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Resumen Sociologia, PRIMER PARCIAL

El documento aborda la naturalización y desnaturalización en la vida cotidiana, destacando cómo las costumbres sociales son percibidas como naturales. También se explora la imaginación sociológica, que permite conectar experiencias individuales con contextos sociales y históricos. Finalmente, se discuten las dimensiones de la vida cotidiana y su relación con la moral y la reproducción social, enfatizando la importancia de comprender la interdependencia entre individuos y sociedad.

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Resumen Sociologia, PRIMER PARCIAL

El documento aborda la naturalización y desnaturalización en la vida cotidiana, destacando cómo las costumbres sociales son percibidas como naturales. También se explora la imaginación sociológica, que permite conectar experiencias individuales con contextos sociales y históricos. Finalmente, se discuten las dimensiones de la vida cotidiana y su relación con la moral y la reproducción social, enfatizando la importancia de comprender la interdependencia entre individuos y sociedad.

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SOCIOLOGÍA, UBA XXI

JOSEPH VINCENT MARQUÉS


NATURALIZACIÓN: Característica fundamental del pensamiento en la vida cotidiana. Las
personas atribuyen espontáneamente el carácter de natural a las vivencias cotidianas (a lo
normal). Las piensan como únicas e invariables, como si fueran dadas por la biología en
resultado de necesidades naturales; cuando en realidad son costumbres impuestas directa o
indirectamente por la sociedad de la cual forman parte.
Natural: Son universales y necesarios. Es decir, válidos en todo y tiempo y lugar, y no pueden
ocurrir de otro modo. Está dado por la biología: comer, beber, dormir, etc. Cómo se concreten
depende de las circunstancias sociales. La sociedad nos marca un grado concreto de
satisfacción de las necesidades, una forma de sentirlas y de canalizar nuestros deseos.
DESNATURALIZACIÓN: Lograr distinguir en la vida cotidiana de un individuo lo que es natural
(establecido por la biología) de lo que es normal (costumbres definidas por la sociedad).
(Pensamiento de la vida cotidiana)
-Romper con el proceso de naturalización propone pensar que todo podría ser de otra manera.
Esto es una primera forma de desnaturalizar lo social.
-Analizar la causa que origina un hecho, pudiendo ser esta una necesidad natural o una
costumbre (social).
-Hacer una comparación entre sociedades distintas para detectar que muchos hechos son
distintos entre ellas, lo cual claramente demuestra que estos hechos no son naturales sino
normales dentro de cada sociedad.
Marqués propone diferenciar el concepto de "natural" y el de "normal” porque el objetivo de la
Sociología es el estudio de los fenómenos “normales” relacionados con la sociedad, no de los
aspectos “naturales” que son estudiados por otras ciencias como lo es la Biología, la Física o la
Química.
(IMPORTANCIA DEL TEXTO PARA LA SOCIOLOGIA)

CHARLES WRIGHT MILLS


¿Cuál es el problema que atraviesan los hombres en las sociedades modernas?
Los hombres están tan involucrados en sus vidas privadas que parecen olvidar que forman
parte de una sociedad. Les cuesta relacionar cómo la sociedad influye en su vida privada. A
estos les falta imaginación sociológica para relacionar como lo que ocurre en el mundo infiere
dentro de ellos.

IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA: Cualidad mental que permite relacionar la experiencia


individual con lo que ocurre en el mundo (captar la historia y la biografía y la relación entre
ambas dentro de la sociedad). Todos los analistas sociales clásicos tienen esta cualidad.
Existen 3 tipos de preguntas fundamentales en la imaginación sociológica:
1. Las características importantes de la sociedad (estructura, componentes esenciales, en qué
se diferencia de las demás)
2. La relación entre la sociedad y la historia (qué lugar ocupa en la historia, como afecta la
historia en la sociedad)
3. Cómo es el individuo en esa sociedad (conducta y carácter de las variedades de hombres y
mujeres que prevalecen en esta sociedad y periodo)
Distinciones que hace la imaginación sociológica:
INQUIETUDES PERSONALES: Asunto privado, personal y que solo involucra al individuo. Ocurre
dentro de la órbita privada (esfera inmediata de acción del individuo en la cual interactúa con
otros individuos de modo directo)
Ej.: una persona sin trabajo en una ciudad donde todos tienen.
PROBLEMAS PÚBLICOS: Asunto que excede de una persona y pasa a ser social, público. Es
general, involucra a parte o toda la sociedad y ocurre en la órbita pública (conjunto de
instituciones sociales; a través de las instituciones sociales cada individuo se relaciona con
otras personas, pero de modo indirecto.)
Ej.: que en una ciudad la mitad de las personas estén desocupadas.
Ser capaz de diferenciar entre los problemas de la estructura social y las inquietudes del
individuo es poseer Imaginación Sociológica.
Mills promete darle herramientas a los hombres que se interesen por la sociología, que la
practiquen para que puedan vincular sus vidas privadas con la estructura de la sociedad en la
que viven y la historia. Es decir, ayudarlos a desarrollar la imaginación sociológica.

NORBERT ELÍAS
El texto apunta a los modelos de pensamiento con los que reflexionamos sobre la sociedad.
Elías critica la idea de que pueda pensarse a la sociedad como separada del individuo
cuando la sociedad está totalmente integrada por los mismos (nosotros). Cualquier persona
que piense a la sociedad como separada del individuo, sigue un modelo de pensamiento
egocéntrico.

MODELO EGOCÉNTRICO: Los individuos son egocéntricos, se sitúan en el centro de la sociedad


tomándola como un objeto externo del YO. Cada uno se entiende separado del otro y sin
conexión. Este modelo cosifica y deshumaniza lo social.
COSIFICACIÓN: El individuo se separa de la trama de relaciones en la que vive (sociedad), deja
de verla como una relación entre individuos. Todo lo que queda fuera de la persona individual
tiene carácter de “objetos” estáticos y ajenos a uno (deshumanización). Esto es lo que se
conoce como “carácter cosificador” del lenguaje tradicional y de nuestras operaciones
mentales referidas a grupos de personas interdependientes, el cual dificulta el acceso a la
comprensión del campo de tareas de la sociología.
La cosificación y deshumanización de las figuras sociales a través del lenguaje y el pensamiento
conduce a la "metafísica de las figuras sociales", donde estas figuras tienen una existencia más
allá de los individuos que las constituyen, sin relación con ellos:
“Pensamiento científico-cultural”: La realidad se explica a través de variables objetivas. Pero
los hechos sociales no responden a leyes objetivas, como si lo hacen los fenómenos de la
naturaleza. No podemos pensar en las instituciones o grupos de personas como si fueran
objetos estáticos o leyes dadas. El modelo de las ciencias naturales naturaliza lo social, lo
cosifica, no nos permite cuestionarnos y nos lleva a que todo lo tomemos como natural.
“Pensamiento mágico-metafísico”: Le atribuye a un grupo de personas o hasta objetos
determinadas causas, como si ellas tuvieran un poder “mágico” de condicionar y decidir el
futuro de una sociedad.
Según Elías, para romper con modelo cosificador la sociedad debe terminar con la imagen
egocéntrica, reemplazándola por una concepción de la sociedad como configuración o
estructura de individuos interdependientes.

FIGURA DE INTERRELACIÓN: se grafican los tipos de alineación de los individuos y las


correspondientes vinculaciones, incluidos los equilibrios de poder. En este modelo el individuo
se comprende a sí mismo como una unidad semiautónoma entre tantas otras, revelándose la
dimensión del “nosotros” en el cual el “yo” se reconoce como partícipe. Los modelos sociales
(estado, familia, etc.) están formados por este entramado de individuos. Todo ese entramado
en su conjunto es la sociedad. No hay modo de que una persona pueda existir sin relacionarse
con el otro.
Las ciencias sociales, la sociología, tiene serios problemas para encontrar un modelo de
pensamiento y concepto que sean adecuados al objeto que estudian. El modelo de estudio de
la sociología son finalmente los hombres, las acciones humanas, los pensamientos, las
relaciones que establecen los hombres.
Elías reclama un cambio importante en el lenguaje y en los modelos de pensamiento de las
ciencias sociales; dice que éstas tienen que conseguir un modelo propio. Se trata de
transformaciones sociales que sólo pueden realizarse como una evolución a largo plazo, a
través de muchas generaciones. Precipitarse sólo conseguiría comprometer los niveles
actuales de comprensión.
AGNES HELLER
Heller nos explica la vida cotidiana, analizando las características de la acción y el pensamiento
cotidiano. El texto se centra en las representaciones cotidianas del mundo social.
La VIDA COTIDIANA es la vida de todo hombre. Es un ámbito donde se conjugan sus distintas
actividades y aspectos. El “hombre entero” participa en la vida cotidiana con todos los
aspectos de su individualidad y de su personalidad, aunque debido a ello no se puede focalizar
ni prestar demasiada atención a ninguna. Cada persona es el actor principal de su vida
cotidiana, y a su vez actor secundario de la vida cotidiana de nuestra sociedad. Somos sujetos
de reflexión y objetos de estudio al mismo tiempo.
La vida cotidiana puede categorizarse como:
●Heterogénea: tiene una gran cantidad de aspectos diversos que implican nuestros sentidos,
sentimientos, capacidades y habilidades físicas e intelectuales. Esta diversidad de acciones no
las expresamos en todo momento, sino que van a depender de la actividad y de la compañía
que gocemos para que algunas se activen más que otras.
●Jerárquica: a diferencia de la heterogeneidad, no es eterna e inmutable, sino que se modifica
según las diferentes estructuras económico-sociales y el momento histórico. Es decir, las
actividades tienen una escala de importancia según el modo de producción existente. (en el
capitalismo la actividad más importante sería el trabajo
El hombre nace dentro de su cotidianidad, y MADURA al adquirir las habilidades
imprescindibles para la vida cotidiana y asimilar la manipulación de las cosas y de las
relaciones sociales. Empieza siempre “por grupos” (familia, escuela, comunidad) que median y
transmiten al individuo sus costumbres, normas, y ética; lo cual sólo cobra valor una vez capaz
de sostenerse autónomamente en el medio de la sociedad en general.
La vida cotidiana no está fuera de la historia, sino en el centro: es la verdadera “esencia” de la
sustancia social.

La REPRODUCCIÓN SOCIAL implica a la reproducción de las relaciones sociales y a la


autorreproducción de los individuos particulares, Ambas se dan conjuntamente y conforman
un mismo proceso. Para reproducir la sociedad es necesario que los hombres particulares se
reproduzcan a sí mismos.
La vida cotidiana es el conjunto de actividades que caracterizan la reproducción de los
hombres particulares. Este proceso de reproducción involucra la manipulación de objetos,
prácticas y relaciones sociales. Heller las considera OBJETIVACIONES SOCIALES: comprende a
las actividades sociales en tanto se presentan exteriores a los individuos, deben ser
incorporados mediante el proceso de socialización.
Dimensiones del hombre:
●DIMENSIÓN PARTICULAR: Referida a las necesidades y los deseos de la propia persona.
Expresa su ser “aislado” e “individual” y se caracteriza por la unicidad y la irrepetibilidad. La
dinámica básica de la particularidad humana es la satisfacción de esas necesidades. Todo
conocimiento del mundo y toda pregunta referente al mundo que se motiven directamente
por sus necesidades y sus pasiones particulares. Lo particular no es el sentimiento ni la pasión,
sino su modo de manifestarse.
●DIMENSIÓN ESPECÍFICA/GENÉRICA: Referida a las facultades o capacidades que son propias
de la especie humana. Lo específico está “contenido” en todo hombre, y en toda actividad que
sea específica, aunque sus motivos sean particulares.
La particularidad y la especificidad están interconectadas de manera tal que hasta la
particularidad tiene un carácter específico. El hombre particular es a su vez específico en
cuanto individuo pues es producto y expresión de sus relaciones y situaciones sociales, en las
cuales se forma su “conciencia del nosotros”.
El individuo es un ser singular que se encuentra en relación tanto con su particularidad y como
con su especificidad, y en él se hacen conscientes ambos elementos en "muda coexistencia":
las dos dimensiones están presentes en cualquier momento histórico.
En la vida cotidiana capitalista, la aparición de la división social del trabajo se produce una
ruptura y se percibe a la sociedad como entidad contrapuesta al hombre, como si fuera ajena
al particular. Con la aparición de la división social del trabajo, los particulares se apropian tan
solo de algunos aspectos de las capacidades genéricas que se han desarrollado en aquella
época dada. De esta forma, el trabajo produce insatisfacción, malestar, angustia e impide
conectarse y ser conscientes de la dimensión genérica.
"El trabajo debe ser para todos los hombres una manifestación de su personalidad, pero
para el obrero es solo un medio de subsistencia." (Marx)
Heller entiende el proceso de EXTRAÑACIÓN como el no poder percibir, ni conectarse o ser
consciente de la dimensión específica; la genericidad se presenta como algo extraño, ajeno,
que lo puede perjudicar.
La MORAL es la incorporación de las normas y valores que fueron aprendidas durante el
proceso de socialización, con la aprehensión de la cotidianidad. La internalización de estas
pautas tiene una función INHIBIDORA, ya que restringe los deseos del particular; y una función
TRANSFORMADORA, vinculada al actuar teniendo en cuenta y sabiendo que hay algo más allá
de lo particular. Las elecciones conscientemente orientadas desde la moral serán las que
permitan una elevación a lo específico por sobre lo particular. Es una elección que implica
toma de consciencia desde el individuo, entendiéndolo como ser humano que tiene
conocimiento de sus dos dimensiones.

Se supera la particularidad saliendo de la cotidianidad y ascendiendo a lo específico por medio


del proceso de HOMOGENIZACIÓN: El individuo focaliza y actúa de modo ordenado y tiene
una relación consciente con el “nosotros”. Concentramos toda nuestra energía en una sola
cuestión y “suspendemos” cualquier otra actividad durante la satisfacción de la anterior tarea.
El concepto involucra diferentes grados. En el plano cotidiano, la atención y concentración en
una actividad están ligadas a aprehender, conocer y manipular objetivaciones que el particular
necesita para desenvolverse en la vida cotidiana.
La homogenización ligada a la producción de objetivaciones específicas (actividades vinculadas
al desarrollo del género humano como el arte, la ciencia y la filosofía) comprende en cambio la
suspensión momentánea de los componentes que estructuran la cotidianidad:
●Espontaneidad: característica dominante de la vida cotidiana, aunque no toda actividad
cotidiana es espontánea al mismo nivel. Caracteriza tanto los motivos particulares como las
actividades humano-específicas.
●Pragmatismo: la unidad inmediata de pensamiento y actividad implica la inexistencia de una
diferencia entre “acierto” y “verdad” en la cotidianidad: lo acertado es sin más “verdadero”.
De todas formas, el acierto es una verdad sólo en la medida en que con su ayuda podemos
continuar la cotidianidad con las menores fricciones posibles, lo cual no significa nada respecto
al contenido veritativo objetivo del juicio o pensamiento dados.
●Probabilidad: nunca es posible calcular con seguridad científica la consecuencia posible de
una acción, ni habría tiempo para hacerlo en la múltiple riqueza de las actividades cotidianas.
Pero tampoco es necesario, porque generalmente la acción se puede determinar mediante
estimaciones probabilitarias de modo suficiente para alcanzar realmente la meta perseguida.
●Economicismo: la acción realizada sobre la base de la probabilidad indica en economicismo
de la vida cotidiana. Toda categoría de la acción y del pensamiento se manifiesta y funciona
exclusivamente en la medida en que es imprescindible para la simple continuación de la
cotidianidad, y no se manifiesta con particular profundidad, amplitud o intensidad.
●Ultra generalización: los juicios ultra generalizadores son todos los juicios provisionales que
la práctica confirma o no refuta. Basados en ellos, podemos obrar y orientarnos. No es posible
exigir antes o durante la acción juicios más precisos ya que se perdería la capacidad de acción,
aunque los juicios provisionales arraigados en la particularidad y basados en la fe se convierten
en prejuicios. Es característico también el manejo grosero de lo “singular”, puesto que como
no tenemos tiempo para examinar todos sus aspectos, hemos de situarlo rápidamente desde
el punto de vista de la tarea planteada. Así se recurre a otra forma de la ultra generalización, la
analogía: clasificamos en algún tipo ya conocido por experiencia al hombre que queremos
conocer en algún respecto importante para nosotros, y esa clasificación por tipos nos permite
orientarnos. Algo parecido sucede con los precedentes: es un “indicador” útil para nuestro
comportamiento y actitud, aunque puede tener efectos negativos cuando nos impide captar lo
nuevo, irrepetible y único de una situación.
●Mímesis: no hay vida cotidiana sin imitación. No procedemos nunca meramente “según
preceptos”, sino que imitamos a otros. Ni el trabajo ni el tráfico social serían posibles sin
mímesis.
●Entonación: la aparición de un individuo en un medio dado “entona” al sujeto de que se
trate, produce una atmósfera tonal específica que luego le sigue rodeando. La persona que no
posee dicha entonación carece de individualidad, y la que no es capaz de percibirla es
insensible para un aspecto muy importante de las relaciones humanas.
Si el proceso de homogenización se completa, ahí aparece lo que Heller llama INDIVIDUO: se
refiere al sujeto INDIVISO, es decir, el sujeto en el cual ser particular y específico están unidos
conscientemente, y no separados. El individuo es consciente de ambas dimensiones y tiene
autoconciencia (conciencia de sí mismo mediada por la conciencia de la genericidad).
Todo hombre es SINGULAR (es decir, específico y particular), pero no todo hombre es
individuo (porque no todo hombre es consciente de su particularidad y su especificidad). En la
medida en que soy consciente de mi especificidad, la sociedad ya no se me aparece como
extraña, como ajena a mí, como inmodificable, sino como lo que es. Por lo tanto, se abre la
posibilidad de lo que Heller llama REGIMIENTO DE LA VIDA.
Usa "regimiento" en el sentido de regir, de regular. Se abre la posibilidad de que yo regule mi
propia vida social. Se abre la posibilidad de que yo disponga, ahora conscientemente,
libremente, una JERARQUÍA para mi vida cotidiana: ya no “espontánea", impuesta
irreflexivamente por la estructura socioeconómica, sino consciente. El regimiento de la vida no
puede convertirse en posibilidad social universal más que una vez abolida y superada la
extrañación.
Heller analiza cómo las condiciones cotidianas tienden a producir un completo alejamiento
de los problemas sociales. Ella se pone a pensar cómo puede ser que sucedan ciertas cosas
en la sociedad, que se permitan atrocidades y que la gente no reaccione ante barbaridades.
Eso nos invita a pensar, en que estamos como dormidos, anestesiados, sin tener conciencia
de nosotros dentro de la sociedad, "extrañados", y eso es culpa de lo cotidiano.

PETER BERGER Y THOMAS LUCKMANN


LA SOCIEDAD COMO REALIDAD OBJETIVA
1. INSTITUCIONALIZACIÓN
Organismo y actividad
Las relaciones del hombre con su ambiente se caracterizan por su apertura al mundo.
El ser humano en proceso de desarrollo se interrelaciona no solo con su ambiente natural sino
con un orden cultural y social específico. El hombre construye su propia naturaleza, o, el
hombre se produce a sí mismo.
Los hombres producen JUNTOS un ambiente social con la totalidad de sus formaciones socio-
culturales y psicológicas (es imposible que un hombre aislado produzca un ambiente humano).
La existencia humana se desarrolla empíricamente en un contexto de orden, dirección y
estabilidad: Todo desarrollo individual del organismo está precedido por un ORDEN SOCIAL
dado, o sea que la apertura al mundo está siempre precedida por el orden social. Podemos
decir que la apertura al mundo, es siempre transformada por el orden social en una relativa
clausura al mundo, que otorga dirección y estabilidad al comportamiento humano. Aunque la
necesidad del orden social surge del equipo biológico del hombre, el mismo no se da
biológicamente ni deriva de datos biológicos, sino que existe solamente como producto de la
actividad humana.
Orígenes de la institucionalización
Toda actividad humana está sujeta a la HABITUACIÓN: Implica que la acción puede volver a
ejecutarse en un futuro de la misma manera y con idéntica economía de esfuerzos. La
habituación libera al individuo de la carga de todas las decisiones, proporcionando un alivio
psicológico. Estos procesos de habituación anteceden a toda institucionalización.

La INSTITUCIONALIZACIÓN aparece cada vez que se da una tipificación recíproca de acciones


habitualizadas por tipos de actores. Las tipificaciones (adaptación de varias cosas semejantes
al patrón de un modelo) que constituyen las instituciones son accesibles a todos los
integrantes de un determinado grupo social. Para que se produzca una tipificación recíproca
debe existir una situación social continua en el que las acciones habitualizadas de dos o más
individuos se entrelazan.
Las instituciones implican historicidad y control. Siempre tienen una historia, de la cual son
productos los individuos. También controlan el comportamiento humano estableciendo pautas
definidas de antemano que lo canalizan en una dirección determinada. De todos modos, su
eficacia controladora es secundaria o suplementaria, el control social primordial ya se da de
por sí en la vida de la institución en cuanto tal. Solamente se requieren mecanismo de control
adicionales cuando los procesos de institucionalización no llegan a cumplirse cabalmente.
El proceso de institucionalización comprende tres momentos:
-EXTERNALIZACIÓN: Un mundo institucional se experimenta como realidad objetiva, tiene una
historia que antecede al nacimiento del individuo y no es accesible a su memoria biográfica.
Las instituciones se enfrentan al individuo como hechos innegables; la realidad objetiva de las
instituciones no disminuye si el individuo no comprende el propósito o el modo de operar de
aquellas. Dado que las instituciones existen como realidad externa, el individuo no puede
comprenderlas por introspección: debe salir a conocerlas.
-OBJETIVACIÓN: Es el proceso por el que los productos externalizados de la actividad humana
alcanzan el carácter de objetividad. La objetivación y la externalización son momentos de un
proceso dialéctico continuo. El mundo institucional es actividad humana objetivada.
-INTERNALIZACIÓN: Es el tercer momento de este proceso, por la que el mundo social
objetivado vuelve a proyectarse en la conciencia durante la socialización.
El lenguaje proporciona superposición fundamental de la lógica al mundo social objetivado.
Sobre el lenguaje se construye el edificio de la legitimación. Dado que el individuo bien
socializado “sabe” que su mundo social es un conjunto coherente, se verá obligado a explicar
su buen o mal funcionamiento en términos de dicho “conocimiento”.
El conocimiento se objetiva socialmente como un cuerpo de verdades válidas en general
acerca de la realidad. Lo que en la sociedad se da por establecido como conocimiento, llega a
ser simultáneo con lo cognoscible, o en todo caso proporciona la armazón dentro de la cual
todo lo que aún no se conoce llegará a conocerse en el futuro.
Sedimentación y tradición
La conciencia retiene las experiencias humanas con la SEDIMENTACIÓN, es decir, que esas
experiencias quedan estereotipadas en el recuerdo como entidades memorables. Si esa
sedimentación no se produce, el individuo no podría hallar sentido a su biografía.
También se produce sedimentación intersubjetiva cuando varios individuos comparten una
biografía común. Puede llamarse verdaderamente social sólo cuando se ha objetivado en
cualquier sistema de signos. Un sistema de signos otorga estatus de anonimato a las
experiencias sedimentadas al separarlas de su contexto originario de biografías individuales
concretas y volverlas accesibles en general a todos los que comparten, el sistema de signos en
cuestión.
El sistema de signos decisivo es el lingüístico. El lenguaje objetiva las experiencias compartidas
y las hace accesibles a todos los que pertenecen a la misma comunidad lingüística con los que
se convierte en base e instrumento del acopio colectivo de conocimiento. El lenguaje aporta
los medios de objetivar nuevas experiencias. La transmisión del significado se basa en el
reconocimiento social de aquella como solución permanente a un problema permanente de
una colectividad dada. Los significados institucionalizados deben grabarse poderosa en la
conciencia del individuo. Los significados objetivados de la actividad institucional se conciben
como un conocimiento y se transmiten como tales; una parte del conocimiento se considera
relevante a todos, y otra, a ciertos tipos.
Roles
Los roles son tipos de actores en dicho contexto. Las instituciones se encarnan en la
experiencia individual por medio de roles, los que, objetivados constituyen un ingrediente
esencial del mundo objetivamente accesible a cualquier sociedad. Al desempeñar roles los
individuos participan en un mundo social; al internalizar dichos roles ese mundo cobra realidad
para ellos subjetivamente.
El origen de los roles reside en el mismo proceso fundamental de habituación y objetivación
que el origen de las instituciones. Todo comportamiento institucionalizado involucra roles y
estos comparten el carácter controlador de la institucionalización.
Los roles representan el orden institucional, posibilitan que ellas existan, una y otra vez, con
presencia real en la experiencia de individuos concretos. Esta representación se efectúa en dos
niveles. En primer lugar, el desempeño del rol representa el rol mismo; y en segundo lugar el
rol representa todo un nexo institucional de comportamiento.
Según el rol que desempeña, el individuo debe entrar en zonas específicas del conocimiento.
Esto implica una distribución social del conocimiento, según lo que es relevante en general y lo
que es lo es respecto a roles específicos. La división del trabajo causa que el conocimiento de
los roles específicos aumente más rápido que el conocimiento relevante y accesible en
general. Para acumular el conocimiento de roles específicos una sociedad debe organizarse de
manera que ciertos individuos puedan concentrarse en sus especialidades (los especialistas).
Alcance y modos de la institucionalización
El alcance de la institucionalización depende de la generalidad de las estructuras de relevancia.
Si la mayoría de las estructuras de relevancia son compartidas en una sociedad el alcance de la
institucionalización será amplio; si son pocas las compartidas, ese alcance será restringido. Es
posible concebir una sociedad en la que la institucionalización sea total. Siendo así la sociedad
todos los problemas serían comunes, las soluciones serán objetivadas socialmente y las
acciones sociales estarán institucionalizadas. El extremo opuesto sería una sociedad en la que
solo hubiese un problema común y la institucionalización ocurriera sólo con respecto a las
acciones referentes a ese problema. En este tipo de sociedad no existiría un cúmulo de
conocimiento, el cual sería, roles específicos.
Condiciones de las que depende la generalidad de las estructuras de relevancia:
-Grado de división del trabajo
-Superávit económico (que permita a los individuos realizar actividades especializadas que no
tengan que ver con la subsistencia)
La institucionalización no es un proceso irreversible. Por una variedad de razones históricas, el
alcance de las acciones institucionalizadas puede disminuir; y además se relaciona con la
manera en que se objetiviza el orden institucional.
La REIFICACIÓN es la aprehensión de fenómenos humanos como si fueran cosas. Implica que
el hombre es capaz de olvidar que él mismo ha creado el mundo humano, deshumanizándolo.
La reificación es posible tanto en el plano pre-teórico como en el teórico de la conciencia. La
reificación de las instituciones significa concebirlas como independientes de la actividad
humana. La reificación de los roles consiste en aprehender al rol como un destino inevitable
del que no es responsable.
1- LEGITIMACIÓN
Orígenes de los universos simbólicos
La LEGITIMACIÓN es un proceso en el que se producen nuevos significados que sirven para
integrar los ya atribuidos a procesos institucionales dispares. La función de la legitimación
consiste en lograr que las objetivaciones de “primer orden” ya institucionalizadas lleguen a ser
objetivamente disponibles y subjetivamente plausibles.
La legitimación va a más a sostener la institución y no a cambiarla, cuando las objetivaciones
del orden institucional deben transmitirse a una nueva generación. La unidad de historia y
biografía se quiebra. Para restaurarla deben ofrecerse “explicaciones” y justificaciones de los
elementos salientes de la tradición institucional mediante la legitimación. La legitimación
“explica” el orden institucional atribuyendo validez cognoscitiva a sus significados objetivados.
La legitimación justifica el orden institucional adjudicando dignidad normativa a sus
imperativos prácticos. La legitimación tiene un elemento tanto cognoscitivo como normativo.
La legitimación no es solo cuestión de “valores”: siempre implica también “conocimiento”. La
legitimación no solo indica al individuo por qué debe realizar una acción y no otra; también le
indica por qué las cosas son como son.
La legitimación tiene cuatro niveles que se superponen:
1º PRE TEÓRICO O INCIPIENTE: aparece tan pronto como se transmite un sistema de
objetivaciones lingüísticas de la experiencia humana. A este primer nivel de legitimación
incipiente corresponden todas las afirmaciones tradicionales, sencillas, referentes al “así se
hacen las cosas” que son las respuestas primera y generalmente más eficaces a los “por qué”
del niño. No se cuestiona, es lo dado.
2º TEÓRICO RUDIMENTARIO: contiene proposiciones teóricas en forma rudimentaria. Aquí
podemos hallar diversos esquemas explicativos que se refieren a grupos de significados
objetivos. Estos esquemas son sumamente pragmáticos y se relacionan directamente con
acciones concretas. Por ejemplo en este nivel son comunes los proverbios, las máximas
morales, y las sentencias, también aquí se ubican las leyendas y cuentos populares que suelen
transmitirse en forma poética.
3º TEORÍAS EXPLÍCITAS: contiene teorías explícitas por las que un sector institucional se
legitima en términos de un cuerpo de conocimiento diferenciado, especializado. Estas
legitimaciones proporcionan marcos de referencia bastante amplios a los respectivos sectores
de comportamiento institucionalizados. Con este paso la esfera de legitimación va alcanzando
autonomía de las instituciones legitimadas, y eventualmente puede generar sus propios
procesos institucionales.
4º UNIVERSOS SIMBÓLICOS: son cuerpos de tradición teórica que integran zonas de
significado diferentes y abarcan el orden institucional en una totalidad simbólicas, usando la
palabra simbólica como relativo a áreas limitadas de significado. La cristalización de los
universos simbólicos sucede a los procesos en objetivación, sedimentación y acumulación de
conocimiento por lo cual los universos simbólicos son productos sociales que tienen una
historia. El universo simbólico aporta el orden para la aprehensión subjetiva de la experiencia
biográfica.
El universo simbólico se concibe como la matriz de todos los significados objetivados
socialmente y subjetivamente reales; toda la sociedad histórica y la biografía de un individuo
se ven como hechos que ocurren dentro de ese universo. Las situaciones marginales de la vida
del individuo también entran dentro del universo simbólico. Estas situaciones se experimentan
en los sueños y fantasías como áreas de significado separadas de la vida cotidiana y dotadas de
una realidad peculiar propia. El universo simbólico se construye, por supuesto, mediante
objetivaciones sociales.
Orígenes de los universos simbólicos
El universo simbólico, considerado como construcción cognoscitiva, es teórico. Se origina en
procesos de reflexión subjetiva, los que,con la objetivación social, llevan al establecimiento de
vínculos explícitos entre los temas significativos que arraigan en las diversas instituciones. Se
puede vivir, y de hecho, se vive sencillamente, dentro de un universo simbólico.
Los procedimientos específicos para el mantenimiento de los universos se hacen necesarios
cuando el universo simbólico se ha convertido en problema. Mientras esto no suceda, el
universo simbólico se auto sustenta. Puede admitirse el concebir una sociedad en la que esto
ocurriera: dicha sociedad se constituirá un “sistema” de funcionamiento perfecto, armonioso y
cerrado. Pero una sociedad semejante no existe en la realidad.
Dadas las tensiones inevitables de los procesos de institucionalización y por el hecho mismo de
que todos los fenómenos sociales son construcciones producidas históricamente a través de la
actividad humana, no existe una sociedad que se dé totalmente por establecida ni tampoco un
universo simbólico de esa clase. Todo universo simbólico es incipientemente problemático. La
cuestión reside, pues, en saber en qué grado se ha vuelto problemático. Para el status de
realidad del universo propio, resulta menos chocante tener que tratar con grupos minoritarios
de desviados, cuya oposición se define ipso facto como locura o perversidad, que enfrentar a
otra sociedad que considera nuestras propias definiciones de la realidad como ignorancia,
locura o perversidad. El universo que como alternativa presenta la otra sociedad debe ser
enfrentado esgrimiendo las mejores razones que puedan existir para apoyar la superioridad
del propio. La aparición de un universo simbólico a modo de alternativa constituye una
amenaza porque su misma existencia demuestra empíricamente que nuestro propio universo
es menos que inevitable.
Los mecanismos conceptuales que mantienen los universos simbólicos siempre implican la
sistematización de legitimaciones cognoscitivas y normativas que ya estaban presentes en la
sociedad de modo más sencillo y que cristalizaron en el universo simbólico en cuestión. (el
material con que se construyen las legitimaciones que mantienen los universos simbólicos es
la elaboración, a un nivel más elevado de integración teórica, de las legitimaciones de las
diversas instituciones. Algunos mecanismos son la mitología (a modo sencillo), la teología
(mayor grado de sistematización teórica), la filosofía y la ciencia.
Otros mecanismos conceptuales para el mantenimiento de los universos: la terapia y la
aniquilación.
La TERAPIA comporta la aplicación de mecanismos conceptuales para asegurarse que los
desviados, de hecho, o en potencia, permanezcan dentro de las definiciones
institucionalizadas de la realidad o para impedir que los “habitantes” de un universo dado
“emigren”, lo cual se efectúa aplicando el aparato legitimador a los “casos” individuales.
Podemos suponer que la terapia constituye un fenómeno social global. Lo que sin embargo
nos interesa aquí es el aspecto conceptual de la terapia. Como ésta debe ocuparse de las
desviaciones que se aparten de las definiciones “oficiales” de la realidad. La conducta del
desviado desafía la realidad societaria en cuanto tal, poniendo en tela de juicio sus
procedimientos operativos de orden cognitivo y normativo que se dan por establecidos.
Debe existir una teoría que explique esta situación. La terapia utiliza un mecanismo conceptual
para mantener a todos dentro del universo de que se trate.
La ANIQUILACIÓN, a su vez, utiliza un engranaje similar para liquidar conceptualmente todo lo
que esté fuera de dicho universo. Este procedimiento puede también describirse como una
especie de legitimación negativa. La legitimación mantiene la realidad del universo construido
socialmente; la aniquilación niega la realidad de cualquier fenómeno o interpretación de
fenómenos que no encaja dentro de ese universo. Esto puede efectuarse de dos maneras.
Primero, a los fenómenos de desviación puede atribuírseles un status ontológico negativo, con
fines terapéuticos o sin ellos. La aplicación aniquiladora del mecanismo conceptual suele
usarse con más frecuencia para los individuos o grupos extraños a la sociedad, y por ende,
indeseables para la terapia. Segundo, la aniquilación involucra el intento más ambicioso de
explicar todas las definiciones desviadas de la realidad según conceptos que pertenecen al
universo propio.
Organización social para el mantenimiento de los universos simbólicos
En cualquier universo simbólico la realidad se define socialmente, pero las definiciones
siempre se encarnan. Para comprender en un momento dado el estado del universo
construido socialmente o los cambios que sufre en el tiempo, es necesario comprender la
organización social que permite a los individuos (definidores) efectuar sus definiciones.
Con la división del trabajo surge la especialización del conocimiento y la administración de los
cuerpos de conocimiento especializado. En esta primera etapa no existe rivalidad entre los
diferentes especialistas. Pero a medida que surgen formas más complejas de conocimiento y
se acumula un superávit económico, las especialidades se alejan cada vez más de las
necesidades de la vida cotidiana, y sus expertos comienzan a exigir un estatus nuevo como
expertos universales. Esta etapa del desarrollo del conocimiento tiene consecuencias, como la
aparición de la teoría pura (ilusión en que la teoría no tiene ninguna relación con la vida
continua de la sociedad) o el fortalecimiento del tradicionalismo en las acciones
institucionalizadas (limitando la flexibilidad de las acciones humanas, y creando legitimaciones
definitivas qué no se podrán modificar)
La aparición de elencos dedicados exclusivamente a la legitimación del mantenimiento de los
universos también da lugar a conflictos sociales, algunos de los cuales se producen entre
expertos y profesionales (e incluso entre los mismos expertos). En estos casos, en tanto las
teorías sigan teniendo aplicaciones pragmáticas inmediatas, la rivalidad que pueda existir
resulta fácil de solucionar mediante pruebas pragmáticas; o recurriendo a respaldos más
sólidos para imponer poder, como que autoridades empleasen la fuerza para imponer
argumentos. Puede asimismo ocurrir que las teorías son convincentes porque funcionan, en el
sentido de que se volvieron de conocimiento normal, establecido, dentro de la sociedad de
que se trate (en cuanto uno de los dos puntos de vista encuentra eco en la sociedad, serán
principalmente los intereses extra-teóricos los que decidan el resultado de la disputa).
Existe una gran variabilidad histórica en la organización social de los expertos teóricos:
Si los expertos universales ejercen un monopolio, es decir, que una sola tradición simbólica
mantiene al universo. Aquí los expertos en la tradición son reconocidos como tales y no
tienen ningún competidor efectivo. Tanto la tradición como sus administradores
especialistas se sostienen gracias a una estructura unificada de poder, y lo utilizan para
imponer sus tradiciones a la población. Las situaciones monopolistas presuponen un alto
grado de estabilidad socio-cultural y son de por sí estructuralmente estabilizadoras, ya que
inhiben el cambio social.
Cuando una definición particular de la realidad llega a estar anexada a un interés de poder
concreto, puede llamársela ideología. Con frecuencia una ideología es adoptada por un grupo
en razón de elementos teóricos específicos conducentes a sus intereses.
Importa recordar que la mayoría de las sociedades modernas son pluralistas, comparten un
universo central y diferentes universos parciales que coexisten en tolerancia o cooperación de
las diferentes ideologías. La situación pluralista presupone una sociedad urbana con una
división del trabajo altamente desarrollada, alta diferenciación en la estructura social y un gran
superávit económico. Además, esta situación marcha a la par con las condiciones de un rápido
cambio social y fomenta tanto el escepticismo como la innovación. Aquí un tipo de experto, el
intelectuaI, definido como un experto cuya idoneidad no es requerida por la sociedad en
general (un tipo marginal). Su marginalidad social expresa su falta de integración teórica
dentro del universo de su sociedad: aparece como la contraparte del experto en la cuestión de
definir la realidad; el intelectual se mueve en un vacío institucional, socialmente objetivado a
lo sumo en una subsociedad de intelectuales colegas con los que se relaciona. Allí buscará
desarrollar diversos procedimientos para proteger a la subsociedad contra las amenazas de
aniquilación del exterior.
En caso de la revolución, los intelectuales emprenden la realización de sus propósitos para la
sociedad dentro de ella. Para ello necesita de otros, una organización, que confirmen sus
concepciones y mantengan para él la realidad de la ideología revolucionaria. Su realidad se
vuelve masiva cuando todos los estratos sociales se convierten en sus portadores. Tras el
triunfo de dichos movimientos los intelectuales revolucionarios se convertirán en
legitimadores oficiales.
“Las instituciones y los universos simbólicos se legitiman por medio de individuos vivientes, que
tienen ubicación e intereses sociales concretos. La historia de las teorías legitimadoras siempre
forma parte de la historia de la sociedad como un todo.”

LA SOCIEDAD COMO REALIDAD SUBJETIVA


1- INTERNALIZACIÓN DE LA REALIDAD.
El individuo no nace miembro de una sociedad: Nace como una predisposición hacia la
sociedad, y, luego llega a ser miembro de una sociedad. En la vida de todo individuo existe una
secuencia temporal, en cuyo curso el individuo es inducido a participar en la dialéctica de la
sociedad. Este proceso lo constituye la INTERNALIZACIÓN, es decir, la aprehensión o
interpretación inmediata de un acontecimiento objetivo en cuanto expresa significado;
mediante el cual el individuo internaliza normas, costumbres, reglas. Se interioriza y hay
reproducción y producción.
La internalización ocurre dentro de la SOCIALIZACIÓN, proceso a través del cual los seres
humanos aprenden e interiorizan las normas y los valores de una determinada sociedad y
cultura específica. Este aprendizaje les permite obtener las capacidades necesarias para
desempeñarse con éxito en la interacción social.
Cuando estos autores hablan de “la sociedad como realidad subjetiva”, se refieren a la forma
en la que el individuo internaliza un mundo/realidad/sociedad que otros significantes le
presentan como dado, como objetivo, en el cual su lugar ya está dado por definición. El
individuo tiene una interpretación subjetiva de la realidad, pero esa subjetividad es colectiva, la
comparte con aquellos encargados de su socialización que le han hecho comprender el mundo
en el que viven. El individuo adopta luego este mundo como suyo e interpreta la realidad a
partir de él.
Es un proceso dado a través de dos niveles: socialización primaria (se desarrolla en la niñez del
individuo, y es a través de ésta que el niño se convierte en miembro de la sociedad), y
socialización secundaria (proceso posterior, el cual conduce al individuo ya socializado a
nuevos sectores del mundo objetivo).
Características de la SOCIALIZACIÓN PRIMARIA:
• El niño acepta los roles y actitudes de los otros significantes (padre/madre, familia), o sea que
los internaliza y se apropia de ellos. En otras palabras, el “yo” es una entidad reflejada,
porque refleja las actitudes que primeramente adoptaron para con él los otros significantes.
El individuo llega a ser lo que los otros significantes lo consideran. Este proceso entraña una
dialéctica entre la autoidentificación y la identificación que hacen los otros, entre la identidad
objetivamente atribuida y la que es subjetivamente asumida.
• No puede efectuarse sin una identificación con carga emocional del niño con sus significantes.
• Crea en la conciencia del niño una abstracción progresiva que va de los roles y actitudes de
otros específicos, a los roles y actitudes en general.
• No existe ningún problema de identificación, ninguna elección de otros significantes. Como el
niño no interviene en la elección de sus otros significantes, se identifica con ellos casi
automáticamente. Esto produce que el mundo internalizado en la socialización primaria se
implante en la conciencia con firmeza.
• Se construye el primer mundo del individuo. Su calidad de firmeza debe atribuirse a la
inevitabilidad de la relación del individuo con sus otros significantes del comienzo. El mundo
de la infancia conduce a la confianza, no solo a las personas de los otros significantes, sino
también a sus definiciones de la situación. El mundo de la infancia es masivo e
indudablemente real.
• Comporta secuencias de aprendizaje socialmente definidas, comprendiendo cierto
reconocimiento social del crecimiento y la diferenciación geológicos y una gran variabilidad
histórico-social en la definición de las etapas del aprendizaje.
Si bien se considera que la socialización nunca es total, que nunca termina y que ésta
depende de los requerimientos del orden institucional -el cual afecta su desarrollo-, se
puede hablar de un fin de la socialización primaria, a partir de la “constitución” en la
conciencia del individuo, del concepto del "otro generalizado" (norma general en un
grupo social o situación).

Características de la SOCIALIZACIÓN SECUNDARIA:


• Conduce al individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo objetivo. Es la
internalización de “Submundos” institucionales o basados sobre instituciones.
• Su alcance y su carácter se determinan por la complejidad de la división del trabajo y la
distribución social del conocimiento (especializado).
• Es la adquisición del conocimiento específico de “roles” y requiere de una adquisición de
vocabularios específicos de estos, lo que significa la internalización de campos semánticos.
• Los “Submundos” internalizados en la socialización secundaria son generalmente
realidades parciales que contrastan con el “mundo de base” adquirido en la socialización
primaria.
• Las limitaciones biológicas se vuelven cada vez menos importantes en las secuencias del
aprendizaje.
• La mayor parte de la socialización secundaria puede prescindir de la identificación con
carga emocional y proceder efectivamente con la sola dosis de identificación mutua
que interviene en cualquier comunicación entre los seres humanos.

Los procesos formales de la socialización secundaria se determinan por su problema


fundamental: siempre presupone un proceso previo de socialización primaria. O sea, se debe
tratar con un yo formado con anterioridad y con un mundo ya internalizado. Esto presenta un
problema, porque la realidad ya internalizada tiende a persistir. Los nuevos contenidos deben
superponerse a esa realidad ya presente.
Por ello el acento de realidad del conocimiento internalizado en la socialización secundaria
debe ser reforzado por técnicas pedagógicas específicas que motivan la adquisición del nuevo
conocimiento, haciéndolos vividos, relevantes e interesantes. A su vez, también existen
técnicas para producir la identificación y la inevitabilidad y que los individuos se comprometan
con la realidad que están internalizando, hasta el grado en que la realidad institucional
constituye su vida entera.
La distribución institucionalizada de tareas entre la socialización primaria y la secundaria varía
de acuerdo con la complejidad de la distribución social del conocimiento: según el grado de
complejidad, puede el mismo organismo institucional encargarse de ambas etapas de la
socialización o llegar a crearse organismos especializados en socialización secundaria.
Dado el hecho de que la socialización del individuo nunca se termina y los contenidos que
internaliza enfrentan amenazas continuas a su realidad subjetiva, se hace necesario
“mantener” esta realidad para conservar cierto grado de simetría entre ésta y la realidad
objetiva. La realidad subjetiva se ve “amenazada” por situaciones que no están internalizadas
con tanta fuerza por el individuo (dado el carácter más artificial de la socialización secundaria),
lo que hace más vulnerable esta realidad frente a otras definiciones de realidad, haciéndola
más susceptible de desplazamientos. Puede haber amenazas marginales o leves y otras más
directas o fuertes. Frente a estas amenazas a la realidad subjetiva, la misma se mantiene a
partir de dos tipos generales de procesos sociales:
• MANTENIMIENTO DE RUTINA: destinado a mantener la realidad internalizada en la vida
cotidiana, concretada en rutinas, que se reafirma continuamente en la interacción del
individuo con los otros. Aquí se pueden distinguir entre los otros significantes y los otros
menos importantes. Los primeros serán quienes principalmente lo ayudarán a mantener su
realidad subjetiva mientras que los segundos funcionan como una especie de coro, siendo la
relación entre ambos dialéctica, interactiva, en el mantenimiento de la realidad del individuo.
El modo más importante de mantenimiento de la realidad es el diálogo, principalmente el
habla, y en menor medida la comunicación no oral, siempre de forma implícita más que
explícita. En el diálogo, la conversación, las objetivaciones del lenguaje se vuelven objetos de
la conciencia individual, por lo que en el uso continuo del mismo lenguaje para objetivar la
experiencia subjetiva en desenvolvimiento, reside el fundamental mantenimiento de la
realidad.
• MANTENIMIENTO DE CRISIS: este proceso utiliza esencialmente los mismos procedimientos
que el anterior, salvo por el hecho que las confirmaciones de la realidad deberán ser
explícitas e intensivas. Mantener la realidad frente a las crisis se puede realizar por
procedimiento preestablecidos socialmente para situaciones que pueden ser riesgosas de
provocar ruptura, o a veces el individuo puede generar sus propias respuestas. Las crisis de
realidad pueden ser tanto individuales (desgracias personales) como colectivas (catástrofes
naturales) que se podrán enfrentar por procesos de mantenimiento con técnicas de rituales,
individuales o colectivos e institucionalizados.
La realidad subjetiva puede transformarse según diferentes grados de modificación. Hablar
de transformación involucra los diferentes grados de modificación. Si los procesos
involucrados en el caso extremo se clarifican, los de casos menos extremos se comprenderán
con mayor facilidad. Las transformaciones que parecen totales (no lo son ya que el individuo
transformado tendrá al menos el mismo cuerpo y vivirá en el mismo universo físico.) son
llamadas ALTERACIONES, y requieren procesos de RESOCIALIZACIÓN: se asemejan a la
socialización primaria ya que tiene que volver a atribuir acentos de realidad y deber
reproducir en gran medida la identificación afectiva con elencos socializadores que era
característico en la niñez. Sin embargo, a diferencia de la socialización primaria la
resocialización debe desintegrar una anterior estructura de la realidad objetiva.
Requiere de condiciones sociales y conceptuales para que se dé la alteración:
-Disponer de una estructura de plausibilidad eficaz, una base social que sirva como
laboratorio de transformación. Esta estructura debe convertirse en el mundo del individuo,
desplazando a los demás mundos.
-Segregación física y mental del mundo anterior.
-Se debe disponer de un aparato legitimador para la transformación. Se debe legitimar la
realidad nueva, sus etapas de asunción y el abandono de la anterior.
-Se necesita una reinterpretación del significado de esos hechos o personas de la biografía
pasada.
En la resocialización el pasado se reinterpreta conforme con la realidad presente. (Diferente
de la socialización secundaria, que reinterpreta el presente de modo que se halle una
relación con el pasado para minimizar aquellas transformaciones que se hayan efectuado
realmente).

2- INTERNALIZACIÓN Y ESTRUCTURA SOCIAL


La socialización siempre se efectúa en el contexto de una estructura social específica. No
solo su contenido, sino también su grado de “éxito” tienen condiciones y consecuencias
socio- estructurales.
Por socialización EXITOSA entendemos el establecimiento de un alto grado de simetría entre
la realidad objetiva y la subjetiva (junto con la identidad). La socialización totalmente exitosa
resulta imposible desde el punto de vista antropológico. El éxito máximo en la socialización
probablemente se obtenga en las sociedades que poseen una división del trabajo sencilla y
una mínima distribución del conocimiento. La socialización en esas condiciones produce
identidades socialmente predefinidas y perfiladas en alto grado. Como todo individuo encara
esencialmente el mismo programa institucional para su vida en sociedad, todos en gran
medida son lo que se supone que sean. Las identidades se reconocen con facilidad, todos
saben quién es cada uno y quiénes son los otros. Por consiguiente, no existe problema de
identidad, lo que igualmente no implica que el individuo se sienta satisfecho de su identidad.
Por socialización DEFICIENTE entendemos la existencia de una asimetría entre la realidad
objetiva y la subjetiva. La socialización totalmente deficiente es muy poco frecuente y se
limita a los casos de individuos con los que fracasa aun la socialización mínima, debido a una
patología orgánica extrema (puede ocurrir una socialización deficiente a nivel individual,
como resultado de accidentes biográficos, ya sean biológicos o sociales.). La socialización
deficiente es más probable en sociedades donde existe una distribución más compleja del
conocimiento, como resultado de otros significantes diferentes que mediatizan realidades
objetivas diferentes para el individuo. Es decir, puede ser resultado de la heterogeneidad en
los elencos socializadores. Esto puede ocurrir de muchas maneras: pueden existir situaciones
en las que todos los otros significantes de la socialización primaria mediatizan una realidad
común, pero desde perspectivas muy diferentes; pueden ser resultado de la mediatización
de mundos muy diferentes realizada por otros significantes durante la socialización primaria;
o incluso surgir de diferencias entre la socialización primaria y la secundaria. Cuando esto
sucede, al individuo se le presenta la posibilidad de INDIVIDUALISMO: una elección
individual entre realidades e identidades perfiladas que aprehende como posibilidades
biográficas genuinas, y aparece la posibilidad de una identidad verdaderamente oculta, es
decir, la existencia de una asimetría socialmente disimulada entre la biografía “pública” y la
“privada”, la desidentificación de la identidad subjetivamente adecuada según la estructura
social al mismo tiempo que esta estructura no permite la realización de la identidad
subjetivamente elegida hace que la identidad subjetivamente elegida se convierta en una
identidad fantástica, que el individuo objetiviza dentro de su conciencia como su “yo real”.

3 - TEORÍAS DE LA IDENTIDAD

· La IDENTIDAD se halla en una relación dialéctica con la sociedad. La identidad se forma,


cristaliza, es mantenida, modificada o reformada por las relaciones sociales. Los procesos
sociales involucrados en la formación y en el mantenimiento de la identidad se determinan por
la estructura social. Las estructuras sociales históricas específicas, engendran tipos de
identidad, reconocibles en casos individuales en la vida cotidiana (tipificaciones). Los tipos de
identidad son “observables” y “verificables” en la experiencia pre-teórica y, por ende
precientífica.
Las teorías de la identidad siempre se hallan insertas en una interpretación más general de la
realidad; pero la identidad es ininteligible a menos que se la ubique en un mundo específico.
· La aparición de las PSICOLOGÍAS introduce una nueva relación dialéctica entre la realidad y la
sociedad: la relación entre la teoría psicológica y aquellos elementos de la realidad subjetiva
que pretende definir y explicar.
Las teorías psicológicas sirven para legitimar los procedimientos establecidos en la sociedad
para el mantenimiento y reparación de la identidad. Pueden ser empíricamente adecuadas o
inadecuadas en cuanto a si pueden reflejar la realidad psicológica que pretenden explicar. Sí
resultan adecuadas, tendrán capacidad de verificación empírica en la vida cotidiana.
Las teorías psicológicas tienen una potencia realizadora, que se realiza por medio de
procesos que sirven para la formación de la identidad y que tienen una carga emocional. Sí
una psicología llega a establecerse socialmente su internalización (acompañada de
identificación) se acelera y puede formar la identidad. El grado de identificación variará con
las condiciones de la internalización y dependerá de si se efectúa en la socialización primaria
o en la secundaria, así como con las circunstancias histórico-sociales. Los cambios en la
estructura social pueden desencadenar en cambios en la realidad psicológica y en
consecuencia surgen nuevas teorías que expliquen adecuadamente los fenómenos empíricos
que se producen.

4- ORGANISMO E IDENTIDAD

En la socialización existe una coexistencia continua entre la animalidad y la socialidad del


hombre. Consiste en una dialéctica entre la naturaleza y la sociedad, que se da y se manifiesta
en el individuo. Dicha dialéctica se manifiesta externamente en la limitación mutua entre el
organismo y la sociedad (cuando los factores biológicos limitan las posibilidades sociales y a su
vez el mundo social, qué es preexistente al individuo impone limitaciones a lo que le resulta
biológicamente posible al organismo); e internamente como la resistencia del sustrato
biológico a su amoldamiento social. (En el individuo totalmente socializado existe una
dialéctica interna continua en la identidad y su substrato biológico, una lucha entre un yo
“superior” y uno “inferior”. El yo “superior” debe afirmarse repetidamente sobre el “inferior”,
a veces en pruebas críticas de fuerza).
El hombre esta biológicamente predestinado a construir y a habitar un mundo con otros. En la
dialéctica entre la naturaleza y el mundo socialmente construido, el propio organismo humano
se transforma.
El análisis o comprensión teórica adecuada de una sociedad debe necesariamente abarcar
ambos aspectos: realidad objetiva y subjetiva en términos de ese continuo proceso dialéctico
en que se conforman.

EMILE DURKHEIM

El objeto de estudio de la Sociología es el HECHO SOCIAL: Maneras de actuar, pensar y sentir


exteriores al individuo y que por la coacción que ejercen sobre él, se le imponen. Es general en
la extensión de una sociedad dada; conservando una existencia propia, independiente de sus
manifestaciones individuales. A su vez, son colectivos porque son parte de la cultura de la
sociedad, común a todos o la mayoría de sus miembros.

Durkheim establece 3 tipos de hechos sociales:

Las creencias y las prácticas constituidas, con una organización definida (como la religión,
la ley escrita, las normas de educación, etc.)
Las corrientes sociales que no presentan esas formas cristalizadas (como las emociones
colectivas pasajeras)
Los movimientos de opinión más duraderos sobre materias políticas, literarias, artísticas.

Durkheim redefinió la sociología como la ciencia que tiene como objeto el estudio de
estos hechos. A su vez, definió el hecho social como “toda manera de hacer, fija o no,
susceptible de ejercer sobre el individuo una coacción exterior, y que es general
dentro de la extensión de una sociedad dada a la vez que tiene una existencia propia,
independiente de sus manifestaciones individuales”

La sociedad es algo que está fuera y dentro del individuo al mismo tiempo,
gracias a que éste adopta e interioriza sus valores y su moral. El “hecho social”
tiene una fuerte capacidad de coerción y de sujeción respecto del individuo. Por
ende, el hecho social no puede reducirse a simples datos psicológicos, y la
conciencia colectiva prima siempre sobre el pensamiento individual, siendo
entonces la sociedad, y no el individuo, la unidad de análisis primordial de la
sociología.

Durkheim ve la sociedad como un organismo vivo de la cual depende la vida del individuo,
y no al contrario. Entonces, la sociedad es una entidad supraindividual (que va más allá de
un solo individuo) que inflige restricciones y hace posible la convivencia entre los
individuos.
Esta convivencia es posible, a su vez, gracias a los vínculos morales: pautas de
conducta que establecen la manera en que los individuos debemos conducirnos en la
vida social y establecen un orden.

La propuesta sociológica de Durkheim es, por tanto, objetivista, ya que parte de la propia
sociedad (en tanto un todo orgánico) para poder explicar la misma; porque es desde la
sociedad que se entiende al individuo (su manera de pensar, de creer, de sentir y de obrar).

La tarea fundamental de una sociología entendida de este modo será la de


diferenciar los hechos sociales de los que no lo son para poder analizar sus
consecuencias y compararlos entre las distintas sociedades:
La sociología tiene por tarea separar los hechos sociales de lo que Durkheim llama
“encarnaciones individuales”: manifestaciones individuales (pensamientos o
acciones) que dependen de la constitución orgánico-psíquica del individuo y de las
circunstancias particulares a las que está sometido, o dicho de otro modo, las
formas que revisten los estados colectivos al reflejarse sobre estos individuos. Una
herramienta que permite aislar lo que verdaderamente constituyen hechos
sociales es la estadística, ya que las cifras que ella proporciona no son alcanzadas
por la influencia de los casos individuales y expresan un determinado “estado del
alma colectiva”.
Otro modo de distinguirlos para el sociólogo son por su poder de coerción, cuya
presencia se reconoce a su vez por la existencia de una sanción determinada
(explícita o implícita), o por la resistencia que opone a las acciones individuales
que busquen violentarla, así como por su capacidad de difundirse dentro del grupo
con total independencia, como máximas morales que la conciencia pública impide
desoír.
El sociólogo además no puede dejar de estudiar lo que se refiere al “sustrato de la
vida colectiva”: La sustancia de lo social se encuentra en los vínculos morales. Las
normas morales son pautas de conducta que pre establecen la manera en que
debemos conducirnos en la vida social. (Lo social es lo moral y lo moral existe de
una forma objetiva)

Reglas Relativas a la Observación de los Hechos Sociales

La primera regla y la más fundamental es considerar a los hechos sociales como “cosas”
Durkheim argumenta que, en lugar de ciencias de realidades, se hacen análisis ideológicos,
dado que se va de las ideas a las “cosas”, y no de las “cosas” a las ideas.

Las ideas son como un velo que se interpone entre las cosas y las personas. Nociones
vulgares o prenociones: aparecen como ocupando el lugar de los hechos. Desfiguran
el verdadero aspecto de las cosas, pero, sin embargo, los tomamos muchas veces,
por las cosas mismas. Son representaciones esquemáticas de los aspectos más
generales de la existencia colectiva. Siendo producto de repetidas experiencias,
tienen un ascendiente y autoridad surgidos del hábito resultante. Sentimos su
resistencia cuando nos intentamos liberar de ellas.
Los fenómenos sociales son “cosas” y deben ser tratados como “cosas”. Son el único dato que
se le ofrece al sociólogo. Es “cosa” todo lo que está dado, todo lo que se le ofrece o se impone
la observación. Tratar los fenómenos sociales como cosas, es tratarlos en calidad de dato, lo
que constituye el punto de partida de la ciencia.
El hecho social es una cosa ya que estas no pueden ser modificadas sólo por decreto de
voluntad, sino que precisan además un esfuerzo debido a la resistencia que nos opone. Lejos
de ser un producto de nuestra voluntad, la determinan desde afuera, consisten en especies de
moldes por los que nos es preciso hacer pasar nuestras acciones. Tienden a constituirse fuera
de las conciencias individuales, puesto que las dominan. Considerando los fenómenos como
“cosas” nos adecuamos a su naturaleza.

Comte y Spencer declaran que los hechos sociales son hechos naturales.
La sociología debe efectuar un progreso. Es necesario que pase del estado subjetivo, que aún
no ha superado, a la fase objetiva.
Para someterse a una disciplina rigurosa que remonta a la experiencia, Durkheim cita reglas
principales:
Descartar sistemáticamente todas las nociones previas: Esta regla es la base de todo método
científico. Es necesario que el sociólogo se prohíba el empleo de esos conceptos formados
fuera de la ciencia y para necesidades no científicas. Es preciso que se libere de esas falsas
evidencias y solo retenga los datos que presentan un grado suficiente de objetividad. Lo que
hace particularmente difícil tal liberación en sociología, es el sentimiento.
La primera tarea del sociólogo ha de ser definir las cosas de las que se ocupa.
Para que se sepa; y para que el mismo sociólogo sepa bien de qué se trata. Es la primera
condición y la más indispensable, de toda prueba y de toda verificación. En efecto, una teoría
sólo puede ser controlada si se saben reconocer los hechos de los que ella debe dar razón.
Para que sea objetiva, será necesario que exprese los fenómenos en función de propiedades
que le son inherentes, y no de una idea del espíritu.
Deberá tomar como objeto de investigación, sólo un grupo de fenómenos previamente
definidos a través de ciertos caracteres exteriores comunes y comprender en la misma
investigación, a todos los que respondan a esta definición.
La ciencia, para ser objetiva, debe partir de la sensación y no de conceptos formados por ella.
Los elementos de sus definiciones iniciales, deben ser tomados directamente de los datos
sensibles. Es preciso que, descartando las nociones comunes, se vuelva a la sensación, materia
prima necesaria de donde se desprenden todas las ideas generales.
Los caracteres exteriores en función de los que se define el objeto de sus investigadores,
deben ser lo más objetivos posible. Los hechos sociales son tanto más susceptibles de
representarse objetivamente cuanto más estén completamente desligados de los hechos
individuales que los manifiestan.
Una sensación es, tanto más objetiva, cuanta más fijeza tenga con el objeto con el que se
relaciona; ya que la condición de toda objetividad es la existencia de un punto de referencia,
constante e idéntico, con el que pueda relacionarse la representación y que permita eliminar
todo lo que tenga de variable, de subjetivo. Si los únicos puntos de referencia son en sí mismo,
variables, no hay ninguna manera de distinguir lo objetivo de nuestras impresiones.
Cuando el sociólogo emprende la exploración de un orden cualquiera de hechos sociales, debe
esforzarse por considerarlos en un aspecto en que se presenten aislados de sus
manifestaciones individuales.
Caracteres del método sociológico:
1- Es independiente de toda filosofía: Se debe aplicar a los fenómenos sociales el principio de
causalidad. El sociólogo debe ignorar aquellas teorías a las que no podría reconocer un valor
científico puesto que no tienden directamente a expresar los hechos, sino a reformarlos.
2- Es objetivo: Partiendo de la idea de que los hechos sociales son cosas y deben ser tratados
como tales; y comprendiendo la separación entre causa y efecto; una cosa es una fuerza que
no puede crearse más que por otra fuerza. Se investiga entonces para explicar los hechos
sociales, las energías capaces de producirlos.
3- Es exclusivamente sociológico: Consideramos los hechos sociales como cosas, pero como
cosas sociales. Hemos hecho ver que un hecho social sólo se puede explicar por otro hecho
social y al mismo tiempo hemos demostrado cómo es posible este tipo de explicación,
señalando al medio social interno como el motor principal de la evolución colectiva.

MAX WEBER

I. CONCEPTOS SOCIOLOGICOS FUNDAMENTALES:

Concepto de sociología y del “significado” en la acción social:


-Sociología: “ciencia que pretende entender, interpretándola, la acción social para de esa
manera explicarla causalmente en su desarrollo y efectos”.
-Acción: conducta humana siempre que el sujeto o los sujetos de la acción enlacen a ella un
sentido subjetivo.
-Acción social: acción donde el sentido mentado por su sujeto o sujetos está referido a la
conducta de otros, orientándose por ésta en su desarrollo. Sólo las acciones con sentido son
comprensibles.

I. Fundamentos metodológicos.
1. Sentido: sentido mentado y subjetivo de los sujetos de la acción.
a. Existente de hecho: en un caso históricamente dado o como promedio, de modo
aproximado.
b. Construido en un tipo ideal con actores de ese carácter.

2. Límites: entre acción con un sentido y un modo de conducta simplemente reactivo.


Una acción con sentido significa comprensible. Revivir en pleno algo es importante para la
comprensión, pero no es condición absoluta para la interpretación del sentido.
3. Toda interpretación tiende a la evidencia:
a. Carácter racional: La “conexión de sentido” se comprende intelectualmente.
b. Carácter endopático: Se revive plenamente la “conexión de sentimientos”.

4. Los objetos son comprensibles por el significado que le dan los humanos.
Se comprende su relación con la acción humana como un medio o un fin que el agente o los
agentes pretendían y por el que guiaban su acción. Los hechos o situaciones que no poseen un
significado están desprovistos de sentido, en cuanto no se presenten en una relación de medio
o de fin con la acción. Otros hechos no susceptibles de ser comprendidos son los principios
experimentales relativos a algunos fenómenos psíquicos o psíquico-fisiológicos (por ejemplo,
la fatiga). El análisis científico de índole comprensiva toma estos hechos como los toma el
propio agente, como “datos” con los que hay que contar.
5. Comprender el significado de una acción puede ser:
a. Comprensión actual del sentido mentado en una acción: comprensión racional, actual,
de pensamientos // comprensión irracional, actual, de afectos.
b. Comprensión explicativa de los motivos en una acción: El significado pensado por el
sujeto es el significado subjetivo de la acción, y también del motivo (comprensión racional /
irracional por motivos).
6. “Comprender” es:
a. Interpretar el significado, o el motivo, pensado realmente por el sujeto en un
caso concreto (análisis histórico).
b. Interpretar el significado, o el motivo, pensado por los sujetos por término medio
o aproximadamente (análisis sociológico de fenómenos masivos).
c. Interpretar el significado, o el motivo, del tipo ideal de un fenómeno
frecuentemente construido científicamente.

La interpretación aspira a alcanzar la evidencia. En sí misma sólo es una hipótesis sobre la


causa de una acción.
a. Hay veces donde los motivos explicitados y los no reconocidos le ocultan al propio
agente el contexto real de su acción. La sociología debe investigar e interpretar ese
significado “pensado” en concreto, aunque no le fuera consciente.
b. Los aspectos externos de una acción, que pueden parecernos “iguales”, pueden
deberse a motivos distintos para el o los agentes.
c. Los agentes están expuestos a impulsos opuestos y rivales entre sí. Determinar la
fuerza de esos impulsos es complejo.

7. Motivo: es la conexión de sentido que para el actor o el observador aparece como el


"fundamento" con sentido de una conducta. Esta conducta puede ser:
-Conexión adecuada por el sentido: la relación de sus elementos constituye una relación
de sentido típica o correcta.
-Conexión causalmente adecuada: de acuerdo con las reglas de la experiencia, existe la
probabilidad de que esa sucesión se dé siempre en la realidad de la misma manera. Así, la
explicación causal significa poder establecer que un determinado hecho observado le
seguirá otro hecho, o que este otro hecho se producirá conjuntamente con aquél según
una regla de probabilidad calculable en alguna medida. A su vez, interpretación causal
correcta de una acción concreta es captar acertadamente el motivo y el desarrollo real de la
acción y que se ha comprendido su significado por la relación existente entre el motivo y el
desarrollo de la acción.
Leyes sociológicas: son aquellas regularidades estadísticas que corresponden al sentido
mentado “comprensible” de una acción. Y constituyen tipos sociológicos del acontecer
real tan solo aquellas construcciones que de una “conducta con sentido comprensible” de
las que pueda observarse que suceden en la realidad con mayor o menor aproximación.

8. Hechos y regularidades que no pueden ser considerados “hechos sociológicos” son las
condiciones, motivos u obstáculos de las acciones sociales.
9. Acción: La acción individual ejecuta acciones provistas de significado.
a. La interpretación está obligada a trabajar con conceptos colectivos similares, con el fin
de poder tener una terminología inteligible. Por conceptos colectivos, la sociología se refiere
con ellos a la realización de una acción social por varios individuos, o a una acción social
construida como una acción posible.
b. Los conceptos colectivos son ideas de algo que existe en las mentes de los hombres y
por las que los hombres guían sus acciones. Tienen significación causal en la realización de las
acciones de las personas reales.
c. El tratamiento funcional puede servir como ilustración práctica como una guía
provisional. Así como también, en algunos casos puede ayudar a encontrar la acción social,
que será importante interpretar para explicar el contexto.
Búsqueda de explicación:
a. Qué es lo que decide la diferenciación partiendo de un individuo inicial no diferenciado.
b. Qué motiva al individuo diferenciado a comportarse de una manera que contribuya
realmente a la supervivencia del grupo diferenciado.

10. Las Leyes son probabilidades típicas, verificadas mediante la observación, de que una
acción se desarrolle de manera que cabe esperar si se dan determinados hechos.

11. La sociología construye conceptos tipo (provienen de las acciones relevantes para la
historia) y busca regularidades generales de lo acontecido. “La casuística sociológica sólo es
posible desde el tipo ideal o promedio”. Los tipos ideales son claros, pero irreales.

II. CONCEPTO DE ACCIÓN SOCIAL

La acción social se orienta por las acciones de otros, las cuales pueden ser pasadas,
presentes o esperadas como futuras, y cuando se presenta como una conducta plural
recíprocamente orientada constituye una relación social (no es reciprocidad de sentido), la
cual puede. Los otros pueden ser individualizados y conocidos o una pluralidad de individuos
indeterminados y desconocidos. La conducta es social SOLO cuando esta orientada a las
acciones de otros.
La acción social no es idéntica. Puede ser:
Racional con arreglo a fines: Determinada por expectativas en el comportamiento tanto de
objetos del mundo exterior como de otros hombres. Orienta su acción por el fin, medios y
consecuencias y sopesa todas las opciones.
Racional con arreglo a valores: (irracional) Determinada por la creencia consciente con el
valor ético, estético, religioso. Es siempre una acción según "mandatos" o de acuerdo con
"exigencias" que el actor cree dirigidos a él e incluso obligatorias.
Afectiva: Determinada por afectos y estados sentimentales actuales.
Tradicional: Determinada por una costumbre arraigada. La masa de todas las
acciones cotidianas, habituales, se aproxima a las de este tipo.

(Muy raras veces la acción, especialmente la social, esta exclusivamente orientada por uno
u otro de estos tipos; no es una clasificación exhaustiva, sino puros tipos conceptuales).
-Una relación social es la conducta plural de varios recíprocamente orientada, no en
reciprocidad de sentido sino en la acción en sí, que puede tener un carácter enteramente
transitorio o bien implicar permanencia (repetición continuada). A su vez, el contenido de
sentido de la relación puede cambiar; y si este sentido es permanente puede ser formulado en
forma de normas por las que orientar por ellas su propia acción. Dicho sentido también puede
ser pactado por declaración recíproca.

-En la acción social se pueden observar regularidades, es decir, acciones que se repiten con el
mismo significado subjetivo típico en un mismo agente o en numerosos agentes. Uso:
probabilidad de que se dé una regularidad, en una acción social, en la medida que esta
probabilidad deba su existencia solamente a su práctica real dentro de un grupo de personas.
Ese uso debe llamarse costumbre, cuando descansa en un arraigo duradero; o situación de
intereses, cuando la acción está orientada racionalmente con arreglo a fines por experiencias
similares.

KARL MARX

1- (Producción, consumo, distribución, cambio)


-Cuando se habla de producción se está hablando siempre de producción de un estado
determinado de acción social, de la producción de individuos en sociedad. Para Marx la
historia de la sociedad es la historia del sistema económico de producción: "el conjunto
de relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad y no la
economía forma las bases de la sociedad".
-La producción en general es una abstracción en tanto pone de relieve lo común, que se
despliega en distintas determinaciones. Las determinaciones que valen para la producción
en general son precisamente las que deben ser separadas a fin de que no se olvide la
diferencia esencial por atender sólo a la unidad. Ninguna producción es posible sin un
instrumento de producción.
-Si no existe producción en general, tampoco existe producción general.
-La producción es siempre una rama particular de la producción.
-La organización de la distribución está totalmente determinada por la producción.
La distribución es ella misma un producto de la producción.
2- (La relación general de la producción con la distribución, el cambio y el consumo)
-En la producción los miembros de la sociedad hacen que los productos de la naturaleza
resulten apropiados a las necesidades humanas.
-La distribución determina la proporción en que el individuo participa de estos productos
(reparte según leyes sociales).
-El cambio le aporta los productos particulares por los que desean cambiar la cuota que ha
correspondido a través de la distribución (reparte lo ya repartido según las necesidades
individuales).
-En el consumo de los productos se convierten en objeto de disfrute, de apropiación
individual.
Consumo y producción
El acto mismo de producción es también en todos sus momentos un consumo.
• Consumo Productivo: Es la producción que se identifica directamente con el consumo y
al consumo que coincide inmediatamente con la producción. Sin producción no hay
consumo, pero sin consumo tampoco hay producción ya que en ese caso la producción no
tendría objeto.
El consumo produce la producción:
- En tanto el producto se hace se hace realmente producto solo en el consumo.
- En tanto el consumo crea la necesidad de una nueva producción.
La producción produce el consumo:
- Creando material de este.
- Determinando el modo de consumo.
- Provocando en el consumidor la necesidad de productos.
Distribución y producción
La organización de la distribución está totalmente determinada por la organización
de la producción.
En su origen el individuo no posee ni capital ni propiedad territorial. Desde que nace
está destinado al trabajo asalariado en virtud de distribución social.
Cambio y circulación
La circulación misma es un momento determinado del cambio, o también es el cambio
determinado en su totalidad. En tanto el cambio es solo el momento del mediador entre la
producción y distribución que ella determina, por un lado y el consumo por el otro.
1º El cambio de actividades y de capacidades en la propia producción
2º Respecto al cambio de los productos, en la medida en que este es un medio para
suministrar el producto acabado, preparado para el consumo inmediato.
3º El intercambio entre comerciantes, determinado por la producción como actividad
productiva.
El cambio sólo aparece como independiente junto a la producción e indiferente con
respecto a ella en el último estadio, en el cual el producto cambia directamente para ser
consumido… Pero:
1. No existe cambio sin división del trabajo.
2. El cambio privado presupone la producción privada.
3. La intensidad del cambio, están determinados por el desarrollo y la articulación de la
producción.

3- (El método de la economía política)


Cuando consideramos un país dado desde el punto de vista económico-político comenzamos
por su población, la división de esta en clases, la ciudad, el campo, el mar, las diferentes ramas
de la producción la exportación y la importación, la producción y el consumo anuales, los
precios de las mercancías, etc.
El método científico correcto consiste en elevarse desde las categorías económicas más
simples y abstractas (trabajo, división de trabajo, necesidad, valor de cambio), hasta las más
complejas y concretas, como el Estado o el mercado mundial. Es necesario que el sujeto, la
sociedad, esté siempre presente en la premisa.
Existen formas de la sociedad muy desarrolladas, y sin embargo históricamente inmaduras, en
las que se encuentran las formas elevadas de economía, como la división desarrollada del
trabajo, sin que exista algún tipo de dinero. (el cambio apareció con las relaciones de comercio
entre los diferentes pueblos, y más tarde se fue extendiendo a toda la población).

4- (Producción, medios de producción y relaciones de producción. Relaciones de producción


y relaciones de tráfico. Formas de Estado y la conciencia en relación con la relación de
producción y tráfico. Relaciones jurídicas. Relaciones familiares.)
1. Gran parte de las relaciones económicas se desarrollaron en la guerra antes que dentro de
la sociedad burguesa.
2. Relación de la historiográfica ideal en sus distintos géneros: objetivo, subjetivo y filosófico.
3. Relaciones de producción derivadas en general, transmitidas, secundarias y terciarias.
4. Relación con el materialismo naturalista.
5. Dialéctica de los conceptos de fuerza productiva (medios de producción) y relaciones de
producción.
6. La desigual relación del desarrollo de la producción material con el desarrollo artístico o
cultural.
7. Esta concepción se presenta como un desarrollo necesario
8. El punto de partida esta dado naturalmente por las determinaciones naturales,
subjetivamente y objetivamente.

ZEITLIN (DOCUMENTO DE CÁTEDRA)

El “modo de producción” (forma en que se organiza una sociedad en un momento histórico


determinado para producir los bienes necesarios) describe no sólo la manera en que se
producen los bienes materiales sino la forma de organización de la totalidad social, en tanto
estructura jurídica y política.
En toda sociedad existe producción, distribución y consumo. Toda sociedad debe producir
bienes, distribuirlos de algún modo y que sean consumidos por sus miembros. Pero muy
distinto es en base a eso naturalizar las formas de producción, distribución y consumo de la
sociedad capitalista.
Estos “caracteres comunes” para todos los estadios de producción son el “modo de
producción” propio de la especie humana. Lo que los hombres son coincide con su producción
tanto en lo que producen como en el modo en que lo hacen.
El “modo de producción” se compone de dos elementos:
●Fuerzas productivas: incluye a los trabajadores, sus instrumentos y la forma específica de
cooperación (fuerza social) condicionada por instrumentos y medios de producción, según la
etapa industrial y la organización social en que se desarrolle.
●Relaciones de producción: para Marx las personas trabajan en cooperación con otros, pero
también trabajan para otros. En el capitalismo, los que poseen y controlan los medios de
producción ejercen un gran poder sobre los que no los poseen, que han sido separados de
esos medios y por tanto poseen solo su fuerza de trabajo, sirven y obedecen. Estas
relaciones de propiedad son las que pueden promover o trabar el crecimiento de las fuerzas
productivas. La liberación del potencial de las fuerzas productivas se producirá (en una etapa
de revolución) con la eliminación de relaciones de propiedad que no son apropiadas para los
cambios tecnológicos y sociales y exigen nuevas y más flexibles formas de organización.

De tal modo, al ir cambiando los “modos de producción” se modifican otras esferas de la


conducta social (jurídica, política e ideológica). La estructura económica de una sociedad, al
cambiar, transforma su estructura social como un todo y en la conciencia de sus miembros. Las
ideas y concepciones humanas están, por tanto, íntimamente vinculadas con la actividad
material y el intercambio social de los individuos reales, no tienen historia o desarrollo propio,
no existen ni cambian, sino que son esos individuos los que al transformarse las condiciones
materiales de su existencia cambian su pensamiento y los productos del mismo. De tal modo,
la producción es la dimensión fundante de lo social. El “modo de producción” define el tipo de
sociedad de cada etapa histórica.
En resumen, “modo de producción” es el proceso por el que los hombres interactúan
simultáneamente con la naturaleza con su “fuerza productiva” y entre sí mediante “relaciones
sociales de producción”. Hay una relación dialéctica entre los dos tipos de condiciones: la
relación de los hombres con la naturaleza determina el carácter de sus relaciones sociales,
mientras que el carácter de sus relaciones sociales determina su modo de interacción con la
naturaleza.

Marx considera que el modo y las relaciones de producción, y por lo tanto la sociedad, tienen
carácter objetivo, en tanto existen por fuera de las voluntades individuales (los hombres no son
libres de elegir sus fuerzas productivas y por tanto por un tipo u otro de sociedad) e históricas
(cada fuerza productiva es una fuerza adquirida, producto de la actividad de la generación
anterior). Este conjunto de ambos componentes que determinan el modo de producción,
conforma la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política, que
determina formas de conciencia e ideologías.

EL CAPITALISMO
Para Marx, el capitalismo es un fenómeno integral, caracterizado por un tipo de organización
de la sociedad en su conjunto, en el que las relaciones sociales asumen la forma de relaciones
entre los propietarios y los no-propietarios de los medios de trabajo. Dentro del capitalismo
esas relaciones se plantean como relaciones entre hombres libres o iguales.
El capitalismo es una forma de organización social basada en la producción de mercancías, en
la acumulación de riquezas en manos de particulares, y en la existencia de un mercado
mundial integrado. Sus categorías básicas son el trabajo libre, asalariado, y la propiedad
privada de los medios de producción. Éstas expresan el divorcio del productor de sus
instrumentos de trabajo y del producto de su trabajo, expresan la separación definitiva del
capital del trabajo de la figura del trabajador. El obrero queda reducido a simple fuerza de
trabajo, e inversamente, la propiedad se transforma en un dominio de los medios de
producción enteramente divorciado del trabajador.

Para Marx, la sociedad es un todo: una configuración integrada por diferentes niveles, en la
que la producción es la dimensión fundante de lo social. Para que exista cualquier sociedad, los
individuos deben reproducirse como tales: deben satisfacer sus necesidades produciendo los
medios para su subsistencia. La producción material que constituye la estructura económica,
incluye al trabajo como la actividad creadora y transformadora por excelencia, mediante la
cual las personas obtienen de su medio natural y cultural los elementos necesarios para su
vida. En dicha actividad las personas van estableciendo relaciones entre ellas: la producción de
la vida es social. El “modo de producción” define el tipo de sociedad.

Las relaciones sociales en el capitalismo aparecen como relaciones entre iguales, desde el
punto de vista jurídico, que intercambian sus diferentes productos en iguales proporciones.
Para que esta relación se mantenga como igualdad, el trabajador debe vender su fuerza de
trabajo, no su persona: vende su potencia, su capacidad y habilidad, por un determinado
tiempo.
El trabajo es la actividad que realiza el ser humano con la ayuda de instrumentos o
herramientas para transformar, en un tiempo y en un espacio, un objeto en producto. Cuando
lo producido por el trabajo no le pertenece, y su destino es ser vendido en el mercado, el
producto, además de ser un valor de uso, contiene un valor de cambio. El trabajador vendió al
propietario de los medios de producción su fuerza de trabajo, y éste la compró por su
equivalente en dinero.
El secreto de la producción capitalista reside en el proceso de trabajo, cuando el trabajador
produce más valor del valor por el que fue comprado. Entonces: “el valor de la fuerza de
trabajo es el valor de los medios de vida necesarios para asegurar la subsistencia de su
poseedor. “Es decir, el trabajador ha vendido su fuerza de trabajo por un determinado valor,
pero a lo largo de su jornada produce un valor superior al que ha sido comprado. La diferencia
entre el valor que ha producido y el valor por el cual fue comprado es la ganancia del
propietario de los medios de producción.
Esa cantidad de productos creados y no remunerados representa la ganancia del propietario
del capital, es la plusvalía de su trabajo (característica y motor del funcionamiento del
capitalismo). Es aquí cuando la aparente igualdad de las relaciones de producción revela su
asimetría, cuando el trabajo no remunerado es apropiado por los dueños del capital. Dicho
trabajo se convierte en capital cuando se concreta la venta de la mercancía y la ganancia
obtenida es invertida nuevamente en la producción. El propietario de los medios recupera el
capital invertido más el plus de ganancia que será nuevamente invertido para continuar y
ampliar el ciclo productivo y reproductivo del capital.
En síntesis, se caracteriza al capitalismo como un tipo de organización social cuyo objetivo es
la acumulación de riquezas y la continua reproducción del capital. La expansión e
integración constante del “mercado exterior” en una “gran unidad económica”, más el
creciente aumento de la productividad del trabajo por la permanente innovación
tecnológicas son los mecanismos que garantizan su continuidad.

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