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Ecología y Evolución de Trilobites en el Cámbrico

El proyecto de investigación se centra en la ecología y evolución de los trilobites durante el Cámbrico, destacando su diversidad y adaptación a diversos nichos ecológicos en un ambiente marino cambiante. A pesar de su éxito, existen desafíos en la comprensión de sus interacciones ecológicas y adaptaciones debido a vacíos en el registro fósil. El estudio busca analizar su papel en los ecosistemas marinos, sus adaptaciones morfológicas y la relación con otros organismos, contribuyendo a la reconstrucción de los ecosistemas primitivos.
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  • migración,
  • adaptación,
  • paleontología,
  • adaptaciones,
  • explosión cámbrica,
  • exoesqueleto,
  • comunidades marinas,
  • taxonomía,
  • flexibilidad ecológica,
  • hábitos alimenticios
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Ecología y Evolución de Trilobites en el Cámbrico

El proyecto de investigación se centra en la ecología y evolución de los trilobites durante el Cámbrico, destacando su diversidad y adaptación a diversos nichos ecológicos en un ambiente marino cambiante. A pesar de su éxito, existen desafíos en la comprensión de sus interacciones ecológicas y adaptaciones debido a vacíos en el registro fósil. El estudio busca analizar su papel en los ecosistemas marinos, sus adaptaciones morfológicas y la relación con otros organismos, contribuyendo a la reconstrucción de los ecosistemas primitivos.
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  • comunidades marinas,
  • taxonomía,
  • flexibilidad ecológica,
  • hábitos alimenticios

Tecnológico de Estudios Superiores

Huixquilucan

PROYECTO DE INVESTIGACION: LOS TRILOBITES Y SU

EVOLUCION ECOLOGICA EN EL CAMBRICO.

Profesor: Aramis E. Flórez Márquez

Carrera: Lic. Biología

Grupo: 2452

Integrantes:

Juárez Miranda Litzi Fernanda.

Munguía Martínez Cristian.

Muciño de la Cruz Zoe Danae

04 de abril de 2025.

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LOS TRILOBITES Y SU EVOLUCION ECOLOGICA EN EL

CAMBRICO.

PROBLEMA:

Durante el Cámbrico, los trilobites se convirtieron en uno de los grupos más representativos
de la vida marina, ocupando diversos nichos ecológicos y expandiéndose rápidamente por
los océanos. Sin embargo, su ecología durante este período también enfrentó diversas
problemáticas. Una de las principales dificultades radica en comprender con exactitud
cómo se organizaban las comunidades marinas en las que vivían. Aunque se han
encontrado muchos fósiles, la información sobre sus comportamientos ecológicos, como la
competencia entre especies, la forma en que se alimentaban o cómo interactuaban con otros
organismos, sigue siendo limitada. Además, el registro fósil del Cámbrico, aunque más
abundante que el del Precámbrico, todavía presenta vacíos importantes que dificultan
reconstruir con precisión los ecosistemas. También existe el problema de interpretar
correctamente sus adaptaciones, ya que no todos los trilobites tenían la misma forma de
vida: algunos eran móviles, otros excavadores o incluso filtradores, y estas diferencias
ecológicas no siempre son fáciles de deducir a partir de los restos fósiles. Otro desafío
importante es entender cómo respondían a los cambios ambientales del Cámbrico, ya que
durante este tiempo la Tierra experimentaba una gran inestabilidad geológica, con cambios
en los niveles del mar, actividad volcánica y fluctuaciones en la temperatura del agua, lo
que afectaba directamente a los ecosistemas marinos. Estos factores hacían que los
trilobites tuvieran que adaptarse constantemente, lo que a su vez influyó en su evolución.
En definitiva, aunque los trilobites fueron exitosos y diversos durante el Cámbrico, estudiar
su ecología implica enfrentarse a varios desafíos científicos que todavía hoy generan debate
entre los investigadores. Por eso, aunque sabemos que los trilobites fueron muy exitosos en
esta época, todavía hay muchas preguntas abiertas sobre su ecología y cómo lograron
desarrollarse en un ambiente tan cambiante.

2
INTRODUCCION:

Durante el período Cámbrico, hace aproximadamente 541 millones de años, la vida en la


Tierra experimentó una transformación profunda conocida como la explosión cámbrica. En
este momento, surgieron por primera vez muchos grupos de animales con estructuras
corporales complejas, y entre ellos destacaron los trilobites, uno de los grupos más diversos
y abundantes de artrópodos marinos de esa época. Su presencia en casi todos los ambientes
marinos los convierte en una pieza clave para entender cómo eran los ecosistemas primitivos.

La ecología de los trilobites durante el Cámbrico resulta fundamental para comprender


cómo se organizaban las primeras comunidades marinas complejas. Estos organismos
ocuparon distintos nichos ecológicos: algunos se arrastraban por el fondo marino, otros
excavaban en los sedimentos, e incluso hubo especies que nadaban o filtraban partículas de
alimento del agua. Esta variedad de estilos de vida muestra que, desde muy temprano, los
trilobites tuvieron una gran capacidad de adaptación y una participación activa en las
cadenas alimenticias.

Además, el Cámbrico fue un período de gran dinamismo ambiental. Los océanos


cambiaban constantemente debido a fluctuaciones en el clima, movimientos tectónicos y
variaciones en el nivel del mar. En este contexto, los trilobites tuvieron que enfrentar y
adaptarse a distintos desafíos ecológicos, lo que generó una evolución rápida y una
expansión diversa de sus formas.

Estudiar la ecología de los trilobites en este período no solo permite conocer mejor a estos
antiguos organismos, sino también comprender cómo se fueron desarrollando los
ecosistemas marinos complejos, cómo surgió la biodiversidad y cómo los organismos
empezaron a ocupar diferentes funciones dentro del ambiente marino.

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JUSTIFICACION:
El estudio de la ecología de los trilobites en el Cámbrico es esencial para entender cómo
surgieron los primeros ecosistemas marinos complejos. Estos artrópodos fueron de los
primeros organismos multicelulares con una gran diversidad, y su análisis permite conocer
mejor la dinámica de los océanos primitivos y las interacciones entre especies. Además, sus
fósiles brindan valiosa información sobre las condiciones ambientales del Cámbrico,
ayudando a reconstruir los ecosistemas y el proceso evolutivo que dio forma a la vida marina
moderna.

OBJETIVO:

 Analizar la diversidad ecológica de los trilobites en el Cámbrico, identificando los


diferentes nichos ecológicos que ocuparon y su papel dentro de las cadenas
alimenticias marinas.
 Estudiar las adaptaciones morfológicas y fisiológicas de los trilobites que les
permitieron sobrevivir y prosperar en los cambiantes ecosistemas marinos del
Cámbrico.
 Reconstruir las condiciones ambientales del Cámbrico a partir de los fósiles de
trilobites, para comprender mejor los ecosistemas marinos de la época y los factores
que influyeron en su evolución.
 Evaluar el impacto de los trilobites en la estructura de los ecosistemas marinos,
explorando cómo sus interacciones con otras especies contribuyeron a la complejidad
de la biodiversidad temprana.
 Investigar la relación de los trilobites con otros organismos marinos del
Cámbrico, como depredadores, competidores y presas, para comprender mejor las
dinámicas ecológicas de la época.
 Explorar la evolución de los trilobites a lo largo del Cámbrico y cómo sus
diferentes especies respondieron a los cambios ambientales y geológicos que
ocurrieron durante este período.

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ANTECEDENTES:

El estudio de los trilobites comenzó en el siglo XIX, cuando científicos como Richard Owen
y Adam Sedgwick identificaron y clasificaron por primera vez sus fósiles. Estos primeros
estudios se centraron principalmente en la morfología y la taxonomía, sin profundizar
demasiado en su ecología o en el papel que desempeñaron dentro de los ecosistemas del
Cámbrico. A lo largo del siglo XX, con el avance de la paleontología y las técnicas de
datación, se comenzó a entender mejor la diversidad de los trilobites y su distribución
geográfica.

En las últimas décadas, los estudios de bioestratigrafía han permitido a los paleontólogos
utilizar los trilobites como indicadores clave para datar las capas geológicas del Cámbrico.
Al mismo tiempo, ha crecido el interés en investigar su ecología, ya que los fósiles de
trilobites no solo ofrecen información sobre su anatomía, sino también sobre el ambiente
marino en el que vivieron. Investigaciones recientes han comenzado a explorar cómo los
trilobites interactuaban con su entorno, cómo ocupaban diferentes nichos ecológicos y qué
adaptaciones les permitieron prosperar en un mundo de océanos primitivos.

Ilustración 1:Guia de un calendario estratigráfico

5
Además, los estudios sobre la explosión cámbrica y los primeros ecosistemas marinos han
proporcionado un contexto más amplio, permitiendo a los científicos interpretar mejor el
papel ecológico de los trilobites en la diversificación de la vida en la Tierra.

Con el avance de las técnicas de paleobiología y microanálisis, en las últimas décadas se ha


logrado un mayor entendimiento sobre la relación de los trilobites con su entorno,
particularmente en lo que respecta a sus hábitos alimenticios y sus interacciones ecológicas.
Investigaciones recientes han revelado, por ejemplo, que los trilobites no solo eran
importantes como depredadores o carroñeros, sino que también tenían un papel crucial como
filtradores en algunas especies, lo que sugiere un grado de especialización ecológica que
antes no se había considerado ampliamente.

El descubrimiento de nuevas especies fósiles con estructuras corporales particularmente bien


conservadas ha permitido realizar análisis más detallados sobre sus adaptaciones
morfológicas, como sus ojos compuestos, su exoesqueleto y la estructura de sus segmentos
corporales. Estos avances han permitido suponer que los trilobites eran capaces de habitar
desde fondos marinos poco profundos hasta áreas más profundas y oscuras, lo que refleja
una diversidad ecológica aún mayor de la que se había reconocido inicialmente.

Ilustración 2: Chelediscus garzoni nueva especie de trilobite

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Un área importante de estudio ha sido el análisis de los sedimentos marinos y los
carbonatos en los cuales los trilobites fueron preservados, ya que estos materiales
proporcionan pistas sobre los cambios de temperatura, salinidad y oxigenación en los océanos
del Cámbrico. Estos estudios han revelado que los trilobites pudieron haber tenido una gran
flexibilidad para adaptarse a diferentes condiciones marinas, lo que les permitió no solo
sobrevivir a las fluctuaciones de su ambiente, sino también prosperar y diversificarse
rápidamente.

Las investigaciones sobre la morfología y diversificación de los trilobites han revelado que,
durante el Cámbrico, estos organismos mostraron una notable especialización en sus
estructuras corporales. Algunos poseían grandes ojos compuestos que probablemente les
permitían detectar presas o depredadores en ambientes acuáticos con poca luz, mientras que
otros desarrollaron exoesqueletos robustos que los protegían de predadores marinos. Esta
especialización morfológica no solo refleja su éxito adaptativo, sino que también sugiere una
serie de interacciones complejas con el medio marino y otros organismos. La diversidad en
las especies de trilobites sugiere que estos animales ocupaban varios nichos ecológicos, desde
los fondos marinos donde se alimentaban de sedimentos y organismos pequeños, hasta zonas
pelágicas donde podían haber interactuado con otros grupos de animales marinos, como los
primeros cefalópodos y los braquiópodos.

Ilustración 3:Mapa de Fósiles encontrados con rastros estratificados en Tailandia y Malaysa

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Los estudios de la extinción de los trilobites al final del Pérmico, vinculados a catástrofes
geológicas globales, han ofrecido un marco de referencia para entender cómo las especies
responden a cambios drásticos en los ecosistemas. Esto también ha permitido deducir algunas
de las posibles presiones ecológicas que pudieron haber influido en la evolución y en las
extinciones masivas de este grupo.

Por otro lado, la preservación de restos fósiles ha permitido observar detalles sobre sus
hábitos alimenticios, como la presencia de marcas de masticación y estructuras bucales
especializadas. Los estudios de isotopos de carbono en sus restos también han proporcionado
información sobre su dieta y el tipo de ambiente marino en el que vivían. Los trilobites no
solo se alimentaban de material orgánico de los sedimentos, sino que algunos también eran
depredadores activos, lo que les permitía mantenerse en las cadenas tróficas superiores,
mientras que otras especies actuaban como carroñeros o filtradores, contribuyendo al
reciclaje de nutrientes en los ecosistemas marinos.

Asimismo, la evolución del exoesqueleto mineralizado de los trilobites tuvo un papel


crucial en su éxito en el Cámbrico. Este exoesqueleto no solo les brindaba protección frente
a predadores, sino que también les permitía adaptarse a diferentes ambientes marinos, al ser
capaz de resistir las fluctuaciones de temperatura y salinidad. La necesidad de crecer y
reemplazar su exoesqueleto a través de la muda, sin embargo, también presentaba desafíos,
pues los trilobites quedaban vulnerables en esos momentos de transición.

Hasta ahora, los trilobites siempre fueron considerados animales exclusivamente marinos,
incapaces de tolerar variaciones de salinidad. Sin embargo, el reciente hallazgo de restos y
huellas de estos artrópodos en la cordillera Oriental de Jujuy, en lo que fueron estuarios
(ambientes caracterizados por la mezcla de aguas marinas y fluviales) de los primeros
períodos del Paleozoico, cuestiona esta arraigada premisa paleontológica.

Una investigación multidisciplinaria, publicada recientemente en la revista Proceedings of


the Royal Society B y realizada por científicos del CONICET el Centro de Investigaciones
en Ciencias de la Tierra (CICTERRA, CONICET-UNC), junto a colegas argentinos de la
Universidad de Saskatchewan (Canadá), permitió documentar que algunas especies de
trilobites incursionaron en ambientes de aguas salobres (aquellas que tienen más sales
8
disueltas que el agua dulce, pero menos que el agua de mar), así como también que podían
tolerar las fluctuaciones de salinidad propias de diferentes sectores de los estuarios, incluidos
aquellos en que las descargas de agua dulce, provenientes de los ríos, tenían mayor
incidencia.

Ilustración 4: Los estuarios pudieron ser la superficie más cercana a lo que un trilobites saliera a tierra
firme para la evolución y mejora de la ecología que conocemos

“El descubrimiento fue posible gracias a un trabajo que integró el análisis paleobiológico de
cuerpos y trazas fósiles con un exhaustivo estudio paleoambiental”, señala Beatriz Waisfeld,
investigadora del CONICET en el CICTERRA, especialista en trilobites y reconstrucción de
ecosistemas paleozoicos, y una de las autoras del trabajo.

Ilustración 5: Los fósiles son lo más cercano al estudio de los suelos y la ecología en distintos lugares del planeta

9
Los estuarios son ambientes inestables donde tienen lugar complejos procesos inducidos por
el oleaje, las mareas y los ríos. La identificación de estos ambientes en el registro geológico
no es sencilla y requiere detallados análisis de los depósitos sedimentarios

“En las sucesiones sedimentarias de la cordillera Oriental de Jujuy reconocimos el desarrollo


de dos estuarios clave para nuestra investigación. En el más antiguo -correspondiente al
Cámbrico Superior, de aproximadamente unos 486 millones de años-, denominado Miembro
Pico de Halcón, se hallaron, en la porción más cercana al mar, restos del
trilobite Neoparabolina frequens argentina y la traza fósil Cruziana semiplicata. En el
estuario más joven –de unos 467 millones de años antigüedad (Ordovícico Medio)- conocido
como la Formación Alto del Cóndor, están presentes, a través de todo el estuario, la
especie Ogyginus sp. y la traza fósil Cruziana rugosa”, afirma la primera autora del trabajo,
Gabriela Mángano, investigadora del Departamento de Ciencias Geológicas de la
Universidad de Saskatchewan, quien entre 1998 y 2007 formó parte de la Carrera del
Investigador Científico y Tecnológico (CIC) del CONICET.

De acuerdo con Waisfeld, estos distintos descubrimientos constituyen evidencias de que los
trilobites tenían la capacidad de incursionar en ambientes no marinos y de tolerar condiciones
de agua salobre, así como de que estas posibilidades se dieron de manera independiente en
grupos que no tenían una relación de parentesco cercana entre sí.

El desafío de abandonar la zona de confort

“Las causas por la que algunos trilobites se aventuraron fuera del mar son todavía
enigmáticas. Evaluamos tanto la posibilidad de que habitaran ambientes de agua salobre en
forma permanente como que migraran periódicamente para beneficiarse de las oportunidades
ecológicas que ofrecían otros biomas. En este último caso podrían haber aprovechado las
cuñas salinas que se desarrollan por la diferencia de densidad entre el agua salada y dulce y
que se desplazan en dirección al continente, tal como ocurre en estuarios actuales como el
del Río de la Plata”, explica Mángano.

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Sin embargo, los trilobites que lograron internarse prácticamente hasta las cabeceras del
estuario (áreas cercanas a los ríos) habrían tenido que enfrentar condiciones de notable estrés
fisiológico relacionado a la disminución de la salinidad y a sus frecuentes fluctuaciones.
“Posiblemente, hayan hecho un uso exploratorio u ocasional de estos ambientes. La estrecha
asociación de los restos de Ogyginus con la alta densidad de trazas de Cruziana sugiere que
estas incursiones podrían haber sido hechas con fines de alimentación. También es probable
que estos grupos de trilobites hayan desarrollado un comportamiento migratorio asociado a
alguna etapa de su ciclo de vida, como podrían ser la reproducción, el crecimiento o la
búsqueda de alimento o refugio”, señala Waisfeld.

Las científicas consideran que es posible que la visión tradicional de que los trilobites son
animales exclusivamente marinos haya conducido a interpretar depósitos de ambientes
someros del Paleozoico inferior como marinos, debido a la simple presencia del grupo. En
este sentido, esperan que este nuevo aporte estimule investigaciones más profundas de la
fisiología y flexibilidad ecológica de este grupo extinto, al tiempo que promueva un análisis
crítico de los depósitos portadores desde el punto de vista paleoambiental, no sólo en
Argentina, sino también en otras regiones del mundo.

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