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Trabajo Práctico Rosa Alves

El documento aborda el silencio administrativo, destacando sus implicaciones y opciones para el administrado, como la posibilidad de considerar el silencio como denegatoria o interponer quejas. También se discute la responsabilidad del Estado por daños causados por su actividad o inactividad, estableciendo que esta es directa y objetiva, con requisitos específicos para su aplicación. La ley 26.944 regula la responsabilidad estatal, excluyendo la aplicación del código civil y estableciendo plazos de prescripción para demandas.

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Trabajo Práctico Rosa Alves

El documento aborda el silencio administrativo, destacando sus implicaciones y opciones para el administrado, como la posibilidad de considerar el silencio como denegatoria o interponer quejas. También se discute la responsabilidad del Estado por daños causados por su actividad o inactividad, estableciendo que esta es directa y objetiva, con requisitos específicos para su aplicación. La ley 26.944 regula la responsabilidad estatal, excluyendo la aplicación del código civil y estableciendo plazos de prescripción para demandas.

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TRABAJO PRÁCTICO

DERECHO ADMINISTRATIVO PROFUNDIZADO.

Profesor: Esteban Rosa Alves

1) ¿Qué posibilidades u opciones tiene el administrado o particular frente al silencio de la


administración?

2) Explique que implica la responsabilidad del Estado por su responsabilidad por su


actividad o actos lícitos.

1) Se puede definir al silencio administrativo como una ficción que la misma ley
establece en beneficio del interesado, entonces se considera estimada (silencio positivo) o
desestimada (silencio negativo).

Cuando se realiza una solicitud a la administración por algún incumplimiento, tiene el


deber de resolver y sumados a los requisitos exigidos por la ley. El silencio debe
entenderse, siempre, como un complemento de la obligación de resolver. El silencio es
una respuesta de la administración que la ley presume en determinadas circunstancias
frente a la petición deducida por un interesado y que no es sino el reverso indispensable
del derecho de petición. El mismo, se ha establecido en beneficio del particular, y no sólo
en el silencio positivo, evidente en tanto la petición resulta estimada, sino también en el
negativo, pues de ese modo se evita la indefensión del particular, lo que impide que la
administración inutilice toda vía revisora ulterior, merced a incumplir el deber de resolver
ante la petición del interesado que intenta obtener una respuesta.

La ley Nacional de Procedimiento Administrativo (19.549) en su art. 10 establece que por


regla el silencio de la administración debe interpretarse como negativa, se dispone que
sólo mediando disposición expresa puede otorgársele sentido positivo. Reviste dos
modalidades, la primera refiere el efecto y alcance de permisión total de lo concretamente
pretendido o solicitado, y la otra la denegación total de lo que se hubiera peticionado. La
figura del silencio positivo, cuyo campo natural de acción se halla en el ámbito de la
denominada actividad de policía o de control mediante la autorización de actividades
privadas. El sistema legal argentino, la regla del silencio de la administración es el
silencio negativo.

Los recaudos que deben verificarse para la configuración del silencio, en el orden
nacional se contemplan dos modalidades distintas la configuración de la demora de la
administración por el transcurso del plazo para resolver, no siempre es necesaria la
denuncia de tal demora, a través de una petición expresa de pronto despacho. Tratándose
del silencio en vía de petición o reclamo, se exige la denuncia de la mora administrativa y
el transcurso de un segundo período de inactividad (De 30 días en el art. 10 de la LNPA,
de 45 días en lo que respecta a la específica vía reclamatoria —conforme lo dispuesto en
el art. 31 de la ley citada.).-
Cuando se ha articulado un recurso administrativo, el silencio opera en forma automática,
una vez que ha transcurrido el plazo para resolver. Arts. 87 y 91 del decreto 1759/72.
(ARTÍCULO 87.- Si el recurso de reconsideración no fuere resuelto dentro del plazo
fijado, el interesado podrá reputarlo denegado tácitamente sin necesidad de requerir
pronto despacho. ARTÍCULO 91.- El plazo para resolver el recurso jerárquico será de
TREINTA (30) días, a contar desde la recepción de las actuaciones por la autoridad
competente, o en su caso de la presentación del alegato —o vencimiento del plazo para
hacerlo— si se hubiere recibido prueba. No será necesario pedir pronto despacho para
que se produzca la denegatoria por silencio.)

Las opciones del particular frente al silencio de la administración según el sistema


vigente hasta el año 2000, sostenía que dicho régimen nos daba cuatro posibilidades:

a) Considerar al silencio como una denegatoria de la presentación o recursos


interpuestos; b) interponer la queja por defectos de tramitación e incumplimiento de
plazos, siempre que no se refieran al plazo de resolución del recurso; c) iniciar una acción
de amparo por mora, y d) esperar la resolución expresa de la presentación o recurso por
parte de la administración, que deberá (al constituir una obligación legal de ésta)
necesariamente producirse.

En el año 2000 se modificó la redacción del art. 31 de la LNPA en los siguientes


términos: “El pronunciamiento acerca del reclamo deberá efectuarse dentro de los
noventa (90) días de formulado. Vencido ese plazo, el interesado requerirá pronto
despacho y si transcurrieren otros cuarenta y cinco (45) días, podrá aquél iniciar
demanda, la que deberá ser interpuesta en los plazos perentorios y bajo los efectos
previstos en el ARTICULO 25.- “No se dará trámite alguno sin que previamente se
acredite por el interesado haber agotado sin éxito los recursos administrativos para
obtener de la autoridad competente en última instancia, el reconocimiento o denegación
del derecho reclamado. El reclamo -que será dirigido al ministerio que corresponda-
versará sobre los mismos hechos y derechos que se invocarán en la eventual demanda
judicial y será resuelto por el Poder Ejecutivo si no mediare delegación de esa facultad.
Se considerará que se ha reclamado sin éxito cuando hayan transcurrido noventa.” Sin
perjuicio de lo que fuere pertinente en materia de prescripción. El Poder Ejecutivo, a
requerimiento del organismo interviniente, por razones de complejidad o emergencia
pública podrá ampliar fundadamente los plazos indicados, se encuentren o no en curso,
hasta un máximo de ciento veinte (120) y sesenta (60) días respectivamente.

Tras la reforma producida por la ley 25.344 el particular puede utilizar:

El Silencio Negativo a) Supuestos en el que el particular tiene la posibilidad de optar (art.


10 de la LNPA); b) supuestos de denegación tácita de los recursos administrativos
(también existe en este caso opción del particular para acudir a la solución denegatoria), y
c) supuestos en que el silencio es obligatorio, art. 31 de la LNPA. (Reclamo
administrativo previo: Producida la mora y planteado el pronto despacho, vencido el
plazo para que la administración resuelva, comienza el plazo para accionar.).-
Silencio positivo que así se disponga en una norma.-

Amparo por mora. (Art. 28 LNPA)

Queja. (Art. 71 RLNPA).

2) Si nos referimos sobre la responsabilidad del Estado, para ello los legisladores han
elaborado la Ley de Responsabilidad del Estado- 26.944

La cual rige la responsabilidad del estado por los daños que su actividad o inactividad
(acciones u omisiones) les produzca a los bienes o a los derechos de las personas. Dicha
responsabilidad del Estado será directa y objetiva. Excluye la aplicación del código civil.
No se podrá aplicar ni directa, ni subsidiariamente.

Establece que el Estado no será responsable: Por los daños y perjuicios que se deriven de
casos fortuitos o fuerza mayor, salvo que sean asumidos por el Estado expresamente por
ley especial, a su vez cuando el daño se produjo por el hecho de la víctima o de un
tercero por quien el Estado no debe responder.

Reconoce la responsabilidad por actos u omisiones ilegitimas cuando se den los


siguientes requisitos: Daño cierto debidamente acreditado por quien lo invoca y
mensurable en dinero. Imputabilidad material de la actividad o inactividad a un órgano
estatal. Relación de causalidad inmediata, adecuada entre la actividad o inactividad del
órgano y el daño cuya reparación se persigue. Falta de servicio consistente en una
actuación u omisión irregular de parte del Estado; la omisión sólo genera responsabilidad
cuando se verifica la 'inobservancia de un deber normativo de actuación expreso y
determinado.

Reconoce la responsabilidad por actividad legítima cuando se den los siguientes


requisitos: Daño cierto y actual, debidamente acreditado por quien lo invoca y
mensurable en dinero; Imputabilidad material de la actividad a un órgano estatal;
Relación de causalidad directa, inmediata y exclusiva entre la actividad estatal y el daño;
- Ausencia de deber jurídico de soportar el daño; Sacrificio especial en la persona dañada,
diferenciado del que sufre el resto de la comunidad, configurado por la afectación de un
derecho adquirido. La responsabilidad del Estado por actividad legítima es de carácter
excepcional. En ningún caso procede la reparación del lucro cesante. La indemnización
de la responsabilidad del Estado por actividad legítima comprende el valor objetivo del
bien y los daños que sean consecuencia directa e inmediata de la actividad desplegada por
la autoridad pública, sin que se tomen en cuenta circunstancias de carácter personal,
valores afectivos ni ganancias hipotéticas.

Prescripción: El plazo para demandar al Estado en los supuestos de responsabilidad


extracontractual es de tres años computados a partir de la verificación del daño o desde
que la acción de daños esté expedita. La responsabilidad contractual del Estado se rige
por lo dispuesto en las normas específicas. En caso de ausencia de regulación, se aplica
esta ley en forma supletoria. Las disposiciones de esta ley no serán aplicadas al Estado en
su carácter de empleador o la actividad o inactividad de los funcionarios v agentes
públicos en el ejercicio de sus funciones por no cumplir sino de una manera irregular,
incurriendo en culpa o dolo, las obligaciones legales que les están impuestas, los hace
responsables de los daños que causen.

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