Articulo 2021 Trombosis Arterial y Venosa
Articulo 2021 Trombosis Arterial y Venosa
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PERMANYER
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ISSN: 0377-4740
PERMANYER
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Dr. Rubén Alfonso Rodríguez Cabrero Dr. Enrique Santillán Aguayo
Hospital Valentín Gomez Farías, ISSSTE, Zapopan, Jal., México. Hospital Dalinde, Ciudad de México, México.
Dr. Neftalí Rodríguez Ramírez Dr. Julio A. Serrano Lozano
Centro Médico Nacional 20 de Noviembre (ISSSTE), Hospital Regional Lic. Adolfo López Mateos (ISSSTE),
Ciudad de México, México, México. Ciudad de México, México.
Dr. Juan M. Rodríguez Trejo Dr. Roberto Carlos Serrato Alud
Centro Médico Nacional 20 de Noviembre (ISSSTE), Hospital de Especialidad de la Raza (IMSS),
Ciudad de México, México, México. Ciudad de México, México.
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Mexicana de
Angiología
Editorial
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Tabla 1. La proporción de cirujanos vasculares por Mexicana de Angiología, Cirugía Vascular y Endovas-
generación aumenta de acuerdo con el número de cular, de los cuales 82.53% (n = 553) es del género
sedes disponibles para realizar la especialidad en masculino y 17.47% (n = 117) del femenino. En cambio,
cirugía vascular en México
en el año 2018, el número de cirujanos vasculares
Generación Número de Total de Proporción certificados por el Consejo Mexicano de Angiología,
sedes cirujanos
disponibles vasculares (n) Cirugía Vascular y Endovascular era de 606, de los
cuales 83% (n = 500) era del género masculino y 17%
Baby boomers 4 216 21%
(n = 106) del femenino4.
Generación X 9 378 36% Sin embargo, el número de millennials se incremen-
Millennial 15 450 43% tará ante el aumento del número de sedes y plazas
asignadas a cirugía vascular a partir de 2019; se anti-
Total 1,044 100%
cipa que habrá cinco egresados promedio por cada
sede. Durante los próximos cinco años, el número de
nuevos cirujanos vasculares graduados se aproximará
a 570, es decir que el total de cirujanos vasculares de
la generación millennial será cercano a 1,020 en el año
2026, con un total calculado de 1,600 cirujanos vascu-
lares en México.
En las figuras 1 y 2 se muestra un comparativo entre
la pirámide de edad actual de los cirujanos vasculares
en este país y la pirámide de edad calculada para el
año 2026. Puede observarse una clara tendencia a un
aumento de la base, correspondiente a la generación
millennial, que pasará de una representación del 43 al
Figura 1. Pirámide de edad de los cirujanos vasculares
63% del total de cirujanos vasculares en México en los
en México en el año 2020.
próximos cinco años.
Si se continúa con esta tendencia, la generación Z
representará el número más grande de cirujanos vas-
culares registrado en la historia de México. Por consi-
guiente, identificar las necesidades e intereses de los
cirujanos vasculares jóvenes es fundamental para que
la especialidad en Angiología, Cirugía Vascular y En-
dovascular en México suscite alto interés para las ge-
neraciones futuras.
Bibliografía
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Revista
Mexicana de
Angiología
Editorial
“Coming together is a beginning, staying together is presence or absence of symptoms. Carotid endarterec-
progress, and working together is success.” tomy with patch angioplasty and carotid stenting has
-Henry Ford (1863-1947) emerged as essential revascularization techniques in
primary and secondary stroke prevention.
Today’s medical field is highly subspecialized, and Aortic arch disease may result in several neurological
what is gained in depth is often lost in exten- manifestations associated with primary vessel disorders
sion. Multidisciplinary teamwork provides the most cru- (embolism, dissection, aneurysms, and vasculitis) and
cial framework for holistic medical care models that complications of its surgical management where partic-
meet patients’ demands who suffer from vascular dis- ipation between vascular neurologists and vascular sur-
ease, especially in resource-limited settings. geons is critical.
Cerebrovascular disease (CVD) is the leading cause Vascular risk factors affect the entire economy of the
of death and disability worldwide, posing a substantial body, and vascular disease is often multifocal, affecting
economic burden on health systems1. In Mexico, CVD carotid arteries, intracranial brain arteries, coronary ar-
remains understudied and available data show great teries, aorta, and peripheral arteries. It is not uncom-
variability in diagnostic and therapeutic strategies. The mon for a patient with a stroke to suffer from ischemic
cumulative incidence of CVD in Mexico is 232/100,000 heart disease and peripheral artery disease. Morbidity
inhabitants, while the prevalence among people ≥ 60 and mortality are much higher in patients with multifocal
years is 18/1000 inhabitants2,3. artery disease than unifocal4,5.
The important role of vascular surgeons in the diag- Undoubtedly, the management of vascular disease
nosis and management of CVD is recognized among requires a multidisciplinary team to treat the risk factors
neurologists, especially in conditions such as aortic present in each patient (diabetes mellitus, high blood
arch and supra-aortic trunk disease (including carotid pressure, dyslipidemia, smoking, atrial fibrillation, obe-
artery disease). Atherosclerotic carotid disease is a sity, etc.). Primary care physicians should be alert to the
common cause of transient ischemic attack and stroke possibility of silent multifocal disease in patients with an
whose management includes medical and surgical apparent monovascular disorder. This model requires
treatment, depending on the degree of stenosis and integrating various specialists responsible for the
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diagnosis and treatment of different forms of vascular analysis for the Global Burden of Disease Study 2016. Lancet Neurol.
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Mexicana de
Angiología
Artículo original
Resumen
Antecedentes: Los pacientes infectados por COVID-19 sufren complicaciones y los procesos trombóticos se relacionan de
forma estrecha con la infección. Objetivo: Describir los factores vinculados con aumento del riesgo de episodios trombóti-
cos en la COVID-19. Material y métodos: Estudio de casos y controles para identificar factores relacionados con los pro-
cesos trombóticos en pacientes con COVID-19. Se utilizó estadística descriptiva, comparativa e inferencial, así como regre-
sión logística. Se determinó un valor de p < 0.05 como estadísticamente significativo. Se empleó el programa estadístico
IBM SPSS V.25. Resultados: Se atendieron 15 casos de trombosis agudas, el 17.5% arteriales y el 8.8% venosos; el 66.7%
(n = 10) correspondió a hombres. Se usó anticoagulación terapéutica y se practicaron procedimientos quirúrgicos. Se iden-
tificaron como factores de riesgo la presentación de alguna comorbilidad (p = 0.005) y el TTPa prolongado (p = 0.010), así
como alteraciones en el dímero D. Conclusiones: Los pacientes infectados sufren hipercoagulabilidad y ésta les confiere
un alto riesgo de trombosis. La elevación significativa de dímero D puede ser uno de los marcadores de inflamación. La
COVID-19 no es contraindicación para algún procedimiento de revascularización, lo que debe llevar a mejorar la conducta
diagnóstica y terapéutica en pacientes con infección por COVID-19.
Abstract
Background: There are recognized complications in patients infected by COVID-19 and thrombotic processes are closely related
to infection. Objective: To describe the factors associated with increased risk in thrombotic events in COVID-19.
Material and methods: Case-control study to identify factors associated with thrombotic processes in patients with COVID-19.
Descriptive, comparative and inferential statistics were used, as well as logistic regression. The value of p <0.05 was determined
as statistically significant and the statistical program IBM SPSS V.25 was used. Results: 15 cases of acute thrombosis were as-
sesed, 17.5% were arterial and 8.8% were venous, 66.7% (n = 10) were men. Therapeutic anticoagulation and surgical procedures
were neccesary. There was an association as a risk factor the fact of presenting some comorbidity (p = 0.005), and prolonged
aPTT (p = 0.10), as well as abnormalities in the D-dimer. Conclusions: Infected patients suffers from hypercoagulability and con-
fers a high risk of thrombosis. Significant elevation of D-dimer may be one of the markers of inflammation. The condition of pre-
senting COVID-19 is not a contraindication for any revascularization procedure, which encourages us to improve our diagnostic
and therapeutic behavior in patients with COVID-19 infection.
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A.K. Trujillo-Araujo, et al.: Trombosis aguda en pacientes con COVID-19
pulmonar de alta resolución, TACAR) en este periodo Tabla 1. Datos generales de los participantes del estudio
en el departamento de archivo clínico, en el sistema n = 57 %
institucional de optimización de camas y sistema de
Sexo
cómputo de estudios radiológicos de esta unidad Masculino 32 56.1
médica. Femenino 25 43.9
Comorbilidad
Ninguna 21 36.8
Criterios de inclusión para casos Diabetes mellitus 11 19.3
Hipertensión arterial 6 10.5
Pacientes con prueba confirmatoria de reacción en Otras 6 10.5
cadena de la polimerasa (PCR) o TACAR con CO- Más de 2 comorbilidades 13 22.8
RADS de 4 o 5 que presentaran alguna manifestación µ DE
trombótica aguda arterial o venosa, que contaran con
Edad 57 13.9
expediente clínico completo y fueran mayores de 18
años, hospitalizados y valorados en el HECMN La IMC 28.5 5.42
Raza. n: frecuencia; %: porcentaje; µ: media; DE: desviación estándar.
Trombosis
Criterios de inclusión para controles Presente 15 26.3
Ausente 42 73.7
Pacientes que tuvieran infección por SARS-CoV-2
que contaran con expediente clínico completo, mayo- Tipo de trombosis
Arterial 10 17.5
res de 18 años, hospitalizados y valorados en el Venosa 5 8.8
HECMN La Raza, sin diagnóstico de trombosis venosa
Tratamiento
profunda o insuficiencia arterial aguda. Médico 8 14
Quirúrgico 7 12.3
Tabla 3. Datos bioquímicos entre pacientes hospitalizados con COVID-19 con y sin trombosis en el HECMN La Raza
Total Casos Control p*
Mediana Intervalo µ DE µ DE
*= U de Mann-Whitney.
Tabla 4. Factores de riesgo entre pacientes pacientes con el primero y siete con el segundo (los
hospitalizados con COVID-19 con y sin trombosis en el datos se hallan en la Tabla 2). El tratamiento médico
HECMN La Raza
se basó en heparina de bajo peso molecular (enoxapa-
OR IC95% χ2 p rina), que se ajustó por peso si no existía contraindi-
Mín Máx cación o, en caso contrario, se ajustó para pacientes
renales; los tipos de procedimientos practicados fue-
Sexo 1.16 0.85 1.5 0.916 0.339
ron los siguientes: trombectomía femoral arterial
Diabetes 0.943 0.389 2.284 0.017 0.897 (n = 1), trombectomía femoral arterial + amputación
Hipertensión 0.718 0.303 1.703 0.559 0.454 supracondílea ipsolateral (n = 1), amputación supra-
condílea (n = 4) e infracondílea (n = 1), trombectomía
Presencia de alguna 5.636 1.575 20.171 7.782 0.005
enfermedad* humeral arterial (n = 2), trombectomía femoral y poplí-
tea arterial con derivación femoropoplítea con injerto
Obesidad 0.755 0.45 1.2 1.7 0.189
PTFEe (n = 1). Dentro de las complicaciones no se
Edad >65 a 1.258 0.516 3.069 0.259 0.611
agregaron amputaciones posteriores al tratamiento de
Dímero D 1.49 0.98 2.28 3.61 0.057 revascularización; el 13.3% de todos los pacientes
Plaquetas 0.90 0.66 1.2 0.443 0.506 tratados sufrió claudicación (una de las trombosis ar-
teriales que solo recibieron tratamiento médico y una
PCR 1.463 0.613 3.488 0.742 0.389
exploración femoral). En cuanto a los datos bioquími-
TTPa 0.309 0.120 0.795 6.637 0.010 cos, la mediana de DHL en el grupo de los casos fue
*Presencia de más de dos comorbilidades, incluidas diabetes mellitus e de 383, a diferencia de los controles que fue de 403.
hipertensión, cardiopatía, enfermedad reumatológica, enfermedad renal o hepática
El TTP tuvo una mediana de 38.6 s en los casos en
comparación con 30.7 s en el grupo de los controles.
Para el dímero D (mg/L) se presentó una mediana de
El 53% (n = 8) ingresó a hospitalización por síntomas 0.62 en los casos respecto de 0.43 en el grupo control;
respiratorios y durante su estancia se reconoció afec- se observaron diferencias estadísticamente significa-
tación vascular y se solicitó la valoración del servicio tivas en cuanto al TTP y el dímero D entre los grupos
de angiología; hasta 13% (n = 2) acudió por síntomas estudiados (Tabla 3). De acuerdo con los factores de
vasculares, pero estos pasaron a segundo término por riesgo analizados, la presencia de alguna enfermedad
los signos de dificultad respiratoria; en el resto 33% mostró una razón de momios (RM) de 5.6 (IC95%,
(n = 5), la valoración inicial se efectuó por los síntomas 1.57- 20.17; p = .005); el TTPa registró una RM de 0.30
vasculares y se estableció el diagnóstico de infección (IC95%, 0.12-0.79; p = 0.010). Cuando la variable de
por COVID durante su hospitalización. Debido a las “padecimientos previos” se dividió por enfermedad, la
condiciones observadas durante la contingencia, se RM se diluyó y no se identificó significancia estadística
determinó solo el diagnóstico de trombosis mediante (Tabla 4). No se observó significancia estadística para
hallazgos clínicos e interrogatorio (directo o indirecto). la edad, peso o género (Tabla 4). Se registraron 28
El tratamiento se dividió en médico y quirúrgico: ocho defunciones en la población estudiada, cinco en los
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A.K. Trujillo-Araujo, et al.: Trombosis aguda en pacientes con COVID-19
casos y 23 en los controles (33.3%, n = 2 mujeres/n diferencia de lo establecido en las publicaciones médi-
= 3 hombres para los casos), con mortalidad más ele- cas, el tiempo de tromboplastina fue elevado (p = 0.46).
vada en la trombosis venosa. La RM para mortalidad El umbral para indicar una intervención quirúrgica
en pacientes con episodio trombótico fue de 0.41 depende del estado respiratorio del paciente, la grave-
(IC95%, 0.12-1.4; p = 0.15), la tasa de mortalidad en la dad de la isquemia y el pronóstico general. Se realizaron
población con trombosis fue de 178 por cada 1,000 en en este estudio al menos cinco amputaciones debido a
comparación con 821 por cada 1,000. diagnósticos tardíos, prioridad sobre enfermedad respi-
ratoria o tan solo por pobre identificación de casos por
parte de otros médicos de contacto primario, así como
Discusión
dificultad para realizar la valoración integral que conlleva
Las vasculares son complicaciones graves que pue- el acercamiento a estos pacientes durante la hospitali-
den aparecer en los pacientes afectados por la zación. El índice elevado de amputaciones se debió a
COVID-19. Estas complicaciones, provocadas por la ac- que la afección vascular había pasado a segundo tér-
tivación desmedida del sistema inmunitario al tratar de mino por la enfermedad respiratoria o los pacientes
destruir al virus SARS-CoV-2, pueden ser graves y re- acudieron de modo tardío a hospitalización por temor y,
querir un tratamiento farmacológico o, en algunos ca- en consecuencia, cuando se llevó a cabo la valoración
sos, una intervención quirúrgica. Cada vez hay más los pacientes ya tenían isquemia irreversible. El resto de
pruebas que demuestran que los pacientes con los tratamientos quirúrgicos se practicó con éxito sin
COVID-19 son propensos a sufrir complicaciones trom- complicaciones, con adecuados flujos posteriores a la
bóticas3,9,10. El 13.3% de esta serie no tenía datos res- revascularización, incluso con uso de un injerto protési-
piratorios activos, con pruebas ya negativas pero con co en un caso que demostró permeabilidad adecuada
antecedente de positividad, lo que sugiere que el riesgo al final, pese a un estado inflamatorio continuo. Por lo
de hipercoagulabilidad de COVID-19 podría no correla- tanto, aunque los episodios trombóticos arteriales agu-
cionarse con el grado de respuesta inflamatoria18. La dos son un marcador de mal pronóstico para las com-
evidencia creciente ha demostrado endotelitis inducida plicaciones y la mortalidad, las tasas de permeabilidad
por el virus SARS-CoV-2, que también podría contribuir a corto plazo y de recuperación de la extremidad se
a la hipercoagulación4,10. La mayoría de estos pacientes mantuvieron altas. Las trombosis venosas se trataron
(73.3%) presentaba al menos alguna comorbilidad adi- en su totalidad con atención médica y medidas de elas-
cional, lo cual representa uno de los factores predispo- tocompresión, si bien la mortalidad fue más elevada.
nentes para inducir un proceso trombótico en algún Este estudio tuvo varias limitaciones. Primero, el nú-
momento, riesgo que se eleva al tener más de dos mero de episodios trombóticos agudos en la institución
comorbilidades. Se ha demostrado que el sexo femeni- fue probablemente menor que el notificado en otras
no y la edad avanzada son factores de mal pronóstico series. Esto podría deberse a resultados de pruebas
después de las intervenciones de cirugía vascular; en falsas negativas con hisopos nasales, así como a la
la población de estudio, por el contrario, la incidencia identificación tardía, selección de diagnósticos diferen-
de afectación trombótica fue mayor en el sexo masculi- ciales, evolución tórpida o muerte prematura, o identi-
no, pero se requiere una muestra más grande para ficación oportuna pero con atención de médicos de
determinar de manera adecuada la relación con el gé- atención primaria en esta contingencia, sobre todo para
nero. El sexo masculino puede relacionarse con un mal los episodios venosos. Otra de las debilidades del es-
pronóstico, al menos en este estudio. Tampoco la dife- tudio es que no es posible identificar otro tipo de mar-
rencia de edades representó algo significativo o un fac- cadores por la escasez de reactivos, cantidad de
tor de riesgo para determinar un proceso inflamatorio a pacientes y recursos limitados. Se necesitan más estu-
nivel vascular. Numerosos estudios han demostrado que dios con mayor número de datos y tal vez se puedan
los pacientes con COVID-19 muestran múltiples anoma- usar cifras elevadas del dímero D como marcadores
lías de laboratorio, como valores elevados del dímero D, para reconocer a pacientes con un alto riesgo de com-
tiempo de tromboplastina parcial reducido, productos de plicaciones trombóticas por COVID-19.
degradación de fibrina elevados y aumento del fibrinó- Las presentaciones vasculares agudas de COVID-19
geno10,13. En los pacientes del estudio, algunos valores han dado lugar a varias consideraciones singulares e
de laboratorio estaban marcadamente elevados, inclui- importantes medidas de tratamiento17. Primero, todos
dos el dímero D (p = 0.41), la lactato deshidrogenasa y los pacientes durante la pandemia que presenten epi-
un consumo de plaquetas en el recuento; en cambio, a sodios trombóticos deben someterse a la evidencia de
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Angiología
Artículo original
Resumen
Objetivo: Presentar resultados del uso de angioplastia con balones simples o medicados sin stent en el salvamento de
fístulas arteriovenosas internas (FAVI) disfuncionales. Metodología: Estudio observacional, retrospectivo en pacientes con
disfunción de FAVI, sometidos a angioplastia con balón simple y medicado sin stent. Se registraron datos demográficos,
comorbilidades, cambios en el diámetro de la vena pre y post angioplastia, flujo sanguíneo pre y post angioplastia, esteno-
sis residual, tiempo de permeabilidad secundaria y tasa de disfunción. Resultados: De 25 pacientes sometidos a angio-
plastia de edad promedio 63 ± 10 años (52% masculinos), 24% presentaron trombosis, 76% estenosis. La estenosis residual
media fue 12% a 6 meses, 15 fístulas se mantuvieron funcionales (60%) y 10 fístulas disfuncionaron (40%) (p = 0.030). Las
complicaciones posoperatorias inmediatas fueron sangrado (8%) e infección del sitio quirúrgico (4%). Conclusiones: La
angioplastia con balones simples o medicados permitió una recuperación significativa del volumen de flujo sanguíneo, fa-
cilitando la funcionalidad de la FAVI y se asocia con una baja frecuencia de complicaciones.
Abstract
Background: In the salvage of dysfunctional internal arteriovenous fistulas (AVF), complete or sufficient blood flow restoration
is the main goal. Objective: To present results of the use of angioplasty with simple or medicated balloons without stent in
the salvage of dysfunctional AVF. Methodology: Observational, retrospective study in patients with AVF dysfunction who
underwent simple and medicated balloon angioplasty without a stent. Demographic data, comorbidities, changes in vein
diameter before and after angioplasty, blood flow before and after angioplasty, residual stenosis, secondary patency time,
and dysfunction rate were recorded. Results: Of 25 patients undergoing angioplasty, the mean age 63 ± 10 years (52%
male), 24% had thrombosis, 76% stenosis. Mean residual stenosis was 12% at 6 months, 15 fistulas remained functional
(60%) and 10 fistulas dysfunctioned (40%) (p = 0.030). Immediate postoperative complications were bleeding (8%) or sur-
gical site infection (4%). Conclusions: Simple or medicated balloon angioplasty results in a significant restoration of blood
flow volume, facilitating the functionality of the AVF and is associated with a low frequency of complications.
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J.A. Tapia-Gudiño, et al.: Angioplastia de fístula arteriovenosa para hemodiálisis
residual en venas periféricas, el 20% tuvo estenosis relación con la edad, tal y como se ha observado en
residual del 0%, el 12% una estenosis residual <10%, estudios previos en los que no se ha identificado un
el 56% entre 11 y 20% y el 12% una estenosis residual vínculo de la disfunción de la fístula con la edad o el
>20% (Fig. 2). El éxito angiográfico se consiguió en la sexo9,10.
totalidad de los pacientes. No hubo complicaciones transoperatorias y las po-
Al seguimiento durante seis meses, 15 fístulas se soperatorias fueron poco frecuentes (un paciente con
mantuvieron funcionales (60%) y 10 fístulas no (tasa de infección y dos con sangrado de la herida resueltos de
40% de disfunción de las fístulas). La permeabilidad forma satisfactoria) y por tanto la angioplastia en ma-
secundaria de las fístulas disfuncionales duró en prome- nos expertas es un procedimiento seguro10,11. A dife-
dio 3.3 ± 3.5 meses y el seguimiento a largo plazo de rencia de lo encontrado en este estudio, en otras
los pacientes con fístulas funcionales posterior a la an- publicaciones médicas se ha identificado que la com-
gioplastia fue de 18.3 ± 7.3 meses. No hubo diferencias plicación más frecuente es la ruptura venosa, que pue-
significativas en el uso del balón medicado, antiagregan- de tratarse de manera conservadora o con la colocación
tes plaquetarios y anticoagulantes entre pacientes con de un stent, aunque esa complicación no se halló en
FAVI funcionales y disfuncionales (Tabla 3). este estudio11.
No hubo diferencias significativas en la tasa de per- Al evaluar los cambios, el volumen de los flujos
meabilidad de la FAVI con el uso o no del balón medi- arterial y venoso de la fístula tras la angioplastia, así
cado (p = 0.404) ni con el uso o no de antiagregante como los diámetros de las venas, se advirtió que tanto
plaquetario (p = 0.871). Empero, la permeabilidad de la el flujo venoso como el arterial aumentaron en grado
FAVI fue significativamente mayor con el uso de anti- significativo tras la intervención y que el diámetro de
coagulantes que sin él (p = 0.030). las venas basílica y cefálica se incrementó de forma
notoria luego de la angioplastia. Asimismo, el porcen-
taje promedio de estenosis residuales en las venas
Discusión
periféricas fue de 12%, la mayor de ellas la estenosis
Dado que es fundamental precisar los resultados de residual de 33% en un paciente, lo que indica que la
las intervenciones médicas, en este estudio se presen- angioplastia fue efectiva y permitió recuperar casi en
tan los resultados del uso de la angioplastia para la su totalidad la luz de los vasos afectados y por ende
corrección de fístulas arteriovenosas disfuncionales la funcionalidad de la FAVI. En consecuencia, la an-
para hemodiálisis en una serie de pacientes de un gioplastia fue efectiva. Estudios previos como el de
hospital de tercer nivel del ISSSTE; los hallazgos en- Kahraman, et al. han señalado que el flujo de la fístula
contrados se analizan a continuación. arteriovenosa mejora tras la angioplastia12; aunque en
La principal causa de disfunción de la FAVI fue la este estudio también mejoró, no fue un determinante
estenosis, seguida de la trombosis, con solo un pa- para la permeabilidad mayor a seis meses. Por su
ciente que además de estenosis en venas periféricas parte, Masengu et al. comunicaron que en la disfun-
desarrolló infección. Esta información es similar a la ción de la fístula disminuye el flujo de esta, pero que
del estudio de Hassan, et al. en el cual la trombosis la angioplastia corrige efectivamente la disfunción13.
fue la causante de la disfunción de la FAVI en 30% Por lo tanto, este estudio pone a discusión que el
de los casos9. Por su parte, Stolic encontró que las incremento del volumen del flujo venoso y el aumento
infecciones representaron hasta el 20% de las com- del diámetro de las venas basílica y cefálica después
plicaciones de las FAVI, la trombosis se halló en el de la angioplastia indican la efectividad de la angio-
17 a 25% de los pacientes y la estenosis fue la causa plastia, en términos de permeabilidad más de seis
en 14 a 42% de la disfunción de las fístulas; otros meses después12,13.
factores, como los aneurismas o el síndrome de se- En este protocolo se logró con la angioplastia una
cuestro arterial, representaron menos del 10% de los recuperación inmediata de la permeabilidad de la
casos de disfunción10. Por lo tanto, la distribución FAVI en el 100% de los casos, lo cual es similar a lo
etiológica de las FAVI disfuncionales entre los pa- informado en los estudios de Chan y otros autores14,15
cientes es distinta respecto de los resultados de e indica la efectividad inmediata de la angioplastia.
Stolic. Además, al evaluar la permeabilidad de la FAVI, el
Las disfunciones ocurrieron en pacientes menores y 60% permaneció funcional a los seis meses, pero
mayores de 60 años y en ambos géneros, por lo que durante el primer año el 40% se tornó disfuncional.
no parece haber una propensión genérica ni una Esta tasa de permeabilidad a seis meses es igual a
55
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56
Revista
Mexicana de
Angiología
Review article
Abstract
Background: Chronic venous insufficiency has symptomatology associated with venous hypertension; until now they have nev-
er been approached for the purpose of describing a characteristic pattern presentation allowing a clinical differential diagnosis.
The largest study addressing this topic is the Vein Restoration Study (VRS) that included 38,750 patients demonstrating discrep-
ancy between signs and symptoms among age groups studied, coupled with the fact that in our own medical practice as a
vascular specialist we may face patients with advanced degrees of venous hypertension but completely asymptomatic. Symptoms
have been reported as subjective and potentially confoundable with other comorbidities such as neuropathies, as there is a close
anatomic relationship between veins and nerves. Methods: Electronic literature searches were performed from 1947 to 2021 by
the first author using PubMed and the Cochrane Central Register of Controlled Trials. Results: We found 1200 articles using
those related to venous symptoms noting any of them focused on the pattern presentation with evident discrepancies between
signs and symptoms. Conclusion: Venous symptoms must be considered subjective, and potentially caused by an underlying
and undefined condition or comorbity. Until now, no author has demonstrated that these are caused directly by venous disease.
Resumen
Introducción: La insuficiencia venosa tiene síntomas relacionados con hipertensión venosa, pero hasta ahora éstos no se han enfoca-
do con el propósito de describir un patrón de presentación característico que permita establecer de forma clínica un diagnóstico dife-
rencial. El estudio más grande Vein Restoration Study (VRS) que incluyó a 38,750 pacientes demostró una discrepancia de los síntomas
y signos entre dos grupos etarios estudiados; en la práctica de los autores como especialistas vasculares es posible atender a un
paciente con grados avanzados de hipertensión venosa pero asintomáticos. Los síntomas se han notificado como subjetivos y tal vez
confundibles con los de otras anomalías comórbidas como las neuropatías, dado que existe una estrecha relación anatómica con los
nervios. Métodos: Búsqueda electrónica de artículos en relación con síntomas venosos entre los años 1947 y 2021, por investigador
principal, a través de PUBMED y Cochrane. Resultados: Se encontraron 1200 artículos y se utilizaron aquéllos vinculados con síntomas
venosos, sin identificar alguno enfocado en el patrón de presentación esperado y con evidentes discrepancias entre signos y síntomas.
Conclusión: Los síntomas venosos deben considerarse como subjetivos, y pueden ser causados por una comorbilidad subyacente y
no identificada. Hasta ahora ningún autor ha demostrado que estos sean causados de forma directa por la enfermedad venosa.
57
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Symptoms Group Ia Group Ib Group IIa Group IIb Group III Total
(n = 48) (n = 12) (n = 130) (n = 49) (n = 68) (n = 307)
Heaviness and tiredness 24 (48%) 8 (67%) 57 (43%) 34 (70%) 37 (54%) 160 (52.1%)
Restless legs and nightly cramps 1 (2%) 3 (25%) 18 (14% 6 (13%) 13 (29%) 41 (13.3%)
Author/year Author/year
Arnoldi1, 1964 (307) Symptoms Total Marston19, 2010, two sub‑analysis Symptoms Total
63 Bursting pain 20.5% The San Diego Study20 (2211) Cramps 10‑15%
Duque18, 2005 (100) Symptoms Total Vein Restoration Study21, 2018 (38,750) Symptoms Total
A B A B
<65a >65a <65a >65a
27,536 11,214
focus on heaviness, tiredness, pain, and swelling indis- symptoms and signs, establishing a clear difference
tinct to edema. Some are more precise at describing between swelling and edema but none of them focusing
59
Rev Mex Angiol. 2021;49(2)
or even mentioning a symptom pattern presentation and Table 3. Signs and symptoms reported in “Vein
differential diagnosis. Restoration Study”21
It should be noted from table 2, in the study reported 2015 2016 Total
by Duque, itching was the predominantly sign and focus Age
of the study; 66 patients referred itching and 62% had < 65 years 11,252 16,284 27,356
> 65 years 4409 6805 11,214
presented it in the past 6 months, 95% mostly during
late-afternoon and night, 50% of whom even had sleep- Gender
Women 12,204 17,980 30,184
ing troubles, 40% woke up during the night because of Men 3450 5100 8550
it, and 15% requiring sleep meds to achieve it. About
Presenting symptoms <65 years >65 years p value
62% of patients said that itch was in the pretibial region, No. (%) No. (%)
45% posterior calf region, and 40% in the thigh with a
Aching 4714 (17) 1485 (13) < 0.0001
symmetrical pattern in both legs in 64%. By last, 44%
of patients referred pain and 74% burning sensation in Bleeding 417 (2) 210 (2) < 0.01
the same spot of itching, all of them characteristic neu- Cramping 6718 (24) 2803 (25) < 0.21
ropathy symptoms, with no correlation between symp- Fatigue 7348 (27) 2736 (24) < 0.0001
toms and severity of the disease, authors concluding
Heaviness 8315 (30) 3005 (27) < 0.0001
according to observations that symptoms despite no
correlation with severity, it does with chronic venous Pain 16,907 (61) 6159 (55) < 0.0001
disease18. Restless legs 2843 (10) 1097 (10) < 0.11
In a revision published by Marston19 from a sub
Skin changes 1539 (6) 1290 (12) < 0.0001
analysis of “National venous screening program”
Spider veins 4625 (17) 1367 (12) < 0.0001
(NVSP)27 and “San Diego Population Study” (SDPS)20,
the results contrast regarding pain, reported as high Swelling 6284 (23) 3300 (29) < 0.0001
as 77% in NVSP and 10-15% in SDPS; author con- Thrombosis 1189 (4) 304 (3) < 0.0001
cluded that although pain is the most predominantly
Ulcer 576 (2) 542 (5) < 0.0001
symptom, none of the symptoms referred are specific
for the disease, and multiple other diseases may be Varicosities 1607 (6) 567 (5) < 0.02
activities, and movements in the hip, knee but mostly Table 4. Etiology of edema of the leg by Dale in 197315
ankle, even mobility in metatarsophalangeal joints, so General Lymphatic
any pathologic condition targeting those previously men-
Hepatic cirrhosis Primary lymphedema
tioned may provoke muscular venous pump dysfunction,
venous stasis, and its consequences. Heart failure Congenital
Signs of venous disease are secondary to venous Nephrosis Praecox
hypertension and are fully elucidated and include dila-
Hypoproteinemia Tarda
tion of capacitance vessels until the formation of varix
of different degrees, paths, and thickness, the pres- Allergic disorders Acquired secondary
edema
ence of skin discoloration such as blanche atrophy and
ochre color and induration now known as dermatolipo- Idiopathic cyclic edema Infection
sclerosis, edema, eczema, and as maximal conse- Venous Filaria
quence ulceration, which frequently is chronic and
Thrombosis acute Lymphogranuloma
relapsing, mostly in perimalleolar territory, but atypical venereum
locations too as calf, toes, or sole. On the contrary,
Chronic post‑phlebitic syndrome Tuberculosis
venous symptoms had been transcribed article by arti-
cle, book by the book based on the observational re- Extrinsic pressure Syphilis
sults in 307 patients, and as the same Arnoldi Tumor Tumor
mentioned, totally subjective. Those symptoms, even
Retroperitoneal fibrosis Post‑radiation
nowadays, are subjective in the validated quality of life
(QoL) questionnaires, such as SF-36 and Euro-QoL DF Pressure of overlying iliac artery Post‑operative
and specific for the disease like CIVIQ-2. They are val- Interruption Toxic
idated on precisely these subjective symptoms (mostly
Trauma Snakebite
pain). CIVIQ-2 was presented in 1996 and translated
into many languages and includes pain in the past Surgical Insect bite
weeks (without any specification), physical, social, and Arteriovenous fistula Miscellaneous
psychological repercussions in daily activities. Many Infectious
authors use these questionnaires based on subjective
Inflammation after
symptoms as a guide to evaluating surgical, therapeutic
vascular repair
compression, and pharmacological outcomes28-30.
Returning to previous stipulated conceptions by Ar-
noldi, where symptoms referred by patients were sub-
jective and by Marston assuming multiple etiologies can supine position hydrostatic pressure in every point
produce similar symptoms, open, diverse investigation measured turns equal; thus, we assume that venous
questions to answer to comprehend symptoms better. edema (or symptoms) must never be present at rest
while favoring gravitational potential energy, and not
Symptomatic differential diagnosis only improve but also disappear after some minutes
of leg elevation, and above all in early disease
Edema stages.
First of all, it would be essential to establish a pat- Edema is studied since the eighties and caused by
tern presentation of symptoms associated with venous many diseases, initially by Andrew Dale15 in a text of
insufficiency; based on our physiological and physio- 66 pages. It laid the foundations for actual etiological
pathological knowledge, whose we comprehended classification (Table 4), which required modifications
better than Arnoldi, Bauer, and Barcroft31,32. The ve- based on physiopathologic mechanisms better defined.
nous pump has a 65% ejection fraction approximately, Including increased hydrostatic pressure, increased
calculated by indirect means (plethysmography), to capillary permeability, lymphatic obstruction, hypoalbu-
favor venous return against the column of hydrostatic minemia, hypercoagulability, refeeding edema (fasting,
pressure from ankles to the right atrium, going around sodium retaining), and drug induced39, thus modifying
100 mmHg in the erect position and < 30 mmHg after Dale’s table based on physiopathologic mechanisms to
12 dorsiflexions of ankle’s foot33-38. We also know in our current knowledge would be as table 540,41.
61
Rev Mex Angiol. 2021;49(2)
This comprehension leads us to affirm that venous Table 5. Etiologic classification of edema of leg by Dale
edema is caused firstly, by increased hydrostatic pres- modified by our current concepts15,39‑42
sure in acute illness, plus to the increased capillary Increased hydrostatic pressure Lymphatic, primary
permeability in its chronic form, and finally by the po-
Hepatic cirrhosis Primary
tential neurogenic role reported by Napier42. In patients
Cardiac failure Congenital
with joint movement limitation by any reason, either
neurogenic or even without neuropathy secondary to Acute and chronic renal Praecox
inappropriate muscular contractions, which may be disease
severity, be present in the morning, less in patients with Snakebite Hormones: corticosteroids,
thin skin trophic changes (or without it) and more in pa- estrogen, testosterone
tients with profound skin sclerosis and atrophy blanche, Insect bite Pioglitazone, rosiglitazone
but above all in those with eczema and ulcer; not exclud- Chronic venous edema, mix Monoamine oxidase
ing foot, fingers, or only be present in ankle or shin. inhibitors
We should avoid confounding edema with venous Allergic reactions, myxedema Other
swelling, which depends directly on venous volume in
Post‑traumatic Sickle cell crisis
muscular veins such as soleus and gastrocnemius plex-
uses in the calf, considered the venous bellows in the Rheumatic Idiopathic
leg; when present, there will not be Godette sign during Inflammatory myopathy, myositis Refeeding edema, obesity
digit pressure because the excess of volume will be in
Fasciitis
the intravascular compartment but not in the interstitial
62
E. Santillán-Aguayo, et al.: Symptoms of CVI and possible causes
Valvular disfunction
Chronic venous Increased local blood Mild: Absent in supine and in Yes / Always No
disease volume morning, it appears hours Afternoon
after walking, it is bimalleolar
Venous including anterior foot and
malformation toes
In all cases, to a greater or lesser degree, contribute increased hydrostatic pressure (46) and all of improve with compression; venous etiology tends to improve
significantly with compression.
63
Rev Mex Angiol. 2021;49(2)
compartment. Nonetheless, they are frequently con- Tiredness, heaviness, and pain
fused. Along Godette’s sign absence, we will observe
venous dilation, increased in leg perimetry, and muscu- These three symptoms are dominant in chronic ve-
lar tension, which we most differentiate from muscular nous disease symptoms, as proven in VRS21. As far
contracture. as now, there is no author capable of explaining phys-
iopathological mechanisms on those symptoms. We
could assume that heaviness and tiredness are asso-
Pruritus and burning pain ciated with increased venous volume, thus as edema
Itching is a symptom present in multiple potential present during standing position and exacerbated
etiologies, since dermatologic as inflammatory, infec- during walking hours, relieving leg elevation within the
tious dermatoses, autoimmune, genodermatoses, 1st min, and never being present at waking up or early
dermatoses of pregnancy, and cutaneous neoplasms. in mornings. Because no author concentrates on pat-
Systemic diseases are associated with endocrine, tern presentation of these symptoms in venous dis-
metabolic, infectious, hematological and lymphopro- ease, we must still consider them as subjective.
liferative diseases, visceral neoplasms, pregnancy Arnoldi1 stated that intense (bursting) pain, which was
and drug-induced pruritus, and even associated with intense enough for some of them to consider amputa-
neurologic and psychiatric disorders such as neuro- tion, were exclusively present in those with important
genic (without nerve damage), neuropathic (nerve deep vein damage, associated with the practically con-
damage), psychosomatic disorders, mixed, and even stant high pressure in the deep veins of the leg, em-
idiopathic 48. All of them are poorly studied and under- phasizing it was never met in patients with simple
stood, with some authors reporting contradictory re- varicose veins. It is important to remember again that
sults 49. It is important to note that the paper from the in Arnoldi’s study existed an asymptomatic group
International Forum for the Study of Itch does not (n = 55, 19.7%) with no other author or study group
mention to venous disease as a cause, although considering it as a study variable and the many poten-
many authors in literature does. We may think that it tial causes explaining leg pain such as musculoskele-
is included and grouped among inflammatory groups. tal or soft-tissue diseases.
On the contrary, a complete table for those associat-
ed with neurogenic or neuropathic etiology. We must Cramps and restless legs
not forget itching is considered as a minimal pain
expression. Cramps and lack of strength are commonly associat-
Trying to associate itching with venous disease, re- ed with musculoskeletal diseases. There is no physio-
membering the current role of mast cell degranulation pathological mechanism explaining the presence of
secondary to leukocyte entrapment45, may explain why cramps and restless legs in CVI. Thus again, resorting
in advance disease with eczema and ulcer patients to conjectures, assuming that because of venous con-
frequently, although not all of them, refer it. A study by gestion (swelling), muscles in calf in an attempt to coun-
Paul50 found a correlation between disease severity and teract increased hydrostatic pressure provoke i nvoluntary
itching of 0.26 p = 0.025, not strictly linear because itch contractions, nonetheless, those contractions must not
increased with the skin changes (CEAP 4 and 5) (n = be severe or incapacitating or derive in residual muscu-
33, 44.5%), but not necessary with the presence of an lar contractures, and never be present during night rest.
ulcer (n = 5, 6.8%). A study by Paul49 found a correlation On the other hand, restless legs should not be present
between disease severity and itching of 0.26 p = 0.025, during night rest as well considering venous hyperten-
not strictly linear because itch increased with the skin sion is absent, thus, until now it is still necessary to
changes (CEAP 4 and 5) (n = 33, 44.5%), but not nec- make more studies focused in understanding exactly
essarily with the presence of an ulcer (n = 5, 6.8%), why these patients refer specific types of symptoms.
coupled with the fact that up to 54.7% of patients had
an itch in many parts of their bodies, 45.9% of them
Conclusion
specifically in legs. Some of them associate itch to a
burning sensation in the same spot as Duque de- We may have taken the wrong direction in under-
scribed18 both characteristic symptoms of standing venous disease symptoms because there is
neuropathies. no symptomatic correlation, even though it exists for
64
E. Santillán-Aguayo, et al.: Symptoms of CVI and possible causes
signs21. New studies are necessary considering the 7. Seligman B. The surgical approach to varicose veins. Angiology.
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66
Revista
Mexicana de
Angiología
Artículo de revisión
Pedregal; 4Cirugía General, Trasplantes, Hospital Ángeles Pedregal. Ciudad de México, México
Resumen
Introducción: La oclusión endovascular con balón de la aorta para reanimación (REBOA) es un procedimiento endovascu-
lar que consiste en insuflar un balón distensible en la aorta a través de un acceso arterial femoral con el objetivo de mejo-
rar la perfusión de órganos vitales. La base teórica es similar a la de la toracotomía de reanimación (TR) con pinzamiento
aórtico o masaje cardíaco abierto, pero con menor invasividad y morbilidad. La aorta se divide en tres zonas, considerados
el diafragma y las arterias renales; en la utilización de la REBOA se prefiere siempre insuflar en la zona 1 sin importar cuál
sea la fuente de la hemorragia y sólo en casos específicos se utiliza en la zona 3. La REBOA se emplea en múltiples casos
de choque hemorrágico, secundario o no a traumatismo, y en paro cardíaco con buenos resultados, como lo muestran
múltiples estudios en pacientes seleccionados; sin embargo, con estos estudios no pueden dilucidarse sus limitantes o
alcances. Conclusiones: La aplicación de REBOA debe determinarse en cada escenario con base en el entrenamiento,
experiencia, recursos locales y tiempos de evacuación.
Palabras clave: Procedimientos endovasculares. Ruptura aórtica. REBOA. Traumatismo múltiple. Hemorragia. Abdomen.
Abstract
Background: Resuscitative endovascular balloon occlusion of the aorta (REBOA) is an endovascular procedure that consists
of inflating a compliant balloon in the aorta through a femoral arterial access, with the intention of improving vital organs
perfusion. Theoretical basis is similar to resuscitative thoracotomy (RT), with aortic clamping and/or open heart massage, but
less invasive and with a lower morbidity. The aorta is divided into 3 zones considering the diaphragm and renal arteries, when
using REBOA it is always preferred to inflate the balloon in Zone 1 regardless of the origin of the bleeding and it is only used
in Zone 3 in exceptional cases. REBOA is used in various cases of hemorrhagic shock, either secondary to traumatismo or
not, it is also used in cardiac arrest cases with good results, as shown in multiple studies in selected patients, nevertheless,
using these studies the limitations or the scope of the procedure can not be clarified. Conclusions: The implementation
REBOA should be determined based on training, experience, local resources and evacuation times.
Key words: Endovascular procedures. Aortic rupture. REBOA. Multiple trauma. Hemorrhage. Abdomen.
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Rev Mex Angiol. 2021;49(2)
Agradecimientos
Curso BEST para instructores en Cali, Colombia,
2019.
Financiamiento
La presente investigación no ha recibido ninguna
beca específica de agencias de los sectores públicos
o privados y sin ánimo de lucro.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de
intereses.
Responsabilidades éticas
Protección de personas y animales. Los autores
declaran que para esta investigación no se han realiza-
Figura 1. Zonas de la Aorta donde se puede inflar el
dispositivo REBOA. do experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad de los datos. Los autores declaran
que en este artículo no aparecen datos de pacientes.
Derecho a la privacidad y consentimiento infor-
tiempo de oclusión máximo aceptable en la zona 3 se mado. Los autores declaran que en este artículo no
desconoce, pero el consenso recomienda enfocarse en aparecen datos de pacientes.
menos de 30 minutos y no más de 60; todo lo anterior
se basa en datos no publicados y consensos de opinión Bibliografía
extrapolados de oclusión aórtica no traumática14,15. 1. Paradis NA, Martin GB, Rivers EP, Goetting MG, Appleton TJ, Feingold M,
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La aplicación de la REBOA debe determinarse en py-free resuscitative endovascular balloon occlusion of the aorta
cada escenario basado en el entrenamiento, experien- (REBOA) for controlling life threatening postpartum hemorrhage. PLOS
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