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Cap 9 Delirios

El delirio es una malformación del pensamiento que se manifiesta como juicios falsos mantenidos con gran convicción, a menudo desconectados de la realidad y que pueden interferir en el funcionamiento social del individuo. Se clasifica en delirios primarios, que son autónomos y originales, y delirios secundarios, que surgen como intentos de explicación de experiencias anómalas. Los delirios están presentes en diversos trastornos mentales y su mantenimiento puede verse influenciado por factores cognitivos, emocionales y situacionales.

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Cap 9 Delirios

El delirio es una malformación del pensamiento que se manifiesta como juicios falsos mantenidos con gran convicción, a menudo desconectados de la realidad y que pueden interferir en el funcionamiento social del individuo. Se clasifica en delirios primarios, que son autónomos y originales, y delirios secundarios, que surgen como intentos de explicación de experiencias anómalas. Los delirios están presentes en diversos trastornos mentales y su mantenimiento puede verse influenciado por factores cognitivos, emocionales y situacionales.

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PSICOPATOLOGÍA DEL PENSAMIENTO (II): LOS DELIRIOS (vol 1.

Cap9)

I. INTRODUCCIÓN *

El delirio ocupa un lugar de honor en el concepto que habitualmente manejamos de locura. Si


pidiéramos a una persona que describiera su imagen prototípica de “un loco” señalaría a una
persona que tiene un delirio. La confusión delirio-locura no solo se produce en las ideas que la
gente suele mantener, sino que también puede observarse en la misma historia del concepto de
enfermedad mental, de tal modo que en el siglo XVII “estar loco” era igual a “tener delirios”, y
viceversa.

Las alucinaciones juegan con los sentidos, el delirio, en cambio es más complejo; es la puesta en
escena de una realidad que no existe. El delirio es una malformación del pensamiento que se
produce cuando piensas en un recuerdo/pensamiento y lo experimentas como presente. Esto
representa recuerdos o pensamientos de tu vida, traspasados a la realidad que perturban la razón del
individuo. Por ejemplo, un delirio es: “aparece el profesor vestido de Napoleón y empieza a decir
que vamos a la guerra, que nos están disparando y que tenemos que contraatacar, etc.” Son juicios
falsos, donde el individuo con una gran convicción habla sobre una idea que no le puedes quitar de
la cabeza, porque se enfadaría mucho más. No está inventándose una historia. El contenido suele ser
fantástico y suele ser raro que se tengan delirios sobre algo que pueda ser real. El problema es
cuando la creencia es abierta (permite la discusión y la autorregulación; escucha e igual le
convences) o cerrada (no permite diálogo y no le puedes modificar la idea; esto tiene mucho que
ver con su nivel cultural).

El delirio tiene unas fases: comienza con estrés y angustia, y aparece el delirio. Puede prolongarse y
mezclarse con la realidad. Pasado un tiempo puede remitir. Con los fármacos existentes, es difícil
tener un delirio permanente. Es más normal que el delirio conviva con tu vida real.

Confrontación: para contrarrestar el efecto. Cuando no es tu paciente, es mejor no intervenir; llamar


al 112.

- La confrontación es mejor que se dé entre el primer delirio y el delirio agudo.


- En la fase entre el delirio agudo y la de remitir, la confrontación puede ser peligrosa.

II. EL PROBLEMA DE LA DEFINICIÓN

A. EL CONCEPTO DE DELIRIO

Etimológicamente, el delirio deriva del término latino delirare, que significa salirse del surco, lo que
aplicado al pensamiento humano sería algo así como “pensar saliéndose del surco normal”. Por otro
lado, delirar en la lengua española significa “desvariar, tener perturbada la razón”. Por lo que, en el
lenguaje habitual es prácticamente sinónimo de locura, sinrazón, desvarío.

Centrándonos en las definiciones ninguna se ha podido proclamar como totalmente satisfactoria. No


obstante, la definición más mencionada y citada es la Jaspers que dice así: “los delirios son
juicios falsos, que se caracterizan porque el individuo los mantiene con gran convicción, que
no son influenciables ni por la experiencia ni por conclusiones irrefutables, y que además su
contenido es imposible”. Además, Mullen basándose en la definición concluyó que este tipo de
creencias anormales tenían las siguientes características:*

− Se mantienen con absoluta convicción.


− Se experimentan como una verdad evidente por sí misma, con una gran trascendencia
personal.
− No se dejan modificar por la razón ni por la experiencia.
− Su contenido es fantástico o cuanto menos intrínsecamente improbable.
− Las creencias no son compartidas por otros miembros.

Oltmanns, tras una amplia revisión recoge un listado de las principales características que hallan
contenidas en la mayor parte de las definiciones. A partir de aquí, concluye que las características
que se suelen tener en cuenta a la hora de definir un delirio son las siguientes:

1. El balance entre las evidencias a favor y en contra de la creencia.


2. La creencia no es compartida por otros.
3. La creencia se mantiene con una convicción firme.
4. La persona está preocupada con la creencia y resulta difícil evitar pensar o hablar sobre ella.
5. La creencia tiene referencias personales.
6. La creencia es fuente de malestar subjetivo o interfiere con el funcionamiento social y sus
ocupaciones.
7. La persona no dice que lleva a cabo esfuerzos subjetivos para resistirse a la creencia.

B. LOS DELIRIOS COMO CREENCIAS FALSAS

(que yo sepa no lo ha mencionado en clase; sinceramente en el libro no he visto nada interesante) *

Hay que diferenciarlo de las falsas creencias.


C. LAS DIMENSIONES DE LOS DELIRIOS *

Los delirios son heterogéneos en términos tanto del contenido como de la forma. Algunos autores
han propuesto una serie de dimensiones que sugieren la existencia de una gama de continuos que
van desde las creencias normales hasta las patológicas.

1. La inmodificabilidad, incorregibilidad o fijeza. Tienen que ver con la dimensión


temporal, esto es cuánto dura el delirio, si es lineal o no, etc. Los delirios suelen tener una
primera fase en la que el paciente está completamente implicado en el delirio. La segunda
fase, que puede remitir a las 2 horas, es de doble conciencia; el paciente se mete en el
delirio, pero sabe que es otra persona (ej. Napoleón sabe que es Pablo, y no Napoleón). Y la
última fase, que es en la que la persona deja de delirar; puede presentar una perplejidad o
una problemática de ansiedad. Tienen una fase de origen, en algunos se ve y otros no.
2. La intensidad o convicción. Se refiere al grado de convicción que muestra el sujeto. Las
visiones más aceptadas defienden que la intensidad de la convicción es “extraordinaria”.
Cuanta más convicción más patológica.
3. La ausencia de apoyos culturales. La creencia no debe ser compartida por otros miembros
del grupo cultural, como ocurriría con las creencias religiosas o políticas. En ciertas
latitudes, como África o América, algunos procesos delirantes son aceptados, como el vudú.
4. La preocupación. es una variable que se da en las primeras fases del delirio, la persona
empieza a pensar mucho en sus cosas y, esto le genera gran preocupación hasta que estalla
el delirio.
5. La implausibilidad. Se refiere a la cualidad extravagante del delirio, y esta relacionada con
la característica de falsedad, especialmente con el grado de verosimilitud de la creencia y
con el grado en que el delirio se aparta de la realidad consensualmente determinada. Sin
embargo, algunos delirios son imposibles en cualquier circunstancia como los de
persecución, son plausibles en ciertos ambientes como, por ejemplo, el ver a una chica
corriendo; esto te puede hacer pensar que es por algo, pero cuando empiezas a hablar con
ella notas que algo va mal.

D. DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS CON OTRAS CREENCIAS ANÓMALAS *

Es importante diferenciar entre los delirios y otras alteraciones del juicio y las creencias:
concretamente nos referimos a las ideas sobrevaloradas y las ideas obsesivas.

Una idea sobrevalorada se trata de creencias, que están emocionalmente sobrecargadas y que
tienden a preocupar al individuo y a dominar su personalidad. Son similares a los delirios en que
ambas suponen una fuerte implicación emocional de las personas que las mantienen. Pero difieren
en que las ideas sobrevaloradas poseen cierto grado de validación consensual. Además, se centran
en cuestiones sociales, políticas o religiosas, mientras que los delirios tienen un componente más
personal y son autorreferenciales. Un ejemplo de idea sobrevalorada sería decir que, por x motivos,
llega el fin del mundo. Detrás de estas ideas hay mucho miedo, y las personas se aferran a la idea
para sacar el miedo. Un delirio remite, pero es que una idea sobrevalorada no remite.

La idea obsesiva es una idea que se nos mete en la cabeza que nos preocupa y que no podemos
parar de pensar en ella. Vienen ideas de muerte y enfermedad. Pero en ningún momento pierde el
contacto con la realidad. Aquí dentro hay otra obsesión: la compulsión, que pone en marcha un
comportamiento compulsivo para evitar la obsesión, pero esto solo hace que se refuerce. Las ideas
obsesivas comparten con los delirios la preocupación que generan en las personas que las
mantienen. Sin embargo, los individuos que presentan este tipo de ideas suelen reconocer lo
absurdo de sus creencias, y suelen mantener una lucha permanente con ellas.

III. LA CLASIFICACIÓN DE LOS DELIRIOS *

A. LAS DISTINCIONES DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA FORMA

Desde el punto de vista formal, están los delirios primarios o verdaderos y delirios secundarios.

Según Jaspers, el auténtico delirio es el primario, el que ocurre por primera vez. Es autóctono, no
sabemos por qué surge, se formatea… posiblemente surge en un momento de ansiedad, pero es
“puro” porque no tiene que ver con los temas que le preocupan al sujeto. Hay cuatro tipos de
delirios primarios:

1) Intuición delirante: tiene que ver con cosas tuyas, es autorreferencial (pensar que tienes un
tumor, lo palpas...) y de gran importancia para el paciente. No podemos distinguirlo de otros
delirios.
2) Percepción delirante, que consiste en la interpretación de algo normal (mirar tu nombre en
la placa de tu consulta y pensar que lo ha puesto otro y te está persiguiendo).
3) La atmósfera delirante, que es una sensación muy sutil de que algo ha cambiado en el
ambiente en el que vives (las mesas nunca están así, por qué se habrán puesto de tal manera,
etc. y le das una interpretación rara y angustiante. Su mundo es extraño.
4) Los recuerdos delirantes, a partir de un recuerdo real (ejem un novio) se hace una
construcción delirante que puede ser de tipo angustioso o placentero (que esa persona te va a
llamar).
Los delirios secundarios surgen de otros procesos psíquicos, tales como la personalidad o los
conflictos subyacentes del paciente. Además, son comprensibles psicológicamente y surgen como
intentos por dar explicación a una experiencia extraña.

B. LAS CLASIFICACIONES EN FUNCIÓN DEL CONTENIDO

En función del contenido, habría muchos tipos de delirios, los cuales tienen mucho que ver con el
tipo de vida (si vive en una ciudad tendrá que ver con la ciudad), circunstancias personales o
personalidad. Por ejemplo, el delirio de ser controlado por una organización, los delirios
corporales (piensa que su brazo mide 2m), los celos delirantes (celotipias) (ver a tu pareja con
otra persona, cuando de verdad no está pasando), delirios de grandeza (creerse marqués; deseo de
mostrarse ante los demás), delirios de pobreza (y luego tiene 1000 mil euros en el banco), delirios
de referencia, delirios extravagantes y delirios nihilistas.

IV. EL DELIRIO Y LOS TRASTORNOS MENTALES*

Los delirios están presentes en una amplia variedad de trastornos psicológicos, neurológicos y
médicos; forma parte de la esquizofrenia, de algunos trastornos de la personalidad (t. esquizotipia, t.
paranoide y trastorno límite), maníaco depresivo (bipolar), por drogas, por un fortísimo estrés,
trastorno depresivo mayor, etc.

V. EXPLICACIONES PSICOLÓGICAS ACERCA DE LOS DELIRIOS (no lo ha mencionado


en clase)

Es poco probable que los delirios, tengan un solo y único origen.

VI. LOS FACTORES DE GERMINACIÓN Y LOS FACTORES DE MANTENIMIENTO

A. FACTORES QUE INFLUYEN EN LA GERMINACIÓN DEL DELIRIO

Pueden existir diversos factores co-ocurrentes en las conformaciones de una idea delirante. Entre,
ellos, los más informados en la literatura serían los siguientes:

1. Disfunciones cerebrales.
2. Personalidad
3. Mantenimiento de la autoestima
4. El afecto
5. Experiencias inusuales
6. Sobrecarga cognitiva
7. Variables interpersonales
8. Variables situacionales
B. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL MANTENIMIENTO DEL DELIRIO

Un punto importante de cualquier teoría es explicar por qué, a pesar de las evidencias en contra, las
creencias delirantes no se modifican. Las variables mas importantes son las siguientes:

a. La inercia para mantener creencias.


b. La influencia en la conducta y la profecía autocumplida.
c. Sesgos en las atribuciones
d. Sesgos en el razonamiento

VI. TÉRMINOS CLAVE

Atmósfera delirante: idea delirante primaria que consiste en la experiencia subjetiva de que el
mundo ha cambiado de un modo sutil pero siniestro, inquietante y difícil o imposible de definir. Se
suele acompañar de un estado de humor alterado, ya que el paciente se siente incómodo,
desasosegado e incluso perplejo.

Delirio: Creencias anómalas en el sentido de que su contenido es extraño, improbable o absurdo y


no compartido por los otros miembros del grupo social de referencia, a pesar de lo cual se
mantienen con una gran convicción. Tienen referencias personales y son fuente de malestar
subjetivo o interfieren negativamente con el normal desarrollo social y personal del individuo.

Delirio primario: Ideas delirantes que se caracterizan por ser autónomas, originales, inderivables e
incomprensibles desde el punto de vista psicológico.

Delirio secundario: Ideas delirantes que surgen como intentos de explicación de experiencias
anómalas previas y, en este sentido, son comprensibles psicológicamente.

Idea obsesiva: Idea recurrente, persistente o absurda, de naturaleza egodistónica, es decir, no vivida
como voluntaria, sino como idea que invade la conciencia.

Idea sobrevalorada: Ideas o creencias con diversos grados de plausibilidad, que están
afectivamente sobrecargadas y que tienden a preocupar y a dominar al individuo a través de amplios
períodos de su desarrollo vital. Pueden ser compartidos por otros miembros del grupo social o, en
esencia, ser admisibles y comprensibles socialmente.

Intuición delirante: Idea delirante primaria, que es fenomenológicamente indistinguible de


cualquier idea que nos asalte repentinamente, que nos «venga a la cabeza». El contenido de estas
ideas delirantes suele ser autorreferencial y, por lo general, de gran importancia para el paciente.
Percepción delirante: Idea delirante primaria que consiste en la interpretación delirante de una
percepción normal.

Recuerdo delirante: Idea delirante primaria que consiste en la reconstrucción delirante de un


recuerdo real, o bien en que, de pronto, el paciente «recuerda» algo que es claramente delirante.

Tema delirante: Hace referencia al contenido de la idea delirante. Dicho contenido puede ser de
control, persecutorio, de grandeza, de pobreza, nihilista, de culpa, extravagante, corporal, de
referencia, de amor, etc.

Satiriasis: trastorno que se caracteriza por una conducta sexual compulsiva.

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