuente que aumente la
necesidad de la misma. Los pacientes con diabetes del tipo 1 deben continuar consumiendo al
menos una pequeña cantidad de carbohidratos de forma periódica, aun cuando sean
incapaces de comer o coman sólo un poco, o padezcan vómitos, etc., y nunca deben
interrumpir completamente la administración de insulina.
Anticuerpos antiinsulina
La administración de insulina puede dar lugar a la formación de anticuerpos antiinsulina. En
raras ocasiones, la presencia de estos anticuerpos antiinsulina puede precisar un ajuste de la
dosis de insulina para corregir una tendencia a la hiper o a la hipoglucemia.
Errores de medicación
Se han notificado errores de medicación, en los cuales se han administrado de forma accidental
otras insulinas, en particular insulinas de acción corta, en lugar de insulina glargina. Se debe
comprobar siempre la etiqueta de insulina antes de cada inyección para evitar erroresde medicación
entre insulina glargina y otras insulinas.
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FICHA TÉCNICA
Excipientes
Lantus® contiene menos de 1mmol (23 mg) de sodio por dosis, por lo que se considera
esencialmente “exento de sodio”.
Entre las sustancias que pueden reducir el efecto hipoglucemiante se incluyen los
corticosteroides, el danazol, el diazóxido, los diuréticos, el glucagón, la isoniazida, los
estrógenos y los progestágenos, los derivados de fenotiazina, la somatotropina, los
medicamentos simpaticomiméticos (p.ej. epinefrina [adrenalina], salbutamol, terbutalina) las
hormonas tiroideas, medicamentos antipsicóticos atípicos (p. ej. clozapina y olanzapina) e
inhibidores de la proteasa.
Los betabloqueantes, la clonidina, las sales de litio o el alcohol pueden potenciar o debilitar el
efecto hipoglucemiante de la insulina. La pentamidina puede provocar hipoglucemia, que
algunas veces puede ir seguida de una hiperglucemia.
Además, bajo la influencia de medicamentos simpaticolíticos como los betabloqueantes, la
clonidina, la guanetidina o la reserpina, los signos de contrarregulación adrenérgica pueden
atenuarse o desaparecer.
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FICHA TÉCNICA
fetal/neonatal.
Los estudios realizados en animales no han mostrado toxicidad para la reproducción.
El uso de Lantus se puede considerar durante el embarazo, en aquellos casos en los que esté
clinicamente indicado.
Es esencial que las pacientes con diabetes preexistente o gestacional mantengan un buen
control metabólico durante el embarazo para prevenir los resultados adversos asociados a
hiperglucemia. Las necesidades de insulina pueden disminuir durante el primer trimestre y
generalmente aumentan durante el segundo y tercer trimestre. Inmediatamente después del
parto, las necesidades de insulina disminuyen de forma rápida (aumento del riesgo de
hipoglucemia), siendo esencial un control cuidadoso de la glucosa.
Lactancia
Se desconoce si la insulina glargina se excreta en la leche materna. No se prevén efectos
metabólicos de la insulina glargina ingerida en niños/recién nacidos lactantes puesto que la
insulina glargina como péptido es digerida en aminoácidos en el tracto gastrointestinal
humano. Las mujeres en periodo de lactancia pueden necesitar ajustes en la dosis de insulina
y en la dieta.
Fertilidad
Los estudios en animales no indican efectos perjudiciales directos en términos de fertilidad.
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FICHA TÉCNICA
raras: ≥ 1/10.000a < 1/1.000; muy raras: < 1/10.000; no conocida: no puede estimarse a partir
de los datos disponibles).
Las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad dentro de cada
intervalo de frecuencia.
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FICHA TÉCNICA
Trastornos oculares
Un cambio importante en el control de la glucemia puede provocar un trastorno visual temporal,
debido a la alteración temporal de la turgencia y del índice de refracción del cristalino.
La mejora a largo plazo del control de la glucemia reduce el riesgo de progresión de la retinopatía
diabética. Sin embargo, la intensificación de la terapia con insulina, con una mejora brusca del control
de la glucemia, puede estar asociado a un deterioro temporal de la retinopatía diabética. En pacientes
con retinopatía proliferativa, especialmente si no se ha tratado con fotocoagulación, los episodios
hipoglucémicos graves pueden ocasionar una amaurosis transitoria.
Población pediátrica
En general, el perfil de seguridad en niños y adolescentes (≤ 18 años) es similar al perfil de seguridad
en adultos.
Las notificaciones de reacciones adversas recibidas en la post comercialización incluyeron
relativamente más frecuentemente reacciones en el lugar de inyección (dolor en el lugar de
inyección, reacción en el lugar de inyección) y reacciones en la piel (rash, urticaria) en niños y
adolescentes (≤ 18 años) que en adultos.
No se dispone de datos de seguridad en estudios clínicos en niños menores de 2 años.
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FICHA TÉCNICA
Medidas
Los episodios leves de hipoglucemia se pueden tratar normalmente con carbohidratos por vía oral,
pudiéndose requerir ajustes de la dosis del medicamento, de las pautas dietéticas o del ejercicio
físico. Los episodios más graves con coma, convulsiones o trastornos neurológicos se pueden tratar
con glucagón intramuscular/subcutáneo o con solución glucosada concentrada por vía intravenosa.
Puede ser necesaria una ingesta mantenida de carbohidratos y someter al paciente a observación
porque la hipoglucemia puede recurrir tras una aparente recuperación clínica.
4 PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS
4.1 PROPIEDADES FARMACODINÁMICAS
Mecanismo de acción
La insulina glargina es un análogo de la insulina humana diseñado para que tenga baja solubilidad a
un pH neutro. Es completamente soluble al pH ácido de la solución de inyección de Lantus (pH 4).
Tras su inyección en el tejido subcutáneo, la solución ácida es neutralizada, dando lugar a la
formación de microprecipitados a partir de los cuales se liberan continuamente pequeñas
cantidades de insulina glargina, proporcionando un suave y predecible perfil de
concentración/tiempo sin pico, con una duración de acción prolongada.
Unión al receptor de la insulina: estudios in vitro indican que la afinidad de la insulina glargina y sus
metabolitos M1 y M2 por el receptor de la insulina humana, es similar a la de la insulina humana.
Unión al receptor de IGF-1: la afinidad de la insulina glargina por el receptor de IGF-1 humano es
aproximadamente de 5 a 8 veces mayor que la afinidad por dicho receptor de la insulina humana
(pero aproximadamente de 70 a 80 veces menor que la afinidad del IGF-1 por el receptor de IGF-1),
mientras que M1 y M2 se unen al receptor de IGF-1 con una afinidad ligeramente inferior en
comparación con la insulina humana.
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FICHA TÉCNICA
En ciertos estudios clínicos farmacológicos, la insulina glargina y la insulina humana por vía
intravenosa han demostrado ser equipotentes cuando se administran a las mismas dosis. Como
ocurre con todas las insulinas, el curso temporal de acción de la insulina glargina puede verse
afectado por el ejercicio físico y otras variables.
En estudios de clamp euglucémico en sujetos sanos y en pacientes con diabetes tipo 1, el inicio de
la acción de la insulina glargina subcutánea fue más lento que el de la insulina NPH humana, su perfil
de acción fue suave y sin pico, y la duración de su efecto fue prolongada.
*determinada como la cantidad de glucosa perfundida para mantener niveles plasmáticos de glucosa constantes (valores medios horarios).
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FICHA TÉCNICA
En estudios clínicos se observaron anticuerpos que presentaban reacción cruzada con la insulina
humana y la insulina glargina, con la misma frecuencia tanto en los grupos de tratamiento con insulina
– NPHcomo con insulina glargina.
Los efectos de insulina glargina (administrado una vez al día) sobre la retinopatía diabética se
evaluaron en un ensayo de 5 años de duración, abierto, controlado frente a insulina NPH
(administrada 2 veces al día), en 1.024 pacientes con diabetes tipo 2, en los que se evaluó la
progresión de retinopatía en tres o más grados en la escala del Estudio para el Tratamiento Precoz
de la Retinopatía Diabética (ETDRS) mediante fotografía de fondo de ojo. No se han observado
diferencias significativas en la progresión de la retinopatía diabética al comparar insulina glargina
frente a insulina NPH.
El estudio ORIGIN (Outcome Reduction with Initial Glargine Intervention) fue un estudio de diseño
factorial 2x2, aleatorizado, multicéntrico realizado en 12.537 participantes con alto riesgo
cardiovascular (CV) con alteración de la glucosa en ayunas (IFG) o alteración de la tolerancia a la
glucosa (IGT) (12% de los participantes) o diabetes mellitus tipo 2 tratados con ≤ 1 antidiabético oral
(88% de los participantes). Los participantes fueron aleatorizados (1:1) para recibir insulina glargina
(n = 6.264), titulada (ajustada) hasta alcanzar unos valores de Glucemia en ayunas (FPG) ≤ 95 mg/dL
(5,3 mM), o tratamiento estándar (n = 6.273).
La primera de las dos variables principales de eficacia fue el tiempo transcurrido hasta la primera
aparición de muerte CV, infarto de miocardio (IM) no mortal, o ictus no mortal y la segunda variable
principal de eficacia fue el tiempo hasta la aparición de cualquiera de los primeros acontecimientos
de la primera variable principal, o procedimientos de revascularización (coronaria, carótida o
periférica) u hospitalización por insuficiencia cardiaca.
Las variables secundarias incluyen todas las causas de mortalidad y una variable compuesta
microvascular.
La dosis media de insulina glargina al final del estudio fue 0,42 U/kg. Al inicio los participantes
tuvieron un valor medio de HbA1c de 6,4% y medianas de HBA1c durante el tratamiento que van
del 5,9 al 6,4% en el grupo de insulina glargina, y 6,2% a 6,6% en el grupo de tratamiento estándar
durante la duración del seguimiento.
Las tasas de hipoglucemia grave (casos por 100 participantes/año de exposición) fueron 1,05 para
insulina glargina y 0,30 para el grupo de tratamiento estándar y las tasas de hipoglucemia no grave
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FICHA TÉCNICA
fueron 7,71 para insulina glargina y 2,44 para el grupo de tratamiento estándar. Durante el
transcurso de los 6 años del estudio, el 42% del grupo de insulina glargina no experimento ninguna
hipoglucemia. En la última visita del tratamiento, hubo un incremento medio del peso corporal
desde el valor basal de 1,4 kg en el grupo de insulina glargina y un decrecimiento medio de 0,8 kg
en el grupo de tratamiento estándar.
Población pediátrica
En un ensayo clínico controlado, aleatorizado, en pacientes pediátricos (de edades comprendidas
entre 6 y 15 años) con diabetes tipo 1 (n = 349) en tratamiento durante 28 semanas con un régimen
de insulina basal en bolus donde se utilizó insulina regular humana antes de cada comida. Se
administró insulina glargina una vez al día a la hora de acostarse e insulina humana NPH una o dos
veces al día.
Un estudio cruzado que compara insulina glargina más insulina lispro con insulina humana regular
más NPH (cada tratamiento se administró durante 16 semanas en orden aleatorio) se realizó
también en 26 adolescentes de 12 a 18 años, con diabetes tipo 1. Como en el estudio pediátrico
descrito anteriormente, la reducción de la glucosa plasmática en ayunas con respecto a los valores
basales fue mayor en el grupo de insulina glargina que en el grupo de NPH. Los cambios de HbA1c
con respecto a los valores basales fueron similares en ambos grupos de tratamiento; sin embargo
los niveles de glucosa en sangre registrados durante la noche fueron significativamente más altos
en el grupo de insulina glargina/lispro que en el grupo NPH/regular, con un nadir medio de 5,4 mM
vs 4,1mM. Consecuentemente las incidencias de hipoglucemia nocturnas fueron del 32 % en el
grupo insulina glargina/lispro vs 52 % en el grupo NPH/regular.
Un estudio de grupos paralelos se realizó en 125 niños con diabetes mellitus tipo 1 de edades
comprendidas entre 2 y 6 años durante 24 semanas, comparando insulina glargina administrada una
vez al día por la mañana con insulina NPH administrada una o dos veces al día como insulina basal.
Ambos grupos recibieron insulina en bolos antes de las comidas.
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FICHA TÉCNICA
Población pediátrica
La farmacocinética se evaluó en un estudio clínico en niños de 2 años a menores de 6 años con
diabetes mellitus tipo 1. Los niveles en plasma de insulina glargina y sus principales metabolitos M1
y M2 se midieron en niños tratados con insulina glargina, mostrando patrones de concentración
plasmática similares a los encontrados en adultos y sin mostrar evidencia de acumulación de insulina
glargina o sus metabolitos con dosificación crónica.
5 DATOS FARMACÉUTICOS
5.1 LISTA DE EXCIPIENTES
Cloruro de zinc,
Metacresol,
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FICHA TÉCNICA
Glicerol (85%),
Ácido clorhídrico concentrado (para ajustar el pH),
Hidróxido de sodio (para ajustar el pH),
Agua para inyección.
5.2 INCOMPATIBILIDADES
Lantus® no debe mezclarse con otros medicamentos.
Los cartuchos de 3ml sin refrigeración estén en uso o no, deben ser desechados después de un
periodo de 28 días (4 semanas).
Para las condiciones de conservación, tras la primera apertura del medicamento, ver sección 5.3.
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FICHA TÉCNICA
Hay que inspeccionar Lantus antes de usarlo. Sólo se debe usar si la solución es transparente,
incolora, carece de partículas sólidas visibles, y si presenta una consistencia acuosa. Dado que
Lantus es una solución, no necesita disolución antes de su uso.
Lantus no debe mezclarse con otra insulina o diluirse. La mezcla o dilución puede cambiar su
tiempo/perfil de acción y la mezcla puede formar precipitados.
Se debe comprobar siempre la etiqueta de insulina antes de cada inyección para evitar errores de
medicación entre insulina glargina y otras insulinas (ver sección 3.4).
Los cartuchos de Lantus se deben utilizar únicamente con las plumas: ClikSTAR, AllStar, AllStar PRO o
JuniorSTAR (ver secciones 3.2 y 3.4). En su país, puede que solamente estén comercializadas algunas
de estas plumas.
La pluma debe utilizarse tal y como se recomienda en la información facilitada por el fabricante del
dispositivo.
Las instrucciones del fabricante para el uso de la pluma se deben seguir cuidadosamente al cargar el
cartucho, insertar la aguja y administrar la inyección de insulina.
Si la pluma de insulina está dañada, o no funciona correctamente (debido a defectos mecánicos), se
debe desechar y utilizar una pluma de insulina nueva.
Cartucho
Antes de su inserción en la pluma, el cartucho se debe mantener a temperatura ambiente durante
1 o 2 horas.
Antes de la inyección se deben eliminar del cartucho las burbujas de aire que se formen (véanse las
instrucciones de uso de la pluma). Los cartuchos vacíos no se deben rellenar.
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FICHA TÉCNICA
6 REFERENCIA
Agencia Europea de Medicamentos (EMA) – Resumen de las Características del Producto. LANTUS.
Fecha de última actualización 24 de noviembre de 2021.
Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/documents/product-information/lantus-epar-product-
information_es.pdf
7 REVISIÓN LOCAL
03/02/2022
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FICHA TÉCNICA
LANTUS ®
3. INFORMACIÓN CLÍNICA
3.1 INDICACIONES TERAPÉUTICAS
Tratamiento de diabetes mellitus en adultos, adolescentes y niños a partir de los 2 años.
Poblaciones especiales
Pacientes de edad avanzada (≥ 65 años)
En pacientes de edad avanzada, el deterioro progresivo de la función renal puede producir una
disminución constante de las necesidades de insulina.
FICHA TÉCNICA
Insuficiencia renal
En pacientes con insuficiencia renal, las necesidades de insulina pueden reducirse a causa de la
disminución de su metabolismo.
Insuficiencia hepática
En pacientes con insuficiencia hepática, las necesidades de insulina pueden disminuir a causa de la
reducción de la capacidad de gluconeogénesis y la disminución del metabolismo de la insulina.
Población pediátrica
- Adolescentes y niños a partir de 2 años de edad
La seguridad y eficacia de Lantus ha sido establecida en adolescentes y niños a partir de 2 años
de edad. La pauta posológica (dosis y horario) se debe ajustar de manera individual.
- Niños menores de 2 años
La seguridad y eficacia de Lantus no ha sido establecida. No se dispone de datos.
Durante las primeras semanas, esta disminución debe compensarse, al menos en parte, con un
incremento de la insulina en las horas de las comidas, debiendo ajustar esta pauta posteriormente
de forma individual.
Con la mejora del control metabólico y el incremento resultante de la sensibilidad a la insulina puede
ser necesario un nuevo ajuste de la dosis pautada. También puede requerirse un ajuste de la dosis,
por ejemplo, si cambia el peso, el estilo de vida del paciente, el horario de administración de la dosis
de insulina o si surgen otras circunstancias que puedan inducir una mayor sensibilidad a la hipo o
hiperglucemia.
Los pacientes con dosis elevada de insulina a causa de la presencia de anticuerpos antiinsulina
humana pueden experimentar una respuesta mejorada de la insulina con Lantus.
Forma de administración
Lantus se administra por vía subcutánea.
Lantus no se debe administrar por vía intravenosa. La prolongada duración de la acción de Lantus
depende de su inyección en el tejido subcutáneo. La administración intravenosa de la dosis
subcutánea habitual puede provocar una hipoglucemia grave.
No existen diferencias clínicamente relevantes en los niveles séricos de insulina o de glucosa tras la
administración de Lantus en el abdomen, en el muslo o en el deltoides. Hay que cambiar los puntos
de inyección, dentro de un área de aplicación determinada, de una inyección a otra para reducir el
riesgo de lipodistrofia y amiloidosis cutánea (ver secciones 3.4 y 3.8).
Lantus no debe mezclarse con ninguna otra insulina ni debe diluirse. Su mezcla o dilución pueden
modificar su perfil de acción/tiempo y la mezcla puede provocar su precipitación.
Para más información acerca de la manipulación ver precauciones especiales para eliminar Lantus.
3.3 CONTRAINDICACIONES
Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes.
Cambiar a un paciente a otro tipo o marca de insulina debe realizarse bajo estricta supervisión
médica. Cambios de concentración, marca (fabricante), tipo (regular, NPH, lenta, de acción
prolongada, etc.), origen (animal, humana, análogo de insulina humana) y/o método de fabricación
puede necesitar un cambio de dosis.
Se debe enseñar a los pacientes a realizar una rotación continua del punto de inyección para reducir
el riesgo de sufrir lipodistrofia y amiloidosis cutánea. Hay un posible riesgo de retraso de la
absorción de insulina y empeoramiento del control de la glucemia tras las inyecciones de insulina
en puntos con estas reacciones. Se ha notificado que un cambio repentino en el punto de inyección
en una zona no afectada produce hipoglucemia. Se recomienda vigilar la glucosa en sangre después
de cambiar el punto de inyección y podrá considerarse el ajuste de las medicaciones antidiabéticas.
Hipoglucemia
El momento de incidencia de la hipoglucemia depende del perfil de acción de las insulinas
empleadas y puede, por tanto, cambiar cuando se modifica el régimen de tratamiento. Dado que
Lantus proporciona insulina basal de forma más continuada, se puede esperar que la hipoglucemia
nocturna sea menor, aunque la matutina será mayor.
Los pacientes deben conocer las circunstancias en que los síntomas de alarma de hipoglucemia se
ven reducidos. Los síntomas de alarma de hipoglucemia pueden verse modificados, y ser menos
pronunciados o estar ausentes en ciertos grupos de riesgo. Éstos incluyen a los pacientes:
- cuyo control glucémico ha mejorado notablemente,
- en los que la hipoglucemia se desarrolla gradualmente,
- de edad avanzada,
- después de cambiar de una insulina de origen animal a una insulina de origen humano,
- que presentan una neuropatía autónoma,
- con un largo historial de diabetes,
- que padecen una enfermedad psiquiátrica,
- que reciben tratamiento simultáneo con determinados medicamentos.
Estas situaciones pueden ocasionar una hipoglucemia grave (y posiblemente la pérdida del
conocimiento) antes de que el paciente sea consciente de su hipoglucemia.
El cumplimiento por parte del paciente de la dosis prescrita, el régimen dietético, la correcta
administración de insulina y el reconocimiento de los síntomas de hipoglucemia, son esenciales
para reducir el riesgo de hipoglucemia. Los factores que incrementan la susceptibilidad a la
hipoglucemia requieren una especial vigilancia y pueden requerir ajuste de la dosis. Entre ellos se
incluyen:
- el cambio del área de inyección,
- el incremento de la sensibilidad a la insulina (p.ej. al eliminar factores de estrés),
- el ejercicio físico desacostumbrado, aumentado o prolongado,
- una enfermedad intercurrente (p.ej. vómitos, diarrea),
- ingesta inadecuada de alimentos,
- omisión de comidas,
- consumo de alcohol,
- ciertos trastornos de descompensación del sistema endocrino, (p.ej. hipotiroidismo e insuficiencia
adrenocortical o de la pituitaria anterior),
- el tratamiento en concomitancia con ciertos medicamentos.
Enfermedades intercurrentes
Las enfermedades intercurrentes exigen una intensificación del control metabólico. En muchos
casos está indicada la realización de análisis de orina para detectar la presencia de cuerpos
cetónicos, y a menudo hay que ajustar la dosis de insulina, siendo frecuente que aumente la
necesidad de la misma. Los pacientes con diabetes del tipo 1 deben continuar consumiendo al
menos una pequeña cantidad de carbohidratos de forma periódica, aun cuando sean incapaces de
comer o coman sólo un poco, o padezcan vómitos, etc., y nunca deben interrumpir completamente
la administración de insulina.
Anticuerpos antiinsulina
La administración de la insulina puede dar lugar a la formación de anticuerpos antiinsulina. En raras
ocasiones, la presencia de estos anticuerpos antiinsulina puede precisar un ajuste de la dosis de
insulina para corregir una tendencia a la hiper o a la hipoglucemia.
Errores de medicación
Se han notificado errores de medicación, en los cuales se han administrado de forma accidental
otras insulinas, en particular insulinas de acción corta, en lugar de insulina glargina. Se debe
comprobar siempre la etiqueta de insulina antes de cada inyección para evitar errores de
medicación entre insulina glargina y otras insulinas.
FICHA TÉCNICA
Excipientes
Este medicamento contiene menos de 1mmol (23mg) de sodio por dosis, por lo que se considera
esencialmente “exento de sodio”.
El uso de Lantus se puede considerar durante el embarazo, en aquellos casos en los que esté
clínicamente indicado.
Es esencial que las pacientes con diabetes preexistente o gestacional mantengan un buen control
FICHA TÉCNICA
metabólico durante el embarazo para prevenir los resultados adversos asociados a hiperglucemia. Las
necesidades de insulina pueden disminuir durante el primer trimestre y generalmente aumentan
durante el segundo y tercer trimestre. Inmediatamente después del parto, las necesidades de insulina
disminuyen de forma rápida (aumento del riesgo de hipoglucemia), siendo esencial un control
cuidadoso de la glucosa.
Lactancia
Se desconoce si la insulina glargina se excreta en la leche materna. No se prevén efectos
metabólicos de la insulina glargina ingerida en niños/recién nacidos lactantes puesto que la insulina
glargina como péptido es digerida en aminoácidos en el tracto gastrointestinal humano.
Las mujeres en periodo de lactancia pueden necesitar ajustes en la dosis de insulina y en la dieta.
Fertilidad
Los estudios en animales no indican efectos perjudiciales directos en términos de fertilidad.
Debe advertirse a los pacientes que adopten precauciones para evitar una hipoglucemia mientras
conducen. Esto es particularmente importante en aquellos pacientes con ausencia o reducción de
la capacidad para percibir los síntomas de aviso de hipoglucemia, o que padecen episodios
frecuentes de hipoglucemia. Deberá considerarse la conveniencia de conducir o utilizar máquinas en
estas circunstancias.
Las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad dentro de cada intervalo
de frecuencia.
FICHA TÉCNICA
Trastornos oculares
Un cambio importante en el control de la glucemia puede provocar un trastorno visual temporal, debido
a la alteración temporal de la turgencia y del índice de refracción del cristalino.
La mejora a largo plazo del control de la glucemia reduce el riesgo de progresión de la retinopatía diabética.
Sin embargo, la intensificación de la terapia con insulina, con una mejora brusca del control de la glucemia,
puede estar asociada a un deterioro temporal de la retinopatía diabética. En pacientes con retinopatía
proliferativa, especialmente si no se ha tratado con fotocoagulación, los episodios hipoglucémicos graves
pueden ocasionar una amaurosis transitoria.
Raras veces, la insulina puede ocasionar retención de sodio y edema, especialmente si se mejora un
control metabólico previo deficiente, con un tratamiento insulínico intensificado.
Población pediátrica
En general, el perfil de seguridad en niños y adolescentes (≤ 18 años) es similar al perfil de seguridad en
adultos.
Las notificaciones de reacciones adversas recibidas en la postcomercialización incluyeron relativamente
más frecuentemente reacciones en el lugar de inyección (dolor en el lugar de inyección, reacción en el
lugar de inyección) y reacciones en la piel (rash, urticaria) en niños y adolescentes (≤ 18 años) que en
adultos.
Medidas
Los episodios leves de hipoglucemia se pueden tratar normalmente con carbohidratos por vía oral,
pudiéndose requerir ajustes de la dosis del medicamento, de las pautas dietéticas o del ejercicio físico.
Los episodios más graves con coma, convulsiones o trastornos neurológicos se pueden tratar con
glucagón intramuscular/subcutáneo o con solución glucosada concentrada por vía intravenosa. Puede
ser necesaria una ingesta mantenida de carbohidratos y someter al paciente a observación porque la
hipoglucemia puede recurrir tras una aparente recuperación clínica.
4 PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS
4.1 PROPIEDADES FARMACODINÁMICAS
Grupo farmacoterapéutico: Fármacos usados en diabetes, insulinas y análogos para inyección, de acción
prolongada. Código ATC: A10A E04.
Mecanismo de acción
La insulina glargina es un análogo de la insulina humana diseñado para que tenga baja solubilidad a un
pH neutro. Es completamente soluble al pH ácido de la solución de inyección de Lantus (pH 4).
Tras su inyección en el tejido subcutáneo, la solución ácida es neutralizada, dando lugar a la formación
de microprecipitados a partir de los cuales se liberan continuamente pequeñas cantidades de insulina
glargina, proporcionando un suave y predecible perfil de concentración/tiempo sin pico, con una
duración de acción prolongada.
Unión al receptor de la insulina: estudios in vitro indican que la afinidad de la insulina glargina y sus
metabolitos M1 y M2 por el receptor de la insulina humana, es similar a la de la insulina humana.
Unión al receptor de IGF-1: la afinidad de la insulina glargina por el receptor de IGF-1 humano es
aproximadamente de 5 a 8 veces mayor que la afinidad por dicho receptor de la insulina humana (pero
aproximadamente de 70 a 80 veces menor que la afinidad del IGF-1 por el receptor de IGF-1), mientras
que M1 y M2 se unen al receptor de IGF-1 con una afinidad ligeramente inferior en comparación con la
insulina humana.
En ciertos estudios clínicos farmacológicos, la insulina glargina y la insulina humana por vía intravenosa han
demostrado ser equipotentes cuando se administran a las mismas dosis. Como ocurre con todas las
insulinas, el curso temporal de acción de la insulina glargina puede verse afectado por el ejercicio físico y
otras variables.
En estudios de clamp euglucémico en sujetos sanos y en pacientes con diabetes tipo 1, el inicio de la
acción de la insulina glargina subcutánea fue más lento que el de la insulina NPH humana, su perfil de
acción fue suave y sin pico, y la duración de su efecto fue prolongada.
*determinada como la cantidad de glucosa perfundida para mantener niveles plasmáticos de glucosa
constantes (valores medios horarios).
La duración de acción más prolongada de la insulina glargina subcutánea está relacionada directamente
con su menor tasa de absorción y respalda su administración una vez al día. El curso temporal de acción
de la insulina y de los análogos de la insulina tales como la insulina glargina pueden variar
considerablemente en diferentes personas o dentro de la misma persona.
FICHA TÉCNICA
En estudios clínicos se observaron anticuerpos que presentaban reacción cruzada con la insulina humana
y la glargina, con la misma frecuencia tanto en los grupos de tratamiento con insulina – NPH como con
insulina glargina.
Los efectos de insulina glargina (administrado una vez al día) sobre la retinopatía diabética se evaluaron
en un ensayo de 5 años de duración, abierto, controlado frente a insulina NPH (administrada 2 veces al
día), en 1.024 pacientes con diabetes tipo 2, en los que se evaluó la progresión de retinopatía en tres o
más grados en la escala del Estudio para el Tratamiento Precoz de la Retinopatía Diabética (ETDRS)
mediante fotografía de fondo de ojo. No se han observado diferencias significativas en la progresión de
la retinopatía diabética al comparar insulina glargina frente a insulina NPH.
El estudio ORIGIN (Outcome Reduction with Initial Glargine Intervention) fue un estudio de diseño
factorial 2x2, aleatorizado, multicéntrico realizado en 12.537 participantes con alto riesgo cardiovascular
(CV) con alteración de la glucosa en ayunas (IFG) o alteración de la tolerancia a la glucosa (IGT) (12% de
los participantes) o diabetes mellitus tipo 2 tratados con ≤ 1 antidiabético oral (88% de los participantes).
Los participantes fueron aleatorizados (1:1) para recibir insulina glargina (n = 6.264), titulada (ajustada)
hasta alcanzar unos valores de Glucemia en ayunas (FPG) ≤ 95 mg/dL (5,3 mM), o tratamiento estándar
(n = 6.273). La primera de las dos variables principales de eficacia fue el tiempo transcurrido hasta la
primera aparición de muerte CV, infarto de miocardio (IM) no mortal, o ictus no mortal y la segunda
variable principal de eficacia fue el tiempo hasta la aparición de cualquiera de los primeros
acontecimientos de la primera variable principal, o procedimientos de revascularización (coronaria,
carótida o periférica) u hospitalización por insuficiencia cardiaca.
Las variables secundarias incluyen todas las causas de mortalidad y una variable compuesta
microvascular.
Insulina glargina no alteró el riesgo relativo de enfermedad CV y mortalidad CV cuando se comparó con
el tratamiento estándar. No existieron diferencias entre insulina glargina y el tratamiento estándar para
las dos variables principales; ni para cualquier componente de la variable compuesta; para la mortalidad
por cualquier causa; o para el resultado microvascular.
La dosis media de insulina glargina al final del estudio fue 0,42 U/kg. Al inicio los participantes tuvieron
un valor medio de HbA1c de 6,4% y medianas de HBA1c durante el tratamiento que van del 5,9 al 6,4%
en el grupo de insulina glargina, y 6,2% a 6,6% en el grupo de tratamiento estándar durante la duración
del seguimiento.
Las tasas de hipoglucemia grave (casos por 100 participantes/año de exposición) fueron 1,05 para
insulina glargina y 0,30 para el grupo de tratamiento estándar y las tasas de hipoglucemia no grave fueron
7,71 para insulina glargina y 2,44 para el grupo de tratamiento estándar. Durante el transcurso de los 6
FICHA TÉCNICA
años del estudio, el 42% del grupo de insulina glargina no experimento ninguna hipoglucemia.
En la última visita del tratamiento, hubo un incremento medio del peso corporal desde el valor basal de
1,4 kg en el grupo de insulina glargina y un decrecimiento medio de 0,8 kg en el grupo de tratamiento
estándar.
Población pediátrica
En un ensayo clínico controlado, aleatorizado, en pacientes pediátricos (de edades comprendidas entre 6 y
15 años) con diabetes tipo 1 (n = 349) en tratamiento durante 28 semanas con un régimen de insulina basal
en bolus donde se utilizó insulina regular humana antes de cada comida. Se administró insulina glargina
una vez al día a la hora de acostarse e insulina humana NPH una o dos veces al día.
En ambos grupos de tratamiento se observaron efectos similares sobre HbA1c (Hemoglobina Glicosilada)
y la incidencia de hipoglucemia sintomática, sin embargo la glucosa plasmática en ayunas disminuyó más
con respecto a los valores basales en el grupo de insulina glargina que en el grupo de NPH. También
apareció menos hipoglucemia grave en el grupo de insulina glargina. Ciento cuarenta y tres pacientes
tratados con insulina glargina en este estudio continuaron en tratamiento con insulina glargina en una
extensión del estudio sin controlar, con una duración media de seguimiento de 2 años. No se observaron
nuevas señales de seguridad durante esta extensión de tratamiento con insulina glargina.
Un estudio cruzado que compara insulina glargina más insulina lispro con insulina humana regular más
NPH (cada tratamiento se administró durante 16 semanas en orden aleatorio) se realizó también en 26
adolescentes de 12 a 18 años, con diabetes tipo 1. Como en el estudio pediátrico descrito anteriormente,
la reducción de la glucosa plasmática en ayunas con respecto a los valores basales fue mayor en el grupo
de insulina glargina que en el grupo de NPH. Los cambios de HbA1c con respecto a los valores basales
fueron similares en ambos grupos de tratamiento; sin embargo, los niveles de glucosa en sangre
registrados durante la noche fueron significativamente más altos en el grupo de insulina glargina/lispro
que en el grupo NPH/regular, con un nadir medio de 5,4 mM vs 4,1mM. Consecuentemente las
incidencias de hipoglucemia nocturnas fueron del 32 % en el grupo insulina glargina/lispro vs 52 % en el
grupo NPH/regular.
Un estudio de grupos paralelos se realizó en 125 niños con diabetes mellitus tipo 1 de edades
comprendidas entre 2 y 6 años durante 24 semanas, comparando insulina glargina administrada una vez
al día por la mañana con insulina NPH administrada una o dos veces al día como insulina basal. Ambos
grupos recibieron insulina en bolos antes de las comidas.
El objetivo primario de demostrar la no inferioridad de la insulina glargina frente a NPH en todas las
hipoglucemias no se alcanzó y hubo una tendencia al incremento de las hipoglucemias con insulina
glargina [ratio tasa insulina glargina: NPH (95% CI) = 1,18 (0,97 – 1,44)].
Población pediátrica
La farmacocinética se evaluó en un estudio clínico en niños de 2 años a menores de 6 años con diabetes
mellitus tipo 1. Los niveles en plasma de insulina glargina y sus principales metabolitos M1 y M2 se
midieron en niños tratados con insulina glargina, mostrando patrones de concentración plasmática
similares a los encontrados en adultos y sin mostrar evidencia de acumulación de insulina glargina o sus
metabolitos con dosificación crónica.
5 DATOS FARMACÉUTICOS
5.1 LISTA DE EXCIPIENTES
Cloruro de zinc,
Metacresol,
Glicerol (85%),
Acido clorhídrico concentrado,
Hidróxido de sodio,
FICHA TÉCNICA
Polisorbato 20,
Agua para inyección.
5.2 INCOMPATIBILIDADES
Lantus® no debe mezclarse con otros medicamentos. Es importante asegurar que las jeringas no
contengan vestigios de ningún otro material.
Los viales de 10 ml sin refrigeración estén en uso o no, deben ser desechados después de un periodo
de 28 días (4 semanas).
Viales abiertos
No permita que la insulina se congele. Debe desecharse en caso de congelación.
Una vez realizada la primera aplicación del vial, esté refrigerado o no, debe ser desechado después
de 28 días (4 semanas). Si la refrigeración no es posible, el Vial de 10 ml inciado, puede mantenerse
sin refrigerar hasta por 28 días (4 semanas), lejos del calor y la luz directa, siempre y cuando la
temperatura no sea mayor de 30°C (86°F).
Los viales de 10 ml sin refrigeración estén en uso o no, deben ser desechados después de un periodo
de 28 días (4 semanas).
Inspeccione el vial antes de usar. Sólo debe usarse si la solución es transparente, incolora, sin
partículas sólidas visibles y si tiene consistencia similar a la del agua. Como Lantus® es una solución,
no requiere resuspensión antes del uso.
Se recomienda que la fecha del primer uso del vial se anote en la etiqueta.
FICHA TÉCNICA
Lantus no debe mezclarse con otra insulina o diluirse. La mezcla o dilución puede cambiar su
tiempo/perfil de acción y la mezcla puede formar precipitados.
Se debe comprobar siempre la etiqueta de insulina antes de cada inyección para evitar errores de
medicación entre insulina glargina y otras insulinas.
6 REFERENCIA
Agencia Europea de Medicamentos (EMA) – Resumen de las Características del Producto. LANTUS.
Fecha de última actualización 24 de noviembre de 2021.
Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/documents/product-information/lantus-epar-product-
information_es.pdf
7 REVISIÓN LOCAL
03/02/2022