1.
MARCO TEORICO
1.1 En química se denomina complejo al tipo de estructura molecular que se encuentra
generalmente formada por un átomo (o grupo) central que posee orbitales de
valencia no ocupados; rodeado por un cierto número de moléculas o iones que
poseen pares de electrones no compartidos que pueden ser donados en los orbitales
vacíos del grupo central para formar enlaces coordinados. La rama de la química
que se ocupa de las propiedades y reactividad de estos complejos es la química de
coordinación. El grupo central puede ser un átomo único, ya sea metálico o no, y
puede poseer carga positiva, negativa o carecer por completo de carga. En algunos
casos el grupo central puede ser una molécula.
A los iones o moléculas capaces de donar su par de electrones no compartidos se les
denomina genéricamente ligandos, al aducto grupo central-ligando se le denomina
complejo y a los compuestos que contienen complejos en su constitución se les
denomina compuestos de coordinación. Un ligando enlazado a un átomo central se
dice que está coordinado a ese átomo. El número de pares de electrones que es
capaz de aceptar el átomo central se denomina número de coordinación. los
ligandos son fundamentales ya que determinan la estructura y las propiedades de los
complejos de coordinación, estos pueden ser monodentados, polidentados,
bidentados y quelantes y ligandos puentes [1].
Los ligandos monodentados son moléculas o iones que tienen un único átomo
donante de pares de electrones disponibles para coordinarse con un ion metálico
central. Estos ligandos forman un solo enlace coordinativo con el metal. Ejemplos
comunes incluyen iones simples como Cl⁻, F⁻, Br⁻, OH⁻, y moléculas neutras
como H₂O, NH₃, CO, y PR₃. Estos ligandos pueden unirse a un metal en una
variedad de configuraciones geométricas dependiendo de la estructura del ligando y
el ion metálico.
Los ligandos polidentados, a diferencia de los monodentados, tienen múltiples
átomos donantes de pares de electrones que pueden coordinarse simultáneamente al
ion metálico central. Estos ligandos forman estructuras más complejas y
generalmente más estables debido a la formación de varios enlaces coordinativos.
Los polidentados pueden ser bidentados (donan dos pares de electrones) como la
etilendiamina (en) o tridentados y tetradentados como el 1,2-diaminociclohexano y
el ácido etilendiaminotetraacético (EDTA), respectivamente. La formación de
anillos quelantes alrededor del metal aumenta la estabilidad del complejo de
coordinación.
Figura 1. Estructura del ligante etilendiamina (en).
Los ligandos bidentados son una subclase de polidentados que tienen dos átomos
donantes de pares de electrones. Estos ligandos son capaces de formar enlaces
coordinativos con dos sitios en el ion metálico central, lo que contribuye a una
mayor estabilidad del complejo. Ejemplos comunes incluyen la etilendiamina, que
puede formar complejos bidentados en una variedad de configuraciones
geométricas.
Por otra parte, Los ligandos quelantes son polidentados que pueden envolver
completamente al ion metálico central, formando anillos o estructuras tipo pinza.
Estos ligandos son altamente eficaces en la formación de complejos estables debido
a la coordinación simultánea de múltiples átomos donantes de pares de electrones.
El EDTA es un ejemplo prominente de ligando quelante. Los ligantes puentes son
moléculas o iones que pueden unir dos o más centros metálicos simultáneamente
mediante enlaces coordinativos. Estos ligantes son fundamentales en la formación
de compuestos multinucleares donde los metales están conectados entre sí a través
del ligante puente [2].
El número de coordinación en química de coordinación se refiere al número de
enlaces coordinativos entre un ion metálico central y los ligandos que lo rodean.
Este concepto es fundamental para entender la estructura tridimensional y las
propiedades físicas y químicas de los complejos de coordinación. Cada ligando
contribuye con uno o más pares de electrones al complejo de coordinación. El
número de coordinación puede variar desde 2 hasta 12 o más, dependiendo del
tamaño del ion metálico, la naturaleza de los ligandos y la geometría del complejo.
Los números de coordinación más comunes son 4, 6 y 8. El número de
coordinación influye en la estabilidad del complejo de coordinación y en sus
propiedades químicas y físicas. Además, determina la geometría del complejo, que
a su vez afecta la reactividad y las interacciones del complejo en aplicaciones como
la catálisis, la bioquímica y la química de materiales [2].
En la química de coordinación, los complejos metálicos pueden adoptar una
variedad de geometrías dependiendo del número de coordinación del ion metálico
central y la disposición de los ligandos alrededor de él. Las estructuras más
comunes de los complejos en los compuestos de coordinación son la octaédrica, la
tetraédrica y la cuadrada plana. En los complejos de metales de transición, el
número de coordinación determina la geometría alrededor del ion metálico central
[3].
Figura 2. Estructura idealizada de un compuesto con geometría de coordinación
octaédrica [4]
1.2 La formación de compuestos de coordinación se refiere al proceso mediante el cual
los iones metálicos se unen a moléculas o iones llamados ligandos, a través de
enlaces coordinativos, para formar complejos estables. Antes de la formación del
complejo, los ligandos deben estar libres y disponibles para la coordinación. Esto
implica que los ligandos se disocian de sus formas iniciales o se desprenden de
otros compuestos para poder unirse al metal. El ion metálico central, que actúa
como un ácido de Lewis debido a su capacidad para aceptar pares de electrones,
captura los ligandos disponibles. Este proceso ocurre típicamente en solución
acuosa o en medio orgánico dependiendo de las condiciones específicas de la
reacción. Una vez que el ion metálico y los ligandos se encuentran, los ligandos
donan pares de electrones al metal, formando enlaces coordinativos. La formación
de estos enlaces es lo que define la estructura tridimensional del complejo de
coordinación. La estabilidad del complejo depende de varios factores, incluyendo la
naturaleza de los ligandos, el tamaño y la carga del ion metálico, y las interacciones
estéricas y electrónicas entre el metal y los ligandos. Los complejos más estables se
forman cuando estos factores están optimizados para minimizar la energía del
sistema.
Por ejemplo, en la formación del complejo [Cu (NH₃)₄]²⁺:
El ion de cobre (II) Cu²⁺, que actúa como un ácido de Lewis, está en solución
acuosa.
Cuatro moléculas de amoníaco (NH₃), que son ligandos donantes de pares de
electrones, se acercan al ion Cu²⁺. Cada molécula de amoníaco dona un par de
electrones al ion Cu²⁺, formando enlaces coordinativos.
El complejo [Cu(NH₃)₄]²⁺ se forma, con el ion de cobre en el centro rodeado por
cuatro ligandos de amoníaco dispuestos en una estructura octaédrica.
1.3 La historia de los complejos de coordinación comenzó con los primeros estudios en
el siglo XVIII y XIX, destacando el trabajo pionero de químicos como Alfred
Werner, quien en 1893 estableció la teoría de los complejos de coordinación al
estudiar compuestos de cobalto y amoníaco. Este descubrimiento sentó las bases
para la comprensión moderna de cómo los iones metálicos pueden unirse a
moléculas o iones, llamados ligandos, a través de enlaces coordinativos.
Durante el siglo XX, la teoría del campo cristalino y la teoría del campo ligando
jugaron roles cruciales en explicar las estructuras y propiedades de los complejos de
coordinación. Estos avances teóricos fueron fundamentales para el desarrollo de la
química de coordinación, que incluye la síntesis de nuevos ligandos, la exploración
de complejos con aplicaciones catalíticas y biomédicas, y el entendimiento más
profundo de los metales de transición. En el siglo XXI, los complejos de
coordinación continúan siendo objeto de investigación intensa, con aplicaciones en
campos como la bioquímica, la nanotecnología y la catálisis sostenible. Los avances
recientes se centran en la síntesis y diseño de materiales con propiedades
específicas, como materiales magnéticos y luminiscentes, aprovechando las
capacidades únicas de los complejos de coordinación para controlar y dirigir
reacciones químicas de manera precisa [3]
1.4 Para [Cu(NH3)4]SO4 · H2O:
Figura 3. Estructura del [Cu(NH3)4]SO4 · H2O [5].
Tiene estructura octaédrica y geometría sis y trans.
Tabla 1. Propiedades fisicoquímicas del [Cu(NH3)4]SO4 · H2O.
Propiedades fisicoquímicas
Aspecto Solido cristalino. Azul intenso.
Densidad 1810 kg/m³; 1.81 g/cm³
Masa molar 245.79 g/mol
Solubilidad en agua 18.5 g / 100 g
Para [Ni(NH3)6]Cl2.
Figura 3. Estructura del [Ni(NH3)6]Cl2. [6].
Es octaédrica y paramagnética.
Tabla 2. Propiedades fisicoquímicas del [Ni(NH3)6]Cl2. [6].
Propiedades fisicoquímicas
Aspecto Solido cristalino. Violeta.
Masa molar 231.83g/mol
1.5 La cristalización consiste en concentrar la mezcla de reacción y enfriar en un baño
de hielo-sal. Si se posee una semilla del compuesto deseado se puede inducir la
cristalización.
1.6 la conductividad se refiere a la capacidad de un material para transportar corriente
eléctrica a través de él. Los compuestos de coordinación pueden exhibir diferentes
grados de conductividad eléctrica dependiendo de su estructura y composición.
Algunos complejos de metales de transición pueden actuar como conductores
eléctricos debido a la movilidad de electrones a través de los orbitales d del metal o
a través de los ligandos conjugados. La disposición de los ligandos y la simetría del
complejo pueden influir en la movilidad electrónica dentro del material. Los
complejos con geometrías que permiten una mayor deslocalización de electrones
suelen mostrar una mayor conductividad. Y los ligandos orgánicos como los anillos
aromáticos conjugados pueden facilitar la conductividad a través de procesos de
transferencia de carga.
1.7 Las reacciones de precipitación son aquellas en las cuales dos soluciones acuosas
que contienen iones se mezclan para formar un sólido insoluble, llamado
precipitado. Estas reacciones son comunes en química inorgánica y se utilizan para
identificar y separar metales y aniones en análisis cualitativos y para la preparación
de compuestos de alta pureza. Cuando dos soluciones acuosas se mezclan, los iones
en solución pueden reaccionar formando un compuesto sólido insoluble en agua,
conocido como precipitado. La formación del precipitado ocurre cuando la
concentración de los iones en la solución supera su solubilidad en agua, provocando
que los iones se unan y precipiten fuera de la solución.
3. PROCEDIMIENTO EXPERIMENTAL
3.1 SÍNTESIS DE COMPUESTOS
3.1.1 Síntesis del [Cu(NH3)4]SO4 · H2O
Se pesó aproximadamente 2.0 g de sulfato de cobre pentahidratado en balanza
analítica y disolvió en 15 mL de agua destilada en un vaso de precipitados de
250 mL. Se añadio lentamente amoniaco y se agitó, se pudo observar la
formación de un precipitado que se redisolvio a medida que se adicionó más
amoniaco, se siguió agregando amoniaco hasta que se obtuvo una solución de
color oscuro translucida. A la anterior mezcla, se le adicionó 15 mL de etanol al
95% y se colocó el vaso de precipitados en un baño de hielo durante 1 hora. Se
filtró los cristales obtenidos con un sistema de filtración al vacío y se lavó con
una solución etanol: amoniaco 1:1. Se retiró los cristales de sulfato de
tetramincobre(II) junto con el papel filtro y se secó a 60 °C por 24 horas.
3.1.2 SÍNTESIS DEL [Ni(NH3)6]Cl2
Se disolvió 3 g de NiCl2 · 6H2O en 3 mL de amoniaco concentrado. A esta
disolución se añadió una disolución amoniacal de cloruro de amonio, preparada
a partir de 0.8 g de cloruro amónico en 3.5 mL de amoniaco concentrado.
Inmediatamente, se observó la aparición de un precipitado. Se enfrió en baño de
hielo por al menos 1 hora. El precipitado se lavó con 5 mL de amoniaco
concentrado y luego con etanol. Se separó por succión y se secó en una estufa a
60 °C por 24 horas.
3.1.3 SÍNTESIS DE [Co(NH3)4CO3]NO3
Se disolvió 4 g de (NH 4)2CO3 en 15 mL de agua y se agregó 12 mL de una
solución concentrada de amoniaco. Se agregó con agitación esta solución a otra
que contenía 3 g de Co(NO3)2 · 6 H2O en 10 mL de agua. Luego se añadió
lentamente 2.0 mL de peróxido de hidrógeno al 30%. En una plancha de
calentamiento se concentró hasta un volumen de 25 mL sin permitir ebullición.
Mientras se evaporó la solución se agregó en pequeñas porciones 1 g de
(NH4)2CO3. Se filtró la solución en caliente y se enfrió el filtrado en un baño de
hielo, se filtró por succión los cristales rojos. Se lavó el precipitado primero con
unos mililitros de agua fría (el compuesto es algo soluble) y luego en una
cantidad similar de etanol dos veces. Se secó en una estufa aproximadamente
entre 80 a 90 °C. Realizar los espectros FTIR y UV a los compuestos
sintetizados.
3.2 DETERMINACIÓN DE LA CONDUCTANCIA MOLAR Y ANÁLISIS
GRAVIMÉTRICO DEL CONTRAIÓN Y DEL METAL DEL COMPLEJO
[Cu(NH3)4]SO4 · H2O o [Ni(NH3)6]Cl2.
3.2.1 Determinación de la conductancia molar.
Se preparó 100 mL de una solución acuosa 1x10 -3 M de cada complejo. Se filtró
si fue necesario. Se llevó la solución mL a una probeta de 50 mL y se midió su
conductividad. Se midió la conductividad de soluciones de NaCl y Cu 2SO4 ·
H2O 1x10-3. [Cu(NH3)4]SO4 · H2O.
3.2.2 Determinación de la cantidad de sulfato
Se pesó aproximadamente 0.55 g del compuesto de Cu y se llevó a un beacker
de 250 mL, se agregó 3 mL de HCl 3 M y se diluyó hasta 100 mL. Se adicionó
lentamente aproximadamente 12 mL de BaCl 2 · 2H2O 0.2 M. se dejó reposar y
se hizo prueba de precipitación completa para el BaSO 4. Se decantó y se agregó
25 mL de agua calienta y se agitó. Se repitió el procedimiento, se filtró y secó en
la estufa a 80 °C. se obtuvo la masa de BaSO4 producido.
3.2.3 Determinación de la cantidad de cobre
Se pesó aproximadamente 1 g del compuesto de Cu y se llevó a un beacker de
250 mL, se agregó 3 mL de HCl 3 M y se diluyó hasta 100 mL. Se calentó en
una plancha y se adicionó lentamente KOH 2 M hasta que de la solución dejó de
aparecer un precipitado azul verdoso. Se agregó 10 mL de KOH y se calentó
hasta la aparición de un precipitado negro café. Se decantó y agregó 25 mL de
agua calienta y se agitó. Se repitió el procedimiento, se filtró y secó en la estufa
a 80 °C. se calculó la cantidad de CuO producido.
[Ni(NH3)6]Cl2.
3.2.4 Determinación de la cantidad de cloruros.
Se pesó aproximadamente 0.55 g del compuesto de Ni y se llevó a un beacker de
250 mL, se agregó 1 mL de HNO 3 3 M y se diluyó hasta 100 mL. Se adicionó
lentamente AgNO3 0.3 M hasta no observar la formación de más precipitado. Se
dejó reposar y se hizo prueba de precipitación completa. Se decantó y agregó 25
mL de agua calienta y se agitó. Se repitió el procedimiento, se filtró y secó en la
estufa a 80 °C. se obtuvo la masa de AgCl producida.
3.2.5 Determinación de la cantidad de níquel
Se pesó a aproximadamente 0.55 g del compuesto de Ni y se llevó a un beacker
de 250 mL se agregó 3 mL de HCl 3 M y se diluyó hasta 100 mL. Se calentó
entre 70-80 °C y se agregó 25 mL 0.2 M de dimetilglioxima, se agitó
homogéneamente y se agregó cuidadosamente 15 mL de NH 3 1:1. Se dejó
reposar y se hizo prueba de precipitación completa para el complejo de Ni. Se
decantó y agregó 25 mL de agua calienta y se agitó. Se repitió el procedimiento,
se filtró y secó en la estufa a 80 °C. Se obtuvo la masa del
bis(dimetilglioximato)níquel(II).
[5][Link]
%29_sulfat_tetramin
[1]chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/http://
[Link]/respaldo1/Contenido/MaterialDidactico/
QuimicaBioinorganica/Resumen_de_Quimica_de_Coordinacion.pdf
[2] [Link]
coordinacion-de-los-metales-de-transicion
[3]chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://
[Link]/bitstream/handle/unal/10570/
[Link]?sequence=1
[4] [Link]
%C3%A9drica
[5][Link]
%29_sulfat_tetramin
[6][Link]