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Oratoria Forense

La oratoria forense es esencial en el proceso penal, permitiendo a los abogados persuadir y argumentar eficazmente ante un tribunal. Esta habilidad combina el arte de hablar en público con un profundo conocimiento del derecho penal, impactando significativamente en los resultados de los casos. La investigación destaca la necesidad de enseñar comunicación oral a futuros profesionales del derecho para asegurar una administración de justicia efectiva.
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Oratoria Forense

La oratoria forense es esencial en el proceso penal, permitiendo a los abogados persuadir y argumentar eficazmente ante un tribunal. Esta habilidad combina el arte de hablar en público con un profundo conocimiento del derecho penal, impactando significativamente en los resultados de los casos. La investigación destaca la necesidad de enseñar comunicación oral a futuros profesionales del derecho para asegurar una administración de justicia efectiva.
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UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE

GUATEMALA
ESCUINTLA,
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y
SOCIALES ORATORIA FORENSE

ORATORIA FORENSE EN EL PROCESO


PENAL

MARIA ANDREE ALVAREZ ARREDONDO


5014-22-6970
INTRODUCCION

La oratoria forense en el proceso penal es una habilidad fundamental para abogados y


profesionales del derecho que buscan persuadir, argumentar y presentar sus casos de
manera efectiva ante un tribunal. Esta disciplina combina el arte de hablar en público con el
conocimiento profundo del derecho penal y las técnicas de argumentación legal.

En el contexto del proceso penal, la oratoria forense juega un papel crucial en la presentación
de pruebas, la argumentación de puntos de vista y la influencia en la opinión del juez y del
jurado. Los abogados que dominan esta habilidad pueden impactar significativamente en el
resultado de un caso, ya sea defendiendo a un acusado o representando al estado en la
persecución de un presunto delincuente.

A lo largo de esta investigación, se demostrará que la oratoria forense no solo es una


habilidad deseable, sino también una necesidad para los abogados que buscan
desempeñarse con éxito en el proceso penal. Desde la preparación meticulosa del caso hasta
la presentación persuasiva en el tribunal, la oratoria forense emerge como un elemento
esencial en la búsqueda de la verdad y la justicia en el sistema judicial.

Al explorar la oratoria forense en el proceso penal, se analizara las estrategias utilizadas por
los abogados para gestionar el tiempo, manejar la presión del tribunal y adaptarse a las
dinámicas de la audiencia durante el juicio.
ORATORIA FORENSE

Aspectos generales

La oratoria forense, tiene como finalidad esencial la aplicación de las diversas disposiciones
abstractas y generales de la ley aplicadas a un caso concreto y determinado. La interpretación
del contenido y tendencias de las leyes, es decir, su propio espíritu constituye el elemento
esencial de todo discurso.

Otro aspecto de gran relevancia se refiere que la oratoria forense constituye la palabra
hablada, es decir, el arte de transmitir ideas por medio de la palabra, para contribuir al
desarrollo de la sociedad, así como a la realización plena del hombre. Durante la
materialización de la oratoria forense, indudablemente debe existir el orador, generalmente un
abogado y notario, quien se le ha encomendado la dirección y procuración de un caso
determinado para lo cual ante el órgano jurisdiccional competente, debe sugerir la forma en
que la ley debe aplicarse para lo cual los jueces también deben tener una convicción plena de
la lógica y las pruebas respectivamente.

Además, la elocuencia del abogado debe ser más serena y templada que la de cualquier otro
orador, pues sus palabras han de influir más sobre la razón y la inteligencia de los jueces.
Para el efecto, el autor José Dávalos, expone lo siguiente: “Los elementos esenciales del
discurso son el fondo, las ideas, el mensaje y la forma, el estilo de la expresión, el orden
lógico de la exposición. En la mente del orador a de haber siempre tres objetivos
indisociables, agradar, convencer y conmover.”
En consecuencia, el autor antes mencionado, determina que todo discurso debe contener
tanto el fondo como la fonda de lo que se quiere manifestar ante el órgano jurisdiccional con el
propósito de convencer a los jueces que ejecutan una autoridad judicial, dentro de un proceso
determinado.
ASPECTO HISTÓRICO

La oratoria forense, conocida también como oratoria judicial, no aparece en la antigüedad, ello
se debe a que los monarcas centralizaban en tal forma las funciones de poder, y dichas
personas ejercían la justicia, y sobre todo emitían los fallos correspondientes, siendo estos
inapelables.

Como no existían leyes escritas ni se reconocía a los súbditos derecho alguno, la elocuencia
no tenía ningún papel, debido a que las sentencias solo dependían del criterio y de la voluntad
del soberano.

Históricamente, Grecia y Roma, fueron los primeros Estados donde floreció la oratoria forense
y al respecto, Rolando Alfaro expone: “Grecia y luego Roma, en ambas repúblicas el género
forense se confundía a menudo con el político, debido a las estrechas relaciones que existían
entre la política y el foro, y a las circunstancias de que los más grandes oradores cultivaron
indistintamente ambos géneros.”

Para el autor en mención resulta importante analizar, que los griegos y romanos fueron los
impulsores de la oratoria forense, sin embargo, hace la distinción en que el discurso en dicha
época se confundió entre lo político y el foro para lo cual es indispensable determinar siempre
en ese aspecto la importancia de la creación y aplicación de la oratoria forense.
Además, el citado autor expone al respecto: “Grecia tuvo legisladores, como licurgo y solón,
que fueron los primeros en establecer normas jurídicas para Esparta y Atenas. El más antiguo
de los oradores forenses de Grecia fue Antifon, celebre abogado que grabo en su puerta una
inscripción que decía: Aquí se consuela a los desgraciados. Más tarde, Licias, Andocides,
Iseo, el maestro Demóstenes y Sócrates, dieron prestigio al foro de Atenas. Este género llega
a su perfección con Demóstenes, quien además de su elocuencia de tribuno, tuvo dotes
extraordinarios como abogado, demostrándolo al comenzar su carrera a los diecisiete años de
edad, en la acusación que formulo contra sus tutores y más tarde en el famoso proceso de la
corona que ganó a Esquines.

En el ámbito histórico, también es importante determinar lo siguiente: “Marco tulio Cicerón,


desde joven se dedicó al estudio profundo de la lengua y la filosofía bases indispensables
para su posterior desarrollo, estos estudios y la continua atención a los oradores más
importantes que intervenían en las sesiones del senado, iban poniendo los cimientos de su
obra. Su primera intervención de la que tenemos noticia cierta, fue frente al más afamado
orador de su tiempo, Q. Hortensio Hortalo, al que en principio se esforzaba en imitar, le
reporto escaso éxito. Pero en la defensa de Sexto Rocio al año siguiente alcanza Cicerón su
primer triunfo.

Los aspectos históricos en mención dan a conocer que la oratoria forense aplicada tanto en
Roma como en Grecia tuvieron algunas manifestaciones del discurso en dicha época y de
esta manera se considera el antecedente de la oratoria en las ciudades donde el derecho no
era escrito, particularmente Grecia y Roma.

CARACTERES DEL DISCURSO FORENSE

Son diferentes los autores en materia de oratoria forense, que manifiestan la coincidencia en
la oratoria del foro, misma que se manifiesta de la verdad, antes que ninguna otra cosa, es
decir, constituye el elemento científico predominante, sobre lo literario y lo artístico. Por
consiguiente, demostrar la justicia de la causa defendida, constituye el fondo y el fin de toda
oratoria forense, en tal virtud la argumentación consistirá especialmente, en la fuerza lógica y
convincente de las pruebas.

El elemento esencial como es la lógica, se presenta conjuntamente con las pruebas durante el
juicio, que no es más que describirlas en el momento preciso y en la forma oral. Asimismo, la
experiencia adquirida, debe convencer la necesidad de adquirir los valores de la verdad y la
justicia que deben acompañar al futuro profesional en su formación académica, por
consiguiente, debe prevalecer la verdad ante todo y para el efecto, Alfaro expone: “El abogado
que al enterarse de lo que le consulta no experimenta la sensación de lo justo y lo injusto y
crea ya la razón en el estudio de los textos, se expone a tejer artificios legalistas, ajenos al
sentido de la justicia.”

La cita en mención, hace referencia directamente entre lo legal y lo justo tomando en cuenta
que es una vivencia de la que constantemente el abogado presencia ante el juez y ante sus
clientes por consiguiente debe aplicar aspectos de la lógica y no aspectos legales como se
tiene la idea.

NECESIDAD DE LA ORATORIA FORENSE

En Guatemala, desde hace algún tiempo es indispensable para los estudiantes universitarios
y particularmente los que estudian la carrera de Ciencias Jurídicas y sociales, la necesidad de
enseñar la comunicación oral, con el propósito de adquirir hábitos de elocuencia tanto en el
ámbito académico como jurídico.

El uso de la palabra en público, resulta importante sin embargo, debe practicarse


formalmente, para que los futuros profesionales del derecho tengan habilidad en la prestación
de servicios, en ese sentido, no solo los estudiantes sino también los profesores deben hablar
bien en público, así como los jueces, magistrados y abogados, para lo cual es indispensable
conocer un poco la historia de la elocuencia y sobre todo de la oratoria forense, tomando en
cuenta que la oralidad agrega un fundamento a requerir que todos los magistrados deben de
ser capaces y sobre todo letrados, para la exposición ante el público, éstos estén conscientes
que los que dirigen el ámbito judicial son personas con alto grado de conocimiento en la
oratoria forense.

Por otra parte, Ángel Ossorio expone: “La orientación jurídica hacia las nuevas generaciones
de abogados, tiene mucha razón, pues a nadie escapa, especialmente si el litigante, que en
nuestro entorno pelulan esas especies de funcionarios carentes de formación jurídica y ética
para el desempeño de sus labores que con descortesía, no atienden debidamente a las
personas que los visitan y mucho menos leen los escritos sometidos a su consideración.
Fuera de que tales funcionarios no poseen la sensación de justicia que en cada caso se busca
para resolver los diferentes juicios a ellos asignados

La oratoria forense, se materializa con la actividad que desarrolla el orador quien debe antes
de pronunciar un discurso tener un equilibrio físico y espiritual, para el equilibrio físico, se
requiere haber dormido suficiente, no comer, ni beber en demasía, para el equilibrio espiritual
es necesario relajar la mente, disipar tensiones y preocupaciones conseguir este estado
armónico antes de subir a la tribuna, y la mejor garantía del éxito.

Además, el orador depende de la energía de su palabra y de la templanza de su carácter, el


orador ha de cuidar su imagen, pues una figura desalineada predispone al público en su
contra, es decir, el orador debe lucir como una persona pulcra interesante y seria, debe
además aprender bien el discurso, escribir la estructura, comentarla discutirla, y
esquematizarla es decir, debe conocer bien las ideas centrales y debe auxiliares con una guía
escrita, que contenga lo esencial, si se lleva el discurso escrito, es necesario prepare para
hablar al auditorio, no a las hojas del escrito, si es preciso leer el discurso, a de tenerse bien
entendido el tema, y ensayar la entonación y las pausas.

Por otra parte, son diversos los elementos que el elemento debe perfeccionar como parte de
su formación, entre los más importantes se encuentran, el ademan, el gesto, el porte y la voz.
Si la oratoria busca sacudir conciencias, y encausarlas a la acción, hay que sumar la palabra
el entusiasmo contagioso de la expresión corporal del orador, para el efecto, el además, es el
movimiento que el orador hace con las manos y los brazos, debiendo ser este moderado,
sirve para subrayar la expresión oral, en este sentido puede ir de menor a mayor evitando en
todo caso las exageraciones que conduzcan al ridículo.
Respecto al gesto, la expresión del rostro, debe coincidir con las palabras, de lo contrario la
cara del orador se convertirá en una máscara que oculta al público su verdero rostro, respecto
al porte, es decir, el aspecto externo de una persona, es la buena disposición, la presencia
agradable, el trato amistoso una sonrisa franca es verdaderamente el lucimiento del orador,
tomando en consideración que es un elemento que ayuda a despertar la simpatía y a cautivar
la atención del público.

Finalmente, la voz, es la herramienta del orador, el discurso más erudito dicho en tono
monótono, produce aburrimiento, es decir, la voz debe tener ritmo, se debe utilizar el tono en
una conversación ordinaria, pero con un volumen tal que nos escuche todo el público,
asimismo, ante el juez o tribunal esta debe ser clara, concisa y directa y particularmente,
cuando se emplea micrófono, cuidar que esté bien colocado hacia la boca.

ASPECTOS GENERALES DE LA ELOCUENCIA DE HABLAR EN PÚBLICO

En lo relativo a las actividades en las que se involucra el ser humano, aún sin necesidad de
recurrir a formalidades, aprender a comunicarse ante un grupo de personas resulta necesario,
por lo que de manera general, para el efecto, los autores Ezequiel Ander Egg y Maria José
Aguilar, señalan: “Para participar en la vida social hay que aprender a comunicarse”.

Se debe tomar en considera que hablar ante un público involucra aspectos de comunicación,
mismos que son estudiados con el único objeto de aprender a llevarlo a cabo de una manera
correcta, para lo cual Ezequiel Ander y Maria José Aguilar señalan lo siguiente: “Hablar en
público es hacerlo uno a muchos, en el sentido de dirigirse a un grupo de personas más o
menos numeroso, y afirma que es muy difícil no tener que hacerlo alguna vez, sobre todo si
se trata de personas que tienen como oficio la comunicación social en cualquier modalidad o
circunstancia.”
En la actualidad la forma de hablar es un proceso en el que se transmite un mensaje a través
de la utilización de un código, la oratoria es una forma particular de este proceso, del que
Ezequiel Ander y María José Aguilar indican: “Todo discurso o conferencia es un acto de
comunicación en el que el orador o conferenciante establece una relación con los oyentes
(auditorio o público) a través de las palabras”.

LA ORALIDAD EN EL JUICIO ORAL O DEBATE

Son diversos los aspectos en materia de oratoria que se pone en práctica durante el
desarrollo del juicio oral o debate, para lo cual es fundamental determinar que durante dicha
diligencia se pone en discusión ante la presencia de diversas personas tanto los
representantes del ente investigador que presentan ante el órgano jurisdiccional competente
su acusación y sus correspondientes pruebas de cargo, sin embargo, aplicando el principio de
igualdad procesal también el defensor tiene la oportunidad de debatir o desvirtuar las pruebas
de cargo presentadas a través de la materialización de las pruebas de descargo.

Los actores principales tanto representantes de instituciones como personas que representan
intereses comunes en la mayoría son oradores es decir, profesionales del derecho con cierta
experiencia en dicha materia y no se trata de convencer al público sino a los jueces, sobre un
tema en discusión, para lo cual deben demostrar capacidad, elocuencia, habilidad y manejo
de tema, por lo que deben actuar bajo las condiciones que la moralidad permite.

PRINCIPIOS DEL DEBATE ORAL Y PÚBLICO

1. Del principio de inmediación.


Este principio se refiere a que el juez debe estar presente en la audiencia, y dicha presencia
debe ser, física y continua. Si el juez no se encuentra presente en la audiencia, todo lo
actuado es nulo de pleno derecho.

2. Del principio de publicidad.


Este principio se refiere a que los actos procesales puedan ser presenciados o conocidos
incluso por quienes no participan en el proceso como partes, funcionario o auxiliares. Se
considera que la publicidad es otra consecuencia de la oralidad.

3. Del principio de oralidad.


Este principio se refiere a que debe haber mayor actuación personal y verbal en las distintas
etapas de los procesos judiciales, a partir de lo cual se piensa en el proceso por audiencias y
en la relevancia del principio dispositivo que genera mayor actividad e intervención de las
partes.
4. Principio de continuidad.
Este principio refiere a que las audiencias del proceso se llevarán a cabo de forma continua,
sucesiva y secuencial, salvo casos excepcionales.
CONCLUSIÓN

La oratoria forense en el proceso penal se erige como un pilar fundamental en la búsqueda de


la verdad y la administración de justicia. A lo largo de este ensayo, hemos explorado cómo
esta disciplina combina habilidades comunicativas con conocimientos legales para influir en el
resultado de los juicios penales.

Desde la preparación exhaustiva del caso hasta la presentación persuasiva en el tribunal, los
abogados dependen de la oratoria forense para articular sus argumentos de manera clara,
convincente y efectiva. Su capacidad para estructurar narrativas persuasivas, refutar
argumentos contrarios y gestionar la audiencia es crucial para el éxito en el proceso penal.

Además, hemos destacado cómo la oratoria forense no solo implica hablar, sino también
escuchar. Los abogados deben ser receptivos a las reacciones del juez y del jurado,
adaptando su enfoque y estrategia según sea necesario para maximizar su impacto.

En última instancia, la oratoria forense en el proceso penal no solo se trata de ganar casos,
sino también de garantizar que se haga justicia. Al comunicar eficazmente sus argumentos,
los abogados contribuyen a un sistema judicial justo y equitativo, donde la verdad prevalece y
los derechos de todos son protegidos.

En este sentido, la oratoria forense sigue siendo una habilidad esencial para los abogados
que buscan defender los principios fundamentales de la justicia en el proceso penal. Su
dominio requiere práctica, experiencia y un compromiso firme con la búsqueda de la verdad y
el respeto por el estado de derecho. En un mundo donde la persuasión y la argumentación
son monedas de cambio en el tribunal, la oratoria forense continúa desempeñando un papel
vital en la garantía de un sistema judicial justo y efectivo.
BIBLIOGRAFIA

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