Tema: Ahora Que Hago
Base Bíblica: Efesios 4:17-24
Introducción:
Hoy deseo hablar un poco acerca de cuando una persona reconoce a Jesucristo como Señor
y Salvador, muchos nos confundimos y erramos acerca de la vida cristiana, consideramos que
es una mera religión, donde hay hacer las cosas solo porque el pastor lo dice, otros piensan
que es muy difícil ser cristiano pero que fácil se les hace ser mundanos, ni siquiera lo intentan,
ni siquiera se esfuerzan y le permiten a Jesús entrar en sus corazones, otros consideran que
ser cristiano es solo cargar una biblia, y cambiar de apariencia o en la forma de vestir, no es
que malo cargar la biblia es buenísimo, o cambiar de apariencia eso es parte del Evangelio,
pero el error donde muchos han caído es considerar que el evangelio solo se trata de cambiar
la apariencia.
El evangelio de Jesucristo es real, se puede experimentar, se puede palpar, se puede sentir,
es hermoso, es bonito, me atrevo a decir que es lo más bello que le puede pasar a una persona
que la luz del evangelio resplandezca sobre su vida.
Pero la intención de la enseñanza es que hacer una vez que hemos reconocido a Jesús como
Señor y Salvador, como debe ser mi estilo de vida, mi comportamiento, mis relaciones con
amigos y familiares, mis metas y planes, cómo funcionan las cosas ahora.
Juan 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
2Corintio 5:15 Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel
que murió y resucitó por ellos.
2Corintio 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y
lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí
mismo por mí.
1Pedro 1:3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande
misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los
muertos,
1Pe 1:4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos
para vosotros,
1Pe 1:5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que
está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
1Pe 1:6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario,
tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
1Pe 1:7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual
aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea
manifestado Jesucristo,
1Pe 1:8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os
alegráis con gozo inefable y glorioso;
1Pe 1:9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
Según solo estos pocos versículos se nos deja muy claro que la persona una vez que confiesa
a Jesucristo, todas las promesas de la biblia vienen hacer de él, aunque sigue siendo física,
emocional y sentimentalmente la misma persona, espiritualmente se está generando un
cambio interno desde adentro por parte del Espíritu Santo, para crear una nueva criatura, una
nueva persona, un nuevo ser, el Espíritu Santo realiza una obra tan perfecta que hará del
creyente a un hombre, una mujer, un joven conforme a la plenitud de Cristo, es decir la
persona que Dios quiere que seamos.
Esta transformación no solo queda en cambiarse una ropa eso es parte del nuevo cambio, el
Espíritu Santo nos enseñara a vestir de acuerdo a los principios que están en la biblia, con
Decoro, con Pudor y Modestia.
Pero entonces porque hay creyentes que llevan tiempo en el cristianismo y solo han
cambiado el vestuario pero no su comportamiento, su lenguaje, sus actitudes, sus
pensamientos, la forma de hacer las cosas, sabemos que es cristiano (a), porque va a la iglesia
y cambio su exterior, porque ofrenda, y canta. Pero no se le ve el cambio.
Este tipo de creyentes es uno que está confiando solo en el cambio de su apariencia, se
siente seguro de ir al cielo solo por eso y es un error, porque está ignorando lo que implica el
nuevo nacimiento que empieza desde el espíritu, del alma es decir desde adentro y pronto se
manifestara por fuera.
Dios le demanda a todo el que ha creído en su hijo Jesús, sin excepción alguna que debe dar
frutos dignos de arrepentimiento, andar en los frutos del Espíritu Santo, y es aquí donde
solamente tendremos vidas diferentes, personas transformadas, nuevas criaturas, cuando
entendemos que debemos vivir de acuerdo a los frutos del Espíritu Santo.
Es Vivir De Acuerdo A Los Frutos Del Reino De Dios Y Del Espíritu Santo.
Romanos 14:17 Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino Justicia, Paz y Gozo en el
Espíritu Santo.
Justicia: Es el carácter o cualidad de ser recto o justo.
El ser humano está formado por dos naturaleza humana y espiritual, la humana es
dominada por el pecado por eso es imposible confiar en las obras de la carne para ser salvo, es
aquí donde necesitamos un nacimiento nuevo, generado por el Espíritu Santo con la ayuda del
creyente, Si porque el creyente debe manifestar, andar y vivir en los frutos del Espíritu Santo.
El problema de porque hay creyentes que siguen siendo los mismo, no cambian, es
sencillamente porque aunque están en la iglesia, aman a Dios, pero andan en las obras de la
carne, es aquella que describe la naturaleza humana con sus deseos inmorales.
La carne permanece en el creyente aun después de su conversión, y se convierte en uno de
sus enemigos mortales, es por eso que se debe poner resistencia y dar muerte a esa carne en
una batalla continua, que solo se gana mediante el poder del Espíritu Santo. (Romanos 8:6-
8,13).
Hoy la esencia de esta enseñanza es que aprendamos lo que la biblia nos enseña, de que la
única manera en que debemos vivir y andar para que haya un cambio completamente en
nuestras vidas, es a través del fruto del Espíritu Santo. Solo así podremos llevar vidas santas,
sin dobles.
El Fruto Del Espíritu Santo: Gálatas 5:22-23
1. Amor: Agape tenemos la mayor prueba de amor revelada en la cruz del calvario, donde
Jesús murió por una humanidad pecadora. Amor incondicional, Dios decidió amañarnos a
pesar de lo que hemos hechos o haremos.
2. Gozo: Estar alegre, y gozoso.
3. Paz: Consiste en llevar relaciones armónicas entre personas, ausencia de agresión.
4. Paciencia: Longanimidad i.e. soporte, aguante, clemencia es un temperamento largo que
dura.
5. Benignidad: Denota bondad, bueno, excelencia moral.
6. Bondad: Bueno, buen deseo; de ser bueno y de hacer el bien.
7. Fe: Persuasión, i.e. Credibilidad; confianza, fidelidad, convicción.
8. Mansedumbre: gentil, manso, humilde.
9. Templanza: fuerte en una cosa, dominio propio.
Conclusión:
Solo a través de estos frutos es que podremos entrar en el reino de Dios, la iglesia debe
dejar de confiar en sus ayunos, y sacrificios, en sus largas oraciones, no es que es malo, todo lo
contrario hay que ayunar y orar, pero de nada vale hacer toda clase de sacrificios y no vivir
bajo estos frutos, empecemos a vivir bajo la manifestación de los frutos del Espíritu Santo y
solo así tendremos una congregación sana y libre, y sobre todo nos iremos al cielo.