CAPÍTULO 11
Contribuciones a la Ecología del Huemul en Argentina
Jo Anne M. Smith-Flueck y Werner T. Flueck
Cuando empezamos estudiar los huemules en Argentina en 1990, los antecedentes fueron
muy escasos y quedaron muchos aspectos básicos de la biología y ecología de huemul poco
conocidos o sin conocer. Por ejemplo, no existió una descripción detallada de la distribución
' *++/4 " 5
primeros datos sistematizados - unas observaciones preliminares de huemul en el parque
nacional Perito Moreno (provincia de Santa Cruz) tomado por Alejandro Serret de la Funda-
ción Vida Silvestre. Otra debilidad todavía hoy en día es el esfuerzo de investigación limitado
7 '
para acceder a muchos subpoblaciones de huemules viviendo en áreas remotas y de difícil
acceso. Realizando la necesidad de mejorar la situación, en el 1992 la Administración de Par-
ques Nacionales organizó la Primera Reunión Binacional Argentino-Chilena sobre Estrate-
' 8
huemul como “En Peligro” en Argentina.
Veinticinco años después, mucha información falta todavía sobre la biología y ecología del
huemul a pesar del aumento de proyectos de investigaciones de la especie. Mientras nume-
rosos estudios de huemules han sido realizados en Chile, Argentina palidece en la compa-
ración. Telemetría con radios, una herramienta muy valiosa y usado para investigar pobla-
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XI Región), ha sido desalentado en Argentina. Añadido a los impedimentos burocráticos,
5
baja sobre las cuestas occidentales de los Andes, donde los animales quedan frecuente-
mente en áreas remotas y lejos de los caminos, y en terreno escarbado. Quedan solo unos
500 animales en 63 subpoblaciones fragmentadas a lo largo de 1.850 km de los Andes ar-
gentinos. Además, algunas poblaciones se extinguieron en las últimas décadas, y 60% de las
poblaciones actuales tienen 12 o menos individuos.
Al comenzar estudiar poblaciones remanentes de huemul en Argentina, el objetivo fue des-
cribir la situación de cada sub-población en términos de su ecología y biología. Tomamos
datos para determinar factores negativos actuantes y evaluar su impacto, sin embargo,
siempre con el objetivo de diagnosticar las causas principales.
Reconocimientos llevado a cabo de 1993 a 1999 sobre la población del Lago La Plata (provin-
cia de Chubut) resultó en la colección de 19 muertos. Con este material, pudimos investigar
y evaluar la importancia de nutrición, enfermedad, y depredación sobre la dinámica de la
población. Un 37% tuvo signos de depredación por puma, que fue la causa de 50% de los
' ^_` 8 w*` 4
desarrollo de la uña de la cría sirve para estimar su edad neonatal.
Seguimos recogiendo restos de huemules en los años siguientes a lo largo de los Andes y
hacia 2007, nuestra colección había alcanzado 32 individuos (incluso 7 crías). La edad pro-
media de los adultos era 3,1 años (rango: 1,5 a 5,5 años). La falta de animales de mayores
edades llamó la atención dado que huemul puede vivir hasta por lo mínimo 15 años. Una
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EL HUEMUL DE AYSÉN y OTROS RINCONES
Autores recopilación y edición:
Agustín Iriarte, Denise s. Donoso, Bernardo Segura y Marcela Tirado.
Autores de Capítulos:
Anthony Povilitis, Dennis Aldridge, Sergio Alvarado, Paulo Corti, Miguel Escobar, Werner Flueck, Gladys Garay,
Zygmunt Gizejewski, Benito González, Osear Guineo, Ricardo Guineo, Rodrigo López, Gustavo saldivia, Cristian
saucedo, Joanne smith-Flueck y Alejandro Vila.
Foto portada y contraportada:
Christián Navarrete
Ilustración de cervatillo caratula:
Javier Wimmer
Ilustraciones:
Rodrigo Verdugo Tartakowsky
Fotos:
Paulo Corti, Paola Etchegaray, Werner Flueck, Forestal Arauco, Forestal Mininco, Gladys Garay, Benito
González, Jean Paul de la Harpe, D. Haughnney, Rodrigo López, J. Molina, Rodrigo Moraga, Jorge Oyarce K., C.
Quiroga, Cristián Saucedo, Carolina Panichine, Marco subiabre, D. Velásquez, Rodrigo Verdugo y Alejandro Vila.
Diseño y Diagramación
Rodrigo Verdugo Tartakowsky
Edición e Impresión
Este libro es parte del Programa de Protección del Huemul, financiado por el Gobierno Regional de Aysén
Secretaría Regional Ministerial de Agricultura de la Región de Aysén.
Impresión:
Andros Impresores
Tiraje 2.000
J.s.B.N: 978-956-368-528-2
© Registro de Propiedad Intelectual N°A-276137
Ninguna parte de este libro puede ser reproducida, transmitida o almacenada, sea por procedimientos
mecánicos, ópticos o químicos, incluidas las fotocopias, sin permiso escrito de los autores intelectuales de esta
obra.
Los mapas que aparecen en esta obra, que se refieran o relacionen con los límites y fronteras de Chile, no
comprometen, en modo alguno, al Estado de Chile.
Cita de este libro: Iriarte, A. D. s. Donoso, B. Segura & M. Tirado (Ed.) 2017. El Huemul de Aysén y otros
rincones. Ediciones Secretaría Regional Ministerial de Agricultura de la Región de Aysén y Flora & Fauna Chile
Limitada, 220 páginas.
Capítulo 11
distribución tan truncada en favor de una población muy joven es una indicación de una tasa
de mortalidad alta de adultos.
Mediante un examen macroscópico de huesos de 35 huemules, detectamos procesos osteo-
patológicos en 57% de los adultos. Ninguna de las crías estaba afectada. La alta prevalencia
de osteopatía entre los adultos es conservativa dado los pocos restos disponibles en varios
casos. De las muestras con osteopatía, 63% mostraron lesiones mandibulares, 100% maxila-
res, y 78% lesiones apendiculares. En la actualidad contamos con un total de 55 muertos, y
el patrón de lesiones se mantuvo igual. Lamentablemente, proceses erosivos crónicos de
ésta naturaleza están probablemente acompañados por dolor, molestia, infecciones segun-
7 ' 4 { |}
5 4 { -
diculares de artritis indican un gradiente de dolor y molestia durante la locomoción hasta la
4 ~ 7 '
de las astas, y así podemos asumir que las nevadas complicaron a su debilidad. Todos estos
factores los han convertido en presas fáciles del puma. Posiblemente eso explica la edad
promedia baja de 3,1 años y la falta de una recuperación numérica de las poblaciones.
Veamos pues el resultado de este análisis en términos de las causas próximas y últimas para
entender mejor los factores responsables para este problema grave del huemul. La causa
próxima es responsable en forma directa para algo observado, y la causa última está consi-
derada la causa subyacente o fundamental que permitió lo ocurrido. Cuando el puma mató
# 8 4 -
fermedad crónica, la causa fundamental o causa última, hizo éste individuo más vulnerable
al puma. De este modo, aunque depredación por el puma fue mostrado ser una causa próxi-
ma importante en una población investigada, la prevalencia alta de osteopatología indica
que la misma es la causa última, particularmente considerando la edad joven del huemul.
Además estos individuos enfermos tal vez causaron una exageración de los números de
muertas por culpa de puma dado que éste depredador se concentra en animales enfermas
para mejorar su éxito de caza. El parque nacional Torres del Paine cuenta con tal vez la den-
sidad más alta conocida para puma, sin embargo, la población de huemul ha ido creciendo.
Reconociendo el impacto osteopatológico que afecta a tantas poblaciones de huemul, luego
enfocamos en determinar las causas fundamentales atrás de ésta enfermedad. Descartamos
agentes biológicos como causa última, y fue entonces cuando tomamos como hipótesis de
| <
en huemul están relacionados con la ecología nutricional de estos animales. Nos pregunta-
mos, ¿Puede ser que le falta de minerales traza esenciales como selenio (Se) y yodo pueden
ser la causa fundamental atrás del problema grave del huemul? Considerando la osteopa-
tología observada y la semejanza de la historia geológica de esta región a otras áreas en el
# 4 -
rio Internacional sobre Ciervos Nativos e Introducidos en Chile (1991) ya destacamos que las
-
cado sobre la reproducción, la condición física incluyendo el tamaño de las cornamentas y el
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de Patagonia, también analizamos huesos de los huemules enfermos. Encontramos concen-
| } ^ < * 8*_ 4
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Geología y Pedología de Importantes Minerales Traza: Selenio y Yodo
Áreas en todo el mundo con actividad volcánica y depósitos glaciales anteriores se carac-
terizan por rocas y suelos ácidos, que tienden a contener bajos niveles de Se y yodo. Este
7 |} ' 4
La topografía también modula las concentraciones de Se y de yodo en el suelo, ya que la
lixiviación se produce en los terrenos de altura y cresta, y resulta en una disminución de
estos minerales esenciales, mientras que los suelos de los valles adyacentes mantienen o
aumentan los niveles. Por lo tanto áreas extensas exhiben concentraciones bajas de estos
} |}
rumiantes. Por otra parte, la pérdida de estos minerales en el suelo por la lixiviación es pro-
4
Función Bioquímica de Selenio y de Yodo
Selenio. Sólo recientemente descubierto, el código genético tuvo que ser ampliado con Se,
ahora formando parte del 21º aminoácido natural, selenocisteína. Es esencial en todos los
' ' #
4 ' -
dimiento reproductivo de las hembras y los machos. Afecta al tamaño de la camada, la tasa
de concepción, la mortalidad embrionaria, la edad de madurez reproductiva, la mortalidad
neonatal y también causa la retención de las placentas. En los neonatos de rumiantes, la
' 4
{ 7 -
mental en la resistencia a las enfermedades infecciosas y la prevención del cáncer, sino que
además perjudica el metabolismo óseo, causando osteopenia, osteoartritis, y periodontitis
4
4
Yodo. El yodo es esencial para el desarrollo gestacional, particularmente del sistema nervioso
4 { 7 4 =
# 4
los rumiantes, los problemas comunes incluyen abortos, nacimientos de crías muertas, neona-
tos débiles, aumento de la mortalidad neonatal, prolongación de la gestación e infecundidad.
#
dos oligoelementos en otras regiones montañosas del mundo han exhibido tasas reproduc-
tivas reducidas, tasas de crecimiento reducidas de juveniles, mayores tasas de depredación
en juveniles y mayor susceptibilidad a enfermedades. En las áreas utilizadas para la agricul-
tura y la ganadería en Argentina, las subpoblaciones de huemul generalmente sólo subsis-
ten en elevaciones más altas.
' 4
Dado la similitud de roca madre y vulcanismo general, que son tan común en Argentina
187
Capítulo 11
4
provisión de remediación apropiada ha mejorado el reclutamiento de ungulados silvestres,
incluso para algunas especies en peligro de extinción.
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así como en zonas con huemul a lo largo del lado oriental de los Andes. Las tasas de bocio
en 1965 para los hombres de 20 años de edad, en dos provincias Argentinas fueron de 33 a
`4 7
la distribución de los grupos remanentes de huemul.
Las Piezas Comienzan a Encajar: Estudios Preliminares Respaldando la Teoría
Selenio en Suelos de Hábitats de Huemul Existentes
" I 4^_ -
dieron las concentraciones de Se en los suelos de los sitios de alta elevación utilizados
comúnmente por subpoblaciones huemul existentes. Suelos de alta elevación tuvieron
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' _4_ 4
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de borrego viviendo arriba.
Selenio en Sangre del Huemul
procedentes de la subpoblación de la Reserva Nacional Lago Cochrane en Chile. Las concen-
` +` *` -
+` ' 4
diferente porque el 36% de las muestras fueron excluidas del análisis debido a tener niveles
tan bajos que estaban debajo de los límites de detección del método. Su interpretación que
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cuanto a los niveles adecuados de Se, el mismo informó de cómo el 75% de los ciervos en su
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Nuestros resultados son consistentes con los bajos niveles de Se en los suelos de alturas de
los Andes y se asemejan a las descritas para el venado cola blanca y para otras poblaciones
de ciervos.
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a huemules es ambigua”, existe un consenso mundial con respecto a los niveles adecuados
de Se para los mamíferos, y los rumiantes en particular, sin excepciones conocidas. Además,
no hay ninguna ambigüedad sobre la enfermedad ósea crónica que es altamente prevalente
en adultos (57%) en todos los Andes orientales21 y descrito como igualmente tan grave para
8 4
hasta el momento es la mejor y la más parsimoniosa explicación de la situación del huemul.
Se recomienda evaluar cada población, siempre que sea posible, para Se y otras posibles
4
188
Selenio y Evolución
Recientemente se aseveró que huemules son descendientes de individuos sobrevivientes
en refugia aislados en los Andes durante el último máximo glacial (UMG), y por lo tanto han
4
como mencionado anteriormente, todos los mamíferos requieren Se dado su rol crucial en
el código genético. Realmente el agotamiento cíclico de la disponibilidad de Se ha sido co-
rrelacionado con tres eventos principales de extinción masiva en el pasado.
Por otra parte, durante el UMG, el supuesto refugium estaba con una capa de hielo hasta
*4__ ' 4 = w
refugia periféricos pueden sostener a mamíferos, y éstos solo existieron en el lado este. Los
datos ciertos de presencia de huemul hasta varios cientos de kilómetros al este de los Andes
implica que ésta región sirvió como refugium periférico durante épocas de glaciaciones.
La Cornamenta como Indicador del Desempeño de la Salud del Huemul
El hueso de la cornamenta es una herramienta muy válida para interpretar una miríada de
relaciones biológicas y ecológicas, debido a ser un apéndice de ‘lujo’ que re-crece todos los
4 } 7 5
4
subnormal de las astas. Astas de 2 puntas son muy comunes hoy en día, mientras en el pasa-
do hubo machos con hasta 5 puntas. En algunas poblaciones ocurren frecuentemente casos
asimétricos. Si la expresión de astas en huemul es homologo a aquella en otros cérvidos,
resulta que la mayoría de las poblaciones existentes se encuentran en condiciones subóp-
timas. Las astas subnormales en muchos machos de huemul muy probablemente tiene el
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189
© Werner Flueck
Capítulo 11
El posible Rol de la Migración de Huemules respecto la Ecología Nutricional
La ausencia de una recuperación del huemul puede ser la consecuencia de la pérdida del
comportamiento migratorio y hábitat adecuado de invierno en bajas elevaciones, lo que
en las elevaciones superiores. Se ha demostrado que la incapacidad para acceder inverna-
das tradicionales o fondos de valles resulta en un suministro de minerales inadecuado para
otros ungulados. En rumiantes de USA, cuando pudieron ocupar la invernada unos pocos
meses, alcanzaron recuperar la reserva de Se tal que se protegieron para el año completo
de diversas enfermedades relacionadas con Se.
Generalmente, en ambientes templados-fríos los rumiantes llegan a usar las veranadas por
adoptar migraciones estacionales. Sin embargo, la zona fuente es la invernada donde vive la
población residente todo el año, y una proporción que se desplaza a la veranada por parte
del año. Este patrón universal está descrito para huemul en el pasado, pero su caza muy fácil
ha resultado en la extinción de las poblaciones residentes abajo. Cuando hoy algún huemul
llega a la invernada ([Link]. dispersándose), casi siempre muere, como el último caso en Marzo
2016 en Río Negro.
Movimientos altitudinales limitados por huemul existe todavía hoy en el lado oriental de
los Andes. Sin embargo, las migraciones más largas a fondo de los valles más bajos es un
4 *+ _
de valles en Argentina, donde la mayoría de las personas que viven allí hoy nunca han visto
un huemul. En la provincia de Santa Cruz, se observó grupos de 50 individuos migrando
anualmente unos 50 kilómetros de los Andes a la estepa sin árboles. En otro caso se registró
grupos de 100 huemules que invernaron de 80 a 100 km del bosque. Esto se asemeja al com-
portamiento migratorio de las especies de ciervos norteamericanos en la misma subfamilia
de Odocoileinae. Philippi, un naturalista Chileno bien reconocido, informó en 1892 que hue-
mul se alimentó comúnmente junto con ganado en las veranadas y luego siendo rodeado
junto con el ganado a elevaciones más bajas para el invierno.
Un término equivocado en particular, ha creado confusión, cuando se ha llamado a huemul
un “venado de montaña”, y por lo tanto se supone que donde hoy en día vive, por lo tanto
es un hábitat adecuado en estos refugios de altura. Evidencia empírica demostraba que la
morfología de huemul coincide con otros cérvidos, en vez de la homología implicada común-
mente, que huemul es un ungulado tipo escalador de roca. Una re-evaluación de la morfo-
logía y la distribución histórica por el Huemul Task Force de la IUCN refutó las aseveración
tradicionales que huemul es un especialista de la montaña. Por lo tanto, categorizando al
huemul como un ciervo de montaña de este modo ya no tiene validez. Hubo varios avistajes
de huemul en la estepa en la primera parte del siglo pasado, y recién se registró una recolo-
nización de zonas esteparias. Teniendo en cuenta los abundantes ejemplos disponibles en la
literatura histórica y contemporánea, no hay duda de qué huemul una vez vivió y sobrevivió
en zona de transición entre el bosque y la estepa, los valles y más allá hacia la estepa, con
migraciones largas que formaron parte del repertorio de sus comportamientos.
El huemul migratorio en Argentina probablemente fue eliminado por la caza excesiva, debi-
do a ser fácilmente cazado como no muestra miedo del hombre. Hubo miles de muertos al
año a un ritmo de varios huemules por km², más que la densidad actual en muchas zonas. Se
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utilizó huemul para alimentar a la gente, perros, pollos y cerdos; sus pieles se utilizaron para
las cabañas de la gente y animales domésticos. Todas las áreas útiles como las invernadas
para el ganado fueron ocupadas por los colones, los madereros mataron indiscriminada-
mente huemules durante la colonización, tal que sólo las zonas más inaccesibles permitie-
ron ser refugios para los huemules restantes. En 1897, los informes de muchas expediciones
andinas ya han mencionado que quedaron pocos huemules debido a la presión de la caza
constante y intensa.
El comportamiento migratorio es un rasgo adquirido, aprendido de la madre o del grupo
familiar. Así, al eliminar el segmento migratorio de una población huemul, los animales res-
tantes quedaron ligados a su refugio. Desafortunadamente, la mayoría de los refugios ac-
tualmente habitados por huemul muy probablemente contienen bajos niveles de minerales
traza debido a la historia geofísica. La ocupación del hábitat invernal por el humano y la
pérdida del comportamiento migratorio tradicional pueden ser los actores más comunes
que afectan a muchas de las subpoblaciones.
Ecología alimentaria
Al mismo tiempo que fue disuadido colocar collares de telemetría, se alentaron estudios de
la dieta de huemul en Argentina, con el primer estudio del 1993 en parques nacionales Los
Glaciares, basado en heces. En Chile casi 15 años antes, un graduado de la Universidad de
Santiago, Alejandro Colomes, hizo el primer análisis microhistológico de las pelotillas fecales
de huemul, como parte de su tesis de licenciatura. Diez años después Dennis Aldridge hizo
algunos de las primeras observaciones directas sobre su conducto alimentario.
© Werner Flueck 191
Capítulo 11
En los años noventa hablamos frecuentemente con gente preocupada que el huemul podía
5
solamente con pocos números de especies de plantas, como el panda en China que come
casi exclusivamente la caña (bambú) y depende de estos bosques. Al contrario, sabemos
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to de 191 especies de plantas nativas en su dieta. En una sola población, por observaciones
directas registraron el consumo de por lo menos 120 especies de plantas en el parque na-
cional Torres del Paine. Además puede usar numerosas especies no nativos, como durante
los varios años en el zoológico de Buenos Aires. Sorprendentemente, huemules en un cen-
tro de cautiverio en Santiago eligieron incluso algunos árboles exóticos sobre unos nativos
(Nothofagus: lenga y coigue). Por otro lado, tuvo una proporción alta de Nothofagus en su
dieta, de 30% y 28%, en el valle del río de Las Vueltas, Santa Cruz y en el p.n. Nahuel Huapi,
Rio Negro, respectivamente. Sin embargo, el consumo de distintas especies puede variar
considerablemente de una población a otra. Mientras el Nothofagus predominó en la dieta
de esos dos ejemplos, en cambio, otra población en la provincia de Chubut reveló menos
de 2% del mismo en la dieta. Estas diferencias en la dieta entre poblaciones podría explicar-
se con la variabilidad en la estructura de la comunidad vegetal, la densidad poblacional, o
podría incluso atribuirse a la método de muestreo. Igual, el factor responsable podría ser
simplemente las opciones diferentes fundadas en las experiencias de aprendizajes del ani-
} 4 } '
comida de su patria por costumbre, las preferencias de los koalas de Australia dependen de
la región donde crecieron. Por ejemplo, los koalas de Victoria comen hojas de otra especie
de eucaliptos que koalas de Queensland.
Mucha gente no se da cuenta de que el huemul puede comer bastante pasto. No sorpren-
dentemente, el pasto (familia Gramínea) fue escaso en la dieta de muchas poblaciones in-
vestigadas. En cambio, fue distinto en tres poblaciones: del Lago Cochrane de Chile78, y
valle del río de Las Vueltas y del P.N. los Glaciares en el sur de Argentina, con 16%, 9%, y
12% de gramínea en la dieta, respectivamente. Más recién Corti reportó que 35% de la dieta
de huemul consistió de gramínea en una zona con plantaciones de árboles exóticos. Estos
resultados demuestran la importancia de destacar la plasticidad de ésta especie80. Su con-
génere, la taruca, ha tenido 57% de gramínea en la dieta en estado silvestre81, mientras en
semi-cautiverio a tenido 90% en la dieta (L. Robredo de Ea. La Biznaga, comun. pers.).
Otro patrón interesante relacionado con su conducta alimentaria indicó que los animales con-
sumieron una variedad de especies de plantas en cada población, pero tuvieron una dieta al-
tamente concentrada en pocas especies. Planteamos la pregunta si éstas pocas especies con
alta frecuencia en la dieta deben ser consideradas ‘claves’ y ‘importantes’ para la dieta del
huemul, o no. Cuando se calcularon los índices de preferencia, las especies más consumidas
realmente fueron las plantas menos preferidas. Esto parece contra intuitiva. Sin embargo, las
especies consumidas en cantidades altas eran igualmente lo más abundantes en el hábitat.
clave para el animal. Igualmente, el valor nutritivo de estas especies debe ser considerado. Se
puede plantear que se gasta menos energía alimentándose de las plantas abundantes versus
buscar especies preferidas, aunque tienen tal vez un mejor valor nutritivo.
Algunas poblaciones estudiadas indicaron un comportamiento de ramoneador, pero la am-
plitud de la dieta del huemul sobre todo su rango de distribución actual y histórica sugiere,
192
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blación depende de factores distintos, como la estructura de la comunicad de plantas, que
|
contribuyendo 35% de la dieta.
Solapamiento de Dieta entre Huemul y otros Ungulados
La única investigación de la dieta comparativa del ciervo colorado y huemul llevado a cabo
en la provincia de Chubut mostró que el huemul con su cuerpo más pequeño tiene un nicho
alimentario más estrecho que lo del ciervo rojo con su cuerpo más grande, de acuerdo con el
teoría de. A pesar de todo, ambas especies en Chubut tuvieron el mismo patrón de preferen-
cias de los alimentos, sin embargo, más notable en primavera cuando la calidad y cantidad
de alimentos es más alta. Por lo tanto el impacto de competencia, si lo hay, no debe ser tan
grave considerando la baja densidad de los animales. Aunque Galende et [Link] sus
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blecer esta comparación dado que el ciervo vivió en una isla con una comunidad de plantas
totalmente distinta. No existe ningún estudio de dieta que muestra un impacto negativo
Cría de aproximadamente 10-11 meses de edad que se encontrada sola en un islote del lago La Plata (lati-
tud aprox de Coyhaique), aparentemente la madre cruzaba a la otra ribera a diario para comer. Personas
que frecuentaban la zona le dejaron restos de un fardo de alfalfa, alimento que el cervatillo aceptó sin
problemas.
193
Capítulo 11
de ciervo sobre el huemul, sólo que los ambos comen las mismas plantas y tienen preferen-
cias similares. Además, aún en ausencia de ciervo rojo, algunas poblaciones de huemul han
disminuido y en algunos casos incluso han desaparecido, mientras que ninguna de aquellas
evaluadas se extinguió después de la llegada del ciervo.
Aunque muchas personas suponen que el comportamiento alimentario del ganado tiene
un impacto negativo sobre el huemul, todavía no hay ningún estudio demostrándolo. Una
evaluación del solapamiento de la alimentación invernal mostró una separación clara entre
huemul y vaca, como cabría esperar. Huemules han convivido con vacunos baguales varios
cientos de años, y algunas poblaciones de huemul persistieron después de haber sido en
estancias con la presencia de ganado desde hace más de 110 años.
Otros Aspectos de la Ecología de Huemul Evaluados
El primer análisis de factores importantes para la problemática del huemul fue elaborado en
1992 en un taller Argentino-Chileno. Se sugirió que el ciervo rojo está dotado de una agresivi-
dad competitiva, una plasticidad para el uso del hábitat y una tolerancia a los disturbios que
permiten que desplace al huemul en las áreas en que se superponen. En la actualidad sigue
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de los Andes por ser territorial y agresivo, por competir por espacio y alimentación, y por
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del 1992 nunca fueron comprobadas. Un análisis amplio de posibles impactos por ciervo rojo
sobre huemul mostró la improbabilidad que el ciervo ha causado la situación del huemul.
La depredación por perros fue otro factor sugerido como factor importante en la dismi-
nución de huemul, también porque huemul supuestamente no tiene defensa contra éste
# </_* >>>4 444 7
1992-2017 nunca fue comprobada. Basado en evaluar crías muertas, se interpretó que 31%
fueron matadas por perros y otros 31% por zorros. En el mismo sitio un estudio de zorros
marcados con radio collar no encontró ninguna evidencia de su depredación de crías, aun-
que los zorros usaron una zona con 8 madres huemul lactantes, y tampoco, en ninguno de
_+ # < 5 *_4
exámenes de huemules recién muertos debido al carroñeo que eliminó rápidamente a los
restos86, lo que complicaría el diferenciar entre matar y carroñear. Incluso el puma puede
carroñear intensamente61. Además, los cérvidos colonizaron Sudamérica junto con canidos,
por lo menos 3 géneros de Canis, e incluso con el lobo gigante, y hubo perros domésticos
en tiempos pre-hispánicos. Varias observaciones recientes de interacciones entre perros y
huemules demuestran que el huemul exhibe un comportamiento similar a otros cérvidos de
la subfamilia de Odocoileinae.
Conclusiones
Durante más de 25 años, se ha hipotetizado continuamente que ciertos factores son crucia-
les para la recuperación huemul (ganado, árboles exóticos, silvicultura irracional, animales
exóticos, caza ilegal, enfermedades, perros, números reducidos), pero estos pueden ser
rechazados como explicaciones claves para la falta de recuperación general ocurriendo a
lo largo de la distribución de huemul. Cada factor puede jugar un papel aditivo - solo o en
combinación - en ciertas subpoblaciones, pero ninguna de ellas es probablemente una causa
194
primaria o principal. En cambio, varios indicadores innegables apuntan fuertemente a la eco-
logía nutricional desempeñando el papel central en la ausencia general de recuperación en
muchas subpoblaciones de huemul. Es importante destacar que las tasas de depredación,
o ciertas enfermedades, podrían equivocarse como el problema básico, cuando en realidad
<
4 ' <} 7
4 4
*
los poblaciones andinas ya investigadas.
No es aconsejable ignorar que los factores nutricionales limitantes podrían ser responsables
como se observa en las bajas tasas de reclutamiento, especialmente teniendo en cuenta
las soluciones factibles disponibles. El reclutamiento de huemul en Argentina es demasia-
do bajo para las recolonizaciones o aumentos numéricos de poblaciones. En cambio, varias
poblaciones pronto se extinguirán si no se toman inmediatamente medidas drásticas. Se
5 |
en los suelos Andinos y extra-Andinos en huemul.
© Werner Flueck
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© Werner Flueck
Capítulo 11
Soluciones y Recomendaciones
1. En el 7º Congreso Internacional de Biología de Cérvidos (IDBC), el simposio de Hippoca-
melus recomendó para Argentina establecer centros de cría en cautividad para investi-
' <7 '
de Conservación). Fue reiterado en 2016 por IUCN.
2. El simposio de Hippocamelus (IDBC) recomendó que los animales criados en estos cen-
tros podrían servir para reintroducciones monitorizadas utilizando estrategias de mane-
jo adaptativo. Los animales con radio collares serían liberados en invernadas históricas
con suelo fértil, y por lo tanto huemul podría tener acceso una vez más al hábitat ade-
cuado donde las necesidades nutricionales básicas pueden ser satisfechas. Este progra-
ma también incorporaría a propietarios privados de tierras, varios de los cuales ya han
expresado un fuerte interés en cooperar.
196
3. El simposio de Hippocamelus (IDBC) recomendó fomentar los estudios que utilizan co-
llares de radio. Sin embargo, permisos de capturas para una de las poblaciones más
accesible y protegida por un campo privado de la provincia de Río Negro han sido im-
posible de conseguir, y no debido al simple rechazo del gobierno. Resultó más bien por
la recomendación de un solo asesor del Comité Asesor Nacional, creado para apoyar al
Plan Nacional de Conservación y Recuperación del Huemul. Los otros asesores no fue-
ron consultados, no hubo ninguna otra evaluación, y no incluyó nadie más del Comité
de Gestión. Como IUCN ha recomendado, el Comité de Gestión en Argentina necesita
adoptar una política de transparencia.
4 { /_*/ 5 ~ I
de considerar la evidencia morfológica e histórica para reforzar la recuperación.
© Rodrigo Verdugo
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