1) Explique las principales transformaciones en el mundo del trabajo que han tenido lugar
en Argentina en las últimas décadas, establezca una periodización a partir de la década
del noventa y hasta el fin del gobierno de Macri (2015), vinculando con las
concepciones dominantes en términos de protección social que han tenido lugar en
cada período.
Si hablamos de trabajo podemos decir que tiene relevancia es varios aspectos, por la
importancia que tiene en las sociedades capitalistas actuales, debido a que es un
organizador social y nuestro hecho social total, como fue mutando y modificándose
desde la Grecia antigua hasta la actualidad, donde era mal visto porque imposibilitaba la
posibilidad de ocio y también la multidimensionalidad que posee, tanto económica,
porque es un sostén, social, por ser un ámbitos de relaciones sociales y subjetiva en
cuanto a la mirada del otro en base a cómo realizamos nuestro trabajo (Neffa, 2019).
Las transformaciones en el mundo del trabajo en Argentina tienen diferentes
características en cuanto a políticas de protección social y su impacto en el mercado
laboral en cada período. Teniendo en cuenta aportes de Svampa (2005) podemos
identificar tres momentos en cuanto al orden neoliberal, el primero con el Rodrigazo
(1975), el segundo con las políticas que se implementaron en la última dictadura militar
(1976-1983) y un tercer momento que se encuentra ubicado en los dos gobiernos
menemistas, los cuales ocupan toda la década de los años noventa. En estos períodos
se quiere heterogeneizar las bases y homogeneizar las cúpulas de la pirámide social.
Partiendo de esta última etapa (años 90) y siguiendo con la línea del neoliberalismo, se
hacen visibles las políticas del Consenso de Washington (Gabrinetti, Mariana, 2016 y
2020), programas que se implementan de manera focalizada y que tienen componentes
específicos dando lugar a respuestas en cuanto a los elevados índices de desocupación
y problemas de empleo, a cambio de alguna contraprestación como actividades
comunitarias. Estos programas en la década de los noventa dependían del MTESS. En
esta etapa, se dan paso a políticas aperturistas, con bajos aranceles a las
importaciones, falta de apoyo crediticio y fiscal a la empresa nacional, produciendo el
cierre y debilitamiento de estas, hay un achicamiento del Estado y privatización de
empresas públicas. También tuvo un lugar de relevancia la economía financiera
deteriorando el aparato productivo, en cuanto al mundo laboral, se elevaron los índices
de desocupación, subocupación y pobreza, hay desempleo y problemas de empleo,
precarización laboral y trabajo informal, flexibilización laboral. Se retrotraen los derechos
de los trabajadores obtenidos en el peronismo clásico, provocando recorte en cuanto a
beneficios y protecciones para los trabajadores, debilitando las fuerzas sindicales y
dejando a los trabajadores en situación de vulnerabilidad, generando fragmentación
social y descolectivización. Se produce el resquebrajamiento de la sociedad salarial y
de la protección social por parte del Estado.
Hacia la llegada del milenio (años 2000, 2001 y 2002) se provoca un colapso
económico, que nos lleva a una crisis económica y el país entra en recesión,
aumentando el desempleo, explotando la pobreza y la desigualdad. Lo que provoca un
cambio de enfoque de las políticas sociales para abocarse a la emergencia social,
dando paso a la AUH, buscando atender a las poblaciones más vulnerables. Se observa
un crecimiento del empleo pero en condiciones de precariedad y la protección social
pasa a tener una mirada más asistencialista, ya que no se centra en el trabajo formal
sino en disminuir la pobreza apoyando a la población más vulnerable.
Hacia el 2003, con el cambio de gobierno y hasta el 2015, durante la presidencia de
Nestor Kirchner y Cristina Fernández, se reorienta el sentido de la política económica y
social, con un enfoque hacia la inclusión social y el fortalecimiento del trabajo formal. La
protección social se enfoca en la promoción del trabajo decente y formal, los derechos
laborales y la mejora de las condiciones laborales. Se impulsan políticas con
perspectiva más redistributivas, para mejorar los salarios y acompañar el crecimiento
del mercado laboral. También se reforma el sistema de jubilaciones y pensiones y el
acceso a los servicio de educación y salud. Estos programas tienen un alcance mas
masivo y la intención es la de mejorar el capital humano (pos consenso de Washington).
El Estado asume un papel más activo en las áreas que pertenecían al sector público y
que en el neoliberalismo habían sido privatizadas (Gabrinetti 2016 y 2020 – Clemente y
Maglioni 2016)
Con la llegada del nuevo gobierno de Mauricio Macri (2015-2019),Alianza Cambiemos,
y su Modelo de Acumulación, volvemos nuevamente a las políticas sociales que van
orientadas al liberalismo económico (eliminando subsidios) y la reducción del gasto
público. Vuelven a eliminar las retenciones e impuestos a la exportación. Aumenta la
deuda externa, se busca flexibilizar aun más el mercado laboral y esto generó
resistencia y protestas sindicales. Aumenta nuevamente la precarización laboral, el
trabajo informal, la desigualdad social ya que los sectores más vulnerables son los más
afectados. Se vuelve al aumento de la tasas de desempleo, y agrava la crisis
económica en los sectores generadores de empleo como lo es la construcción y la
pequeña y mediana industria, se reducen los gastos en cuanto a políticas sociales, hay
achicamiento del Estado y lo impulsa a este, solo a realizar negocios privados, lo que
mejora la situación de los sectores altos recorte de planes y programas, se para la obra
pública por tanto se reduce el empleo público, la protección social vuelve a centrarse en
subsidios temporales retrocediendo en cuanto a logros alcanzados en la década
anterior y el doble discurso que busca nuevamente la segmentación del pueblo (García
Delgado 2016)