Embarazo humano: definición y tipos
Embarazo humano: definición y tipos
período que transcurre desde la implantación del cigoto en el útero hasta el momento del parto
En la especie humana las gestaciones suelen ser únicas, aunque pueden producirse
embarazos múltiples. La aplicación de técnicas de reproducción asistida está haciendo
aumentar la incidencia de embarazos múltiples en los países más desarrollados.[5]
Definición y tipos
El embarazo.
En 2007 el Comité de Aspectos Éticos de la
Embarazo humano
Reproducción Humana y la Salud de las
Mujeres de la Federación Internacional de
Ginecología y Obstetricia (FIGO) definió al
embarazo como la parte del proceso de la
reproducción humana que comienza con la
implantación del conceptus en la mujer.
[cita requerida]
La preñez se inicia en el momento
de la nidación y termina con el parto. La
definición legal del embarazo sigue a la
definición médica: para la Organización
Mundial de la Salud (OMS) el embarazo
comienza cuando termina la implantación, que
es el proceso que comienza cuando se adhiere
el blastocito a la pared del útero (unos 4 o 6
días después de la fecundación).[9] Entonces
el blastocito atraviesa el endometrio uterino e
invade el estroma. El proceso de implantación
finaliza cuando el defecto en la superficie del
epitelio se cierra y se completa el proceso de Mujer encinta.
El embarazo no deseado es aquel que se produce sin el deseo o planificación previa por parte
de la mujer y ante la ausencia o fallo de métodos anticonceptivos precoitales adecuados y la
inefectividad o no administración de métodos anticonceptivos de emergencia posteriores al
coito que prevengan un posible embarazo.
Características generales
La fecundación se produce por la unión del gameto femenino con el gameto masculino.
Existe cierta controversia acerca de cuándo comienza el embarazo, habiendo diversas
opiniones al respecto.
Dentro del útero, el feto está flotando en el líquido amniótico, y a su vez el líquido y el feto
están envueltos en el saco amniótico, que está adosado al útero. En el cuello del útero, se
forma un tapón de mucosidad densa durante el embarazo para dificultar el ingreso de
microorganismos que provoquen infección intrauterina. Este tapón será expulsado durante el
inicio del trabajo de parto.
Mientras permanece dentro, el cigoto, embrión o feto obtiene nutrientes y oxígeno y elimina
los desechos de su metabolismo a través de la placenta. La placenta está anclada a la pared
interna del útero y está unida al feto por el cordón umbilical. La expulsión de la placenta tras
el parto se denomina alumbramiento.
Calendario
De acuerdo a su desarrollo, el embarazo se suele dividir en tres etapas de tres meses cada
una, con el objetivo de simplificar la referencia a los diferentes estados de desarrollo del feto.
Durante el primer trimestre el riesgo de aborto es mayor (muerte natural del embrión o feto).
Esto tiene mayor incidencia en embarazos conseguidos mediante fecundación in vitro, ya que
el embrión implantado podría dejar de desarrollarse por fallos en los cromosomas heredados
de los gametos de sus progenitores.
Durante el segundo trimestre (a partir de las 14 semanas de gestación) el desarrollo del feto
puede empezar a ser monitorizado o diagnosticado.
Los cálculos para determinar la fecha probable del parto (FPP) se realizan usando la fecha de
la última menstruación o por correlaciones que estiman la edad gestacional mediante una
ecografía. La mayoría de los nacimientos ocurren entre la semana 37 y 42 después del día de
la última menstruación y solo el 5 % de mujeres dan a luz el día exacto de la fecha probable
de parto calculada por su profesional de salud.[15]
Un estudio realizado en el Brigham and Women's Hospital de Boston encontró que la edad, la
paridad (número de hijos que ha tenido una fémina) y el grupo étnico son las variables que
correlacionan más con la duración del embarazo. Las mujeres multíparas (con más de un
embarazo), menores de 19 años o mayores de 34, o afroamericanas suelen tener embarazos
más largos que las mujeres primíparas (primer embarazo), caucásicas con edades entre los 19
y los 34 años.[16] También se han encontrado diferencias en la duración del embarazo
relacionadas con la estatura de la madre, teniendo de media embarazos más cortos las
mujeres de menor estatura.[17]
Usando la fecha de la última menstruación, se le añade siete días y se le resta tres meses,
dando la fecha probable de parto. Así, una fecha segura de última menstruación del 28 de
noviembre de 2017, producirá una fecha probable de parto para el 5 de septiembre de 2018 —
se usa el año siguiente al año de la última regla—. Si la fecha de la última menstruación cae en
los primeros dos meses, se mantiene el año en curso, en todos los demás meses, se usa el
año subsiguiente. Así, una fecha segura de última menstruación del 2 de enero de 2018,
produce una fecha probable de parto para el 9 de octubre de 2018 —el año se mantiene—.[18]
[19]
Tal vez el primer signo presuntivo del embarazo sea la amenorrea o ausencia del período
menstrual. Debido a que puede ocurrir amenorrea por causas distintas a un embarazo, no
siempre es un inicio seguro de embarazo, especialmente si la fémina no tiene ciclos regulares.
Sin embargo, pueden presentarse varios signos más que, junto a la amenorrea sugieren un
embarazo, como son: la hipersensibilidad en los pezones, mareos, vómitos matutinos,
somnolencia, alteración en la percepción de olores, y deseos intensos de ciertos tipos de
alimentos (antojos). Esto lo puedes notar a partir del segundo al tercer mes de la concepción.
Sangrado de implantación
Es uno de los primeros síntomas del embarazo, aunque no sucede en todas las mujeres. El
sangrado de implantación ocurre aproximadamente 12 días después de la ovulación, en los
días en que se espera la menstruación. Este sangrado se distingue por ser poco duradero - no
más de 5 días - y muy ligero. El sangrado de implantación ocurre porque el blastocito se
asienta en el útero y en algunas ocasiones se rompen algunas venas que afectan al
endometrio y provocan el sangrado.
Fatiga
Otro signo de sospecha del embarazo es el cansancio, caracterizada por astenia, debilidad y
somnolencia. Aunque algunas mujeres sienten energía renovada, la mayoría confesarían sentir
intensa fatiga. Algunas afirman quedarse dormidas a cualquier hora del día, a veces al poco
de haber salido de la cama, y otras aseguran sentir tal somnolencia en la sobremesa. Otras
sienten cansancio pronunciado al llegar la noche. Dicha fatiga es a menudo incontrolable y
exige el sueño. Nunca se ha encontrado una explicación a este extraño deseo de dormir. Es
un síntoma frecuente en los primeros meses del embarazo y se cree que es un efecto de la
elevada producción de progesterona. Esta hormona es un sedante para el ser humano, con
fuertes efectos tranquilizantes e hipnóticos.[20] En las etapas posteriores se presenta otro tipo
de fatiga debida simplemente a cansancio corporal, pero rara vez ocurre en el primer
trimestre del embarazo.
Interrupción de la menstruación
Gustos
El cambio en el gusto y la preferencia por ciertos alimentos puede ser uno de los primeros
signos. Es común el rechazo a ciertos alimentos, bebidas y olores como el humo de los
cigarrillos.[21] A menudo se describe un sabor metálico en la boca que hace variar el gusto
por los alimentos. Se cree que los antojos se deben al aumento de los niveles hormonales; a
veces se experimentan en la segunda mitad del ciclo menstrual por el mismo motivo. No es
conveniente satisfacer antojos con alimentos de alto contenido calórico, cuyo poder nutritivo
sea bajo.
A medida que se extiende el útero, oprime la vejiga. Por tanto, ésta trata de expulsar
pequeñas cantidades de orina, y muchas mujeres sienten deseos frecuentes de orinar desde
la primera semana tras la concepción; quizás necesiten ir al cuarto de baño cada hora. Esto
también se debe al efecto de la progesterona, ya que es un potente relajante del músculo
liso,[22] (que es el músculo del cual está formado la vejiga, el útero y otros órganos) lo cual
sirve para mantener al útero en reposo hasta el momento del parto. Salvo que sienta ardor o
dolor al orinar, no es necesario que consulte al médico. Hacia las 12 semanas, el tamaño del
útero aumentará, de modo que subirá y saldrá de la cavidad pelviana. Esto reducirá la presión
sobre la vejiga y la frecuencia de la micción por lo que la vejiga se va hacia un lado.
Ocurre congestión y turgencia en los senos debido al factor hormonal y la aparición del
calostro. Puede aparecer en etapas precoces de la gestación por el aumento de la prolactina,
entre otras hormonas. Las areolas se vuelven más sensibles e hiperpigmentadas.[23]
Manifestaciones cutáneas
Mucosa vaginal
Signos de probabilidad
Son signos y síntomas fundamentalmente característicos del embarazo que aportan un alto
nivel de probabilidad al diagnóstico del embarazo.
Determinaciones hormonales
Por lo general, hacia las doce semanas de la gestación se hace posible palpar el útero por
encima de la sínfisis púbica o monte de venus. Desde ese momento, el útero continúa
aumentando gradualmente hasta el final del embarazo. El aumento del tamaño abdominal
puede también deberse a otras causas que excluyen al embarazo, como son los miomas
uterinos, tumores de ovario, ascitis, etc.
Signo de Noble-Budin
A partir de las ocho semanas de la gestación la presión del producto de la gestación hace que
se ocupen los fondos de saco que se forman en la unión de la vagina con los lados del cuello
uterino.[25] De modo que se percibe en el tacto vaginal, la forma redondeada y turgente del
útero al explorar los lados profundos del cuello uterino.
Signo de Hegar
A partir de la sexta a octava semana del embarazo, durante el examen bimanual del útero se
siente blando en exceso, pastoso y elástico—en especial el istmo del útero—[26] en contraste
con la dureza y firmeza del cuello uterino.
Signo de Piskacek
Al realizar la exploración física del útero, en especial si la implantación del embrión ocurrió
cercano a uno de los orificios de las trompas de Falopio, se percibe una asimetría con
prominencia hacia el cuerno uterino que sostiene la implantación.[26] Es un signo que puede
observarse también con el uso de anticonceptivos orales.[25]
Signo de Goodell
Relacionado con cambios del cuello uterino, el cual se vuelve blando con el embarazo a
diferencia de su consistencia dura en estados no gestacionales.[25] Se hace la analogía de
sentir el cuello uterino como tocar los labios bucales, en vez de sentirlo normalmente como
sería el tocarse la punta de la nariz.[26]
Contracciones de Braxton Hicks
Peloteo fetal
Durante la segunda mitad del embarazo, entre el cuarto y quinto mes se puede palpar partes
fetales a través del tacto vaginal. Cuando el examinador empuja levemente el fondo de saco
que rodea al cuello uterino puede apreciar la separación del feto de su dedo y el regreso del
mismo a su posición inicial en contacto con el dedo del examinador. Es un signo que en raras
ocasiones puede sentirse en tumores voluminosos del ovario concomitante con ascitis.[24]
Aproximadamente a partir del quinto mes del embarazo es posible para un examinador
experimentado sentir las partes fetales a través de la pared abdominal materna, maniobra
que es más exitosa hacia el término del embarazo. Partes similares pueden ser palpables ante
tumores intraabdominales, algunos miomas subserosos pueden, por ejemplo, llegar a tener el
mismo tamaño y consistencia que la cabeza fetal, causando errores en el diagnóstico.[24]
Los signos positivos de certeza de un embarazo consisten en poder demostrar sin error la
presencia de estructuras embrionarias mediante ultrasonido y otras imágenes radiológicas.
Rastreo ecográfico
Factores de riesgo
Hay embarazos que, por sus especiales circunstancias, requieren un cuidado y un seguimiento
específico. En ellos pueden surgir complicaciones o problemas imprevistos que deben ser
atendidos pronta y profesionalmente para evitar colocar a la madre o al feto en situación de
riesgo. Algunos de estos factores de riesgo se listan a continuación.
Desnutrición
La nutrición de la mujer antes, durante y después del embarazo es fundamental para tener
niños sanos. Los requerimientos de nutrientes aumentan considerablemente durante el
embarazo y la lactancia. Una fémina que llega desnutrida o se desnutre durante el embarazo
puede tener complicaciones durante este y el parto. Así como posibilidades de tener un hijo
de peso bajo al nacer (menor a 2500 g). Estos niños tiene más posibilidades de:[30]
contraer infecciones y morir (el riesgo aumenta cuanto menor sea el peso del nacido).
provocar malformaciones durante el desarrollo fetal, como un mal cierre del tubo neural, lo
que provoca la enfermedad de la Espina bífida.
Es muy importante para la mujer el consumo de ácido fólico (vitamina B9), para evitar
malformaciones en el feto como la Espina bífida. Además, también es positivo consumir todo
tipo de ácidos grasos esenciales (Ácido graso omega 3, Ácido graso omega 6) que
contribuyen a un buen desarrollo del sistema nervioso, pues las vainas de Mielina están
constituidas por estas grasas que solo podemos obtener mediante la dieta, y el feto,
únicamente a través de la alimentación materna.
Al igual, es importante, no consumir alimentos crudos como jamón serrano, sushi, etc., puesto
que pueden contener microorganismos que ocasionen una infección que pueda afectar al
feto, y poner en peligro su vida.
Adolescencia
Las embarazadas adolescentes tienen mayor posibilidad de tener desnutrición y de dar a luz
a hijos con infrapeso. Por motivos físicos y sociales:[30]
sus cuerpos aún no están del todo desarrollados, por esto sus necesidades de nutrientes
son muy altas durante la gestación. Además tienen mayores posibilidades de morir durante
el embarazo o lactancia que las mujeres mayores. Esto debido principalmente al nivel de
pobreza en que viven, que no solo expone a la madre sino también a los hijos. Se observa
que la situación de las embarazadas se presentó como compleja y difícil antes, durante y
después del nacimiento, esto debido a las carencias económicas. El factor pobreza origina
menores oportunidades de educación, educación que disminuiría los embarazos a
temprana edad y en consecuencia la pobreza. Esto debido a que si el embarazo se presenta
en condiciones de pobreza tendrá seguramente condiciones económicas y sociales. La
repetición intergeneracional del embarazo adolescente puede ser un mecanismo
intermediario en la reproducción intergeneracional de la pobreza.
algunas jóvenes temen decir que están embarazadas, y por este motivo retrasan los
cuidados prenatales. Algunas niñas son obligadas a dejar la escuela y en algunos casos su
casa, por lo que deben buscar sustento para ellas mismas, y en algunos casos recurren a la
prostitución para conseguirlo.
Estos peligros se pueden procurar advirtiendo a niñas y adolescentes de los riesgos del
embarazo y explicando los distintos métodos anticonceptivos. Además se las debe observar y
aconsejar si están encintas.[30]
Anemia
En las mujeres se comete con frecuencia el error de atribuir la presencia de la anemia a los
sangrados menstruales y limitarse a prescribir suplementos de hierro, sin realizar las
evaluaciones necesarias para buscar o descartar posibles enfermedades causantes de la
anemia.[32] Las principales causas de anemia incluyen poca ingesta de hierro, pérdidas
excesivas (alteraciones en el ciclo menstrual, microhemorragias intestinales), o procesos que
cursan con inflamación intestinal crónica o alteraciones de la absorción intestinal, como la
enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten no celíaca sin diagnosticar ni tratar (la anemia
puede ser su única manifestación, en ausencia de síntomas digestivos),[33] [34] [35] [36] o la
enfermedad de Crohn.[37]
La enfermedad celíaca sin diagnosticar y sin tratar es una causa relativamente frecuente, pero
poco conocida, de diversos trastornos reproductivos. Se trata de una enfermedad autoinmune
provocada por el consumo de gluten, que puede afectar a cualquier órgano. Habitualmente se
presenta sin ningún síntoma digestivo y la mayoría de los casos no son reconocidos ni
diagnosticados. Con frecuencia, los trastornos reproductivos son el único indicio de la
presencia de una enfermedad celíaca, tales como menstruaciones irregulares, infertilidad o
reducción de la fertilidad, abortos espontáneos, complicaciones durante el embarazo,
restricción del crecimiento intrauterino, muerte fetal, parto prematuro, bajo peso al nacer y
trastornos de la lactancia.[38] [39]
Por lo general, la dieta sin gluten estricta evita o disminuye el riesgo de trastornos
reproductivos.[38]
Las complicaciones o fracasos del embarazo no se pueden explicar simplemente por una
malabsorción, sino por la respuesta autoinmune provocada por la exposición al gluten, que
causa daños en la placenta.[38]
Hemorragia preparto
Antes de las 24 semanas, una hemorragia vaginal puede desembocar en aborto. Después, el
feto se considera viable, es decir que podría sobrevivir fuera del útero materno. La hemorragia
tras las 24 semanas se conoce como hemorragia preparto, y las dos causas principales
proceden de la placenta.
Desprendimiento de placenta
Placenta previa
Cuando la placenta está adherida a la parte inferior de la pared del útero, se denomina
placenta previa. Si se encuentra total o parcialmente sobre el cuello uterino, puede resultar
peligrosa durante el parto, al provocar hemorragia e interrumpir la circulación sanguínea del
feto. El problema se detecta con ultrasonido. Si se produce hemorragia, la ingresarán en el
hospital y el niño nacerá mediante cesárea.
Diabetes
Si la embarazada tiene diabetes mellitus debe asegurarse de tener bajo control su situación
antes de quedarse en estado, para que las posibilidades de tener un hijo sano y un parto
normal sean lo más altas posibles. Es probable que necesite una mayor cantidad de insulina
durante el embarazo por lo cual debe realizarse un seguimiento médico estricto, para el
seguimiento del bienestar fetal, monitoreo de los niveles de glicemia y manejo dietético.
Hay mujeres a quienes se les diagnostica diabetes mellitus gestacional, un tipo de diabetes
que se desarrolla solo durante el embarazo y que suele desaparecer poco después del parto.
Los riesgos de este tipo de diabetes son menores y raramente se precisa insulina; con reducir
la ingesta de azúcar suele ser suficiente. La complicación principal en los hijos de madres con
diabetes gestacional es la macrosomía fetal (niños con peso mayor de 4 kilos).
Una revisión de 2018 concluye que uno de los principales factores de riesgo para desarrollar
tanto la diabetes tipo 1 como la diabetes tipo 2 es el consumo de gluten. Este, presente en el
trigo, el centeno, la cebada y la avena, provoca un aumento de la permeabilidad intestinal,
independientemente de la predisposición genética, es decir, tanto en celíacos como en no
celíacos.[41] [42] El gluten contiene péptidos citotóxicos que atraviesan la barrera intestinal y
provocan inflamación sistémica. Estos péptidos penetran en el páncreas, afectan su
morfología y pueden inducir estrés de las células beta, que son las responsables de sintetizar
y segregar la insulina.[43] Los estudios en animales y un estudio en humanos han demostrado
que la dieta sin gluten durante el embarazo reduce el riesgo de que el futuro bebé desarrolle
diabetes tipo 1; se produce un cambio en la morfología del páncreas, incluyendo un mayor
número de islotes pancreáticos.[43]
Embarazo ectópico
El embarazo ectópico se desarrolla fuera del útero, por lo general en una de las trompas de
Falopio, pero puede ser también en los ovarios, en el cuello uterino, o en órganos
intraabdominales. Puede provocar dolor abdominal por el crecimiento del embrión en la
trompa o por una hemorragia abdominal interna. Desgraciadamente, es difícil diagnosticar un
embarazo ectópico y todavía hay mujeres que mueren como consecuencia de ello. Hay una
serie de condicionantes que favorecen el aumento de riesgo de padecer embarazos
ectópicos. Entre ellos, una historia anterior de infección pélvica, el uso de un dispositivo
intrauterino contraceptivo (aunque no la espiral de Mirena) y un embarazo ectópico previo.
Las mujeres que reúnan alguno de los condicionantes referidos son controladas de inmediato
en un centro maternal para asegurarse de que el desarrollo del embarazo es normal. El
preñado ectópico debe ser tratado mediante cirugía o con un fármaco. Las operaciones
consisten en cirugía laparoscópica o abierta, dependiendo de las circunstancias y de las
condiciones de la madre, y suelen conllevar la extirpación de la trompa afectada. Suelen
causar una reducción de la fertilidad.
Cardiopatía
La mayoría de las féminas con problemas cardiológicos llevan una preñez estable, aunque a
veces deban recurrir a los antibióticos para proteger sus arterias en el momento de dar a luz.
Si padece alguna cardiopatía importante, el cardiólogo se encargará de comunicárselo. Las
mujeres con marcapasos, un trasplante de corazón y otra operación coronaria pueden llevar
un embarazo seguro y normal. Las que presenten anormalidades musculares deben
consultarlo antes de quedarse embarazadas.[cita requerida]
Hipertensión
Datos importantes
En la semana 20 el corazón fetal tendrá un ritmo cardíaco de entre 110-160 ppm el cual se
percibirá a través de estetoscopio.
Cambios fisiológicos durante el embarazo
El peso de la madre durante el embarazo aumenta a expensas del peso del feto, el peso del
líquido amniótico, placenta y membranas ovulares, el incremento del tamaño del útero, la
retención de líquidos maternos y el inevitable depósito de grasa en tejidos maternos. El
metabolismo de la madre también incrementa durante el embarazo.
La tasa o índice de filtrado glomerular y la perfusión del riñón aumentan a expensas del
aumento del gasto cardíaco y la vasodilatación renal. Ello causa un leve aumento de los
valores de creatinina en sangre por disminución del aclaramiento de creatinina e igualmente
de nitrógeno ureico. La disminución de la presión parcial de dióxido de carbono en la sangre
materna causa un aumento en la excreción renal de bicarbonato.
Ácido fólico
Multitud de estudios han demostrado que una dieta rica en ácido fólico durante la preñez
evita defectos del tubo neural, crecimiento intrauterino disminuido, trastorno del espectro
autista, defectos cardíacos congénitos, alergia y cáncer. Durante el embarazo, la
disponibilidad de donadores de metilo de fuentes dietéticas puede variar la síntesis de S-
adenosil-metionina y, por lo tanto, alterar la metilación del ADN y las modificaciones de
histonas en el epigenoma fetal.
Al igual que los donadores de metilo, se ha visto que la dieta materna rica en grasas induce
alteraciones en el patrón de metilación, aumentando la sensibilidad a la insulina y el peso
corporal de la descendencia. En un estudio de la descendencia de mujeres con diabetes
pregestacional o DMG se ha demostrado que el metabolismo materno aberrante se asocia
con un rendimiento intelectual y un desarrollo psicomotor más deficientes. Además, se
observaron cambios en la metilación de la descendencia en dietas hipercalóricas. Se redujo la
metilación del ADN en el promotor del factor de transcripción Zfp423. Esta desregulación de
Zfp423 puede elevar la diferenciación hacia tejido adiposo durante el desarrollo fetal y la
alteración de la función metabólica.
Desnutrición
Estrés y depresión
Thomas Beatie
Una persona transgénero que cuente con útero, ovarios y el resto del sistema reproductor que
permita la gestación, puede mantener su capacidad reproductiva, incluyendo el embarazo.[46]
Este ha sido el caso de Thomas Beatie, un hombre trans que entre 2008 y 2010 dio a luz tres
hijos.[47] [48] Otro caso conocido es el de Trystan Reese, que dio a luz en la década de
2010.[49] [50] [51]
Véase también
Referencias
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Enlaces externos
Datos: Q11995
Multimedia: Human pregnancy ([Link]
pregnancy) / Q11995 ([Link]
age&search=%22Q11995%22)
Citas célebres: Embarazo