Cuando el amor llega a tu vida todo se torna color de rosa y nunca imaginas qué
puede pasar si la relación se termina; si esto sucede, el mundo se termina, tus planes
de vida desaparecen, no hay fuerzas que te permitan seguir y lo que quieres es huir,
ya que el único sentimiento que te queda es dolor. Pero el mundo no ha terminado, si
es algo que te duele, vive tu duelo; lo que tengas que llorar, hazlo y una vez que estés
listo es momento de comenzar y hacer un cambio de vida.
Comienza por aceptar que la relación se terminó: este es el primer paso para
recuperar tu vida, cuando se acepta lo que sucede, empieza a doler menos. Si esa
persona se fue, sin duda otra llegará.
Corta todo tipo de contacto: si se terminó olvida las llamadas, los mensajes, elimínalo
del Facebook y todo contacto donde puedas obtener información de su vida, si sigues
pendiente de lo que hace, no podrás retomar tu vida y seguirás cargando con la suya.
No luches por olvidar: vive tu sufrimiento, no se trata de ir contra corriente en
la vida, es algo que te duele si es real; ¿quieres llorar? hazlo, desahógate, no va a
pasar nada, poco a poco el tiempo irá curando la herida y el sufrimiento desaparecerá.
No te aferres a vivir en el pasado: si algo tienes que hacer es enterrar lo
doloroso y tormentoso que viviste; si llega alguien más en tu vida no vivas con el
temor de que va a suceder lo mismo o trates de hacer lo que hacías con tu ex pareja,
vive el momento y disfruta sin miedos, de lo contrario, volverás a fracasar en tu
relación.
Busca a tus amigos: relacionarte con todos ellos y tus familiares te ayudará a
superar más rápido este difícil momento, ya que ellos te inyectarán nuevas energías;
el tiempo pasará más rápido y te divertirás mucho, tendrás un momento agradable y
verás que no es tan malo estar solo.
Practica deporte: Hacer ejercicio, además de dar mayor salud a tu organismo,
ayudará a tu bienestar emocional; caminar, correr, pasear en bicicleta, cualquier
actividad te relajará, despejará tu mente y tranquilizará tu vida.
Reinvéntate: Bien dicen que el ave renace de las cenizas y así tenemos que
adoptar esta conducta los seres humanos; si te sientes en el suelo, haz que ese dolor
se convierta en fortaleza y te ayude a reinventar tu vida, no hay nada que la voluntad
no pueda superar.
Es cierto que estar acostumbrado a vivir en una relación de pareja da muchas
satisfacciones a tu vida, pero todos debemos estar preparados para cuando el
desenlace llegue, ya que nada en esta vida es eterno, toda pérdida duele, y mucho,
pero los seres humanos tenemos la capacidad de seguir adelante; en tu interior existe
una gran fortaleza que siempre te ayuda a seguir, no puedes permitir perder el control
de tu vida, solo tú eres el arquitecto de tu destino y de ti depende con qué colores
quieras pintar tu vida.
A ti que te lo haces
de baile de disfraces cada día,
a ti que te lo montas
de niña tonta en medio de una orgía,
a ti que me has ganado
con un naipe marcado la partida,
a ti que te has colado
en el coto privado de mi vida.
A ti que aún no sabes
los besos que te caben en la boca,
a ti que has comprendido
que a veces el olvido se equivoca,
a ti que has preferido
vivir como si nada fuera eterno,
a ti que que has compartido
conmigo una almohada en el infierno.
A ti que has decidido no prestar atención
a frases del tipo “ese menda va ser tu ruina”.
A ti que has detenido con un beso el reloj,
a ti que me enfermas,
a ti que eres mi envenenada medicina.
A ti que vas deprisa
por miedo a que la risa se marchite,
a ti que te diviertes
jugando con la muerte al escondite,
a ti que has levantado
el árbol de tu nido en el tejado,
a ti que has dirigido
la flecha de Cupido a mi costado.
A ti que has decidido no prestar atención
a frases del tipo “ese menda va ser tu ruina”.
A ti que has detenido con un beso el reloj,
a ti que me enfermas,
a ti que eres mi envenenada medicina