El Regalo Mágico
Ana miraba por la ventana de su habitación mientras la lluvia golpeaba suavemente
el cristal. Era su décimo cumpleaños, pero debido a la tormenta, había tenido que
cancelar su fiesta en el parque. Suspirando, se alejó de la ventana y se sentó en
su cama, cuando de repente notó algo brillante debajo de su almohada.
Era una pequeña caja dorada con un lazo púrpura. No recordaba haberla visto antes.
Con curiosidad, desató el lazo y abrió la caja. En su interior encontró una
diminuta llave de cristal que emitía un suave resplandor.
Fascinada, Ana observó la llave más de cerca y notó que tenía grabadas unas
palabras: "Busca la puerta correcta". Se levantó y comenzó a probar la llave en
todas las cerraduras de la casa. Ninguna funcionaba, hasta que llegó al viejo
armario del ático que nadie había podido abrir en años.
Para su sorpresa, la llave encajó perfectamente. Al abrir la puerta, en lugar de
encontrar el interior polvoriento del armario, descubrió un mundo mágico lleno de
colores brillantes, criaturas fantásticas y árboles de caramelo.
Una mariposa con alas de arcoíris se acercó volando y le susurró: "¡Bienvenida a
Luminaria! Te estábamos esperando". Pronto, Ana se encontró rodeada de seres
mágicos que habían organizado una fiesta sorpresa especialmente para ella.
Aquel día, Ana aprendió que la magia puede aparecer en los momentos más
inesperados, y que a veces los mejores regalos son aquellos que nos llevan a vivir
grandes aventuras. Desde entonces, cada vez que llueve en su cumpleaños, Ana
sonríe, sabiendo que tiene un mundo mágico esperándola detrás de aquella puerta
especial.