6.1. El sistema canovista: la Constitución de 1876 y el turno de partidos.
La oposición al
sistema.
La burguesía moderada había optado ya por la restauración borbónica en la persona de Alfonso. Isabel II
cedió sus derechos reales a su hijo (1870). En el manifiesto de Sandhurst, Alfonso ofrecía una propuesta
de régimen monárquico que garantizase un funcionamiento liberal de las instituciones. Cánovas del
Castillo, había conseguido agrupar en la causa Alfonsina los viejos partidos isabelinos, muchos
revolucionarios del 68 y la mayoría del ejército.
El sistema canovista: El sistema político de la Restauración está ligado a la figura de Cánovas del
Castillo. Antiguo ministro de la Unión Liberal, su pensamiento político reaccionario y antidemocrático,
siempre fue contrario al sufragio universal. Artífice de la vuelta al trono de los Borbones, fue asesinado en
1897 por el anarquista Angiolillo. Sus objetivos eran:
- Terminar con las intervenciones del Ejército
- Sistema bipartidista basado en dos partidos burgueses que pacíficamente se fueran turnando en el
poder. El Partido Conservador y el Partido Liberal.
Se redactó la Constitución de 1876, heredera de la del 45, pero elástica para mantenerla pese al
partido que gobernara. Características:
- Soberanía compartida Cortes con el Rey .
- Cortes Bicamerales: se representan las clases poderosas del país (senadores “de derecho propio”, senadores
“vitalicios”, senadores elegidos).
- Fortalecimiento del poder de la Corona ostenta el poder ejecutivo (designación de los
ministros y mando directo del ejército), poder legislativo (compartido con las Cortes), Derecho de
veto absoluto sobre las leyes, poder de convocar, suspender o disolver las Cortes ,
- Reconocimiento teórico de derechos y libertades, limitados durante los gobiernos de Cánovas.
- Recorte de la libertad religiosa. La religión católica es declarada religión oficial del Estado.
No se especifica el tipo de sufragio para elegir el Congreso.
El Reinado de Alfonso XII (1875-1885): el turno de partidos.
El sistema de turno puso fin al intervencionismo militar y a los pronunciamientos. Fue un puro
artificio político, destinado a mantener apartados del poder a la izquierda, el movimiento obrero, los
regionalismos y nacionalismos. No era la expresión de la voluntad de los electores. Los dirigentes de
los partidos lo pactaban previamente. El Rey nombraba un nuevo Jefe de Gobierno que convocaba
elecciones adulteradas. Los “caciques” (personajes ricos e influyentes en la España rural), eran los
encargados de llevar a la práctica los resultados electorales acordados, siguiendo las instrucciones
de los gobernadores que seguían el “encasillado” acordado por las élites políticas. Los métodos de
los caciques eran la violencia y amenazas o simplemente el “pucherazo”.
El funcionamiento del régimen: la evolución política hasta 1885.
1) P. Conservador (1876-81). Marcada por las reformas que reforzaron el control del Estado. Censura de
prensa; fiscalizó la enseñanza universitaria; reguló la elección de Municipios y Diputaciones. Establecía un
sufragio censitario muy restringido. Las libertades de asociación y reunión quedaron sometidas a la
interpretación del gobierno. Sindicatos y asociaciones obreras operaban en la clandestinidad.
2) P. Liberal (1881-84). Los liberales de Sagasta formaron gobierno. Limitó las denuncias por delitos de
imprenta, devolvió a sus cátedras a los profesores represaliados, permitió las asociaciones obreras y
republicanas, y se amnistiaba a los republicanos. La recesión económica ocasionó disturbios y huelgas por lo
que el Rey encargó formar gobierno de nuevo a los conservadores.
3) P. Conservador (1884-85). El gobierno canovista apenas tuvo tiempo de modificar las pautas liberales
cuando en noviembre de 1885 moría Alfonso XII. El régimen se enfrentaba a la regencia de la esposa del rey,
María Cristina, embarazada por tercera vez y con dos hijas menores.
Esta situación llevó a los dos líderes, Cánovas y a Sagasta a establecer el Pacto del Pardo. Se comprometían a
apoyar la regencia, a facilitar el relevo del gobierno y garantizar la estabilidad del régimen.
La etapa comienza con el gobierno de Sagasta, promulgó una serie de leyes, su objetivo era introducir
reformas progresistas compatibles con la constitución vigente: Se promulgaron códigos de comercio y civil
(unificación del derecho). La “Ley de Asociaciones”, legalizó las de organizaciones obreras, así como, la
“Ley de sufragio universal".
LA OPOSICIÓN AL SISTEMA.
El carlismo. Su derrota militar provocó una crisis interna, inició un proceso de modernización, participando
en las elecciones, y captando sectores sociales, como los jóvenes. El objetivo era frenar el ascenso del
republicanismo y del socialismo. Arraigó en el País Vasco, Navarra...
Los republicanos: marginados y haciendo frente a la represión de los primeros partidos canovistas eran una
fuerza importante, existían diferentes partidos. En 1903, se logra la Unión Republicana. Compuestos por
clases medias y trabajadores en las ciudades. Defendían la República, principio de soberanía popular; medidas
de carácter reformista para resolver la "cuestión social", la fe en el progreso y el anticlericalismo.
El movimiento obrero y campesino. Características principales.
Desde 1874, los grupos obreros ligados a la AIT, pasaron a la clandestinidad, lo que llevó a la
radicalización de su ideología. Con la industrialización creció la importancia social de la clase obrera.
El mov. Anarquista se reorganiza con los primeros gobiernos liberales ( Cataluña y Andalucía). Se creó en
1881, la "Federación de Trabajadores de la Región Española". Tres tiposr: Sindical, violenta y cultural.
El mov. Socialista.: influencia del marxismo francés, que les lleva a dirigirse al proletariado industrial
poco numeroso en España. En 1879, fundación del P.S.O.E. con Pablo Iglesias
La oposición intelectual: profesores de universidad, pensadores, novelistas... contrarios a un sistema que
impedía la modernización del país y la aproximación a la Europa avanzada.
Regionalismos.
El catalanismo : En los años treinta se había iniciado el movimiento literario y cultural, la Renaixença. El
catalanismo político se inicia en la Restauración con el republicano federal Almirall, que fundó el Centre
Catalá (1882) demandando mayor autonomía. En 1891 se crea la Unió Catalanista que promovió las Bases de
Manresa, que incluía un proyecto de Estatuto de Autonomía. En 1901 se formó la Lliga Regionalista, partido
conservador que aspiraba a una autonomía de Cataluña, apoyado por sectores de las clases medias y altas.
El Nacionalismo Vasco se había producido la abolición de los fueros en 1876. La burguesía vizcaína,
enriquecida por la revolución industrial, fue el apoyo del nacionalismo vasco. Sabino Arana, en 1894, fundó
el Partido Nacionalista Vasco (PNV), lema “Dios y leyes viejas”de raíces carlistas; representaba los intereses
agrarios y de la pequeña burguesía. Se opone al liberalismo, a la democracia, al centralismo, al socialismo, y a
la industrialización. Defiende la vuelta al integrismo católico, a los valores culturales de la sociedad
tradicional. Insistió en la diferencia basada en la “raza” vasca y de preservarla mediante la independencia
política.
Regionalismo gallego, tuvo un desarrollo más lento y un menor arraigo social. Durante la Restauración el
galleguismo político se inicia, cuando Manuel Murguía funda la Asociación Regionalista Gallega.