República Bolivariana de Venezuela.
Ministerio del Poder Popular para la Defensa.
Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada
UNEFA-CHUAO
8vo Semestre. Sección D-01
Seminario de Telecomunicaciones II
SISTEMAS SATELITAL
Profesor: Estudiantes:
Luis Méndez Manrrique, Yudetzy C.I:28.101.414
Vivas, Nathaly C.I: 26.728.149
Caracas, enero del 2025
INTRODUCCION
Un sistema de comunicaciones puede ser definido de manera general y abstracta
como un conjunto de componentes interrelacionados que tienen como propósito la
transmisión de datos entre uno o múltiples puntos. Más específicamente, un sistema
satelital se puede considerar un subconjunto de un sistema de comunicaciones,
caracterizado por sus componentes. A su vez, un sistema satelital puede ser entendido
como un sistema que proporciona cobertura de transmisión en un área específica,
determinada por las características de su órbita. La definición basada en funciones
resulta más útil para el estudio de las comunicaciones, ya que destaca las capacidades
del servicio de cobertura amplia que ofrece, lo que le permite operar
independientemente de las fronteras geopolíticas de los países y presentar niveles de
variabilidad controlados en el tiempo, entre otros factores.
En el ámbito de un sistema satelital, el mundo se presenta con una claridad
excepcional, donde las fronteras políticas y las barreras geográficas se desvanecen. En
esta visión, los grandes espacios que suelen considerarse tediosos o inactivos como
los océanos, desiertos, selvas y montañas altas se transforman en un extenso territorio
lleno de consumidores potenciales, vislumbrando así un mercado atractivo y lleno de
oportunidades. Los satélites artificiales se caracterizan especialmente por su capacidad
de operar en el espacio ultraterrestre, específicamente en la órbita, lo que les otorga un
enfoque singular. La evolución de la tecnología y la ciencia espacial que subyace a los
sistemas satelitales es fascinante y compleja, marcando el establecimiento de
innovaciones cambiantes respaldadas por numerosas herramientas teóricas y sistemas
digitales avanzados. En definitiva, los sistemas satelitales son una tecnología versátil
con un amplio espectro de aplicaciones.
¿Qué es un satélite?
Normalmente, la palabra «satélite» se refiere a una máquina que se lanza al espacio
y se mueve alrededor de la Tierra o de otro cuerpo en el espacio. La Tierra y la Luna
son ejemplos de satélites naturales. Miles de satélites artificiales, o hechos por el
hombre, orbitan la Tierra. Algunos toman imágenes del planeta que ayudan a los
meteorólogos a predecir el tiempo y a seguir los huracanes.
Otros toman imágenes de otros planetas, del sol, de agujeros negros, de materia
oscura o de galaxias lejanas. Estas imágenes ayudan a los científicos a comprender
mejor el sistema solar y el universo. Otros satélites se utilizan principalmente para las
comunicaciones, como la transmisión de señales de televisión y llamadas telefónicas
en todo el mundo. Un grupo de más de 20 satélites conforman el Sistema de
Posicionamiento Global, o GPS. Si tienes un receptor GPS, estos satélites pueden
ayudarte a averiguar tu ubicación exacta.
Se detallan las tareas desarrolladas por un sistema satelital, desde su lanzamiento
al espacio, los requerimientos necesarios para su operación, especificaciones, diseño,
planeamiento y modelos matemáticos de los cuerpos celestes que interactúan con
este. También se describen los sistemas específicos de navegación y el
funcionamiento de los mismos, diseño de antenas, estrategia genérica de solución,
aspectos peculiares de cada una de las soluciones para los distintos sistemas y tipos
de servicio prestado. La evolución de los sistemas satelitales, asociada a la aplicación
de modelos matemáticos que describen la interacción entre los mismos, facilita la
obtención de medidas y calidad de la posición en órbita, basándose principalmente en
la física astronómica de los cuerpos celestes.
Un satélite es un cuerpo que orbita alrededor de otro. En física se designa como
satélite a cualquier objeto que describe una trayectoria elíptica o aproximadamente
elíptica alrededor de otro. Se puede hallar al respecto de la gran producción literaria y
de estándares de satélites especializada en las diferentes agencias de sistemas
satelitales, organismos de normalización internacionales, empresas fabricantes que
abastecen al mercado específico de más de 2000 satélites en órbita, sin contar los no
operativos, o en características de misión de los sistemas específicos, cuestiones estas
con contornos o características comerciales muy específicas también. La naturaleza
dinámica de un sistema satelital: la característica dinámica es que el movimiento de un
satélite de alta concentración de masa respecto a tres o cuatro de mediana y una
numerosa cantidad de baja masa gravitante múltiple es mucho menos compleja que el
ejercicio de las mareas; estas mismas exigencias de diseño, productivas y comerciales.
Los sistemas satelitales son un conjunto de tecnologías y dispositivos que utilizan
satélites para transmitir, recibir y procesar información a través de la atmósfera
terrestre. Estos sistemas pueden incluir comunicaciones, navegación, observación de
la Tierra y más. Los sistemas satelitales son complejos conjuntos de tecnologías que
involucran satélites en órbita, estaciones terrenas y equipos de recepción y transmisión,
diseñados para facilitar la comunicación, la navegación y la observación de la Tierra.
Estos sistemas permiten diversas aplicaciones, como la transmisión de señales de
televisión, el acceso a internet en áreas remotas, el posicionamiento global mediante
GPS y la monitorización del clima y desastres naturales. En esencia, son
fundamentales para conectar el mundo y proporcionar datos críticos que ayudan en la
toma de decisiones en múltiples sectores.
¿Cómo funciona un sistema satelital?
Un sistema satelital típicamente consta de:
Satélites: Estos son los dispositivos que orbitan la Tierra y llevan a cabo las tareas
asignadas.
Estaciones terrestres: Estas estaciones se encuentran en la Tierra y se utilizan para
controlar y comunicarse con los satélites.
Antenas: Tanto los satélites como las estaciones terrestres tienen antenas que
permiten enviar y recibir señales.
Historia y Evolución de los Sistemas Satelitales
Las leyes de Isaac Newton y la publicación de su obra son consideradas el inicio de la
historia de los sistemas satelitales artificiales. Casi al mismo tiempo, Euler formó en
1762 la idea de poner en órbita un satélite para realizar observaciones astronómicas.
Posteriormente, Le Monnier presentó en 1778 a la Academia de Ciencias de París la
memoria sobre los nuevos satélites planetarios. Los planes de Euler fueron heredados
por su alumno J. A. Lexell, quien fue contratado en 1809 por Napoleón para llevar
adelante un nuevo intento.
Si bien desde 1903 se realizaron demostraciones experimentales que indicaban la
existencia de la comunicación por efecto reflejado en la atmósfera, fue en 1945 quien
imaginó el concepto de satélites de comunicaciones. En 1957 fue lanzado el primer
satélite artificial: el Sputnik I, de fabricación soviética, el 4 de octubre, superándose al
lanzamiento de satélites de diferentes objetos espaciales. Dicho despliegue fue seguido
por la puesta en órbita del norteamericano Explorer 1, con fines experimentales. El 31
de enero de 1958, dos nuevos satélites se unieron con una serie de 60 megaciclos. A
partir de allí, inició la era de la comunicación satelital.
Tipos de Satélites y sus Funciones
Podemos clasificar los satélites según su función principal:
Satélites de Comunicación:
Son dispositivos que orbitan la Tierra y permiten la transmisión de señales de radio,
televisión, internet y otros datos a larga distancia. Funcionan como repetidores en el
espacio, capturando señales desde la superficie terrestre y retransmitiéndolas a
diferentes ubicaciones. Estos satélites pueden ser geoestacionarios, que permanecen
fijos sobre un punto específico de la Tierra, o en órbitas bajas, que ofrecen menor
latencia y son utilizados para servicios como el internet satelital. Su importancia radica
en que facilitan la conectividad global, especialmente en áreas remotas donde las
infraestructuras terrestres son limitadas. Ejemplo: Los satélites que permiten que
veamos nuestros programas de televisión favoritos.
Satélites de Observación de la Tierra:
Los satélites de observación de la Tierra son herramientas esenciales para la
monitorización y el análisis del medio ambiente, el clima y los recursos naturales desde
el espacio. Equipados con sensores y cámaras, estos satélites capturan imágenes y
datos sobre la superficie terrestre, permitiendo el seguimiento de fenómenos como el
cambio climático, la deforestación, el uso del suelo y desastres naturales. Su
información es crucial para la planificación urbana, la agricultura, la gestión de recursos
hídricos y la respuesta a emergencias. Además, contribuyen a la investigación científica
al proporcionar datos precisos y actualizados que ayudan a comprender mejor nuestro
planeta y sus dinámicas. Ejemplos: Los satélites que nos proporcionan imágenes de
huracanes o que monitorean la deforestación.
Satélites de Navegación:
Los satélites de navegación son componentes clave de sistemas globales de
posicionamiento, que permiten determinar la ubicación exacta de un objeto o persona
en la Tierra. Estos satélites, como los del sistema GPS (Global Positioning System),
emiten señales que son captadas por receptores en la superficie, permitiendo calcular
la posición geográfica con gran precisión. Utilizados en una amplia variedad de
aplicaciones, desde la navegación en automóviles y aviones hasta el seguimiento de
envíos y actividades deportivas, estos satélites han transformado la manera en que nos
orientamos y movemos en el mundo. Su capacidad para ofrecer información de
ubicación en tiempo real ha facilitado el desarrollo de tecnologías modernas como los
mapas digitales y las aplicaciones de localización. Ejemplo: El sistema GPS que
utilizamos para encontrar direcciones.
Satélites Meteorológicos:
Los satélites meteorológicos son instrumentos cruciales para la observación y
predicción del clima y el tiempo atmosférico en la Tierra. Equipados con sensores que
capturan imágenes y datos sobre la temperatura, humedad, presión y patrones de
nubosidad, estos satélites proporcionan información vital para la elaboración de
pronósticos meteorológicos precisos. Pueden monitorizar fenómenos como huracanes,
tormentas y cambios estacionales, lo que permite a los meteorólogos anticiparse a
eventos climáticos extremos y emitir alertas tempranas. Además, contribuyen al estudio
del cambio climático al ofrecer datos a largo plazo sobre las condiciones atmosféricas,
ayudando así a comprender mejor las dinámicas del sistema climático global. Ejemplo:
Los satélites que nos muestran imágenes de nubes y nos ayudan a saber si lloverá.
Satélites Científicos:
Los satélites científicos son herramientas diseñadas para llevar a cabo
investigaciones y recolectar datos sobre diversos fenómenos naturales y procesos en la
Tierra y el espacio. Estos satélites están equipados con instrumentos especializados
que permiten estudiar aspectos como la composición atmosférica, la radiación solar, la
gravedad terrestre, y las características de otros cuerpos celestes. A través de sus
observaciones, contribuyen a avances en campos como la astrofísica, la meteorología,
la geología y la oceanografía. Los datos recopilados por los satélites científicos no solo
enriquecen nuestro conocimiento del universo, sino que también tienen aplicaciones
prácticas en áreas como la gestión de recursos naturales, la protección del medio
ambiente y el desarrollo de tecnologías innovadoras. Ejemplo: El Telescopio Espacial
Hubble, que nos ha proporcionado imágenes impresionantes del cosmos.
Satélites Militares:
Los satélites militares son sistemas espaciales utilizados por las fuerzas armadas para
diversas funciones estratégicas, incluyendo la vigilancia, la comunicación y la
navegación. Equipados con tecnología avanzada, estos satélites pueden captar
imágenes de alta resolución de áreas de interés, monitorizar movimientos de tropas y
equipos, y proporcionar información en tiempo real para la toma de decisiones tácticas.
Además, facilitan comunicaciones seguras entre unidades militares en diferentes
ubicaciones, así como el posicionamiento preciso para operaciones en tierra, mar o
aire. Su papel es fundamental en la defensa nacional y en la recopilación de
inteligencia, contribuyendo a la seguridad y la eficacia de las operaciones militares en
un entorno global cada vez más complejo.
Tipos de Satélites según su Órbita
Además de su función, los satélites también se clasifican según su órbita alrededor de
la Tierra:
Órbita Baja (LEO): Orbitan a altitudes de entre 160 y 2,000 kilómetros. Estos
satélites son utilizados principalmente para observación de la Tierra y
comunicaciones, ya que ofrecen menor latencia y mayor resolución en las
imágenes.
Órbita Media (MEO): A una altitud intermedia, utilizados principalmente para
navegación (como los satélites GPS). Generalmente entre 2,000 y 35,786
kilómetros. Un ejemplo común son los satélites de navegación como los del
sistema GPS, que orbitan a unos 20,200 kilómetros.
Órbita Geoestacionaria (GEO): A una altitud muy alta, se mantienen sobre un
punto fijo de la Tierra y se utilizan principalmente para comunicaciones. Orbitan
a aproximadamente 35,786 kilómetros sobre el ecuador y permanecen fijos
sobre un punto específico de la Tierra. Son ideales para comunicaciones y
meteorología, ya que ofrecen una cobertura continua de una misma área.
Órbita Heliosíncrona (SSO): Los satélites heliosíncronos atraviesan de norte a
sur las regiones polares a una altitud de 600 a 800 km sobre la Tierra. La
inclinación orbital y la altitud de estas naves están calibradas de modo que
siempre cruzan un lugar cualquiera dado de forma precisa a la misma hora solar
local. Esto también implica que las imágenes históricas y actuales de los
satélites SSO son muy adecuadas para la detección de cambios.
El mecanismo de control de orientación en satélites:
Es esencial para mantener su posición y alineación adecuada en el espacio,
permitiendo que los instrumentos a bordo funcionen correctamente. Este control se
logra mediante una combinación de sistemas, que incluyen ruedas de inercia,
giroscopios y propulsores de reacción. Las ruedas de inercia permiten cambiar la
orientación del satélite al aumentar o disminuir su velocidad angular, mientras que los
giroscopios ayudan a medir la actitud del satélite en relación con su posición inicial. Los
propulsores de reacción, por su parte, ajustan la orientación mediante pequeñas
explosiones controladas de gas. Juntos, estos componentes garantizan que el satélite
mantenga la dirección correcta para tareas como la comunicación, la observación de la
Tierra o la recolección de datos científicos.
Los Principales Satélites Venezolanos
Los satélites venezolanos forman parte del Programa Espacial Venezolano, una
iniciativa gubernamental que busca desarrollar capacidades tecnológicas propias en el
sector espacial. Entre los satélites más destacados se encuentran:
● Simón Bolívar: Fue el primer satélite venezolano, lanzado en 2008. Su principal
función es proporcionar servicios de telecomunicaciones, como televisión, radio y
datos, a todo el territorio nacional.
● Miranda: Este satélite se enfoca en la observación de la Tierra. Permite obtener
imágenes de alta resolución de nuestro planeta, lo cual es fundamental para diversas
aplicaciones, como el monitoreo de la deforestación, la gestión de recursos naturales y
la respuesta a desastres naturales.
● Antonio José de Sucre: El tercer satélite venezolano, lanzado en 2017, es una
continuación de los anteriores y amplía las capacidades de telecomunicaciones y
observación de la Tierra.
Los satélites venezolanos cumplen diversas funciones, entre las que destacan:
● Telecomunicaciones: Proporcionan servicios de telefonía, televisión, internet y otros
datos a zonas remotas y de difícil acceso.
● Observación de la Tierra: Permiten monitorear el territorio nacional, los recursos
naturales y los cambios ambientales.
● Desarrollo tecnológico: Fomentan el desarrollo de capacidades tecnológicas en el
país y la formación de profesionales en el área espacial.
● Soberanía tecnológica: Garantizan la independencia tecnológica del país en materia
de comunicaciones y observación de la Tierra.
Importancia de estos satélites:
Los satélites son fundamentales para la sociedad moderna debido a su amplia gama
de aplicaciones y beneficios. En primer lugar, facilitan las comunicaciones globales,
permitiendo la transmisión de datos, voz e imágenes a través de largas distancias, lo
que conecta a personas y empresas en todo el mundo. En el ámbito de la
meteorología, los satélites proporcionan datos cruciales para el pronóstico del tiempo y
la monitorización de fenómenos climáticos extremos, ayudando a salvar vidas y
minimizar daños. Además, son esenciales para la navegación y el posicionamiento, ya
que sistemas como GPS dependen de satélites para ofrecer localización precisa en
tiempo real. También juegan un papel vital en la investigación científica, permitiendo el
estudio del medio ambiente, la geología y el espacio exterior. Por último, los satélites
contribuyen a la seguridad nacional y la defensa, proporcionando capacidades de
vigilancia e inteligencia. En conjunto, su importancia radica en su capacidad para
mejorar nuestra calidad de vida, facilitar la cooperación internacional y promover un
mejor entendimiento del planeta y del universo. Los satélites venezolanos son de gran
importancia para el desarrollo del país, ya que permiten:
● Reducir la brecha digital: Al proporcionar acceso a las telecomunicaciones en zonas
remotas.
● Mejorar la gestión de los recursos naturales: Gracias a las imágenes obtenidas por
los satélites de observación de la Tierra.
● Fortalecer la soberanía nacional: Al contar con tecnología espacial propia.
● Fomentar la investigación y el desarrollo: Al generar conocimiento y capacidades en
el área espacial.
CONCLUSION
En conclusión, los sistemas satelitales representan un componente esencial de la
infraestructura tecnológica global, impactando positivamente en múltiples aspectos de
la vida cotidiana y el desarrollo humano. Su capacidad para proporcionar
comunicación, navegación, observación de la Tierra, y recopilación de datos científicos
es invaluable en un mundo cada vez más interconectado. Estos sistemas no solo
mejoran la eficiencia en sectores como el transporte, la agricultura y la gestión de
desastres, sino que también permiten avances en investigación y desarrollo
tecnológico. A medida que la tecnología avanza, los satélites continúan evolucionando,
ofreciendo nuevas oportunidades para abordar desafíos globales como el cambio
climático y la seguridad. Por lo tanto, invertir en el desarrollo y mantenimiento de
sistemas satelitales es crucial para garantizar un futuro más sostenible y conectado
para todos.
BIBLIOGRAFIA
Tipos De Satélites: Sus Órbita Y Funciones
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