Introducción a las Intoxicaciones en Pediatría
La intoxicación en pediatría es un tema de vital importancia, dado que los
niños son particularmente vulnerables a la exposición a sustancias tóxicas. A lo
largo de esta introducción, abordaremos la definición de intoxicación, la
epidemiología de las intoxicaciones en niños y la relevancia de este tema en la
práctica clínica.
Definición de Intoxicación
La intoxicación se describe como un estado patológico resultante de la
exposición a agentes tóxicos, que puede ocurrir a través de diversas vías como la
ingestión, inhalación, contacto dérmico o administración parenteral. En el ámbito
pediátrico, las intoxicaciones pueden clasificarse como accidentales,
frecuentemente asociadas a la ingestión inadvertida de fármacos o productos
domésticos, o intencionadas, aunque estas últimas son menos prevalentes en la
población infantil. Las sustancias implicadas abarcan fármacos, compuestos
químicos, flora tóxica, etanol y sustancias recreativas. La severidad de una
intoxicación puede oscilar desde manifestaciones clínicas leves hasta
complicaciones que amenazan la vida, dependiendo de la dosis y naturaleza del
agente tóxico involucrado.
Epidemiología de las Intoxicaciones en Niños
Las intoxicaciones son una de las principales causas de morbilidad en la
población pediátrica. Según datos epidemiológicos, los niños menores de 5 años
son los más afectados, debido a su curiosidad natural y comportamiento
exploratorio. Los estudios indican que:
• Ingestión accidental: Es la forma más común de intoxicación en niños
pequeños. Los productos domésticos, como detergentes, medicamentos y
productos de limpieza, son los culpables más frecuentes.
• Medicamentos: La sobredosis accidental de medicamentos es una causa
significativa de hospitalización en niños. Los analgésicos, antidepresivos y
anticonvulsivos son algunos de los fármacos más implicados.
• Sustancias químicas: Existen también casos de intoxicación por productos
químicos industriales y pesticidas, especialmente en áreas rurales o en hogares
donde no se toman precauciones adecuadas.
• Drogas recreativas y alcohol: Aunque menos comunes en preescolares,
los adolescentes pueden experimentar intoxicaciones por el uso indebido de estas
sustancias.
La tasa de intoxicaciones varía según factores demográficos y
socioeconómicos, así como por el acceso a servicios de salud y educación sobre
prevención.
Importancia del Tema en la Práctica Clínica
La comprensión de las intoxicaciones en pediatría es crucial para los
profesionales de la salud por varias razones:
1. Prevención: Identificar las sustancias más comunes involucradas en las
intoxicaciones permite implementar programas educativos dirigidos a padres y
cuidadores para prevenir exposiciones accidentales.
2. Diagnóstico y tratamiento oportuno: Un conocimiento sólido sobre los
signos y síntomas de intoxicación permite a los médicos diagnosticar rápidamente
y comenzar el tratamiento adecuado, lo que puede ser determinante en el
pronóstico del niño.
3. Intervención multidisciplinaria: La atención a un niño con intoxicación a
menudo requiere un enfoque colaborativo que involucra pediatras, toxicólogos,
enfermeras y otros especialistas para asegurar una atención integral.
4. Investigación y políticas públicas: La recopilación y análisis de datos
sobre intoxicaciones infantiles pueden guiar políticas públicas para mejorar la
seguridad en el hogar y regular el acceso a sustancias peligrosas.
Clasificación de Intoxicaciones
La clasificación de las intoxicaciones es fundamental para entender su
naturaleza, evaluar el riesgo y proporcionar el tratamiento adecuado. A
continuación, se desarrollan las principales clasificaciones de las intoxicaciones en
pediatría.
1. Intoxicaciones Agudas vs. Crónicas
• Intoxicaciones Agudas: Se refieren a la exposición a una sustancia tóxica
en un corto período de tiempo, generalmente en una sola ocasión. Los síntomas
suelen aparecer rápidamente, a menudo en cuestión de minutos a horas, y
pueden ser severos. Ejemplos incluyen la ingestión accidental de un medicamento
en dosis excesiva o la exposición a productos químicos peligrosos. La atención
médica inmediata es crucial para minimizar el daño y tratar los síntomas.
• Intoxicaciones Crónicas: Estas implican exposiciones repetidas o
prolongadas a una sustancia tóxica, lo que lleva a la acumulación de la misma en
el organismo con el tiempo. Los síntomas pueden ser más sutiles y pueden no
aparecer hasta que se alcanza un nivel tóxico significativo. Ejemplos incluyen la
exposición a plomo (en ambientes con pintura antigua o contaminación) o el uso
prolongado de ciertos medicamentos que pueden tener efectos adversos
acumulativos. El manejo de estas intoxicaciones requiere un enfoque más integral
y a largo plazo.
2. Clasificación Según el Agente Tóxico
La clasificación de las intoxicaciones según el agente tóxico es útil para
identificar las sustancias involucradas y sus efectos específicos. Las categorías
principales incluyen:
• Intoxicaciones Químicas: Involucran productos químicos industriales,
pesticidas, solventes y otros compuestos químicos que pueden ser tóxicos.
Ejemplos incluyen la exposición a cloro, amoníaco o productos de limpieza.
• Intoxicaciones por Medicamentos: Comprende la ingestión accidental o
intencionada de medicamentos, tanto recetados como de venta libre. Los
analgésicos (como el paracetamol), los antidepresivos y los medicamentos para el
corazón son algunos ejemplos comunes.
• Intoxicaciones por Plantas: Muchas plantas contienen compuestos
tóxicos que pueden causar síntomas diversos al ser ingeridos. Ejemplos incluyen
la adelfa, la hiedra venenosa y el ricino.
• Intoxicaciones por Sustancias Recreativas: Incluyen el uso indebido de
drogas ilegales (como la marihuana, cocaína o metanfetaminas) y alcohol. Aunque
son más comunes en adolescentes, también pueden ocurrir en niños pequeños si
tienen acceso a estas sustancias.
Intoxicaciones Intencionales vs. Accidentales
Esta clasificación se centra en la intención detrás de la exposición a la
sustancia tóxica:
• Intoxicaciones Accidentales: Son las más comunes en pediatría y
ocurren sin intención deliberada. Esto puede incluir la ingestión accidental de
medicamentos, productos de limpieza o plantas tóxicas por parte de niños que no
comprenden el peligro. La educación sobre la seguridad en el hogar y el
almacenamiento adecuado de sustancias peligrosas son esenciales para prevenir
estas situaciones.
• Intoxicaciones Intencionales: Se refieren a casos donde la exposición a
una sustancia tóxica se realiza deliberadamente, ya sea por suicidio,
autolesionismo o abuso de sustancias. Aunque menos frecuentes en niños
pequeños, son más comunes en adolescentes y pueden requerir intervención
psiquiátrica además del tratamiento médico para abordar tanto los efectos físicos
como los psicológicos.
Factores de Riesgo en Niños
Los factores de riesgo en niños son elementos que aumentan la probabilidad
de que ocurran intoxicaciones. Comprender estos factores es esencial para la
prevención y el manejo adecuado de las intoxicaciones en la población pediátrica.
• Desarrollo Cognitivo y Motor: El desarrollo cognitivo y motor de los niños
influye significativamente en su capacidad para entender y evitar situaciones
peligrosas. A medida que los niños crecen, su curiosidad natural y su deseo de
explorar el entorno aumentan, lo que puede llevar a situaciones de riesgo.
- Niños Pequeños (0-3 años): En esta etapa, los niños son particularmente
vulnerables debido a su tendencia a llevarse objetos a la boca. Su desarrollo
motor les permite alcanzar lugares donde pueden encontrar sustancias tóxicas,
pero su capacidad para entender el peligro es limitada.
- Niños en Edad Preescolar (3-5 años): A esta edad, los niños comienzan a
desarrollar habilidades cognitivas que les permiten entender algunas reglas de
seguridad, pero su curiosidad sigue siendo fuerte. Pueden no reconocer el peligro
de ciertos productos, como medicamentos o productos de limpieza.
- Niños en Edad Escolar (6-12 años): Aunque tienen un mejor
entendimiento del riesgo, pueden participar en comportamientos imprudentes o
experimentar presión de grupo. Esto puede incluir el uso de sustancias recreativas
o la experimentación con medicamentos.
• Accesibilidad a Sustancias Tóxicas en el Hogar
La accesibilidad a sustancias tóxicas es un factor crítico en las intoxicaciones
infantiles. Muchos hogares contienen productos que pueden ser peligrosos si se
ingieren o se inhalan.
- Medicamentos: Los analgésicos, antidepresivos, y otros medicamentos
deben ser almacenados fuera del alcance de los niños. La falta de conciencia
sobre la peligrosidad de estos productos puede llevar a intoxicaciones
accidentales.
- Productos de Limpieza: Muchos productos de limpieza doméstica son
altamente tóxicos y pueden causar daños graves si se ingieren. La falta de
etiquetado claro o el almacenamiento inadecuado aumentan el riesgo.
- Sustancias Químicas: Pesticidas, disolventes y otros productos químicos
industriales son también riesgos potenciales. Es fundamental que estos productos
se mantengan en lugares seguros y se utilicen con precaución.
• Comportamientos de Riesgo en Diferentes Grupos de Edad
Los comportamientos de riesgo varían según la edad y el desarrollo del niño.
- Infantes y Niños Pequeños: Su curiosidad innata y la falta de comprensión
sobre el peligro los hacen propensos a ingerir objetos pequeños o sustancias
peligrosas.
- Adolescentes: Esta población puede involucrarse en conductas de riesgo
más complejas, como el abuso de sustancias, ya sea por presión social o
búsqueda de nuevas experiencias. Esto incluye el uso indebido de medicamentos
recetados o drogas ilegales.
4. Manifestaciones Clínicas
Las manifestaciones clínicas de las intoxicaciones varían según la sustancia
involucrada y la cantidad expuesta, pero hay síntomas comunes y signos de alerta
que deben ser reconocidos.
• Signos de Alerta que Requieren Atención Médica Inmediata
Es crucial identificar los signos que indican una emergencia médica. Algunos
signos de alerta incluyen:
• Pérdida del conocimiento
• Convulsiones prolongadas o recurrentes
• Disnea severa
• Vómitos persistentes o hematemesis
• Cambios drásticos en el comportamiento o estado mental
• Diferencias en la Presentación Clínica Según la Sustancia Involucrada
La presentación clínica puede variar significativamente según el tipo de
sustancia implicada:
• Intoxicaciones por Medicamentos: Pueden presentar síntomas variados
dependiendo del medicamento (por ejemplo, somnolencia con opioides,
hiperactividad con estimulantes).
• Intoxicaciones por Productos Químicos: Los síntomas pueden incluir
irritación cutánea o respiratoria, dependiendo del tipo de exposición (inhalación vs.
ingestión).
• Intoxicaciones por Plantas: Algunas plantas pueden causar síntomas
gastrointestinales severos, mientras que otras pueden tener efectos neurológicos.
Entender estas diferencias es crucial para un diagnóstico rápido y un
tratamiento efectivo. La historia clínica detallada y la identificación rápida del
agente tóxico son esenciales para guiar el manejo clínico.
Evaluación del Paciente
La evaluación inicial de un paciente con sospecha de intoxicación es crucial
para establecer un diagnóstico adecuado y un tratamiento efectivo. Esta
evaluación se divide en tres componentes principales: historia clínica, examen
físico y la obtención de información sobre la sustancia tóxica.
• Historia Clínica: Interrogatorio y Antecedentes
La historia clínica debe ser completa y detallada. Es fundamental realizar un
interrogatorio que incluya:
1. Datos Demográficos: Edad, peso y antecedentes médicos relevantes del
paciente. La edad y el peso son cruciales para determinar la gravedad de la
intoxicación y guiar el tratamiento.
2. Motivo de Consulta: Preguntar sobre los síntomas actuales y cuándo
comenzaron. Esto puede ayudar a establecer una línea temporal de los eventos.
3. Antecedentes de Salud: Condiciones médicas preexistentes, alergias, y
medicamentos actuales. Estos antecedentes pueden influir en el manejo de la
intoxicación y en la elección de antídotos.
4. Historia de Exposición:
• Tipo de Sustancia: Identificar qué sustancia se sospecha que ha causado
la intoxicación.
• Cantidad Ingerida: Estimar la cantidad de la sustancia involucrada.
• Ruta de Exposición: Determinar si la exposición fue por ingestión,
inhalación o contacto dérmico.
• Tiempo desde la Exposición: Conocer cuánto tiempo ha pasado desde la
exposición es vital para evaluar el riesgo y el tratamiento.
5. Entorno Familiar y Social: Investigar si hay otros casos similares en el
hogar o entorno, lo que podría indicar una exposición continua a la sustancia.
• Examen Físico: Hallazgos Clave
El examen físico debe ser sistemático y enfocado en identificar signos que
indiquen una intoxicación. Algunos hallazgos clave incluyen:
1. Signos Vitales: Evaluar frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia
respiratoria y temperatura. Alteraciones en estos parámetros pueden indicar un
estado crítico.
2. Estado Neurológico: Evaluar el nivel de conciencia utilizando la escala de
Glasgow. Buscar signos de confusión, somnolencia o agitación.
3. Sistema Respiratorio: Escuchar los ruidos respiratorios, observar la
presencia de dificultad para respirar, sibilancias o cianosis.
4. Sistema Gastrointestinal: Palpar el abdomen para detectar distensión,
dolor o signos de irritación peritoneal.
5. Piel y Mucosas: Observar cambios en el color, temperatura, sudoración,
erupciones cutáneas o lesiones que puedan indicar exposición a sustancias
tóxicas.
6. Ojos: Revisar si hay irritación, enrojecimiento o alteraciones en la visión.
Importancia de la Información sobre la Sustancia Tóxica
La información sobre la sustancia tóxica es fundamental para el manejo
adecuado del paciente:
1. Fuente: Identificar de dónde proviene la sustancia (medicamento
recetado, producto doméstico, droga recreativa) ayuda a entender su toxicidad
potencial.
2. Cantidad: Conocer la dosis o cantidad ingerida permite evaluar el riesgo
de toxicidad y guiar el tratamiento (por ejemplo, si se necesita un antídoto
específico).
3. Tiempo de Exposición: El tiempo transcurrido desde la exposición influye
en las decisiones terapéuticas. Algunas intervenciones son más efectivas si se
realizan dentro de un período específico después de la exposición.
Manejo y Tratamiento de Intoxicaciones
El manejo de las intoxicaciones requiere un enfoque sistemático que incluya
descontaminación, soporte vital y administración de antídotos específicos cuando
sea necesario.
• Protocolos Generales de Manejo
. Descontaminación:
Carbón activado Es un tratamiento común para la intoxicación en
pacientes pediátricos, ya que puede ayudar a absorber ciertas sustancias tóxicas y
reducir su absorción en el organismo. Aquí te explico cómo se usa:
1. Indicación: El carbón activado se utiliza principalmente en casos de
intoxicación por sustancias que son absorbibles por este material, como algunos
medicamentos y productos químicos. Sin embargo, no es efectivo para todas las
toxinas, como metales pesados, alcoholes o ácidos.
2. Tiempo de administración: Es más efectivo cuando se administra dentro
de las primeras 1-2 horas después de la ingestión de la sustancia tóxica. Pasado
este tiempo, su eficacia disminuye.
3. Dosis: La dosis de carbón activado para niños varía en función del peso y
la gravedad de la intoxicación. Generalmente, se recomienda:
- Para niños menores de 1 año: 10-25 g.
- Niños mayores de 1 año: 25-50 g.
Es importante que la dosis exacta sea determinada por un profesional de la
salud.
4. Forma de administración: El carbón activado se presenta en forma
líquida o en polvo mezclado con agua. Puede ser administrado mediante una
jeringa o a través de un tubo nasogástrico si el niño no puede tragar.
5. Precauciones: Antes de administrar carbón activado, se debe evaluar al
niño para asegurarse de que no tenga riesgo de aspiración (por ejemplo, si está
inconsciente o tiene reflejos alterados). Además, no debe administrarse si el niño
ha ingerido sustancias corrosivas (como ácidos o álcalis), ya que puede causar
más daño.
6. Monitoreo: Después de administrar carbón activado, el paciente debe ser
monitoreado por profesionales médicos para evaluar su respuesta y detectar
cualquier posible complicación.
Lavado gástrico: Es un procedimiento que se utiliza en algunos casos de
intoxicación para eliminar sustancias tóxicas del estómago antes de que sean
absorbidas por el organismo. Aquí te explico cómo se lleva a cabo y en qué
situaciones se considera:
1. Indicación: El lavado gástrico se suele considerar en casos de
intoxicación aguda donde el paciente ha ingerido una sustancia potencialmente
peligrosa, y generalmente debe realizarse dentro de las primeras 1-2 horas tras la
ingestión. Sin embargo, no es adecuado para todas las intoxicaciones.
2. Contraindicaciones: Este procedimiento no se recomienda en ciertos
casos, como:
- Ingestión de sustancias corrosivas (ácidos o álcalis).
- Pacientes con convulsiones o inconsciencia.
- Trastornos de la coagulación o lesiones en el tracto gastrointestinal.
3. Procedimiento:
- Preparación: El paciente debe ser evaluado y estabilizado antes del
procedimiento. Se puede administrar oxígeno y monitorear signos vitales.
- Intubación (si es necesario): En algunos casos, se puede intubar al
paciente para proteger sus vías respiratorias y prevenir la aspiración.
- Lavado: Se introduce una sonda nasogástrica a través de la nariz hasta el
estómago. Luego, se infunde agua estéril o solución salina en el estómago y se
aspira para eliminar el contenido gástrico. Este proceso se repite varias veces
hasta que el líquido aspirado esté limpio.
4. Monitoreo: Durante y después del procedimiento, es importante
monitorear al paciente por posibles complicaciones, como aspiración pulmonar,
deshidratación o desequilibrios electrolíticos.
5. Eficacia: El lavado gástrico tiene una eficacia limitada y su uso ha
disminuido en comparación con otros tratamientos como el carbón activado. Se
considera más útil en ciertas situaciones específicas y siempre bajo supervisión
médica.
• Descontaminación dérmica: Si hubo contacto con la piel, se debe realizar
un lavado con agua y jabón para eliminar cualquier residuo tóxico.
• Descontaminación ocular: En caso de contacto con los ojos, se debe
irrigar con abundante agua o solución salina durante al menos 15 minutos.
. Soporte Vital:
• Monitorear los signos vitales y proporcionar soporte respiratorio si es
necesario.
• Establecer acceso venoso para la administración de líquidos y
medicamentos según sea necesario.
• Considerar la necesidad de intubación endotraqueal en casos de
compromiso respiratorio severo.
• Antídotos Específicos para Sustancias Comunes
1. Paracetamol: La N-acetilcisteína (NAC) es el antídoto específico para la
sobredosis de paracetamol y debe administrarse lo antes posible tras la ingestión.
2. Salicilatos: La administración de bicarbonato sódico puede ayudar a
alcalinizar la orina y mejorar la eliminación renal del salicilato.
3. Metanol: El tratamiento incluye etanol como antídoto competitivo, además
de bicarbonato sódico para corregir acidosis metabólica.
4. Opioides: La naloxona es el antídoto específico para las intoxicaciones
por opioides y puede administrarse intravenosamente o intranasalmente.
5. Benzodiazepinas: El flumazenil puede ser considerado en casos
selectivos, aunque su uso debe ser cauteloso debido al riesgo de convulsiones en
pacientes dependientes.
Consideraciones Especiales en Pediatría
1. Dosis: Las dosis de antídotos deben ajustarse según el peso corporal del
niño. Es esencial calcular cuidadosamente las dosis en función del peso para
evitar sobredosis o subdosificación.
2. Formulaciones: Algunos antídotos están disponibles en formulaciones
específicas para niños (gotas, jarabes) que facilitan su administración. Es
importante utilizar la formulación adecuada para asegurar una dosificación precisa.
3. Consideraciones Psicológicas: Los niños pueden reaccionar
emocionalmente a situaciones de emergencia; el apoyo psicológico puede ser
necesario durante el tratamiento.
4. Educación Familiar: Es esencial educar a los cuidadores sobre cómo
prevenir intoxicaciones en el hogar y reconocer los signos de alerta que requieren
atención médica inmediata.
5. Acceso Restringido: Los medicamentos y productos químicos deben
almacenarse en lugares fuera del alcance de los niños. Utilizar armarios con
cerraduras o estantes altos es una estrategia efectiva para limitar el acceso.
6. Etiquetado Claro: Todos los productos deben estar claramente etiquetados
con sus nombres y advertencias. Las etiquetas deben ser legibles y contener
información sobre el contenido, el uso adecuado y los peligros asociados.
7. Almacenamiento Original: Siempre es recomendable mantener los
medicamentos en su envase original, ya que esto proporciona información
importante sobre la dosificación, los efectos secundarios y las advertencias.
8. Descarte Seguro: Instruir a los padres sobre cómo deshacerse
adecuadamente de medicamentos no utilizados o caducados. Muchas
comunidades tienen programas de devolución de medicamentos que permiten a
los ciudadanos desechar estos productos de manera segura.
9. Educación Continua: Recordar a los cuidadores que la prevención no es
un evento único, sino un proceso continuo. Deben revisarse periódicamente las
prácticas de almacenamiento seguro y actualizarse según sea necesario.