ESTATUTOS DEL SINDICATO
Concretada la voluntad de sindicación y formuladas las bases de un sindicato,
deben éstas expresarse en la norma estatutaria, uno de los requisitos
fundamentales para la vida sindical; porque las dos fuentes principales de las
mismas son: la ley que autoriza la agremiación y los estatutos que la articulan.
Ferrara ha definido el estatuto como "ordenamiento constitucional de la
asociación; esto es, el conjunto de normas que regulan, de modo abstracto y
para el futuro, la estructura interna de la asociación, el funcionamiento y su
actividad externa". Unsain declara que los estatutos constituyen la carta
orgánica de la entidad, la constancia pública y documentada de sus fines, la
expresión de sus reglas generales y particulares de gobierno. Debe agregarse
que ofrecen la particularidad de representar la exposición concreta de las
aspiraciones colectivas y la manifestación de un sentir común que marca el fin
preciso por la asociación profesional.
Ferrara, citado por Guillermo Cabanellas, define los estatutos como “el
ordenamiento constitucional de la asociación, esto es, el conjunto de normas que
regulan de modo abstracto y para el futuro, estructura externa de la asociación,
el funcionamiento y su actividad externa. Los estatutos son la ley obligatoria de
las asociaciones profesionales o sindicatos, y el que regula las relaciones entre
el sindicato y sus afiliados, y de éstos entre sí, tienen como fuente supletoria al
Código de Trabajo y como límite el orden público.
Además de sus estatutos, los sindicatos pueden contar con reglamentos
internos, qué regulan el procedimiento y sirven para dotar a aquéllos de mayor
elasticidad en la aplicación práctica. La diferencia se advierte, por ejemplo, en el
supuesto de que los estatutos sindicales prevean la creación de un economato o
de una biblioteca, cuya organización y servicios se concreta a posteriori en un
reglamento peculiar.
La naturaleza jurídica de los estatutos se considera contractual, si bien deba
atenerse en algunos países a determinadas exigencias de le ley.
El fin esencial de los estatutos sindicales consiste en reglamentar la defensa de
los intereses morales y económicos que el gremio se propone.
El convenio número 87 de la Organización Internacional de Trabajo, en su
artículo 3 determina que las organizaciones de trabajadores y de empleadores
tienen el derecho de redactar sus estatutos y reglamentos administrativos, el de
elegir libremente sus representantes, el de organizar su administración y sus
actividades y el de formular su programa de acción.
Nuestro Código de trabajo, en la literal c) del artículo 222 establece que la
aprobación de los estatutos del sindicato es una atribución de la Asamblea
General, por lo que además de los requisitos consignados anteriormente, en el
acta constitutiva se debe hacer constar que fue sometido a conocimiento,
discusión y aprobación de la asamblea constitutiva, los estatutos del sindicato,
cuerpo normativo que de conformidad con lo preceptuado en el artículo 221 del
Código de Trabajo deben contener:
a. Denominación y naturaleza que los distinga con claridad de otros;
b. El objeto
c. El domicilio o vecindad y su dirección exacta;
d. Los derechos y obligaciones de sus miembros, los primeros no los pierde el
trabajador por el solo hecho de su cesantía obligada por un lapso no mayor
de un año;
e. La época y el procedimiento para nombrar el Comité Ejecutivo y al Consejo
Consultivo;
f. Las condiciones de admisión de nuevos miembros;
g. La enumeración de las correcciones disciplinarias y las causas y
procedimientos para imponer estas últimas, así como para acordar la
expulsión de algunos de sus miembros;
h. El monto de las cuotas ordinarias y el límite máximo, en cuanto al número de
veces que se pueden exigir cada año y en cuanto a la suma que se puede
pedir, las cuotas extraordinarias; la forma de pago de unas y otras; las reglas
a que deben sujetarse las erogaciones y la determinación exacta de los
porcentajes a que se van a destinar los ingresos respectivos de conformidad
con las funciones propias de cada sindicato. Los gastos de administración
deben fijarse en un porcentaje razonable y debe denegarse la inscripción,
autorización y concesión de la personalidad jurídica de un sindicato que no
determine dicho porcentaje o que lo haga en forma excesivamente amplia;
i. La época y procedimientos para la celebración de las asambleas generales,
sean ordinarias o extraordinarias, así como los requisitos de publicidad
escrita a que debe someterse a cada convocatoria.
Las asambleas generales ordinarias o extraordinarias pueden celebrarse
válidamente con la asistencia de la mitad más uno del total de miembros
inscritos, pero si por cualquier motivo no hay quórum, los asistentes pueden
acordar la convocatoria para nueva reunión dentro de los diez días
siguientes, la que ha de verificarse legalmente con el número de miembros
que a ella concurran.
No es lícita la representación de unos miembros por otros en las asambleas
generales, salvo aquellas representaciones desempeñadas por delegados de
sindicatos que por su naturaleza tengan secciones departamentales o
subsecciones municipales;
j. La época y forma de presentación y justificación de cuentas, cuya revisión
estará a cargo de una comisión específica compuesta por tres miembros
electos en Asamblea General o por quien está determine;
k. Los procedimientos para efectuar la liquidación del sindicato, en caso de
disolución voluntaria o no;
l. Todas las otras formas que se consideren convenientes para la buena
organización, dirección, y administración del sindicato.