El documento presenta una correspondencia entre Juan Villoro y Martín Caparrós durante el Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010, donde discuten sobre el fútbol y su relación con la identidad y la amistad. A través de sus cartas, reflexionan sobre la experiencia de escribir en tiempo real y cómo el fútbol sirve como un pretexto para explorar temas más profundos de la vida. Esta correspondencia se publica por primera vez en su totalidad, destacando la conexión entre dos autores a través de un evento deportivo.