AMPLIA Y MODIFICA DEMANDA. OFRECE PRUEBA.
SOLICITA SE
ORDENEN MEDIDAS URGENTES PARA PROVEER A LA COMUNIDAD
DE INFORMACIÓN ADECUADA. SOLICITA SE HABILITE LA CAUSA
PARA LA PRESENTACIÓN DE AMICUS CURIAE Y SE REALICEN
AUDIENCIAS PÚBLICAS PARA SU DISCUSIÓN.
Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación:
Fundación Ciudadanos Independientes (en adelante “FUCI”),
representada por su Presidenta Sra. Silvia Beatriz Villalonga, con el patrocinio
letrado de Eduardo Oteiza, T° 42, F° 170, CPACF y Francisco Verbic, T° 201,
F° 484 CFALP, constituyendo nuevo domicilio procesal en Junín 1616, 2do.
Piso, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Zona de Notificación 164, y
nuevo domicilio electrónico en 20116140528 (email [Link]@ote-
[Link]), usuario registrado ante esta Corte Suprema de Justicia de la Nación
(CSJN), en autos caratulados “FUNDACION CIUDADANOS
INDEPENDIENTES c/ SAN JUAN, PROVINCIA DE, ESTADO NACIONAL Y
OTROS s/ Acción ambiental meramente declarativa”(JUICIO ORIGINARIO
S.C. F.121, [Link]), de trámite por ante ese Tribunal a V.E. nos presentamos y
decimos:
I. OBJETO:
Que venimos por el presente a ampliar y modificar la demanda que
diera inicio a este proceso. Ello en los términos de los arts. 331 y 365 del
CPCCN.
Mediante esta presentación procederemos a:
(i) Precisar el objeto y la pretensión colectiva a la luz de los hechos
acaecidos desde la interposición de la demanda.
(ii) Solicitar medidas urgentes y básicas en materia de información
ambiental pública tendientes a tutelar: (a) la grave situación de riesgo que
enfrentan las personas afectadas por el derrame y fuga de solución cianurada y
metales pesados ocurrida en la Mina Veladero que -habiendo transcurrido más
de un mes- carecen de un informe oficial de acceso público que describa a la
sociedad lo que efectivamente ha ocurrido, exponiendo así a la comunidad
local a una situación de total desamparo en la que no pueden tener
conocimiento siquiera sobre las medidas concretas de prevención que deberían
tomarse ante los riesgos a la salud y a la vida que el señalado derrame
provoca, ni tampoco qué medidas concretas deberían adoptar en caso de sufrir
efectivamente algún síntoma o daño por el consumo, contacto y/o exposición
con el material contaminante diseminado por el derrame, especificando
centros de atención y consulta disponibles, así como lugares de internación
para casos de gravedad. (b) la protección, control y monitoreo de los glaciares
y del ambiente periglaciar involucrados en el caso, sobre los que impera un
preocupante estado de mora y desinformación al no existir a la fecha el
Inventario Nacional de Glaciares para individualizar todos los glaciares y
geoformas periglaciares previsto por Ley N° 26.639, ya que sin esa información
no hay manera de evitar el altísimo riesgo de daño irreparable que suponen las
explotaciones mineras desarrolladas por las demandadas.
(iii) Desistir de continuar el caso contra algunos de los codemandados
inicialmente identificados en tal carácter e incorporar en tal carácter a Barrick
Gold Corporation.
(iv) Denunciar el acaecimiento de hechos nuevos vinculados
íntimamente con el conflicto en discusión y desarrollar sus alcances.
(v) Precisar los enunciados de hecho que sirvieron de causa inicial a
nuestras pretensiones en función de la nueva coyuntura, desistiendo también
de aquellos que han perdido relevancia para el caso.
(vi) Argumentar sobre la configuración indudable de la competencia
originaria de ese alto Tribunal para entender en el conflicto a la luz de los
elementos de juicio disponibles.
(vii) Ofrecer prueba para formar convicción en V.E. sobre la necesidad
de tomar medidas esenciales, tanto de fondo como urgentes, a fin de tutelar de
forma efectiva y oportuna el medio ambiente y el derecho a la salud y la vida
de un gran número de personas afectadas por el emprendimiento minero
desarrollado por las demandadas.
II. PRECISA ALCANCE DE LA PRETENSIÓN COLECTIVA:
En el nuevo contexto fáctico y normativo que se ha generado en torno al
conflicto con posterioridad a la interposición del escrito de demanda,
corresponde en primer término precisar y adecuar el objeto y las pretensiones
colectivas inicialmente avanzadas por esta parte.
En este sentido destacamos que el objeto perseguido por esta parte
queda limitado a obtener una sentencia de condena que disponga:
(i) El cese de la explotación minera en el emprendimiento Veladero -
Pascua Lama en las actuales condiciones de grave riesgo para la población y el
medio ambiente. En el supuesto de decidirse su continuidad, solicitamos a V.E.
que determine las condiciones en las que dicha explotación se debe realizar en
base a los estándares internacionales, federales y locales que deben respetar
para que tal no genere daños al medio ambiente, la salud y la vida de la
población que habita dicha zona geográfica.
(ii) La recomposición del ambiente dañado a cargo de las empresas
demandadas solidariamente con la Provincia de San Juan y el Estado Nacional,
ordenando su restablecimiento al estado anterior al inicio de las actividades
mineras desarrolladas en el emprendimiento Veladero - Pascua Lama. Ello
mediante la fijación por parte de V.E. de criterios y estándares estructurales,
así como la determinación de objetivos y obligaciones generales que se
establezcan en un Plan de remediación a cumplir por las demandadas bajo la
supervisión y monitoreo de cumplimiento a cargo de V.E. o el Tribunal que
designe al efecto y con la colaboración un Cuerpo Colegiado integrado por
operación o control, desperfecto técnico en la mina u otra causal, cualquiera
que sea la razón, ninguna es suficiente para que no se hayan puesto en acción
de forma instantánea los mecanismos de seguridad adecuados ante tal
contingencia que posibiliten evitar y/o mitigar la fuga ocurrida que alcanzó al
superar el millón de litros derramados sobre el cauce de los ríos contaminados.
Si nos guiamos por las propias manifestaciones de Barrick Argentina
plasmada en los diversos documentos y comunicados de prensa que ahora
acompañamos como prueba documental, la fuga habría comenzado a las 20
horas del sábado anterior y duró hasta las 05:05 del domingo, cuando se
detuvo el sistema de adición de cianuro. Es decir que como mínimo durante
más de nueve horas se habría fugado la solución cianurada y los metales
pesados. Además, cuando el problema fue detectado por la firma minera a las
10 de la mañana del domingo 13, ese sistema ya no estaba funcionando y
habría dejado de verter por sí mismo el líquido cianurado sin que la empresa
hubiera efectuado alguna medida para detenerlo.
Luego Barrick Argentina también reconoce en sus comunicados que
logró evitar que la solución y los metales pesados se siguieran fugando fuera
del valle, haciéndose efectiva la contención a las 11.55 horas. Esto evidencia
que demoró al menos catorce (14) horas en detectar el derrame y dieciséis
(16) en garantizar que no continúe la fuga generado por la avería de una
bomba de venteo y la presencia de una compuerta de derivación abierta. Estos
son datos contundentes para demostrar la marcada ineficacia del Plan de
Contingencias con el cual -en un plano administrativo abstracto e hipotético-
contaba la empresa para evitar que el cianuro llegara a los ríos ahora
contaminados. También revela la inocultable tardanza en que incurrió Barrick
Argentina para identificar los motivos de la funesta contingencia.
El evento se agravó por la pésima forma con que la empresa
contaminante manejó la información durante la emergencia producida por
este desastre ecológico, exponiendo a los habitantes de la zona más próxima
afectada a una inaceptable incertidumbre e intranquilidad colectiva por no
poder tener una idea cabal de la magnitud de la fuga ocurrida ni de las
consecuencias nocivas que implicaba, haciéndolos dudar y temer de este modo
sobre la inocuidad de actos básicos como el consumo de agua, cocción de sus
alimentos, darle de beber a sus animales, el riego en sus cultivos, etc.
Es innegable que la adecuada reparación y respuesta de la población a
un desastre natural como el abordado depende en gran medida de la
información adecuada, veraz, clara, ordenada exacta, suficiente, completa y
actualizada que se obtiene antes, durante y después de esta eventualidad, la
que debe ser suministrada en dichos términos por el generador del daño
ambiental y por las autoridades públicas con competencia en la materia. Por
consiguiente, esta es una actividad sumamente importante que debió haber
cumplimentado Barrick Argentina, el Estado Nacional y la Provincia de San
Juan debido a la gran cantidad de información que requería ser recibida,
analizada y comprendida por los habitantes de las localidades de Jáchal e
Iglesia para tomar decisiones bien informadas en un marco de emergencia
ambiental.
Merece exponerse ante la CSJN que sin perjuicio de la señalada extrema
gravedad de la desinformación reinante mientras el líquido toxico fluía por los
ríos contaminados que interactúan con los habitantes de la zona, la población
tomó conocimiento del evento mediante la circulación de un mensaje
privado emitida vía la aplicación WhatsApp que comenzó a circular en
cadena entre los pobladores una hora después del derrame, con el objeto de
alertarlos sobre lo sucedido, cuyo texto rezaba: “...Hoy hubo un derrame de
15.000 litros de cianuro y mercurio en Veladero directamente al río. Los empleados de
la mina no pueden decir nada pero ya sabe el gobernador y la policía minera pero
seguramente la población será la última en enterarse. POR FAVOR NO USAR
AGUA DE LA CANILLA PARA TOMAR, COCINAR, etc. Esta información se
filtró de los mismos de la minera“.
La información básica sobre el desastre, por tanto, la habría enviado uno
de los obreros que trabaja en la mina, quien protegió a su familia ante el
desastroso derrame que presenció y le pidió que alerten a los vecinos. Así, los
mensajes fueron llegando el mismo domingo en que se descubrió el incidente
y el lunes a la madrugada. Los teléfonos de Jáchal e Iglesia sonaban
incesantemente a las tres de la mañana, a las cinco, a las diez. La población se
auto-informaba de un evento dramático cuyos detalles ignoraba y todavía
ignora.
Recién después de las 20:00 horas el rumor cobró mayor influencia en la
población. En una emisora radial del Departamento de Iglesia la empresa
Barrick Argentina confirmó -luego de varios rodeos y de forma indiferente-
que un caño de una bomba de la pileta de lixiviación se había roto. Ante ello,
cerca de las doce de la noche comenzó a aglutinarse gente en la puerta de la
Municipalidad de Jáchal solicitándole a alguien, a alguna autoridad policial o
municipal que confirmara o desmintiera lo sucedido. En ese escenario patético
y doloroso, el Intendente Arq. Jorge Barifusa se vio obligado a salir y se ubicó
en la puerta de la Municipalidad para sacar del desconcierto a
aproximadamente trescientas personas. Eran ya las dos de la mañana y hacía
mucho frío. El Intendente se limitó a comunicar que la empresa le había
confirmado que era apenas un incidente y que los protocolos de seguridad
habían iniciado su asistencia.
Luego de ese calamitoso cuadro en materia de acceso a la información
ambiental, Barrick Argentina comenzó a difundir sucesivos, graduales,
infundados y contradictorios comunicados oficiales9 (a algunos de los cuales
ya nos referimos), los cuales no hicieron más que aumentar el desconcierto y
generar mayores dudas en la población sobre lo que efectivamente había
ocurrido, el real alcance de las consecuencias de la fuga y derrame de solución
9Todos disponibles en
[Link]
cianurada y metales pesados, y la (in)eficacia de las medidas que ha adoptado
la empresa minera para mitigarlo y/o remediarlo.
El primero de tales comunicados tuvo lugar el 14.09.2015 y llevó por
título ni más ni menos que “Incidente sin consecuencias en Veladero” (se
adjunta copia como prueba documental). Allí la empresa no brindó ningún
detalle que permita a la población tomar medidas preventivas acordes con lo
sucedido. Se limitó a señalar con poca claridad que Veladero reportó un
incidente derivado de la rotura de una válvula de una cañería que conduce
solución cianurada desde la planta de procesos hacia el valle de lixiviación.
Sostuvo allí de manera genérica que había procedido de acuerdo al Plan
de Manejo de Emergencias de la Mina Veladero y tomado todas las medidas
para dar solución a la contingencia ocurrida. Luego expresó sin fundamento
alguno que la solución cianurada y los metales pesados pasó a ser derivada
desde la pileta de contingencia al valle de lixiviación, afirmación cuya
falsedad quedaría en evidencia ante la posterior desmentida de la empresa.
Igualmente sostuvo de forma dogmática que solo hubo daños materiales en
una cañería sin verse afectada la salud de los trabajadores y que llamó a la
policía minera, autoridad que estaba controlando el manejo de la contingencia
por la empresa.
Lo más grave de todo fue que en ese mismo comunicado afirmó de
manera totalmente irresponsable que “No existen peligros para nuestros
trabajadores o para la comunidad con el incidente ocurrido”(énfasis
agregado).
Un día después (el 15.09.2015) la empresa emitió un nuevo comunicado
de prensa titulado “Barrick continúa con los monitoreos en la zona” (se
adjunta copia como prueba documental).
Allí la empresa comenzó a informar sobre diversas medidas que adoptó
y también a dar algún detalle sobre el desastre ambiental que produjo,
declaraciones incompatibles con la negativa rotunda del día anterior. Así
identificó que el denominado “incidente” había ocurrido “el pasado domingo 13
de septiembre de 2015, en una válvula de la cañería del proceso de lixiviación de la
mina Veladero, razón por la que se han puesto en funcionamiento los Procedimientos
de Contingencias previstos al efecto”. Manifiesta también que se estaba llevando
adelante un procedimiento de monitoreo de aguas en toda la zona de
influencia del área de la mina Veladero y que como respuesta al plan de
emergencia se ha coordinado una serie de medidas precautorias a los fines de
superar cualquier contingencia que los resultados de monitoreo pudieran
arrojar y morigerar o eliminar cualquier contingencia en los recursos hídricos
en el área de influencia. Finalmente, comunicó que ha iniciado un proceso de
investigación interna para determinar las causas y los responsables, de existir,
las que serán oportunamente comunicadas a la opinión pública.
En el comunicado del 16.09.2015 titulado “Barrick informa resultados
de monitoreos del agua” (acompañado en copia como prueba documental)
Barrick Argentina dice informar los resultados de monitoreos del agua.
Comunica en tal sentido que “en ninguno de los monitoreos se ha detectado la
presencia de solución cianurada en el río Jáchal ni en el dique Cuesta del Viento, en su
entrada y desembocadura”. Al igual que en sus comunicados anteriores, no
explicó los fundamentos técnicos y científicos por los que arribaba a tal
aserto concluyente.
Siempre con el mismo dogmatismo afirma allí también que se ha
podido confirmar que la contingencia ocasionó el ingreso temporal de solución
cianurada al río Las Taguas, “en niveles que no han generado impactos en la salud
de las personas y que actualmente no registran valores detectables en el área de la
mina”. No está de más destacar a esta altura el altísimo nivel de
irresponsabilidad de estas afirmaciones y el también altísimo riesgo que con
ellas se estaba provocando en toda la comunidad local.
Luego de ello, la empresa postuló en este comunicado que se tomaron
medidas preventivas en las comunidades aledañas al río Blanco consistentes
en la distribución de 150 mil litros de agua potable a los fines de llevar
“tranquilidad” a esas poblaciones, y concluyó enunciando que la empresa
sigue trabajando en el proceso de investigación interno para determinar las
causas y responsables de dicho incidente.
El mismo 16.09.2015 la minera presentó un informe preliminar ante el
Ministerio de Minería de San Juan –Expte Nº 444-232-M-04- mediante el que
informó al Gobierno de San Juan que se habían derramado doscientos
veinticuatro mil litros (224 mil l.) de solución cianurada a la cuenca del Rio
Jáchal. Entre los datos que aportó la empresa cabe destacar los siguientes:
(i) El incidente se descubrió el domingo 13 de septiembre a las 10 de la
mañana en la compuerta del Canal Norte. Un operario halló que el caudal era
más alto que los días anteriores. Inmediatamente se realizó una inspección
perimetral por todo el valle de lixiviación.
(ii) A las 11.15 el Líder del Valle avisó a Supervisión que había una fuga
de solución cianurada en el sector 420, cercano a las bombas 1 del bombeo al
Valle.
(iii) Dos minutos más tarde, el mismo Líder solicita apoyo por radio
frecuencia a maquinaria pesada (topadoras, retroexcavadoras y cargadora) ya
que se identificó el deslizamiento del talud por fuera del Valle hacia el Canal
Norte.
(iv) A las 11.31 el Jefe de Proceso se comunica con sala de control y
solicita la parada total de la planta y activa la emergencia ambiental.
(v) A las 11.45 terminan de colocar la compuerta de bloqueo del
Canal del Norte derivando la solución cianurada hacia la Pileta de
Contingencia.
(vi) En forma simultánea realizan trabajos de canalización internas
para evitar que la fuga siga hacia afuera del Valle. También la topadora brinda
apoyo en el sector de compuerta del Canal Norte para que la solución no pase
por debajo y se filtre nuevamente.
(vii) A las 12 se detecta que la fuga se había dado en la válvula de
venteo de cañería de solución rica y que la misma puede cerrarse desde otra
válvula inferior.
(viii) Entre las 12 y las 12.20 se dirige la brigada de emergencia con el
equipo especializado en el sector a realizar la maniobra de cierre de válvula.
(ix) 12.30, se cerró definitivamente la válvula.
(x) Inmediatamente se realiza el monitoreo ambiental en la cuenca y
se llevan adelante medidas de saneamiento del sector.
(xi) Cerca de las 15 se comunica el incidente a la gerencia en la
Ciudad de San Juan.
(xii) Se le dio aviso también al secretario de Gestión Ambiental y
Policía Minera, al ministro de Minería y al gobernador José Luis Gioja.
(xiii) Paso siguiente, el informe detalla que desde el momento de
identificación del problema, hasta el cierre total de la compuerta del Canal
Norte (es decir, según la empresa, desde las 10 hasta las 11.45 AM
aproximadamente del domingo 13) se han derramado 224 m3 de solución
cianurada.
(xiv) Por ello, activó el plan de contingencia considerando al evento de
emergencia dentro del nivel más alto (Nivel III).
Vale recalcar que, dada la gravedad del hecho, Barrick Argentina señaló
también mediante el comunicado del 19.09.2015 (cuya copia documental se
acompaña) que había desplazado a 15 de sus empleados -ejecutivos
administrativos y operativos, incluso al Gerente General de Operaciones,
máximo responsable de la actividad de la mina sanjuanina-hasta que concluya
la auditoría externa in situ para deslindar responsabilidades. Dicha auditoría,
según afirma, es llevada a cabo por un equipo de expertos profesionales y
técnicos extranjeros provenientes de Canadá y de distintas operaciones de la
compañía en el mundo-que se hizo cargo de la Gerencia General Operativa, las
funciones operativas específicas y las de control medioambiental.
Resulta sugestivo que luego de la fuga y derrame la totalidad de los
altos mandos ejecutivos de la mina pasen a ser ahora exclusivamente
extranjeros. Asevera el mismo comunicado -otra vez, sin prueba que lo
sustente- que desde el martes 15.09.2015 todas las mediciones ratifican que no
existe presencia de solución cianurada en ninguno de los cursos de agua de las
cuencas hídricas desde la mina Veladero hasta la localidad de Jáchal. Señala
también, con grave temeridad y sin hacerse cargo del resto de los metales
pesados que acompañaron esa solución cianurada, que no hay motivo alguno
que haga suponer que puedan registrarse variaciones de estos resultados y
considera dogmáticamente que todos los análisis de las muestras de agua se
realizaron en laboratorios independientes certificados, es decir que
supuestamente cumplen con estándares de calidad técnica nacional e
internacional. Luego la empresa expresa que los organismos públicos
provinciales (Salud Pública, empresa estatal de distribución del agua y
Ministerio de Minería) han corroborado dichos resultados con sus propios
monitoreos, obteniendo -en todo momento- idénticos valores. Por último,
sentencia sin hesitar que en ningún momento estos valores detectados
provocaron ni podrían haber provocado impactos en la salud de las personas.
Continuando en su vaga, confusa y engañosa política de comunicación,
el 23.09.2015 Barrick Argentina difundió un nuevo comunicado al que tituló
“Barrick informa avances en la investigación de sus expertos técnicos” (se
acompaña copia como prueba documental).
En primer lugar, indicó allí que según las últimas estimaciones técnicas,
el volumen total de solución asociada con la fuga ha sido estimado en 1.072
metros cúbicos. La empresa Barrick reconoció así que la cantidad de solución
cianurada derramada ahora había sido muy superior –casi cinco veces- a la
reconocida en el citado informe preliminar donde tan solo una semana antes
declaraba 224.000 litros, y abismalmente superior a lo trascendido
inicialmente entre los pobladores -casi 66 veces - de 15.000 a más de 1.000.000
de litros.
En segundo lugar, Barrick Argentina sostuvo esta vez que la fuga de
solución cianurada comenzó el sábado 12 de septiembre, a las 20, y no el
domingo 13, a las 10, como había informado preliminarmente al Ministerio
de Minería de San Juan y que el sistema de adición de cianuro se encontraba
detenido desde las 5:05 horas del domingo 13 y no volvió a ponerse en marcha
desde entonces. En tercer lugar, recién en este nuevo comunicado admite –tal
como se expuso supra- que la compuerta de derivación estaba abierta y que
falló el Plan de Contingencias lo que permitió el paso de la solución hacia el
Río Potrerillos.
La ausencia de información pública ambiental sobre lo sucedido, las
abiertas contradicciones y las afirmaciones irresponsables sobre las
consecuencias del hecho, así como la falta de transparencia en todo lo
sucedido, no fueron corregidas por las autoridades estatales. A pesar de la
gravedad de la situación, tanto la Provincia de San Juan como el Estado
Nacional se limitaron a negar sistemáticamente sin sustento científico la
existencia de cianuro en agua y contaminación alguna en el área afectada por
el derrame y fuga de la solución cianurada, expresar que todo ha sido
completamente superado, y, en líneas generales, a sostener que los pedidos
de explicación o requerimientos de información efectuados por la opinión
pública, asambleas, organizaciones no gubernamentales y los vecinos de las
comunidades perjudicadas solo responden a meros intentos de
desestabilización política en épocas preelectorales, desviando así el foco de
atención a un terreno que desdibuja la dimensión ambiental de lo sucedido
y los riesgos y peligros inherentes a la situación examinada.
Cabe destacar que a la fecha, pese al tiempo transcurrido luego de un
hecho que generó y sigue generando tanta preocupación en la población (que
aún se moviliza para esclarecer lo sucedido y que se garantice que la actividad
de la minera Barrick Argentina no afecta el entorno de la zona), no se ha
elaborado ningún informe oficial por parte de la administración pública (y
de acceso público) que describa a la sociedad lo que efectivamente ha
ocurrido en el yacimiento Veladero.
Reina una grave crisis de credibilidad en la población ante la falta de
información apropiada y/o información sesgada a la que puede acceder una
comunidad que tiene limitadísimo acceso a internet y la telefonía tiene grandes
problemas por carencias estructurales. Los vecinos y habitante Jachalleros e
Iglesianos, frente a tamaño desastre ecológico, desprotegidos y desorientados
por la falta de información ambiental pública que de forma fundada y
razonada esclarezca lo sucedido y carentes de respuesta por parte de las
autoridades estatales con competencia en la materia, sin más remedio que sus
propias fuerzas, impulsados por la necesidad básica de saber si están viviendo
en un ambiente contaminado, comenzaron a movilizarse y llevar adelante
acciones autoconvocadas en el marco de Asambleas Populares –Asamblea
Jáchal No se Toca, Asamblea Permanente de Jáchal, Asamblea Sanjuanina
Contra la Contaminación y el Saqueo- con el objeto de obtener una inmediata
remediación de las zonas contaminadas así como luchar por la prohibición de
la megaminería a cielo abierto en sus territorios.
La iniciativa de los habitantes sanjuaninos está siendo acompañada por
la comunidad nacional en general y ha recibido un fuerte apoyo mediante
marchas y manifestaciones públicas desde distintos puntos del país, lo que
evidencia que estamos ante un conflicto de interés público de repercusión
nacional, cuya discusión involucra bienes ambientales colectivos e
indivisibles que conciernen y pertenecen a todos los argentinos y, por su
riqueza natural, a toda la humanidad (especialmente los glaciares).
El hermetismo de MAGSA y BEASA y los organismos estatales
encargados de velar por un medio ambiente sano y equilibrado, solo fue
confrontado por un reciente Informe técnico elaborado el 30.09.2015 por el
Laboratorio de Análisis Instrumental de la Facultad de Ingeniería de la
Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), el cual fuera solicitado por la
Municipalidad de Jáchal a pedido de los vecinos.
El Informe (cuya copia simple se adjunta a modo ilustrativo y cuyas
copia certificada se ofrecen por vía de prueba informativa) contiene análisis
químicos y microbacteriológicos efectuados con el objeto de determinar la
presencia de un conjunto de metales en agua y parámetros químicos (cianuro,
mercurio, plomo, aluminio, cobre, zinc, manganeso, arsénico, boro, sulfatos,
cloruros, alcalinidad, dureza total, conductividad eléctrica, pH) así como
determinar la presencia de bacterias aerobias mesófilastotales, bacterias
coliformes totales (Escerichia Coli, Grupo Citrobacter –Enterobacter-Klebsiella
y Pseudomonas Aeuruginosa). Se basó en muestras de agua tomadas el 14 de
septiembre pasado en diversos puntos de la Provincia de San Juan10, y reveló
alarmantes niveles de metales pesados y bacterias.
Según lo publicado en el portal digital Unidiversidad (se acompaña
impresión web como prueba documental) se comprobó la contaminación en
los ríos de deshielo con metales pesados peligrosos para cualquier tipo de vida
en la zona, como arsénico, aluminio, manganeso, boro, cloruros y sulfatos.11
Además, en virtud del estudio microbiológico se detectó que hay bacterias
muy nocivas y difundidas, como la escherichia coli, donde se originan los
cauces de agua montañosos.
Respecto a lo primero, el informe determina que se detectaron1,48
miligramos por litro (mg/l) de manganeso, cuando el promedio histórico en
ese punto del río La Palca es de 0,25 mg/l de agua y el valor máximo tolerado
10Las muestras fueron tomadas de once puntos en horarios sucesivos: M1 (Dique Pachímoco;
12:22 hs.); M2 (Cuesta del Viento; 12:57 hs.); M3 (Puente de Angualasto; 13:30 hs.); M4 (El
Chinguillo; 14:37 hs.); M5 (El Chinguillo; 15:39 hs.); M& (Rìo La Palca; 15:45 hs.); M7 (Pampa
Vieja [Escuela]; 18:20 hs.); M8 (Villa Mercedes [Escuela]; 18:50 hs.); M9 (Plaza Gral. San Martín
[Jáchal]; 16:15 hs.); M10 (Níquivil; 19:50 hs.); M11 (Mogna; 20.50 hs). Varios de los parámetros
se monitorearon in situ.
11 [Link]
por el Codigo Alimentario Argentino previsto en la la Ley Nº 18.284 es de 0,10
mg/l y por la ley nacional para riego y consumo animal es de 0,2 mg/l de
manganeso. En tanto, en el caso del aluminio, se verificaron 70 mg/l y se
habían medido a esa altura del río de 3 a 4 mg/l. El valor máximo tolerado por
la Ley Nº 18.284 es de 0,20 mg/l y por la norma nacional de residuos
peligrosos destinada para riego y consumo animal es de 5 miligramos por
litro. Además, se detectaron otros trazos metalíferos como mercurio,
cobre y zinc.
Por otra parte, las muestras que se tomaron de una fuente de agua para
consumo humano en el pueblo Mogna, ubicado a 50 kilómetros de San José de
Jáchal, arrojaron metales en el agua que hacen que ese líquido ya no sea apto
para el consumo de los habitantes del lugar. Estas fueron las
determinaciones químicas: boro: 6 mg/l (límite máximo Ley Nº 18.284
aceptado: 0,5 mg/l); cloruros: 740 mg/l (límite máximo aceptado: 350
mg/l); sulfatos: 540 mg/l(límite máximo aceptado: 400 mg/l) y arsénico: 0,069
mg/l(límite máximo aceptado: 0,010 mg/l).
Además, se detectaron bacterias muy nocivas y difundidas en varios de
los puntos de medición que, por superar los límites máximos establecidos en la
Ley Nº 18.284, Capitulo XII, corresponden a agua no apta por consumo
humano. Ello ocurre por caso con la Escherichia coli(Puntos M1 a M6) en el
fluido en la zona donde se originan los ríos montañosos, lo que hace presumir
que también se está vertiendo desde la mina este tipo de líquidos sanitarios en
la zona más alta de los ríos que se alimentan del deshielo de nieves y glaciares.
A ese Informe se sumó uno nuevo elaborado con fecha 04.10.2015 por la
Universidad Tecnológica Nacional de Mendoza –Departamento de Ingeniería
Química, Laboratorio de Análisis de Aguas y Suelos- (, también se adjunta
copia a modo ilustrativo y se ofrece por vía de prueba informativa copia
certificada) que detectó niveles de cianuro que superan ampliamente los
máximos aptos para la vida acuática. Es la segunda alta casa de estudios que
concluye científicamente que las aguas afectadas han sido contaminadas por
los efectos del derrame y fuga de autos. La toma fue realizada en el dique
Pachimoco el día 18 de septiembre del 2015, una semana después del derrame.
Según el informe de la UTN, se detectó 0,08 mg/L de cianuro, cuando el valor
máximo para la vida acuática es de 0,005 mg/L. Estos niveles ponen en riesgo
evidente los ecosistemas que brindan el equilibrio necesario para la vida
humana. Pachimoco es un dique de nivelación situado en Jáchal que reparte el
agua en dos grandes canales -Norte y Sur- que a su vez la distribuyen en
distintas direcciones terminando directamente en las distintas chacras y fincas
de la zona. Abastece nada menos que las funciones más básicas de regadío y
subsistencia.
Resulta inquietante el hecho que surge de este estudio, y que será
eventualmente corroborado con la prueba pericial a producir, que esos
millones de litros de solución cianurada y diversos metales pesados hayan
entrado en contacto con los metales pesados detectados, sustancias nocivas
que -combinadas con el resto de los elementos contaminantes existentes en la
zona- provocan una sopa química residual que se incorpora al medio
ambiente a través del agua (ríos y arroyos), lluvia, vientos, polvo en
suspensión y por ley de gravedad baja a zonas pobladas alcanzando
distancias de miles de kilómetros. Los irreversibles efectos contaminantes del
peor derrame y fuga de solución cianurada que se conozca no se limitan al
derramamiento y filtraciones per se sino que provocan otras graves situaciones
de contaminación -entre otras causas- al combinarse con metales pesados que
aumentan exponencialmente su toxicidad alternando -por diversos procesos-
el equilibrio y sustentabilidad del entorno degradado en varios de sus
elementos naturales esenciales y sus interrelaciones.
Queda pendiente, como primer medida para dimensionar lo ocurrido,
un completo y circunstanciado esclarecimiento del incidente a través de un
conjunto de un informes periciales técnicos e imparciales que determinen
con objetividad científica cuál es efectivamente la cantidad de solución
cianurada y metales pesados vertida al ambiente, la dimensión de la superficie
afectada por el derrame y los daños ambientales que ha ocasionado el accionar
irregular de MAGSA en la mina Veladero, y que se hagan públicos los
resultados de dichos informes técnicos.
También, en consonancia con ello, resulta esencial que se difundan
cuáles han sido las medidas efectivamente tomadas por MAGSA y/o BEASA
para salvaguardar el ambiente y la salud e integridad física de las personas y
seres vivos que habitan en zonas aledañas o influidas por el megaproyecto
minero.
Frente a cuestiones prioritarias de tal envergadura y acciones y
omisiones de las demandadas que siguen sin esclarecerse -aunque pueden
haber dañado ríos, la biodiversidad de la flora y la fauna, los suelos
colindantes, la atmósfera, etc. y, por tanto, inciden negativamente sobre los
bienes fundamentales más preciados de todo ser humano como son la salud, la
vida, el ambiente sano y equilibrado apto para el desarrollo humano y para
que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin
comprometer las de las generaciones futuras- deviene insoslayable la
intervención de la CSJN a efectos de traer luz en un conflicto binacional que
puede encerrar daños irreversibles al ambiente. Máxime cuando existe la
posibilidad cierta de que se agrave la situación si no se hace lugar a las
pretensiones de esta parte, tanto de fondo como cautelares.
IV.2. La trascendencia de la impostergable necesidad de protección de
los glaciares y del ambiente periglaciar en el caso:
IV.2.1. El cambio de escenario respecto a la época en que se interpuso la
demanda originaria. La nueva ley nacional de presupuestos mínimos para la
preservación de glaciares, su decreto reglamentario y las reiteradas acciones
judiciales para intentar frenar su aplicación:
En la demanda que dio inicio a este proceso (apartado III.C.) dirigimos
la pretensión contra las empresas explotadoras (concesionarias y afiliadas) del
Proyecto Minero Veladero – Pascua Lama con fundamento, entre otras cosas,
en “no denunciar en la I. I. A. la totalidad de los Glaciares Interiores y Exteriores que
se afectaban y arriesgaban con la actividad minera en la mina y en la planta, tampoco
cuantificaron la cantidad de cuerpo de agua dulce en estado sólido que por sus
acciones, se transformaban adelantadamente en agua dulce liquida por el mayor
calentamiento y aplastamiento producida por la circulación de las máquinas y del
hombre, que ejecutan su trabajo aun durante los meses de Invierno”.
Asimismo, cuestionamos por entonces la mora del Estado Nacional en
la materia, señalando que “a la fecha de interposición de esta acción no ha dado
cumplimiento a lo que le ordena el Art. 41 de la Constitución Nacional, en cuanto le
corresponde a la Nación, dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de
protección, a los cuerpos de hielo de agua dulce en estado sólido existentes en la
Cordillera de los Andes y en zonas de frontera. Con su posición, ha permitido que la
Provincia de San Juan autorice la actividad minera en dichas zonas, sin advertir el
riesgo y peligro que se cierne sobre tales bienes de carácter público denominados por la
ciencia como GLACIARES como cuerpos de hielo de agua dulce en estado sólido, que
existen en la Cordillera de los Andes” (apartado III.F.). Recordemos que para ese
entonces el Congreso de la Nación había sancionado la ley Nº 26.418, pero la
misma fue vetada por el PEN mediante el Decreto Nº 1837/08.
El señalado escenario se ha visto modificado drásticamente en los
últimos años con motivo del acaecimiento de distintos hechos de gran
relevancia para la solución del presente caso, tanto a nivel propiamente fáctico
(sobre lo cual hemos ya desarrollado en extenso en los apartados previos de
este escrito) como normativo y jurisprudencial.
Como primera medida, debe tenerse presente que en fecha 30.09.2010 se
sancionó la Ley N° 26.639 sobre “Régimen de Presupuestos Mínimos para la
Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial”. Mediante la misma se
regularon los presupuestos mínimos para proteger “los glaciares y del ambiente
periglacial con el objeto de preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos
para el consumo humano; para la agricultura y como proveedores de agua para la
recarga de cuencas hidrográficas; para la protección de la biodiversidad; como fuente de
información científica y como atractivo turístico. Los glaciares constituyen bienes de
carácter público” (art. 1).
Entre otras cuestiones, esta norma creó el Inventario Nacional de
Glaciares para individualizar todos los glaciares y geoformas periglaciares
“que actúan como reservas hídricas existentes en el territorio nacional” con la
finalidad de contar con “toda la información necesaria para su adecuada protección,
control y monitoreo” (art. 3). Asimismo, se prohibieron expresamente diversas
actividades en estas zonas protegidas. En general, se prohibieron todas las
que “puedan afectar su condición natural o las funciones señaladas en el art. 1°, las
que impliquen su destrucción o traslado o interfieran en su avance”, y en particular
se prohibieron las siguientes: “a) La liberación, dispersión o disposición de
sustancias o elementos contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier
naturaleza o volumen. Se incluyen en dicha restricción aquellas que se desarrollen en
el ambiente periglacial; b) La construcción de obras de arquitectura o infraestructura
con excepción de aquellas necesarias para la investigación científica y las prevenciones
de riesgos; c) La exploración y explotación minera e hidrocarburífera. Se incluyen en
dicha restricción aquellas que se desarrollen en el ambiente periglacial; d) La
instalación de industrias o desarrollo de obras o actividades industriales” (art. 6).
En su art. 9 la Ley N° 26.639 identificó como autoridad de aplicación
nacional al “organismo nacional de mayor nivel jerárquico con competencia
ambiental” (actualmente la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de
la Nación), y estableció en su art. 10 una serie de funciones y competencias
vinculadas con el objeto de la ley. Y en la cláusula transitoria regulada por el
art. 15, a su turno, la ley señaló que “Las actividades descritas en el artículo 6º, en
ejecución al momento de la sanción de la presente ley, deberán, en un plazo máximo de
CIENTO OCHENTA (180) días de promulgada la presente, someterse a una
auditoría ambiental en la que se identifiquen y cuantifiquen los impactos
ambientales potenciales y generados. En caso de verificarse impacto significativo
sobre glaciares o ambiente periglacial, contemplados en el artículo 2° las autoridades
dispondrán las medidas pertinentes para que se cumpla la presente ley, pudiendo
ordenar el cese o traslado de la actividad y las medidas de protección,
limpieza y restauración que correspondan” (énfasis agregado).
Cabe destacar también que el Decreto PEN N° 207/2011, reglamentario
de la Ley y dictado en fecha 28.02.2011, sostiene en sus fundamentos que los
glaciares son recursos naturales estratégicos, entendiendo por tales “a todo
recurso escaso, actual o potencialmente vital para el desarrollo de la actividad humana
o para el mantenimiento de la calidad de vida de una Nación”. Asimismo, afirma
que “en el caso de los recursos hídricos, en particular de los recursos hídricos sólidos,
se consideran "reserva estratégica", por su capacidad de regulación a largo plazo”.
Asimismo, el Decreto establece en los artículos 4º y 5º objetivos fundamentales
que serán cumplimentados mediante el Inventario Nacional de Glaciares
asegurando la preservación efectiva de los glaciares y ambientes periglaciares
que se ubican en la República Argentina. Sin embargo, la mora existente en la
materia impide con grave riesgo ambiental que se satisfagan los siguientes
fines primordiales: 1) Implementar metodologías apropiadas para un mapeo
y monitoreo eficiente y detallado de los cuerpos de hielo en las distintas
regiones del país; 2) Desarrollar recursos humanos en la República Argentina a
fin de abordar la implementación y ejecución de dicho Inventario y asegurar
su continuidad en el tiempo; 3) Definir el tipo y nivel de detalle necesario para
que la información glaciológica y geocriológica obtenida permita un manejo
adecuado de las reservas estratégicas de recursos hídricos; 4) Organizar la base
de datos del Inventario Nacional de Glaciares de manera eficiente y ordenada
utilizando un sistema de informática "on line" de almacenamiento, intercambio
y publicación de los resultados parciales y/o finales; 5) Establecer un sistema
integrado de observaciones de "cuerpos de hielo / clima" que permita a través
de un monitoreo periódico y en sitios cuidadosamente seleccionados,
determinar los principales factores climáticos que afectan la evolución de las
reservas estratégicas de recursos hídricos en el corto y largo plazo; 6) Sentar las
bases que permitan continuar con el monitoreo, análisis e integración de la
información referente a los glaciares y crioformas en las provincias
cordilleranas de manera que las instituciones provinciales y nacionales puedan
definir estrategias y políticas adecuadas de protección, control y monitoreo de
sus reservas de agua en estado sólido y que las Instituciones Universitarias
puedan usar esta información como herramientas para la investigación
científica; 7) Identificar posibles impactos por la pérdida de las masas de hielo
que podría tener sobre el manejo de los recursos hídricos y otras actividades
humanas asociadas; y 8) Establecer un Programa de Difusión de la
información resultante del Inventario Nacional de Glaciares, a través de una
política de datos abierta y de libre acceso a la información, con el fin de
promover los conocimientos adquiridos e incentivar su uso por parte de
organismos públicos y privados, los tomadores de decisiones, educadores,
científicos y el público en general.
Esta Ley N° 26.639 fue impugnada de inconstitucional por las
empresas demandadas en autos, quienes lograron obtener transitoriamente
una medida cautelar ante la justicia federal local que suspendió la aplicación
de sus arts. 2, 3, 5, 6, 7 y 15 con relación al emprendimiento “Pascua Lama”. La
Provincia de San Juan, en un movimiento bastante curioso por decir lo menos,
se les unió posteriormente al reclamo para solicitar la ampliación de esa
medida cautelar a otros emprendimientos mineros de la zona.
Llegado el expediente a la CSJN, el Tribunal dictó sentencia el
03.07.2012 en los autos “Barrick Exploraciones Argentina S.A. y otros c/ Estado
Nacional s/ Acción declarativa de inconstitucionalidad” ([Link]), revocado la
orden cautelar por considerar que:
(i) Se basaba en “un fundamento contradictorio” toda vez que “para la
adopción de esta medida el a quo sostiene que la ley contiene una definición amplia,
imprecisa y, por lo tanto, ‘crea un estado de intranquilidad e incertidumbre para los
representantes de las empresas actoras’. Sin embargo, la medida cautelar, al suspender
algunos de los artículos señalados, neutraliza los procedimientos establecidos por la
propia ley para generar la precisión que requiere el peticionante” (considerando 5°).
(ii) “Además, no cumple con los requisitos mínimos exigibles a toda medida
cautelar” (considerando 6°) ya que los argumentos que había dado el
magistrado de grado para considerar acreditada la verosimilitud en el derecho
“resultan dogmáticos y no son suficientes para tornar procedente la medida decretada”
(considerando 7°), y aquellos expresados para justificar la existencia de peligro
en la demora tampoco sustentaban “el perjuicio irreparable que sufriría la actora de
no concederse la medida cautelar solicitad” (considerando 8°).
Este criterio también fue aplicado por V.E. en dos casos vinculados que
perseguían el mismo objeto, uno de ellos promovido por otra empresa del
mismo grupo económico (“Minera Argentina Gold S.A. c/ Estado Nacional s/
Acción declarativa de inconstitucionalidad”, causa [Link]) y el otro por
diversas organizaciones sindicales del sector (“Asociación Obrera Minera
(AOMA) y otras c/ Estado Nacional s/ Acción declarativa de inconstitucionalidad”,
causa [Link]).
Pero la embestida de quienes están haciendo negocios desde hace
años contrariando las previsiones más elementales de la Ley N° 26.639 y de
la Ley N° 25.675, con clara afectación al medioambiente y poniendo en alto
riesgo la salud y la vida de las personas, no terminó allí.
De hecho, hace menos de un año la CSJN debió enfrentar la resolución
de una nueva orden cautelar tendiente a evitar su aplicación, esta vez
proveniente de un pedido efectuado por una Cámara empresarial y dictada en
otra jurisdicción territorial y judicial (Jujuy). Fue en fecha 30.12.2014 que V.E.
revocó esa orden al pronunciarse en “Cámara Minera de Jujuy y otra (Provincia de
Jujuy) c/ Estado Nacional s/ Acción declarativa de inconstitucionalidad” (causa CSJ
21/2014 (50-C)), cuando el Juzgado Federal N° 2 de Jujuy le remitió el
expediente luego de desprenderse de su competencia (pero una vez dictada la
medida).
En esta oportunidad V.E. sostuvo que “la actora no plantea en su demanda
ninguna actividad de las características señaladas que pudiese causar algún tipo de
afectación a sus intereses” y que “En estos términos, de su planteo sólo puede
concluirse que si la actora no sabe "qué se está protegiendo" por medio de la ley que
impugna, le resultará imposible delinear el acto en ciernes que pueda afectar sus
intereses” (considerando 4°). Por tanto, afirmó que la Ley 26.639 había sido
“impugnada en abstracto, y suspendida en su vigencia por un juez federal en esa
misma condición, con total prescindencia de considerar la viabilidad de su aplicación
actual o en ciernes a algún miembro de la Cámara Minera de Jujuy que pudiese dar
lugar a una afectación en los derechos reconocidos por las normas federales que invoca”
(considerando 5°).
De este pronunciamiento se destaca también el reconocimiento, por
parte de la CSJN, de la mora injustificable en que ha incurrido el Estado
Nacional con respecto al cumplimiento de lo dispuesto en la Ley y su
decreto reglamentario en materia de inventario de glaciares ygeoformas
periglaciares. Sucede que, luego de dar las razones por las cuales la medida
cautelar debía ser revocada, V.E. sostuvo también que “sin perjuicio de notar la
omisión del Poder Ejecutivo Nacional en realizar el inventario y así precisar el
contenido de una ley que el Congreso le ordenó reglamentar hace 4 años en un plazo de
180 días a partir de su publicación (artículo 15 de la misma ley)- la acción declarativa
planteada no resulta un medio apto para satisfacer el interés especulativo de la actora”
(considerando 5°).
V.2.2. La Ley de San Juan. Su inconstitucional contenido en materia de
controles y su abierto incumplimiento en cuanto refiere al inventario:
Llegados hasta aquí cabe señalar también que la Provincia de San Juan
sancionó el 22.07.2010 su propia norma de protección de glaciares,
promulgada con el N° 8.144. Este cuerpo legal creó un inventario a nivel local
en su art. 3: “Créase el Inventario Provincial de Glaciares, en el que se
individualizarán y caracterizarán los glaciares protegidos por esta Ley, debiendo
contener toda la información necesaria para su adecuada protección, control y
monitoreo”.
Mientras que los arts. 4 y 5 se ocupan de regular el contenido y los
plazos de elaboración en que debía realizarse esa tarea, el art. 6 de la Ley
dispone que “Queda prohibida toda actividad que implique la destrucción o el
traslado de los glaciares incluidos en el Inventario Provincial de Glaciares o interfiera
en su avance, afectando las funciones señaladas en el Artículo 1º, todo lo cual será
determinado por la correspondiente evaluación de impacto ambiental referida en el
Artículo 7º”.
Este art. 7, a su turno, regula el contenido mínimo que deben tener las
evaluaciones de impacto ambiental, expresando que “Las actividades que se
proyectaren en los glaciares incluidos en el Inventario Provincial de Glaciares, estarán
sujetas, previo a su autorización y ejecución, al procedimiento de Evaluación de
Impacto Ambiental, conforme a la normativa vigente, debiendo incluir, como
mínimo…”.
Tratándose de una ley local sancionada antes de la ley de presupuestos
mínimos vigente a nivel nacional, cabe interpretar todo su articulado en
función de esta última debido a la preeminencia constitucional que reviste
frente a las leyes locales. En especial, en cuanto más interesa aquí, debe
cuidarse especialmente de no realizar lectura de esta norma local que, en
materia de prohibiciones y limitaciones, pudiera conceder un marco de
actividad más amplio a las empresas demandadas.
Señalamos esto por más que parezca sobreabundante, puesto que la
disposición transitoria contenida en el art. 17 de la Ley 8.144 dispone, de