INDICE
1. INTRODUCCIÓN A LA CONFIRMACIÓN......................................................................................3
¿Qué es la Confirmación?.....................................................................................................................3
Historia y Significado del Sacramento.................................................................................................3
Importancia de la Confirmación en la Vida Cristiana........................................................................3
2. LA FE CRISTIANA..............................................................................................................................4
Creencias Fundamentales (Credo).......................................................................................................4
La Trinidad: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo..................................................................................5
Jesucristo: Vida, Enseñanzas y Misión................................................................................................5
3. LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA...........................................................................................6
Definición de Sacramento.....................................................................................................................6
Los Siete Sacramentos...........................................................................................................................6
Sacramentos de Iniciación Cristiana:................................................................................................6
Sacramentos de Curación:.................................................................................................................7
Sacramentos al Servicio de la Comunidad:........................................................................................7
Importancia de la Confirmación y su Relación con el Bautismo y la Eucaristía..............................7
4. LA PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO.............................................................................................8
¿Quién es el Espíritu Santo?.................................................................................................................8
Dones y Frutos del Espíritu Santo........................................................................................................9
Cómo Actúa el Espíritu Santo en la Vida Diaria...............................................................................10
5. LA IGLESIA Y LA COMUNIDAD....................................................................................................11
La Iglesia como Cuerpo de Cristo......................................................................................................11
La Importancia de la Comunidad Cristiana......................................................................................11
La Misión y el Servicio en la Vida del Cristiano................................................................................12
[Link] ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA........................................................................................13
Tipos de Oración..................................................................................................................................13
La Importancia de la Oración Personal y Comunitaria...................................................................13
Ejemplos de Oraciones Católicas.......................................................................................................14
7LA VIDA MORAL Y LOS MANDAMIENTOS..................................................................................16
Los Diez Mandamientos y su Significado...........................................................................................16
Los Valores Cristianos y la Ética en la Vida Cotidiana.....................................................................18
Reflexión sobre el Amor al Prójimo...................................................................................................19
Amar al prójimo significa:..................................................................................................................19
8. PREPARACIÓN PARA EL SACRAMENTO...................................................................................19
El Rito de la Confirmación.................................................................................................................19
Compromiso como Cristiano Confirmado.........................................................................................20
El Rol del Padrino/Madrina en la Confirmación..............................................................................21
1. INTRODUCCIÓN A LA CONFIRMACIÓN
¿Qué es la Confirmación?
La confirmación es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica y se considera el
sacramento que fortalece y completa la gracia recibida en el bautismo. En este sacramento, los
católicos reciben el don del Espíritu Santo y son confirmados como miembros adultos en la fe, lo
que significa un compromiso más profundo con la vida cristiana. La confirmación fortalece a los
creyentes para vivir y defender su fe en todas las circunstancias, capacitándolos para ser testigos
activos de Cristo.
Historia y Significado del Sacramento
El sacramento de la confirmación tiene sus raíces en los primeros tiempos de la Iglesia.
En los Hechos de los Apóstoles, después de la resurrección de Jesús, se describe cómo el Espíritu
Santo descendió sobre los apóstoles en Pentecostés, llenándolos de fortaleza para predicar el
Evangelio (Hechos 2:1-4). Desde entonces, la Iglesia ha visto en la confirmación una
continuación de esa gracia de Pentecostés, cuando los creyentes reciben al Espíritu Santo y los
dones necesarios para su misión.
A lo largo de los siglos, el rito ha cambiado de forma en diversas tradiciones.
Originalmente, el bautismo y la confirmación se celebraban en una misma ceremonia, pero con
el tiempo, y debido al crecimiento de la Iglesia, se dividieron. En la actualidad, la confirmación
es realizada generalmente por un obispo, quien invoca al Espíritu Santo y unge a los
confirmandos con el óleo santo.
Importancia de la Confirmación en la Vida Cristiana
La confirmación marca un compromiso consciente y personal del creyente de vivir la fe y
asumir el papel de testigo de Cristo. Al recibir el don del Espíritu Santo, el confirmado es
fortalecido con los dones del Espíritu (sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia,
piedad y temor de Dios), los cuales lo capacitan para enfrentar los desafíos de la vida con fe y
determinación. Este sacramento invita al creyente a involucrarse activamente en la comunidad de
la Iglesia y a servir a otros, recordando las enseñanzas de Jesús sobre el amor al prójimo.
2. LA FE CRISTIANA
Creencias Fundamentales (Credo)
El Credo es una declaración de las principales creencias de la fe cristiana y se recita en la
misa católica como profesión de fe. Existen dos versiones principales del Credo: el Credo de los
Apóstoles y el Credo de Nicea-Constantinopla. Ambas versiones expresan las verdades
centrales de la fe:
Dios Padre Todopoderoso: Creador del cielo y la tierra, quien se manifiesta como un
Padre amoroso que cuida de toda la creación.
Jesucristo, Hijo de Dios: Verdadero Dios y verdadero hombre, quien nació de la Virgen
María, murió en la cruz para la salvación de la humanidad, resucitó y subió al cielo.
El Espíritu Santo: Dios presente en el mundo y en cada creyente, quien guía, santifica y
da vida a la Iglesia.
La Iglesia Católica: Comunión de los santos, en la que todos los creyentes forman una
comunidad de fe, sostenida y dirigida por el Espíritu Santo.
El perdón de los pecados: La redención que Jesús ofreció en la cruz hace posible la
reconciliación con Dios.
La resurrección de los muertos y la vida eterna: Creencia en la resurrección al final de
los tiempos y en la vida eterna junto a Dios.
La Trinidad: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo
La Trinidad es el misterio central de la fe cristiana y describe a un solo Dios en tres
personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Aunque son tres personas distintas, son un único
Dios y comparten la misma esencia divina:
Dios Padre: La primera persona de la Trinidad, el Creador y sustentador de todo lo
existente, que manifiesta su amor y misericordia hacia la humanidad.
Dios Hijo (Jesucristo): La segunda persona de la Trinidad, quien se encarnó como
hombre para redimir a la humanidad mediante su vida, muerte y resurrección.
Dios Espíritu Santo: La tercera persona de la Trinidad, el Consolador prometido por
Jesús, que da vida, fortalece y guía a los creyentes y a la Iglesia.
Este misterio subraya que Dios es una comunidad de amor en sí mismo, lo cual invita a
los creyentes a vivir en unidad y amor con los demás.
Jesucristo: Vida, Enseñanzas y Misión
Jesucristo es el centro de la fe cristiana. Nacido en Belén, vivió y creció en Nazaret,
comenzó su ministerio público alrededor de los 30 años y, en un período de tres años, proclamó
el Reino de Dios a través de sus enseñanzas y milagros.
Vida: Jesús vivió una vida de humildad y servicio, siendo un ejemplo perfecto de amor,
compasión y obediencia a la voluntad del Padre. Desde el nacimiento en un pesebre hasta
su sacrificio en la cruz, su vida es un testimonio de entrega total.
Enseñanzas: Jesús enseñó a través de parábolas y sermones. Sus enseñanzas clave
incluyen el Sermón del Monte (donde se encuentran las Bienaventuranzas) y el
mandamiento del amor: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma
y con toda tu mente… Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:37-39).
Misión: La misión de Jesús fue salvar a la humanidad del pecado y ofrecer el camino de
la reconciliación con Dios. A través de su sacrificio en la cruz, abrió la puerta a la
salvación, mostrando el amor infinito de Dios. Tras su resurrección, Jesús envió a sus
discípulos a continuar su misión, lo que marca el comienzo de la misión evangelizadora
de la Iglesia.
3. LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
Definición de Sacramento
En la Iglesia Católica, un sacramento es un signo visible y eficaz de la gracia de Dios,
instituido por Jesucristo, a través del cual se transmite y otorga la vida divina a quienes lo
reciben. Los sacramentos son momentos especiales en los que los fieles experimentan la
presencia y acción de Dios en sus vidas. Cada sacramento tiene un significado profundo y
efectos espirituales específicos, ayudando al crecimiento en la fe y fortaleciendo la relación con
Dios.
Los Siete Sacramentos
Los sacramentos se dividen en tres categorías:
Sacramentos de Iniciación Cristiana:
Bautismo: Primer sacramento que introduce a la persona en la comunidad cristiana,
limpia del pecado original y la hace hijo o hija de Dios.
Confirmación: Completa la gracia del bautismo al fortalecer al creyente con el don del
Espíritu Santo, capacitándolo para ser un testigo activo de la fe.
Eucaristía: Sacramento en el cual el creyente recibe el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Es
la fuente y cumbre de la vida cristiana y el sacramento que alimenta y fortalece la fe.
Sacramentos de Curación:
Reconciliación (o Confesión): Sacramento en el que los fieles reciben el perdón de sus
pecados mediante la confesión, el arrepentimiento y la absolución por parte del sacerdote.
Unción de los Enfermos: Sacramento que proporciona consuelo y fortaleza a las
personas que están gravemente enfermas o cerca de la muerte, y les otorga paz y
esperanza en Dios.
Sacramentos al Servicio de la Comunidad:
Orden Sacerdotal: Sacramento por el cual algunos hombres son consagrados al servicio
de la Iglesia como diáconos, sacerdotes o obispos, dedicándose a la predicación y
administración de los sacramentos.
Matrimonio: Sacramento en el cual un hombre y una mujer se comprometen en una
unión santa, basada en el amor mutuo y la apertura a la vida, formando una familia
cristiana.
Importancia de la Confirmación y su Relación con el Bautismo y la Eucaristía
La confirmación es uno de los sacramentos de iniciación y, junto con el bautismo y la
Eucaristía, forma la base de la vida cristiana. En el bautismo, el creyente recibe el perdón del
pecado original y es introducido en la comunidad de la Iglesia; es el primer paso de fe. La
confirmación, en cambio, es el sacramento que sella y refuerza la gracia recibida en el bautismo
mediante el don del Espíritu Santo, fortaleciendo al creyente para asumir plenamente su
identidad y misión como cristiano.
La Eucaristía es el sacramento que nutre y alimenta la fe, permitiendo al creyente vivir
una unión íntima con Cristo y con su comunidad. Al recibir la confirmación, el creyente está
llamado a vivir su fe de manera activa y comprometida, participando plenamente en la vida
sacramental, especialmente en la Eucaristía, que es el alimento espiritual necesario para
fortalecer la fe en el día a día.
En conjunto, estos tres sacramentos permiten al cristiano crecer espiritualmente, vivir en
comunión con Dios y estar fortalecido para cumplir con su misión de testimonio y servicio en el
mundo
4. LA PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO
¿Quién es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima Trinidad en la fe cristiana, junto
con Dios Padre y Dios Hijo (Jesucristo). El Espíritu Santo es verdadero Dios y procede del amor
entre el Padre y el Hijo. A lo largo de las Escrituras, el Espíritu Santo se muestra como el
Consolador y Guía, quien acompaña a los creyentes, dándoles fortaleza y dirección. Su rol es
santificar, iluminar y capacitar a cada persona para vivir según la voluntad de Dios y cumplir con
la misión de la Iglesia.
En el Nuevo Testamento, el Espíritu Santo desciende sobre los apóstoles en Pentecostés,
llenándolos de coraje y sabiduría para predicar el Evangelio. Desde entonces, se entiende que el
Espíritu Santo está siempre presente y activo en la vida de la Iglesia y de cada cristiano,
fortaleciendo su fe y ayudándolos a seguir a Cristo.
Dones y Frutos del Espíritu Santo
Dones del Espíritu Santo: Son cualidades especiales que el Espíritu Santo otorga a los
creyentes para ayudarles a vivir su fe y a dar testimonio de ella. En la confirmación, se reciben
estos dones, que son siete:
Sabiduría: Ayuda a ver la vida y sus desafíos desde la perspectiva de Dios.
Entendimiento: Facilita una comprensión más profunda de las verdades de la fe.
Consejo: Da discernimiento para tomar decisiones justas y adecuadas.
Fortaleza: Da valor para enfrentar pruebas y dificultades en el camino de la fe.
Ciencia: Permite ver la creación y el mundo como obra de Dios y reconocer su presencia
en todas las cosas.
Piedad: Despierta un amor filial hacia Dios y una devoción sincera.
Temor de Dios: No se refiere al miedo, sino a un respeto profundo y reverente hacia Dios
y su grandeza.
Frutos del Espíritu Santo: Cuando una persona vive en el Espíritu y permite que actúe
en su vida, da frutos que reflejan su presencia. Según Gálatas 5:22-23, estos frutos son:
Amor
Gozo
Paz
Paciencia
Amabilidad
Bondad
Fidelidad
Mansedumbre
Dominio propio
Estos frutos reflejan el carácter y la influencia del Espíritu Santo en la vida del creyente,
y son visibles en sus actitudes, palabras y acciones.
Cómo Actúa el Espíritu Santo en la Vida Diaria
El Espíritu Santo actúa de diversas formas en la vida cotidiana de los creyentes,
inspirándolos y guiándolos a vivir conforme a la voluntad de Dios. Algunas formas en que el
Espíritu Santo influye y actúa en la vida diaria son:
Inspiración y Guía: El Espíritu Santo ilumina la mente y el corazón para tomar
decisiones según la voluntad de Dios, especialmente en momentos de duda o dificultad.
Fortaleza en la Prueba: En situaciones de sufrimiento, miedo o tentación, el Espíritu
Santo otorga la fortaleza necesaria para perseverar en la fe y vencer las dificultades.
Conciencia y Conversión: El Espíritu Santo ayuda a los creyentes a reconocer sus
errores, arrepentirse y buscar la reconciliación con Dios y con los demás. También los
motiva a mejorar y crecer en santidad.
Oración y Comunión con Dios: El Espíritu Santo intercede en la oración, inspirando a
los creyentes a orar sinceramente y a confiar en que Dios escucha sus súplicas (Romanos
8:26).
Servicio y Amor al Prójimo: El Espíritu Santo impulsa a los cristianos a vivir el amor al
prójimo, a servir a los demás y a practicar las virtudes, haciendo visible el amor de Dios
en el mundo.
Testimonio de Fe: El Espíritu Santo da a los creyentes la valentía para hablar de su fe y
compartir el Evangelio con otros, invitándolos a seguir a Cristo
5. LA IGLESIA Y LA COMUNIDAD
La Iglesia como Cuerpo de Cristo
La Iglesia es descrita en el Nuevo Testamento como el "Cuerpo de Cristo" (1 Corintios
12:27; Efesios 4:12). Este término simboliza la unidad y diversidad de todos los creyentes,
quienes, siendo muchos y con distintas funciones, están unidos en Cristo como una sola entidad
viva y espiritual. Cristo es la cabeza de este cuerpo, guiando y uniendo a todos los miembros en
una misión común. A través de los sacramentos, la enseñanza y la caridad, la Iglesia hace
presente a Cristo en el mundo.
Cada miembro de la Iglesia cumple un rol único y es llamado a participar activamente en
la vida y misión de la comunidad. Esta imagen del cuerpo enfatiza la interdependencia y la
importancia de cada creyente en la construcción de una comunidad unida y en la realización de la
misión de Cristo en la tierra.
La Importancia de la Comunidad Cristiana
La vida cristiana no es individualista; la comunidad cristiana es esencial para vivir la fe
en plenitud. En la Iglesia, los creyentes encuentran apoyo, guía y oportunidades para crecer
espiritualmente. La comunidad cristiana:
Proporciona Apoyo Espiritual: Los miembros se acompañan, oran juntos y ofrecen
apoyo en tiempos de alegría o dificultad, ayudándose mutuamente a vivir la fe de manera
más auténtica.
Fomenta el Crecimiento Espiritual y Moral: A través de la enseñanza, los sacramentos
y el ejemplo de vida de otros cristianos, la comunidad ayuda a cada miembro a madurar
en su fe y a vivir según los valores cristianos.
Es un Espacio de Celebración y Unión: La Iglesia reúne a los creyentes para celebrar la
Eucaristía y otros sacramentos, renovando y fortaleciendo la comunión con Dios y con
los demás.
Fomenta la Responsabilidad Social y la Caridad: La comunidad cristiana motiva y
organiza a sus miembros para servir a los necesitados y promover la justicia y la paz.
La Misión y el Servicio en la Vida del Cristiano
Cada cristiano, en virtud de su bautismo y confirmación, es llamado a vivir una misión en
el mundo: ser testigo del Evangelio y reflejo del amor de Cristo. La misión de la Iglesia, y de
cada uno de sus miembros, incluye:
Evangelización: Anunciar el Evangelio a través del testimonio de vida y de la palabra,
invitando a otros a conocer y seguir a Cristo. Cada cristiano es llamado a ser luz y sal en
el mundo, dando testimonio de la fe en su vida cotidiana.
Servicio a los Demás: El amor al prójimo es fundamental en la vida cristiana. Inspirados
en el mandamiento de Jesús de "amar al prójimo como a uno mismo" (Mateo 22:39), los
cristianos están llamados a servir a los más necesitados, promoviendo la dignidad
humana, la justicia y el respeto por los derechos de cada persona.
Construcción de una Sociedad Justa y Fraterna: La misión del cristiano incluye
trabajar por la paz, la justicia y el respeto a la creación. Esto implica vivir de manera
responsable, defender los derechos de los demás y promover una cultura de paz.
Santificación Personal y Comunitaria: A través de la oración, los sacramentos y el
ejercicio de las virtudes, el cristiano busca la santidad y ayuda a otros a vivir según la
voluntad de Dios
[Link] ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA
Tipos de Oración
La oración es la forma en que los cristianos se comunican con Dios, expresando sus
pensamientos, sentimientos y necesidades. Existen varios tipos de oración, cada uno con un
propósito específico:
Adoración: Es la oración que reconoce la grandeza, bondad y santidad de Dios. Es un
acto de amor y reverencia, en el que se reconoce a Dios como el creador y sustento de
todo lo que existe. Ejemplo: "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo..."
Petición: En esta oración, los creyentes presentan sus necesidades personales a Dios,
pidiéndole ayuda, orientación o fortaleza. Se basa en la confianza en Dios como Padre
amoroso que escucha y responde. Ejemplo: "Señor, ayúdame a tomar decisiones sabias en
mi vida."
Agradecimiento: Esta oración se dirige a Dios para expresar gratitud por las bendiciones
recibidas, ya sea en la vida cotidiana o en momentos especiales. Agradecer a Dios nos
ayuda a recordar su generosidad y amor constante. Ejemplo: "Gracias, Señor, por la
salud, la familia y las oportunidades que me has dado."
Intercesión: Es una oración de petición, pero dirigida a favor de otras personas. A través
de la intercesión, los cristianos piden a Dios por las necesidades de otros, mostrando así
amor y solidaridad. Ejemplo: "Señor, te pido por la salud de [nombre de persona] y su
pronta recuperación."
La Importancia de la Oración Personal y Comunitaria
La oración es esencial en la vida cristiana, ya que fortalece la relación con Dios y ayuda a
los creyentes a discernir su voluntad.
Oración Personal: La oración personal es la comunicación directa e íntima con Dios. En
ella, el creyente puede expresar sus pensamientos y emociones libremente. Esta oración
es fundamental para el crecimiento espiritual, ya que ayuda a profundizar en la relación
con Dios y a escuchar su voz en el silencio. La oración personal permite al cristiano
examinar su vida y buscar la guía divina en sus decisiones y acciones.
Oración Comunitaria: En la comunidad cristiana, la oración adquiere un sentido de
unidad. La oración comunitaria fortalece el vínculo entre los miembros de la Iglesia y
permite a los creyentes interceder juntos por sus necesidades y las del mundo.
Celebraciones como la misa son momentos en que la comunidad se une en oración,
renovando su compromiso con Dios y entre sí.
Ejemplos de Oraciones Católicas
El Padre Nuestro: Es la oración que Jesús enseñó a sus discípulos y expresa las peticiones
fundamentales de los creyentes: alabanza a Dios, solicitud del pan diario, perdón de los pecados
y fortaleza contra la tentación.
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal. Amén.
El Ave María: Es una oración dirigida a la Virgen María, madre de Jesús, pidiendo su
intercesión. Expresa confianza en su protección maternal.
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
El Credo: Es la profesión de fe cristiana. En él se expresan las creencias fundamentales de la
Iglesia Católica sobre Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, así como sobre la Iglesia y la vida
eterna.
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.
7LA VIDA MORAL Y LOS MANDAMIENTOS
Los Diez Mandamientos y su Significado
Los Diez Mandamientos son normas dadas por Dios a Moisés en el monte Sinaí y están
destinados a guiar la vida moral de los creyentes. Representan principios fundamentales que
permiten vivir en armonía con Dios y con los demás, y son esenciales para el desarrollo de una
vida ética y recta.
Amarás a Dios sobre todas las cosas: Este mandamiento nos llama a poner a Dios en el
centro de nuestras vidas, reconociéndolo como la fuente de todo bien y el único digno de
adoración y entrega total.
No tomarás el nombre de Dios en vano: Nos invita a respetar y reverenciar el nombre de
Dios, evitando el uso irrespetuoso o trivial de su nombre.
Santificarás las fiestas: Nos llama a dedicar un tiempo especial a Dios, especialmente a
través de la participación en la misa dominical y el descanso, reconociendo la importancia de
renovar nuestro espíritu y dedicar tiempo a la oración y a la comunidad.
Honrarás a tu padre y a tu madre: Nos recuerda la importancia de respetar, obedecer y
cuidar a nuestros padres y familiares, reconociendo el valor de la familia como base de la
sociedad.
No matarás: Nos exhorta a respetar y proteger la vida de los demás y a evitar cualquier
acto de violencia o daño. Esto incluye tanto la vida física como la dignidad y el bienestar de las
personas.
No cometerás actos impuros: Nos llama a vivir la sexualidad con respeto y
responsabilidad, en el contexto del amor y el compromiso, promoviendo la pureza y la fidelidad.
No robarás: Nos exhorta a respetar los bienes ajenos, a ser honestos en todas nuestras
acciones y a compartir los recursos con justicia.
No darás falso testimonio ni mentirás: Nos llama a ser personas sinceras, a respetar la
verdad y a evitar las mentiras y el engaño, protegiendo la reputación y la dignidad de los demás.
No consentirás pensamientos ni deseos impuros: Nos exhorta a mantener la pureza de
pensamiento y a rechazar los deseos que deshumanicen a las personas, cultivando el respeto y el
amor verdadero.
No codiciarás los bienes ajenos: Nos llama a vivir con sencillez y generosidad, evitando
la envidia y el materialismo, y promoviendo una actitud de gratitud y confianza en la providencia
de Dios.
Los Valores Cristianos y la Ética en la Vida Cotidiana
Los valores cristianos son principios que guían el comportamiento y las decisiones,
inspirados en las enseñanzas de Jesús y en la dignidad de toda persona. Algunos valores
fundamentales incluyen:
Amor: Es el valor central del cristianismo, que lleva al creyente a amar a Dios y a los
demás de manera incondicional y desinteresada.
Perdón: Jesús enseña la importancia de perdonar a quienes nos ofenden, promoviendo la
reconciliación y la paz.
Honestidad: El cristiano debe vivir con integridad y verdad, siendo fiel a sus principios y
actuando con transparencia.
Justicia: Se basa en respetar los derechos de los demás y actuar de manera equitativa,
buscando el bien común.
Humildad: Este valor nos recuerda que todo don proviene de Dios, llevándonos a
reconocer nuestras limitaciones y a servir a los demás con humildad.
Solidaridad: Nos invita a preocuparnos por el bienestar de los demás y a ayudar a quienes
están en necesidad, promoviendo la fraternidad.
En la vida cotidiana, vivir estos valores implica tomar decisiones que reflejen el respeto,
la caridad y la justicia. Las actitudes como la honestidad en el trabajo, la generosidad con los
necesitados y el respeto en las relaciones son ejemplos de cómo los valores cristianos pueden ser
aplicados diariamente.
Reflexión sobre el Amor al Prójimo
El amor al prójimo es uno de los mandamientos más importantes que Jesús dejó a sus
seguidores: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39). Este amor no es solo un
sentimiento, sino un compromiso activo de respeto, compasión y generosidad hacia todos, sin
distinción. Jesús enseñó a amar incluso a los enemigos, lo cual desafía a los creyentes a superar
prejuicios y barreras para construir un mundo más fraterno.
Amar al prójimo significa:
Respetar la dignidad de cada persona: Reconocer que todos, sin excepción, son valiosos a
los ojos de Dios y merecen ser tratados con respeto y bondad.
Comprometerse con la justicia y la paz: El amor al prójimo lleva a buscar el bienestar de
los demás y a defender sus derechos, promoviendo una sociedad donde todos puedan vivir con
dignidad.
Ofrecer ayuda y solidaridad: El cristiano está llamado a actuar con compasión y a ayudar
a los que sufren o están en necesidad, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien se acercó a los más
pobres y marginados.
Perdonar y reconciliarse: El amor implica también perdonar y dejar de lado el rencor,
buscando la paz en las relaciones y la unidad con los demás.
8. PREPARACIÓN PARA EL SACRAMENTO
El Rito de la Confirmación
La confirmación es el sacramento en el cual el cristiano recibe el Espíritu Santo de forma
plena, reafirmando y completando la gracia recibida en el bautismo. El rito de la confirmación
incluye varios momentos simbólicos y gestos que expresan el significado profundo de este
sacramento:
Renovación de las Promesas Bautismales: El candidato renueva las promesas de su
bautismo, reafirmando su fe en Dios y su rechazo al pecado y al mal.
Imposición de Manos: El obispo o sacerdote extiende sus manos sobre los candidatos y
ora para que reciban el Espíritu Santo, invocando los dones que fortalecerán su vida
cristiana.
Unción con el Crisma: El ministro unge la frente del confirmando con el Santo Crisma
(aceite consagrado), mientras pronuncia las palabras: “Recibe por esta señal el don del
Espíritu Santo”. Esta unción es símbolo de fortaleza y dedicación a la misión cristiana,
recordando la unción de Cristo como profeta, sacerdote y rey.
El Signo de la Paz: El obispo o sacerdote realiza el signo de la paz, simbolizando la
unión y la comunión con toda la Iglesia. El confirmando es recibido oficialmente como
un miembro adulto en la comunidad de fe.
Compromiso como Cristiano Confirmado
La confirmación marca un nuevo compromiso para vivir y dar testimonio de la fe con
madurez y responsabilidad. Ser un cristiano confirmado implica:
Asumir la Fe con Responsabilidad: Después de la confirmación, el cristiano es llamado
a vivir su fe activamente, participando en la vida de la Iglesia, asistiendo a la misa,
rezando y buscando crecer en conocimiento de Dios y en virtudes.
Ser Testigo de Cristo en el Mundo: Como discípulo de Cristo, el confirmado es enviado
a compartir el Evangelio en su entorno, mostrando el amor de Dios a través de sus
palabras, acciones y servicio a los demás.
Vivir Según los Dones del Espíritu Santo: La confirmación dota al cristiano de los
dones del Espíritu Santo (sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y
temor de Dios), los cuales deben guiar su vida y ayudarle a cumplir su misión de vivir
conforme al Evangelio.
Compromiso con la Comunidad: La confirmación une al cristiano más estrechamente a
la Iglesia, invitándolo a participar activamente en su comunidad parroquial y a colaborar
en iniciativas de servicio y caridad.
El Rol del Padrino/Madrina en la Confirmación
El padrino o madrina desempeña un papel esencial en el proceso de la confirmación,
actuando como guía y apoyo espiritual para el confirmando. Sus responsabilidades incluyen:
Ser Modelo de Vida Cristiana: El padrino o madrina debe ser alguien que viva la fe
católica activamente y con integridad, sirviendo de ejemplo en la práctica de valores y
virtudes cristianas.
Acompañar y Apoyar al Confirmando: Durante y después del proceso de
confirmación, el padrino o madrina debe acompañar al joven en su crecimiento espiritual,
brindándole consejos, orientación y apoyo en su vida de fe.
Participar en la Ceremonia: Durante el rito de la confirmación, el padrino o madrina
coloca su mano sobre el hombro del confirmando, simbolizando su compromiso de ser
una fuente de apoyo espiritual y una guía en el camino de la fe.
Continuar el Apoyo Después de la Confirmación: La labor del padrino o madrina no
termina con el sacramento. Se espera que continúe siendo un referente y acompañante
para el confirmado en su vida cristiana, promoviendo su compromiso con la fe y el
servicio.