El preescolar Marta Lucila Contreras, para estos carnavales pedagógicos
estudiantiles
2025, por la calidad educativa y juntos por el rescate de la identidad merideña,
he marcado
en el quinto bloque de los énfasis curriculares, el maravilloso mundo de la
lectura y escritura,
cuyo eslogan es, Mérida es la ciudad de los caballeros, trae una hermosa comparsa
llena
de magia, brillo y color, basada en el extraordinario cuento de hadas, El Mago de
Oz.
Había una vez una niña llamada Dorothy que vivía en Kansas, un día un fuerte
tornado
se acercó a su granja y la arrastró hasta un mundo mágico y colorido llamado Oz.
Dorothy se encontró en medio de un camino amarillo y decidió seguirlo en busca de
ayuda
para regresar a casa, en su camino conoció a un espantapájaro que deseaba tener un
cerebro,
a un hombre de ojalá.
A un león de plata que anhelaba un corazón y un león cobarde que quería valor.
Juntos decidieron ir a Ciudad Esmeralda para encontrar al Mago de Oz, quien se
decía que
podía cumplir sus deseos.
En su camino se enfrentaron a muchos desafíos y derrotaron a la bruja del oeste,
pero también
conocieron grandes amigos, demostrando coraje y determinación.
Finalmente, se encontraron con el mago de Oz, quien se decía que podía cumplir sus
deseos
y que podía ayudar a la vida.
En su camino se encontró con el mago de Oz, quien se decía que podía cumplir sus
deseos.
Sin embargo, descubrieron que él no era realmente mágico, sino un hombre común y
corriente.
A pesar de esto, el mago prometió ayudarlos.
Al espantapájaros le dio un diploma para tener un cerebro simbólico, al hombre de
ojalá un corazón hecho de seda, y al león un amuleto que le dio valor.
Pero cuando llegó el momento de que Dorothy regresara a casa, el mago no sabía
cómo
ayudarla.
El mago no sabía cómo ayudarla.
El mago no sabía cómo ayudarla.
El mago no sabía cómo ayudarla.
El mago no sabía cómo ayudarla.
El mago no sabía cómo ayudarla.
Fue cuando una hermosa hada le dijo que podía regresar a casa con solo golpear sus
zapatos
rojos tres veces y repetir, no hay lugar como el hogar.
Dorothy hizo lo que le dijeron, y en un instante se encontró junto con su familia.
Dorothy aprendió que aunque Oz es un lugar mágico, el verdadero hogar y las
personas
que amamos son lo más importante.
Nos recuerda que a veces lo que buscamos está más cerca de lo que creemos, y que
el verdadero hogar siempre estará en el corazón de aquellos que amamos.