Analizar la naturaleza de la notificación realizada por medios digitales.
Ley 2213 de 2022 La Ley 2213 de 2022 sienta las bases para implementar la justicia digital
en Colombia y, en su artículo 15, regula las notificaciones personales en línea. Según esta
disposición, dichas notificaciones se realizan cuando el destinatario accede a la plataforma
única de justicia digital, garantizando así rapidez y seguridad en la entrega de la
información.
Código General del Proceso El Código General del Proceso, en su artículo 315, establece
que las notificaciones personales pueden hacerse enviando comunicaciones al correo
electrónico registrado por las partes o directamente al domicilio del destinatario. Para
proteger el derecho al debido proceso, estas notificaciones deben ser recibidas por la
persona interesada o por un representante autorizado.
Análisis de las normas, Aunque estas normas representan un avance, es crucial analizar
algunos aspectos generales que plantean retos en la implementación de estos
procedimientos digitales. Estos desafíos deben ser resueltos para asegurar su correcta
aplicación y funcionalidad.
A continuación, detallo algunos de los retos más relevantes:
Infraestructura tecnológica Para implementar las notificaciones en línea, es fundamental
contar con una infraestructura tecnológica adecuada. Esto incluye tanto hardware como
software de calidad. Es necesario disponer de plataformas que sean seguras, confiables y
capaces de garantizar la entrega de información de manera rápida y sin errores. Sin
embargo, la normativa vigente no especifica cuáles plataformas de correo electrónico son
válidas o autorizadas para llevar a cabo este procedimiento, dejando este aspecto sin
claridad.
Accesibilidad Es crucial que todas las personas involucradas en un proceso judicial tengan
acceso a la tecnología necesaria para recibir notificaciones electrónicas. Esto puede ser un
reto significativo para quienes no cuentan con dispositivos electrónicos o conexión a
internet. Actualmente, las normas no abordan esta problemática en profundidad, dejando al
Sistema Judicial la responsabilidad de garantizar que las partes involucradas tengan acceso
a las herramientas tecnológicas.
Capacitación Otro aspecto esencial es capacitar a los usuarios en el uso de las plataformas
de notificación electrónica, para asegurar un manejo adecuado, eficiente y seguro. Sin
embargo, la normativa no designa a ninguna entidad pública encargada de realizar estas
capacitaciones, ni da instrucciones para que los servidores judiciales acompañen a los
usuarios que desconocen el manejo de Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC).
Validación de la identidad Es crucial garantizar que las notificaciones lleguen a la persona
correcta y no a terceros no autorizados. Para lograrlo, es necesario implementar
mecanismos de validación de identidad, como el uso de firmas electrónicas, verificaciones
biométricas o autenticaciones de doble factor. Sin embargo, la normativa actual no aborda
esta problemática en detalle, dejando en manos del juez la responsabilidad de determinar,
según su criterio, si la notificación se realizó correctamente.
Adopción cultural La transición hacia notificaciones en línea también requiere un cambio
cultural por parte de los usuarios, especialmente entre aquellos que están habituados a
recibirlas de manera física. Es fundamental fomentar la confianza en el sistema y en la
seguridad de la información para incentivar su uso. Cabe destacar que el sistema judicial
colombiano, por tradición, ha sido predominantemente escrito. A pesar de ello, las normas
no contemplan medidas transitorias que faciliten esta transición.
De acuerdo con Picado y Artavia (2020), la notificación judicial es el acto procesal del
juez, realizado por el notificador u otra persona designada por la ley, mediante el cual se
comunica por escrito a las partes o terceros las resoluciones u órdenes del juez.
La Ley 2213 de 2022 retoma los lineamientos establecidos en el Decreto 806 de 2020 sobre
notificaciones, añadiendo algunos ajustes. En particular, su artículo 8 modifica el proceso
de las notificaciones personales, permitiendo que estas se realicen mediante el envío de la
providencia a través de un mensaje de datos, sin necesidad de enviar una citación previa o
realizar una notificación por aviso.
También establece que las direcciones receptoras de estos mensajes pueden incluir correos
electrónicos o incluso redes sociales utilizadas por la persona a notificar, siempre que se
demuestre ante la autoridad judicial cómo se obtuvo dicha dirección. Por esta razón, al
presentar una demanda, se debe especificar el canal digital que se utilizará para las
notificaciones. Además, la Ley otorga al juez la facultad de requerir a entidades públicas o
privadas la información del correo electrónico del destinatario para fines de notificación.
Bajo el Decreto 806 de 2020, las notificaciones se consideraban efectivas dos días hábiles
después del envío, siempre que se demostrara la recepción del mensaje por parte del
destinatario. Sin embargo, la Corte Constitucional, en su Sentencia C-420/20, dictaminó
que este término podía afectar la garantía de publicidad, ya que una notificación no debía
considerarse efectiva únicamente por el transcurso del tiempo si el destinatario no había
recibido el mensaje.
Como respuesta, la Ley 2213 de 2022 incluyó en su artículo 8 un nuevo requisito: los
términos comienzan a contar solo cuando se recibe un acuse de recibo o se puede constatar
por otros medios que el mensaje fue revisado por el destinatario. Además, si alguna de las
partes considera vulnerados sus derechos por esta forma de notificación, podrá solicitar la
nulidad de lo actuado.
Otro cambio importante introducido por la Ley 2213 es la inclusión de servicios como el
correo postal electrónico certificado o los servicios postales electrónicos regulados por la
Unión Postal Universal (UPU) para la realización de notificaciones.
Por su parte, el artículo 9 regula las notificaciones por estados, las cuales ahora se realizan
virtualmente a través de la página web de la Rama Judicial, incluyendo la providencia
correspondiente. También se establece que, para los traslados de escritos presentados por
alguna de las partes, se utilizará un canal digital, eliminando así la necesidad del traslado
físico en la secretaría judicial.
Esta evolución en las notificaciones judiciales digitales busca, generar confianza entre las
partes y los jueces, al garantizar condiciones claras y aceptables en la emisión y recepción
de información judicial. Asimismo, el uso de canales digitales contribuye a organizar el
transito y la fluidez de trabajo en las secretarías judiciales, facilitando la transición hacia la
digitalización de expedientes.
La Rama Judicial ha implementado el Plan Estratégico de Transformación Digital (PETD),
que incluye una serie de proyectos diseñados para mejorar y fortalecer el servicio de
administración de justicia en el país. Este plan busca aprovechar la tecnología, la
innovación y la ciencia de datos mediante herramientas disruptivas.
El objetivo principal es acercar la justicia al ciudadano común y facilitar el trabajo de
empleados y servidores públicos. Sin embargo, en un contexto ideal, esto implicaría
reconocer el acceso a internet como un derecho fundamental, algo que Colombia aún no ha
hecho. Actualmente, el acceso a internet se considera un servicio público, tal como lo
establece la Ley 1978 de 2019, que busca garantizar derechos a través de programas
dirigidos a poblaciones vulnerables y rurales, promoviendo el cierre de la brecha digital
mediante servicios TIC comunitarios.
En este marco, y considerando que la mayoría de las personas tiene acceso a internet
(aunque con ciertas limitaciones), además de la facilidad de crear correos electrónicos
gratuitos, se estima que 8 de cada 10 personas tienen una cuenta de correo electrónico. Sin
embargo, no siempre estas cuentas son utilizadas regularmente, especialmente por personas
mayores, es fundamental recopilar de manera efectiva la dirección de correo electrónico del
demandado. Esto puede hacerse al momento de la solicitud de sus datos en el momento de
presentar una demanda o en documentos anteriormente firmados o que conténganlos datos
del mismo, o mediante manifestaciones verbales en las cuales pueden validarse con
comunicaciones previas entre las partes.
Entre los últimos tiempos se ha evidenciado un impacto del uso de tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) en la notificación electrónica. En el tiempo que ha
estado en función la notificación electrónica, los despachos judiciales lograron emitir 33
autos de seguimiento en procesos judiciales de un total de 37, Esto demuestra que la
notificación electrónica prevista en el artículo 8 de la Ley 2213 de 2022 cumple con los
requisitos de remisión establecidos, dejando en desuso el trámite de notificación por aviso.
Incluso, esto podría llevar a replantear la obligatoriedad de citaciones para notificación
personal, favoreciendo la regularización de las notificaciones por aviso como un
mecanismo más completo y eficiente en los casos en los que no se cuenta con acceso a
medios tecnológicos adecuados.
El artículo 8 de la Ley 2213 de 2022 permite que las notificaciones personales se realicen,
si así lo decide el demandante, por correo electrónico a la dirección electrónica del
demandado. Para esto, no es necesario enviar previamente la citación o aviso mencionados
en los artículos 291 y 292 del Código General del Proceso (CGP). En lugar de eso, se exige
que la demanda y sus anexos se remitan directamente al correo electrónico indicado.
Sin embargo, esta modalidad presentó inicialmente un problema: muchos dominios de
correo electrónico no estaban configurados para generar comprobantes de envío y acuses
automáticos de recepción. Esta dificultad fue superada gracias a las empresas de mensajería
que ofrecieron servicios de notificación judicial electrónica, así como a la implementación
de programas que generan acuses automáticos tanto de envío como de recepción de correos
electrónicos enviados al demandado. Con estos avances, una vez que se envía el mensaje de
notificación, los términos para el traslado de la demanda comienzan automáticamente dos
días después del envío.
Es importante resaltar que esta forma de notificación debe cumplir ciertos requisitos, como
lo estipula el artículo 291 del CGP. Por ejemplo, la dirección electrónica a la que se enviará
la notificación debe haber sido proporcionada previamente al Despacho al momento de
radicar la demanda, y tiene que coincidir con la dirección que el demandado suministró,
adjuntando evidencias de cómo se obtuvo dicha información.
En resumen, para garantizar el correcto procedimiento de notificación establecido por la
Ley 2213 de 2022, es esencial recopilar adecuadamente los datos del demandado antes de
presentar la demanda. De hecho, sería ideal que esta información se verifique desde el
momento en que se adquiere la obligación que eventualmente podría ser objeto de
demanda.
Picado, C y Atavía, S. (2020). Notificaciones judiciales.
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descargas/PuntoJu ridico/2018/Julio/Capitulo_15_Notificaciones_procesales.pdf
Ley 2213 de 2022. (2022, 13 de junio). Congreso de la República. Diario Oficial. Por
medio de la cual se establece la vigencia permanente del decreto legislativo 806 de 2020 y
se adoptan medidas para implementar las tecnologías de la información.
https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=187626