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Guía de Intervención Psicológica para Refugiados

La guía proporciona un enfoque integral para la intervención psicológica con inmigrantes y refugiados, abordando sus necesidades emocionales y sociales en el contexto de una crisis humanitaria. Se detallan las reacciones psicológicas comunes, pautas de intervención para adultos y niños, y la importancia de la adaptación cultural en la atención. Además, se proponen estrategias para la intervención social y la prevención del racismo y la xenofobia, enfatizando la necesidad de empatía y comprensión en el trabajo con estas poblaciones vulnerables.
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Guía de Intervención Psicológica para Refugiados

La guía proporciona un enfoque integral para la intervención psicológica con inmigrantes y refugiados, abordando sus necesidades emocionales y sociales en el contexto de una crisis humanitaria. Se detallan las reacciones psicológicas comunes, pautas de intervención para adultos y niños, y la importancia de la adaptación cultural en la atención. Además, se proponen estrategias para la intervención social y la prevención del racismo y la xenofobia, enfatizando la necesidad de empatía y comprensión en el trabajo con estas poblaciones vulnerables.
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GUÍA INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA CON INMIGRANTES Y

REFUGIADOS

1. Introducción

2. Atención psicológica

a. La atención psicológica
b. Atención Adultos

i. Áreas a evaluar

ii. Reacciones mas frecuentes

iii. ¿Qué se puede hacer frente a estas reacciones?

iv. ¿Cuándo un caso puede necesitar atención


especializada?

c. Atención infancia

i. Áreas a evaluar

ii. Reacciones mas frecuentes

iii. Pautas de intervención con padres y madres

iv. Pautas intervención con menores

v. ¿Cuando el menor puede necesitar atención


especializada?

3. Intervención social, educativa, comunitaria y prevención


racismo y xenofobia

a. Propuestas a nivel comunitario/ vecinal

b. Propuestas a nivel servicios públicos y otras


organizaciones
1
c. Propuestas desde las escuelas

d. Programas con familias


e. Prevención del racismo y la xenofobia: hacia la
integración

4. Epilogo:; Elementos clave a considerar para las


intervenciones

5. Bibliografía

6. Autores

2
1. INTRODUCCIÓN

Esta guía es fruto de la colaboración de varios profesionales e instituciones


movilizadas para aportar de manera compartida una síntesis aplicada y practica
de como la psicología y sus conocimientos puede contribuir a responder a la
crisis humanitaria que hoy vivimos.

Una colaboración coordinada y liderada por el Colegio Oficial de Psicologos


de Madrid, demostrando una vez más que los profesionales de la psicología y
sus instituciones están comprometidos para contribuir a mejorar nuestra
sociedad.

Actualmente afrontamos una crisis humanitaria sin precedentes en el


mundo que está provocando que millones de personas estén desplazándose a
causa de las guerras y la violencia generalizada en sus países de origen. La crisis
humanitaria que viven las fronteras europeas a consecuencia del éxodo sirio y
otros países africanos y asiáticos ha hecho que la ciudadanía europea tome
conciencia del sufrimiento de millones de personas que huyen
desesperadamente de las guerras y la expoliación de sus países, y pone en
evidencia la urgente necesidad de desarrollar acciones que alivien el sufrimiento
de estas personas y promuevan justicia social en nuestras sociedades

Los movimientos migratorios ocasionados, conllevan, una serie de


repercusiones psicológicas, sociales, culturales y económicas para las personas a
las que es preciso atender.

Nadie mejor que la propia persona que experimenta el proceso de migración


sabe lo que significa la palabra “refugiado”. Nadie conoce su realidad y lo que
implica dejar atrás lo más querido, pasar miedo e incluso terror o perder a un
ser querido sin llegar a entender ni un atisbo de razón.

Esta guía pretende ilustrar algunas de las reacciones psicológicas presentes


en el proceso de migración. Se ha elaborado desde el máximo rigor, apoyándose
en la evidencia empírica, en experiencias pasadas. Su principal propósito es
trasladar al profesional los conocimientos de los que se dispone sobre algunas
reacciones que pudieran experimentar las personas desplazas y las
herramientas existentes para su abordaje. En su elaboración se ha procurado un
tono de carácter normalizador respondiendo a una convicción acerca de las
fortalezas personales que están presentes en las personas, su capacidad de
decisión, de consistencia, de fuerza por salir adelante y en definitiva por (sobre)
3
vivir. Las personas están preparadas para afrontar, incluso cuando lo que les ha
tocado vivir es tan intenso como lo que están sufriendo los refugiados. Es
absolutamente normal que sientan algunas emociones nuevas o, si ya son
conocidas, en una frecuencia e intensidad inusual. Pero no somos ajenos a todo
lo que ha quedado atrás, todo lo vivido y diversas emociones/reacciones que
son tan “nuevas” como lo ha sido todo lo que les ha tocado vivir.

Es por ello que surge la realización de esta guía, con el objetivo de


proporcionar un programa de ayuda y atención psicológica a los profesionales
intervinientes con población de personas desplazadas, de compartir con ellos la
interpretación de todas esas reacciones normales, en una situación tan
extraordinaria y prestar algunos consejos útiles que puedan suponer un soporte
de ayuda para comprender la maraña de emociones y sentimientos que se
movilizan ante un proceso de migración, las consecuencias que se arrastran en
las diversas esferas que componen la vida de la persona, y las necesidades
particulares que pudieran desplegar por motivos culturales. La premisa es
facilitar al profesional un abordaje donde lo prioritario es procurar el bienestar y
la adaptación de la persona a su nueva situación.

Las orientaciones que se proporcionan en este documento son de índole


general, por ello resulta imprescindible la adaptación al sistema cultural de la
persona con la que se emplean.

2. ATENCIÓN PSICOLÓGICA

No poder dormir, encontrarse en un lugar extraño, no sentirse comprendido,


o experimentar una intensa incertidumbre, son sensaciones que pueden
resultar difíciles de manejar por la propia persona, y por ello el valor de la labor
de ayuda de los intervinientes. No son estas las únicas situaciones que pueden
darse, existirán otras sin duda pero pretendemos reflejar las más comunes y
frecuentes.

Son tantas las áreas a abordar que en esta guía hemos querido seguir un
enfoque general que atienda a las reacciones comunes que comparten aquellas
personas que, se ven obligados a marchar de sus hogares por diversas causas
tan terribles como un conflicto bélico, precarias condiciones de vida o
problemas políticos, entre otros. En definitiva, reacciones relacionadas con:

· La pérdida: se refiere a personas, lugares, recuerdos, etc. que quedan


atrás, en mi ciudad y por el camino.
4
· Lo traumático: se asume que en una guerra son muchas las situaciones
en las que las personas sienten miedo y pueden ver comprometida su
propia vida o la de los suyos.

· La incertidumbre o los problemas con la adaptación: al partir no solo


quedan atrás muchas personas, se abre un camino que lamentablemente
no siempre es claro, y la “visión al final del túnel” es borrosa. Además, el
destino (en este caso, nuestra casa que ahora es también la suya) es
desconocido, novedoso (entendemos que no todo lo que veas te guste) e
imprevisible (pocas respuestas sobre lo que queda por venir).

No queremos olvidar a aquellas familias que han llegado con sus hijos. Esta
guía ha reservado un apartado específico para padres y madres. En él se
abordan las reacciones típicas de los niños que pasan por estas situaciones.
También se presentan unas pautas generales para manejarlas y algunas claves
para identificar reacciones problemáticas y cómo pedir ayuda. Realmente las
experiencias de los niños no suelen ser muy diferentes que la de sus padres,
pero sí la forma de vivirlas, sentirlas o expresarlas. Entendemos que los niños, al
igual que los adultos, habrán tenido que dejar su casa y seres queridos atrás,
habrán visto situaciones muy desagradables y pueden sentirse confusos y
desorientados. Además, se ha de añadir la incomprensión que supone para un
niño no conocer de fondo ni siquiera el porqué. Sin embargo, los niños, aunque
vulnerables, también son fuertes y flexibles (son especialistas en adaptarse).
Confiamos que esta guía os sirva para entender mejor sus reacciones y os ayude
a abordarlas.

Habilidades terapéuticas: Si hay un ámbito en el que es especialmente


importante el despliegue de habilidades terapéuticas es precisamente el que
nos ocupa. El refugiado es una persona que ha pasado por diversas situaciones
intensas que implican reacciones muy diferentes y el profesional que les
atiende, por supuesto, ha de atender a todas ellas desde una posición de
empatía, aceptación incondicional y escucha activa, entre otras.

A continuación, se presentan estos conceptos:

· Escucha activa. Se considera la habilidad principal en la alianza


terapéutica. Conlleva que atendamos a los mensajes que recibimos, que
sepamos discernir lo importante y que elaboremos respuestas de
escucha respecto a ese mensaje.

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· Empatía. Supone nuestra capacidad de entender al paciente en su
contexto; así como transmitirle esa comprensión. La empatía puede
demostrase a través de la propia escucha activa, haciendo preguntas que
pretendan clarificar, utilizando paráfrasis o el empleo del reflejo.

· Aceptación incondicional. Requiere, a través del compromiso con el


paciente, mostrar esfuerzos por comprenderlo y mantener una actitud
no valorativa y libre de juicio.

Además de estas tres habilidades, pilares básicos para el establecimiento de


cualquier relación terapéutica, sería recomendable prestar atención a algunas
particularidades que puede entrañar la relación profesional con población
refugiada:

QUÉ HACER QUÉ NO HACER

Apertura a creencias y valores Intentar comprender, valorar o


diferentes. Son personas con una intervenir con el paciente desde
cultura y estilo de vida muy nuestro contexto cultural o social.
diferentes a la nuestra.

Adaptar los contenidos y el lenguaje, Utilizar expresiones provenientes de


teniendo en cuenta las características nuestra cultura para explicar términos
culturales. psicológicos.

Explicar en qué consiste la figura del Dar por hecho el encuadre de trabajo,
psicólogo y las funciones que asumiendo que es entendido de
desempeñamos manera compartida.

Proporcionar alivio y apoyo Adoptar una actitud excesivamente


fomentando la autosuficiencia y paternalista y obviar las posibilidades
reforzar las habilidades y recursos y recursos personales de las personas
propios refugiadas

Dar importancia al vínculo que Tener una actitud distante y fría a


generamos con ellos, basándolo en la nivel emocional, que no fomente un

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confianza y la cercanía. vínculo cercano con el psicólogo

Tener en cuenta la idiosincrasia de la Centrarnos en lo sintomático sin


persona contextualizar su situación actual o lo
que han vivido previamente

Especial hincapié en mostrar una Juzgar sus sentimientos o


actitud no valorativa pensamientos según nuestros valores
o creencias

B) ADULTOS

1. AREAS A EVALUAR

En primer lugar, es importante formarnos una visión general de las


personas que estamos atendiendo. Este tipo de poblaciones experimentan unas
circunstancias vitales, cuanto menos particulares; y éstas inciden de forma
directa en el estado psicológico que presenta esta población. Un buen punto de
partida puede suponer conocer a la persona en su globalidad, incluyendo tanto
los aspectos psicológicos derivados de su migración, como su funcionamiento
premórbido. Sin duda, esto contribuirá a identificar y valorar los cambios y la
situación actual de la persona.

La siguiente es una propuesta para una valoración integral, que incluye tanto
aspectos psicológicos como sociales. A nivel global las áreas a valorar serán las
siguientes:

· Exploración inicial

· Cuestiones previas a la migración

· Apoyo social

· Psicopatología/funcionamiento previo

· Recursos de afrontamiento personales

· Funcionamiento diario

· Reacciones adversas o limitantes

2. REACCIONES MÁS FRECUENTES


7
A continuación, se exponen las manifestaciones psicológicas esperadas en
población que se ve obligada a migrar y pedir asilo. Para ello, se han
diferenciado los procesos comunes a la situación vital de estas poblaciones.

· Cuestiones relacionadas con el proceso de adaptación

· Cuestiones relacionadas con la pérdida

· Por último, en el caso de las personas que han vivido situaciones


traumáticas o muy extremas, las reacciones humanas normales tras un
evento traumático.

Proceso de adaptación

Al trabajar con esta población, debemos tener en cuenta que su llegada a


otro país supone el comienzo de un proceso de adaptación a muchos niveles; las
manifestaciones psicológicas se disponen en un continuo normal-anormal que,
reacciones que en un primer momento pueden resultar adaptativas, si se
mantienen en el tiempo pueden convertirse en anormales.

La acomodación al nuevo contexto cursa con múltiples respuestas de


hiperactivación. Todas ellas, son emitidas de cara a facilitar la adaptación al
nuevo país y a unas circunstancias vitales diferentes y en un primer momento,
poco definidas.

Las reacciones psicológicas más frecuentes, y entendidas como normales


dentro de este proceso son:

· A nivel cognitivo: Preocupación, pensamientos catastrofistas, rumiacion,


dificultades de concentración y atención… La situación a la que se
enfrentan está marcada por la incertidumbre y la ambigüedad; sabemos
que ambas reacciones suelen disparar procesos cognitivos como la
preocupación o la rumiación de cara a regular dichos estados
emocionales. Esto a su vez genera ciertas dificultades en los procesos
ejecutivos básicos como la memoria, la atención o la concentración.

· A nivel emocional/ fisiológico: Reacciones de hiperactivación fisiológica


como la ansiedad, el miedo o la inseguridad. A nivel físico, problemas
tipo cefaleas, dificultades gástricas o tensión muscular.

· A nivel comportamental: Inquietud, conductas agresivas, actitud


defensiva, inhibición en la toma de decisiones.
8
Todas las reacciones propuestas son entendidas como manifestaciones
subclínicas en un proceso de adaptación, como es la migración a otro país.
Tenderán a desaparecer con el tiempo, o por lo menos, a atenuarse y no
deberían generar una limitación importante en el funcionamiento de la persona.

Proceso de duelo

Aunque varios modelos teóricos apoyan la idea de que el duelo transcurre a


través de una serie de fases, investigaciones recientes apuntan en una dirección
diferente; parece que no todos pasamos por las mismas fases ni las
experimentamos en los mismos momentos. Lejos de ser un hándicap, favorece
que el profesional se centre en la idiosincrasia de la persona que tiene delante
para establecer su intervención, con una actitud de validación y aceptación.

A nivel psicológico entendemos el duelo como el proceso de adaptación y


asimilación a la pérdida de un ser querido o algo muy preciado. La pérdida se
entiende como quedar privado de algo que se ha tenido (por ejemplo,
amistades), fracasar en el mantenimiento de una cosa que valoramos (por
ejemplo, cuando nos roban), reducir alguna sustancia o proceso (por ejemplo,
pérdida de habilidades físicas) o destruir o arruinar (por ejemplo, las pérdidas
causadas por una guerra; Neimeyer, 2002). Nomen, en 2007, señala que la
repercusión de la pérdida dependerá, además, del significado que le
otorguemos al objeto perdido.

La duración del duelo también es incierta pudiendo durar desde unos meses
a un año. En general, la pérdida es un suceso intrínseco a la naturaleza humana,
es decir, que se nos presupone cierta resiliencia, o capacidad de adaptación. De
ahí, que una mayoría de personas no necesiten ayuda profesional en un duelo,
por complicaciones en el mismo.

La sintomatología más característica en un proceso de duelo normal


(Worden, 1997):

· Síntomas cognitivos: Incredulidad, Confusión, dificultades para


concentrarse y olvidos, preocupación, sentido de presencia y
alucinaciones visuales o auditivas

· Síntomas conductuales: Dificultades para dormir y despertar temprano,


pérdida y/o aumento del apetito, aislamiento social, evitar situaciones
9
que le recuerden al fallecido o visitar esos lugares de forma frecuente,
conductas de búsqueda del fallecido, inquietud motora o llorar.

· Síntomas emocionales: Tristeza, enfado, culpa o autorreproche,


ansiedad, soledad, fatiga, impotencia, embotamiento emocional.

· Síntomas físicos: Vacío en el estómago, opresión en el pecho,


hipersensibilidad al ruido, sensación de despersonalización, falta de aire
o debilidad muscular.

Que la gran mayoría de las personas que pierden un ser querido no


requieran intervención profesional especializada, no es incompatible con un
abordaje psicológico de acompañamiento y normalización, tal y como se
expresa en el apartado XX.

Reacciones traumáticas

Es posible que algunas de las personas que atendamos hayan vivido


experiencias traumáticas, entendiendo por traumático, todos aquellos eventos
en los que hayan visto peligrar su vida o la de su familia y de una elevada
intensidad.

Las respuestas ante el trauma, en cuanto a intensidad, dependerán de


algunos factores como:

· El grado o intensidad de la vivencia traumática

· Antecedentes de experiencias traumáticas previas

· Recursos de afrontamiento de la persona

· Psicopatología previa

Las reacciones normales tras una experiencia traumática son:

A nivel cognitivo:

· Tener imágenes o recuerdos sobre lo ocurrido. Suelen ser recurrentes y


de carácter intrusivo. Generan malestar intenso.

· Pesadillas o flashbacks con el contenido de los hechos traumáticos

· Dificultades de memoria. En ocasiones, las personas pueden tener


problemas para recordar partes del evento traumático
10
· Dificultades en los procesos básicos. Problemas de concentración o de
atención derivados de los problemas cognitivos

· Ruptura de los supuestos o creencias básicas que teníamos hasta ese


momento.

· Pensamientos críticos

· Rumiaciones frecuentes sobre lo ocurrido

· Intentos cognitivos de suprimir ciertos pensamientos o recuerdos


desagradables

A nivel emocional y fisiológico:

· Sensación de hipervigilancia constante

· Irritabilidad

· Activación constante, exceso de nerviosismo y sobresaltos frecuentes.


reacciones de miedo o ansiedad.

· Sensación de fatiga mental y física.

· Cierto embotamiento emocional, traducido en incapacidad para sentir


determinadas emociones.

A nivel conductual:

· Evitar situaciones, personas o pensamientos que nos recuerden el evento


traumático

· Recurrir a estrategias desadaptativas como el consumo de alcohol o


fármacos

· Tendencia al aislamiento social.

Todas estas reacciones son NORMALES y tienden a desaparecer de forma


progresiva. Son conceptualizadas como reacciones adaptativas tras un evento
traumático, que lejos de dificultar el procesamiento del trauma, parece que
pueden contribuir a una mejor metabolización. Como se viene expresando a lo
largo de la guía, todas estas reacciones se convierten en problemáticas cuando
comienzan a generar una interferencia en diferentes áreas del individuo (social,
laboral, familiar, personal…)
11
3. ¿QUÉ SE PUEDE HACER FRENTE ESTAS REACCIONES?

Las estrategias de intervención recomendadas para los primeros momentos


serían:

· Activación conductual y organización del tiempo: Estas técnicas pueden


ser de utilidad para personas atrapadas en un círculo vicioso de
pensamientos negativos, estados de ánimo bajo, que les lleva un estado
de inefectividad y discapacidad general. Para favorecer un cambio de
afecto nos será de ayuda por ejemplo, explicar las relaciones
conducta‐depresión‐ambiente, hacer énfasis en la relación entre
reforzadores y el estado de ánimo, insistir en que el cambio anímico no
tiene que ser previo al cambio de conducta, diseñar tareas graduadas y
dirigidas, y planificar actividades agradables. Paralelamente,
trabajaremos las cogniciones negativas desde una perspectiva operante.

· Técnicas de relajación: Con el objetivo de reducir algunos estados


indeseables de activación, en especial los producidos por activación
emocional, existen numerosos procedimientos de relajación muy
dispares según el objetivo principal a lograr, ya que no todas las técnicas
consiguen los mismos efectos. Los más utilizados en la actualidad son:

· Relajación diferencial

· Entrenamiento autógeno

· Control de la respiración

· Técnicas de Biofeedback

· Yoga

· Meditación Trascendental

· Visualización o Relajación en Imaginación

· Relajación Inducida

· Hipnosis

Algunos procedimientos se han centrado más en modificar directamente los


aspectos fisiológicos, otros los factores que provocan la aparición de esta

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activación, como demandas de la situación, actuaciones para controlarlas y, en
especial, los aspectos cognitivos.

· Fomentar los recursos personales que facilitan la adaptación: Ayudar a


crear, mantener y fomentar vínculos con otras personas, impulsar la
aceptación del cambio como parte de la vida, determinar metas y trazar
un plan para conseguirlas, fomentar un afrontamiento activo centrado en
la solución de problemas, subrayar la importancia de dedicar tiempo a
uno mismo para cuidarse y escuchar las propias necesidades, poner las
cosas en perspectiva para disminuir la implicación emocional, cuando
esta es excesiva, etc.

· Fomento de la expresión emocional a través de técnicas narrativas:


Utilizar cartas, diarios, fotos, visualización y poesía para facilitar la
expresión emocional, de pensamientos, recuerdos, etc.

· Facilitar recursos de ayuda a distintos niveles: Poner en contacto a la


persona con las instituciones y recursos que puedan ayudarle a satisfacer
sus necesidades en los diferentes ámbitos de su vida: laboral, social,
familiar, personal, etc.

4. ¿CUÁNDO UN CASO PUEDE NECESITAR ATENCIÓN ESPECIALIZADA?

A pesar de que en apartados anteriores se ha enfatizado en la normalidad de


muchas manifestaciones psicológicas, no debe obviarse que, en algunas
ocasiones, estas manifestaciones normales pueden complicarse.

Dicha complicación puede ser leída en términos de interferencia excesiva en


la vida de las personas, un nivel de sufrimiento demasiado elevado o la
identificación de afrontamientos desadaptativos en el individuo o en la
dinámica familiar. En algunos casos habrá personas que cumplan los criterios
necesarios para establecer un diagnóstico.

A continuación, se expone una tabla con los problemas que sabemos son
más prevalentes en poblaciones de refugiados (Montgomery, 2011) y los
abordajes psicológicos más indicados:

PROBLEMA CRITERIOS TÉCNICAS

13
Trastorno de · Las experiencias traumáticas se Terapia de exposición
Estrés reexperimentan de forma
Terapias cognitivo-
Postraumático frecuente. Esto puede ocurrir
conductuales
en forma de recuerdos
centradas en el
intrusivos, pesadillas muy
trauma
vívidas, respuestas
emocionales muy intensas ante Terapia para el
los recuerdos… control de la ansiedad
o el estrés o EIE
· Se produce una evitación activa
de todos los estímulos Desensibilización y
relacionados con el evento reprocesamiento por
traumático. Así como, movimientos oculares
esfuerzos por evitar pensar en o EMDR
lo ocurrido, no querer ver
noticias ni imágenes
relacionadas con la situación
traumática, etc.

· Junto con signos de


hiperactivación acusada:
Dificultad para dormir,
irritabilidad exagerada con el
entorno, actitud de
hipervigilancia constante.

La duración de estos síntomas ha de


ser superior a un mes y provocar una
interferencia significativa.

TRASTORNOS · Se caracteriza por un estado de Activación Conductual


DEPRESIVOS ánimo deprimido o una pérdida
Reestructuración
de interés o placer en casi
cognitiva
todas las actividades.
Terapia interpersonal
· Pueden aparecer algunos de los
siguientes síntomas: cambios Solución problemas
de apetito o peso, del sueño y

14
de la actividad psicomotora; Biblioterapia
falta de energía; sentimientos
Computer‐Assisted
de infravaloración o culpa;
dificultad para pensar, Técnicas positivas
concentrarse o tomar
decisiones, y pensamientos
recurrentes de muerte o
ideación, planes o intentos
suicidas.

· Cursan con un malestar clínico


significativo o de deterioro
social, laboral o de otras áreas
importantes de la actividad del
individuo.

Los síntomas aparecen la mayor parte


del día, casi cada día, durante al
menos 2 semanas.

DUELO El duelo complicado se conoce Técnicas narrativas


COMPLICADO también como duelo patológico, cursa
como un duelo normal, pero se Visualización e
caracteriza por la dificultad de aceptar imaginación
la pérdida y por una reacción
desmedida. La tristeza es igual o Reestructuración
mayor que en el proceso normal pero cognitiva
se agrega la insistencia de pesadillas y
sueños de contenido traumático cuyo Autoinstrucciones
sentido manifiesto tiene referencia positivas y adquisición
permanente al objeto perdido.(Chapot de habilidades y
y Mingorance, 2005) afrontamiento de
Prigerson y Jacobs (2001) plantearon situaciones difíciles.
una serie de criterios para saber si en
consulta nos hallamos ante un duelo Resolución de
con una evolución dificultosa: problemas
Criterios (revisados) diagnósticos de
duelo complicado: Detención del
Criterio A: pensamiento
1. Haberse producido la muerte de
15
alguien significativo para esa persona. Manejo de
2. Estrés por la separación del ser contingencias
querido que ha muerto. Presentar,
por lo Técnicas de relajación
menos cada día o en grado acusado, para situaciones de
cuatro de los ocho síntomas ansiedad e insomnio.
siguientes:
a) Pensamientos intrusos (que entran Planificación de
en la mente sin control) sobre el actividades
fallecido. gratificantes y manejo
b) Añoranza (recordar con pena su
de habilidades
ausencia) del fallecido.
c) Búsqueda (aún a sabiendas de que sociales.
está muerto) del fallecido. Biblioterapia.
d) Soledad como resultado del
fallecimiento.

Criterio B. Estrés por el trauma


psíquico que supone la muerte.
Presentar como consecuencia del
fallecimiento, por lo menos cada día o
en grado acusado, cuatro de los ocho
síntomas siguientes:
1. Falta de metas y/o sentimientos de
inutilidad con respecto al futuro.
2. Sensación subjetiva de frialdad,
indiferencia y/o ausencia de respuesta
emocional.
3. Dificultades para aceptar la muerte
(por ejemplo, no terminar de
creérselo).
4. Sentir la vida vacía y/o sin sentido.
5. Sentir que se ha muerto una parte
de sí mismo.
6. Tener hecho pedazos el modo de
ver y entender el mundo (por
ejemplo, perder la sensación de
seguridad, la confianza, el control…).
7. Asumir síntomas y/o conductas
perjudiciales del fallecido o
relacionadas con él.
8. Irritabilidad, amargura y/o enfado

16
con relación a la muerte.
Criterio C
La duración del trastorno (los
síntomas arriba indicados) es de al
menos seis meses.
Criterio D
El trastorno causa un importante
deterioro en la vida social, laboral u
otras actividades significativas de la
persona en duelo. (Prigerson y Jacobs,
2001)

TRASTORNO · Un acusado malestar, superior Psicoeducación


ADAPTATIVO al esperable en respuesta a un
Solución de
estresante psicosocial
problemas
identificable, o en un deterioro
significativo de la actividad Entrenamiento en
social o profesional (otécnicas paliativas:
académica). técnicas de
desactivación,
· El estresante puede afectar a
distracción y
una persona, a una familia, a
planificación de
un grupo o comunidad
actividades
· Los subtipos dependen de los agradables.
síntomas predominantes:
Técnicas narrativas
· Con estado de ánimo
Exposición (si se
depresivo
identifica que la
· Con ansiedad
persona evita
· Mixto (estado de ánimo
determinadas
depresivo y ansiedad)
situaciones, objetos,
· Con trastorno del
personas,
comportamiento
sentimientos o
· Mixto (alteración de las
pensamientos).
emociones y el
comportamiento)
· No se considera un trastorno
adaptativo si cumple criterios
para otro diagnóstico o si los
17
síntomas representan una
reacción de duelo.

Los síntomas deben presentarse


durante los 3 meses siguientes al
inicio del estresante y se suele
resolver dentro de los 6 meses que
siguen a la desaparición del mismo (o
de sus consecuencias). Sin embargo,
los síntomas pueden persistir por un
período prolongado de tiempo si
aparecen en respuesta a un
estresante crónico o a un estresante
con repercusiones importantes.

C. NIÑOS

1. AREAS A EVALUAR

Al igual que en los adultos, debemos tener una visión amplia del niño, por lo
que se deberán atender a los mismos aspectos, prestando especial énfasis al
ámbito familiar

· Exploración inicial.

· Historia del desarrollo.

· Cuestiones previas a la migración.

· Apoyo social y familiar.

· Psicopatología/funcionamiento previo.

· Recursos de afrontamiento personales.

· Funcionalidad diaria.

· Reacciones adversas o limitantes.

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2. REACCIONES MÁS FRECUENTES

Las reacciones a nivel psicológico por las que pasa un niño o un adolescente
en el proceso de cambio que estamos abordando son múltiples y variadas
dependiendo de la edad y capacidad de los niños.

No obstante, algunas de las manifestaciones más comunes son las


siguientes:

Reacciones psicológicas derivadas de haber presenciado un acontecimiento


traumático:

Las situaciones que han tenido que vivir muchos de estos niños son
situaciones muy impactantes emocionalmente, y es comprensible que su
experiencia se relacione con una elevada inseguridad, acompañada de un temor
extremo ante la posibilidad de vivir situaciones similares en el futuro. Es posible
que se sientan menos seguros, aunque estén recibiendo protección,
mostrándose más asustadizos.

Se han visto expuestos a una situación de amenaza intensa, con unas


consecuencias importantes en su vida actual, lo que facilita la aparición de
síntomas como respuesta a la gravedad de lo ocurrido. Los niños pueden
presentar las mismas reacciones, ante lo traumático, que los adultos, pero
manifestarlo de formas diferentes.

Hay que tener muy presente la edad de los niños en relación a sus
reacciones. En niños de entre 0 a 12 años, que tienen más dificultad para
describir lo que sienten, es habitual que, ante una situación de crisis, se sientan
indefensos, inseguros, aparezcan conductas regresivas ( por ejemplo, enuresis,
temores nocturnos…) y quejas somáticas y el miedo al abandono sea más
predominante que otros. Según van creciendo el grado de comprensión es
mayor, por lo que las emociones, como la culpa, ira, o fracaso juegan un papel
trascendental. En la pre-adolescencia y en la adolescencia la sensación de
inmortalidad generada al superar el acontecimiento traumático puede provocar
la aparición de conductas de riesgo. Las reacciones de este grupo de edad son
tanto las de los grupos anteriores como las de los adultos, por lo que lo hace
más característico y amplio.

Las manifestaciones más características son:

- A nivel emocional/fisiológico:
19
- Miedo, manifestado a través de llanto intenso.
- Enfado al quedarse solos.
- Embotamiento emocional
- Ira hacia la situación o personas que están a su alrededor.
- Sentimientos de abandono.
- Quejas somáticas (dolores de tripa, mareos, dolores musculares o
migrañas)
- Hiperactivación fisiológica

- A nivel cognitivo:

- Preocupaciones constantes
- Confusión y desorientación
- Hipervigilancia
- Incomprensión de la situación
- Dificultades de atención y concentración
- Reexperimentación.
- Recuerdos o imágenes intrusivas.
- Evitación cognitiva

- A nivel conductual:

- Conductas regresivas (volver a hacerse pis en la cama o a chuparse el


dedo)
- Conductas de comprobación (preguntar constantemente si sus padres
están bien, como búsqueda de seguridad)
- Evitación de situaciones o personas

- Cambios en la rutina:

- Problemas de sueño
- Pesadillas
- Terrores nocturnos
- Miedo a la oscuridad
- Problemas de alimentación

Problemas en la gestión emocional del duelo:

20
En su proceso de duelo ante las pérdidas sufridas, los niños pueden sufrir
una serie de manifestaciones normales y frecuentes. Ante lo abrumador de los
acontecimientos, los niños pueden sentirse indefensos, impotentes y
desprotegidos. La gestión de todas estas emociones puede ser complicada dado
la intensidad de las mismas y los procesos de adaptación a la situación. Las
reacciones más comunes son las siguientes:

Tristeza: Los niños pueden experimentar una profunda tristeza y tener la


sensación de que ese sentimiento les va a durar para siempre. Es un
sentimiento que aparece ante el cambio de su mundo, tanto en pérdidas
personales como materiales. Se puede expresar de múltiples formas: llanto,
rebeldía o enfado.

Enfado: Se manifiesta mediante gritos, llantos o inquietud al sentir la


frustración de padecer una situación que no les gusta.

Miedo: Experimentación de miedo al abandono, miedo a quedarse solo, a


seguir sintiendo que vive pérdidas. Una situación como la que están viviendo
supone una ruptura en sus pilares de seguridad y confianza que estaba
construida su vida.

Culpa: Sentirse responsables de lo que está sucediendo y una necesidad de


intentar cambiar lo que está ocurriendo, y no saber cómo afrontarlo. Los niños
pueden creer que han causado algún daño para que les esté ocurriendo lo que
están viviendo ellos y su familia.

Reacciones psicológicas de incomprensión:

El cambio de ambiente, cultura y circunstancias de vida acaban generando


incomprensión en los niños y adolescentes. Pueden no entender por qué están
así, cuáles son las razones que les han llevado a su situación actual. Estas
reacciones sólo son debidas a acontecimientos traumáticos, sino que es un
proceso normal por el que pasan la mayoría de los niños y adolescentes y que es
paralelo a este. La seguridad personal, familiar y social de su vida anterior al
proceso migratorio se ha visto completamente alterada y, dada su edad, el
proceso de comprensión del mismo no ocurre de manera lógica y habitual como
se esperaría. Es normal la aparición de numerosas preguntas al respecto
formuladas a todo su entorno, a las cuales hay que contestar de la manera más
clara, evitando ambigüedades y atendiendo a las edades y capacidades de cada
persona.
21
3). PAUTAS DE INTERVENCIÓN CON LOS PADRES/ MADRES (Directrices que
dar a los padres cuando las reacciones están dentro de la normalidad)

La familia juega un papel crucial para ayudar a los niños hacer frente a las
adversidades, a digerir una situación como la que están viviendo en el momento
actual. La forma en que los niños o los adolescentes afrontan una situación tan
complicada como la vivida, depende en gran parte de las maneras diferentes en
que la vida de ellos tenga que cambiar por lo sucedido, por ello, las
consecuencias sufridas pueden agravar su estado y dificultar su adaptación a su
nueva situación.

· Cuidar y fomentar el vínculo Trabajar con los padres la idea de que


constituyen la red de apoyo más importante y cercana con la que cuenta
el niño. Dicha red puede verse dañada tras la situación vivida o los
acontecimientos presentes. Fomentar las interacciones positivas entre
padres e hijos, mediante actividades agradables en familia, ayuda a
mantener y reforzar el vínculo afectivo.

· Proporcionar seguridad y protección: Transmitir a los padres la


necesidad de sus hijos por sentirse protegidos y seguros en su nuevo
entorno. Mediante un entrenamiento en la elaboración de mensajes
tranquilizadores se puede lograr proporcionar seguridad y apoyo.
Aunque los padres sientan que el mundo es inseguro, es muy importante
que tranquilicen a su niño con mensajes similares al siguiente: “Ya se
acabó. Ahora haremos todo lo posible para mantenernos seguros. Juntos
podremos ayudar a que las cosas vuelvan a la normalidad”. La seguridad
de los niños en esta situación está completamente comprometida, y pese
a lo difícil que puede parecer, es necesario entrenar a los padres en
habilidades comunicativas para que conozcan la mejor forma de
tranquilizar a sus hijos respecto al futuro, resolviendo todas sus dudas, y,
sobre todo, respecto a los pequeños detalles de su vida cotidiana, ya que
para ellos son una parte importante de su mundo.

· Rutinas: Ayudar a los progenitores a que establezcan una serie de rutinas


diarias, es una de las maneras más útiles y efectivas de proporcionar
seguridad a los niños. Cuanto más predecible sea su vida, mayor será su
sensación de que la vida es segura. Realizar junto a ellos un análisis de la
vida diaria e incorporar horarios para minimizar los cambios que se van
dando en la vida de los niños. Los colegios puede ser un buen punto de
22
partida porque el estigma es menor, la participación de los padres es más
fácil y el colegio en sí puede ofrecer oportunidades de intervención desde
sus propios servicios. Si prevén que hay más cambios que van a
sucederse (pérdidas o separaciones futuras, nuevos cambios de
entorno...) entrenar a los padres en el aporte de información clara y
adaptada a la edad del niño con respecto a las futuras modificaciones
vitales

· Normalización y focalización en lo positivo: Informar a los padres sobre


la posible aparición de algunas conductas disruptivas o no evolutivas, que
anteriormente no se encontraban presentes: rabietas, negaciones ante
peticiones, volver a mojar la cama, llanto excesivo, no querer estar solos
o con otra personas o dificultades en la interacción con iguales, entre
otras. Pueden aparecer en el niño un torrente de emociones que no
comprende o que nunca ha experimentado y ello desemboque en tales
conductas como una forma de canalizar la explosión de sentimientos.
Ayudar al niño a comprender sus emociones y una forma más adaptativa
de expresarlas, mostrándoles conductas alternativas de forma asertiva,
sin imperativos y siguiendo los tiempos del niño. Evitar sobrerreaccionar
ante un comportamiento inapropiado. Hay que tener en cuenta que esa
puede ser la única manera que tiene el niño de descargar la tensión y
expresar lo que siente. En los procesos migratorios, los niños acaban
adoptando roles muy alejados de los que les corresponden realmente.
Hay que fomentar que los niños sigan siendo niños. Los padres deben
animarles a que jueguen, exploren, descubran, rían y hagan cosas
habituales para su edad, introduciéndose en el juego con ellos,
enseñarles a acercarse a los demás niños, como hablarles, proponerles
juegos e ir abandonando la escena paulatinamente para que su hijo
ponga en marcha de forma autónoma sus habilidades para relacionarse
con iguales.

· Adaptación progresiva: Es muy importante que los padres no presionen


o exijan a sus hijos una adaptación rápida a la nueva situación, deben
darles tiempo y seguir el ritmo que observan que necesitan sus hijos en
particular, sin comparaciones con sus iguales. No solo es un nuevo país
sino es una nueva cultura, nuevas personas, nuevas reglas y nuevo
colegio, por lo que el tiempo para que el proceso de adaptación sea
completo debe ser el adecuado para cada niño. Preguntar a los niños
23
acerca de lo que están pensando sobre su situación, y también qué están
imaginando, para conocer sus miedos y preocupaciones inmediatas y
futuras.

· Facilitar la expresión emocional y hablar de lo ocurrido. Trabajar con los


padres la necesidad de sus hijos de hablar sobre lo ocurrido, siempre
respetando su espacio personal y su negación en ocasiones de no hablar
sobre lo sucedido. Expresar lo que se siente permite que los niños
integren lo acontecido. La mejor manera de saber lo que piensan los
niños es preguntándoselo directamente, y así conocer la interpretación
que le dan a la situación y lo que imaginan que puede suceder en el
futuro.

· Escuchar y aceptar los sentimientos de sus hijos es una herramienta


crucial para que integren los hechos acaecidos. Guiarlos para que
verbalicen lo que pasó y expresen con palabras cómo se sienten y en qué
parte de su cuerpo localizan las emociones, ayudado por el calor familiar.

· Dar respuestas sinceras, simples y cortas a sus preguntas.

· Si muestran rabia, o culpa, validar y normalizar sus reacciones,


explicarles que la situación era inevitable y que nadie, ni ellos tienen
responsabilidad en lo sucedido. Ayudarles a conocer que significan.

· Asegurarse que entienden sus respuestas y el significado que le quieres


dar, pidiendo que les expliquen lo que han comprendido.

· Dar oportunidades para que hablen entre los niños sobre lo que pasó y
que sienten.

· En ocasiones, pueden realizar la misma pregunta una y otra vez.


Tranquilizarles porque ello significa que sus hijos están intentando darle
sentido a lo que han vivido, o están viviendo.

4. PAUTAS DE INTERVENCIÓN

En el trabajo con niños, en la mayoría de los casos y sobre todo cuando son
más pequeños, es útil y necesario el uso del juego. Además, tiene propósitos
educativos y contribuye al incremento de sus capacidades creativas, físicas,
relacionales y emocionales. Constituye nuestro mejor instrumento para trabajar
diferentes aspectos con el niño, siempre adaptándolo a la edad y contexto

24
cultural del niño. A través del juego podemos facilitar en los niños su expresión
emocional, miedos o preocupaciones futuras.

Otro elemento esencial es el uso de metáforas como herramienta


terapéutica. A través de ella se envía un mensaje sin decirlo de forma literal, con
protagonistas con los que se pueda identificar el niño.

Algunos objetivos importantes en el trabajo con el niño pueden ser:

- Organización de la vida diaria. Llevar acabo un horario donde se planee


junto al niño sus actividades educativas y de ocio. Mediante un establecimiento
de rutinas proporcionamos al niño mayor seguridad y percepción de control.

- Técnicas de control fisiológico. Para disminuir nivele de activación


fisiológico. Entrenamiento en respiración profunda, y relajación progresiva.

- Aumentar actividades de disfrute con sus figuras de referencia e iguales.


Fomentar la formación de grupos de apoyo, en los que los niños tengan la
oportunidad de hablar sobre sus preocupaciones y los compartan, sintiendo que
no están solos.

- Mejorar/reforzar el vínculo con la familia. Fomentar la expresión


emocional entre los miembros, para que los niños se sientan arropados y
seguros, y el núcleo familiar cumpla la función de apoyo ante las dificultades
que pudiera sufrir el niño. Además de la realización de actividades agradables
juntos.

- Expresión y regulación emocional. Facilitar la expresión de las emociones,


mediante psicoeducación adaptada a la edad del niño, explicándole el
significado de cada emoción y su manifestación física, y así además aumentando
el autoconocimiento corporal y facilitando la detección de sus sensaciones.

- Fomentar autonomía. Promover la participación de niño en la asunción de


mayores responsabilidades en su día a día. Por ejemplo, vestirse solo, ayudar
en las tareas domésticas, etc.

- Habilidades Sociales. Entrenamiento en habilidades comunicativas y


asertivas para la adaptación y la interacción con sus iguales. Además, el
aumento de la comprensión de las reglas sociales, y su adaptación a su sistema
cultural.

25
- Reforzamiento positivo, técnica de “Economía de fichas”. Realizar una
psicoeducación a los padres respecto a la importancia del refuerzo positivo para
promover que se repitan las conductas deseables. Consiguiendo además en
consecuencia mayor autoconcepto y percepción de autoeficacia del niño.

5) ¿CUÁNDO EL MENOR PUEDE NECESITAR AYUDA PROFESIONAL


ESPECIALIZADA?

Las reacciones anteriormente mencionadas son normales y esperables en


los niños ante una situación tan devastadora como el del proceso emigratorio.
Sin embargo, estas reacciones pueden convertirse en significativas y
problemáticas dependiendo, en general, de su duración, intensidad e impacto
en su vida diaria.

Algunas claves para identificar estar reacciones desajustadas son:

- Estados de tristeza la mayor del tiempo, sin jugar e interaccionar con otros
niños, o con sus padres, hermanos u otras personas de referencia. Dice frases
desesperanzadoras de manera constante.

- Reacciones agresivas intensas y frecuentes, con rabietas y oposiciones a


peticiones o acercamientos.

- Llantos incontrolables y frecuentes.

- Consume una cantidad muy pequeña de alimentos, rechazando los que se les
ofrecen o mostrando períodos prolongados de no ingesta de alimentos
voluntaria, verbalizando no tener apetito de forma frecuente.

- Preocupación por la situación vivida, hasta el punto de generar dificultades


importantes en la concentración y atención del niño; concluyendo en problemas
académicos.

- Aislamiento social y familiar. Mostrándose reacio a la interacción con otros


niños o su familia, y permaneciendo período prolongados en soledad.

- Recuerdos frecuentes de situaciones asociadas al conflicto, generando una


activación intensa y sostenida. O la activación de los mismos, ante cualquier
sonido, olor, o lugar.

- Serias dificultades de sueño, con prolongados períodos de vigilia. Verbalizar


pesadillas recurrentes sobre lo vivido, cada vez que puede conciliar el sueño.
26
- Problemas relacionales frecuentes con sus iguales y familiares.

- Desconexión con la realidad, mostrando negación frecuente de lo ocurrido, o


incapacidad total de integración de la experiencia.

- Problemas somáticos frecuentes, quejándose de forma frecuente de dolores


de tripa, de cabeza, dolores musculares o presentando mareos, excesiva
sudoración, o vómitos.

- Serias dificultades para controlar sus esfínteres, cuando anteriormente lo


hacían.

- Miedo irracional e intenso a sitios o lugares no conocidos.

En la siguiente tabla se exponen los problemas que parecen ser más


relevantes en población infanto-juvenil y el abordaje psicológico más indicado:

PROBLEMA MANIFESTACIONES TÉCNICAS

Ansiedad por Ansiedad excesiva e inapropiada para el Terapia cognitivo


separación nivel de desarrollo del sujeto, conductual:
concerniente a su separación respecto
Entrenamiento para
del hogar o de las personas con quienes
padres técnicas
está vinculado, puesta de manifiesto por
operantes
tres (o más) de las siguientes
circunstancias: Exposición gradual en
vivo a las situaciones
- Malestar excesivo recurrente cuando
de separación
ocurre o se anticipa una separación
respecto del hogar o de las principales Técnicas de relajación
figuras vinculadas.
Técnicas de modelado
- Preocupación excesiva y persistente
Imágenes emotivas
por la posible pérdida de las principales
figuras vinculadas o a que éstas sufran Práctica reforzada o
un posible daño. moldeamiento
- Preocupación excesiva y persistente Restructuración
por la posibilidad de que un cognitiva
acontecimiento adverso dé lugar a la

27
separación de una figura vinculada Autoinstrucciones
importante (p. ej., extraviarse o ser
secuestrado).

- Resistencia o negativa persistente a ir


a la escuela o a cualquier otro sitio por
miedo a la separación.

- Resistencia o miedo persistente o


excesivo a estar en casa solo o sin las
principales figuras vinculadas, o sin
adultos significativos en otros lugares.

- Negativa o resistencia persistente a ir a


dormir sin tener cerca una figura
vinculada importante o a ir a dormir
fuera de casa.

- Pesadillas repetidas con temática de


separación.

- Quejas repetidas de síntomas físicos


(como cefaleas, dolores abdominales,
náuseas o vómitos) cuando ocurre o se
anticipa la separación respecto de
figuras importantes de vinculación.

La duración es de por lo menos 4


semanas.

El inicio se produce antes de los 18 años


de edad.

28
Cuadros Estado de ánimo depresivo la mayor Terapia cognitivo
depresivos parte del día, casi todos los días, y/o conductual:
disminución del interés o del placer en
Psicoeducación
todas, o casi todas, las actividades
depresión
durante la mayor parte del día, casi
todos los días. Focalización positiva

Pueden aparecer también: Detección emocional

- Pérdida significativa de peso sin estar a Activación conductual


dieta o aumento significativo, o
disminución o aumento del apetito. Restructuración
cognitiva
Insomnio o hipersomnia. Agitación o
retraso psicomotores. Autoinstrucciones
- Fatiga o pérdida de energía. Entrenamiento
habilidades
- Sentimientos de desvalorización o de
específicas a través
culpa excesiva o inapropiada (que
de modelado
pueden ser delirantes).

- Dificulta para pensar o concentrarse, o


indecisión.

- Pensamientos recurrentes de muerte


(no solo temor de morir), ideación
suicida recurrente sin plan específico o
un intento de suicidio o un plan de
suicidio específico.

Durante dos semanas y que representen


un cambio respecto a la actividad
previa.

Trastorno Persistente reexperimentación del Terapia cognitiva


Estrés Post- acontecimiento traumático, evitación de conductual enfocada
Traumático las señales asociadas con el trauma o en el trauma:
entumecimiento emocional y
Psicoeducación
persistencia de activación fisiológica

29
elevada. Entrenamiento a
padres
Los síntomas incluyen impulsividad,
hipervigilancia, distracción y problemas Restructuración
de atención, disforia, apatía, evitación cognitiva
social, disociación, trastornos del sueño
Regulación emocional
o el fracaso escolar.
Exposición gradual in
Durante un mes después del
vivo
acontecimiento traumático
Relajación

Técnicas narrativas

Terapia EMD-R

El profesional interviniente puede encontrarse en la situación que la


personas que necesite una intervención más específica, o diferente a la que
ofrece, y por ello se hace necesaria la derivación a otro recurso de ayuda.
Hemos querido abordar cómo realizar dicha transición de la forma que mejor
preservemos el bienestar de la persona.

· El profesional debe informar de los significados de los problemas por los


que se aqueja la persona, de forma clara y sencilla. Ofrecer una
explicación de las reacciones que experimenta la persona, es el primer
paso para que la persona comprenda que le sucede.

· Utilizar un tono normalizador, cercano y cálido, un lenguaje adaptado a la


persona, e intentar no utilizar palabras técnicas, etiquetas o diagnósticos
que lejos de ser explicativos; pueden ser vividos como algo invalidante y
catastrófico.

· No restarle importancia al problema por miedo a la reacción de la


persona, siendo paternalistas o sobreprotectores. Utilizar el vínculo
establecido con la persona para explicarle las áreas afectadas y las
posibles vías de actuación, siguiendo como premisa que para afrontar
situaciones como las que han experimentado o experimentar los

30
refugiados, antes deben ponerle “cara” a su malestar , y comprender qué
les ocurre.

· Las orientaciones o consejos se deben plantear de forma breve, concisa,


organizada e insistiendo en aclarar cualquier duda. Es importante
informar a la persona del abordaje más aconsejado para su caso, y
explicar de forma pormenorizada en qué consiste, para que la persona
perciba mayor sensación de control ante la nueva intervención.

· Preguntar sobre lo que ha comprendido de las explicaciones y mantener


una actitud abierta y empática frente a las dudas o rechazos a la
información planteada. Nunca intentar convencer o disuadir, sino
especificar o detallar la información aportada.

· Activar junto a la persona los recursos necesarios para iniciar un proceso,


acompañando en el proceso de transición.

Realizar un seguimiento periódico, telefónico o presencial, del curso de la


nueva intervención, los logros conseguidos, cómo se siente la persona y cómo
se encuentran las diversas áreas de su vidaa.

3. INTERVENCION SOCIAL, TRABAJO EDUCATIVO Y COMUNITARIO.


PREVENCIÓN DEL RACISMO Y LA XENOFOBIA

En este marco entendemos necesaria una toma de postura que se alinee con
las aportaciones de los principales organismos internacionales de protección de
las personas migrantes y con centros y grupos de investigación que se
encuentran en la vanguardia del conocimiento de estas realidades. En concreto,
desde este equipo asumimos:

· El plan de respuesta propuesto por la Organización Internacional para las


Migraciones (IOM, 2015) en colaboración con agencias como la ONU, el
ACNUR, UNICEF, ACNUDH y UNODC, titulada “Addressing complex
migration flows in the countries of origin, transit and destination” (ver en:
http://www.iom.int/sites/default/files/press_release/file/IOM-Response-
Plan-for-the-Mediterranean-and-Beyond-Oct2015.pdf).

· La Rapid Response de la Sociedad para la Investigación-Acción


Comunitaria (SCRA), división 27 de la Asociación Americana de Psicología
(http://www.scra27.org/what-we-do/policy/rapid-response-
31
actions/global-refugee-crisis/). La declaración de Facultad de Psicología de
la Universidad de Sevilla ante la crisis actual de la migración y el refugio
(http://www.cespyd.es/procomdi/images/6/6d/Facrefugio.pdf).

Estos planes estratégicos persiguen los siguientes objetivos:

(a) reducir las muertes y el sufrimiento humano producido durante y


como resultado de la migración, protegiendo los derechos humanos de las
personas que migran;
(b) reducir los factores negativos, incluyendo la migración irregular, para
permitir una verdadera opción entre migrar de forma segura o no migrar;

(c) crear las condiciones para que la migración tenga lugar de forma
segura y digna;

y (d) crear las condiciones estructurales y realizar cambios sistémicos


para permitir resultados positivos de la migración para todos los involucrados.

Así mismo creemos que hay que hacer planteamientos globales en esta
dirección:

· Fomentar relaciones de colaboración y alianzas entre organismos


públicos, asociaciones y movimientos ciudadanos que trabajan con el
objetivo común de aumentar la justicia social en nuestras sociedades. Es
de recordar que, según la IOM, los países de la Unión Europea solo han
reubicado a 160 de las 160.000 personas comprometidas, de los cuales
solo 18 han llegado a España en la actualidad.
· Demandar la implantación de un plan de protección de los derechos
humanos para las personas que viajan en condiciones de precariedad en
el Estrecho de Gibraltar. Y denunciar un plan de vigilancia del estrecho
que sella esa puerta de entrada y obliga a los que huyen de la guerra y la
violencia a buscar rutas alternativas de entrada a Europa más peligrosas.
Ligadas a poderosas mafias.
· Exigir condiciones y servicios que garanticen el bienestar de las personas
en solicitud de asilo y refugio en nuestro país, así como personas víctimas
de la trata. Esto debe implicar la exigencia de profesionales de la Con formato: Resaltar

psicología suficientes de las necesidades de la población que llega a


32
nuestras fronteras, especialmente en aquellos centros de acogidaNo Con formato: Resaltar

entiendo esta frase. Los centros de internamiento y detención de


inmigrantes deben ser cerrados y transformados en centros de acogida.
· Solicitar a los Ayuntamientos que acojan en su comunidad a los
refugiados. La ciudad podría convertirse en un "refugio seguro" para las
personas que huyen de la guerra y la violencia generalizada.
· Denunciar a los que emitan comunicados que alientan el odio contra
refugiados, inmigrantes o musulmanes. Asimismo, denunciar aquellos
partidos políticos que tratan de sabotear el re-asentamiento de los
refugiados en los países receptores.
· Denunciar a los medios de comunicación que crean opinión en contra de
los refugiados y los musulmanes –intensificados desde los atentados de
París o los recientes acontecimientos en Colonia. De igual modo,
colaborar con dichos medios para difundir una imagen solidaria, positiva
y de aceptación de la diversidad cultural, especialmente hacia aquellos
que buscan refugio.

A lo largo de las siguientes páginas desarrollaremos diferentes


propuestas que, a partir de iniciativas de éxito y basadas en la evidencia
científica, pudieran realizarse desde la acción política, social y comunitaria, en
los diferentes niveles de los escenarios familiares y en el contexto educativo.

1. PROPUESTAS A NIVEL COMUNITARIO/ VECINAL

· Acoger a los recién llegados en las comunidades, apoyándolos en su


proceso de integración. La figura de mediadores culturales o vecinos
acompañantes será muy positiva en este proceso, así como el desarrollo
de planes de acogida comunitaria que integre a diferentes agentes en el
proceso.
· Apoyar a las poblaciones desplazadas para identificar y aprovechar sus
fortalezas, preservar su legado cultural y reconstruir sus comunidades.
Los líderes comunitarios tendrán un rol primordial aquí, así como las
asociaciones vecinales y las organizaciones de inmigrantes.
· Celebrar la diversidad cultural, entendiéndola como una riqueza en los
barrios. Fomentar actividades donde haya intercambio cultural entre los
vecinos, especialmente de carácter lúdico (e.g. comidas interculturales,
video-fórum, acontecimientos deportivos).
33
2. PROPUESTSA A NIVEL DE SERVICIOS PUBLICOS Y OTAS
ORGANIZACIONES

· Facilitar el conocimiento y el acceso de los servicios y recursos


comunitarios a los recién llegados. Los servicios públicos deben acercarse
proactivamente a estas poblaciones, facilitar la comunicación con ellas
(i.e. traduciendo folletos, utilizando intérpretes) y generando relaciones
de confianza que garanticen su acceso. Será especialmente importante el
acceso a los servicios sanitarios y educativos de los menores.

· Desarrollar competencias culturales y para la equidad en los proveedores


de servicios públicos, especialmente en aquellos que están destinados a
la atención de población refugiada y traficada. Deben prestarse especial
atención a los agentes de fronteras, incluyendo a la Guardia Civil, los
profesionales de los centros de atención a inmigrantes y detención de
inmigrantes. Estas competencias les permitirán satisfacer las necesidades
de los refugiados garantizándoles servicios sensibles a sus raíces
culturales y a su condición de víctimas de violación de sus derechos.
Concretamente, deberán (a) tener la capacidad de analizar críticamente
la situación y las condiciones estructurales que la sostienen, así como su
propia práctica profesional y la influencia en ella de su bagaje cultural; (b)
demostrar habilidades y tomar capacidad de acción para efectuar su
trabajo adecuadamente, así como denunciar y modificar aquellas
condiciones injustas existentes en sus prácticas, sus servicios y las
comunidades; (c) trabajar desde, con y para las comunidades,
identificando y anticipándose a posibles problemas de convivencia y
protegiendo los derechos de todos los vecinos.

· Ofrecer formación continua en materia de migraciones y diversidad


cultural a los proveedores de servicios. Extender esta formación a las
comunidades a través de jornadas o folletos informativos, sensibilizando
ofreciendo es una visión positiva sobre la diversidad cultural a los
vecinos/as.

34
· Fomentar el voluntariado y formarlo en habilidades para el trabajo con
personas desplazadas. Poner en valor la labor de los voluntarios que
trabajan en las comunidades.

Así mismo desde el punto de vista individual creemos necesario:

· Revisar y reflexionar sobre las propias ideas relacionadas con las


migraciones y la llegada de refugiados a nuestra sociedad y comunidades.
Obtener información fiable sobre las migraciones, contrastándola con
diferentes medios.

· Facilitar el intercambio de experiencias entre la población refugiada y la


población autóctona. Difundir sus historias de vida, historias de éxito en
la acogida y la ayuda mutua. Aprovechar la llegada de nuevos grupos
culturales para incrementar la flexibilidad y el acercamiento a la
diversidad de la población autóctona.

· Diseñar acciones que hagan de las nuevas tecnologías (i.e. app, redes
sociales) herramientas para la solidaridad hacia los refugiados y la
proactividad en la denuncia de acciones racistas y la protesta contra las
condiciones de guerra y violencia que generan los desplazamientos.

3. PROPUESTAS Desde las escuelas

Las actuaciones educativas de éxito (Ojala y Padrós, 2012) que con carácter
universal y transferible permiten identificar estrategias que contribuyen a
superar las desigualdades y promueven la cohesión social en contextos
multiculturales desfavorecidos pueden articularse en dos vías: (1) estrategias de
inclusión y (2) participación de las familias y otros agentes de la comunidad en
los procesos de enseñanza y aprendizaje.

1) Estrategias de inclusión
a. Agrupamientos para el aprendizaje (Duque, Holland y Rodríguez,
2012). En las escuelas suelen darse tres tipos de agrupamiento del
alumnado:
i. Mixto. Se trata de la distribución en un único grupo de aula,
grande y heterogéneo.
35
ii. Homogéneo. Esta organización supone la distribución de
grupos en una misma aula agrupando al alumnado en
función de un mismo nivel de destrezas o habilidades.
iii. Interactivos. En este agrupamiento se distribuye el
alumnado en grupos de trabajo formados por 4-5
aprendices con niveles heterogéneos de destreza,
capacidades, y procedencia. Además, se debe contar con
una persona adulta que apoyará cada grupo en una de las
tareas propuestas. El profesorado debe organizar tareas
que impliquen distintas capacidades para que se pueda
establecer un proceso dialógico de aprendizaje y con una
duración aproximada de 15 minutos. Todos los grupos de
trabajo se enfrentan y resuelven todas las actividades
diseñadas por el profesorado.
b. Extender los tiempos y espacios para el aprendizaje más allá del
aula. Existen actividades que, orientadas a toda la comunidad
educativa, pueden ayudar a ampliar el tiempo de aprendizaje y
que parecen estar relacionadas con mejoras relevantes en los
resultados escolares:
i. Bibliotecas autorizadas
ii. Tertulias y debates
iii. Clubes de deberes fuera de aula
iv. Clases de lectura maternas
v. Programa de escritura para la familia

2) Participación de las familias y la comunidad en los procesos de enseñanza


y aprendizaje. El marco de colaboración entre la familia y los distintos
agentes sociales que la rodean es amplio. Una posible clasificación es la
propuesta por Gatt y Petreñas (2012) donde distinguen cinco niveles de
colaboración:

a. Colaboración informativa. La relación con las familias y otros


miembros de la comunidad se circunscribe a la mera transmisión
de información acerca de lo que sucede en el aula.
b. Colaboración consultiva. El centro establece mecanismos de
consulta a las personas que representan a las familias y otros
miembros de la comunidad en los órganos de gestión del centro.
36
c. Colaboración decisoria. Las familias y otros miembros de la
comunidad tienen capacidad para participar de forma activa en los
órganos de decisión del centro, pidiendo cuentas al centro de los
resultados académicos.
d. Colaboración evaluativa. La familia y otros miembros de la
comunidad participan en los procesos de evaluación general del
centro educativo.
e. Colaboración educativa. Las familias y otros miembros de la
comunidad participan en los procesos formativos y de aprendizaje
tanto centro como fuera del horario escolar.

En las experiencias educativas de éxito en contextos multiculturales


desfavorecidos se aportan evidencias de que la participación activa de las
familias y otros miembros de la comunidad en los procesos de enseñanza y
aprendizaje facilita la superación de las barreras para el aprendizaje (Valls,
Prados y Aguilera, 2014). En este sentido, a partir de las recomendaciones que
se ofrecen en el documento Actuaciones de éxito en las escuelas europeas
(INCLUD-ED, 2011) se pueden extraer algunas conclusiones:

· Es muy importante fomentar iniciativas de tipo inclusivo con


alumnado en situación de vulnerabilidad.
· Los agrupamientos homogéneos o mixtos deben sustituirse por otros
más inclusivos
· Deberían desarrollarse políticas que faciliten la participación de las
familias y otros agentes comunitarios en los procesos de enseñanza y
aprendizaje
· Sería muy deseable desarrollar políticas para fomentar los programas
de formación de familias en las escuelas.
· El profesorado debe promover la interacción entre alumnado con
distintos niveles de aprendizaje.
· Las escuelas con gran diversidad cultural en sus aulas deben
plantearse la posibilidad de redistribuir los recursos humanos del
centro y la presencia de voluntariado.
· Aumentar el tiempo y los espacios para el aprendizaje.
· Las investigaciones han identificado la colaboración decisoria,
evaluativa y educativa con las familias y otros agentes de la

37
comunidad como las que más contribuyen a garantizar el éxito
escolar.

4. PROGRAMAS CON FAMILIAS

En la situación actual en la que se encuentran las realidades migratorias


se hace necesario retomar los trabajos que han puesto en evidencia cuáles son
los factores de éxito en la promoción de la parentalidad positiva en familias que
emigran (Baumann, Kohl, Proctor, & Powell, 2016; Máiquez, Rodrigo, & Byrne,
2015). Situar el enfoque en la parentalidad positiva supone superar un modelo
tradicional de ser madre o padre, abriendo el objetivo hacia una maternidad y
paternidad consecuente con el momento histórico en el que se encuentra la
familia y abierta a las influencias del entorno en el que viven.

Ser madre y padre en procesos de cambio. El ejercicio de la maternidad y


la paternidad es uno de los roles principales que las mujeres desarrollan a lo
largo de su ciclo vital. Se trata, además, de una tarea que tiene grandes
repercusiones tanto a nivel personal como a nivel comunitario. Las emociones,
las conductas y las ideas que se generan en el ejercicio del rol paternal y
maternal van a influir en la satisfacción con la propia trayectoria vital, en el
desarrollo de los hijos e hijas y, también, en las dinámicas comunitarias.

Por ello, al rol de madre y padre debe dotársele de una definición nueva
que tenga en su base el respeto y bienestar tanto de los menores como de los
adultos que se encargan de satisfacer las necesidades para un desarrollo
saludable, debe tener en cuenta el contexto social en el que se vive y, por
último y como aspecto más actual dentro de la paternidad y maternidad, el
fomento de la participación comunitaria para la promoción de sociedades más
justas (Coakes y Bishop, 2002).

Introducir la participación comunitaria en el propio concepto de


maternidad y paternidad supone orientar el rol parental al fortalecimiento de
las redes sociales. Este aspecto no puede reducir las intervenciones en
promoción de una parentalidad responsable a cuestiones psicológicas, sino que
deben abordar problemas estructurales más amplios y que afectan a la salud,
tales como el acceso igualitario a los recursos materiales y culturales (Kirkby-
Geddes, King y Bravington, 2012).
38
Por tanto, el concepto de la nueva maternidad o paternidad debe ir más
allá del ejercicio de crianza, cuidado y educación de las hijas y los hijos. La
paternidad y maternidad positiva supone, en cierta forma, un modelo abierto,
flexible, respetuoso y proyectado hacia la comunidad del ejercicio del rol
parental (Rodrigo, Máiquez, Martín y Rodríguez, 2015). Este cambio en el
paradigma supone un esfuerzo por redefinir el modo en que se analizan las
necesidades de las familias, los modelos y herramientas de intervención y las
buenas prácticas asociadas con la promoción de la maternidad y paternidad en
positivo.

Características de implementación que han demostrado ser eficientes en Con formato: Resaltar

la promoción de la parentalidad positiva en escenarios de riesgo psicosocial.


Parece que esta frase debería ir a continuación de la anterior. En un trabajo de Con formato: Resaltar

Hidalgo, Jiménez, López-Verdugo, Lorence y Sánchez se han descrito las


estrategias de aplicación que han demostrado ser relevantes en los programas
de crianza positiva. En concreto, este equipo ha identificado: (1) el apoyo
organizativo, (2) el entrenamiento profesional, (3) la validez externa y (4) las
estrategias relacionadas con la selección de los participantes y la composición
del grupo.

1) El apoyo de la organización es uno de los componentes clave más


importante para determinar si un programa tiene éxito (De Melo y
Alarcao, 2012). En primer lugar, se necesita un espacio adecuado y
condiciones técnicas para garantizar el éxito de implementación (De Paúl,
Arruabarrena, e Indias, 2015). Además, los programas deben ser
apoyados oficialmente, debidamente anunciados a través de los medios
de comunicación y presentados como una oportunidad para que todas
las familias para mejorar la crianza de los hijos (Rodrigo, Byrne, y Álvarez,
2012). Por otra parte, las organizaciones responsables de la intervención
tienen que garantizar que los recursos no se utilizan únicamente para el
desarrollo del programa, pero para garantizar su sostenibilidad.

2) La formación profesional es un componente crítico del proceso de


implementación (Fixsen, Naoom, Blase, Friedman, y Wallace, 2005). Una
selección profesional adecuada que coincida con las características de los
programas, así como una formación óptima de los proveedores
39
constituyen elementos clave para garantizar la fidelidad del programa.
Los componentes más sobresalientes en la formación del profesional son:
a) qué necesita ser entrenado, y cuando se debe hacer. b) en cuanto al
contenido, aunque haya variabilidad según la naturaleza específica del
programa; han de incluirse habilidades de comunicación y de trabajo en
grupo. Es necesario que los promotores de la formación cuenten con
apoyo y asesoramiento (Small, Cooney, & O’Connor, 2009).

3) La validez externa se refiere a las estrategias que permitan la adaptación


del programa a diversos contextos. Con el fin de garantizar este equilibrio
y también la fidelidad del programa, hay que diferenciar entre aspectos
nucleares y no nucleares del programa. Estos últimos puede ser
modificado con el fin de ajustar el programa a las características
específicas del ámbito de aplicación (Dalton, Elias, y Wandersman, 2001;
Kumpfer, Magalhães, y Xie, 2012).

4) Por último, las estrategias relacionadas con la selección de los


participantes y la composición del grupo constituyen los componentes
básicos relacionados con ambas normas y la eficacia de los programas de
crianza positiva. Entrevistas individuales son un recurso valioso para la
selección de los participantes del programa. La información
proporcionada en estas entrevistas se debe emplear para componer los
grupos con un nivel moderado de heterogeneidad (Rodrigo et al., 2012).
En línea con esta idea, la evidencia disponible indica que las
intervenciones de conservación alcanzan tamaños mayores efectos con
participantes de nivel socioeconómico mixto (MacLeod & Nelson, 2000).

TRABAJAR CON FAMILIAS LOCALES QUE APOYAN A FAMILIAS DE REFUGIO

A lo largo toda la historia, y hasta el día de hoy, el ser humano se ha


desplazado de unas tierras a otras para cubrir sus necesidades básicas para el
desarrollo. De hecho, no debemos retroceder mucho para encontrar en
nuestras propias familias episodios donde alguien ha debido ir a otras ciudades
para poder trabajar, por ejemplo, o para vivir con la persona de la que se
enamoró. Estos viajes, decididos de forma voluntaria o forzados por una
situación, supusieron siempre una ruptura con el escenario de origen y, al

40
mismo tiempo, fueron una oportunidad para el desarrollo, tanto de las personas
que viajaron como de las que acogieron.

Desde la perspectiva de las oportunidades es desde donde queremos


plantearles a las familias la realidad de los movimientos migratorios que están
sucediendo en estos momentos; desplazamientos desde varias zonas del
planeta hacia nuestro país y hacia otros de nuestro entorno. Las amenazas y las
debilidades de los procesos migratorios aparecen a diario: en los medios de
comunicación, en la calle, en las actitudes de nuestros políticos… Sin embargo,
la oportunidad que supone este momento histórico no debe pasar
desapercibida.

Que la familia es el escenario privilegiado para el desarrollo humano no


es decir nada nuevo. Sin embargo, circunscribir esto al desarrollo, crianza y
educación de los propios hijos e hijas es acotar hasta el extremo el concepto
desarrollo humano. Porque una nueva maternidad y paternidad exige tomar
conciencia del entorno social en que se ejerce y proyectar el desarrollo de las
niñas y los niños hacia la mejora de los procesos comunitarios y el
fortalecimiento de vínculos sociales. Por tanto, sin descuidar las funciones
clásicas de la parentalidad, las familias están llamadas a tomar conciencia del
momento histórico en el que desempeñan sus roles de madre y padre para
ofrecer a los hijos e hijas una visión que trascienda las necesidades del propio
desarrollo y se incardine en las necesidades de los demás.

El ejercicio de alinear los procesos del propio desarrollo en una


comunidad es tan complicado como fructífero. En este sentido, las familias que
quieran asumir el reto deberían:

· Entender esta tarea como reto familiar: no es un cambio personal


sino una perspectiva familiar, del grupo, de las dinámicas que
mantenemos en el seno de nuestra propia familia
· Tomar conciencia de que el propio desarrollo depende del desarrollo
de los demás y viceversa.
· Atender a las oportunidades y visibilizar las acciones: en el currículum
familiar hay ocasiones donde la perspectiva de acogida tiene sentido.
Por ejemplo, dedicando espacios de ocio y tiempo libre a visualizar
con los hijos e hijas la realidad de la inmigración; tomando partido por
41
la acogida en espacios comunitarios como asociaciones de vecinos,
asociaciones de madres y padres de alumnos, espacios públicos de
juego infantil.
· El ejercicio activo de crear redes de apoyo informal en las
comunidades de acogida, donde las familias serían agentes centrales
del proceso, garantizarían un proceso armonioso de convivencia
desde el convencimiento de la riqueza que aporta vivir las diferencias
culturales como oportunidades de crecimiento.

5. PREVENCION DEL RACISMO Y LA XENOFOBIA, HACIA LA INTEGRACIÓN

Vivimos tiempos difíciles, una época de miedo global, la edad del


Miedoceno como describía Forges hace unos días en una viñeta genial, tiempos
de miedo líquido como señala Bauman, de incertidumbre, de terrorismo, de
amenazas, de sentirse activado y alerta, preparado para huir o para atacar.

El miedo parece ser el marco conceptual, el marco de lenguaje que lo


domina todo, omnipresente, marca nuestro presente, nuestras pautas de vida,
nuestros hábitos, nuestras decisiones, un miedo superlativo que por momentos
es el peor miedo del mundo, porque es la incertidumbre, el miedo líquido, el
miedo a no sabemos muy bien que, llevándonos a un estado de permanente
activación insano.

Y entre los miedos aquellos que atribuyen al diferente la culpa del


malestar, la culpa de todos los males, la culpa de la inseguridad; todo lo malo se
atribuye así, al diferente, al extranjero, al que no pertenece al grupo de uno, y
se le usa como chivo expiatorio de todas las culpas y tensiones. Un miedo que
tenemos que abordar y afrontar desde nuestras intervenciones psicológicas.

En este contexto es donde pueden surgir reacciones de rechazo directo o


indirecto a los inmigrantes, a los refugiados y a los diferentes, donde pueden
surgir actos de racismo directo o encubierto que hay que conocer, canalizar y a
los que hay que responder desde nuestra profesión y desde los programas de
intervención que desarrollemos porque parafraseando a Martín Luther King
“por una parte debo de cambiar el alma de los individuos para que sus
sociedades puedan cambiar. Por la otra, debo tratar de cambiar las sociedades
de manera que el alma individual tenga una oportunidad".

42
Un plan global y multi componente de abordaje de la llegada de
refugiados a nuestro país debe pasar, a nuestro juicio, por la activación de
programas que hagan previsible el surgimiento de actitudes y pensamientos
racistas y xenófobas, así como la posibilidad de tratar estos pensamientos o
actitudes hasta conseguir rencauzarlos. Habrá intereses para que surjan
emociones negativas con respecto a los refugiados, para que se sospeche de
hechos, para que se les rechace y debemos, desde la transmisión de
información realista y el manejo de estos fenómenos enfrentarnos a estas
situaciones de manera proactiva y comunitaria.

Rumores, adjudicarles elementos negativos, muestras de rechazo directo


o indirecto pueden ser, como estan ocurriendo en otros lugares (como
Alemania) parte del problema y de la situación que hay sin duda que abordar.

Hay que activar los resortes de racionalización, someter al absurdo


muchas de estas apreciaciones racistas, reduccionistas de la realidad, pero
sumamente eficaces porque son pura emoción y vísceras. Se pueden usar
anécdotas o casos aislados para, desde el interés y desde la manipulación
generalizar una imagen negativa de los refugiados que perjudicaría en mucho su
integración en nuestras sociedades y la necesaria protección a sus derechos y
dignidad. Desde el principios, por ejemplo, surgieron algunos discursos públicos,
que mencionaban el supuesto peligro de que entre los refugiados pudiesen
llegar terroristas infiltrados.

Hay que sensibilizar, activar la empatía y hacer pedagogía para explicar


quiénes son y a que vienen los refugiados, en que situación están y porque se
juegan la vida para salir de su país, de una guerra cruenta y global, hay que
desplegar toda una seria de propuestas que permitan prevenir y combatir estas
reacciones negativas porque la intervención con los refugiados no es solo ni
sobre todo, posiblemente una intervención individual, debiéndose combinar la
intervención individual con la grupal y ambiental, con la intervención en el
contexto, la intervención para garantizar la inclusión, la aceptación, el respeto,
la empatía, la solidaridad, la integración. Sin estos elementos fracasaremos en
gran parte de nuestras intervenciones y planteamientos y por eso pretendemos
con esta guía establecer una reflexión necesariamente breve y una serie de
planteamientos para la acción que aborden esta parte del problema.

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Entre las sugerencias proponemos:

· Recopilar en formato relato e imagen las historias de vida de los


refugiados que llegan para que se conozca su historia y sus razones para
llegar a nuestro país difundiendo estas historias de vida.

· Recopilar dibujos de niños con los que se trabajara en esta misma


dirección para que se conozca por la mirada de los niños lo que
supone la guerra y las condiciones de vida en que estaban antes de
llegar
· Desarrollar campañas de prevención del racismo y la xenofobia en
diferentes contextos y muy en particular el comunitario y la escuela.
· Los refugiados deben participar de primera mano en estas actividades
mediante el desarrollo de materiales, participación en talleres/
conferencias/ medios de comunicación etc. Que les permitan estar
activos y divulgar/ denunciar su situación.
· Establecer servicios de mediación y prevención de posibles conflictos.
· Intervenir con rapidez ante el surgimiento de cualquier brote racista o
xenófobo con información clara y contundente y, al tiempo, con la
aplicación de la legislación.
· Establecer una red comunitaria de acogida extensa que parta del
conocimiento de las claves culturales diferentes de los refugiados y su
situación.
· Forjar alianzas, lo más extensas posibles para abordar entre
diferentes agentes posibles situaciones de rechazo.
· Establecer un sistema de detección lo más rápida posible de conflictos
o situaciones complejas para prevenir que puedan ir a mas allá donde
los refugiados estén insertándose.

44
EPILOGO: ELEMENTOS CLAVES A CONSIDERAR EN LAS INTERVENCIONES

La incertidumbre y falta de información es, quizá, el problema clave a


afrontar. La migración forzada requiere múltiples adaptaciones en periodos
cortos de tiempos. Pueden sentirse abrumados o confundidos y angustiados,
experimentar miedos y preocupaciones extremas, pueden tener estallidos,
pesadillas y otros problemas de sueño, también pueden manifestar euforia.
Muchos estarán afectados por múltiples pérdidas y por tanto vivirán un duelo,
por las personas, lugares y vida. Lo que les ocurre no son respuestas anormales
sino respuestas normales en situaciones anormales

De acuerdo con la guía “Salud Mental y Apoyo Psicosocial para Refugiados,


Solicitantes de asilo e Inmigrantes desplazándose en Europa: una guia multi
agencia de orientación” (2016) elaborada por ACNUR, OIM; Médicos del
mundo, Cruz roja y Media luna roja, MHPSSNET, Save The Children, Unicef,
entre otros cabe señalar los siguientes principios clave de intervención (aunque
no existan formatos únicos):

· Tratar a todas las personas con equidad, con dignidad y respeto y apoyar
la auto suficiencia. Se les debe consultar y tomar decisiones con ellos,
identificar sus necesidades y capacidades
· Auxiliar a personas en peligro de una manera humana y comprensiva:
primeros auxilios psicológicos como técnicas sencillas a usar
· Proporcionar información acerca de servicios, apoyos, derechos y
obligaciones legales para disminuir una de las fuentes principales de

45
estrés, la falta de información. Garantizar el acceso a la tecnología para
que puedan comunicarse será clave.
· Proporcionar psico- educación pertinente y usar lenguaje apropiado:
ayudarles a comprender sentimientos a veces abrumadores, ayudarles a
tranquilizarse, a plantearse que son reacciones normales, dar
información brece y práctica, no usar palabras como “trauma” evitando
el uso de terminaos clínicos
· Priorizar la protección y apoyo psicosocial de niños y niñas, en particular
a quienes están separados, no acompañados y con necesidades
especiales que pueden estar más expuestos al abuso, la violencia y la
explotación. Dar asistencia en nutrición, agua potable, descanso,, juego y
ropa de abrigo.
· Fortalecer el apoyo familiar, ayudar a mantener a las familias unidas, que
los niños se mantengan con sus padres, la familia y los apoyos sociales
son la mejor protección
· Identificar y proteger a las personas con necesidades específicas: niños y
niñas que viajan solos, personas mayores, personas con discapacidades,
mujeres embarazadas, víctimas de tortura, víctimas de trata,
sobrevinientes de violencia sexual y de género y personas de diversa
orientación sexual e identidad de genero
· Realizar intervenciones culturalmente relevantes y garantizar una
interpretación adecuada: siempre que se pueda que participen las
personas directamente afectadas
· Proporcionar tratamiento a las personas con trastornos mentales graves
· No empezar tratamientos psicoterapéuticos que necesiten seguimiento,
cuando el seguimiento no es posible. No hacer daño innecesario.
· Monitorear y gestionar el bienestar del personal y de los voluntarios. Se
exponen repetidamente a relatos de terror y tragedia personal.
· No trabajar de forma aislada: coordinarse y cooperar con los demás

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AUTORES

Del capitulo capítulo 2: : Clinica de Psicología de la Universidad Complutense Con formato: Resaltar

de Madrid:, Cristina Larroy; Ignacio Fernández, Nuria Salgado, Irene Colastre; Con formato: Resaltar

David Lozano, Beatriz Piñas; Juan Nieto, Elisa García, Ines Santos y Elena Huguet

Del capitulo 3: Facultad de Psicología.Universidad de Sevilla.17 de enero de


2016. Han colaborado (en orden alfabético); Antonio Aguilera, Manuel García,
49
Rocío Garrido, M. Victoria Hidalgo, Maria J. Lera, Francisco J. Medina, José
Sánchez y José Guillermo Fouce, sobre racismo y xenofobia y epilogo

Del capitulo 4: Jose Guillermo Fouce, Fundación psicología sin fronteras

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