Trabajo Práctico: Criptomonedas en el Marco del Derecho Penal Económico
1-Introducción
a-Breve contextualización sobre el surgimiento y características de las criptomonedas,
haciendo mención sobre el bitcoin.
b-¿Cuál es la importancia de las criptomonedas en el ámbito económico?
c-¿Qué es la tecnología blockchain? ¿Qué es el modelo P2P o peer to peer? y ¿cómo éstas se
vinculan con las criptomonedas?.
2-Regulación de las Criptomonedas
a-Análisis de la regulación actual de las criptomonedas a nivel internacional y nacional.
b-¿Qué diferencias y similitudes existen entre la regulación de las criptomonedas y la
regulación de monedas tradicionales?.
3-Delitos Relacionados con Criptomonedas
a-Identificación y análisis de los delitos más comunes relacionados con las criptomonedas
(lavado de dinero, fraude, evasión fiscal, etc.).
b-¿Cómo pueden las criptomonedas facilitar la comisión de delitos económicos?
c-¿Qué medidas pueden tomar los sistemas legales para combatir los delitos relacionados
con criptomonedas de manera efectiva?
d-Mencione medidas investigativas en casos que involucren criptomonedas y cuáles son sus
desafíos en la obtención de evidencia.
e-¿Se puede embargar o decomisar criptomonedas en el marco de un proceso penal?, de ser
así, ¿cómo es el procedimiento y cuál es la diferencia con bienes tangibles?
4-Caso Práctico: Investigación y Análisis
a-Del caso “Bobinas Blancas”, explique brevemente los hechos, la investigación y cómo se
resolvió.
5-Conclusiones
a-Recapitulación de los puntos principales discutidos en el trabajo.
b-Reflexión sobre los desafíos y oportunidades que representan las criptomonedas desde el
punto de vista del derecho penal económico.
1) a- Las criptomonedas surgieron como una respuesta a la necesidad de un sistema
financiero más transparente y descentralizado. Se crearon en el año 2008 con la publicación
del “White paper” de Satoshi Nakamoto sobre Bitcoin, convirtiéndose en uno de los
mercados no regulados más grandes. Bitcoin introdujo el concepto de una red de pago
peer-to-peer que no requiere intermediarios, utilizando una tecnología llamada blockchain
para registrar todas las transacciones de manera segura y permanente. Que, si bien ha
revolucionado positivamente muchos aspectos del sistema financiero, ha sido susceptible de
ser explotada para favorecer la actividad ilícita. Esto es así, debido a que el uso de bitcoins
permite a cualquier persona transferir valores casi instantáneamente a un costo muy bajo o
inexistente, con mínimas barreras para el ingreso y sin dejar rastro en papel. (GAFILAT).
Las criptomonedas tienen las siguientes características:
● Transacciones rápidas: Las criptomonedas permiten realizar transacciones más ágiles
que las transferencias bancarias tradicionales.
● Seguridad: Utilizan técnicas de cifrado avanzadas para asegurar las transacciones y
minimizar la posibilidad de fraude.
● Sin intermediarios: Las transacciones se realizan directamente entre usuarios, sin la
necesidad de intermediarios financieros.
● Globales: Pueden ser utilizadas en cualquier parte del mundo, sin restricciones
geográficas.
● Descentralización: Operan en una red distribuida y no están controladas por ninguna
entidad central, como un banco o gobierno.
● Protección contra falsificación: La criptografía previene la falsificación o duplicación
de las criptomonedas.
b- Aunque las criptomonedas pueden ser explotadas para actividades ilícitas, tienen una
gran importancia en el ámbito económico y ofrecen oportunidades para mejorar la eficiencia
y transparencia de las transacciones financieras. Esto es asi debido a que la diferencia de las
monedas tradicionales, las criptomonedas operan en una red descentralizada, lo que
significa que no están controladas por ninguna entidad central como un gobierno o banco
central, ofrecen acceso a servicios financieros a personas que no tienen cuentas bancarias
tradicionales, especialmente en regiones donde el acceso a la banca es limitado. Utilizan la
tecnología blockchain, la cual proporciona un registro inmutable y transparente de todas las
transacciones, aumentando la seguridad y reduciendo el fraude. Permiten transferencias de
valor rápidas y económicas a nivel internacional, sin la necesidad de intermediarios, lo que
puede reducir los costos y tiempos de transacción y algunas criptomonedas ofrecen mayor
privacidad en las transacciones, lo que es valorado por usuarios que prefieren mantener el
anonimato. (https://easyfreeconomics.com).
c- El Blockchain: es una forma de registro o “libro mayor” que funciona encadenando
bloques de datos. Cada uno de estos bloques contiene información acerca de la operación
que se están realizando. Los elementos iniciales y finales del bloque se relacionan,
respectivamente, con el bloque anterior y posterior. De este modo, la modificación del
bloque corrompería la cadena al completo, aunque es prácticamente imposible su
alteración. Además, la tecnología basada en cadenas de bloques funciona de modo
distribuido, con múltiples computadoras que operan simultáneamente con la cadena, lo cual
hace extremadamente difícil comprometerse mediante un ataque informático. Cada
criptomoneda tiene su propia Blockchain. Los sistemas Par-a-par (“peer-to-peer” o P2P), son
los sistemas de comunicación o intercambio de archivos en la que todos o algunos aspectos
funcionan sin clientes ni servidores fijos como intermediarios, sino mediante una serie de
nodos que se comportan como iguales (“pares”) entre sí.
La combinación de estas dos tecnologías se vinculan con las criptomonedas ya que estas
permiten que operen de manera segura, transparente y eficiente. El blockchain proporciona
la infraestructura para registrar y verificar transacciones, mientras que el modelo P2P facilita
la interacción directa entre los usuarios, le dan a estos un control total sobre sus
transacciones y fondos, haciendo que las criptomonedas sean resistentes a la censura y a la
interferencia de terceros.
2) a- A nivel internacional tenemos la guía de recomendaciones establecidas por el Grupo de
Acción Financiera Internacional (GAFI) -a través de las llamadas FATF Recommendations- o
por la “Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada
Transnacional” cuyo propósito es el desarrollo y la promoción de estándares internacionales
para combatir el LA/FT y la proliferación de armas de destrucción masiva (FP).
De conformidad con la Recomendación 1 del GAFI, mediante dicho enfoque, las autoridades
competentes, Instituciones Financieras y Actividades y Profesiones No Financieras
Designadas (APNFD) deben ser capaces de asegurar que las medidas dirigidas a prevenir o
mitigar el LA/FT/FP tengan correspondencia con los riesgos identificados, permitiendo tomar
decisiones sobre cómo asignar sus propios recursos de manera más eficiente.
El GAFI emitió informe denominado Monedas Virtuales–Definiciones Claves y Riesgos
Potenciales de LA/FT/FP, relativo a los riesgos que implican las monedas virtuales, siendo
uno de los más significativos el anonimato, lo que dificulta la trazabilidad de las operaciones.
Además, diseminó las Directrices para un enfoque basado en riesgo para Monedas Virtuales,
en donde se recomiendan los lineamientos que deben implementar las autoridades de los
países miembros para identificar, evaluar y mitigar los riesgos de estos instrumentos, como
así también, la necesidad de aplicar sanciones. En la Recomendación 15 del GAFI se exige
que los PSAV tengan licencia o estén registrados, se encuentren regulados a efectos
identificar, evaluar, administrar y mitigar los riesgos de LA/FT/FP, y estén sujetos a sistemas
efectivos de monitoreo o supervisión.
En nuestro país, recientemente se ha avanzado en la regulación de criptomonedas con la
reforma de la Ley 25.246 de prevención de lavado de activos la cual incluye cambios en el
Código Penal, en la Unidad de Información Financiera (UIF) y también la creación de un
Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV). De ese modo, todas las
empresas que operen con criptomonedas en la Argentina deberán inscribirse en ese registro
y someterse a la “supervisión, regulación, inspección, fiscalización y sanción” del Gobierno a
través de la Comisión Nacional de Valores (CNV). Dicha regulación busca transparentar el
mercado y cumplir con los requerimientos del GAFI.
Deberán inscribirse en el registro de la Comisión Nacional de Valores las personas humanas
o jurídicas (empresas) residentes en la Argentina, o bien que no sean residentes, pero
operen en la Argentina y que realicen entre sus actividades: el intercambio de activos
virtuales con monedas convencionales o de activos virtuales entre sí; su transferencia,
custodia o administración y la provisión de servicios financieros vinculados a los activos
virtuales.
Para su registro deberán informar su denominación o razón social, CUIT, CDI o clave de
identificación. Estatuto social vigente, representante legal o apoderado, domicilio legal y
domicilio donde se realiza la actividad: teléfono, correo electrónico, sitio web, identificación
de su actividad principal y cuál o cuáles es de las fijadas como criterio para ser PSAV realizan.
Si bien el registro no implica licencia otorgada por parte de la CNV, los PSAV deberán indicar
su condición y su número de registro en sus redes sociales, su web y cualquier comunicación
pública. Cabe destacar que no podrán registrarse las personas humanas o jurídicas
domiciliadas, constituidas o residentes en jurisdicciones consideradas “no cooperantes o de
alto riesgo”.
En términos de las obligaciones que tendrán los PSAV con la UIF, la normativa establece un
enfoque de riesgo. Es decir, fija criterios para definir si una operación ejecutada o tentada
por el cliente fuera utilizada para el LA/FT/FP, muy similares a cualquier otro Sujeto Obligado
y en base a los estándares del GAFI de operatoria de los PSAV. Para ello, demanda a los PSAV
que detallen cuáles son sus políticas, procedimientos y controles para identificar, evaluar,
monitorear, administrar y mitigar eficazmente los riesgos de LA/FT/FP a los que se encuentra
expuesto y cumplir con las obligaciones exigidas por la normativa vigente. Los PSAV deben
inscribirse en un plazo de 45 días en el registro de CNV y, posterior a la inscripción ante CNV,
30 días para registrarse como Sujetos Obligados ante UIF.
b- Diferencias: Las criptomonedas ofrecen un mayor grado de anonimato en comparación
con las monedas tradicionales lo que plantea un problema para la regulación y el control del
lavado de activos y la financiación del terrorismo (LA/FT). La mayoría de las criptomonedas
operan en una red descentralizada sin un órgano de supervisión central, a diferencia de las
monedas tradicionales que están reguladas por bancos centrales y otras autoridades
financieras. Las criptomonedas utilizan la tecnología blockchain.
Similitudes: Ambas monedas están sujetas a regulaciones para prevenir el lavado de activos
y la financiación del terrorismo, buscan una forma de proteger a sus usuarios por robo y
estafa.
3) a- -Fraudes informáticos: El fraude informático con criptomonedas es un ciberdelito que
consiste en manipular el funcionamiento normal de un sistema y modificar el proceso
automatizado. Algunos ejemplos de fraude informático con criptomonedas son:
● Cryptojacking:El uso de la potencia de los ordenadores para generar criptomonedas
sin el consentimiento del propietario.
● Fraude de criptomonedas:Incentivar a los inversores a comprar y mantener
criptomonedas mediante información engañosa o falsa publicada en foros, redes
sociales y comunidades en línea.
● Pishing: Obtener las claves de acceso al monedero de criptomonedas de la víctima
mediante técnicas de engaño.
● Deep fakes: Conseguir que los inversores inviertan en "nuevas criptomonedas"
mediante Inteligencia Artificial.
-Evasión fiscal: Implica no declarar o subdeclarar las ganancias obtenidas a través de
actividades como la minería, el trading o cualquier otra operación que genere beneficios
económicos. Esto incluye: No incluir en la declaración de impuestos las ganancias obtenidas
por la venta o intercambio de criptomonedas, declarar menos ingresos de los realmente
obtenidos a través de actividades con criptomonedas para reducir la carga tributaria o, no
declarar la posesión de criptomonedas o utilizar wallets anónimas para evitar que sean
detectadas por las autoridades fiscales.
-Lavado de dinero: Consiste en utilizar las criptomonedas para ocultar el origen ilícito de
fondos y reintegrarlos al sistema financiero como si fueran legítimos.
-Financiación del terrorismo: Transferir criptomonedas para financiar actividades terroristas.
-Robo de fondos: Hackeos a plataformas de intercambio o carteras digitales para robar
criptomonedas.
-Ransomware: Malware que exige un rescate en criptomonedas para desbloquear sistemas
infectados.
b- Las criptomonedas permiten la ejecución de transacciones monetarias en un entorno no
regulado ni controlado por organismos de vigilancia como pueden ser las autoridades
fiscales y los organismos de prevención de blanqueo de capitales. Las transacciones son casi
inmediatas en la mayoría de los casos, irreversibles y es complicada la identificación de los
titulares de las carteras, ya que las transacciones son públicamente verificables en el “libro
mayor” pero los titulares de las “cuentas” no están identificados ante una autoridad. Se
puede transferir cantidades de dinero entre países sin enfrentarse a procesos burocráticos o
a esperas ya que las carteras no se encuentran en un país determinado, sino que residen
únicamente en la blockchain.
c- Una de las medidas que pueden tomar los sistemas legales para combatir los delitos
relacionados con criptomonedas, son las recomendaciones del GAFI donde se prevén
situaciones que pueden generar un desconocimiento del cliente, lo que, por
consiguiente, facilite que ingrese en el sistema financiero legal dinero ilícito. Estas
medidas ayudan a disminuir las chances del ilícito pero no evitan el lavado de activos con
criptomonedas, ya que hay criptoactivos que operan por fuera de plataformas legales, como
la denominada “Monero”.
En la N° 10 se establece, entre otras cosas, que las instituciones financieras prohíban
que se abran cuentas con nombres ficticios o cuentas anónimas y que tomen medidas
de Debida Diligencia del Cliente (DDC), como identificar al cliente por medio del uso de
documentos de identidad o información confiable, obtener información sobre el
propósito y carácter que se le intenta dar a una relación comercial, establecer cuando
sea necesario la fuente de los fondos, entre otras medidas que resulten eficaces para el
control de trazabilidad. Dicha recomendación trata de que, si durante una relación
comercial o un negocio aislado, la institución financiera sospecha que las transacciones
se relacionan con el lavado de activos, la institución debe intentar identificar y
verificar la identidad, tanto del cliente como del beneficiario final. Además, debe hacer
un reporte de operación sospechosa a la UIF.
Otra de las recomendaciones importantes es la N° 11, la cual se exige a las instituciones
financieras el mantenimiento de los registros por un período de 5 años (como mínimo) de
las transacciones, tanto nacionales como internacionales, así como también que sean
remitidas a la autoridad competente, cuando así lo requieran. El registro que debe efectuar
la institución debe ser eficaz para servir de prueba de una posible comisión del delito de
lavado de activos o financiamiento del terrorismo, por lo que la recopilación de la
información debe ser clara.
Por último, en la recomendación N°15, se establece la obligación de los países y las
instituciones financieras de detectar riesgos de lavado de activos que pudieran surgir por el
uso de nuevas tecnologías que pudieren surgir en el futuro. Y, respecto a los criptoactivos,
especialmente dispone que los países deben garantizar que los proveedores de servicios de
activos virtuales estén regulados según las medidas ALA/CFT (Anti Lavado de Activos y
Contra Financiamiento del Terrorismo) y tengan alguna especie de registro. (GAFILAT.ORG)
d- En la Blockchain quedan registradas todas las transacciones que realizó el titular de un
determinado monedero de AV, en orden cronológico. Respecto de cada operación, se
consigna la ID de la transacción (valor hash), la fecha y hora en que se llevó a cabo, la
dirección de origen y destino, el monto transferido, el costo de la transacción (esto es, la
comisión cobrada por los mineros que la procesaron) y el saldo restante (esto es, cuantos
bitcoins le quedan al emisor y cuantos al receptor al cabo de la operación).
A partir de los datos consignados en la Blockchain, las agencias de investigación pueden
conocer el historial completo de transacciones de una determinada dirección de AV,
incluyendo las direcciones de todos los usuarios con las que efectuó transacciones y la fecha,
hora y monto exacto transferidos, como así también la cadena completa de transacciones
efectuada por cada AV desde su creación y las direcciones IP asociadas a cada dirección de
AV (a menos que el/la usuario/a se conecte con la red a través de una herramienta de
anonimato como un VPN o el sistema TOR). El análisis de este conjunto de datos, y su
entrecruzamiento con la información que se obtenga de otras fuentes puede resultar
fundamental para detectar la actividad delictiva con AV, identificar a sus responsables y
conseguir evidencia incriminatoria.
También, los usuarios de AV involucrados en actividades ilícitas pueden ser identificados
mediante un análisis de la Blockchain centrado en los patrones que surgen de su historial de
transacciones. Ello así, desde que la actividad de estos por lo general difiere de la de los que
se dedican a la actividad lícita. Los usuarios ilegales tienden a efectuar un número mayor de
transacciones, pero por montos menores. Por consiguiente, los usuarios ilícitos suelen
retener los AV por menos tiempo, lo cual es consistente con la intención de prevenir la
incautación de los mismos por parte de las autoridades.
En este marco de análisis de la Blockchain coexisten distintos métodos para procurar la
desanonimización de los usuarios de AV, a partir de los datos conocidos y de la explotación
de las características inherentes al ecosistema de criptomonedas que facilitan la
identificación de quienes operan en dicho ámbito, los cuales incluyen: a) El rastreo de las
transacciones originadas en los “monederos calientes” (online) de los principales mercados
ilícitos de la Red oscura, recopilando las direcciones de todos los clientes y minando la
información resultante. b) La segmentación (“Clustering”) de los usuarios a partir de las
diferencias -ya reseñadas- entre los que suelen operar con fondos de origen ilícito y los que
recurren a los AV con fines lícitos. c) La exploración de la topología de la red de AV para
identificar “comunidades” de usuarios con base en las transacciones entre ellos/as. d) El
aprovechamiento de la información contenida en foros y otros ámbitos de la Red oscura
sobre usuarios de AV involucrados en operatoria ilegal, incluyendo direcciones de AV
pseudónimos o apodos, referencias sobre su actividad que puedan arrojar indicios sobre su
ubicación, etc.
Algunos desafíos que puede presentar esta medida investigativa en la obtención de
evidencias para mi, primeramente, es que al ser una tecnología compleja requiere del uso
de herramientas tecnológicas adecuadas, y un alto nivel de conocimiento técnico para su
análisis, por lo que puede llegar hacer un obstáculo para los investigadores que no están
familiarizados con la tecnología. Las evidencias digitales podrían ser modificables, y esto
podría impactar en la legitimación posterior de la evidencia. Además, aunque las
transacciones de blockchain son transparentes y rastreables, las identidades de los
participantes a menudo están ocultas y esto puede dificultar la identificación de los
individuos involucrados en las transacciones. También puede pasar que algunas
criptomonedas tengan características de privacidad mejoradas, como transacciones
privadas, lo que puede hacer que el rastreo de transacciones sea aún más difícil.
e- Si, se puede embargar o decomisar criptomonedas en el marco de un proceso penal. En el
marco de la preparación previa del procedimiento de incautación o decomiso, se
recomienda primeramente averiguar qué clase de monederos y AV opera la persona objeto
de investigación. Esto es necesario ya que no todos los monederos admiten múltiples
criptomonedas, a la vez que las diferencias entre las distintas clases de monederos influyen
sobre la metodología técnica a utilizar para concretar la transferencia de los AV contenidos
en el mismo. Además, la identificación es esencial, ya que estas sólo pueden ser transferidas
a una dirección correspondiente a su propia Blockchain.
Es importante contar con autorización judicial para llevarla a cabo antes de proceder la
realización de cualquier registro que pueda derivar en el hallazgo del/los monedero/s de la
persona objeto de investigación. La planificación previa a la incautación o decomiso
comprende también la generación de direcciones de AV controladas por la AOP o autoridad
que esté a cargo del procedimiento de conformidad con la legislación local.
A tal efecto, se recomienda que las claves públicas y privadas se generen con una aplicación
de monedero en una computadora no conectada a Internet, y utilizar luego un explorador
de Blockchain para verificar que no haya registro de la dirección pública en la misma.
Finalmente, la clave pública debe transferirse de la computadora inicial a una computadora
portátil equipada con las aplicaciones necesarias para efectuar una transferencia de AV, que
es la que va a llevarse al procedimiento para concretar la incautació, la cual finaliza
transfiriendo los AV desde la dirección de la persona objeto de investigación a la controlada
por la autoridad competente.
Las diferencias entre las AV y los bienes físicos impactan en la forma en que debe encararse
la incautación o decomiso. Al tratarse de monedas descentralizadas, no existe un banco
central o institución similar que pueda inmovilizar los fondos en cumplimiento de una orden
judicial, además las transacciones son siempre irreversibles una vez confirmada en la
respectiva Blockchain. Dicho carácter descentralizado, determina que cualquier persona que
tenga la clave privada, pueda disponer los fondos asociados con la dirección de AV
correspondiente a dicha clave. Al existir múltiples copias de cada clave privada, almacenadas
en distintos lugares y en distintos formatos, pueden llegar a tener acceso diferentes
personas por lo que impide que pueda adoptarse una medida cautelar que inmovilice los
fondos sin necesidad de que las autoridades tomen posesión de los mismos, como el
congelamiento o embargo, toda vez que, mientras las criptomonedas se encuentren en el
monedero de la persona sospechosa, incluso si esa persona se encuentra en custodia,
cualquier tercero que cuente con la clave puede transferir los AV, de modo irrevocable, a
otra dirección.
4) Hechos: La causa comenzó en 2017 a partir de un aviso del departamento de control de
drogas de Estados Unidos, la (DEA), a la División de Operaciones Federales de la Policía
Federal Argentina (PFA) en la que advertía una operación de narcotráfico en Argentina,
referida a actividades de exportación de estupefacientes. Así, se pudo comprobar que una
organización narcocriminal integrada por tres ciudadanos mexicanos y cuatro argentinos
recibían financiamiento desde México y operaban en nuestro país a través de una firma “Can
Trade Connections” la cual utilizaban para exportar bobinas de acero hacia España-Canadá
para camuflar sustancias estupefacientes.
Investigación: Con las investigaciones por la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la
Policía Federal, el 18 de junio de 2017 se desbarató la organización narcocriminal a la cual se
le secuestró un total de 1862,17 kilogramos de cocaína. Una parte de los estupefacientes
fueron puestos dentro de ocho bobinas de acero en un galpón en el Parque Industrial de
Bahía Blanca y el resto había sido colocado dentro de bolsas de arpillera en un galpón en la
localidad Perdriel, en Mendoza.
Los ciudadanos mexicanos se encargaban de administrarles los galpones donde se guardaba
la droga y de proveer el transporte y los traslados a los mexicanos. A su vez, uno de los
argentinos colaboró en la importación de equipos y máquinas para acondicionar los
estupefacientes, en el encargo del traslado de la mercadería a Bahía Blanca y en realizar los
trámites de exportación de ese material.
Mientras que otro argentino (Emanuel Garcia) fue acusado por lavado de activos a través de
las criptomonedas, ya que se acreditó que puso a disposición sus habilidades para transferir
los bienes en dinero efectivo y entregarlos a los ciudadanos mexicanos siendo el objetivo el
financiamiento del armado criminal.
El operador de los criptoactivos recibía transferencias de divisas de parte de integrantes de
la organización criminal que se encontraban en el exterior, destinadas a los integrantes de
esa organización que se hallaban en el país, mediante transacciones realizadas en la moneda
virtual bitcoin, aprovechando la falta de un organismo de control que regule la operatoria, y
la ventaja de que las operaciones resultan difícilmente asignables a una persona en
particular, todo lo cual diluye toda posible trazabilidad para establecer el origen y destino del
dinero. El operador recibia las acreditaciones de bitcoins, por orden de un tercero, y fue el
operador quien luego entregó su equivalente en dólares a distintas personas de
nacionalidad extranjera, quienes se identificaron mediante la exhibición de un billete con
una numeración específica.
Resolución: El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca condenó a los 7
integrantes: Max Rodríguez Córdova recibió una pena de 15 años de prisión y una multa de
900 unidades fijas, mientras que Jesús Madrigal Vargas y Gilberto Acevedo Villanueva fueron
condenados a 14 años de prisión y a una multa de 750 unidades fijas. Los tres ciudadanos
mexicanos fueron considerados coautores penalmente responsables del delito de
almacenamiento ilegal de estupefacientes, agravado por la intervención de tres o más
personas organizadas para cometerlo.
Los argentinos que integraron la organización, Marcelo Rafael Cuello y Amílcar Darío
Martino recibieron una pena de seis años de prisión y una multa de 550 unidades fijas, en
tanto que Dario Maximiliano Cuello fue condenado a cinco años de prisión y una multa de
450 unidades fijas. Los tres fueron considerados como partícipes secundarios del delito de
almacenamiento ilegal de estupefacientes, agravado por la intervención de tres o más
personas organizadas para cometerlo.
Mientras que el operador de bitcoins, Emmanuel Garcia (argentino) fue sentenciado por
autor material y penalmente responsable del delito de lavado de activos de origen ilegal
(artículos 45 y 303, inciso primero, del Código Penal) por la acción típica establecida en la
norma de “administrar”, ya que manejó los bienes de la organización criminal, realizando
gestiones vinculadas con la transferencia y movimiento de dinero de moneda
extranjera.
5) Por una parte, las criptomonedas han facilitado las transacciones y promovido la agilidad
en el sistema financiero digital, pero por otra parte, debido a su naturaleza descentralizada y
la falta de regulación pueden facilitar actividades ilícitas como el lavado de dinero, la evasión
fiscal y el financiamiento del terrorismo por lo que se ha convertido en un reto para el
derecho penal frente a la persecución de delincuentes invisibles.
Debido a las oportunidades y desafíos que representan, sería crucial encontrar un equilibrio
entre la protección contra actividades ilícitas y la promoción de la innovación y el desarrollo
económico, siendo una de las bases importantes para esto, la educación hacia los usuarios.
Pienso que es esencial que estos puedan comprender el alcance y los riesgos que vienen de
la mano con su uso, con el fin de aminorar riesgos criminales (lo cual se deriva
primordialmente de las características de privacidad y el anonimato del bitcoin) fomentando
su uso responsable y legítimo. Ademas, debemos incorporar las recomendaciones
establecidas por GAFI que, para que sean eficaces, dependera de la mayor implementacion y
cooperacion a nivel nacional como internacional para poder combatir la lucha contra el
lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
Una buena regulación sería importante para proporcionarles seguridad y protección a los
usuarios, prevenir actividades ilegales, fomentar la innovación y la integración con el sistema
financiero tradicional, por lo que su implementación adecuada puede ser clave para el
crecimiento y desarrollo de los mercados financieros.